Capítulo 26: Una palabra.
"La felicidad humana no se logra con grandes golpes de suerte, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días"
(Bella Pov)
Mi último paciente de hoy se encontraba saliendo del consultorio. Me sentía cansada, había sido un día largo. Si no fuera por Edward estaba segura que no podría dormir tranquila. No sabía cómo había resultado la visita de Diego con mi hermana. Edward me dijo que tal vez ya era hora de visitarla de nuevo. Quería, pero no. Mis pensamientos eran confusos.
Hoy ira a visitar a Carlisle, al parecer había tenido una decaída. Dijeron que no era nada grave, pero sabía que les gustaba minimizar las cosas. Tome mi bolso y salí de mi consultorio. Ángela aún se encontraba aquí.
-Que tengas una linda tarde Ángela- me despedí.
-Tu igual Bella, termino y me marcho.
-De acuerdo, recuerda que no es necesario que te quedes más tiempo del necesario.
-Si gracias Bella.
No tarde en salir para dirigirme a casa, ya que Edward me acompañaría. Solo tuve que mandarle un mensaje y él estuvo listo esperándome.
-Hola amor- me saludo.
-Hola- respondí sonriente, mientras se acercaba para darme un sonoro beso.
-Deja que conduzca yo.
-Si señor- dije bromeando. Edward me mostrando su lengua infantilmente. Fui a sentarme a mí asiento de pasajera. Edward no tardo en poner en marcha el auto.
-¿Cómo estuvo tu día?
-Cansado, la verdad no recordaba que tenía tantos pacientes. Uno se puso un poco difícil, pero logre que se calmara.
-Suerte que no tuviste que atenderme hoy.
-Sí, lo sé. Eres el más complicado- dije con una mueca. Edward voltio a verme sorprendido y no pude ocultar mi risa. Edward entendió rápidamente y me miro feo.
-Por un momento me lo creí, lastimas mis sentimientos Bella.
Estire mi mano para tomar la suya. –Vamos ¿Cómo te lo vas a creer? A pesar de que seas el más complicado, eres mi favorito.
-Genial ¿Solo estas divirtiendo conmigo?
-¿Si no, con quien más?
-Al menos solo es conmigo- dijo aceptándolo.
-Te quiero, tonto.
-¿Ahora pasamos a los insultos?
Edward me hizo reír fuertemente.
-Solo porque estoy segura que eres hombre, no juro que estas en tus días amor.
Volvió su mirada a mí de nuevo. –También te quiero.
Después de eso no tardamos en llegar a casa de Esme y Carlisle. Nos recibió una sonriente Sue, que debía admitir estaba encantada con Edward. Carlisle estaba en reposo en su cama. Así que tuvimos que ir directo a su habitación.
-Hija que bueno es verte- dijo feliz Esme abrazándome. –Oh Edward cariño a ti también. Me da gusto que estén aquí, Carlisle está siendo un poco terco.
-Cariño estoy escuchando- respondió quejándose Carlisle. Estaba acostado en la cama con un par de almohadas en su espalda y una gran charola llena de comida.
-Hola ¿Qué pasa aquí? ¿Qué los tiene discutiendo?
Me acerque a Carlisle y le di un cariñoso abrazo y un beso -¿Cómo estás?- le susurre.
-Estoy bien, Esme solo exagera.
-¡Ahora yo escuche eso!
Edward se río conmigo. Realmente eran una hermosa pareja, no podía ni imaginarla separada. –Hola Carlisle, me da gusto que este mejor- dijo educadamente mi Edward.
-Gracias Edward, a mí me da gusto verlos juntos.
Sentí mis mejillas arder. –También estoy feliz por eso- respondió, logrando que mi sonrojes aumentara.
-Realmente no quiere comer su comida, y me esforcé preparándola- dijo con lastima Esme. Carlisle suspiro. -¿Debo quedar como el malo? He estado teniendo muchas nauseas con las quimioterapias, de verdad no quiero comer ahora.
-¿Por qué no me lo dijiste antes? Yo pensando que no querías mi comida.
La voz de Esme cambio completamente. Se notaba cuanto lo amaba.
-¿Perdón dijeron quimioterapias?- pregunto Edward con expresión confusa. ¿Qué pasaba?
-Sí, el tratamiento. Se dice más de lo que son- respondió Carlisle. Edward se quedó mudo.
-¿Qué sucede?
Quede sorprendida al ver que Edward se marchaba de la habitación. Entonces reaccione, conecte todo y me di cuenta ¡Como había sido tan tonta! Con tantas cosas nunca le mencione a Edward que lo que Carlilse tenia era cáncer. Estaba segura que esto tenía que ver con su madre.
-¿Hija que sucede?
-Después les cuento, tengo que ir.
Baje al piso principal buscando a Edward. Sue estaba ahí parada con una expresión extraña, seguro había mirado a Edward.
-¿Sabes a donde fue Sue?
-Salió hacia el patio mi niña.
-Gracias.
Mi corazón comenzó a latir como un loco, al ver a Edward sentando justo donde se sentaba Bree. Estaba bajo el gran árbol, con los ojos cerrado recargado. Cuanto me dolía ver a mis seres amados así. Me acerque lentamente.
-Edward- susurre. El abrió los ojos y me miro con pena. Sus ojos se encontraban brillosos. –Lo siento…
-No, yo lo siento. No debí salir de ese modo, solo que me sorprendió demasiado.
-Ni siquiera lo pensé, he tenido tantas cosas en la cabeza. Lamento no decírtelo antes, yo no creí…
Edward volvió a cerrar los ojos.
-Lo sé, es ridículo. Solo que… No puedo creer que Carlisle también este enfermo, tu siempre hablas de el con tanto cariño. ¿Por qué no me lo dijiste? Ahora entiendo porque Bree tiene tantas cosas guardadas ¿Es que acaso tienes que sufrir tanto?
Me quede sin palabras, así de sencillo.
-Bella yo mire a mi madre vivir esa enfermedad y simplemente la odio. No entiendo como no han encontrado la cura. En serio es un tema que lo sentía más superado, pero ahora no sé qué ha pasado. Lo sentí todo de nuevo, mire a Carlisle sufrirlo.
-Yo tampoco entiendo porque la pasa a alguien tan bueno Edward ¿Pero qué debo hacer? Creo que ir diciendo mis penas por allí, no solucionara nada. Y deja de disculparte, es normal que sientas esto, yo tampoco sé cómo reaccionar ante una enfermad así y tu tuviste que ver a tu propia madre.
-Soy un cobarde Bella.
-No digas eso Edward, tú eres muy fuerte. Sabes tal vez hace unas semanas me sentía cansada, infeliz y me preguntaba cuando iban a terminar las malas noticias, pero llegaste tú. Tal vez esto no es nada, pero Edward gracias a ti me di cuenta que no todo es malo, no todo lo que vivimos debe afectarnos, tenerte me hace tanto bien. Siento que contigo puedo compartirlo todo y me encanta. Puede que no todo en mi vida vaya bien, pero me siento la persona más afortunada porque tú me quieres.
-Dios Bella- dijo abriendo los ojos y acercándose a mí, para abrazarme fuertemente. –Siento tanto esto, siempre recaigo.
-Entonces siempre estaré para levantarte.
Tomo mi cara y me giro para poder besar mis labios. Sus labios tibios acariciaron los míos con ternura, y deslizo su lengua con cariño. Sentía que él quería acariciarme el alma y no había nada mejor que eso.
-Te amo.
Lo dijo fuerte y claro alejándose para verme a los ojos. Mi corazón si antes estaba como un loco, ahora quería explotar. ¡Era la primera vez que me decía eso! Mis ojos se llenaron de lágrimas.
-También te amo, no tienes idea.
Volví a besarlo ahora con más pasión. Quería que sintiera todo. Él era mi todo. Termino el beso, y dejo otro en mi frente mientas me acomodaba en su pecho. Suspire feliz, me sentía completa.
El aire movía las hojas de los árboles, causando que unas pocas cayeran. Todo estaba en completo silencio, solo se escucha nuestras respiración y el leve sonido del corazón de Edward. Su gran corazón. No pude evitar suspirar.
-La extrañas.
Alce mi cabeza para verlo.
-Extrañas a tu hermana, amor.
Las lágrimas que estaba sosteniendo cayeron finalmente. Las limpio levemente mientras besaba cada una. –Bella siempre estás haciéndote la fuerte. Está bien que la extrañes.
-Me siento tan feliz de escucharte, pero no puedo evitar pensar en ella.
-Shh… Lo entiendo. ¿Quién dijo que mi psicóloga solo tenía que consolarme a mí?
Volví a esconder mi cabeza en su pecho, llorando. –No quiero perder a Carlisle, y no quiero perder a mi hermana. Ella está sana y aun así no está conmigo. No tenemos la vida asegurada.
-Es hora de visitarla, estoy seguro que ella también te extraña.
-¿Cómo lo aseguras?
-¿No crees en mí?
-Claro que sí.
-Entonces deberías hacerme caso.
-Deberíamos hablar primero con Carlisle y Esme, ellos se quedaron preocupados.
-Son terrible, vamos me siento muy apenado.
-Ellos lo entenderán.
Nos levantamos y volvimos a la casa. Seguían a la habitación y suspiraron aliviados al vernos entrar. Edward se disculpó como cinco veces.
-De verdad Edward no pasa nada, ya te disculpaste y lo entiendo. Me da mucha alegría ver cuanta gente se preocupa por mí, pero de verdad estaré bien. Lamento tanto lo sucedido con tu madre, pero estoy cuidándome y si sigue todo así podre operarme pronto. Terminar con esto.
-Ojala así sea Carlisle.
-Así será- agregue.
Entendieron que teníamos que irnos para alcanzar la hora de visita con Bree. Mis manos sudaban, pero Edward me daba seguridad mientras manejaba así la clínica.
-¿Llegamos?
-¿Tan rápido?- pregunte confundida, mirando a mí alrededor. Me había perdido en mis pensamientos todo el camino.
-Si señorita, así que vamos.
Me ayudo a bajar y camino tomándome de mi cintura. Me encantaba ese lado protector de Edward.
-Por cierto, te amo- me susurro antes de entrar. Mi color volvió y sonreí como tonta. Nos dirigimos a una de las enfermeras.
-Claro, la paciente los está esperando.
¿Qué? Edward me jalo para que caminara. -¿Nos está esperando?
Llegamos a su habitación y Diego estaba ahí, recargado junto a la puerta. –Por fin llegan, pensé que no vendrían.
-¿Qué? ¡Apenas decidí venir!
Los mire confundida. Bree salió de la habitación deteniendo sus pasos mirándonos sorprendida. -¡Bella!
-Diego llamo…
-Teníamos que hacer algo con estas lindas hermanas que nos tienen locos.
-Así que llegamos a la conclusión de que las dos se echan de menos, así que queríamos dar una ayudadita.
No lo podía creer, ahora este par se juntaba. Bree me miro apenada. ¿Ella me extrañaba?
-Ahora Edward y yo, iremos por allá a hablar de lo hermosas que son.
-Si- dijo con una hermosa sonrisa Edward. No tardaron en marcharse, creo hasta corrieron.
-Entonces…
-¿Quieres hablar?- me pregunto Bree señalando su habitación.
-Me encantaría.
Entramos a la habitación. Al fin hablaría con mi hermana.
Hola! Gracias por todos los favoritos, me da gusto que les agrade la historia (: Ya se viene la platica de Bella y Bree, espero les guste, hasta el próximo :D
Thequeenredforever: Wow que bueno que te gusto, si ya las cosas mejoraron, gracias :)
BellsAMCullen: Si el doctor tuvo su parte, a Bree no le ayuda la lastima y el doctor lo sabia. Aquí ya hable mas de Edward y Bella, pero aun le faltan cosas por arreglar, gracias :D
Janalez: Hola, si le sirvió mucho a Bree y mas con la ayuda de Diego, gracias (:
Teky: Hola! Bueno que mal que aun no te agrade la actitud de Bree, ahora si esta intentando cambiar, aunque faltan cosas, y si el doctor tuvo que usar esa forma para que Bree entendiera. Eso si a Diego le fue muy bien. Ahora si en el próximo se viene el reencuentro de Bella y Bree, Bree tiene mucho decir. Gracias! Hasta el próximo(:
