" ¿Estas bien, Kotori? " preguntó Umi cuando volvían solas de clase. Ya llevaba todo el día comportándose de una forma extraña, pero había esperado a estar solas para poder hablar del tema. Kotori no le mantenía la mirada, la tenía totalmente fija al suelo. Sin duda alguna, aquello era mala señal.
" Umi-chan… yo… se lo he contado a mi madre. Lo nuestro "
" No le ha gustado " adivinó a la primera
" No se que hacer " le fue totalmente sincera
" Lo que quieras. Yo no te puedo obligar a que sigamos juntas ni a que te enfrentes a la señora por nosotras "
Las serias palabras de Umi no trataban de consolar ni ayudarla, era recordarla que en cosas familiares como aquella no podía meterse. No entendía porque su madre estaba en contra, diciendo que ellas no podrían encontrar un final feliz así, pero quería demostrarle que no.
Aquella era una de las cosas que más le gustaban de Umi, pues la dejaba ver que era una relación de ambas y que las cosas de cada una eran cosas de cada una. No la llevaba a ningún camino ni la obligaba a nada.
" Por mucho que ella quiera que no estemos juntas, yo si quiero. Yo quiero estar contigo, Umi-chan. Yo te amo "
Por primera vez, junto con una sonrisa de su peliazul favorita, llegó un suave apretón de manos en frente de toda la dejó guiar hasta el bar a donde ellas iban. A veces sí sabía comportarse como una auténtica novia.
Eli seguía muy cabizbaja. Ese día no iba a visitar a su peli morada, decidió irse a su casa para estudiar e intentar pensar algo para el live. Ver a todas tan dedicadas a sus finales felices le daba demasiada envidia. Ella quería que todo volviera a estr como antes, tener a Nozomi a su lado… ¿era tanto pedir? Parecía que era la única que no estaba logrando su objetivo.
" ¡Eli! " escuchó a su espalda el grito de Honoka. Ella se veía demasiado contenta, como si fuera a ver alguien muy querido. Como Tsubasa Kira. " ¿Vas a ver a Nozomi? "
" Ojalá. Tengo cosas que hacer "
" Si le dijeras tus sentimientos a Tojo, seguro que ella volvería "
" Ojalá " Repitió. Nozomi sabía muy bien de sus sentimientos, pero no dejaba siquiera que se dieran su primer beso.
Ambas se despidieron y la rubia siguió su camino. Camino que se hacía cada vez más largo por ir sola. No estaba acostumbrada. Cada vez le hacía más daño la ausencia de Tojo. Aun llegando a la casa y sabiendo que en ella se encontraba Alisa, dispuesta a pasar un rato de hermanas, no lo hizo. No era el consuelo que buscaba a esa sensación de soledad que se había enquistado en su corazón. Intentó ocupar su mente con tareas que le costaba horrores completar.
Antes de ir a cenar fue una extraña llamada la que apartó de aquellos intentos.
" Ayase, cuanto tiempo "
" No mucho, directora Nanami. ¿Qué desea? "
Se puso a la defensiva al no entender el motivo de la llamada. Agradeció que en ese momento Alisa se hubiera marchado a la biblioteca y que estuvieran sola. Por un instante pensó en gritar todo lo que sabía para que parara, pero supo que no era prudente y que pondría a Nozomi en riesgo.
" Tan solo preguntarle una cosa. ¿Desde cuando sabía que mi hija estaba con Sonoda? "
" Desde ayer "
" Entienda que me preocupo mucho. No creo que ella sea la indicada para darle un final feliz a mi hija "
" Debería dejar eso en manos de Kotori. Ella es mayorcita y tiene que experimentar eso, ¿no cree? Además, Umi es buena chica "
" ¿Cómo usted con Tojo? Pensar que ella era su princesa azul y vivir juntas una historia de amor sin creer que un día ella pueda traicionarla o cosas peores. No, Ayase, no puedo permitirlo "
" Pues tendrá que hacerlo, porque aquí cada una tiene derecho a cometer errores como vea "
Colgó de forma brutal. No entendía el porque de la llamada, demasiado sospechosa y había mencionado a Nozomi. Ella no tenía derecho a meterse en la relación de su hija, y mucho menos quererla involucrar en todo aquello. No había derecho. Además, aquello no era parte del carácter que conocía de su directora. Pareciera que la habían cambiado.
Honoka no dejaba de mirar el móvil, en busca de algún mensaje o algo de Tsubasa. Habían quedado en hablar esa noche, pero no llegaba. Quizás estaba siendo demasiado impaciente. Era un algo que la empujaba a estar pendiente de lo que fuera de su nueva amiga.
" Perdona por mensajear tan tarde, es que el profesor no ha puesto examen esta semana y no puedo fallar " mando Kira al rato después, aliviando un poco la angustia de Honoka y llenándola de un nerviosismo extraño mientras tecleaba alguna respuesta. Lo único que lograba era ir borrando lo poco que iba escribiendo " Tengo una idea… ¿Qué tal si este fin de semana tenemos una cita? "
" Perfecto " no tardó en escribir, muy emocionada.
