EL REGRESO DE GANONDORF
.-.-.-. Capítulo 25: Animal Nocturno .-.-.-.
Lentamente fue abriendo los ojos, percatándose del cambio que había sufrido su cuerpo, nuevamente había aparecido sobre su pata izquierda la esposa y el trozo de cadena que había quedado unido a ella cuando había escapado junto a una extraña criatura de una misteriosa prisión.
- ¿Dónde estoy? – se preguntó al tiempo que se levantaba.
Sentía que la cabeza le daba vueltas, aún estaba mareado, seguramente por la caída, la extraña mano que lo había atrapado lo había lanzado con una fuerza increíble hacía algún lugar, luego había perdido por completo la conciencia, por lo que no podía recordar el momento en que se había transformado.
- ¿Qué... qué le sucedió a este lugar? – Se preguntó confundido al percatarse que todo el suelo estaba cubierto de algo blanco y frío - ¿Nieve?
Avanzó lentamente, sintiendo como sus patas se hundían en la blanca nieve y sus pisadas quedaban perfectamente marcadas.
- He vuelto a Twilight Realm... debo encontrar a Midna y Celina – dijo sin detener el paso.
Ahora no sabía que hacer, estaba perdido dentro de un mundo completamente desconocido para él, además aún no había podido descifrar el extraño mensaje que Zelda le había dicho antes de alejarse.
- Busca un gran castillo envuelto por tinieblas, es ahí donde encontraras las respuestas... deja que la criatura que viste de blanco te guíe... – repitió la frase que la chica le había dicho tratando de comprenderla – busca un gran castillo... pero ¿Cómo?, en este lugar sólo viven animales... ¿Cómo es posible que exista un castillo...? – Dijo meditando lo extraña que le parecía la idea – esperen un momento... estuve encerrado en un calabozo, un animal tampoco puede haber construido un calabozo... digo es imposible que yo pueda manipular algo con estas patas – dijo deteniéndose para poder observar lo que antes fueron sus manos.
Si, era imposible, de ninguna manera podría haber manipulado algún objeto, ni un halcón, ni un oso, ni ninguna otra criatura que conociera podría haberlo hecho, eso sólo podía llevarlo a una conclusión, en Twilight Realm existen seres humanos o existieron en algún momento, definitivamente la última opción era mucho más lógica, pero si alguna vez existieron... ¿Por qué habían desaparecido?
- Hay algo que no encaja, este lugar esconde un secreto y en estos momentos es indispensable que lo descubra – dijo para encaminarse nuevamente hacia algún lugar.
Si quería encontrar respuestas, primero que nada debía encontrar algún ser vivo, y si seguía caminando sin sentido definitivamente no lograría llegar a ningún lugar, necesitaba planificar alguna estrategia o algún plan de acción.
- Si tan sólo Midna estuviera aquí – dijo pensando en su misteriosa amiga.
Era cierto que no sabía nada acerca de ella, pero algo en su mirada le decía que era confiable, además que ya lo había salvado en más de una ocasión, si no hubiera sido por ella nunca hubiera logrado escapar de la celda.
- Les dije que me esperaran... pero... ¿Cuánto tiempo habrá trascurrido en este lugar? – se preguntó meditando si era posible que Midna y Celina seguirían en el mismo sitio donde las había visto por última vez – imposible... y aunque aún se encontraran en ese bosque, no tengo ni la menor idea de cómo llegar hasta allá.
Debía admitir que esta vez si se encontraba completamente sólo en este mundo desolado...
- ¿Qué fue eso? – se preguntó agudizando su sensible oído.
Había logrado captar un sonido bastante peculiar, estaba seguro que lo había oído en otro momento, pero no lograba recordar donde, dirigió su mirada hacia el oscuro cielo y se percató del extraño portal que se encontraba no muy lejos de donde el estaba.
- Ese sonido... son ellos... – dijo mirando como del portal caía una conocida y monstruosa criatura.
De inmediato comenzó a correr en la dirección en donde el portal y las criaturas debían encontrase, seguramente había algo importante en ese lugar y era ese el motivo por el cual las criaturas habían venido. Disminuyó el paso cuando ya se encontraba a pocos metros del portal que comenzaba a desaparecer y ocultándose detrás de unos pequeños arbustos se dispuso a observar la situación.
- No puede ser... – dijo sorprendido al descubrir el motivo por el cual las criaturas habían aparecido en ese sitio.
Observó como unos tres monstruos golpeaban con fuerza una gran estatua, la figura de un hombre joven, con un gran báculo en las manos y una gran corona sobre su cabeza.
- Eso... eso es un hombre... – dijo mirando como lentamente la estatua de piedra desaparecía - ¿Por qué están haciendo eso?
- ¡Deténganse! – la voz femenina pero determinada de alguien, llamo la atención de los tres monstruos que de inmediato voltearon.
- ¿Celina? – se preguntó Link, aún oculto tras el arbusto viendo la figura de la loba blanca acercarse hasta el sitio donde los tres monstruos se encontraban.
El pelaje blanco de la loba se confundía perfectamente con la blanca nieve del suelo, pero eso no evito que los tres monstruos se percataran de su presencia.
- No permitiré que destruyan el pasado de este mundo... no dejaré que ese pasado quede en el olvido, tarde o temprano los habitantes se enteraran de la verdad y dejaran de ocultarse – les dijo acercándose peligrosamente hasta ellos.
- Olvido... – repitió una de las criaturas con una voz que parecía salir de otro sitio.
La criaturas se acercaban peligrosamente a la joven loba, repitiendo una y otra vez la misma palabra... olvido... definitivamente Twilight Realm ocultaba algo, ahora lo había comprobado.
- Este sitió seguramente tiene un pasado mucho más oscuro que el mismo presente – dijo Link observando la situación – Celina sabe mucho más de lo que creí, pero en estos momentos eso no importa, tengo que ayudarla – dijo determinado a atacar a las bestias.
La joven loba se preparaba para atacar, mantenía sus puntiagudas orejas inclinadas hacia atrás, sus ojos ámbar fijos en su objetivo, sus filosos colmillos al descubierto y su pelo completamente erizado.
- Vengan por mi... no les tengo miedo...
Las criaturas rodearon a Celina, ella aún no hacía ningún movimiento, le era imposible atacarlos a los tres al mismo tiempo y si se decidía por uno, los otros dos monstruos aprovecharían su oportunidad.
- Estoy atrapada... – pensó manteniéndose alerta, cualquier movimiento en falso podía ser el último.
- ¡Aléjense de ella!
- ¿Link? – la loba parecía confundida.
Link se encontraba detenido junto a la casi destruida estatua, mirando desafiante a las bestias que seguían rodeando a Celina.
- Olvido... – repitieron una vez más, sin prestarle la menor atención al chico.
- Bien... como quieran... les demostrare el gran error que cometen al no tomarme enserio – les dijo antes de abalanzarse sobre una de las tres criaturas.
Celina al ver como uno de los monstruos caía, de inmediato imitó al chico y se decidió a atacar a otra, la última criatura reacción al instante, decidiéndose a atacar a la loba, pero antes de que pudiera dañarla, las fuertes mandíbulas de Link atraparon su enorme brazo. Minutos más tarde lo único que quedó de las tres criaturas fueron los extraños y pequeños cuadros de materia suspendidos en el aire, que poco a poco fueron desapareciendo.
- Gracias... – dijo la joven loba mirando al chico que se encontraba delante de ella.
- Me alegra mucho encontrarte Celina – le dijo acercándose un poco más a ella - ¿Dónde esta Midna?
- No lo se... hace días que no la veo... – le respondió.
- ¿Días?... ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que yo me marche? – le preguntó sospechando la respuesta.
- Tres meses... dijiste que volverías pronto, por eso te estuvimos esperando durante mucho tiempo, pero la situación comenzaba a salirse de control – dijo bajando la mirada, parecía cansada y la pelea que acababan de librar seguramente no era la culpable - ¿Por qué tardaste tanto? – le preguntó casi susurrando.
- Lo siento, lamento mucho haberlos abandonado durante tanto tiempo – le dijo muy arrepentido, estaba seguro que durante todo ese tiempo algo había ocurrido en este lugar y por lo que alcanzaba a notar ese algo no era nada bueno.
- Cuando te conocí siempre creí que eras especial, muy diferente a los demás, y es por eso que te seguí, pensé que tu tendrías las respuestas que yo había estado buscando durante tanto tiempo... – comenzó a decirle al tiempo que se sentaba.
- Celina... tú... – Pero no tuvo tiempo de continuar la frase ya que la joven loba continuó hablando.
- Midna me contó que tú no pertenecías a este mundo y que la apariencia que tienes ahora no es tu forma verdadera... – le dijo observándolo con detenimiento -... pero aún así... me pareces tan real... a diferencia de mi.
- Si... tienes razón, cada vez que vuelvo ha este mundo mi cuerpo cambia y adquiere esta forma – le dijo observándose a si mismo – al principio me parecía inconcebible, sentía que estaba atrapado dentro de un cuerpo que no era el mió... pero luego llegue a comprender que este que esta aquí también soy yo... es difícil de explicar... pero creo que la forma que mi cuerpo ha tomado es parte de mi realidad... es la bestia que yo llevó dentro.
- Link...- susurró el nombre del chico - eres admirable... yo desde que nací siempre he buscado otra realidad no queriendo aceptar la que me fue entregada... en cambio él... sabiendo que esta no es su realidad ha mirado bajo la mascará de su apariencia... – pensó al tiempo que cerraba los ojos he intentaba retener la lágrimas.
- Pero... no comprendo, según tengo entendido tú naciste en este mundo y tu cuerpo siempre ha tenido la misma apariencia... entonces ¿por qué dudas de tu realidad? – le preguntó observando a la chica.
- Todo comenzó cuando era pequeña... nací entre una jauría de lobos, o por lo menos eso fue lo que creí, pero había algo en mi que era diferente a los otros, nunca entendí el porque todos mis semejantes se apartaban de mi... me trataban como extraña...
- ¿Es por eso que comenzaste a dudar de que tu apariencia no fuera real... no es así? – le preguntó sin dejar de observarla.
- Si... a si es, y fue por eso que a medida que fui creciendo se volvió casi una obsesión el buscar la verdad acerca de mi origen...
.-.-.-. FASH BACK .-.-.-.
Era de noche, tal como todos los días, ya que en el mundo en el que vivía el tiempo transcurría de una forma extraña, la oscuridad era la gran gobernante del mundo, era tanto así que hasta las plantas habían logrado desarrollar una forma de transformar la luz que la luna producía en energía, por lo que nunca fue necesario el día.
- Si me aparto de la jauría durante unos minutos nadie notara mi presencia – dijo adentrándose entre los densos matorrales del bosque.
Este era el momento perfecto para llevar acabo su plan, el que había estado preparando durante semanas, y hoy se cumplían todas las condiciones adecuadas para llevarlo a cabo... toda la jauría se encontraba alerta por el eminente ataque de otra jauría de lobos que se había adentrado en su territorio, la luna completamente llena proporcionaba una luz perfecta para poder investigar el santuario prohibido.
- Estoy segura que en ese lugar están las respuestas que busco... – dijo mientras atravesaba el bosque con una rapidez increíble, era como si conociera a la perfección el camino.
- Ven... – una voz misteriosa hizo que la pequeña loba se detuviera de golpe.
- ¿Qué fue eso?... – se preguntó mirando a su alrededor intentando encontrar el origen de la misteriosa voz - si alguien me esta siguiendo estaré perdida... – pensó intentando calmar su ya acelerado corazón – todo estará bien... si no hago esto... nunca podré descubrir la verdad...
Comenzó a avanzar nuevamente, pero esta vez con mucha más cautela, sentía que alguien o algo la estaba observando, la estaba siguiendo, podía oír que cada pisada que daba se repetía en alguna parte que no podía determinar, tal vez detrás, tal vez delante o quizás junto a ella, pero fuera donde fuera no podía ver nada ni a nadie.
- Ven... – nuevamente la voz volvía ha hacerse presente.
- ¿Quién esta ahí? – dijo perdiendo el control, ahora si había logrado entender lo que la voz decía, pero la simple palabra la asustaba aún más.
- Ven...
- ¿Qué quieres? – le preguntó intentado que su voz sonara lo más determinada y segura posible.
- Ven...
- ¿A dónde? – Definitivamente la insistencia de esa voz la perturbaba – no entiendo... ¿Qué es lo que quiere de mi? ¿A donde quiere que me dirija?
Siguió avanzando y junto a ella los pasos, tal vez todo era parte de su imaginación, seguramente estaba demasiado sugestionada por la grave falta que estaba a punto de cometer y era este el motivo por el cual escuchaba los extraños pasos y la misteriosa voz.
- Ven...
- Aquí estoy... – dijo deteniéndose de pronto, ahora no le importaba de donde provenía la voz ni mucho menos si la criatura invisible que caminaba lo hacía junto a ella o detrás.
Al fin había llegado al santuario prohibido, una edificación que ni ella ni ninguna criatura que hubiera conocido jamás hubiera podido realizar... era increíble, poseía enormes pilares que sostenían una estructura aún más grande, todo estaba hecho de algún material que ella no conocía, parecía muy duro y a la luz de la luna la edificación parecía brillar con gran intensidad, a pesar que todo el lugar parecía abandonado, casi en ruinas, tenía un aire místico que nunca olvidaría.
- Es... increíble – dijo acercándose casi hipnotizada a la maravillosa estructura que se mostraba ante sus ojos.
- Te esperábamos...
Nuevamente era esa misteriosa voz, pero ahora ya no le asustaba, incluso se le hacía familiar al igual que ese lugar, por un minuto creyó que era este lugar el que había estado buscando toda su vida, al fin se sentía en casa...
- El paso del tiempo es cruel... pero el olvido lo es aún más...
- ¿Olvido? – preguntó sin entender las palabras que escuchaba.
En estos momentos esas palabras no tenían ningún sentido lógico para ella, su realidad siempre había sido vivir entre una manada de lobos, como una más, su cuerpo era el de un lobo pero aunque siempre había querido apartar esa idea de su mente ahora le parecía más claro que nunca que su alma había sido atrapada dentro de un cuerpo que no era el suyo... pero ¿por qué?... Si realmente ella no pertenecía a esa manada entonces ¿quién era en realidad?
- En este santuario han permanecido encerradas nuestras almas, desde hace siglos nuestras almas han permanecido en la espera de alguien que nos oiga, que pueda entender nuestro llamado... tú... nos has escuchado...
- No lo entiendo... ¿Por qué yo? ¿Quién soy? – les preguntó acercándose aún más a la edificación.
- Toca el mármol...
- ¿Mármol? – preguntó sin entender a que se referían.
- La estructura blanca delante de ti... tócalo...
Sin saber el porque le hacía caso a las extrañas voces que le hablaban, se levantó sobre sus patas traseras y apoyo las delanteras sobre la piedra blanquecina.
- Esta frió... – dijo sintiendo la helada estructura.
- Si... eso es obra de nosotros... nuestra naturaleza nos dio el poder para crear cosas grandiosas, pero que aún así seguían estando sin vida... sin el sol era imposible que estructuras como estas adquirieran calor...
- ¿Qué es el sol? – los volvió a interrogar.
- El sol es algo que nosotros ambicionamos con alcanzar... algo que en este mundo nunca ha existido, pero que conocimos por una extraña casualidad... su grandeza... su luz... su calor nos cautivo... y deseamos poseerlo y fue ese el motivo por el cual fuimos castigados...
- No los entiendo...
- Tal vez después del castigo que recibirás, si puedas entender el significado de la palabra prohibido – dijo una voz conocida a sus espaldas.
La joven loba se separó de la edificación y lentamente volteó para poder observar al enorme lobo que se encontraba a unos metros de ella.
- Maestro... yo... – comenzó ha hablar con la mirada fija en el suelo.
- Has roto una ley elemental en la manada, lo lamento Celina... pero como líder y macho alfa no puedo permitir que tú atrevimiento se quede sin castigo... me veo obligado a exiliarte... márchate si no quieres morir y no vuelvas a pisar estas tierras nunca más...
- Pero yo... – comenzó a decir con la cola entre sus patas, estaba asustada, el macho alfa era un lobo ya entrado en edad, pero eso no le afectaba, su cuerpo aún era vigoroso y sus años le daban sabiduría... pero en estos momento a ella le parecía la criatura más temible sobre la tierra.
- ¡Vete! – le gritó mostrándole sus largos y afilados colmillos.
La joven loba se apartó huyendo aterrada del lugar, sabía que ya no podría volver a lo que antes considero su hogar, ahora era una exiliada y no tenía derecho a pisar las tierras que antes le habían pertenecido... las lágrimas que en sus ojos se habían acumulado mientras corría lo más rápido que sus patas le permitían, ahora se derramaban libres, cayendo sobre el suelo.
- De hoy en adelante viviré sola, asechando entre las sombras como un animal nocturno... prometo que no descansare hasta descubrir la verdad... ese pasado que han ocultado...
.-.-.-. FIN FLASH BACK .-.-.-.
- Celina... no se... no se que decirte... – no sabía que podría decirle, ninguna palabra de aliento le ayudaría a olvidar ese pasado.
- Pierde cuidado... mi pasado no tiene importancia...- le dijo ocultando la tristeza que sentía al recordar su infancia.
- No quiero sonar imprudente, pero me gustaría saber ¿Quién es el hombre de esta estatua? – le dijo intentando cambiar el tema.
- El es el último rey de Twilight Realm – le respondió dirigiendo su mirada hacia lo que quedaba de la estatua.
- ¿Último rey?, entonces... ¿es cierto que en Twilight Realm existieron los hombres? – preguntó algo sorprendido.
Si la respuesta de la chica era afirmativa, sus suposiciones se verían confirmadas, aunque por lo que acaba de contarle Celina, era obvio que cuando ella era pequeña era esa la misma inquietud que poseía, y si realmente los hombres gobernaron esta tierra ¿qué fue lo que terminó con su reinado?
Celina se disponía a responder la pregunta que Link le había hecho, pero no tuvo tiempo, ya que inesperadamente alguien se adelanto a ella.
- Si, hace mucho tiempo Twilight Realm era gobernado por hombres... – respondió una conocida voz entre los arbustos.
La figura de una pequeña criatura que flotaba y avanzaba lentamente se acercó hasta el lugar se encontraban los dos lobos.
- ¡Midna! – la saludo Link levantándose de un salto y acercándose hasta ella – Pensé que te había sucedido algo... me alegra mucho que estés bien.
- No debería sorprenderte mi presencia chico, ya que fui yo la que te trajo de vuelta hasta este lugar – le respondió guiñándole el único ojo que tenía descubierto.
- ¿Qué?... entonces... ¿esa enorme mano era tuya? – le preguntó algo confundido por la reciente confesión de su compañera.
- Claro... y déjame decirte que tu novia no sólo es muy linda, además posee grandes poderes, nunca creí que fuera capaz de verme a través de la oscuridad – le contó mientras se acercaba a la joven loba para poder saludarla – lamento haberte abandonado Celina... pero si no lo hacía quien sabe cuantos días más estaríamos esperando a que él se dignara a aparecer.
- Bien... y ahora que estamos nuevamente reunidos ¿Qué haremos? – Preguntó algo abochornado por palabras de la pequeña criatura – siento que hay una parte de la historia que me he perdido.
- Así es Link, aún hay una parte esencial en esta historia que no conoces, te contaré todo lo que necesites saber por el camino, si permanecemos en este lugar estaremos en peligro ya que ustedes dos han armado un verdadero escándalo – le dijo mirándolos con reproche pero a la vez con una extraña sonrisa.
De esta manera los tres comenzaron a avanzar, dirigidos por las indicaciones de Midna, quien se encontraba sobre el lomo de Link, para ella era más cómodo viajar así.
La chica aún no había logrado hacer ningún movimiento, por alguna extraña razón sus músculos no reaccionaban a las órdenes de su cerebro.
- ¿Qué esta haciendo? – Se preguntó mientras miraba como el repulsivo sujeto comenzaba a entonar una melodía bastante tétrica con su flauta – esa canción... estoy segura que la he escuchado en otro sitio.
El titiritero movía sus dedos con gran rapidez sobre el delgado y alargado instrumento, tapando y destapando los pequeños agujeros por turno, instantes más tarde, sobre los árboles algo comenzaba a movilizarse.
- Ya lo recuerdo... esa canción es la que los hechiceros usan para controlar a los muertos... – se dijo al tiempo que instintivamente retrocedía un paso.
- Ya es demasiado tarde para pensar en escapar princesita... la función ya ha comenzado – le dijo dejando se tocar el instrumento - y usted es parte del elenco... – le termino de decir para luego volver a concentrase en la canción.
La melodía volvía a inundar el lugar en tinieblas, Zelda nuevamente retrocedió un paso sin despegar la vista del sujeto frente a ella, pero esta vez había chocado contra algo, temerosa volteo a ver de que se trataba.
- AHHHHHHHHHHHH – gritó cayendo de espaldas al suelo viendo ahora la extraña figura de lo que parecía ser un monstruo.
La chica tomó con fuerza el mango de su espada, pero aún permanecía sobre el suelo sin atreverse a hacer ningún movimiento. Para su sorpresa la extraña figura aún no realizaba ningún movimiento, sólo permanecía ahí parada delante de ella, con la mirada fija en algún lugar indeterminado.
- Eso... eso es... una marioneta – dijo al observar los delgados y casi transparentes hilos unidos a cada una de las extremidades de su cuerpo.
La marioneta tenía una forma extraña, sus piernas eran largas y delgadas al igual que sus brazos que hasta el momento había permanecido suspendidos en el aire formando un ángulo de noventa grados, mientras que su cuerpo era bastante más ancho, sobre su espalda una especie de caparazón de algún extraño material se mantenía unido sólo de sus hombros, y su cabeza de forma circular, sólo poseía dos grandes ojos y una enorme boca con una gran sonrisa.
El titiritero siguió tocando y a medida que la canción iba a avanzando nuevas criaturas idénticas a la anterior comenzaban a caer de los árboles, rodeando a la chica que aún se encontraba en el suelo.
- Este no es el momento para dejarse dominar por el miedo...- pensó intentando darse valor – estas cosas sólo son títeres... no tienen voluntad propia – Meditó al fin incorporándose, tratando de alejar de su mente el rostro de titiritero.
Lo que más le aterraba en este momento era saber que ese hombre la estaba mirando, que no se había perdido ni uno sólo de sus movimientos. Estaba completamente segura que si en estos momentos lo observaba se encontraría con sus penetrantes y aterradores ojos sin parpados.
- Sólo son unos tontos muñecos... no voy ha perder con unos simples títeres – dijo poniéndose en guardia.
Sabía que de ella debía ser la que diera el primer movimiento, estaba segura que esas cosas seguirían en la misma posición que se encontraban hasta que ella se decidiera a atacar, pero lo que no sabía era a cual de todos los muñecos atacar primero, ahora se encontraba rodeada por diez marionetas idénticas.
- Acabaré contigo primero – dijo al tiempo que dirigía su ataque al primer títere que había aparecido.
Pero antes de que llegara a alcanzarlo con su ataque se detuvo, de pronto todos los muñecos comenzaron a moverse y formaron un círculo a su alrededor, mientras realizaban una extraña danza.
- ¿Qué hacen? – se preguntó nuevamente confundida.
La música se detuvo y al mismo tiempo que esto ocurrió todos los ojos de los muñecos giraron en sus cuencas y se clavaron en la chica. (N.A: -.- en estos momentos no me gustaría estar en el lugar de Zelda)
Hasta el momento se habían mantenido en silencio, ninguno de los tres se atrevía a romper el silencio que se había formado, hasta que Link se decidió a hablar.
- Midna... ¿Hacía donde nos dirigimos exactamente?- le preguntó percatándose que hasta ahora sólo habían caminado en línea recta.
- A encontrar respuestas – le respondió muy segura de lo que decía.
Link se detuvo de golpe, Celina lo imitó.
- Espera un momento... ¿Me estas diciendo que hasta ahora hemos estado caminando sin sentido...? - la volvió a interrogar algo molesto.
- No exactamente – le respondió con gran naturalidad.
- ¿Qué quieres decir con eso? – la interrogó ahora la chica, a ella tampoco le hacía ninguna gracia estar caminando sin ningún sentido aparente.
- Hemos estado siguiendo los instintos de nuestro joven héroe – le respondió revolviendo el pelo de la cabeza de Link.
- ¡¿Qué?! – dijo completamente incrédulo el chico.
- ¿Me estas diciendo que todo este tiempo hemos estado caminando guiados por un lobo que ni siquiera sabe donde esta parado? – le pregunto ella mirándola expectante.
- Dime algo Link... ¿Recuerdas las palabras que la princesa te dijo antes de que yo te diera una mano para que volvieras ha este mundo? – le preguntó.
- ¿Lo que Zelda me dijo?... si claro que lo recuerdo... – le respondió al tiempo que cerraba los parpados para recordar ese momento - ... busca el castillo envuelto por las tinieblas, es ahí donde encontraras las respuestas... deja que la criatura que viste de blanco guíe tu camino... – le recito aún con los parpados cerrados.
- Exacto, tu novia nuevamente a dado en el cabo, es ahí donde debemos ir...
- ¿Quieres hacerme un favor Midna? – Le preguntó intentando disimular su enfado - ¿Podrías dejar de llamar a Zelda "mi novia"? nosotros no tenemos ninguna relación formal.
- Pues a mi me parece que lo que tienen es bastante serio - le dijo ella burlándose y muy sonriente - ¿O me vas ha negar que no lo estaban pasando bien ese...?
- ¡Ya cállate!... – le gritó muy avergonzado, sabía que ella estaba leyendo su mente, por lo que también sabía perfectamente a que momento se estaba refiriendo – esta bien... tú ganas... – dijo resignado.
- Bueno como les estaba diciendo la "amiga" de Link... – dijo remarcando la palabra amiga -... es muy sabía, si queremos encontrar respuestas debemos dirigirnos hacia el palacio del crepúsculo, pero lamentablemente la entrada esta bloqueada, por lo cual debemos encontrar otro acceso, y es ahí donde entra nuestra joven loba – les explicó dirigiendo su mirada hasta la chica.
- ¿Qué tengo yo que ver en todo esto? – preguntó muy confundida Celina.
- Bien he aquí donde toman sentido las otras palabras de la "amiguita" de Link... – dijo respondiendo la pregunta de Celina.
- ¡Oye, más respeto!, sabes perfectamente que Zelda es una princesa – le dijo aún algo molesto.
- Esta bien, en ese caso, debería decir, aquí toman sentido las otras palabras de la joven princesa, "amiguita" de Link... deja que la criatura de blanco guíe tu camino – continuo diciendo.
- ¿Y eso qué? – dijo la chica sin entender aún.
- Muy simple mi querida Celina, tu pelaje es completamente blanco a si que la criatura vestida de blanco es nadie más que tú – le respondió un tanto molesta de la lentitud con la que los dos lobos analizaban las CLARAS indicaciones de Zelda.
- ¿Y adonde se supone que yo deba guiarlos?, nunca en mi vida he visto ese dichoso castillo del que hablas – le dijo intentando contradecir la lógica de Midna.
- No, no es allí donde vas ha guiarnos, ya que Link sabe perfectamente donde se encuentra ese castillo o lo sabrá muy pronto... ahora debemos volver al lugar de tú pasado, debemos volver al santuario prohibido, ese lugar aún guarda un secreto y es ahora el momento de revelarlo – les terminó de decir.
- Pero... no podemos ir hasta allá Midna, Celina fue exiliada, si vuelve la meteríamos en problemas – meditó el chico sin sentirse muy convencido del plan.
- No me importa, vamos al santuario prohibido... – dijo con determinación ella, para Midna no había lugar prohibido en el mundo, antiguamente lo que ella dijera era ley – en marcha chicos, cada minuto es valioso... si nos apresuramos aún podríamos llegar antes de que la luna vuelva a caer – dijo mientras comenzaba tiraba de las orejas de Link para que este se moviera – Celina nos guiara ¿no es así?
- Por supuesto – a ella no le atemorizaba la idea de volver a enfrentarse con su pasado, ya que eso era lo que siempre había deseado.
Link imitó a Celina, corrió detrás de ella siguiéndola, por lo que ella le había contado sabía que se estaba arriesgando demasiado al ir hasta ese lugar, pero en este momento no había alternativa. De todas formas, si la antigua familia de ella se atrevía a desafiarlos, estaba dispuesto a luchar para defender a su amiga.
- Si no nos apresuramos la oscuridad se tragará al mundo del que Link proviene y todo estará perdido – pensó Midna, sosteniéndose para no caer del lomo del chico.
Farore se encontraba muy concentrada en las páginas del libro que tenía sobre su regazo, hace unas horas había logrado conciliar el sueño, pero una alarmante pesadilla hizo que despertara sobresaltada y temiendo que sus sueños fueran una predicción quiso consultarlo con el libro de los secretos, si las páginas del libro comprobaban su temor se vería obligada a abandonar el sitio las ruinas del templo, pero por más que busco no logró encontrar nada.
- Todo fue una pesadilla – dijo suspirando cansada – creo que debo dejar de preocuparme.
Mantuvo sus ojos cerrados durante unos segundos y al volver a abrirlos recorrió con la mirada el lugar. La chica soltó el libro asustada, había estado tan concentrada en sus pensamientos y en buscar las respuestas de sus temores en el libro que no se había percatado de los extraños sucesos a su alrededor, una misteriosa sombra comenzaba a absorber todo a su alcance y poco a poco las ruinas del templo estaban siendo tragadas por esta oscuridad.
- ¿Qué es eso? – Se preguntó analizando la oscuridad -… no puede ser… - dijo atemorizada al descubrir lo que veía.
Ante sus ojos se repetía la misma escena de la que había sido testigo durante su sueño, una gran oscuridad comenzaba a apoderarse lentamente de los territorios que formaban Hyrule.
- Los portales están abiertos y están comenzando a absorber este mundo.
Rápidamente tomó el libro de los secretos y se dispuso a marcharse. Lo más seguro es que en distintas partes de Hyrule portales parecidos a este comenzaban a avanzar lenta pero implacablemente, muy pronto todo Hyrule sería cubierto por las tinieblas y si eso ocurría no abría forma de regresar el mundo a la normalidad.
- Debo huir de este lugar, no me gusta la idea de abandonar las ruinas del templo, pero si me quedo aquí seré absorbida por esa oscuridad – dijo comenzado a avanzar lentamente hacia la espesura del bosque.
Se detuvo justo antes de adentrase en el bosque sólo para poder dar un último vistazo a las ruinas del templo. Estas ruinas habían sido su hogar durante mucho tiempo y no deseaba alejarse de ellas, pero en estos momentos no había nada que ella pudiera hacer.
- Siento mucho tener que alejarme de este lugar… - dijo antes de voltear su mirada hacia el frente para continuar con su camino, dejando atrás el pasado.
En estos momentos no estaba segura de cual sería su siguiente paradero, por más que había analizado las páginas del libro de los secretos, este no había querido revelarle nada más, se sentía preocupada por Din, por el futuro de Hyrule, por el bienestar de la princesa y de Link, pero sabía que de momento no podía hacer nada.
- Es mejor que valla con Nayru, ella debe saber que hacer – dijo disponiéndose al largo viaje que le esperaba.
La costa de Hyrule estaba muy lejos de Endless Forest, sólo esperaba que su viaje no se viera interrumpido por los aliados de Ganondorf, tal vez este ya se había enterado de que ella al igual que Nayru habían logrado sobrevivir a su trampa.
Llevaban ya algunas horas de viaje o por lo menos eso fue lo que le pareció a Link, quien aún seguía de cerca a la joven loba que caminaba delante. Estaban subiendo por una pequeña colina cuando Celina rompió el silencio.
- Ya casi llegamos, cuando estemos en la cima de esta colina podremos ver el bosque donde antiguamente vivía – les dijo con voz sombría.
- Celina… ¿Estas bien? – preguntó Link dirigiéndose a la blanca criatura que caminaba delante de él.
- ¿Por qué no debería de estarlo? – le respondió con otra pregunta.
- Es que… estamos muy cerca de tu antiguo hogar… y… - no sabía como poder expresarle lo que deseaba decirle, pero a pesar de eso la chica había comprendido el mensaje y le respondió.
- No te preocupes, en verdad estoy bien… - le dijo guiñándole un ojo – No se puede vivir toda la vida en los recuerdos del pasado.
- Tienes razón… pero de todas formas, quiero que sepas que pase lo que pase yo estaré aquí para apoyarte – le dijo con gran sinceridad.
- Si… ya lo se Link… no sabes cuan alegre me siento de que tú te preocupes por alguien como yo – pensó la loba cerrando los parpados y suspirando.
Link la observaba, le era imposible descifrar lo que pensaba… aunque no pudo seguir meditando esto por mucho tiempo ya que unos segundos más tarde habían llegado a la cima de la colina.
- Les presento al Bosque Boreal (N.A: si, lo se, otro nombre sin inspiración XDD, lo siento TOT), antiguamente el viento procedente del bosque traía consigo las lluvias, esto ocurría sólo una vez al año y luego de las lluvias la luz de la luna hacía aparecer una hermosa aurora en el cielo.
- Valla, eso es increíble… yo creía que las auroras sólo podían formarse por los primeros rayos del sol – dijo Link asombrado de lo que Celina acababa de contarle.
- Recuerda que este mundo es muy diferente al que tú estas acostumbrado a ver…- dijo Midna dirigiéndose a Link – y dime Celina… ¿Donde se encuentra el santuario?
- El santuario prohibido esta ubicado justo en medio del bosque – le respondió observando nostálgica los altos árboles del bosque.
- Muy bien chicos, comiencen a mover esas patas… que para algo las tienen ¿no? – dijo Midna haciendo que Celina y Link reaccionaran.
- Yo también veo que tienes dos patas y no estas utilizándolas – le dijo la chica molesta, pero agachó la cabeza al ver la fulminante mirada que Midna le dedicaba – Bueno Link… hay que seguir – le dijo al chico al tiempo que suspiraba resignada, no se le podía llevar la contra a una criatura que actuaba como una "reina".
- Todo saldrá bien… - le dijo Link a la Celina cuando pasó junto a ella, adelantándose.
- Todo saldrá bien… - repitió mentalmente siguiendo con la mira a Link – es hora de enfrentar al pasado…
Con este último pensamiento se decidió a seguir al chico. No estaba segura si al atravesar el bosque se encontraría con su antigua familia, ni tampoco sabía como reaccionarían estos al verla, pero ya no podía retroceder, estaba decidida a encontrar la verdad, no sólo porque con ella revelaría su origen, si no que también por medio de ella podrían encontrar las respuestas para salvar este mundo…
Continuará…
((No modifique esta parte de lo que antes había escrito, lo otro lo borre XD jajaja, para que hacer preguntas sin sentido si esta historia ya esta completa XD, uno no puede dejar el suspenso, porque el que la lea enseguida se puede pasar al siguiente capi jajaja))
Por ahora tengo que despedirme n.n, pero antes deseo agradecer a las personas que dejaron un review en el capitulo anterior Itxier, Miko Farore Tonks, Guenhwyar, Dialirvi, phamtomgirl y Savyna, muchas gracias a todos ustedes non… les pido disculpas por la demora, tratare de no tardarme en subir el siguiente capitulo, y espero que este haya sido de su agrado.
Se despide Zilia K. Hasta la próxima!
P.D: procuren dormir bien , si también lo se n.n esto no tienen nada que ver con el fic XDD, -.- creo que se nota que estoy zombi.
