Hey que tal, aquí estoy después de mas un mes de ausencia. Resulta que tuve muchas responsabilidades escolares y para cuando terminé ya no tenia inspiración. Pero aquí estamos de regreso.
Disclaimer: Disclaimer: Fairy Tail y todos sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima
Anteriormente:
Los sentimientos han salido a flote; Fried y Evergreen han encontrado que se sienten muy atraídos a Mirajane y Elfman respectivamente, por lo que el primero ha admitido que tiene sentimientos y la segunda ha confesado a Elfman que ella es la chica a la que el buscaba, sin embargo los dos han encontrado difícil afrontar esa verdad, Fried debido a su conflicto interno y Evergreen por causa de que sabe que todo empezó como un juego.
Por otro lado su líder Laxus ha empezado a darse cuenta de que le agrada mas la compañía de Cana, pero su orgullo y la presión de sus seguidores y el engañoso Erigor a decidido ir con Lucy, actuando así en contra de su cada vez mas confundido corazón.
Múltiples alumnos han resultado tener a Lucy en su mente; Max ha espiado a Laxus, pero ha caído, Mystogan ha animado a Lucy y después confrontado a Laxus a una pelea, con tal de comprar tiempo a Natsu para que arregle sus asuntos con Lucy, mas sin embargo Loki ha llegado primero con Lucy para confesarle directamente que está enamorado de ella.
Gray no se ha quedado atrás y ha llevado a Juvia a un lugar tranquilo para confesarle el grave error que cometió.
Por ultimo, el consejo escolar ha decretado un tiempo limite para que el instituto Fairy arregle sus problemas internos y Erza ha resentido la presión.
Instituto Fairy; Capitulo 26, "El momento de la verdad"
Loki se veía relajado, a pesar de acabar de confesársele a una chica, no estaba nervioso ni temeroso, su resolución ya era definitiva. En su mente no dejaba de recordar la conversación que había tenido con Virgo hace unos días.
"Usted la ama ¿no es así?" le había preguntado Virgo muy directamente, razonando que el sentía algo por la chica
-Si- había respondido el tras dudar un poco, la sirvienta se mostró incrédula y le cuestionó si estaba seguro de ello, ante esta pregunta, él tuvo que recalcar su respuesta de nuevo -Ya he dicho que si la amo, mas no se en que sentido-
Un silencio se presentó entre ambos, hasta que Virgo decidió que era momento de marcharse, pero no pudo dejarla ir sin presentarle una ultima pregunta –Virgo, se que me la he pasado haciendo preguntas, solo contéstame una ultima ¿Qué crees que soy para Lucy?-
Virgo tardó un poco en dar su respuesta, pero lo hizo "No lo se, pienso que la respuesta está mas dentro de usted ¿Qué piensa que usted es para ella? O mas específicamente ¿Como se ve usted en relación a ella?"
En esa conversación le habían surgido dos incógnitas ¿Qué era el para Lucy? ¿Qué tan intenso era lo que sentía por ella? A una pregunta ya le tenía respuesta, la otra hoy la resolvería.
Lucy por otro lado estaba atónita, que decir atónita ¡Se encontraba zarandeada emocionalmente! ¿Y como no estarlo? Un gran amigo le estaba confesando que la amaba y lo había hecho en un momento muy complicado; justo cuando ella estaba muy herida y acababa de tomar la decisión final de marcharse de Magnolia. No era fácil asimilar esto y más complicado era encontrar palabras para dar respuesta, lo único que podía hacer era quedarse de pie experimentado una sensación de susto en el pecho.
-Así es Lucy, estoy enamorado de ti- volvió a decir Loki con determinación, observándola a los ojos.
Lucy tragó saliva, aun recordaba como en sus momentos de desesperación, había empezado a sentir un gran apego por el, al punto de que por un momento había pensando que sentía amor romántico por el, aunque con ayuda de Levi se había dado cuenta de que solo había sido una reacción instintiva de buscar protección. Lo apreciaba, mas no estaba enamorada de él. Ahora bien, ella nunca había estado segura de si él sentía o no algo por ella, ambos se habían hecho muy amigos demasiado rápido y cuando se había dado cuenta de que el chico mostraba un gran apego para con ella había empezado a sospechar que el sentía algo mas por ella. En este momento, esa sospecha se hacia realidad.
Loki notó el conflicto en el que Lucy se encontraba y empezó a darse la idea de cual era la respuesta que ella guardaba –Con confianza Lucy-.
Lucy empezó a temblar un poco, claro que tenia una respuesta clara: ella veía en Leo a un gran amigo, no a un novio. Seria tonto engañarse a si misma y corresponderle solo por pena, condenándose a si misma a vivir en una mentira, además ya estaba decidida a marcharse de Magnolia, con lo que le había hecho Natsu ya no quería ver mas al Instituto Fairy Tail, por mas doloroso que fuera esto.
Pero Loki ¿Por qué a él? había sido tan bueno, tan comprensivo, un pilar del cual sujetarse en momentos difíciles ¿Cómo podría hacerle daño y dejarlo vacio? Lucy Heartphilia no era el tipo de persona que paga mal, no quería hacer sufrir a ningún amigo suyo.
Como quisiera salir corriendo y dejar las cosas como están, pero esa no era opción. Un frio sudor se apoderó de sus temblorosas manos, entonces con lagrimas en los ojos y una voz áspera dio su "cruel" respuesta, una que seguramente la atormentaría la consciencia por mucho tiempo –Loki, lo siento, yo… yo no puedo corresponderte-
Un silencio se apoderó del cuarto de la chica, Loki no dijo nada, solo se quedó de pie donde mismo e inclinó un poco la cabeza hacia abajo, de modo que el brillo de sus lentes impidió que pudieran verse sus ojos.
-¡Ay Loki! ¿T-te lastimé?-preguntó incapaz de verlo a los ojos y entonces se sintió fatal, como si fuera mala e insensible, el silencio de Loki aunado con sus propios sufrimientos que la habían desgastado emocionalmente, le hicieron desmoronarse, las lagrimas empezaron a brotar de sus ojos que ya tanto se habían acostumbrado a llorar, afligida y al borde un ataque de ansiedad empezó a exclamar entre sollozos –Perdóname Loki, y-yo tuve la culpa, yo…yo no quería lastimarte, lo siento tanto, no quería hacerte esto, soy una tonta, perdóname-.
De pronto la voz de Loki interrumpió su llanto con unas palabras directas y sin sentimiento "Basta Lucy, no fue tu culpa sino que fue la mía". La rubia alzó la mirada y entonces se quedó pasmada al ver la expresión en la cara del chico -Así que era verdad- decía Loki alzando la vista con una apariencia de resignación, lo raro es que no se mostraba muy afectado, era como si el hubiera estado preparado para esa respuesta.
-¿Qué estas diciendo?- preguntó Lucy con su voz quebrada. Leo no respondió ¿Por qué no parecía estar dolido?
Momentos antes, en un callejón cercano al hogar de Lucy
Tanto Erigor y sus pandilleros, como los alumnos de Fairy Tail que simpatizan con Laxus, contemplaban sorprendidos como Mystogan tiraba una estocada con la punta de su bastón de combate, dándole a Laxus en la barbilla. Estos dos llevaban apenas un par de minutos peleando, era destacable que el nivel en ambos era similar, Mystogan daba la sorpresa al demostrar que era un experto con el bastón de combate.
Laxus retrocedió un par de pasos tras recibir el golpe y entonces sintió humedad en la boca, al tocarse los labios se dio cuenta de que estaba sangrando, esto lo encolerizó -¡Desgraciado! Se supone que eres un antisocial debilucho-.
-La gente tiende a hacer conjeturas respecto a mí- respondió el misterioso alumno girando su bastón con maestría para luego terminar asumiendo una postura defensiva.
Laxus volteó a los lados y vio las caras de sus seguidores, no quedaría humillado frente a ellos, centrándose en su oponente le habló con el mismo desprecio de siempre -No te creas tanto, solo me confié contigo ¡Ahora se viene lo bueno!-
El Dreyar se acercó rápidamente a su rival y alzó el bastón para entonces soltar un golpe vertical, ataque que Mystogan esquivó haciéndose a un lado, Laxus intentó ahora con un golpe horizontal, pero el enmascarado cubrió poniendo su bastón en posición vertical. El rubio puso una cara de frustración y entonces empezó a atacar rápidamente con una combinación de ataques verticales y horizontales, pero Mystogan leía todos y los cubría con facilidad mientras iba retrocediendo, entonces al fin contraatacó de nuevo con la misma estocada de antes, pero Laxus solo tuvo que hacerse un poco para atrás para evadir.
-No caeré en la misma dos veces, prepárate para perder- le advirtió Laxus apretando su bastón con fuerza, entonces lo hizo para atrás preparando un devastador ataque, Mystogan se quedó en guardia esperando el ataque, resultó que Laxus sacó poderoso un golpe vertical, Mystogan cubrió, pero fue tanta la fuerza la que utilizó su oponente que su bastón cedió dejándolo vulnerable -Te tengo- exclamó Laxus para entonces darle una patada en el pecho que impulsó a Mystogan –Jaja ¿Que te pareció esa?-
Mystogan se tomó un par de segundos para recuperarse –Desiste y ve a casa Laxus-.
-Te voy a vencer, yo soy el mejor- aseguró Laxus con orgullo, apuntándole con el bastón.
El encapuchado esta vez tomó la ofensiva y corrió hacia Laxus, girando su bastón en círculos verticales, el Dreyar tuvo algo de problemas para cubrir la ráfaga, pero lo logró, el peliazul ahora intentó con una serie de golpes horizontales pero de todos solo uno logró darle a Laxus, quien a su vez contraatacó con una estocada baja que le dio en un muslo a Mystogan, pero este no se vio afectado y empezó a tirar estocadas al pecho de Laxus, dio diez golpes y de estos cuatro dieron en su objetivo, Laxus se agachó y entonces Mystogan preparó un golpe final, pero que sorpresa dio el Dreyar al dar un golpe horizontal bajo que Mystogan no pudo evadir y que le hizo caer al suelo.
-¡Es tu fin!- gritó Laxus soltando un ataque vertical, pero Mystogan evadió girando. Tras ponerse de pie atacó, pero Laxus hizo lo mismo de modo que sus ataques chocaron y ambos quedaron colisionando sus palos, empujando el uno al otro buscando que su rival respectivo cediera. Hubo un momento en el que sus rostros quedaron cercas, observándose con rivalidad.
-Yo soy el mejor- le dijo Laxus poniendo todas sus fuerzas en el forcejeo.
-Laxus, no estas peleando por nada, ríndete- respondió Mystogan con calma, llevaba ventaja ya que estaba menos golpeado y mucho menos cansado que el deportista.
Laxus se enfadó y entonces con su fuerza superior venció a Mystogan y aprovechando que este se quedó sin defensas le propinó un fuertísimo golpe en las costillas – ¡Cállate, tu no puedes conmigo, yo siempre he sido y seguiré siendo el mejor de tercer grado!- le gritó con soberbia al chico que se quedó tirado en el suelo agarrándose las costillas adolorido, era el primer impacto fuerte que recibía. .
En cuanto Mystogan se puso de pie, Laxus se le dejó ir con ataque de movimiento horizontal, pero Mystogan simplemente se agachó, dejando a todos los espectadores estupefactos, era extraño ver que a pesar de estar tan arropado el enmascarado podía demostrar tal agilidad y reflejos. Mystogan contraatacó con un golpe horizontal, Laxus se cubrió pero Mystogan fintó de último momento haciendo un golpe vertical que dio en el cráneo de Laxus, haciéndolo incluso caerse al suelo.
Mystogan jadeaba cansado, por algún motivo desde que había recibido el golpe en las costillas se sentía atarantado, no era precisamente por la brutalidad de Laxus, sino por que estaba en su limite -Esto ha terminado- concluyó guardando su bastón tras espalda.
No obstante Laxus se puso de pie, no le quedaban muchas fuerzas pero si voluntad -No voy a perder contigo-
-Ya no intentes más, no se puede ser el mejor en todo y no tiene sentido que esto continúe, ve a descansar- le aconsejó Mystogan, pero Laxus no entendió y cargó hacia él de manera tan predecible que el enmascarado solo tuvo que hacerse a un lado para evadir –Bien, usaré mi mejor movimiento, prepárate para pasar la tarde en el hospital- advirtió sacando su bastón y empezando a darle vuelas a una velocidad sorprendente.
Laxus se frustró mucho al ver que ya casi no le quedaba con que ganar-¡Maldita seas Mystogan!- maldijo tirando una estocada a la cara de Mystogan, pero este simplemente puso su bastón que giraba tan rápido que aparte de cubrir provocó que el bastón cayera de la mano de su rival. El Dreyar no tenía escapatoria.
Con lo que ninguno de los dos contaba, es que oculta tras una pared, una figurita observaba el conflicto y le echaba porras al chico cubierto –"Eres el mejor Mystogan-nii"-.
-El fin- dijo Mystogan listo para utilizar su mejor ataque, Laxus no tuvo más que cerrar los ojos, el enmascarado soltó el ataque.
-¿Que?- se preguntó Laxus al abrir los ojos vio que Mystogan se había detenido a la mitad de su movimiento y que presentaba una expresión de sorpresa.
El chico dejó caer su bastón al suelo y dio un par de pasos atrás mientras ponía una mano sobre el pecho –"No ¿Por que ahora?"- se preguntó en sus adentros cerrando los ojos a la vez que la fuerza se le iba de todo su cuerpo.
Lamentablemente para él, Laxus estaba tan cegado por la ira, que lo primero que le llegó a la mente fue que se estaba burlando de el, por lo que enojado se le acercó y lo agarró del pañuelo, acercándolo a el, solo para darle un puñetazo en la cara que le dejó tambaleante, el Dreyar no se dio por servido y le soltó un gancho al hígado que le hizo encorvarse de dolor –Tu me subestimaste a mi- le dijo Laxus viéndolo con soberbia, todo para darle una patada que le hizo caer al suelo.
La espectadora oculta sentía que quería llorar, se tenía que cubrir la boca para no gritar y estaba muy asustada –"Por favor detente, deja a Mystogan-nii"-.
Laxus ya había acabado con Mystogan, pero le faltaba devolverle la misma moneda y acabarlo con estilo, lo agarró de la cabeza y lo alzó, solo para darle un rodillazo en la cara y dejarlo caer al suelo -¿Quién ganó, eh basura?-
Mystogan no contestó, estaba exhausto, golpeado, respiraba con dificultad y no se quitaba la mano del pecho. Erigor y sus pandilleros aplaudían, no así los de Fairy Tail, que estaban en shock tras ver a su héroe ser tan brutal.
Laxus se tomó unos segundos para contemplar a su rival caído, luego fue a recoger su bastón y se le acercó –Y bien ¿Debería mandarte a dormir? ¿O mejor le muestro primero al mundo tu identidad?- le preguntó, Mystogan al oír esa ultima palabra abrió los ojos bien grandes –Ah, así que te preocupa mas que se sepa quien eres en verdad, veamos primero tu cara, descuida de inmediato de mandaré al hospital- le dijo sonriendo.
Lo que aconteció enseguida fue la sorpresa del día, quien sabe de donde salió una niña de unos doce años y de largo cabello azul y fue a tirarse en el pecho de Mystogan como si buscara protegerlo, la pequeña estaba llorando, volteando a ver a Laxus con sus ojos vidriosos y frente arrugada le suplicó –Por favor no lastimes mas a Mystogan-nii, el está enfermito-.
-¿Quién eres tú?- preguntó Laxus con la boca abierta de la sorpresa, mientras la expresión en su rostro se aplacaba.
-Wendy ¿Qué haces aquí? ¿Por que viniste?- le preguntó un sorprendido Mystogan.
-Yo te vi caminando por la calle y te seguí ¡Oh Mystogan-nii, no te vayas a morir!- exclamó la niña de nombre Wendy, derramando sus lagrimas en el pecho del chico al que hacia llamar hermano.
Mystogan cerró los ojos y con dificultad logró alzar su brazo para ponerlo en la espalda de la niña –Wendy, no llores-.
Los de Fairy Tail estaban conmovidos, algunos incluso llorando, lo mismo podía decirse de uno que otro pandillero, no así el caso del insensible Erigor –Vamos Laxus, acaba el trabajo y vamos con Lucy- le insistió.
Laxus apretaba los dientes al ver la escena, le recordaba algo que había pasado cuando el era niño de unos ocho años, aun no olvidaba sus propias palabras: "Papá, ya no le pegues a mamá". Así es, en aquella ocasión su violento padre Iván había maltratado a su madre y el en un intento de protegerla se había interpuesto, solo para recibir una fuerte bofetada de la mano de Iván. El bastón cayó de sus manos, junto con sus deseos de seguir con esta riña sin sentido, el acto de la pequeña Wendy había disipado su furia –No más-
Cuando el Dreyar les dio la espalda, la pequeña llamó la atención del alumno de tercer grado -L-Laxus, ese es su nombre ¿verdad?- Laxus giró y la vio, su carita era angelical y conmovedora –Gracias por haber mostrado compasión a Mystogan-nii-.
Laxus sintió que un sentimiento que dese hace mucho no había sentido hiciera presencia en su ser, una calidez que ahora era extraña para el, pero se hizo duro y resistió ser atrapado por esa sensación. Entonces sin responder nada prosiguió su camino; en dirección contraria al apartamento de Lucy.
Erigor frunció el ceño y acudió con el Dreyar para indicarle el camino –Oye a donde vas, la rubia tonta vive para allá-.
Laxus lo empujó agresivamente –No voy a ir, necesito descansar- respondió al pandillero, acto seguido habló en voz alta –Compañeros, ya ha sido suficiente por hoy, nos vemos mañana en mi mansión a las seis de la tarde, mi fiesta sigue en pie- les recordó y es que como era orgulloso le gustaba cumplir con su palabra.
Todos los presentes comenzaron a partir cada quien a su lugar, incluyendo al disgustado Erigor y su banda. Poco después partieron un ya mejorado pero frágil Mystogan y la pequeña Wendy, de modo que Laxus se quedó solo.
El fortachón no podía sacarse la imagen de Mystogan y su supuesta hermanita, cuando el enmascarado había abrazado a la niña y esta había suplicado por él, se había podido notar el vinculo afectivo entre ambos, ese cariño y comprensión que Laxus deseaba más que nada en el mundo, ese afecto que su frío padre Iván Dreyar le había negado durante su niñez, esa amistad que durante la secundaria le había evadido. Se sentía vacío, como si el camino que estaba tomando no lo llevara a ningún lado.
-¡Cana!- exclamó repentinamente al recordar la chica que le había llamado al celular desesperada, ella necesitaba compañía y ¿por que no? el también deseaba ir a conversar un poco. Le dolía todo el cuerpo y necesitaba un descanso, pero valdría la pena, además de que muy dentro de sí, le preocupaba el tono de voz que la Alberona había utilizado, quería ver si podía ayudarla de alguna manera, vaya, ayudar a alguien, hace mucho que no experimentaba ese deseo.
Y así Laxus se decidió a ir a con Cana Alberona, olvidando nuevamente a su obsesión Lucy, la cual sinceramente le importaba cada vez menos.
Algunos minutos antes, a las orillas del lago Sciliora
-Estamos aquí, por que hay algo que debo confesarte-
Gray sintió una gota de frio sudor recorrer su mejilla derecha, estaba en la situación mas complicada de su vida, había hecho algo que afectaría a alguien más, para colmo ese alguien no cualquier persona ¡Era su mismísima novia, la que mas quería en el mundo! Justo en este momento la tenía abrazada con un brazo, observando con ella el limpio y fresco lago Sciliora. Juvia lo estaba observando confundida ¡Oh esa carita! El iba a perturbarla, se odiaría a si mismo, pero no dejaría pasar un solo día mas de ocultarle la verdad de las cosas, ella merecía saberlo.
Juvia por su parte ya estaba echando a volar su imaginación ¿Por qué Gray estaba tan angustiado? ¿Qué le quería confesar? ¿La estaría engañando? ¿Ya no la quería? Las posibilidades eran muchas y ella solo pensaba en lo peor. Su tensión se intensificó cuando Gray abrió sus labios para hablar con una alarmante seriedad.
-Juvia, no está bien que nos ocultemos secretos, somos una pareja y tenemos que decirnos todo-.
"Ocultarse secretos" esa frase hizo recordar a Juvia algo que ella misma se había guardado, un error que nunca antes había confesado a su novio –Espere Gray-sama, Juvia también tiene que confesar algo-
Gray alzó una ceja, siendo tomado por sorpresa -¿Qué dices?-.
La Loxar apretó los labios y luego confesó algo "malo" que le había hecho a Gray, hace ya bastante tiempo -Es que Juvia hizo algo que no debía, cuando usted salió en una cita con Mirajane, Juvia los siguió y les arruinó la cita, lo siento tanto, no estuvo bien- terminó la de espigado cabello azul, abrazando sus piernas, aguantándose las ganas de llorar.
-¿Uh?- a Gray ni le pegó la confesión, aunque ahora entendió por qué le había ido tan mal aquella vez, con que razón esa cita había sido una catástrofe, pero eso no era nada. Al ver a su novia tan apesadumbrada por algo tan menor, se sintió aun mas mal, la inocencia de ella contrastaba con la malicia con la que el la había tratado al principio de su relación –Descuida Juvia, ni Mirajane ni Erza han sido lo que tu para mí, solo a ti te he amado de verdad- le aseguró sonriéndole, encerrando su dolor por un instante, solo para quitarle a Juvia el peso de encima.
-Gracias Gray-sama, usted siempre están bueno y entiende a Juvia- le agradeció la antes conocida como "la mujer de la lluvia".
-No Juvia, no soy bueno- le corrigió Gray sorprendiéndola con la negación. El Fullbuster tragó saliva y prosiguió con una manera de hablar insegura –Es que lo que quiero confesarte, es que cuando te pedí que fueras mi novia, lo hice por…p-por-.
Cuando a Gray se le fue la voz, Juvia intervino –Juvia recuerda ese día, precisamente quería confesarle a usted el mal que le había hecho, terminé en una cena familiar en su casa, fue entonces cuando su hermana lo humilló frente a todos, eso hizo enojar a Juvia y cuando usted se encerró en su cuarto Juvia le reclamó a su hermana y luego se fue. Pero usted fue como un caballero en armadura brillante y le pidió a Juvia que fuera su novia, Juvia estaba tan feliz-.
-"Soy todo menos un caballero, mi Juvia"- pensó el chico, entonces bajó la mirada con dolor y se armó de valor para seguir –Tu no lo sabias, pero en ese momento yo estaba metido en un estúpido juego con Natsu, Laxus nos propuso que compitiéramos para ver quien era mejor en el amor, esto en vista de que los dos éramos unos perdedores en eso- Gray pausó y volteó a ver intimidado a la chica; su rostro ya estaba transformándose a uno de angustia–Cuando fuiste a esa cena, noté como eras una chica tranquila, que no se burlaba ni daba problemas. En esos momentos yo era un tonto idiota inexperto, por lo que se me hizo muy fácil tomar la peor decisión de mi vida-.
Juvia empezó a temblar un poco, entendía muy bien lo que su novio estaba insinuando, con voz mas alterada que su cuerpo, se expresó casi balbuceando -N-no puede ser, no es verdad, deje de jugar por favor Gray-sama- suplicó, pero cuando Gray se disponía a continuar le gritó –¡No lo diga!-.
Gray apretó su mano contra el suelo, hundiendo sus dedos en el pasto sobre el cual estaban sentados, apretó los parpados y con una voz al borde de quebrarse en dolor, confesó su mal, la acción de la que mas se arrepentía en su vida –Yo te pedí que fueras mi novia, por que quería ganarle a Natsu esa apuesta-.
Juvia se estremeció emocionalmente y su cuerpo se paralizó por unos instantes, sus ojos se pusieron un poco húmedos, esto no podía ser cierto, para ella todo había sido tan real, había pasado los momentos mas alegres de su vida al lado de Gray, por primera vez se había sentido conectada a alguien ¿Y ahora salía con que todo había sido una farsa? ¡Imposible! Ella no era capaz de aceptarlo –Basta Gray-sama, no haga bromas tan pesadas-.
Desde muy chico, Gray había sido un individuo frio, poco dado a las lagrimas, resistente a cualquier dolor físico o emocional, pero esto era demasiado, no solo se trataba de su culpa y arrepentimiento, el sufrimiento de Juvia le causaba mas dolor que el propio dolor de él. Un par de lágrimas recorrieron sus mejillas, pero mantuvo el control sabiente de que no era tiempo de quebrarse –Lo que digo es verdad, es el fallo que cometí-.
-"Gray-sama ¿Me utilizó?"- Juvia automáticamente se liberó del abrazo y se hizo a un lado, como si la presencia de Gray le causara incomodidad, toda su ilusión se rompía en pedazos tras semejante confesión –No…no ¿Por que? No, no quiero creerlo ¡Gray-sama no haría algo así!-.
Un momento indescriptiblemente duro para la joven pareja de Fairy Tail, ambos estaban sufriendo como nunca. Gray estaba muy arrepentido y enojado consigo mismo y Juvia no podía procesarlo, había sufrido un estacazo, propinado por el chico de sus sueños, el único que había amado tanto.
-Yo estaba obsesionado con ganarle a Natsu, tanto que estaba dispuesto a hacer lo que fuera con tal de vencerlo, no pensaba en nada mas- admitió Gray con pena, incapaz de verla a la cara, temiendo contemplar el rostro destrozado de la Loxar –Egoísta e inmaduro, en esos momentos ni me pasaba la idea de que tu sentías algo por mí, me parecías una chica rara y que hablaba mucho y yo por mi parte desconocía lo que era el amor de verdad, solo estaba obsesionado con la figura y autoridad de Erza-.
Juvia no hablaba ni se movía, estaba en shock –"Una chica rara y molesta. Juvia ya ha escuchado eso antes"-.
Gray se sentía mal, pero no quiso ocultar la verdad, aunque eso le pudiera costar más, así que continuo contando la historia sin suavizarla, por que honestidad es lo que mas le había faltado con Juvia, no ocultaría nada –Laxus me presionaba, me decía que debía de ganar a Natsu, que iba a perder, me dejé provocar y eso me llevó incluso a dedicarte una canción-.
-"La canción era para atacar a Natsu y no para Juvia…pero Juvia creyó que era verdad, que venia del corazón de Gray"- razonó Juvia, desechando por primera vez el "sama" con el que llamaba a su novio.
-Cuando hice eso y vi tu cara de felicidad, empecé a sentirme miserable, la conciencia me molestó, pero como el terco tonto que era, pensé en seguir luchando con Natsu. Pero fue en esos momentos cuando me di cuenta de que yo te…-
Juvia al fin abrió la boca y se expresó dolida, interrumpiendo al joven -¿Qué me amaba? No…no diga eso, Juvia no caerá en eso-.
Gray alzó la mirada y uso un tono de voz tranquilo -Juvia, te estoy diciendo la verdad, yo erré en mi decisión pero…-.
-¡No!- exclamó Juvia enérgicamente, como pocas veces lo hacia, enseguida se puso de pie –Juvia estaba tan ilusionada, se creía todo y era real, pero usted no tomó en cuenta mis sentimientos, Juvia siempre lo quiso y pensó que usted era diferente, pero solo viví en una mentira- le reclamó Juvia ya con lagrimas en los ojos, ahora que estaba sacudida no había manera de detener su dolor, frustración y la pizca de enojo que la invadía, se sentía engañada y utilizada –Juvia lo quería tanto…pero usted resultó ser igual, como los demás-.
Gray experimentó una palpitación en el pecho-"¿Los demás? Oh no ¿Acaso antes alguien ya la había lastimado? "- se puso de pie y habló con mas determinación –Juvia, espera, déjame te explico, no estoy hablando mentiras, yo siento algo por ti-.
La chica más sensible de Fairy Tail no quería escuchar nada más, su enojo se fue y solo quedó su sufrimiento, con voz baja y llorosa dijo -Juvia ya tuvo suficiente, el corazón de Juvia no puede más, esto es demasiado… Juvia pensó que al fin había encontrado el amor, pero el destino de Juvia es que las personas la traten mal-.
Gray ahora si que estaba contra las cuerdas, ver a Juvia tan deprimida era fulminante y eso se notó en su voz ahora desesperada -No es verdad Juvia, tu no tienes ese destino, solo déjame…-.
-Juvia no puede más, esto, e-esto es horrible- dijo la muchacha herida agachando la cabeza y juntando sus manos, entonces se limpió las lágrimas con el dorso de su mano derecha y partió del lago Sciliora –No me siga-.
-Juvia, espera, no te vayas Juvia ¡Juvia!-
Los intentos de Gray fueron vanos y la chica continuó su camino hasta desaparecer del rango visual de él. La peor situación posible se había dado, el sabia cuan sentimental era su novia, esto era lo que mas temía, lo que le había impedido confesarle, nunca se había imaginado que fuera tan doloroso; estaba perdiendo a su Juvia y eso le causaba un aplastante miedo –"Como pude hacerlo, por que a ti Juvia, tu tan buena y yo tan estúpido ¡Que digo estúpido, un pend***!"-
Era claro que Juvia no lo quería ver, el había tratado de mostrar tacto, pero a la vez ser lo mas honesto, pero pues la Loxar era la victima y su comportamiento era completamente justificado -"¿Debería de dejar pasar tiempo? Se que el tiempo ayuda a curar las heridas, pero no, no quiero dejar pasarlo, no quiero que sufras mi Juvia, voy a dar lo mejor de mí por ti, haré lo que sea por devolverte la felicidad y darte amor, quiero tu perdón, te amo mucho y no dejaré que esto termine así "-.
Regresando a lo acontecido en el apartamento de Lucy
Lucy ya no podía con tanta tensión, la pobre había pasado por tantas cosas, que no lograba entender por que Loki estaba portándose de una forma tan rara.
-Así que no estaba equivocado- se expresó el de cabello naranja, recordando en unos breves momentos lo que había concluido en la mañana.
Hace cuatro horas en casa de Leo
Estaba frustrado, recordaba como desde el momento en que Lucy lo salvó del suicidio, él por decisión propia había jurado ser su protector, un amigo siempre dispuesto a ayudarla y apoyarla, mas con el paso del tiempo, todo había ido cambiando. Lucy había sido tan buena con él que se le había ido arraigando la idea de ser más que un amigo para ella.
¿Cómo podía saber si lo que sentía era de verdad o si se estaba dejando llevar por un capricho? Era momento de averiguar, que había en verdad en su corazón y la única manera de hacerlo era razonar en como actuaba inconscientemente.
La conclusión no tardó en llegar a su mente que trabajaba a mil por hora. El seguía siendo solo un amigo para la Heartphilia y no por que ella precisamente le viera de esa manera, sino por que por sus acciones el seguía demostrándolo: Al verla destrozada por culpa de Natsu, el había ido a ponerle una paliza al Dragneel en lugar de consolarla y en el momento de mas intensidad había sacado lo que estaba en lo mas fondo de su corazón, aun recordaba sus propias palabras:
"No, esto aun no se acaba, no permitiré que vayas a lastimar a Lucy yo me aseguraré de que ella no vuelva a sufrir por un insensible como tu, esmimejoramiga ¡Pero yo si la aprecio no como tu!"
El no había dicho que era la chica a la que amaba, sino que era su mejor amiga ¿Era el capaz de vivir con eso? La respuesta el mismo se la había dado momentos antes:
"¿Pues sabes cuan valiosa es ella para mi? tanto que estoydispuesto a sacrificarloqueseaporella ¡Inclusoamimismo!"
El sin siquiera detenerse a pensarlo, había asegurado que sacrificaría sus propios sentimientos. Un amigo es el que está dispuesto a dejar ir, el que ama no… Loki por dentro, seguía siendo el mismo de siempre; el amigo protector de Lucy. Pero aun así no le convencía la respuesta, necesitaba confirmar que no amaba a Lucy en un sentido romántico ¿Cómo lo haría?
De vuelta al presente
-Creo que podré vivir con ello- se expresaba Loki con alivio, dejando claro que no se aferraría a algo que no podía ser, aunque la verdad, no le molestaba tanto; era un amigo y nada más.
Lucy inclinó la cabeza –L-Loki, no entiendo nada ¿De que hablas? ¿Qué es todo esto?-.
-Perdón, quería saber si te amaba románticamente, no estaba seguro y la única manera fue hacer que me dijeras que no, ya presentía que esa seria tu respuesta, te conozco bien amiga-
-P-pero ¿C-como?- preguntó Lucy sin poder comprender lo que había sucedido, incluso tuvo que sentarse a procesar los que acababa de suceder.
-Lucy- le habló Leo, para luego irse a sentar a un lado de ella y hablarle –Lo siento, era la única manera de averiguarlo, si yo sufría mucho con tu respuesta entonces quedaría demostrado que no podía vivir sin ti, pero si no me impactaba tanto es que solo era tu amigo, por lo visto le tiro mas a la segunda opción –
Loki se había aventado una ingeniosa ideo, pero también arriesgada y en cierto sentido mala idea ¿Por que motivo? Por que por atrevido se ganó una cachetada por parte de una Lucy ligeramente enojada, una cachetada como las que recibía en sus tiempos de mujeriego sin remedio. La rubia empezó a reclamarle con un par de lagrimitas en los ojos-¡Loki cómo pudiste! ¡¿Creíste que esto es un juego inocente? Por dios, me asusté mucho, sentí que se me iba la vida cuando te tuve que dar la dura respuesta ¡Me dolió hacerlo! Y c-creí que tú…quedarías destrozado- finalizó ya con voz mas suave.
Leo se empezó a sobar la mejilla enrojecida -Ouch, nuevamente me disculpo, tienes razón en enojarte conmigo, es que me fui apegando tanto a ti, que confundí amor romántico con amistad, quizás no sea la mejor excusa y no se si me lo creas, pero esto pasó por que tu eres la primer mujer con la que formé una relación seria con sentimientos reales. Pero en fin, creo que podré vivir sin ti. No sentiré mucho el peso de que estés con Natsu-.
Lucy experimentó una incomoda sensación en el estomago al escuchar el nombre "Natsu".
-Lucy ¿Me perdonas? ¿Quieres seguir siendo mi amiga?- preguntó Leo alzando la mano, esperando que Lucy la chocara y todo quedara en borrón y cuenta nueva.
Lucy chocó su mano con la de el y no perdió tiempo en entrar ahora a la parte mas dura; decirle de su partida –Está bien, pero hay algo que debo decirte-.
-Ah espera Lucy, casi he de suponer que lo que me vas a decir algo relacionado con Natsu- le interrumpió tratando de ser lo mas amable posible –Sin embargo hay una cosa que te quiero decir, algo que decidí desde un principio que te diría a como diera lugar, por que nadie mas que tú merece saberlo, pero pues cuéntame primero que traes en la cabeza-.
Lucy dejó salir un pesado suspiro, bien sabia que la noticia que ella tenía era más dura, así que permitiría que primero se explicara él –Adelante, tu primero, te escucho-
Leo pausó y cerró los ojos, empezando a buscar una manera de dar su revelación, la mas grande razón por la que hoy estaba aquí sentado a un lado de Lucy –Como te lo diré, haber digamos que cuando me pelee salvajemente con Natsu, encontré una teoría de la cual estoy convencido de que es acertada; Laxus es el causante de tu sufrimiento-
Lucy se quedó callada, fue raro que por segunda vez en el día se le advirtiera sobre Laxus, primero Mystogan le había dicho que no hiciera de el rubio uno de sus amigos de mas confianza y ahora Loki le salía con que ese joven era el culpable de su sufrimiento ¿Acaso había algo oculto?
-Verás Lucy, desde el primer día de clases de este semestre el se ha estado acercando mucho a ti ¿O me equivoco?-
-Si, el primer día Laxus andaba muy atrevido conmigo, llegaba y me abrazaba y me decía que me juntara con el-.
-Laxus era muy directo, pero recientemente el empezó a tratarte con más respeto, a darte ánimos, a advertirte de Natsu ¿Y cuando empezó a portarse así contigo? Por lo que yo se fue más o menos cuando Natsu empezó a salir contigo-.
-Es cierto, pero el se ve diferente, no parece el Laxus pesado de antes, el me ha ayudado bastante y me ha ofrecido apoyo-
-Lucy, eres muy buena persona, pero a veces ser bueno te hace inocente a la maldad de los demás, pero mil veces mejor a que seas buena, nunca cambies- le dijo Loki reconfortadoramente, para luego soltar la bomba -¡Laxus se aprovechó de la ingenuidad de Natsu! el te atacó con mentiras y exageró el error de Natsu, recuerda que el te confesó con pena que había cometido el error de haber empezado a salir contigo por un tonto reto, ese tonto reto fue creado por Laxus-
- ¿Qué estas diciendo?- exclamó Lucy tapándose la boca con ambas manos.
-No estoy defendiendo que Natsu te haya tratado en aquel entonces de aquella manera, pero lo que te puedo asegurar es que el te dijo toda la verdad, no obstante Laxus ya se había adelantado, el ya sabía que Natsu y tu al fin estaban enamorados de verdad y en un ultimo intento inventó que el seguía jugando contigo, que incluso se burlaba de ti- reveló Leo sintiendo un gran coraje cada vez que mencionaba el nombre de Laxus, entonces se puso mas serio –Yo que conozco parcialmente a Natsu se que el no se burlaría de ti, es atrabancado, descuidado, pero no cruel. Tu que lo conoces tanto deberías saberlo-.
Lucy se quedó muda, no tenía ninguna reacción. Esto era mas impactante que la confesión de hace algunos minutos.
-Solo piénsalo, Laxus te deseó desde un principio ¿Cómo es que se habría rendido tan fácil para volverse en tu amigo? Todos hemos visto su orgullo, que siempre consigue lo que quiere ¡Es un hipócrita! Como tu amigo te aseguro que el metió a Natsu en esto- recalcó el de lentes, para luego continuar y no perder el momento –Cuando Natsu y yo peleamos, el dijo unas cosas que me hicieron darme cuenta de que…de que el te amaba-
Lucy por un momento olvidó su dura situación y se metió en el tema –P-por fa-favor, continua- le pidió con voz temblorosa, producto de tanta tensión.
-Primero dijo que te amaba y se preguntó frustrado que por que no lo dejaban ser feliz contigo, je ya sabrás a quien acusó- dijo el joven mostrándole un moretón de los que Natsu le había hecho unos cuantos días atrás –El me dijo que yo te había engañado con mentiras, que yo te había dicho que el estaba jugando contigo y que no le importabas, uff vaya que nunca lo había visto tan furioso, aunque es plausible que pensara mal de mi, después de todo tu y yo nos juntábamos mucho-.
-¿Natsu dijo eso?- preguntó ella extremadamente confundida.
-Si y lo hizo con gran convicción, perdóname la palabra, pero Natsu es muy idiota como para actuar engañosamente, mucho menos actuar, el ardía de furia contra mí, no sabia como enfrentarse a su realidad, detrás de esa furia se encontraba un Natsu vulnerable y asustado. Pero yo no lo vi en ese momento, quería ponerle la paliza de su vida, cuando le dije que te había hecho llorar, el se derrumbó tanto que no pudo hacer nada frente a mí, pero entonces el dijo que si no te amara no estaría luchando por recuperarte y por pelear tan ferozmente-
-Pero ¿Qué no se supone que el te golpeó salvajemente cuando estabas indefenso?-
-Ah ¿Quién te dijo eso? ¿Laxus?- preguntó Loki, tras lo cual Lucy asintió –Te lo digo, el estuvo siempre detrás de todo esto, el te llevó para que vieras la pelea y como estabas frágil emocionalmente cayeras en sus engaños- relató el joven, para luego ir a la parte final – Te repetiré las ultimas palabras que me dijo Natsu al pie de la letra, aun no las olvido:
"Yo no puedo dejarla ¡No apenas que me he dado cuenta de que la amo! Todo lo que hemos vivido, todo lo que hemos ido formando, quiero mas, quiero disfrutar de la sonrisa de ella ¡Haré feliz a Lucy me cueste lo que me cueste!"-
-No puede ser ¡No puede ser! Laxus…Natsu… ¿Como?- gritó Lucy con las manos en la cabeza.
Leo se inspiró y poniéndose de pie se expresó con una enorme franqueza -A Natsu le dolió mucho haberte lastimado, pero esto no habría terminado así para ti sino fuera por Laxus. Se muy bien que Natsu te ama, te quiere más que yo. Claro que se tardó en darse cuenta, pero su sentir es real. Lucy, tu eres lo mas preciado para Natsu en todo el mundo-.
Todo tenía tanta lógica, las pruebas en contra de Laxus eran aplastantes y lo que decía sobre Natsu parecía ser convincente. Lucy quería creer, deseaba pensar en que aun había esperanza, pero ya no podía, por que había un tremendo detalle del cual Loki no estaba presente, el cual volvía vanos los intentos del chico; el regreso de Lisanna –Loki gracias por tu apoyo, pero…- la chica dudo por unos instantes, pero era una buena persona, no quería hacer que Loki sintiera que sus esfuerzos habían sido inútiles, no le podía decir sobre la nueva relación de Natsu –Necesito un tiempo a solas, bajaré por un vaso de agua- completó la frase, cambiando por completo lo que iba a decir antes.
-Ah, ok, te espero aquí-
Lucy se levantó de su cama y sin que el chico se percatara cogió una pequeña mochila en la cual tenia guardadas sus posesiones mas básicas. Bajó las escaleras y al llegar abajo se encontró con que Virgo estaba en la cocineta, limpiando como la obsesiva y extraña chica que era.
-Hime ¿Qué sucede?- preguntó la de ojos azules fijando su atención en el equipaje de la rubia.
Lucy fue a la mesa, allí había una hoja de papel y una pluma, rápidamente empezó a escribir –Virgo, cuando Loki baje dale esta nota y dile que no intente detenerme-.
Virgo intentó detenerla -Pero señorita, no debe de irse de esta manera tan apresurada-
-Por favor Virgo, ya te dije muchas veces que ya no quiero estar en esta ciudad, regresaré con papá y me gustaría que te quedaras aquí, no tienes por que ir a un lugar al que no quieres solo por mí, me las arreglaré de alguna manera. Te agradezco mucho todo lo que has hecho por mí- recalcó Lucy acercándose a la puerta que le daría salida de su apartamento. Virgo no tenía palabras, su esperanza había sido que Leo lograra hacer algo, pero por lo visto ya no había manera de detener a la Heartphilia.
Cargando una sola mochilita de equipaje, Lucy se armó de valor y salió de su casa –"Ya no seré una tonta más, quisiera creer en Loki, pero siempre que me he emocionado pensando que al fin todo terminará, resulta que no es así. Adiós a las falsas fantasías, adiós a todos. No quiero sufrir más aquí. Levi, Gray, Erza, Happy, Loki…todos ustedes amigos, no quiero que sufran por mi partida"- se dijo a si misma, para luego sobreponerse a las lagrimas que amenazaban por desbordar en su rostro. Lucy Heartphilia partía rumbo a la estación del tren, para nunca volver.
Quince minutos después, Laxus llegaba a su destino; la casa de Cana
El deportista observaba la modesta casa de Cana, con solo observar la fachada quedaba claro que Cana no era de muchos recursos, cuan diferente a su lujosa mansión que ocupaba una manzana entera. Ahora bien, él estaba nervioso, no sabia lo que le esperaba, después de todo cuando Cana le había llamado se había escuchado muy alterada, con voz acelerada le había dicho que estaba confundida, que necesitaba hablar con él y que todo estaba en peligro ¡Demonios! ¿De que estaba hablando? Quien sabe, pero de seguro era algo poco agradable, pero fuera como fuera no se acobardaría, era el rey de la escuela y por tanto no tenía que temer. Acercó su dedo índice al botón de timbre y sin titubear lo presionó un par de veces consecutivas.
Tan solo diez segundos después, Cana abrió la puerta y al ver quien la visitaba, se le dejó ir encima y loa abrazó – Laxus, que bueno que viniste- le dijo con voz ronca apretándolo con fuerzas.
-Cana ¿Estabas tomando?- preguntó el Dreyar al percibir un olor fuerte a alcohol. La Alberona dejó de abrazarlo y el rubio notó que precisamente traía una botella medio llena en una mano, aparte de que su apariencia estaba toda decaída -¿Qué te pasa?-.
Ella empezó a hablar bien apresurada -No se que debo hacer ¡No quiero que te vayas!-.
-Cana tranquilízate que no te entiendo- le dijo Laxus poniendo ambas manos sobre los hombros de la perturbada estudiante.
Cana dejó de respirar tan acelerada y sus ojos se abrieron al notar que el joven tenia marcas de que había recibido golpes –Laxus ¿Qué te pasó?-.
-Nada importante, dime mejor que está pasando contigo- respondió el chico, incapaz de admitir que Mystogan le había puesto una buena golpiza.
Para la chica las heridas de Laxus no resultaron ser "nada", jaló al chico del brazo y lo obligó a entrar a su casa -¿Como que no importa? Anda, ven para curarte, que no puedes andar así -
-Cana, espera, no es necesario- le dijo Laxus, pero como era de esperarse Cana no le hizo caso, siempre que ella quería hacer algo lo conseguía, en eso se parecía al Dreyar, aunque la gran diferencia radicaba en los medios que utilizaba, ella jamás hacia mal a los demás a propósito.
Laxus al ser forzado a entrar al hogar, se percató de que la chica no poseía muchos bienes, sus muebles eran viejos y apenas tenia tres cuartos; una sala-cocina, una recamara y un baño. Sin embargo lo más notable no era su casa, sino que no había nadie más que ella ¿Y sus padres donde estaban?
Durante cinco minutos, Cana estuvo atendiendo las heridas de Laxus, ayudándose con compresas frías y vendajes.
Durante todo el proceso, Laxus había sentido algo agradable en su interior, cuando Cana le limpiaba las magulladuras y golpes, una sensación de confort lo invadía, era algo que pocas veces vivía y que fuera tratado de esta manera era algo que nunca había experimentado, quizás su amistad con los Raijinshu era algo refrescante, pero que una mujer lo tratara de esta manera tan interesada y bondadosa, eso era la novedad.
-Laxus, no te andes peleando, que eso solo trae problemas- suspiró cuando al fin terminó.
El deportista estaba atónito –"Esta calidez, esto es lo que siempre he necesitado"- se convenció a si mismo, pero entonces algo súbitamente le empezó a molestar, imágenes mentales de si mismo en el pasado le empezaron a aparecer, recordándole quien fue, se puso las manos en la cabeza y se encorvó un poco, preguntándose de que se trataba todo eso.
-Laxus, si te duele la cabeza te puedo traer una pastilla- le comentó una preocupada Cana, apenas se iba a poner de pie, cuando Laxus alzó la mano señalándole que se detuviera.
Laxus rápidamente buscó cambiar el tema, no quería pensar en si mismo, no quería hablarle de si mismo a la chica, como que se sentía inseguro. Sería mejor escucharla a ella hablar-Oye Cana, no se si esto sea muy atrevido de mi parte hacerte esta pregunta ¿Dónde están tus padres?-.
Cana dejó caer los hombros y semi cerró los parpados, perdiendo su mirada en la nada.
-Lo siento, no sabia que ellos…- se disculpó Laxus al darse cuenta de lo que había provocado.
-Mi madre murió cuando yo era pequeña, en su lecho de muerte me habló un poco de mi padre, el cual nunca conocí –se explicó con tristeza, pero entonces apretó los puños y dejó salir su frustración a gritos -¡Y ni lo quiero conocer! No tengo ni el mas mínimo deseo de conocer a un padre tan cruel, crecí sin el amor de una familia, todos estos años he vivido sola, sin compañía en mi casa, si no fuera por mis amigas de Fairy Tail, no se que seria de mí- terminó con una voz herida.
-Te entiendo, un padre insensible siempre deja a uno marcado-.
Cana vio algo en el rostro de Laxus, algo que nunca antes había visto, el chico se veía más personal que antes –Así que tú también has pasado por lo mismo-.
Pensar en Ivan Dreyar, solo le calentó la cabeza al de tercero, pero no estaría bien que sacara su rabieta enfrente de la chica -Si, pero es el pasado, no me importa más- afirmó controlando sus costumbres agresivas que había cogido con el tiempo, entre las que estaba el gritar.
-Es verdad, padres así no merecen que los consideremos. Aquí estamos nosotros, luchando por seguir adelante, sobreviviendo y mejorando cada día que pasa- le comentó Cana tratando de ser más positiva.
Pero esto solo hizo que Laxus volviera a sentir algo incomodo en su interior, en especial la parte de "mejoramos" ¿En verdad él estaba mejorando? Bueno, ya tenía mejores calificaciones, era el deportista mas completo de Fairy Tail, tenía seguidores, comandaba con autoridad, pero ¿Acaso eso significaba que estaba caminando al éxito? El chico otra vez se confundió y tuvo que luchar con sus pensamientos –"Debo de dejar de hacerme estas preguntas tontas, esos golpes de Mystogan me afectaron los sesos"-
-Sabes Laxus, hay que vivir el presente, yo estoy muy contenta viviendo por mi misma, con lo que gano en las tardes trabajando en un restaurant-bar me mantengo y no sufro- afirmó Cana, aunque en lo mas profundo de su ser, radicaba una leve añoranza del tener el cariño de un padre.
-"Parece que tenemos mas en común de lo que pensé"- razonó Laxus, enseguida al fin fue directo al grano en cuanto a la razón de su visita –Bueno, ya me siento mejor, tu te sientes mejor, te veo mas calmada, así que por que no me hablas de lo que querías decirme por cel-
Cana abrió los ojos bien grandes, había divagado buen rato y eso era inaceptable en vista de la gravedad de la situación – ¡Laxus estas en peligro!-
Laxus frunció el ceño sin entender -¿Como?-.
Cana empezó a relatar todo de manera rápida y sin pausar, ametrallando a Laxus con palabras y revelaciones -Si, todos te están acusando de cosas malas e inventando mentiras sobre ti, para empezar Mystogan insinuó que andabas tras una chica y que andabas metiendo en líos a Natsu, luego Erza te acusó de que explotas a los de primer grado, hasta Levi me advirtió de ti, diciéndome que eras malintencionado y que hacías fechorías manipulando a gente inocente y despistada ¿Puedes creerlo? Hay un complot y hasta Erza te quiere expulsar, ella quiso que le dijera cosas sobre ti, sobre tu fiesta, por que hasta te quiere correr por que hiciste la fiesta ¿Qué no ve que hiciste bien por todos, que uniste a Fairy Tail y salvaste a Lucy de las garras de Natsu? maldición, no quiero que te corran, esto es injusto, tu no haces cosas malas-
"Tu no haces cosas malas" esa afirmación retumbó en la cabeza de Laxus, causándole unas leves nauseas, otra vez estaba sufriendo de algo sin explicación.
-¿Laxus?- le llamó Cana extrañada con el silencio sepulcral del Dreyar.
-No quieres que me corran ¿A que se debe eso?- le cuestionó el rubio
Cana volteó la mirada a otro lado para ocultar un leve rubor en sus mejillas y se tardó en responder –P-pues por que no está bien, tú no eres como te están pintando-
Otro duro golpe para Laxus, le estaba afectando demasiado las palabras de la chica, era inusual que los halagos le picaran de esa manera, ya que a el le agradaba que sus seguidores y los Raijinshu lo adoraran y le llamaran de maneras como "héroe", "defensor del bien" y "generoso".
Cana salió de su pena y volvió a dirigirle la palabra -Ahem, bueno Laxus ¿Qué vas a hacer? Tienes que quitarte de encima esas falsas acusaciones-.
-Es un alivio que lo que te tenía así era mi situación- respondió Laxus relajando su postura –Creí que te había pasado algo malo, pero si esa es tu inquietud entonces te diré que no temas, no me va a pasar nada- el Dreyar se puso de pie y Cana solo le llamó por su nombre, el joven le sonrió, pero no con su sonrisa prepotente y burlona, sino con una sonrisa de afecto –Cana, recordaras que mañana voy a hacer una fiesta en mi mansión, quiero que vayas como mi invitada especial, ve arreglada y relajada, por que voy a dar unos anuncios y hay algo que te quiero decir-.
-P-pues puedes decírmelo ahora- le dijo la Alberona con un tono nervioso.
-Nah, que sea mañana- le dijo el Dreyar –Bueno, yo debo retirarme, creo que necesito descansar, no faltes, quiero que estés allí- comentó por ultima vez, Cana asintió y le abrió la puerta, ambos se despidieron y cada quien partió para su lado; Cana se quedó ya tranquila en su hogar y Laxus se dispuso a reiniciar el camino a su hogar.
El Dreyar se sentía terrible y eso no le gustaba nada, por eso había decidido irse de con Cana, claro estaba que le agradaba su compañía; pero sus palabras y la manera en que lo defendía lo hacia sentirse miserable –"¡Soy un necio! Anduve todo este tiempo tras Lucy, me esforcé tanto y nunca tuvo sentido. Mañana todo cambiará"- el deportista continuó caminando hasta llegar a la parada de un autobús –No voy a cancelar esa fiesta privada, diga lo que diga Erza- dijo en voz baja, sonriendo con confianza. El autobús no tardó en llegar y el rubio se fue a su mansión habría de planear muy bien la fiesta para evitarse problemas.
Cana por su parte estaba sentada en su sofá contenta, alzó la mano victoriosa -Sabia que Laxus es bueno, el está siendo honesto conmigo, que bueno por que los hombres engañosos me son intolerables jeje, todo saldrá bien y además creo que le gusto ¡Si! Ya nada puede salir mal, la justicia ha de triunfar-
La Alberona pausó y se puso el dedo índice sobre el labio inferior –Um, como que se me olvidó decirle algo más, ah ¡El director Makarov!-
En ese momento, la de segundo grado decidió salir a buscar a Laxus, aunque a estas alturas difícilmente lo encontraría.
En las afueras del apartamento de Lucy
-¡Al fin llegamos!- exclamaba Natsu, aliviado con estar frente al hogar de Lucy, pero su inquietud aun no desaparecía, lo mas difícil ya se venía y estaba consciente de ello –Subiré por un árbol o algo para asomarme haber si Lucy está en su cuarto-.
-No Natsu, si ella se da cuenta de que estás aquí, esto se puede poner peor, déjamelo a mí, hay que matar el malentendido antes que nada y puedo hacerlo- le detuvo Lisanna.
Natsu bufó y luego exhaló resignado –Es que no puedo esperar más, quiero terminar con esta pesadilla-.
-Y ya sabes cual es la mejor manera de hacerlo, recuerda que ella no quiere verte. Ahora ve adonde te dije, yo me encargaré de hablar con ella, después harás en lo que quedamos en el plan-.
-"Si Lisanna aclara el malentendido de lo que pasó en el parque, entonces puede que Lucy me escuche"- razonó Natsu, por lo que asintió con Lisanna y empezó a alejarse de ella, pero cuando Lisanna se volteó a otro lado, el corrió a esconderse detrás de unos arbustos localizados afuera de la casa de al lado –"Primero tengo que asegurarme de que Lucy esté, por que si no es así todo va a ponerse mas difícil"-.
Lisanna por su parte se paró frente a la puerta y cerró los ojos –"Tranquila, amistosa y natural, debo de dar una buena imagen"- se dijo a si misma para entonces presionar el botón.
Natsu empezó a sentir algo raro en el estomago y no era hambre, eran los nervios, apretaba los puños y mentalmente repetía el nombre de Lucy una y otra vez. Cada segundo se le hacia eterno, la tensión era insoportable.
Adentro, Virgo estaba pegada de espaldas a la pared, debatiéndose entre si debía de abrir o no. Esto debido a la molestia que le causaría a Lucy, pero bueno, Lucy no estaba y ella quería detenerla, más no sabia como. Al final se decidió a abrir la puerta quedándose callada al encontrarse con una desconocida, misma que saludó alegremente.
-Buenas tardes ¿Se encuentra Lucy?- preguntó Lisanna
Virgo se quedó callada, era una amiga de Lucy y esta le había dicho desde ayer que no atendiera a sus amigos, Leo había sido la excepción pero no podía fallarle mas a la Heartphilia, aunque esta no estuviera presente. Debido a este motivo se quedó callada como si fuera muda.
-Disculpe, aquí vive Lucy ¿verdad?- preguntó Lisanna empezando a dudar.
-Rayos, no está funcionando- se dijo Natsu a si mismo, resistiendo el impulso de salir de los arbustos.
A Virgo le entró la tentación de cerrar la puerta y terminar con todo, esto no era propio de una mujer hospitalaria y servidora como ella. Sin embargo una voz la detuvo.
-Virgo, dime donde está Lucy- exigía Leo bajando de las escaleras.
Virgo volteó hacia atrás -Leo-san-
-"¿Y ese quien es?"- se preguntó Lisanna, sin entender que hacia un joven en el apartamento de Lucy –"Ay no, Lucy ya se consiguió a otro"-.
-Virgo, algo estás ocultando- le comentó el elegante estudiante, interpretando algo en el silencio de la sirvienta. No obstante, con la mirada de está encontró la respuesta, se encontró con una nota sobre la mesa, esto lo empezó a preocupar, sin perder ni un segundo fue a coger el papel y a leerlo.
Lisanna alzó las cejas al notar como la faz del extraño chico empezaba a perturbarse.
-Esto no puede ser, Virgo ¿Piensas permitir esto?- le preguntó Leo a la sirvienta, sin darse cuenta aun de que Lisanna estaba en la entrada.
-Es el deseo de Hime, si la desobedezco me castigará- se defendió Virgo, pero luego al darse cuenta de sus propias palabras, puso su dedo índice sobre su labio inferior y con postura pensativa reafirmó –Mmh, aunque eso no sería nada malo-.
La cabeza de Lisanna daba vueltas-"¿Qué onda esta pasando aquí? Esa sirvienta le gusta que la castiguen, que raro, no entiendo como podría disfrutar algo así"-
-Virgo, en serio que no reaccionas, yo iré por Lucy- afirmó Leo, entonces al salir corriendo a toda maquina, al fin se percató de la presencia de la invitada –Eh, disculpa, debo de ir por mi amiga ¿me dejarías pasar?-.
-Un momento, eso significa que Lucy se fue ¡Ay no!- gritó Lisanna.
-¿Conoces a Lucy? Entonces ayúdame por favor, Lucy se va a ir de la ciudad y si lo hace la perderemos para siempre – le pidió el desesperado chico de lentes avanzando al frente.
En ese instante, Natsu sintió como la cabeza se le calentaba; Loki estaba saliendo del departamento de Lucy y eso solo podía significar algo – ¡Leo desgraciado oportunista!- gritó saliendo de los arbustos, muy furioso.
-¿Natsu?- hablaron Leo y Lisanna al mismo tiempo, mientras que Virgo pensaba en una manera de hacer pagar a Natsu, sacando unas cadenas pensó que seria una buena idea darle unas buenas nalgadas por haber provocado que Lucy sufriera tanto.
-Ahora si que te mando al hospital Leo, como te atreves a aprovecharte de Lucy ¡Prepárate!- gritó Natsu corriendo hacia el chico.
Loki suspiró, no tenia opción más que enfrentar a Natsu un rato hasta que este se enfriara y entonces podría decirle sobre Lucy, aunque personalmente no estaba en buenas condiciones para otro round con el Dragneel. Viendo a Lisanna le hizo una recomendación -No entiendo que está pasando aquí, estimada dama, hazte a un lado que cuando ese chico se pone así no hay manera de hacerlo razonar-
Lisanna en vez de hacerse a un lado, se interpuso entre los dos -¡Ya estuvo!-
Natsu se frenó forzadamente para no atropellar a su amiga –Pero Lisanna-.
-Natsu, en este momento lo que importa es encontrar a Lucy, ella se va a ir de aquí y debemos evitarlo- le regañó la albina.
Natsu abrió los ojos bien grandes al recibir la noticia -¡Llegamos tarde, maldición!-.
-Tú eres Lisanna- le dijo Loki a la susodicha, sorprendido con su presencia, ni cuenta de cuando había despertado, aparte Natsu parecía afectado por la partida de Lucy –Y Natsu quiere a Lucy de vuelta, mi predicción estaba correcta-.
-¿De que estás hablando Leo?- le cuestionó el salamander con una expresión de confusión pintada en su cara.
-Yo solo quiero que Lucy sea feliz, así que no pienso meterme entre tú y ella, pero si quieres recuperarla, primero debemos de detenerla- se explicó Leo muy amistosamente.
-En serio que no te entiendo, pero tienes razón, Lucy se nos va y hay que impedirlo ¡A la carga!- gritó Natsu, echándose a correr todo hiperactivo.
-Espera Natsu- le detuvo Lisanna antes de que se fuera muy lejos –No sabemos adonde fue Lucy-.
Leo concordó con la de ojos azules -Es cierto, pudo haber ido a la estación de autobuses o a la estación del tren, dudo que quiera irse en avioneta-.
Natsu empezó a inquietarse y es que sus "aliados en el rescate de Lucy" estaban en lo correcto -Lo que faltaba ¿Cómo le hacemos? El tiempo va volando y tenemos que apurarnos-.
Virgo dio un paso al frente y al fin cedió –La señorita ya había planeado irse en tren-.
Leo volteó a ver a la joven con complejo de sirvienta y pronunció su nombre, sorprendido con que ella estuviera rompiendo las reglas de nuevo.
Virgo no cambio su expresión facial, pero con sus solas palabras dio a entender cuanto valía Lucy para ella -La princesa no quería que se lo dijera a nadie, pero no quiero que se vaya, aunque esto implique desobedecer sus indicaciones. Um creo que me castigará, pero lo que sea con tal de que vuelva, traigan a Hime de regreso-.
Loki le sonrió a la de cabello violeta -Virgo, muchas gracias-
Lisanna juntó sus manos e interpretó la sonrisa de Leo a Virgo -Ah, entonces ustedes son novios-.
-¿Qué? No, nada de eso jeje- rió Loki, pero luego se concentró –Muy bien, aquí en Magnolia hay tres estaciones de tren; norte, oeste y este, separémonos haber quien de nosotros logra dar con Lucy-.
-Yo iré a la estación este- eligió Natsu sin pensarla dos veces.
Lisanna aceptó y tomó su decisión -Entonces creo que iré al norte-.
-Eso me deja la estación oeste. Pasémonos nuestros números de teléfono, debemos mantenernos en comunicación- dijo por ultimo Leo, sacando su teléfono celular.
-¡Yosh, entonces vamos a hacerlo!- exclamó Natsu chocando sus puños, luego puso su mirada en Leo y le dijo de todo corazón –Leo, muchas gracias-.
Y así el grupo de rescate partió con la firme intención de impedir que Lucy se marchara. Virgo no hizo mas que observar complacida a los tres –La princesa si que es valorada, incluso esa chica de cabello blanco quiere ayudarla, ahora que lo pienso, su madre también era querida por todos- la sirvienta recordó como estimados compañeros suyos al servicio de la familia Heartphilia, tales como Caprico y Crux, le habían hablado muy bien de Layla la madre de Lucy, diciendo que poseía una capacidad muy sorprendente y por lo visto su hija lo había heredado -Entonces es verdad que la señorita Lucy tiene el mismo poder que tenía su madre; la capacidad de hacer amigos de verdad. Seguro que esos tres la traerán de vuelta-.
En las inmediaciones de una de las tres estaciones de tren
La gente iba y venia, unos con su equipaje listo hacían fila para comprar boletos, otros al contrario admiraban la pequeña ciudad que el día de hoy visitaban. Por otra parte estaban los empleados encargándose de organizar todo con gran dedicación. En pocas palabras todo mundo se encontraba muy activo. En la zona de espera había muchas hileras de sillas, la mitad de ellas ocupadas. Casi al frente se encontraba Lucy muy triste, apretando su mochila con fuerza, su apariencia decaída llamaba la atención a los curiosos.
Lucy la estaba pasando muy mal –"Por mas que quiera quedarme, no puedo, Natsu no me quiso y no quiero verlo, por que si lo hago me la pasare sufriendo. Loki intentó ayudarme y no dudo lo de Laxus, pero lo que vi que hizo en el parque Rave habla por si solo y no hay más que añadir. Uff hacer esto es tan difícil"-.
Quince minutos después en el hogar de Erza
Sentados juntos en un cómodo sofá, Erza y Jellal disfrutaban de una relajante taza de té. Erza era abrazada afectuosamente por un brazo de su novio, el cual le había estado dando todo el apoyo moral posible, aunque para Erza el simple hecho de que él estuviera junto a ella le bastaba, ya que el joven de seguro había hecho un enorme sacrificio en cuestión de tiempo para acompañarla.
Jellal le dio un trago a su taza de té de manzana caliente y luego sopló, entonces aumentó la presión de su brazo contra la espalda de Erza -¿Ya te sientes mejor?-.
-Mucho mejor, je ahora ya estoy pensando con mas claridad- rió levemente la Scarlet, para entonces terminarse su taza de té.
-Ves, no hay que ceder a la presión, seguro que juntos encontraremos una manera de salvar al instituto- le animó el Fernandes.
-Pues yo pienso qué- dijo Erza, para ser interrumpida por el timbre de su casa.
-Yo abro- se ofreció el caballeroso Jellal. Cuando abrió la puerta, se encontró con tres jóvenes (uno de ellos en mal estado), mismos que Erza reconoció de inmediato.
-¡Max, Laki, Tono! ¿Qué hacen ustedes aquí? ¿Max que te pasó?- preguntó la pelirroja alzándose de su sofá de inmediato.
-Erza, lo siento tanto, solo logré descubrir que Laxus es el causante del sufrimiento de Lucy, pero no obtuve mas información, soy tan inútil, lo lamento, ugh- dijo el adolorido Max, tan mal se encontraba que estuvo apunto de caerse, solo que Jellal lo detuvo.
-¿Pero que sucedió con este chico?- preguntó Jellal.
Laki respondió –Lo encontramos colgando del calzoncillo de un árbol, al parecer Laxus lo dejó así-
Erza se expresó con compasión y agradecimiento -Max, no debiste de haberte metido tan directamente con Laxus, pero tu información es valiosa, muchas gracias por intentar hacer el bien por Fairy Tail y Lucy-.
Max sonrió y acto seguido Jellal dijo que lo llevaría a otro cuarto para atenderlo, dejando así a Laki y a Tono solos con Erza -Chicos, quisiera saber a que han venido hasta mi casa-.
En ese momento, los dos estudiantes de primer grado estallaron, dejando salir lo que traían inhibido -¡Ya no podemos mas intendente Erza, no soportamos los abusos de Laxus!- gritó Tono.
-Y no solo nosotros; Mickey, Krov, Niggy y los demás de primer grado también son maltratados y amenazados por él- complementó Laki acomodándose las gafas.
Erza parpadeó un par de veces consecutivas, maravillada con los alumnos -Chicos-.
-Nos utiliza para sus fechorías, nos obliga a hacer cosas que no queremos y cuando alguien se intenta rebelar lo amenaza, es cruel y despiadado- continuó el chico.
-Ya no queremos hacer maldades contra nuestra voluntad y ser controlados por él, por favor libérenos de su opresión- rogó Laki al borde de la desesperación.
Erza se contentó, al fin recibía apoyo de sus estudiantes –Chicos, entiendo que temen mucho a Laxus y que han hecho un gran esfuerzo al superar la barrera y arriesgarse al decirme esto, no saben cuan feliz me pone eso y créanme que voy a detener esta locura-.
En ese momento Jellal regresaba y cuando vio el cambio en Erza, se sintió contento en su interior –"Fairy Tail sin duda es especial, todos se tratan como una familia"-.
Tono y Laki se voltearon a ver, hicieron un movimiento de cabeza de que estaban de acuerdo y la de cabello violeta tomó la palabra –Erza, hay algo que queremos informarle sobre Laxus y es lo siguiente; mañana a las seis de la tarde va a hacer una fiesta privada en su mansión y por lo visto va a pasarse la mano en excesos-.
-¿Como? Ese tonto decerebrado- se expresó Erza muy disgustada, que el Dreyar hiciera aquello era ya un acto de rebelión completamente insolente, aun después de lo que le había provocado a la escuela y a su abuelo ¿Quería seguir jugando con fuego? Oh no, no señor, esto si que no lo permitiría.
-Pero prefecta, hace poco escuché decir que Laxus se va a refugiar con sus seguidores que están siendo engañados por sus mentiras, además se ha rodeado de unos peligrosos pandilleros conocidos como "Eisenwald" además de sus implacables Raijinshu- explicó Tono.
Jellal abrió los parpados al identificar a los pandilleros-¡Eisenwald! Esos tipos son peligrosos, han causado muchos disturbios y son acusados de muchos crímenes-
La determinación de Erza no se vio menguada con la advertencia de su pareja -No importa, haré lo que sea por hacer llegar la justicia a Laxus, lo voy a desenmascarar frente a sus propios seguidores y entonces no habrá excusa para que evite el castigo, todo se aclarará y Fairy Tail estará a salvo-.
Laki y Tono se maravillaron con la idea de Erza-¡Eso sería genial, todo terminaría de una vez!-.
Jellal dio un paso al frente –Estoy de acuerdo, pero para tener éxito vamos a tener que deshacernos de Eisenwald y los guardaespaldas de Laxus. Erza, entiendo cuanto deseas acabar con este problema, pero por mas fuerte que seas es casi imposible que lo logres sola, tienes que apoyarte en tus amigos-.
A la mente de Erza llegaron recuerdos de Natsu, Gray, Lucy y Juvia –Mis amigos están pasando por momentos difíciles, no puedo cargarles más peso-.
-Erza, por eso son tus amigos, por que están dispuestos a ayudarte, así como tu darías todo por ellos, aparte también aman Fairy Tail y querrán poner su grano de arena. Confía en ellos, pero no desesperes, vamos paso por paso- recomendó el del consejo.
En un lugar al este de la ciudad, no muy lejos del gran lago
-Gota, gota, goteo… gota, gota, goteo- la lastimada muchacha no dejaba de repetir las mismas palabras, recargada en una pared de una lujosa casa no paraba de pensar una y otra vez en las palabras que Gray le había dicho, si que le dolía y pensar que ella se había creído que el lazo entre los dos era real. El dolor se reflejaba en su decaída expresión facial, en sus ojos tristes y en el rastro de lagrimas antes derramadas, las que había permitido salir tras dejar chico atrás –Gota, gota, goteo- volvió a repetir, sintiéndose sumida en la oscuridad.
El dueño de la casa, un rubio gordo y engreído se asomó por el balcón y le gritó –Oye retrasada, quítate de la pared, arruinas la pintura ¡Además traes pura mala vibra! Ush, lárgate- tras decir estas palabras le aventó un zapato.
-Ouch- el proyectil dio en su objetivo y la pobre Juvia salió huyendo sin rumbo alguno, otra vez era lo mismo de siempre, de nuevo era tratada mal por la gente. Por naturaleza era una joven tímida e insegura y eso hacia que gente pretenciosa se aprovechara de su inocencia y la tratara con crueldad. Por eso ella era soñadora, fantasiosa y enamoradiza, ante el rechazo ella siempre había intentado acudir al amor y buscar refugio en los cálidos brazos de un chico cariñoso y que la apreciara fuera como fuera, pero lamentablemente la Loxar ocultaba un pasado lluvioso –"¿Por qué siempre le pasa esto a Juvia? ¿Por qué nadie la quiere?"-
Hace un par de años, cuando Juvia estaba en la secundaria
Era receso y Juvia caminaba contenta de la vida, poco le importaba ser discriminada por sus compañeros de clase quienes la llamaban rara, fenómeno y chica de mala suerte, esto era debido a que tenía un novio que la quería mucho, o al menos eso era lo que pensaba ella.
Caminó y entonces al llegar a la esquina de un salón escuchó la voz de su novio –"¡Sugarboy!"- exclamó en sus adentros, deseosa de ver como le iba, sin embargo se detuvo de dar la vuelta a la esquina cuando escuchó las voces de unas chicas riéndose junto con su novio. La Loxar se asomó con cuidado y se dio cuenta de que su chico estaba rodeado de unas alumnas y no solo eso ¡Abrazaba a dos de ellas!
-¿A poco es tan empalagosa? Ash que pesada- decía una chica fresa de las que abrazaba Sugarboy.
-Mmh si que lo es, ya me tiene cansado, es muy rara y molesta- respondía Sugarboy cínicamente, provocando que Juvia sintiera una opresión en el pecho.
-Uf, con solo ver su vestimenta se nota lo anticuada y aburrida que es ¿Qué onda con ese peinado tan feo? ¿Y esas ropas de esquimal?- criticó la otra mujer.
Sugarboy en vez de defender a su novia se rió -Jeje, creí que lograría cambiarla, es que como es bastante bonita pensé que seria buena para mí, pero con esa actitud que tiene no se ni para que la invité a que fuera mi novia. Ya me tiene aburrido, creo que la dejaré-.
Juvia salió de su escondite, llorando desconsolada –Sugarboy ¿En verdad piensa eso de Juvia?-.
Sugarboy primero se sorprendió de ser pillado por su chica, pero luego dejó salir una exhalación y se expresó con sorna –Eso y más, ya no aguanto estar contigo. Lo nuestro terminó-.
Juvia se sintió humillada, utilizada y salió corriendo destrozada mientras Sugarboy se reía de ella. La chica sufrió de depresión durante un par de meses y tardó aun más en confiar en los hombres.
Regresando al presente
Juvia no dejaba de caminar apresurada, recordar aquel horrible momento aun era desgastante para su nuevamente herida mente, ahora sentía que Gray le había hecho lo mismo –"Juvia es tan ingenua, nunca quiere hacerle daño a nadie y trata de ser buena novia y le pagan con la otra moneda. El corazón le duele a Juvia"-
Por ir tan rápido, la alumna de Fairy Tail pisó mal y se tropezó con la banqueta, no se dio muy fuerte, pero si necesitó de unos segundos para recuperarse. La gente que iba pasando se le quedó viendo y eso la hizo sentirse intimidada –"Dejen de ver a Juvia como un bicho raro"- pensó exageradamente, imaginando que todo mundo la veía con burla, ese era el efecto de sentirse insegura tras las duras palabras de Gray. Se levantó y salió corriendo, lo hizo hasta llegar a una vieja casa abandonada, en vista del estado del inmueble, se decidió a sentarse en los escalones de concreto que daban camino a la puerta de entrada. Se encorvó y hundió su rostro entre las palmas de sus manos –Juvia no puede mas, la historia siempre es lo mismo- se dijo a si misma, recordando la segunda vez en que su corazón fue estrujado por la crueldad de un hombre insensible.
Hace un año, cuando Juvia estudiaba en Phantom Lord
Juvia ya se había recuperado de su desamor con Sugarboy, el tiempo había curado sus heridas emocionales y se había dado una oportunidad con un rockero de nombre Johnny, era algo alocado y extremo, pero la trataba mejor que su ex. Juvia se sentía amada y todo iba de maravilla, hasta que en un día de verano, las verdaderas intenciones del chico salieron a flote.
Era un día de verano, Johnny había invitado a Juvia a su desordenada casa. Habían comido juntos, rockeado (A Juvia le encantaba el heavy metal) y platicado amenamente. No obstante al llegar ya las altas horas de la noche las cosas se habían puesto complicadas: Johnny había aprovechado la confianza que Juvia le tenía para pedirle un beso, la chica tras dudar se lo había concedido, pero el rockero había hecho mas de ese contacto, sin previo aviso había empezado a besarla con mucha pasión.
-Johnny, suficiente, esto está incomodando a Juvia- se quejaba la Loxar mientras Johhny la aprisionaba contra la pared y le besaba el cuello muy atrevidamente.
-Pero si somos novios, podemos hacer esto y más- le dijo el pálido rockero mirándola a la cara, pero sus ojos se movieron un poco mas abajo contemplando el escote de la chica –Nos amamos y esto es normal- exclamó poniendo sus manos sobre la parte posterior de Juvia jalándola para que sus cuerpos estuvieran mas cercas, entonces intentó lamer el lóbulo de la oreja derecha de Juvia pero esta lo esquivo.
-Por favor, a Juvia no le gusta como esta yendo esto- le dijo ya asustada.
-Vamos Juvia, yo te puedo llevar al cielo, solo déjate llevar, anda, vamos a tomarnos una foto juntos- le dijo Johnny sacando su celular de su pantalón, pero al hacerlo accidentalmente se le salió una envoltura que Juvia identificó ¡Preservativos!
La chica se hizo para atrás, empujando al rockero -¿Por qué traes eso? No me digas que querías hacerlo con Juvia-.
Johnny ya había sido descubierto, así que no intentó escudarse –No te enojes, ya llevamos saliendo un poco más de un mes. Podemos entregarnos el uno al otro, no pasara nada-.
El sexo no entraba en los planes de la Loxar y tuvo que ponerse firme -N-no, Juvia no quiere hacerlo, falta mucho para que esté lista-.
-Ah entonces no me quieres, si me quisieras me darías la prueba del amor -
-No, no es eso-
Johnny le dio la espalda – ¿Sabes que? si no me quieres dar lo que merezco, entonces esto se acabó, aquí terminamos-.
Ese fue otro día triste para Juvia. Johnny ya nunca fue a verla, por lo que sus intenciones quedaron demostradas por completo; solo la había tratado por que quería acostarse con ella. la pobre Juvia había creído que la amaba de verdad, un segundo desamor. Algunos meses después, Juvia se juró a si misma que si un día volvía a enamorarse y era traicionada, seria la ultima vez, ya no necesitaría de otra para saber que ella no estaba destinada a ser amada.
Volviendo otra vez a la situación actual de Juvia
Recordar ese suceso provocaba en Juvia una amargura indescriptible, había sido usada, que torpe se sentía. Los hombres siempre se aprovechaban de ella, cuando ya conseguían lo que querían o por el contrario, cuando veían que no lo lograrían la desechaban como si no tuviera sentimientos ¡Por dios! Si era ultra sentimental.
Ahora que era la tercera vez que padecía un desamor, se daba cuenta que le dolía mas que las dos veces anteriores ¿A que se debía? La respuesta era simple y directa: A nadie había amado más que a Gray, en el Fullbuster había encontrado a un hombre diferente, uno que daba todo por sus amigos, noble y de buenas intenciones, pero sobre todo que no era un insensible como los otros novios que tuvo.
-Sniff ¿Cómo es posible que Gray le hiciera algo tan cruel a Juvia?- se preguntó sacando un pañuelo para limpiarse la nariz. La desafortunada chica estaba conmocionada, se le hacia tan irreal que de un momento para otro su mundo de felicidad se viniera abajo, no quería creerlo, no quería aceptarlo, pero de cualquier forma la verdad era la verdad; Gray había jugado con sus sentimientos.
¿Pero como? En serio ¿¡Como podía ser! Cuando Gray la abrazaba, cuando iban de las manos, cuando le hablaba, cuando salía con ella, cuando la miraba, juraría que sentía su amor verdadero, el cariño que le tenía ¿En serio era un insensible? Quisiera que no fuera verdad, pero lo era…si, no, ¡Si! ¡No! ¡Que Sí! Por mas fantasiosa que fuera, aferrarse no haría nada –"Juvia se debe de rendirse y aceptarlo"-.
En ese momento la garganta se le cerró, tragó saliva pero no le sirvió de mucho, entonces llevó su mano al cuello y se tocó con la punta de los dedos, lo que sintió no fue su piel sino la pieza de joyería que portaba, la gargantilla de cristal en forma de corazón bordado en plata, nadamas y nadamenos que la costosa joya que Gray le había regalado con mucho sacrificio. Se quitó la gargantilla y la observó, la consideraba muy hermosa y aun mas valiosa por que se suponía que era una prueba de los sentimientos de Gray a ella, solo recordar el momento en que el chico se la compró y se la colocó en el cuello con delicadeza le hacia experimentar una calidez en su interior, ni Sugarboy ni Johnny habían hecho algo tan significativo y tierno por ella -"Gray"-.
-Juvia- le llamó la voz de Gray, casi como si lo hubiera invocado al pensar en él. Juvia volteó hacia atrás y vio como el Fullbuster se acercaba lentamente con el cansancio reflejado en su caminar, era obvio que había estado buscándola. El joven de cabello negro y mirada triste fijó su atención en la gargantilla que sujetaba Juvia –Recuerdo como quería ir a un concierto de esos que solo se dan una vez en la vida, había ahorrado por muchos meses esperando ese momento, estaba convencido de que no cedería ante la tentación de gastarlo. Pero lo hice y al hacerlo no sentí ni el mas mínimo arrepentimiento ¿Tienes idea de por que? por que lo invertí en lo mas valioso que tenia, en la razón y la ilusión de mi vida… en mi dulce muñeca blanca… en ti-.
Juvia se quedó sin reacción alguna más que sus ojerosos parpados abiertos, tener a Gray frente a ella ahora era sinónimo de tristeza.
Gray se apoyó con ambos brazos en las paredes de concreto, sus ojos no eran capaces de postrarse en su chica, no era digno de hacerlo –No se como pude hacerte algo así- se expresó con una voz áspera pero cubierta de dolor y arrepentimiento –Mi muñequita, yo no sabía, yo no… - no pudo hablar mas, aguantarse tantos sentimientos le cobraron factura y le robaron momentáneamente su capacidad de hablar, estaba frustrado consigo mismo y pensar en el dolor de Juvia era su dolor también.
Juvia era una experta en ver los sentimientos de los demás, como había quedado demostrado cuando se dio cuenta del dilema emocional de Leo. Y justo ahora en estos momentos percibía que Gray no estaba fingiendo, percibía que lo que decía lo estaba haciendo de todo corazón. Que confusa se sentía, como que Gray no era insensible como sus ex novios.
Gray no quería perderla, sino enmendar sus errores y dar de sí hasta curarla y hacerla aun mas feliz. Juvia quería dejar se sufrir y estaba convencida de que no amaría jamás ¿A que llevaría este angustioso encuentro?
Mientras en la estación de tren del oeste
Loki miraba en todas direcciones, buscando a Lucy entre las multitudes, pero no lograba dar con ella. En vista de su situación decidió a ir a preguntarle a uno de los trabajadores –Disculpe ¿Cuándo es la salida del tren?-.
-Acaba de partir hace ya varios minutos rumbo a la estación norte-
-Gracias- Loki se dio la vuelta y entonces recordó algo –"El tren para salir de Magnolia se mueve en dirección de las manecillas del reloj, por eso va a la estación norte, entonces hará una parada allí y luego una final en la estación este, de allí ya partiría afuera de la ciudad ¡Rayos!"- el de lentes amarillos sacó su teléfono y empezó a marcar el numero de la persona que seguramente ya estaría llegando a la estación norte –Lisanna, soy Leo-.
En la estación norte
Lisanna bajaba del autobús, ahora tenía frente a ella la estación de tren –Bien, espero y logre encontrarla- En eso sonó su teléfono y contestó -¿Bueno?-
-Soy Leo ¿Ya llegaste a tu destino?-
-Justo ahora acabo de bajar del autobús, menos mal que esa parte de mi memoria aun resultó intacta-
-Excelente. Oye, yo ya llegué hace rato a la estación oeste y me encontré con que el tren ya había partido, así que si es que Lucy subió allí, debe de dirigirse hacia la estación norte. El tren hará una parada allí y luego partirá a la estación este- Leo pausó y luego finalizó su explicación –Esa es la ultima parada antes de que parta a Onibus town-.
Lisanna se despertó y su voz se tensó –Entonces nos quedan máximo dos oportunidades para dar con ella. Gracias por la información, veré que puedo hacer-.
Colgó y entonces empezó a caminar rumbo a la entrada de la estación, en su mente no había lugar para rendirse iba ayudar a Natsu. A paso rápido entró a la construcción y rápidamente se encontró con que estaba repleta de gente, la mayoría de ellas de pie y caminando por las instalaciones -"No debería de haber tantas personas moviéndose tan apresuradas"-
Inspeccionó sus alrededores y a las personas que tenía cercas, la mayoría seguía la misma dirección; al frente. Agudizó la vista al frente y se dio cuenta de por que se comportaban así ¡El tren ya estaba apunto de partir! La adrenalina se le subió a la sangre cuando por los altavoces localizados en toda la estación, se escuchó el temido anuncio:
"Queda un minuto para qué el tren parta rumbo a la estación este, favor de abordar".
Lisanna sacudió la cabeza, esto era grave, ni siquiera tenia tiempo de ir a comprar un boleto, además no sabia si Lucy iba a subir o ya iba a bordo, pero recalcando de nuevo, no era tiempo de quedarse a pensar, en lugar de ello era para actuar de inmediato. Infló sus pulmones de aire y empezó a caminar aun mas rápido que antes, fijando sus ojos azules en todo tipo de direcciones –"Cabellera rubia, solo tengo que encontrar una rubia"- se decía en su interior, pronto se encontró dando con niños rubios, hombres comerciantes rubios, señoras obesas rubias, pero desafortunadamente ninguna muchacha con esas características. El tiempo iba avanzando, era ahora o nunca –"Me voy a meter al tren improvisadamente, seguro que ella ya está dentro"-.
La hoy intrépida albina se dirigió al tren, allí había un enorme montón de personas abordando lentamente, si que eran desordenados, incluso a pesar de que el empleado del tren les decía que se organizaran, algunos no hacían caso, abrirse espacio de veras que sería complicado –Con su permiso, tengo prisa, disculpe- le decía a las personas mientras avanzaba entre ellas con dificultades, claro que a muchos les molestaba y le gritaban que hiciera fila. Avanzó unos cinco metros y fue cuando sus ojos se tornaron brillosos, la estaba viendo entre el montón que se disponía a subir.
Lucy ya estaba muy cerca de abordar el tren, la gente de atrás la empujaba y su tardanza no era totalmente debido al congestionamiento de los que serian pasajeros sino a que muy dentro de si, existía un cierto arrepentimiento por lo que estaba haciendo. A pesar de decirse a si misma que había que ser fuerte y decidida, aun no era capaz de sacarse el encanto de Magnolia y de sus habitantes. Sopló con pesar y se resignó a no voltear mas atrás, curiosamente un par de segundos después, cuando ya estaba a escasos tres metros de entrar, volteó al escuchar que alguien le llamaba.
Lisanna agitaba las manos y le gritaba -¡Lucy, hey acá!-.
-"Es Lisanna ¿Qué esta haciendo aquí?"- cuestionó Lucy impactada de encontrársela. La Heartphilia no pudo quedarse quieta por mucho, la gente de detrás empezó a empujar con más violencia.
La hermana menor de Mirajane se frustró cuando empezó a perder a su objetivo – ¡Lucy detente, no hagas esto!- le gritó muy acelerada.
-¡Apúrate güera!- exclamó un sujeto ya desesperado, pronto se le unieron algunos mas, presionando a Lucy para que entrara.
Lisanna agarró aire y exclamó con potencia –Lo que viste en el convivio no es lo que crees, Natsu te…-
Lucy ya no alcanzó a escuchar la última palabra, por que fue obligada a abordar el tren. Lisanna corrió mientras los últimos pasajeros, pero ya para cuando estaba a punto de llegar, el último hombre subió y un instante después, la puerta corrediza se cerró.
-Llegué muy tarde, no pude terminar el malentendido, ahora solo queda una ultima parada antes de que se vaya para siempre. Ah, aun queda Natsu ¡El es el único que alcanza a detenerla ahora!- La albina sacó su teléfono y empezó a buscar el número del salamander, las circunstancias dictaban que ahora solo dependía de el.
Pasando a con Natsu
Natsu se detenía en una esquina de una manzana, para tomar aire -Todavía me falta mucho, uf esto de andar siempre a pie es cansado, pero debo lograrlo-
Su teléfono celular entonces empezó a sonar, contestó con voz natural –Bueno, como van las cosas Lisanna-
Contrario a Natsu, Lisanna hablaba apresurada-Natsu, tienes que llegar, justo ahorita en la estación norte vi a Lucy abordar el tren-.
La cara de Natsu empezó a perder color y forma de hablar se volvió insegura y temerosa-¿Q-que? ¿Tan p-pronto?-.
-El tren hará una ultima parada en la estación este, solo tu alcanzas a llegar a tiempo-
Natsu no contestó, por que su mente inquieta se quedó trabajando –"Entonces si no llego la perderé para siempre, tengo que hablar cara a cara con ella, es la única manera de arreglar todo ¡Maldición! ¿Y si no llego?"-.
-Natsu ¿Me estas poniendo atención? Di algo-
Natsu cobró valor y confianza, no era el tiempo de ponerse a dudar -Aye, ya entiendo lo que hay que hacer. Lisanna gracias por haberme ayudado tanto con tu apoyo y tu plan, el cual aun pienso improvisarlo en practica, ahora es el momento de hacer esto solo. Te pido que le avises a Loki que ya no se apure. Regresen los dos y espérenme, que regresaré con Lucy me cueste lo que me cueste-.
-Si esa es tu decisión, confiaremos en ti. Suerte-.
Lisanna colgó. Natsu guardó su teléfono y observó a distancia, aun le faltaba bastante trayecto para llegar a la estación, el tren era rápido y no tardaría en llegar. Necesitaba aumentar su velocidad, ahora si estaba sintiendo la angustia, era ahora o nunca, si fallaba ya no la volvería a ver jamás – ¿Como le hago?-.
En ese momento, una voz femenina le llamó por la espalda, se escuchaba molesta -¿Hacer que? ¿Mas maldades como las que le hiciste a Lucy?-.
-¡Cana!- Natsu reconoció esa manera de hablar tan autoritativa y maleducada, se volteó y se encontró con que su compañera estaba viéndolo enojada y con las manos en la cintura.
-No sabes ni que decir, eh desgraciado. En serio que te pasaste, en el convivio del gran Laxus, Lucy estaba dispuesta a pelear por tí, a platicar las cosas y llegar a un acuerdo, pero saliste con que ya andabas con otra. Eres una peste- le dijo con indignación.
-¿En serio estas diciendo la verdad? Lucy, quería arreglarse conmigo- repitió Natsu totalmente sorprendido, en ese momento se sintió revitalizado y una sonrisa se presentó en su rostro.
-Y todavía te ríes, te he perdido el respeto, no se ni como llegué a salir un día contigo- se expresó Cana, en eso se paró un autobús a un lado de ellos –Bueno, me voy que quiero llegar pronto a mi casa. Espero y un día aprendas a Laxus- le dijo para luego ir a subirse al transporte publico.
Lo que sentía Natsu era agradable, saber que siempre había tenido una oportunidad era motivador -¡Definitivamente voy a recuperar a Lucy!- gritó al aire, ahora con nueva actitud y confianza en si mismo –Debo de apresurarme para llegar pronto-
Observó el camión en el que se había ido Cana, avanzaba rápido, luego cambiando su mirada hacia el otro lado de la calle se percató de que estaba un camión que precisamente iría a la estación de tren este –"Eh, ya encontré la manera, voy a sufrirla pero si es por Lucy aguantaré lo que sea"-.
Corrió hacia el camión y subió apresurado, entonces sacó unos billetes (de hecho todos los que traía en su cartera) y se los dio al camionero.
-Oiga, el costo son tres monedas, no traigo cambio para todos esos billetes-.
-Le daré todos estos billetes si hace lo que le digo-
El camionero contó el efectivo y sus ojos tomaron forma de signo de dólar, con ese dinero ya habría hecho el día –Dígame que quiere-.
-Lléveme a la estación de tren a toda velocidad, no se detenga y finalmente cuando llegue necesito que me aviente hacia afuera como si fuera un trapo- explicó el Dragneel.
-Eso es demasiado rudo-.
-No importa, ya verá por que se lo digo, solo hágalo- le apuró Natsu.
El hombre asintió y entonces pisó el acelerador, Natsu automáticamente cayó al suelo mareado y con ganas de vomitar; esa era la razón por laque debía de ser lanzado hacia afuera al llegar a la estación. El tiempo era cada vez más escaso.
Algunos minutos antes, con Gray y Juvia
Juvia no le quitaba el ojo a la valiosa gargantilla, su silencio era una prueba clara de cuan triste se encontraba, no podía evitarlo, aunque Gray pareciera diferente a los demás chicos que había conocido eso no borraba lo que padecían su sentimientos.
Que Juvia no dijera ni una sola palabra era un tormento para Gray, aun cuando según el estaba psicológicamente preparado para enfrentar la posibilidad que hoy vivía. Estaba inseguro, hoy en la mañana había perdido su escultura de hielo y con eso había muerto su gran plan para confesársele, ahora lo único que le quedaba era hablar con el corazón y ser directo, pero suave, comprensivo, pero decidido -Juvia, se que no tengo excusa, lo que hice estuvo muy mal, me arrepiento de haberlo hecho. Te quiero más que a nadie, me interesas y me duele lo que te hice-.
La Loxar alzó la joya y al fin rompió el hielo -¿Recuerda cuando Juvia le dijo que representaba esta gargantilla?-.
Gray cerró los ojos con fuerza y tuvo que decirlo con pesar-Que ese corazón era como el tuyo-.
-Frágil como el cristal- completó Juvia la frase apretando en puño la pieza de joyería -¿Por qué no tomó en cuenta los sentimientos de Juvia? Pasé por mucho dolor y engaños, estaba apunto de rendirme en el amor cuando lo conocí a usted. Juvia creyó que al fin un chico entendería sus sentimientos-.
Juvia se estaba aguantando las ganas de llorar y Gray lo notó, por lo que fue a sentarse a un lado de ella, aunque mantuvo una distancia considerable, sabiendo que su presencia ya no era buena para ella –La culpa me comía a cada momento, por eso me distancie de ti, quería hacerte feliz, pero con la mancha de mi error encima era imposible, quería confesarte, pero no lo podía hacer-.
-Entonces usted estaba a la fuerza con Juvia, por compasión y no por amor, por eso no tenía la confianza para decírmelo. Juvia nunca le importó- concluyó Juvia aceleradamente.
-Todo lo contrario, me importabas tanto que no sabia como decírtelo, por que sabia que tus sentimientos son frágiles. Si te perdía no me lo perdonaría ya no tendría a nadie mas a quien dar de mí, solo por ti he sentido algo tan intenso. Te conozco, entiendo tus sentimientos y que eres única, durante el tiempo que llevamos saliendo he ido descubriendo más y más la noble persona que eres, Juvia en serio lamento y estoy muy arrepentido de haber jugado contigo- dijo Gray viéndola a la cara.
Juvia veía a través de su novio, definitivamente no estaba mintiendo, era sincero.
Gray se encorvó y dijo directo –No te estoy ocultando nada, todo lo que te digo es de corazón. Admito que fui un tonto, que me acobardé cuando vi que a Natsu le fue mal con su confesión, que cedí a la mentira de Evergreen, cuando debí de haberte dicho antes de dejar pasar tiempo, incluso hasta fallé cuando te hice preocuparte, por que no lo merezco, en realidad no merezco a una mujer tan buena como tú- el Fullbuster alzó la cabeza y pasó su antebrazo por sus ojos, limpiándose las lagrimas que inevitablemente habían brotado por la lastima que le daba ella y la impotencia de él por quitarle ese dolor –Juvia, no puedo mas, soy hielo, pero así como el hielo no existe si no hay agua en primer lugar, así no puedo vivir sin ti, eres mi agua, mi motivo y mi vida, quiero ser el hombre que saque todas las malas experiencias de tu vida y las reemplace por felicidad, quiero hacer que tu corazón deje de ser de cristal y llegue a ser como el diamante- Gray se acercó un poco y tomó con delicadeza la mano de Juvia en laque estaba la gargantilla y al fin soltó lo que había querido decir desde un principio –Juvia, amor de mi vida, por favor, perdóname-.
-"Amor de su vida ¿Gray quiere a Juvia? ¿De verdad? Pero Juvia se siente muy mal, no sabe como enfrentar esto- la Loxar había sufrido un duro golpe emocional, difícil de asimilar para alguien tan sensible y antes maltratada como ella. Pero Gray…de verdad parecía estar muy arrepentido y mas importante, con sus palabras y actitud mostraba como que si la quería de verdad, de hecho cuando salían ella sentía el cariño de él. Pero una cosa es perdonar y la otra es olvidar y siendo sincera consigo misma, no estaba segura de si podría amar, no después de que esta era la tercera vez en que un hombre la decepcionada.
Recordó las palabras de Gajeel:
"Para ser feliz con alguien, tienes que aprender a apreciar sus virtudes pero más importante aún, soportar sus errores y defectos. Si eres capaz de eso, entonces puedes estar segura de que tu amor es real, incondicional y puro".
Ella había amado a Gray ¿verdad? El estaba arrepentido de corazón ¿verdad? Entonces quizás debería de darle una oportunidad, pero ¿Y si volvía a sufrir? Ahora estaba sufriendo y no se le quitaba el dolor, solo lo haría si olvidaba todo y empezaba de cero, pero no sabía si era capaz, ya era demasiado, pero ella ama a Gray ¿O no? oh no, si se lo estaba preguntando es que no estaba segura ¡Oh la confusión! Tanta mezcla de sentimientos y emociones difíciles de asimilar, el corazón de Juvia no podía más.
Gray se quedó esperando respuesta, Juvia estaba dudando y eso no eran bueno. Se había metido en un problemón, la culpa era de el y estaba dispuesto a cargar con lo que fuera, si tan solo pudiera hacer que ese dolor se fuera de ella y se transmitiera a él, su amada no merecía pasar por esto, el quería y creía ser capaz de borrar ese dolor, pero la decisión final de Juvia.
La voz de la Loxar se volvió temblorosa y sus parpados se cerraron con fuerza, el corazón le latía muy rápido, era el momento de la respuesta –Juvia…-
Gray empezó a sentir miedo, uno mayor al que se había enfrentando antes, en este momento podía perder a Juvia, quizás para siempre. No quería, no había otra como Juvia, era única y era la única que lo había logrado atrapar con su personalidad.
Juvia liberó su mano de la de Gray dejando la joya en la mano de él, relajó los hombros y bajó la cabeza -Juvia necesita…tiempo-
Gray se quedó tieso e incluso tuvo dificultad para hablar, por lo que de sus labios solo salió una palabra -J-Juvia-.
Juvia se tapó la cara con ambas manos y habló con una voz un tanto llorosa –Juvia ya no está segura de seguir con esto, lo siento-.
-No, Juvia… dame otra oportunidad, yo te quiero mucho, quiero un futuro con nosotros juntos, puedo borrar lo que pasó- suplicó Gray acercándose a ella, pero como ni lo volteaba a ver, se sintió aun mas dolido –Por favor, no quiero que esto quede así, no puedo soportar que quedes así-.
Juvia se hizo a un lado y entonces se levantó de su lugar –Juvia ya ha sufrido mucho con el amor, quizás Juvia es de esas que nacieron para amar, pero no para ser amadas-se resignó la Loxar empezando a caminar.
-No digas eso, no es verdad ¡Te amo con todo! ¡Ser tu novio lo mas hermoso que me ha pasado en la vida!- exclamó Gray, pero la chica no volteaba, solo avanzándose alejándose mas y mas de él -¡Juviaaaaaaa!-.
Juvia experimentaba una sensación muy desagradable en el pecho, si se creía que Gray estaba sufriendo y arrepentido, pero ese no era el asunto, era que ella se sentía desesperanzada y lo peor, no tenía la voluntad para perdonarlo, su pasado no la dejaba y esto la confundía –"Levi dijo que si una esta dispuesta a soportar sus defectos y perdonar sus errores, entonces el amor es genuino ¿Entonces Juvia no amó de verdad?"- pensaba mientras las lagrimas llenaban sus ojos, con la autoestima destruida, se perdió en el horizonte.
Gray golpeó su frente con la palma de su mano y entonces al fin dejó salir lo que se había esforzado por suprimir; las lagrimas –"Que he hecho, mi sensible Juvia"-.
Unos quince minutos después en la estación de tren del este.
-Agh- Natsu estaba tirado en el asiento del copiloto, morado de la cara y con unas inmensas ganas de vomitar. El camión acababa de detenerse en su destino, pero se había movido con tanta rapidez que había dejado al Dragneel todo mareado. Esforzándose por voltear a ver –A-aviénteme d-de aquí, blurp-
-No quisiera hacer esto, pero bueno- se resignó el camionero, agarró a Natsu de la camisa y lo sacó del camión.
En cuanto tocó tierra, el pelirosado se recuperó de golpe – ¡Sobreviví! Gracias por todo- le dijo al camionero, para luego salir corriendo adentro de la estación. En cuanto entró se topó con que el tren venía llegando, frenando para acomodarse en posición de espera. Los altavoces de la sala de espera lo confirmaron:
"Cinco minutos de parada, todos los pasajeros que abordaran rumbo a Onibus Town vayan preparando sus pertenecías y formando una fila ordenada"
-Justo a tiempo, ahora solo tengo que comprar un boleto y entrar adentro- habló confiado y con una actitud positiva, producto de la esperanza que las palabras de Cana le habían brindado. No obstante, al buscar en su cartera se llevó una desagradable sorpresa –Ah, le di todo lo que traía al conductor del autobús, hehe, no tengo dinero, creo que tendré que volverme villano por hoy- se dijo a si mismo, entonces fijó toda su atención en el tren –Primero debo de investigar en que vagón se encuentra Lucy-.
Dentro del tren, en el quinto vagón
Lucy aun mantenía la cabeza baja, desanimada, nerviosa e incluso un poco dudosa, conforme el tiempo transcurría su mente se iba llenando de pensamientos de todo tipo; reflexionaba sobre como le haría para empezar una nueva vida, también sobre como afrontar a su estricto padre y la cuestión mas difícil de todas; como olvidar todo lo que significaba Magnolia para ella, después de todo era aquí donde había vivido mas feliz. La presión en su cabeza aumentaba a un ritmo acelerado, en menos de cinco minutos se iría para siempre. Ella se decía a si misma que debía de ser fuerte y decidida, pero su mas profundo subconsciente le rogaba que reconsiderara y aprovechara esta ultima oportunidad de abandonar el vehículo. Además en su mente seguían frescas las palabras de Mystogan.:
"Los amigos son capaces de ayudarte a tener una visión total de las cosas, ellos pueden y quieren ayudarte a cargar con el peso que te está destrozando… rodéate de tus amigos y todo el dolor se irá. Si te vas nunca desaparecerá"
Apretó los labios y cerró los ojos ¿Qué tal si Mystogan tenía la razón? Personalmente no podía negar que su decisión de marcharse había sido acelerada, pero la consideraba justificada, cualquier mujer tras ser severamente maltratada tanto por el hombre al que mas quiere en la vida, querría no verlo nunca jamás –"Loki y Mystogan quisieron ayudarme, me dijeron cosas que son muy lógicas, pero es más lógico que Natsu haya regresado con Lisanna, a ella la quiere y a mí no"- se resignó borrando forzosamente todas las dudas de su corazón.
Sin que la Heartphilia se diera cuenta, Natsu estaba pegado a la ventanilla localizada a un lado de ella, contemplando su desconsuelo.
Afuera del vagón
Natsu se despegó de la ventanilla –"Lucy se ve muy deprimida, quizás no esta tan segura de querer irse"- razonó para si mismo. A continuación entró en acción, se retiró y observó el segundo vagón, en ese era en el que estaba la entrada de pasajeros y era resguardado por un sujeto en sus veintes, que andaba uniformado, debería de engañarlo para poder entrar. Natsu afinó sus sentidos y puso a trabajar su cerebro, debía de haber una manera de hacerlo descuidar su puesto ¡Ajá! Examinándolo bien se podía notar que distraídamente estaba con la mirada puesta siempre al frente y a la distancia, lo que estaba viendo tan embobado era un puesto de dulces, no… esperen, no era el puesto de dulces en sí, en lugar de ello era a la joven que trabajaba en dicho local, una atractiva joven de unos veinte años –"Jeje ya cayó"-
El salamander dirigió su paso hacia el hombre, tratando de ser natural y no levantar sospechas –Hola, como le va el día- saludo al portero con gran calma.
-Eh, ah disculpe joven, no lo escuché ¿Necesita algo?- preguntó el distraído joven.
-Es linda- le dijo Natsu observando hacia donde el guardia andaba viendo, este como que no entendió la indirecta, por lo que Natsu le señaló a la vendedora -Ella- el hombre se sonrojó y entonces Natsu utilizó el viejo truco de su gato parlante – ¡Le gustaaaa!-
-Uh, bueno, yo… pues si- admitió sobándose la nuca, luego sonrió al contemplar a la mujer –Su nombre es Lulú, desde hace seis meses que trabaja en ese puesto, cada vez que llego a esta estación no puedo evitar verla y pensar en ella, como quisiera hablarle-.
-"Su trabajo no lo deja, justo lo que necesito"- Natsu se aguanto las ganas de sonreír maliciosamente, aunque no se pudo decir lo mismo de sus palabras –Ande inténtelo, quizás y se la consigue-.
-No creo, ella es muy bonita para mí- se resignó casi al instante.
-Ande, el físico no importa- le animó Natsu, entonces sacó de su billetera las fotos de Lisanna y Lucy –Mire, esta es la que fue la chica de mi infancia y esta rubia es mi novia, las dos son atractivas. Ahora míreme a mi, guapo no estoy-.
-Oh, es verdad, las dos son muy bonitas para ti, sin ofender-
-Pues ahí está la prueba, inténtelo, usted es un hombre amable y con eso basta. Vamos no deje que pase el tiempo, uno nunca sabe lo que depara el futuro-.
El guardia tragó saliva y admitió que era cierto, luego dio un paso al frente -¡Es verdad! Voy a intentarlo, no quiero arrepentimientos. Muchas gracias chico pelirosa, me has hecho tomar la mejor decisión de mi vida- dijo para luego abandonar su posición e ir a la dulcería.
Natsu esperó a que se alejara lo suficiente y entonces entró al tren como si nada, con el objetivo muy claro en su mente –"Infiltración terminada, ahora solo debo de llegar a Lucy antes de que el tren empiece a avanzar. Lucy espérame, te quiero de vuelta a Fairy Tail y a mi lado"- .
En casa de Erza
Erza se asomaba hacia afuera muy pensativa, Max fisgoneaba la casa de Erza recuperándose con solo husmear y buscar chismes, Tono y Laki seguían tranquilos en el sofá mientras que Jellal llamaba por teléfono.
-Ultear te lo pido de favor, anda no seas así, mmh no…si te creo, está bien- terminó de llamar el del consejo y entonces colgó, luego volteó a ver a la Scarlet –Las cosas no están yendo muy bien en el consejo y al parecer Ultear anda muy ocupada para ablandar a los mayores para que nos den una oportunidad más-.
-Jellal, por la manera en que hablas pareciera que te sientes que perteneces FairyTail- le respondió la pelirroja.
-Bueno, en realidad no estaría nada mal, estaríamos mas tiempo juntos, allí no hay tantas presiones, tantos conflictos…bueno, aunque justo ahora es la excepción-
-Pues cásese con Erza y vengase para Fairy Tail, el consejo escolar es un asco- aconsejó el entrometido Max provocando que la pareja se apenara un tantito –Eh perdón- se disculpó al darse cuenta de que se estaba pasando de metiche.
Erza supero la pena rápido, debido a que ya se tenia la suficiente confianza con Jellal como para no avergonzarse de la relación de ambos -Je, no se si ya lo sabías, pero desde el incidente con Phantom Lord está vacante el puesto de profesor de historia, por si te interesa-.
-Historia no es mi fuerte, pero sería genial. Pero para tener una posibilidad de hacerlo tenemos que asegurarnos de que Makarov siga siendo el director, por que las opciones que el consejo ha elegido para sustituirlo no son nada buenas- explicó el Fernandes.
-¿Cómo está eso?-
-Pues por donde empiezo, una opción es un joven muy respetable, su nombre es Lahar, el problema es que es muy pero muy estricto, también han pensado en contactar al antiguo director de Fairy Tail, Purehito, aunque supuestamente anda en un tal proyecto "Heart", finamente está la opción de que Fairy Tail se incorpore a Era High School; la preparatoria oficial del consejo-.
El disgusto de la prefecta de Fairy Tail se hizo presente en su faz –No aceptaré eso, voy a detener la amenaza- Erza pausó y relajó su cuerpo –Con la ayuda de mis amigos-.
Jellal se alegró –Eso es Erza, seguro que con la unión se hace la fuerza-.
-Mañana será el día en que Laxus aprenderá a valorar al Instituto Fairy Tail. Tenemos que planear bien como enfrentaremos a todos sus aliados, pero por hoy hay algo que debo hacer cuanto antes, mis amigos van primero- habló la pelirroja mu y pensativa, meditando sobre la situación de una persona en particular –"Lucy, no te vas a ir de Fairy Tail, eres una gran persona, me ayudaste a animarme con Jellal, ahora quiero devolverte el favor"-.
Regresando precisamente al tren donde viajaba la Heartphilia
Natsu estaba a solo abrir una puerta mas para entrar al vagón donde estaba Lucy, su sudorosa mano estaba casi sobre la perilla, ahora era cuando, pero no entraba por que su cuerpo no reaccionaba, el miedo no lo dejaba –"Ahora debo hacer como me dijo Lisanna, pero ¿Y si Lucy no acepta regresar? ¿Y si le causo mas penas?"-.
Los pasajeros lo observaban extrañados, pero ninguno le dirigía la palabra, hasta que una niña vestida de vaquera se le acercó corriendo – ¡Oye, tu no estás bien!-
-No te equivocas, es que yo soy muy atrabancado y eso a veces me echa a perder las cosas, pero hoy no puedo fallar, por que he venido aquí la mujer que amo- admitió Natsu.
-¡Eso es muy lindo!- exclamó la niña.
Los pasajeros se empezaron a emocionar, no así un par de sujetos que se acercaron a la pequeña, ambos eran de la edad de Natsu, pero estos destacaban mucho por su apariencia; uno era de cabello negro con un mechón blanco, tenia las cejas depiladas en forma de flecha y parecía estar muy contento, su vestimenta era una larga túnica y unos cuernos en su cabeza. El segundo era alto, rubio, de rostro un poco cuadrado, expresión confiada y largas patillas, este vestía con una armadura rosa hecha de materiales baratos, una capa negra y una espada de aluminio, si que eran raros.
-Coco, ya deja de hablar con extraños, eso no es genial- le dijo el de cabello negro a la niña.
El rubio añadió con un tono afeminado –Mmh, guarda tu emoción para la convención, vamos a arrastrar con la categoría de Cosplay-.
-Hughes, Sugarboy, no sean insensibles, tenemos que ayudar a este pobre chico- defendió la niña cuyo nombre era Coco –Joven, si hay algo en que te podamos ayudar dilo-.
Natsu se quedó pensando en unos segundos – ¡Eso es! Cejas de flecha, préstame tus cuernos y tu el afeminado, necesito tu capa- dijo para luego tomar las ropas mencionadas.
-¡Oye, arruinas nuestros cosplays!- se quejaron Hughes y Sugarboy.
Natsu ahora fue con un hombre bajito y calvo el cual vestía elegantemente y llevaba un portafolio metálico –Préstame tu portafolio, si quieres vacíalo, solo me importa que se vea-.
-Oye yo no dije que te iba a ayudar- renegó el hombre, pero al ver la cara suplicante de Coco, cedió.
-¿Necesitas algo más?- preguntó Coco a Natsu quien se estaba poniendo la capa y los cuernos.
-Tu pistola de juguete me ayudaría a hacerlo todo mas real- respondió Natsu. cuando al fin estuvo listo se acercó a la puerta con confianza –Gracias, no los conozco pero en serio que me han alivianado ¡Allá voy!-.
En cuanto Natsu entró, los dos otakus empezaron a refunfuñar
-¡Ash pero que pesado, o sea me cayó súper mal!- exclamó Hughes haciendo un berrinche.
-Mmh concuerdo, además parecía un vago sin estilo, debería aprender de mí, el maestro del fashion- se expresó Sugarboy mientras observaba su rostro en un espejo de mano.
Coco los corrigió con suavidad -Vamos chicos, no sean egoístas, hay que hacer cosas buenas por los demás-.
El anciano gruñó y se levantó de su lugar –Tengo una llamada importante, ya siéntense chavales- les dijo para luego irse a una orilla del tren, allí sacó su celular y se comunicó –Hola, mi nombre es Byro, un pasajero, les quiero comunicar sobre un muchacho intruso-.
En el quinto vagón
-¡Jajaja, voy a volar este tren!- exclamaba Natsu mientras alzaba las manos, ponía cara de loco y reía maniacamente – ¡Yo el gran demon lord Natsu los mandaré a todos a la tumba jajaja! -.
Todo mundo fue tomado por sorpresa con la aparición del chico de cabello rosa, pero mas que todos Lucy, quien lo reconoció al instante, entrando en shock y quedándose sumamente perturbada con su aparición, el siempre era impredecible, pero esto ya era mucho –Natsu…pero, como ¿porque?-.
Natsu atracó la puerta por laque entró, se dio la vuelta, miró a los pasajeros y se relamió los labios –Todos vamos a morir, será tan divertido hacer explotar esto-dijo alzando el portafolio.
-¡Un terrorista extremista!- gritaron algunos de los presentes cayendo en el juego del Dragneel.
Un chico obeso que estaba sentado cercas de Lucy y que no le había quitado el ojo a ella desde que había entrado, se quiso hacer el valiente para impresionarla –Deja de jugar muchacho, eres una farsa-.
-¡Calla bola de grasa!- le insultó Natsu poniendo una cara que daba miedo y sacando su pistola de juguete.
Muchas mujeres gritaron al ver que estaba armado y el obeso empezó a temblar – ¡Oh dios, va en serio!-.
-Jeje esto saldrá en las noticias de todo el mundo, el gobierno aprenderá a respetar a mi país- dijo Natsu cruzando los brazos, pero entonces volteó a ver a Lucy y habló en voz alta –Vaya, vaya, que tenemos aquí, jeje creo que estoy dispuesto a perdonarles la vida si se largan de aquí y me dejan secuestrar a esa preciosidad-.
-"Natsu, no comprendo de que se trata esto"- pensaba Lucy sin poder siquiera expresarse oralmente, no lograba entender cuales eran los motivos de Natsu, aunque era claro que quería estar con ella a solas.
-¡Lo sentimos rubia, perdónanos pero no queremos morir!- se disculpó el gordito con Lucy, para luego salir huyendo rumbo al sexto y ultimo vagón. Pronto el resto de los pasajeros del vagón hicieron lo mismo, hasta que solo quedaron Natsu y Lucy solos.
Natsu se quitó los cuernos y la capa y los aventó al suelo, ahora estaba a solas, ideal para platicar y explicar todo con claridad. Le sonrió, pero Lucy volteó a un lado, evitando verlo a los ojos, demostrando que su visita no le agradaba ni un tantito, no quería escucharlo. Entonces el chico se puso serio y dijo unas palabras –Hey domadora de animales ¿Estás bien?-.
Lo que pronunció el Dragneel parecería no tener sentido, cualquier persona se habría quedado confundida al escuchar eso, sin embargo ese no era el caso de Lucy, por que esas seis palabras tenían un significado memorable y muy especial para ella –"Eso fue lo primero que él me dijo cuando nos conocimos…"-.
Hace mas de un año
Era nueva en Magnolia, no conocía la ciudad. Alejarme de papá no había sido cosa fácil y ahora llevar una vida independiente lo era aun más, estaba sola, no conocía a nadie y debía tomar una importantísima decisión ¿En que escuela cursaría mis estudios? Era momento de entrar a la preparatoria y aquí en Magnolia había muchas opciones; Phantom Lord, la prestigiosa Era High School, la preparatoria Royal Edolas, El bachillerato Blue Pegasus y el instituto Fairy Tail eran las que parecían ser buenas opciones.
Me quité la mochila y empecé a esculcar, saqué un peluche Plue, mis llaves estelares, un látigo que Virgo me regaló como despedida hasta que finalmente di con un folleto informativo en el que venían las escuelas preparatorias locales.
Guardé mis cosas de nuevo, olvidé cerrar bien mi mochila por lo que el látigo quedó un poco salido, pero poco me importó, yo quería decidirme de una vez. Haber, esa tal Era High School se veía bonita en la foto, pero se veía muy estricta y fría, Blue Pegasus…um esas fotos de sus estudiantes se veían muy dudosas, venían unos hombres muy afeminados y unas mujeres muy fresas, Fairy Tail ¡Genial! Por lo que decía el folleto, esa escuela parecía ser divertida, relajada y en sus fotos los estudiantes se veían gozosos -¡Ya decidí, entraré a Fairy Tail!-
De repente, un hombre de unos treinta años salió de entre unos arbustos – ¿Escuché acaso que dijiste Fairy Tail?-.
-¡Kya!- grité asustada de que apareciera tan repentinamente – ¡Oiga casi me mata!- reclamé enseguida.
-Perdón señorita. Pero que nos encontremos es su día de suerte, permítame presentarme, soy Bora, profesor de Fairy Tail-.
-¿D-de Fairy Tail?- cuestioné mientras mis ojos destellaban.
-Si tienes pensado estudiar en Fairy Tail entonces has tomado la mejor decisión de tu corta vida, el instituto es la escuela mas genial , divertida y educativa de Magnolia- dijo muy alegre, para luego endurecer su rostro –Pero entrar es muy pero muy difícil, solo el quince por ciento de los aspirantes aprueban, casi necesitas ser una genio para lograrlo-.
Me desanimé, yo era estudiosa, pero estaba muy lejos de ser una genio –Ah ya veo, creo que tendré que contentarme con ser de Blue Pegasus o de Phantom Lord, gracias por todo-
Apenas me iba a marchar, cuando el hombre me sujetó de la muñeca – ¡Espera! Yo puedo hacer que entres, recuerda que yo trabajo allí- aseguró haciendo que la esperanza regresara a mí –Pero para que haga eso por ti, tendrás que salir conmigo-.
Que decepción me llevé, eso era muy bajo –Sabe que, mejor no, si en Fairy Tail los profesores son como usted, entonces no pienso entrar- le rechacé, pero el me apretó con fuerza de la muñeca -¡Suélteme!-
-No quieres por las buenas, entonces vendrás conmigo a la fuerza ¡Tendremos una cita a la fuerza!- exclamó jalándome hacia él. Apenas iba a gritar, cuando pasó algo inexplicable, un chico cayó del cielo ¡Dije que un chico cayó del cielo, Kyaaa! El muchacho aterrizó sobre Bora, aplastándolo, obligándolo a soltarme y finalmente noqueándolo, por mi parte yo caí de sentón resultando casi ilesa.
-¡Jugaste sucio, Gray!- gritó hacia arriba de un techo, por lo visto alguien lo había tirado de arriba. En fin, cuando vio lo que había provocado ni siquiera se sorprendió -¿Oigan por que están tirados?- preguntó como si no fuera lo obvio.
Lo observé con cuidado, su mirada era juguetona pero salvaje, su cabello espigado rosado era de llamar la atención, aparte de que le gustaba mostrar sus brazos al usar camisa sin mangas. No contesté nada, no lograba asimilar como es que andaba tan despreocupado después de haber sido lanzado de un techo. El chico cogió un palo del suelo y empezó a picarle a Bora en la espalda con este, al ver que no reaccionaba suspiró y entonces me volteó a ver y me dirigió la palabra, la primera vez que nos hablamos –Hey domadora de animales ¿Estás bien?-.
¿Domadora de animales? Tardé unos segundos en entender por que me llamaba así, pero al ver mi látigo en el suelo lo comprendí -Aye- respondí al fin.
Se acercó a mí y me ofreció la mano –Venga, déjame ayudarte-.
En cuanto me ayudó a ponerme de pie, le agradecí por su oportuna pero alocada inspiración –Supongo he de darte las gracias, ese maestro de Fairy Tail andaba de acosador, ya se me quitaron las ganas de entrar a esa escuela-.
El se tomó unos instantes para procesar lo que le dije y entonces empezó a reír –Jaja, ese no es un maestro de Fairy Tail-.
-¿Como? N-no me digas que tu estudias en Fairy Tail-
-Voy a entrar, pero mi amigo Gildartz ya me ha invitado adentro muchas veces, conozco a todos los maestros y ese sujeto que está dormido en el suelo no es mas que un impostor-.
Me siguió sorprendiendo que aun no se diera cuenta de que el lo había desmayado, me quería reír, pero me aguanté las ganas -¡Ahhh me engañaron! Uy no puedo creérmelo, no se como hay gente tan maliciosa, solo estaba aprovechando la situación para conseguir lo que quería-.
-Je hablas mucho, pero eres divertida, me caes bien. Puedo notar que no eres de aquí, por cierto mi nombre es Natsu Dragneel- se presentó muy alegre.
-Lucy Heartphilia- respondí algo inhibida, ya me esperaba que al oír mi apellido me rechazara discriminando por ser "niña rica", ya me había pasado muchas veces y es que el negocio de mi papá era conocido en todo el continente.
-Bien Lucy, pues déjame llevarte a que conozcas Fairy Tail, estaremos en el mismo grupo- me invitó muy extrovertido, tratándome con tal confianza que parecía como si ya me conociera de años, si que me dejó sin aliento su actitud y personalidad tan abierta y libre de prejuicios.
-¿Qué no es difícil entrar allí? Ay, olvídalo, fue solo un engaño- le respondí sonriéndole, sintiéndome muy cómoda con su compañía.
Desde ese día en adelante nos empezamos a tratar tanto que en menos de dos meses ya éramos inseparables mejores amigos, esa manera en que nos llevábamos, su sonrisa, su actitud descuidada, no pasaría mucho tiempo para que empezara a enamorarme de él, Natsu Dragneel era único para mí.
De vuelta al presente
-"Natsu, no podré olvidar eso, aunque las cosas hayan cambiado"- se decía Lucy a si misma en su interior, ahora si estaba viendo a Natsu a la cara.
Natsu agradeció mentalmente a Lisanna, a ella se le había ocurrido la idea de que hiciera recordar a Lucy los buenos tiempos, al fin había logrado que la rubia le prestara atención, con que se abriera un poquito le bastaba a el para intentar explicarse –Lucy, yo nunca he olvidado ese momento, me sentía solo, me la pasaba haciendo desastre, pero cuando te vi te me hiciste divertida, amable y por algún motivo desconocido me sentí a gusto contigo, nunca te lo decía, pero estaba tan feliz de tener alguien con quien platicar y compartir tiempo-.
-"Natsu, detente"-.
-Y hoy no siento eso por ti- dijo el Dragneel, pero antes de que Lucy sintiera el golpe, sorprendió al exclamar enérgicamente – ¡Lo que siento es mucho mas intenso y personal, tu no eres Lucy mi amiga, eres Lucy "mi Lucy"!-.
Lucy frunció el ceño y sacudió la cabeza-P-pero, pero ¿Cómo es que dices eso? Tú…-.
-Lucy te ruego que solo me des un par de minutos para explicarme, he venido hasta aquí por ti, quiero que sepas lo que es verdad y lo que no. Se que has pasado y que no tengo siquiera el derecho a estar aquí frente a ti, pero me humillo, me arrodillo solo por una oportunidad de que me escuches- pidió Natsu poniéndose de rodillas.
La Heartphilia estaba sumamente enredada, esto era un rompecabezas sin lógica -Natsu-.
Natsu la miró directamente a los ojos-Lucy antes que nada- El Dragneel se vio interrumpido con el sonido de las ruedas haciendo fricción con las vías, el tren empezaba a caminar justo ahora y su enfermedad del movimiento se presentaba, cayó sobre sus manos y el vértigo se apoderó de su cabeza –"No ¡Ahora no! yo quiero hablar con Lucy "-
Un tantito antes, en la locomotora.
El tren era conducido por un matrimonio de ancianos, sus nombres eran Moka y Hilda, ambos con más de treinta años de experiencia en el manejo de trenes.
Hilda recibía el informe de Byro y no le estaba gustando lo que este decía –Está bien, detendremos a ese invasor-.
-Viejita, te ves molesta, no me digas que es… ¡la maldición de la luna!- exclamó Moka.
-Ay viejito, sigues traumado con la película de terror de "La isla Galuna". Lo que pasa es que tenemos un intruso en el tren y hay que detenerlo. Pon a andar el tren, yo me ajusticiaré a ese sin vergüenza- dijo Hilda tronándose los nudillos.
Regresando a con Natsu y Lucy
Natsu no lograba moverse, el movimiento era su peor enemigo y le drenaba todas las energías –"No puedo dejarme vencer ¡No ahora que he venido por Lucy!"- se motivó a si mismo, intentó levantarse pero no encontró las fuerzas –"¡Maldición!"- en cuestión de segundos recordó momentos que había vivido con Lucy; desde cuando la visitaba y se metía a su casa por la ventana, para encontrarla durmiendo plácidamente hasta cuando ella lo motivó a derrotar a Gajeel, eran tantas cosas que hacían de Lucy irremplazable para él, su valor superaba todo lo demás que había en su vida –"¡No me voy a rendir!"-.
Lucy no pudo evitar sorprenderse cuando vio que Natsu se ponía de pie, venciendo con dificultades y mucho esfuerzo esa enfermedad que siempre lo aquejaba, esta era la primera vez que el lo lograba –"Esto es muy importante para él, se está esmerando a lo mas que da"-.
Natsu empezó a respirar agitadamente y se limpio el sudor de su frente, resistirse era mas desgastante que una pelea callejera –Lucy, lo que viste en el parque Rave, no es lo que crees, Lisanna y yo… somos solo amigos, de hecho ella quería decírtelo. Todo fue un truco de Laxus y yo como el tonto que soy caí, esa es la verdad de lo que sucedió- le reveló batallando hasta para hablar claramente.
Lucy seguía sin hablarle, pero en sus adentros andaba analizando todo -"Lo que dijeron Loki y Mystogan concuerda con lo que está diciendo Natsu ¿Entonces es verdad?"- la Heartphilia se estremeció al recordar unas palabras que Loki le había dicho hoy:
"Se muy bien que Natsu te ama, te quiere más que yo. Claro, se tardó en darse cuenta, pero su sentir es real. Lucy, tu eres lo mas preciado para Natsu en todo el mundo"
Lucy se tapó la boca con ambas manos, y es que también rememoró lo que Lisanna le dijo cuando desesperadamente buscaba detenerla: "Lo que viste en el convivio no es lo que crees, Natsu te…"
Si juntaba lo que Natsu estaba asegurando, junto con lo que Loki había dicho, entonces esa palabra que no había alcanzado a escuchar era una sola –"Natsu me ama ¿Es en serio?"-.
-Estoy arrepentido por haberte hecho sufrir tanto, es horrible saber que uno le causó tanto dolor a la persona que mas quieres, que fue un estúpido que se quedó atorado en el pasado por mucho tiempo, que jugó con los sentimientos, que se dejó manipular por un malicioso, no tengo justificación, la verdad es que he cometido muchos errores y lo peor es que te afectaron, quizás decir lo siento no sea ya suficiente a estas alturas, pero de todos modos es lo que hay en mi corazón; lo siento Lucy- habló apretando los puños con frustración.
La chica seguía sin palabras, no se apresuraba-"Entonces todo es como decía Loki, Laxus movió las cosas para hacer esto y todos caímos en sus tretas"-.
-Lucy Heartphilia, ahora que nos alejamos te he estado extrañando a morir, me acostumbré a tu presencia, no lo dudo, yo te quiero ¡Te amo demasiado!- confesó Natsu al borde de la desesperación, no tardó en mostrar por que estaba tan alterado; era el miedo –Entiendo que ya has de haber perdido la confianza en mí, que quizás ya tiré mis oportunidades contigo a la basura, el corazón es algo complicado y alguien como yo es muy inepto para entender de esas cosas, por eso yo respetaré lo que sientes, pero aunque no me perdones lo que hice, hay algo que no pienso respetar y es que te vayas, no te pienso dejar ir-.
-Natsu, tu sabes que si llegué hasta aquí es por que ya he tomado una decisión- le dijo Lucy, tratando de averiguar que tan decidido estaba Natsu a detenerla, que tanto la amaba.
Natsu fue firme -No Lucy, no puedo permitir que te vayas-
Lucy no cedió -Natsu, con todo lo que pasó, no puedes hacer eso, además soy libre, puedo tomar mis decisiones y mi decisión final es irme de aquí ¿Qué piensas secuestrarme y mantenerme atada? No puedes obligarme-
Natsu bajó la mirada y una sombra cubrió sus ojos –Es verdad, no tengo el derecho a hacer eso, menos por lo que te he hecho, tu quieres alejarte de mi ¿verdad?- preguntó con impotencia y con unas tremendas ganas de dejar salir lagrimas de sus ojos –En ese caso, deja que yo sea el que me vaya de Magnolia-.
-Natsu, tu siempre has vivido aquí, no tienes a donde ir-.
-¡No importa! Lucy tu debes de ser feliz y sé que aquí esta tu felicidad, con Leo, Levi, Cana, Erza, Gray, Juvia, Virgo y todos tus amigos de Fairy Tail. Con tal de que no sufras la soledad yo me ofrezco a tomar tu lugar, por mas que me duela decir esto, quiero que seas feliz y si sientes que no será conmigo, cargaré con el peso- exclamó muy acelerado, abriendo los ojos bien grandes y sudando profusamente, incluso las venas se le marcaban en los brazos, estaba ya al limite, se tambaleó, pero logró mantenerse de pie una vez más –No, a quien engaño, no soportaré el peso, no encontraré nunca a otra como tú, me moriré de celos al saber que estas siendo feliz con alguien mas, que mas da soy un egoísta ¡Pero tu importas mas que yo y haré lo que sea por que vivas feliz, te lo mereces tu y solo tu!-.
Lucy tragó saliva y un calor que no había sentido en estos últimos días se presentó en su corazón -Natsu, yo- apretó los puños y entonces fue enérgica -¡Natsu siempre has sido un atrabancado, imprudente y a veces hasta un bobo! ¿Te das cuenta de todo lo que se ha armado por ello?-.
-Si, lo sé- admitió Natsu resignado y triste -Solo no te vayas Lucy, por lo que mas quieras no lo hagas- dijo Natsu mordiéndose el labio inferior y con lagrimas en los ojos y entonces cayó al suelo, derrotado por su enfermedad y abrumado por no haber sido capaz de que esto terminara como mas hubiera querido, cerrando los ojos, agradeció en su interior a la chica que le cambió la vida –"Lucy, gracias por todo lo que me diste"-.
Lucy se acercó a él y le habló –Natsu, eres despistado y bobo, pero aun así eres mi bobo-.
Natsu abrió los ojos de golpe y la sangre empezó a correr por sus venas a un ritmo apresurado, había usado la expresión mí, haciendo ver como que el le pertenecía -¿Qué dices?-.
-Tu me estas pidiendo que me quede por lo que mas quiero, entonces me quedaré por lo que mas quiero, me quedaré por tí- le dijo dándole la mano y presentándole una leve sonrisa, nunca antes Natsu había visto tan bella sonrisa, una capaz de aliviar todo el dolor y la amargura, capaz de liberarlo de ese gran peso de los errores que lo atormentaban –Natsu, nos quedaremos en Magnolia, juntos-.
Natsu aceptó la ayuda y en el momento en que sus manos se juntaron empezó a derramar lágrimas, era tan dichoso y el alivio era refrescante para su alma, casi no se lo podía creer – ¿Es de verdad? ¿Entonces m-me perdonas?-.
-¡Aye! Todo ha terminado, al fin entiendo lo que pasó, sobre como Laxus aprovechó las debilidades de todos y creó malentendidos muy fuertes. Creo en tus sentimientos, Leo me explicó las cosas y aunque se me hacia difícil creerlo, ahora acabo de ver hasta que punto estabas dispuesto a sacrificarte por mi bienestar, he contemplado tu ser interior, no veo maldad, veo amor y arrepentimiento. Descuida Natsu, yo siempre te he amado también- le dijo con consideración, ayudándolo a ponerse de pie.
-Ugh ¿E-en serio? Esto es tan, tan maravilloso, no puedo creerlo, estoy tan feliz- dijo Natsu apoyándose en Lucy, apenas y aguantaba el movimiento.
-Yo también me siento feliz y aliviada, muy dentro de mi corazón yo añoraba que todo fuera un gran malentendido, je mi bobo salamander- dijo la rubia abrazándolo tiernamente.
¡Crash! El momento de reconciliación se vio interrumpido cuando la puerta que Natsu había atrabancado fue derribada al suelo. Tras esta aparecieron Hughes, Sugarboy, Byro y frente a ellos una pequeña anciana.
-Oigan los acaramelados, no es momento de andar cariñositos, aquí anda un invasor terrorista- les dijo Hilda la anciana sacudiéndose las manos.
-D-d-derribó l-la pu-puerta con, con, con sus ma-manos- tartamudearon Natsu y Lucy fuera de si al darse cuenta de que la viejita había tumbado la puerta con fuerza bruta.
-Oiga vieja, ese tipo del cabello rosa es el invasor- le dijo Hughes al a anciana, actuando traidoramente.
-¡Ah pero como son mala leche ustedes tres!- les gritó Natsu a los tres sujetos que lo habían delatado.
-Ajá, así que tu eras el terrorista, veo que trajiste a tu cómplice, ahora verán- amenazó Hilda y entonces llamó por una radio portátil –Viejito, pon la marcha en reversa, regresaremos al a estación para sacar una pareja de revoltosos-.
-Enseguida viejita, por cierto ¿Ellos no serán de ese grupo loco que hizo que la luna se pusiera purpura y maldijera a todos los de la isla Galuna?- preguntó Moka por la radio.
-¡Que solo es una película, eso no pasó de verdad!-
Lucy suspiró –Bueno Natsu, creo que no habrá problemas para volver a casa-.
-Jeje, aunque al parecer nos va a costar algo y no será dinero- rió Natsu viendo algo intimidado a Hilda quien ya se estaba frotando las manos.
Algunos minutos después, el tren regresó a la estación
Natsu y Lucy caían de sentón al suelo justo afuera de la estación, afortunadamente ambos estaba ilesos, aunque Natsu andaba medio muerto por el movimiento del tren.
-Uf, agradézcanle a mi nieto Bobo, quien llamó a tiempo para decirme que no castigara al chico invasor de pelo rosa- les dijo Hilda desde la puerta de abordaje, viéndolos feo y con las manos puestas en la cintura, mientras que a su derecha estaba Moka viendo paranoico a la gente.
Bobo venía corriendo y dando saltos de alegría –¡Lulú me hizo caso, soy tan feliz!-
-Eso es hombre- le felicitó Natsu alzando un puño, recuperándose lentamente.
Un par de minutos después, el tren partió rumbo a Onibus Town, Hilda amenazó a Natsu y Lucy diciéndoles que no se atrevieran a subir a su tren, Moka les acusó de ser brujos que querían resucitar a un tal Deliora con la maldición de la luna y Bobo fue el único que se despidió de una manera propia, agradeciendo a Natsu por haberlo animado y deseándoles suerte como pareja.
-Así que la andabas haciendo de Cupido, esa no me la sabía- comentó Lucy ya recuperada, regresando a su manera de ser alegre y amistosa, pero Natsu se le quedó sin decir nada -¿Qué pasa?-.
-Es solo que verte feliz, me hace feliz, me gusta mucho tu sonrisa- le dijo Natsu tomándola de las dos manos –Se que las cosas raramente son del color de mi cabello, pero pondré todo mi empeño en cuidarte y hacerte feliz-.
-El pasado ya quedó atrás, miremos nuestro futuro, siempre juntos- concordó Lucy acercándose a él para apoyar su cabeza sobre el pecho de él.
Natsu la rodeó con sus brazos por la espalda y cintura -Lucy, esta vez quiero que hagamos las cosas a tu manera y no a la mía, quiero reforzar nuestros lazos-.
Lucy notó un gran cambio en Natsu, se le notaba un ligero toque de madurez, parecía que todo el enredo lo había vuelto mas sensible a los sentimientos ajenos y mas humilde-Si tu lo dices. Jamás volvamos a dudar de nuestros sentimientos mutuos, así no seremos victimas de personas malintencionadas-.
Natsu se encontraba tan feliz como Lucy, se sentía muy agradable concordar entre si, hablarse con confianza, empezar de nuevo, en serio que la valoraba mas que nunca, jamás olvidaría la bondad de la Heartphilia al perdonarlo, esta vez no la defraudaría jamás -Seguro, seamos con uno solo, Lucy-.
Treinta minutos después, afuera del apartamento de Lucy
Loki, Lisanna y Virgo estaban sentados en la banqueta, inquietos por saber que había acontecido con Lucy. En todo este tiempo, Loki y Lisanna se habían contado sus historias y sus motivos. Virgo se había limitado a quedarse seria, sosteniendo el látigo que le había regalado a Lucy hace mas de un año.
-Leo, lo que hiciste es muy noble, no es fácil dejar ir a alguien a quien quieres tanto- felicitaba Lisanna al de lentes.
Loki fue reciproco con la albina -Vamos, fue mas sacrificio el tuyo, a pesar de tus problemas de memoria pusiste tu parte y eso es admirable-
-Pero a pesar de todo ¿Se siente bien, no? hacer sacrificios, buenas acciones y ayudar hace sentir una paz muy agradable-.
-Hemos hecho el bien, mi consciencia está tranquila- afirmó Leo, para luego voltear a ver a Virgo –No has hablado nada Virgo, se nota que extrañas mucho a Lucy- le dijo sabiendo que aunque no lo aparentara, la sirvienta estaba preocupada por la chica a la que servía voluntariamente.
-No debí de haberla dejado ir, necesito ser castigada, pero si no está Hime ¿Entonces quien me va disciplinar?-.
-No cuentes con nosotros para eso- le dijo Lisanna negando con movimiento de manos, esta mujer si que era mas rara que Elfman, lo cual era para quedarse sin aliento.
Loki alzó la mirada y se percató de que ya no había por que preocuparse -Oigan miren allá y siéntanse aliviados- señaló al este.
-¡Han vuelto!- exclamó Lisanna al ver como Natsu y Lucy venían juntos, disfrutando de unos conos de nieve.
Natsu se alegró de verlos. Lucy se sintió conmovida y fue entonces cuando al fin entendió el significado total de las palabras de Mystogan –"Loki, Virgo y Lisanna eran mis pilares, los amigos que me ayudaron a ver la verdad, sin ellos esto no habría sido posible. Mystogan no te equivocaste, el poder de los amigos supera cualquier obstáculo"-.
El grupo se reunió y empezaron a felicitarse mutuamente, era un momento de alegría, el malentendido había terminado, ya podían estar tranquilos, Lucy no se iría y todos estaban en buenos términos.
Natsu fue y dio un amistoso palmazo en la espalda de Leo –Oye, gracias por haberme ayudado, estoy en deuda contigo, ah y también disculpa que haya malpensado de ti, debí de haber sospechado antes de Laxus, mira que nos dimos una golpiza sin tener que-.
-No hay problema, esa pelea me sirvió al menos para darme cuenta de mis sentimientos y descubrir que soy el experto en combate Leo- bromeó Leo.
Lucy por su parte fue con Lisanna –Hey, lamento haber malpensado de tus intenciones, llegué a creer que me mandabas mensajes de odio, pero ahora veo que eres de lindos sentimientos, gracias por haber apoyado a Natsu en el pasado y en esta situación tan difícil que pasó, tu idea de que el me hiciera recordar nuestro pasado funcionó de maravilla-.
-¿De verdad ayudó? ¡Genial! Y bueno, la verdad no recuerdo muchas cosas de mi pasado, volví con amnesia-.
-¡Ay que triste es eso!- exclamó Lucy para entonces darle con reconfortador abrazo –Ven a Fairy Tail, allí te ayudaremos a superar eso y a que te adaptes-.
-Ese es el plan, espero que podamos ser buenas amigas, Lucy- respondió Lisanna, a lo cual Lucy asintió.
Virgo por su parte se fue a la puerta, su calma ocultaba muy bien el hecho de que estaba muy contenta –Es momento de festejar, prepararé un banquete, están todos invitados-.
-Mas vale que prepares pescado- llamó una vocecita imposible de desconocer.
-¡Happy!- exclamaron Natsu, Lucy y Lisanna al ver al gato azul saltar de un árbol cercano.
-Me metí en líos con Bixlow, cuando descubrió que lo había engañado se armó una bronca pero exploté su perversión en su contra y al fin lo derroté- presumió el gato, luego vio a Lucy y presumió aun más -Veo que no hizo falta mi incomparable habilidad de persuasión para hacerte volver. Y pensar que Natsu lo logró ¿acaso estoy soñando?- se preguntó pellizcándose a propósito –Bromeo, hiciste lo que debías Natsu, buen chico, buen chico-.
La carisma del gato puso a todos a reír, era raro que el gato tratara a su amo como su mascota. Eran momentos de jubilo y festejo. Un minuto después todos entraban al apartamento de Lucy, pero Natsu se detuvo y volteó hacia atrás –"Me pregunto como le habrá ido a Gray, espero y bien"-.
-Natsu, ándale pasa- le instó Lucy casi jalándolo de la bufanda, despreocupada, en su mente se decía a si misma "que alivio que al fin todo ha terminado".
¿Pero en serio habían terminado los problemas?
Quince minutos después
La comida ya casi estaba lista. Natsu andaba impaciente golpeando la mesa con los puños, armado con un chuchillo y un tenedor, ansioso por comer, Happy le contaba a Lisanna sobre su autoridad en el instituto Fairy Tail y Loki le platicaba a Lucy de cuando lo visitó Virgo de imprevisto. Se respiraba un ambiente de paz que hacia rato no se vivía en el modesto departamento donde residía Lucy.
-Ya está lista la sopa- informó Virgo alzando un par de platos grandes, uno en cada mano. En eso se escuchó que alguien tocaba la puerta.
-Yo abro- se ofreció Natsu, dejó sus utensilios en la mesa y se dispuso a abrir la puerta, apenas iba acercando su mano a esta, cuando fue abierta violentamente, por lo que el chico fue estampado contra la pared.
Resultó que la persona que había golpeado a Natsu era Erza, quien andaba tan apresurada que prácticamente lo primero que hizo fue gritar -¡Lucy no te vayas de Fairy Tail!-.
Loki, Lucy, Lisanna y Happy se quedaron pálidos, fríos y sin palabras, todo había ocurrido tan súbitamente.
Erza también terminó impresionada, boquiabierta y con los ojos bien abiertos empezó a preguntarse de que se trataba todo esto, parecía como si fuera una reunión familiar -¿De que se trata todo esto?- les preguntó y entonces se dio cuenta de que a su izquierda estaba Natsu tirado con la marca de la puerta bien puesta en la cara -¡Natsu!- se hincó a un lado de él y empezó a agitarlo -¿Natsu, estas bien? Despierta, vamos tienes que luchar y resistir-.
Pobre Natsu era agitado, zarandeado, cacheteado o en pocas palabras maltratado por la intendente, lo que llevó a que Loki comentara a Lucy –Con esto si que se va a morir tu novio-.
Erza dejó de sacudir al chico y volteó a ver a Lucy, extrañada con el comentario de Leo-¿¡Novio! Entonces tú y Natsu… Díganme de una vez que está pasando aquí-
-Bueno, es una larga historia- dijo Lucy observando algo preocupada a Natsu, quien era victima de "las bondades" de Erza.
-L-larga historia, ugh- repitió Natsu para entonces desmayarse y quedar con los ojos en forma de tachas.
Erza se asustó de verdad -¡Natsu no te dejaré morir!-
Natsu fue despertado con un golpe de Erza, tras lo cual los presentes le explicaron a la prefecta todo lo sucedido con detalle durante quince minutos, mientras disfrutaban de los alimentos
-Así que ustedes tenían tantos problemas por los malentendidos que Laxus estaba haciendo, pero ahora han renovado lo suyo. Que alivio, me hace feliz saber que te quedas, amiga- le decía una contenta Erza a Lucy.
-Lucy es muy buena, me perdonó. Es el tipo de chica que se da a querer por todos- afirmó Natsu pasando su brazo por la espalda de su chica.
-Mmh- Erza ahora se sujetó la barbilla y se quedó muy pensativa –"Jellal, tu estás en lo correcto, voy a necesitar de ellos"-.
-¿Pasa algo Erza? parece como si estuvieras pensando en problemas- dijo el perceptivo Happy.
-"Confió en la amistad que nos une, como miembros de Fairy Tail"- se convenció la pelirroja, dejó salir una exhalación como preparación y entonces se explicó –Chicos, no les había informado sobre algo muy importante por los problemas personales que tenían, pero no veo razón para seguir cargando con este peso por mi misma, la verdad es que no puedo sola-
Natsu frunció el ceño, sospechando que la mujer se refería a algo serio -Erza, dinos que te aqueja, sabes que puedes contar con nosotros-.
-Es sobre nuestro instituto, el consejo se quiere apropiar de la escuela, empezando por destituir a Makarov como director-.
Todos a excepción de Virgo se quedaron atónitos y cuando fin reaccionaron lo hicieron con un grito – ¡No pueden hacer eso!-
-Es por Laxus, los excesos y daños públicos que provocó en su convivio ayer jueves fueron noticia de primera plana en el periódico local, al consejo escolar no le agradó mucho ese escándalo y rápidamente demandaron que tenemos hasta el domingo para solucionar esa cuestión, quieren que se discipline a Laxus-.
-Pues entonces hazlo Erza, tu eres la prefecta y puedes hacerlo- instó Natsu.
-No es tan fácil, Laxus ha engañado a medio salón de tercer grado, algo ha de haber hecho en ese convivio para lavarles el cerebro, por algún motivo lo ven como un héroe. si lo disciplino así de fácil se van a disgustar y armaran caos con tal de apoyar a su nuevo líder, eso podría resultar aun mas critico que la invasión de Phantom Lord, no puedo arriesgarme una división interna tan peligrosa-.
Natsu y Lisanna se voltearon a ver el uno al otro, concordando sin siquiera hablarse en que consistía ese supuesto acto heroico del Dreyar, todo mundo lo había ensalzado como el protector de los inocentes y peor aun, como el salvador de Lucy.
-Intendente si me permite y no es muy entrometido de mi parte ¿Qué ha dicho el propio Makarov sobre este problema?-.
-Estoy de acuerdo con Loki, el es el director y aparte es el abuelo de Laxus, sin lugar a duda que el sabrá que hacer- concordó Lucy.
Erza endureció su rostro -Makarov está en el hospital, casi se infarta cuando se enteró sobre el escándalo de Laxus, después de todo es solo un viejo que se preocupa por su nieto, le ha de haber dolido mucho en sus sentimientos-.
Natsu se enfadó bastante -Ese Laxus, no puedo creer que haya llegado a hacerle eso al viejo-.
Erza se levantó de su lugar y azotó las manos sobre la mesa –Por eso quiero su ayuda, chicos préstenme su poder para salvar a Fairy Tail, no quiero que termine en manos del consejo escolar, por favor denme una mano-.
-Amiga, eso ni siquiera no lo tienes que pedir- afirmó Lucy poniéndose de pie y sonriendo con confianza.
Happy se subió a la mesa -Recuerda que también somos de Fairy Tail y queremos lo mejor para el instituto al igual que tú-
Leo se unió a la resolución -Intendente, estamos a tu disposición, con gusto haremos lo que sea necesario para acabar de una vez por todas con los designios de Laxus y restaurar la paz entre los alumnos-.
Natsu chocó sus puños y presentando una mirada salvaje se expresó determinado –Laxus ha despreciado el valor de Fairy Tail, ha lastimado muchas personas, incluso a su propio abuelo, no podemos dejar que siga haciendo cosas malas-.
Los cuatro alzaron su mano derecha e hicieron el saludo de Fairy Tail, haciendo que Erza se sintiera conmovida -Ustedes son los verdaderos fairies de corazón, gracias-.
-¿Y como le vamos a hacer?- preguntó Lucy arqueando una ceja.
-Laxus mañana va a hacer una fiesta privada en su mansión, no se como tiene la cara para seguir retando a la autoridad, pero bueno, el punto es que se va a rodear de los Raijinshu, de sus seguidores, de los alumnos de primero a los que manipula e incluso contará con el respaldo de unos violentos pandilleros. Si logramos entrar y desenmascararlo frente a su gente, entonces ya estará comprobado que no es lo que aparenta y podré castigarlo y así mantener contento al consejo, al menos por un rato- explicó Erza.
Lisanna se puso de pie –Los aquí presentes hemos sido testigos de sus maldades, incluso las hemos vivido, somos los indicados para revelar su verdadero yo-
Leo continuó aportando-Entrar no será fácil, vamos a necesitar hacer un buen plan, aparte de que enfrentarse a los Raijinshu y los pandilleros va a ser un lio, necesitamos mas gente-.
Lisanna no dejó pasar ni dos segundos para ofrecer apoyo -Pueden contar conmigo y mis hermanos, Mira es la directora provisional, estará gustosa de poner su granito de arena y ya saben que adonde Mira-nee y yo vamos, Elfman va-.
-Ah, ahora que lo pienso, el cerebro de Levi nos vendría de maravilla para idear un plan, hay que pedirle ayuda- propuso Lucy, tomando en cuenta a su pequeña amiga.
Natsu sonrió -Y si Levi le entra, entonces podremos contar con Gajeel, apuesto a que nos dará un par de consejos sobre como lidiar con los pandilleros-.
Erza ya estaba con el celular en el oído –Gray no contesta, pensé que sería una buena adición al equipo-.
Lucy marcó a Juvia y se encontró con que tampoco respondía –Que raro, Juvia también está igual-.
Natsu tragó saliva, preocupado por lo que estaría pasando el exhibicionista y su novia-"Gray, Juvia, que no les haya pasado lo que estoy pensando"-.
Happy se sintió líder y evitó que se perdieran los ánimos-No nos desanimemos, ya veremos después, además aun tenemos alumnos que podrían ayudarnos; Max, Jet, Droy, Nab, Mystogan y el vendedor de tortas de la esquina-.
Virgo sorpresivamente alzó la mano –Si entrar a ese plan es deseo de Hime, entonces como su maid estoy preparada para lo que haga falta-.
Erza ahora si que estaba animada, contaba con el apoyo de sus amigos, de Jellal e incluso de Virgo que ni siquiera estudiaba en el instituto. La esperanza estaba viva, Fairy Tail no caería, no mientras hubiera gente que amara al instituto.
En veinticuatro horas habría un enfrentamiento como nunca antes había habido uno, las fuerzas de Laxus chocarían contra el mismo Fairy Tail… las consecuencias de ese acontecimiento único afectarían para siempre la vida de mas de uno ¿Qué depara el futuro?
Continuará…
Y así quedan las cosas, quiero dejar claro que no tengo nada en contra del Gray/Juvia, solo traté de ser realista y pues todos sabemos cuan sensible es la Loxar ¿Superaran Gray y Juvia su situación para volver a estar juntos? ¿Qué puede hacer Gray para recuperar a Juvia?
Natsu y Lucy juntos de nuevo, Erza ha encontrando la ayuda necesaria para enfrentar el gran problema, Laxus trae muchas cosas en la cabeza y el consejo presiona con todo ¿Saben que significa eso? ¡El final de la saga!
Ha llegado el momento del capitulo final, el cual lo dividiré en 2-3 partes, por tanto les anticipo el siguiente capitulo tendrá como titulo; "Laxus vs Fairy Tail; pt. 1"
Como el titulo lo indica, Laxus, Los Raijinshu y Eisenwald chocaran directamente con las fuerzas de FT comandadas con Erza.
El final de la saga tendrá de todo; acción, humor, romance, drama, suspenso. Quiero que quede bien, así que no me voy a precipitar. Por cierto, en mi perfil voy a estar actualizando informes sobre como voy con este fic y los demás que tengo, por si a alguien le interesa.
Muchas gracias por los reviews, me dejaron muchos y eso me hizo muy feliz.
