Tuve un serio caso de bloqueo y medio lo he solucionado con este capítulo. ¡Espero reviewssss, sugerencias y suposiciones de lo que sucederá en adelante! Entre más comenten más rápido postearé el siguiente :P

REVELACIONES II

- Sai… ¿Qué es lo que escondes?

- ¡NARUTO!

Un escalofrió subió por la espalda de Sai al sentir el filo de la kunai presionando su cuello. Los cuarteles de RAIZ eran subterráneos y por lo general se encontraban desolados, a excepción de los registros, los cuales por el contrario, estaban siempre custodiados. Sin embargo ese día no había guardias, lo cual era extraño, pero con la urgencia de descubrir lo que había en ellos, Sai no reparó en ese importante detalle y procedió a consultarlos con premura. Había sido una trampa y había caído directamente en ella.

Sai se incorporó poco a poco alejándose del archivador donde se encontraban los documentos, los cuales creía, corroborarían sus sospechas. No quería hacer saber a Naruto, si es que no lo había notado ya, cuál era la carpeta que necesitaba.

- Nunca pensé que llegarías a esto Naruto- Sai giró levemente su cabeza para sobre su hombro enfrentar la mirada penetrante de su atacante.

- Sai… solo responde mi pregunta amigo, solo quiero proteger a Konoha- dijo Naruto en un tono serio y casi militar. Sus ojos azules se clavaban en los negros de Sai, casi de forma incriminatoria.

- ¿Y qué crees que es lo que estoy haciendo?- dijo Sai como un disparo.

A pesar de la tensión en el ambiente Sai mantenía su semblante neutral. Naruto por otro lado mantenía una pose precavida, pero decidida. Sus ropas negras y el semblante sombrío que había adquirido desde hacía ya algún tiempo, hacían ver a Naruto, implacable. Desde hacía meses estaba enterado de las movidas sospechosas y extrañas de Sai, las cuales inclusive se extendían ahora a Sakura. Tsunade había sido informada por los ancianos del concejo de la extraña actitud de secretismo y complot que el capitán de RAIZ estaba teniendo. Decían que Sai mantenía reuniones secretas con otros miembros de RAIZ, interrogándolos sobre supuestas órdenes de misiones secretas que se llevarían a cabo en el Sunagakure. Habían seguido a Sai por algún tiempo descubriendo que también mantenía reuniones con Sakura, alumna cercana de Tsunade y por lo tanto una de las pocas personas con acceso a los registros de misiones de AMBU. También se había descubierto a Sai saliendo de la villa sin explicación alguna sobre a donde se dirigía y volviendo a altas horas de la noche.

Con el clima político en el que se encontraba actualmente el mundo shinobi, cualquier actuación extraña de los shinobis de las aldeas, era rápidamente investigada y las consecuencias para cualquier clase de conducta desviada o no autorizada por los líderes de las aldeas, eran drásticas. Nadie quería verse como una amenaza a la paz o los culpables de albergar ninjas traidores o rebeldes, incitadores de nuevos grupos como Akatsuki.

Naruto miraba con intensidad a Sai, su ceño fruncido y un silencio peligroso inundaba los cuarteles generales de RAIZ. Aún no retiraba la kunai del cuello de Sai. Recordaba las palabras de Tsunade sobre conspiraciones y traiciones cocinándose en las entrañas de la aldea. También pensó en la promesa que había renovado en el monte Myoboku de proteger la paz del mundo shinobi, así que decidió que iba a hacer lo que sentía que era correcto y trataría a Sai como un sospechoso hasta que se demostrara lo contrario.

- ¿Es así como tratas a tus amigos ahora Naruto?- dijo Sai lentamente sintiendo que la presión de la kunai contra su cuello incrementaba en vez de disminuir.

- Podría decir lo mismo de ti Sai… Los amigos verdaderos no conspiran para traicionar la paz que tanto me costó obtener.

- Que tanto nos costó obtener querrás decir. No estabas solo aquella noche, lo sabes ¿no, Naruto?

- No me lo tienes que recordar Sai, se quienes estuvieron esa noche allí. Lo que no sé es que estas haciendo aquí husmeando archivos, sin autorización. Te repito de nuevo la pregunta… mira Sai, si no colaboras no podré ayudarte viejo-

Naruto retiro la kunai con un dejo de desespero. Realmente no se sentía bien haciéndole espionaje a uno de sus mejores amigos, así tuviera una orden directa de Tsunade de hacerlo y de toda la masturbación mental que se había hecho a sí mismo esos últimos meses, sobre el discurso que se recitaba a sí mismo de proteger la aldea, la paz. No podía traicionar, -porque así se sentía traicionando-, a una de las personas que le fue tan fiel en el pasado.

Sai se relajó cuando dejó de sentir el frio del metal aprisionando su carótida. Dio media vuelta quedando enfrente de Naruto con su usual expresión neutral y sin emociones. Cerrando los ojos respiro profundo, pensando que debía hacer, ¿le debería contar todo lo que sabía a Naruto?, ¿estaría en la capacidad de entender toda la información que él había recopilado y las hipótesis que se había formulado del análisis de toda esa información?. Bien sabía que Naruto no era uno de los shinobis más brillantes de la aldea, pero si sabía que era uno de los que actuaba siempre basándose en lo que era correcto. Tendría que tantear el terreno antes de contar cualquier cosa. Después de todo el comportamiento de Naruto desde que regreso del monte Myoboku había demostrado un cambio en su carácter, se veía decidido, serio hasta el punto de ser algo neurótico con tal de ser riguroso y acatar al pie de la letra toda y cualquier orden que Tsunade profiriera.

- Naruto te prometo que responderé tu pregunta, pero es muy importante que me contestes lo que te voy a preguntar ahora. Tu eres el que ha estado desestabilizando a RAIZ estos últimos meses, ¿verdad?

- ¿Por qué habría de responder a tus preguntas Sai? Yo no soy el sospechoso de traición y conspiración.- Naruto pasó su mano entre sus cabellos, suspirando profundamente exasperado por esa situación incómoda por la que estaba atravesando.

Sai abrió sus ojos como platos. ¿Ahora él era sospechoso de traición y conspiración? ¿Pero quien podría haberlo inculpado de esa forma?. Una segunda realización lo sacudió ligeramente. Los ancianos. Los ancianos estaban detrás de todo este asunto. Sabían algo que no se supone que deba saberse y era seguro que no les agradaba que alguien estuviera indagando, mirando bajo las piedras, revolcando los archivos, hablando con la gente. Lo habían notado y eso no hablaba bien de sus habilidades ninja, pero bueno ya que se podía hacer. Lo único que podía hacer era controlar y minimizar los daños. Tendría que tomar la decisión de confiarle o no, todo lo que sabía y las razones por que había hecho lo que había hecho a Naruto.

- Te entiendo Naruto, recuerda que yo servía de espía en el equipo 7 cuando Danzo aún vivía.

- Lo recuerdo- Arriesgaste tu vida muchas veces por nosotros pensó Naruto.

- Mi meta era eliminar a Sasuke… a pesar de que ustedes tuvieran otros planes con él.

- No podía dejar que mataras al teme. No lo podía hacer, él es mi amigo y Sakura…, ella tampoco te iba a dejar- Naruto sonreía de medio lado recordando los viejos tiempos.

- Pero tu Naruto tenías una fuerza de espíritu, una fuerza de voluntad que hacía que hasta el más testarudo cambiara de opinión o al menos lo intentaba. Por eso a pesar del peligro al que me arriesgaba al traicionar a RAIZ, la cual era controlada en ese tiempo por Danzo, decidí seguirte y lo hice con plena conciencia de los peligros y de las trampas a las que me expondría, porque hay cosas Naruto, hay cosas que no se pueden negociar ¿sabes? Principios con los que uno no puede vivir si estos faltan. No habría propósito de vivir para mí si no hubiera descubierto esta verdad cuando nos conocimos y después vivido todo lo que vivimos en la cuarta guerra ninja…, sin la amistad, la lealtad, el cariño y el compañerismo que tú y Sakura me brindaron en esa época. Y Naruto, he decidido vivir mi vida creyendo en la amistad, en la lealtad a los compañeros shinobi, en las personas y no en las instituciones, no en RAIZ, no en Konoha. Y por eso he estado haciendo… he estado investigando un caso que-

- Estas equivocado Sai- Naruto interrumpió cerrando los ojos, negando con su cabeza mientras reía burlonamente.- lo que he descubierto estos últimos meses es que si no guardamos la paz, si no cuidamos lo que tenemos…- El lenguaje corporal de Naruto retomaba su inicial rigidez – no seremos capaces de proteger lo que nos es querido, entiendes Sai…

- Hay diferentes formas de proteger lo que nos es querido Naruto

- Si y en este caso protegeré a Konoha de shinobis traidores

- Naruto ¡entiende no estoy traicionando a la aldea!- el tono de Sai se había elevado y era defensivo.

- Entonces qué es lo que ocultas Sai, ¿porque todas esas reuniones secretas?, ¿porque todas esas salidas sin justificación fuera de la aldea…?

- Tiene que ver con el caso que estoy investigando Naruto.

- Todas esas salidas Sai. ¿A dónde ibas?

- El caso que investigo Naruto es muy importante.

- Te ibas a encontrar con alguien ¿verdad?

- No. Solo investigaba algunas pistas… Naruto no me estas escuchando.

- Claro que si, Sai, no soy aquel chico despistado de antes.

- Este caso Naruto…

- ¡Que es lo que planeas!, eres cómplice de Kabuto ¿verdad?, ¡CONFIESA!- Naruto gritaba, su furia se transmitía a sus palabras, y su voz retumbó por todo el lugar haciendo que la orden impartida a Sai se escuchara tantas veces como paredes habían en el lugar.

- Este caso NARUTO…. ES IGUAL A AQUEL CASO DE UN UCHIHA, DE ¡ITACHI UCHIHA!- Sai no pudo contenerse y respondió gritando al igual que Naruto.

Naruto recibió esa información con la guardia abajo, no la esperaba. Como era posible que Sai estuviera tras la pista de un caso similar al de Itachi siendo capitán de RAIZ, sin que Tsunade lo supiera. Porque era obvio que si Tsunade supiera de un caso similar a aquel de Itachi, actuaria de diferente manera a como actuó el cuarto Hokage y obviamente le hubiera informado a él ¿no?. Naruto se sentía confundido, no entendía lo que pasaba, lo que hacía que su frustración creciera a momentos. Se llevó las manos a su cabeza y pasándolas varias veces por su cabello, pensó que tal vez debería escuchar a Sai. Tenía que saber qué era lo que realmente pasaba y no podía saberlo si no escuchaba a una de las partes involucradas.

Por su parte Sai ya había tomado la decisión respecto a si contarle o no a Naruto sobre sus sospechas de que Karin estaba viva y que era aquella kunoichi renegada autora de los robos a las aldeas y que su sola presencia perturbaba la tan difícil conseguida paz del mundo shinobi.

No le contaría. Naruto se veía claramente perturbado emocionalmente y Sai no podría asegurar que haría con tan delicada información. Una duda empezó a germinar en Sai. ¿Naruto sería capaz de lastimar a Karin por defender la paz y a Konoha?, ¿sería capaz de llegar a esos extremos? Sai temía que la respuesta fuera positiva. Y si así fuera, si Naruto llegará a tales extremos por proteger una realidad tan subjetiva como la seguridad de la aldea, eliminando a una persona con la que fue al parecer tan feliz… eso lo destruiría, seguramente no volvería a ser el de antes, el Naruto que siempre conoció y definitivamente no lo haría el mejor Hokage que alguna vez rigiera los destinos de los habitantes de la aldea de la hoja. No, definitivamente Sai no podía permitirse contar lo que sabía, si esa información afectara de alguna forma a Naruto. Se lo diría, si…, pero cuando supiera que ni el, ni Karin corrían peligro por la conspiración que tan hábilmente los ancianos habían tejido alrededor de ellos.

- Sai…, no estoy entendiendo nada. Dime… y te lo digo por última vez, ¿Qué es lo que escondes?

- No puedo…, no tengo la seguridad de que si te doy la información que quieres saber, todo este asunto tenga un final feliz.

Naruto al escuchar la negativa de Sai respecto a contarle el objeto de su investigación, dio un par de vueltas en el lugar donde se encontraba, sosteniendo su cabeza en signo de exasperación, con una expresión de incredulidad en su rostro.

- No puedo creer Sai que me vengas con estas mierdas.- Se detuvo justo al frente de Sai, apuñalándolo con la mirada. – Empiezas a hablar de que quieres proteger a la aldea y luego de que evitas que se de otro caso similar al de Itachi y luego dices que no me puedes dar información porque no te gusta el final… sabes Sai que todo esto me está empezando a cansar. Y tengo muchas cosas que hacer el día de hoy.

Sai se alarmó al escuchar la última frase de Naruto. ¿Qué es lo que tenía que hacer?. ¿Iría tras de la kunoichi sensorial de la que hablara Rock Lee el día anterior en las salas de lectura de mente? No. Tenía que evitar que eso sucediera… conocía el alcance de sus habilidades, sabía que él podría encontrar a Karin, por supuesto, Naruto era el mejor shinobi de su tiempo. Y si lo hiciera, si la encontrara, ¿qué haría con ella?, ¿Cuál era la orden que tendría asignada si ese escenario se diera?.

- ¿Qué es lo que vas a hacer Naruto?

- Creo que perdiste el derecho a esperar respuestas de mi cuando no tienes las bolas de contarme a mí, tu amigo, lo que sea que estás haciendo Sai.

- ¿Vas a ir tras de la Kunoichi de la que hablaba Rock Lee?

- Por supuesto. Un equipo AMBU ya ha sido despachado para que rastree a esa Kunoichi. Como sabes, ella está herida y por lo tanto no puede ir muy lejos.

- ¿Y tú, tu que harás?- la alarma crecía en la voz de Sai

- Yo…, tengo que cumplir las órdenes que me fueron impartidas y… créeme que no es algo que disfrute… arrestarte por traición y conspiración.-

En ese momento Naruto sacó de su bolsillo una cuerda la cual tenía en toda su extensión, grabados e inscripciones de sellos. La reacción instintiva de Sai fue tomar una postura de combate defensivo. Llevó su mano a su Tantō cosa que no fue omitida por Naruto.

- Sabes que no hay caso Sai. Ríndete si no quieres que te de una paliza.-

Los ojos de Naruto brillaron con intensidad por un momento, y ante la amenaza implícita en sus palabras, Sai se detuvo y razonó. Realmente no había caso en empezar una pelea que obviamente iba a perder. Naruto no iba a dejar que Sai se fuera y mucho menos cuando no sucumbió a su presión e hizo lo que le pedía. Tampoco podía pretender ganarle a Naruto en una confrontación cuerpo a cuerpo. Tendría que acudir a otros mecanismos para salir de esa situación. Pero por el momento tendría que dejarse arrestar por el que fuera su compañero de misiones y amigo Naruto. Se relajó y alejo su mano de su arma. Naruto al observar esto asintió y procedió a darle vuelta y atar sus manos. Los sellos e insignias en la cuerda se asegurarían también de que no pudiera realizar ninjutsus, bloqueando su chakra.

- Que vas a hacer con Sakura, Naruto. Ella solo quería saber la verdad. Todo es mi culpa, ella no es culpable de nada. Yo la busqué a ella, ella no sabe todo…

- No sé de qué verdad estás hablando, pero por el momento no hay orden de capturarla.

- ¿Lo harías si te lo ordenaran?

- …

- Espero que ese silencio sea un no, Naruto.

- No digas nada más viejo. Esto es más difícil para mí que para ti créeme. Espero que recapacites y me digas todo antes de que se sepa en la aldea.

- Lo haré a su debido tiempo…, pero por ahora no es seguro para nadie, que sepas lo que yo sé.

- No sé qué es lo que escondes, pero espero que valga la pena- Naruto suspiró cansinamente.

- Lo vale.

Naruto observó con curiosidad a su antiguo compañero por unos segundos antes de usar su Hirashin y tele transportarse fuera de la aldea a la cárcel de Konoha donde entregó a Sai a los guardias de turno, siendo encerrado en una celda en solitario.

Después de que Naruto se tele transportara con Sai hacia la prisión, un pequeño ratoncito de tinta salió corriendo de los entrepaños de una sala del cuartel de RAIZ, con dirección a la casa de uno de los últimos Uchiha vivos en el mundo. Sasuke Uchiha.