Capítulo 4: Atormentado
Los meses ya habían pasado, aunque pareciese imposible, pasaba, pero las heridas seguían frescas y el dolor aun estaba presente por donde mirara, a veces Carlisle se ponía melancólico al ver las fotos de Edward, Emmett perdía poco a poco la alegría de sus ojos y eso se veía reflejado en el humor de Rosalie, Esme había días que no dejaba de escuchar las melodías que él había compuesto para ella y mi Alice había veces que perdía la cordura frente a su teléfono, esperando alguna señal de vida de Edward, sin mencionar que extrañaba profundamente a Bella.
Es inútil intentar explicar cuan arrepentido me sentía, sabía que mi familia me había perdonado, ero yo aun no me perdonaba, no por el hecho en si, que también fue abominable, claro está, pero más por lo que representaba, cada tropiezo significaba para mi la muerte de una parte de mi alma, un alma bastante corrompida, en parte gracias a María y en parte gracias a mi poco autocontrol, tenía que admitir que había días en los que me daban ganas de tirar todo por la borda, pero Alice, siempre ella, ella es el motor de mi existencia, sin ella probablemente ahora mismo me encontraría formando parte de la guardia de los Volturis, o peor aun, bajo el yugo de María.
Había días en los que la culpa era mayor que yo, pero como siempre Alice estaba a mi lado, apoyándome, ella me había demostrado en los últimos meses que su amor por mi podía más que cualquier cosa y de verdad se lo agradecía, pues su amor era lo único por lo que me daba fuerzas para seguir día a día, por más pesimistas que fueran mis sentimientos.
Suspire.
-¡Jasper!- Oí a Emmett subir las escaleras, salí de mi habitación.-¿Jugamos?- Me dijo en tono de suplica y señalando su consola de videojuegos; en otra situación lo habría hecho suplicar, pero hoy no, así que accedí de manera gustosa y ambos bajamos para instalarnos en la sala.
Era de día y todos nos ocupábamos en lo que podíamos, ya que en la zona del sur siempre hay sol, Rosalie, revisaba el Jeep de Emmett, Alice y Esme adornaban floreros y Carlisle estaba sentado en el sofá individual perdido entre las páginas de un libro.
Emmett y yo nos tumbamos de manera perezosa en el sillón mientras poníamos un juego de carreras; nuestros favoritos.
Jugamos por horas, incluso de vez en cuando Carlisle movía los ojos para ver el curso del juego; en la casa había un ambiente de neutralidad, no era tranquilidad, propiamente dicha, pero era agradable no sentir tensión en el ambiente.
Jugamos por horas, hasta que nos dimos cuenta que Carlisle ya se tenía que ir y el resto de nosotros salió de caza, una de rutina, o tal vez solo lo hacíamos para no convertirnos en estatuas.
De vuelta a casa Esme y Alice siguieron con las flores, con ayuda de varios libros de ideas que Alice había comprado, mientras Rosalie veía los diseños que Alice había hecho para ella y hacia algunas observaciones, como la tela o el estampado, por otro lado Emmett se sentó a ver un partido de la NFL y yo tomé un libro de filosofía y me perdí en él. De pronto oí como una pila de libros se estrellaban contra el piso.
-¡Alice!- Gritó Rose asustada, me gire sin pensarlo me moví hacia donde estaban, Esme y Rose la miraban con preocupación, mientras Emmett se movía de modo sigiloso por detrás de Esme; tomé a Alice de las manos y la lleve hasta el sofá, donde la senté, mientras yo me colocaba a su lado sentí como Alice comenzó a proyectar asombro, sorpresa, miedo, pánico, terror…Sacó el aire de golpe, me miro horrorizada y hundió su cabeza en mi pecho.
-¿Qué pasa Alice?- Le dije intentando calmarla- ¿Qué viste?- Sin moverse de donde estaba dijo débilmente.
-Bella…-escuche como se le cortaba la voz- ella…ella…¡Oh Jazz!- Dijo como incapaz de decirlo, decidí inyectarle un poco de coraje-Bella…Bella, creo que ella se arrojó de una acantilado…-Todos nos quedamos en silencio, mientras Alice escondía el rostro entre mis brazos. Compartí una mirada histérica con Emmett que tenia a Esme abrazada.
-¿Eso que quiere decir?- preguntó Emmett
-Yo…no lo sé, es que no puedo ver más, después de que cae al agua, su futuro desaparece…-
-Eso significa que es probable que ella…-corté la frase, pues ella bien sabía como acababa.
-Eso creo- me contestó mirándome a los ojos- Jazz…yo quiero ir a Forks- Casi pude ver a Rose poniendo los ojos en blanco.
-Pero, Alice, tú se lo prometiste a Edward, prometiste no interferir- dijo Esme desconsolada.
-¡A mi me vale un reverendo comino lo que Edward me hizo prometer!, Bella es mi amiga…-Dijo cada vez más alterada.
-¿Cómo te vas a ir?- le dije; ella me miro con sorpresa al notar que use el singular.
-¿Tú…no…?-empezó, pero la interrumpí
-Bella es tú amiga, este es un momento tuyo y de ella, a demás sé que si necesitas algo me llamaras- Vi como me sonrió con agradecimiento.
-Yo tengo que ir con Carlisle…-soltó de repente.
En menos de 2 minutos Alice había hecho una maleta; la acompañe con Carlisle, quien se conmocionó mucho con la noticia, y sin pensarlo le dio a Alice las llaves del Mercedes y efectivo.
-Con cuidado mi amor- le dije- tranquila por favor- le suplique, ella me sonrío y me beso con urgencia, con miedo.
-Ten…-me dijo dándome su celular- Si Edward llama quiero que tú hables con él- Me dio otro beso- Te amo-
-Y yo te amo a ti pequeña-otro beso- te llamare apenas llegue a Forks- otro beso, me miro con pánico y arrancó el vehículo a toda marcha.
Me quede afuera del hospital con su teléfono en la mano…viendo a la nada, viendo como Alice se alejaba, viendo cómo las luces del auto se perdían en la noche…
Caminé la mayor parte del camino a casa, estaba atónito, los pensamientos y recuerdos se agolpaban en mi cabeza, la sola idea de que Bella en realidad se hubiese suicidado, me invadió, ya que, lo más probable es que eso no hubiera pasado si no fuera por mi, siempre por mi; y Edward, no sé por qué Alice pensó que yo seria capaz de hablar con él, si no me soportaba ahora mucho menos, tal vez tendría que volver a vivir solo, y por más que me pesara eso tendría que incluir un divorcio, se me revolvió el estomago de tan solo pensarlo.
Cuando llegue a la casa, Carlisle ya estaba ahí, consolando a Esme, mientras Emmett y Rose, la hacían de estatuas, sentados con las manos entrelazadas en el otro sofá. Todos me miraron mientras avanzaba en silencio, deje el teléfono de Alice en la mesa de centro y como zombie hice un ademan de irme a mi habitación cuando Esme me tomó por el brazo, de inmediato ese simple toque hizo que me estremeciera de tristeza, sentía como mis piernas perdían fuerza, hasta que toque el piso con ellas, sentí como mis ojos se llenaban de ponzoña, ponzoña que ardió como el mismo infierno a su paso, pues mis ojos aun seguían un poco sensibles.
Carlisle nos tomó a los dos y nos llevo a su estudio, que en realidad era un estudio doble, de él y de Esme.
Esme y yo nos sentamos en el pequeño sofá de Carlisle, mientras ella dejaba salir todas sus emociones y a su vez dejando fluir las mías.
Carlisle espero a que los dos nos calmáramos, para hablar.
-Jasper, hijo, sabes que esto no es tu culpa- me dijo serio
-Nada de esto es tu culpa- recalcó Esme.
-Esto es consecuencia de las decisiones de Edward, pero no es tú culpa- continuó Esme acariciando mi cabello de forma amorosa. Sonó mi teléfono.
-Es Alice- dije con la voz aun cortada a la vez que abría el mensaje que me había enviado:
"Jazz, estoy a 1 hora de Forks, los mantendré informados, pero sigo sin poder ver nada.
TE AMO.
Alice."
-Ya esta llegando a Forks- Carlisle torció los labios, sabia que cuando Alice llevaba prisa, podía llegara a algún lugar en cuestión de horas, pero le preocupaba el bienestar de su auto.
Pasaron 3 horas antes de que Esme se dejara ayudar con sus emociones, pero al final ella sola pudo calmarse.
Nos quedamos en el estudió de Carlisle un rato más, cuando de pronto escuche a Emmett aproximarse.
-Pasa- dijo Carlisle.
-¿Esta todo bien?- pregunto, por el aspecto que tenia él también estaba muy preocupado.
-Si, por el momento- Dije
-¿Por el momento?- repitió
-Si, no hemos pensado en lo más duro- Reflexionó Carlisle- Edward-
Los cuatro nos quedamos en silencio.
-Ya veo- pronunció Emmett
-¿Tenemos que decirle?- cuestionó Esme
-Eventualmente, pero creo que sería más sensato hasta que Alice se comunique y nos informe de la situación- Contestó Carlisle, muy seguro, todos coincidimos mientras esperábamos a que Carlisle recogiera sus cosas y saliera.
Pero claro, como suele suceder en esta familia, todos se enteran de la decisión, menos alguien, por desgracia en este punto, ese alguien podría alterar el curso de las cosas, incluso dejar un hueco, para siempre en esta familia.
