Hola, sé que no he estado presente en mucho mucho tiempo, la verdad no me justificaré, mi inspiración se fue a la basura, demasiados cambios en mi vida pero espero que todo vuelva a la normalidad pronto. Espero que al menos quede algún lector en esta historia.
Gracias por leer.
Acebo de Mar
Después del abrazo Lex se quedó con una sensación recorriendo por su cuerpo, aun se sentía cansado y débil pero ya no tanto como antes.
Severus se retiró de la habitación de Alexander con su magia aun vibrando debajo de su piel, ese encuentro era algo que no se esperaba y que en gran medida le traía un poco de paz, Alexander no lo odiaba pero no por eso tendría que esforzarse menos con él.
Hermione estaba en el salón ignorando su taza de té, esperando que Severus apareciera, no sabía cómo reaccionaría Alexander a la presencia de Severus.
Severus mandó llamar a Hermione a su despacho, tenían aún temas que tratar lo más pronto posible.
— ¿Me llamaste?—dijo Hermione entrando al despacho.
—Aún tenemos temas pendientes. Como sabes Alexander no se puede mover de esta casa, por lo que supongo tu tendrás que quedarte cerca de él, haré que te preparen una habitación.
Hermione se había quedado sin palabras, no esperaba que Severus le dijera eso.
—Con respecto a nuestra relación quiero que quede claro que no gozaras de ningún privilegio, estás aquí como invitada pero cualquier cosa te vas y no podrás ver a Alexander, seremos cordiales el uno con el otro pero que te quede claro que lo estoy haciendo por el bien de mi hijo, no por hacerte la vida más fácil a ti. ¿Quedó claro?
—Cristalino—respondió Hermione
—Eso es todo, Tuny ubica a Hermione en una habitación.
—Si amo—contestó el elfo
Hermione salió desconcertada del despacho de Severus, al menos estaría cerca de Alexander, ahora tendría que hablar con Harry para atrasar su incorporación al grupo de aurores.
Pasó el resto de la semana, Alexander se recuperaba, aún el doctor no lo dejaba salir de la cama pero esperaban que pronto lo hiciera.
—Mamá ¿Cuándo podré ver a la abuela y a mi padrino?—pregunto Lex
—No lo sé cariño, tendremos que esperar un poco.
— ¿Por qué? ¿No quieren verme?
—Claro que no es eso cariño, he hablado con Draco y Narcisa y se mueren por verte, pero aún no puedes recibir visitas en cuanto el médico te dé luz verde hablaremos con tu padre para que puedan venir.
—El señor Snape... mi padre no quiere que me visiten.
—Cariño tienes que entender que es la casa de su padre y tenemos que respetarla.
—Pero él dijo que esta también era mi casa, de verdad quiero ver a mi padrino y a mi abuela.
—Tendremos que preguntarle a tu padre cariño.
—Está bien, ¿me puedes leer una historia? Estoy más aburrido que una mandrágora seca.
—Hermione rio—Eres muy ocurrente cariño.
Hermione continuó un rato más con Alexander hasta que se quedó dormido, se dirigía a su cuarto cuando le avisaron que alguien la llamaba por red flu.
—Harry ¿Qué es lo que sucede?
—Hermione, aplazamos lo más que pudimos el tener que contactarte Hermione, pero la investigación se tornó un tanto urgente.
—¿Qué es lo que pasa Harry?
—Ayer por la tarde arrestamos a James Mcvoy, mientras era interrogado bajo veritaserum salió el nombre de Lucius Malfoy a relucir.
—¿Qué es lo que han averiguado hasta el momento?
—La mayoría es solo confirmación de información que ya sabíamos.
—Hay algo más que no me estás diciendo Harry.
—Lucius Malfoy está muy interesado en conseguir Acebo de Mar.
Hermione se quedó en silencio por un largo rato con el corazón latiéndole muy rápido.
—Solo hay dos pociones que se me ocurren que necesitan esa flor.
—Por desgracia Herm no creo que Lucius quiera curar a un Dragón.
—Quiere hacer un filtro de control mental, pero para eso necesita un pocionista muy experto.
—Lo que me lleva a mi siguiente preocupación, Mcvoy tenía un informe de todos tus movimientos. En Europa solo hay dos pocionistas capaces de hacerla y para nuestra contra los dos viven en este momento en el mismo lugar.
—¿Crees que quiera acercarse a nosotros?
—Acercarse es una manera bondadosa de decirlo, lo peor es que después del ataque en Kings Cross creemos que la persona que más corre peligro es Alexander y lo hará mucho más si se da a conocer el hecho de quien es su padre. No quiero que Lucius utilice a Lex como carnada para uno de ustedes dos.
—Tendré que hablar con Severus, no sé cómo se vaya a tomar el hecho de que Lex tiene que seguir con su identidad Malfoy.
—Hazme un último favor Hermione, cuídate mucho.
—No te preocupes Harry.
—Lo hago, por eso estuve hablando con Kingsley y lo ideal es que tengas a un auror contigo en todo momento.
—No es necesario Harry.
—Claro que es necesario.
—Harry, por si no lo recuerdas también soy auror certificado, no necesito protección.
— ¿Considéralo si?
—Está bien Harry, lo consideraré.
Hermione se quedó pensando, Alexander corría mucho peligro, por el momento estaba a salvo dentro de la Mansión pero no lo podrían mantener encerrado para siempre. En otra ocasión habría tomado a Lex lo más lejos posible pero ahora no podía hacer eso, no con Severus de por medio.
—Tuny—Llamó Hermione
El elfo domestico apareció con un pop
—Dígame señorita.
— ¿El señor Snape está en su despacho?
—No señorita, el amo se encuentra en su habitación. ¿Quiere que lo llame?
—No Tuny, iré yo ahora puedes irte.
Hermione se dirigió a la habitación de Severus con todo el nerviosismo después de su plática con Harry, Lucius Malfoy era una persona muy peligrosa y ahora que uno de sus seguidores fue atrapado sería más cauteloso. Cuando llegó a la puerta de la habitación de Severus titubeó por un momento pero terminó por tocar la puerta.
Severus estaba viendo por la ventana cuando tocaron la puerta, lo más probable es que era su madre para darle un sermón por cualquier cosa.
—Adelante.
Hermione abrió la puerta y pasó con nerviosismo, hacía años que no entraba a la habitación de Severus, todo estaba tal y como lo recordaba, la cama esa cama que era enorme y podía estirarse sin salirse de ella. La habitación de Severus le traía tantos recuerdos pero no podía ponerse a pensar en eso ahora.
—Severus.
— ¿Qué es lo que pasa? ¿Alexander está bien?
—Alexander está bien, lo dejé durmiendo hace media hora.
— ¿Qué es lo que quieres en ese caso?
—Harry me habló hace unos momentos, es un tema un tanto delicado ¿Podemos hablar en tu despacho?
— ¿Te molesta estar en la habitación de un hombre a solas?—Dijo Severus acercándose cada vez más a ella, quedando a solo unos centímetros de distancia.
—No…— Titubeó Hermione
—Ya has estado en esta habitación Hermione—Severus estaba tan cerca que podía oler su delicado perfume.
—Severus...—Hermione estaba hipnotizada con la cercanía de Severus pero tenía un tema más importante que tratar.
—Me dirás a que viniste— dijo Severus alejándose de ella
—Harry habló conmigo, atraparon a uno de los seguidores de Malfoy.
— ¿Qué es lo que obtuvieron de él?
—Lucius está desesperado por conseguir Acebo de Mar.
—Así que Lucius quiere hacer un filtro mental, no creo que pueda conseguir a alguien capaz de hacerlo.
—Lo que me lleva a la siguiente preocupación, Harry cree que Lucius podría atacar a Lex para utilizarlo como carnada para mí y al mismo tiempo como venganza para Draco.
Al escuchar el nombre de Draco se le crisparon los nervios lo que llevo a que hiciera un gesto de desaprobación.
—Alexander no correrá peligro estando en la casa.
—No lo podremos mantener aquí todo el tiempo, además si Lucius se entera que eres su padre correrá más peligro.
—Alexander estará a salvo, pero no me pidas que oculte que es mi hijo, suficiente daño le has hecho al hacerlo pasar por un Malfoy, no lo voy a ocultar como un sucio secreto, Alexander es un Snape y será reconocido como tal, No es un Malfoy.
—Podemos dejar el tema de Lex como un Malfoy.
—Esto no estaría pasando si hubieras actuado con madurez.
—Severus no quiero pelear contigo, quiero saber qué es lo que haremos con Lex.
—Yo me encargaré de su seguridad.
—Está bien, eso es todo—Dijo Hermione abandonando la habitación.
Severus se quedó viendo la puerta por donde Hermione había desaparecido, por lo visto esta sería otra noche sin dormir, no podía dormir desde que Hermione estaba en la casa y para su desgracia ahora su habitación tenía el rastro de su perfume. Cuando entró a hablar con él estuvo tan cerca que casi se besan, esa mujer aún con los años que los separaron seguía provocándole muchas cosas.
—Maldita seas Hermione—dijo antes de irse a la cama.
Review?
