Última prueba.
Tsukune se sentía indignado, fuera de sus casillas y, a pesar de su buen carácter, se sentía muy enojado (o como diríamos en México, hasta la madre). Él pensaba que si llegaba con ese sujeto llamado Ángel, salvaría su trabajo, pero esto era más complicado y vergonzoso de lo que Tsukune hubiera imaginado jamás. No sólo había hecho el ridículo en un lugar tan público, sino que también su reputación estaba completamente deshecha y su vampiro interior, estaba más enojado de lo normal. Ahora Tsukune y su instructor están echando una vuelta por la ciudad con el Mazda de Tsukune.
-¡Aono Tsukune! Explícame esta situación, ¿Acaso eres homosexual? ¿¡O por qué demonios este sujeto nos ha tratado de esta forma?!- Tsukune intentó no hacerle caso para no recordar su enfado y así no le volaría la cabeza a su compañero de a lado -¡Somos vampiros! Nuestra reputación pende de un hilo. No podemos darnos el lujo de que nos traten de esa forma- el Ghoul siguió regañando a Tsukune, pero este casi no le hacía caso hasta que dijo algo muy interesante –si quieres, te ayudo a matarlo, no me importa si es una sirena o lo que sea, sólo le cortaremos la lengua y ya, ¡Fin de la historia!
-"sabes que no puedo hacer eso, Dark Tsukune. Lo necesito, aunque como deseo golpearlo hasta el cansancio"
-Luego que ya no nos sirva, podemos asesinarlo juntos, ¿Eh, qué te parece?- preguntó con malicia.
-"tampoco soy un asesino"- el castaño estaba tan ocupado en sus pensamientos que no se percató de que su compañero le estaba hablando.
-Oye, te estoy hablando
-¿Qué?- el castaño lo dijo de mala gana y con el ceño fruncido, sin despegar el volante de sus manos y con la mirada puesta en el camino.
-Lo siento si te hice sentir mal. Pero si te concentras, ya no sentirás temor
-…
-Sé que esto está difícil, pero tienes que hacerlo. Paremos ahí- Tsukune hizo caso y se estacionó en un supermercado, se empezaba a ocultar el sol y el castaño ya estaba cansado de tanta vuelta por doquier. –escucha bien, Tsukune. Esta es la última prueba que te doy y te daré una pista para hacerlo bien
-De acuerdo, que sea rápido
-¿Ves las puertas de ahí?
-Sí, ¿Y?
-No son eléctricas por lo que no se abrirán solas, tú las abrirás y pedirás dinero por tu servicio
-¿¡Qué?! ¡No soy un indigente o algo parecido!-"no puedo hacer eso, siento que mi reputación está arruinada y con esto, ¡Será peor!"
-No desistas, lo único que tienes que hacer es dejar de pensar en los demás
-¡No es sencillo!
-Yo lo hago todo el tiempo, ¡La vida es vivir, Tsukune! Descansa de ser tú, que Tsukune Aono se tome unas vacaciones. Ahorita no eres nadie- Tsukune no comprendía muy bien lo que el colocho estaba diciendo, pero aparentó que sí lo sabía.
-¿Sólo debo de aparentar ser otro?
-¡Sí! Ese es el secreto, deja de ser tú y así tu reputación estará salvada. No pienses en la imagen que tendrán las otras personas, sólo importa la imagen que tengas tú de ti mismo, eso es lo que cuenta.
El castaño hizo caso a su mentor y mientras este esperaba en el auto, Tsukune fue hacia la entrada del supermercado, realmente él no esperaba nada a cambio, no esperaba que le dieran dinero, después de todo, él estaba muy bien vestido. No parecía un indigente. Tsukune empezó a pensar lo que dirían las hermanas de Moka si lo vieran hacer tal cosa y deshecho ese pensamiento porque no era nada bueno. El muchacho hizo lo que le pidieron, tanto a jóvenes como a gentes mayores; algunos le dieron algunas monedas y otros le dijeron cosas desagradables como estás:
-Búscate un trabajo, imbécil
-Vete a joder a otro lado
Conforme pasó el tiempo, Tsukune dejo de molestarse por lo que le decían y también su mente dejo de pensar en cualquier cosa que cruzará su mente. Era algo mágico, descansar de sí mismo le hacía sentir relajado, sin preocupación y de cierta forma, era como si se hubiera desconectado del mundo. Pasado una hora, Tsukune regresó al auto con una sonrisa, una de satisfacción.
-¿Cómo estuvo?
-¡Genial! Las primeras veces me sentí incomodo pero después de que me olvidé del mundo, todo fue más sencillo, ya no me importaba lo que me dijeran
-Bueno, eso es todo por hoy. Nos vemos mañana, a la misma hora- él se bajó del auto y se fue por su camino y Tsukune por el suyo.
Casa Aono (Hogar de Moka y Tsukune).
Ura-Moka entró a la casa casi cayendo de cansancio, después de todo, ella se había encargado de todos los problemas de su familia, había ayudado al pequeño Usui a nacer y Moka sólo podía dar gracias a dios porque no pasó nada malo y es que era un milagro que no haya pasado nada malo en el embarazo.
-"a veces creo que mis hermanas están locas"- ella pensó los últimos acontecimientos y lo que pasó en el jardín flotante y de inmediato cambió de idea -"está bien, creo que siempre han estado locas"
-Ura-chan no seas tan mala, sólo actúan como niñas pequeñas
-pero ya no deben de actuar de esa forma, Akua ya es madre y ni yo me la creo. Kokoa ya tiene 20 años y sigue comportándose como una niña y ni decir de Kahlua- para ese momento Moka ya estaba en su cuarto y ya se había puesto una ropa más cómoda y se había dejado caer en la cama –ya no quiero hacer nada, es hora de cambiar Omote
-Lo siento, hoy es tú día, no mi día, así que aguanta- Ura frunció el ceño y si pudiera golpear a Omote de alguna forma, ya lo hubiera hecho –Ura-chan
-¿Qué?
-Yo… es que es algo que… bueno, no me ha bajado aun y estoy algo preocupada por eso
-Ah, eso. Aún no ha pasado el mes, cálmate.
-No lo digo por eso, yo quisiera que…
En ese momento, ambas se sonrojaron y sabían lo que tenían en mente. Akua ya tenía un bebé en brazos y ella aún no, ¿Cómo era posible eso? Ninguna de las dos sabía la razón pero era claro que ellas querían formar una familia, no por la conservación de la especie sino por un deseo propio
-Si fuéramos a tener un bebé, ¿Qué quisieras que fuera?
-¿Tú que quisieras que fuera?
-Yo pregunté primero- dijo con sonrisa triunfadora
-¡Una niña! O un niño, pero tengo más preferencia si es niña. ¿Y tú, Ura-chan?
-Yo quisiera que fuera un niño, aunque una niña tampoco sería malo.
-Si fuera un niño sería tan lindo como Tsukune y si es niña de seguro que se parecerá a…- las dos se quedaron calladas, ¿A quién se parecería de las dos? Es cierto que Omote no posee el cuerpo de Moka, pero ella es la viva imagen de su madre, Akasha, por lo que sí es niña se podría parecer a Akasha. Por otro lado también esta Ura, que ya saben cómo es, pero la pregunta es: ¿A quién de las dos se parecería si fuera una niña?
-Aun así, es muy pronto… para pensar en eso- la mujer de cabellos platas puso la cara en la almohada, Omote le preguntó el porqué de su actitud -¿No lo ves? Aun no podemos tener hijos de esta forma
-¡Claro que sí, no hay nada malo!
-Sí lo hay… y es…- pero el sonido de la puerta al abrirse resuena en la habitación, callando inmediatamente a Ura.
¿Qué será lo que quiere decir Ura?
Continuará… (13 o 14/07/13)
Hasta ahí el capítulo. Bueno, aquí una pregunta muy importante que quiero que me respondan:
¿Quieren que sea un niño o una niña el hijo de Moka y Tsukune?
Hagan sus votaciones por review o PM, no sé hasta cuando ya no habrá votación y si no hay suficientes votos, lo decidiré yo mismo.
Nos vemos y Saludos.
