Desconocidos
Por Rin Tsuki
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Capitulo 26
Tormento
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Diciembre
Sábado, nueve de la mañana, el día anterior vio a detalle el esmero que Sesshoumaru ponía en Rin, soporto cada palabra de Sesshoumaru y sus múltiples desplantes, desde que llego hace unos meses no había logrado nada, al parecer la chica que Sesshoumaru había elegido esta vez era lo más preciado para él, pero no lo podía permitir y estaba decidida a hacer lo que fuera para lograr su cometido, Sesshoumaru era solo de ella y nadie que no fuera ella lo tendría "se atrapan mas moscas con miel que con hiel" se dice por ahí, nada se hacía con intentarlo de esa forma
-Esa maldita enana no sabe con quién se mete- dice la morena apretando sus puños para después salir de su habitación lista para salir junto con Izayoi que la espera escaleras abajo, el chofer les abre la puerta del auto y ambas entran
-¿A dónde vamos Izayoi-sama?- pregunta Jaken mientras enciende el auto
-Al Taiki a desayunar, ¿le parece Izayoi-sama?
-Muy buena elección Sara, llévanos ahí Jaken – secunda Izayoi muy sonriente
-Si señora
Ya en el elegante restaurante toman asiento y comienzan a ver la carta en un ambiente relajado
-¿Qué le parece su nuera Izayoi-sama?- pregunta de repente Sara mientras mira detenidamente el menú
-¿Porque me lo preguntas?
-Curiosidad, casi no la veo con ella, es la novia de su hijastro, debería pasar más tiempo con ella- dice con ponzoña la mujer
-Tienes razón, no lo había pensado – responde Izayoi terminando de pasar la vista por la líneas de la carta
-¿O me va a decir que no le cae bien?- comenta suspicaz la chica
-Rin es una chica muy linda y simpática – dice Izayoi bajando el menú
-Pero no me va a negar que le falte clase, ya sabe – añade mas ponzoña a sus comentarios
-Es cierto, no es una chica con abolengo y mi esposo y yo sabemos muy poco de su familia, además de que es muy hermética, de hecho nunca supe porque su familia nunca fue a verla al hospital la vez del accidente
-¿Sabe qué?, a mí siempre me ha dado muy mala espina- comenta enérgica tomando de la taza de café frente a ella
-¿Por qué?
-Siento que, solo anda tras el dinero de la familia, pero en fin son solo suposiciones mías, después de todo que se podría esperar de una chica pobre- termina por decir Sara para después guardar silencio
Embebida Izayoi vuelve a abrir el menú con la mente fuera de las imágenes de los deliciosos desayunos, la verdad nunca se había puesto a pensar en ello, Rin siempre le había parecido muy inocente e introvertida, pero nunca se había metido en las relaciones sentimentales de su hijastro, Sesshoumaru siempre había puesto una barrera y al principio la hacía sentir como una intrusa hasta el grado de no hablar mucho con ella, pero por otro lado desde que lo vio a lado de Rin pudo ver otra faceta del mal encarado hijo de su marido una que ni siquiera había visto con Sara en esos días más bien parecía que era una carga para Sesshoumaru, aun así, no podría permitir que alguien se burlara de su familia y la dejara en la calle o peor aun que se hablara mal de los Adaite, no era la madre de Sesshoumaru, pero era su obligación como esposa de Inutaishio velar por el bienestar de su hijo y por el patrimonio de su marido
-Sabes… siempre había querido que fueras tú mi nuera- dice de pronto Izayoi logrando captar inmediatamente la atención de Sara
-¿Dice eso en serio?- pregunta sonriente la chica
-Sí, tú tienes más clase, eso es lo que nuestra familia necesita, sinceramente no creo que duren mucho- termina suspirando para después llamar al mesero para comenzar a ordenar
-"Y de eso yo me encargare"- piensa Sara sorbiendo de la taza de café
Una sonrisa se dibuja en el rostro de Sara a la vez que dirige su vista al bolso, sabe que con esto se ha ganado una aliada aunque aun tendrá que probarla primero antes de dar el siguiente paso
Sábado, once de la mañana, las cortinas de la habitación aun se encuentran cerradas dejando solo oscuridad en el interior del lugar, Rin y Sesshoumaru se la pasaron la mayor parte de la madrugada haciendo el amor que ni uno de los dos tenía ganas de salir de la cama, aun se encontraban abrazados en silencio sin la mínima intención de levantarse, aunque en verdad el albino tenia miles de pendientes en la oficina además de un viaje de negocios postergado del cual aun no había informado a Rin y este no era el momento preciso para hacerlo, ya lo haría más tarde
-Acompáñame a la oficina Rin- se le ocurrió decir de repente a Sesshoumaru
-No puedo- responde suspirando la chica levantando su cuerpo desnudo del hombro de Sesshoumaru siendo admirado plenamente por el albino- tengo que ir a la biblioteca de la facultad, debo ponerme al corriente y el lunes no me dará tiempo
-Tú eres muy lista- dice el albino atrayendo a la chica nuevamente hacia el- no creo que necesites de un repaso
-A veces me ponen muy nerviosa los alumnos- respinga la chica apegándose a él- además tengo que preparar mi carpeta de presentación mañana, recuerda que el lunes empiezo a trabajar con Okubo-sama
-Está bien Rin no te preocupes, entiendo, pero llegare para cenar- dice besando la mejilla de la chica para después incorporarse y abandonar la cama- voy a alistarme
-Te preparare algo para almorzar- secunda al chico saliendo de la cama
Mientras Sesshoumaru toma un baño, Rin prepara el almuerzo a la vez que ve el televisor minutos más tarde Sesshoumaru le hace compañía mientras la observa detenidamente, ella es lo único bueno para él en esta vida, esa chica de ojos miel hasta ahora no ha hecho más que estar a su lado sin pedir y mucho menos exigir nada, de él no ha tenido nada, ni siquiera su dinero ella solventa eficientemente sus gastos aunque en los últimos días la ha visto algo callada y eso solo podría ser signo de que algo le preocupa y que tiene que ver con dinero
-Sesshoumaru… ¿Okubo-sama es muy estricto?- pregunta la chica sacando de sus cavilaciones al albino
-¿Por qué lo preguntas Rin?
-Creo que estoy un poco nerviosa- dice la chica poniendo el plato de comida frente a Sesshoumaru a la vez que toma asiento
-¿Por el trabajo con Okubo-sama?- ladea la cabeza el albino – pues sí, lo es y mucho pero mientras hagas las cosas bien no tienes por qué preocuparte
-Espero que le guste lo que hago
-Sé que le encantara tu trabajo- dice mientras comienza a degustar de su plato
Sesshoumaru termina su taza de café, cargado y sin azúcar como a él le gusta, en tanto que Rin aun no termina de almorzar
-Que lenta eres – comenta el chico levantándose de su lugar
-No como tan rápido como tú- replica la chica mirando a Sesshoumaru ir a ella dejando un beso en la frente de Rin y después va al tocador para lavar sus dientes
De regreso Sesshoumaru abraza a Rin por la espalda mientras esta se encuentra ya lavando los platos en la cocina
-Prepara Kushiyaki para cenar – le dice Sesshoumaru sin soltarla
-Suena delicioso- le dice mientras se da la vuelta para besarlo en los labios
-Hasta la noche preciosa – dice el albino separándose de la chica – estudia mucho
El albino toma las llaves de su auto y sale ahora con prisa del departamento, pero en cuanto entra a su oficina se encuentra con una sorpresa dentro
-¿Como entraste? – pregunta serio y notablemente molesto por la presencia de Sara en el lugar
-Tu secretaria me dejo entrar- dice levantándose para luego caminar hacia el escritorio y tomar una carpeta de el mientras Sesshoumaru permanece en la puerta
-¿Que se te ofrece? – cuestiona apretando los dientes en tanto que Sara vuelve a su lugar
-Hablemos claro Sesshoumaru, yo no estoy aquí en un plan de otra cosa que no sea más que para trabajar…- dice la chica abriendo la carpeta - Tu padre me trajo, dijo que teníamos que ver juntos los asuntos de publicidad de algunos productos
-Solo te daré mi opinión – dice cortante el albino yendo a sentarse detrás de su escritorio
-Está bien solo quiero eso, por cierto ya me entere que Okubo-sama es el nuevo inversionista – menciona la chica con una sonrisa
-¿Quien te lo dijo?- pregunta enarcando la ceja sin dejar su sitio
-Izayoi-sama me comento hoy en la mañana
Después de esto simplemente llevo su mirada hacia la computadora sin decir nada, aun ahora le era extraño estar con Sara en la misma habitación sin que se le estuviera encimando de alguna manera, pero más extraño era que de pronto le hayan entrado ganas de trabajar, la herencia de su padre le bastaba y le sobraba para vivir toda una vida de lujos y sin ningún esfuerzo y otra cosa que le inquietaba era que Izayoi le pasara información que no le convenía que supiera Sara, de seguro mas delante tendría que hablar con Izayoi sobre eso
Cuatro treinta de la tarde, Rin baja del autobús, acaba de regresar de la facultad y después de dar una larga caminata por el parque por fin llega a la entrada del edificio, aun tenía que ir al supermercado y si no se apresuraba no llegaría temprano para preparar la cena pero sus preocupaciones comenzaron a ser otras en cuanto dio la vuelta para subir los siguientes siete escalones, sus ojos cafés se encuentran con la mirada de la persona que menos pensó escaleras arriba deteniendo sus pasos por instantes, después de algunos segundos sigue subiendo los escalones de manera lenta hasta llegar a ese hombre
-Sobrina que gusto que ya hayas llegado, tengo un buen rato aguardando por ti – dice con cinismo Kishiro volviéndose hacia ella
-¿Cómo supo donde vivía?- pregunta con temor la chica frunciendo el seño
-Es fácil dar contigo Rin- contesta simple metiendo sus manos en los bolsillos del pantalón
-¿Quien le dijo?- pregunta insistente la chica
-Solo para que no te quedes con la duda te lo dire, fue Keisuke ¿contenta? – dice mientras ve como Rin saca unas llaves y se acerca a la puerta después de conformarse con la respuesta de su tío – por cierto me entere por televisión que tuviste un accidente – le dice para atraer la atención de su sobrina, conociéndola lo dejaría ahí parado
-Sí, así fue- dice desistiendo de abrir la puerta
-¿Qué, no me invitas a pasar?
-Usted no es bienvenido a mi casa – responde hosca la chica
-Vaya, tu andando con un niño rico y viviendo un lugar tan pequeño como este – comenta mordazmente Kishiro
-A que se debe su visita- dice la chica de manera severa volteando a verlo, odia que digan eso, ya se estaba fastidiando de los rodeos que le da al motivo de su visita
-Pase a ver como seguías, después de todo somos familia
-Yo ya no tengo familia
-Lo había olvidado- dice burlonamente dejando salir una risa – tus padres se enojaron mucho contigo ¿no es así?
Los ojos de Rin simplemente se llenan de lágrimas y sus manos se van al frente instintivamente protegiendo su pecho, no se explicaba por qué algo tan doloroso para ella le causaba tanta gracia, ¿qué le había hecho ella para que él fuera así?, simplemente porque se ensañaba tanto
-¿Por qué me odia tanto?- dice Rin al borde de las lágrimas que solo hace que resalten no solo furia sino duda y desesperación
-O Rin pero estas muy equivocada, yo no te odio – dice acercándose a ella lentamente hasta acorralarla contra la puerta de su departamento
-Entonces ¿por qué insiste en hacerme la vida imposible?- las lágrimas inevitablemente salen de sus cuencas rodando rápido por sus mejillas
-Insinúas que…- hace una pausa para alejarse de ella - pero Rin, no digas eso
-Entonces ¿qué es lo que quiere? – pregunta con desesperación apretando los puños que no dejan su pecho
Kishiro simplemente guarda silencio al escucharla decir eso, ¿Qué era lo que quería? Ella pedía saberlo y claro que se lo dirá, se aleja de ella y va al balcón para ponerse cómodo cruzándose de brazos y recargándose en el
-Tú sabes muy bien que eres lo más preciado para tu padre- solo le hace recuento de lo que ya sabe
-Mi padre me odia desde lo de…- dice la chica siendo interrumpida por Kishiro
-Si lo sé… pero eso solo es el principio- dice este captando la mirada de Rin
-¿Qué dice?- pregunta Rin titubeante
-Lo único que pretendo es fastidiarle la vida a tu padre – dice volteando a ver sobre su derecha, eso confundía aun mas a Rin
-¿Porque hace eso?- pregunta la chica acercándose a Kishiro solo un poco- ¿a caso lo odia tanto?
-Lo aborrezco- dice con voz áspera sin ver a Rin
-Usted no puede estar bien de la cabeza- se atreve a comentar la chica limpiando sus lágrimas lentamente
-La vida fue injusta conmigo Rin- se sincera el mayor ahora apoyando sus codos en la barda
-Solo usted es culpable de lo que sea que le haya ido mal en la vida – vuelve a aventurarse a comentar conociendo solo una parte de lo que sucedió con su tío y su padre en el pasado
-¡No! – grita furioso a la vez que se da la vuelta para ver a Rin que solo camina unos cuantos pasos hacia atrás lográndola asustar- tu padre tiene la culpa… se quedo con lo que más quería en el mundo – dice golpeando la barda – yo hubiera dado todo por ella
-¿A quién se refiere?- esto solo la confundió aun más
-A tu madre…- dice con voz taciturna bajando su mirada al suelo, como si algo viniera de pronto a su mente, algo que lo ponía muy triste y enojado a la vez
-No entiendo…- dice Rin ladeando la cabeza- ¿mi madre? Pero si ella ama a mi padre como es que…
La mirada de Kishiro que permanecía en el suelo de pronto se vuelve hacia ella ahora con el semblante serio volviendo a recobrar la compostura y lo que le va a decir no era nada alentador para la chica
-No hablo de Fumiko-san…- dice sosteniéndole la mirada- hablo de tu verdadera madre Rin… Sashiko
Esas palabras hacían mella en su cabeza y un vacio en su estomago, de pronto su mirada vacilo y su mente se puso en blanco por unos segundos, no podía pensar claro, escuchar eso solo la hizo sentirse más triste, enferma, no entendía lo que escuchaba, no quería creerlo, no podía
-"No puede ser cierto, ¿qué es lo que está tratando de decirme este hombre?"- piensa la chica recargando su cuerpo con pesadez en la pared -¿Que está diciendo?- externa su pregunta aun sin creerlo -No usted está mal- ahora niega creer lo que le dice, se despega de la pared yendo hacia la puerta de su departamento intentando entrar
-Por favor Rin no me vengas con que no entiendes nada, todo está más que claro- dice encaminándose a ella, la toma de las manos haciéndola desistir de abrir la puerta- eres tú la que no quiere creerlo- en tanto Rin intenta zafarse de el
Miles de cosas pasan por su mente, esos días en los que su madre solo la hacía a un lado y su padre la consolaba con un fuerte abrazo, nunca conoció a sus abuelos y de su padre supo de la deshonra que es su tío para la familia y ahora viene él y le dice que su madre no lo es y que su verdadera madre es alguien llamada Sashiko
-"Sashiko, nunca había oído mencionar el nombre de esa mujer"- piensa la chica cesando de su intento por librarse - ¿Quién es Sashiko?- pregunta la chica al fin alivianando su tono de voz
-¿Me vas a decir que no la conoces? ¿Tus padres nunca te han hablado de ella?- dice ahora Kishiro endureciendo la mirada, nunca se había esperado eso, muy enojado aprieta las manos de la chica haciéndola encorvarse del dolor – Sashiko… era la hermana menor de tu madre – le dice clavando muy bien la mirada en la de Rin – ella murió dos días después de tu nacimiento– las lagrimas comienzan a rodar nuevamente por los ojos de Rin, sus piernas de alguna manera no le responden y cae de rodillas a los pies de Kishiro que no la suelta manteniendo las manos de Rin en alto
El llanto de la chica era silencioso, no quería que los demás vecinos salieran a ver tal escena
-Yo ame a tu madre como jamás hubiera amado a alguien, pero…
-Un momento entonces…- dice la chica levantando la mirada nublada por las lagrimas interrumpiendo las palabras de Kishiro, al fin había caído en cuenta de algo muy importante - usted es mi…
-Tú no eres mi hija- responde al instante Kishiro apretando aun mas los antebrazos de la chica aclarando el error de Rin- si es lo que estas pensando- dice para alivio de Rin- tu padre se metió con su cuñada y Fumiko-san callo su infidelidad por amor a tu padre- dice concretamente al mismo tiempo que es levantada en peso de los brazos marcando fuertemente las manos de este en ellos – Sashiko siempre fue muy callada, se parecía mucho a ti, su piel era tan blanca como la leche y sus ojos como la miel, yo había llegado a quererle mucho… ella era todo para mi…
La ojimiel aun se niega a creerlo, veintitrés años de su vida vividos en la mentira y el desprecio de la que creía era su madre pero ahora comprende muy bien su actitud y la de sus hermanos muy contraria a la de su padre, comienza a forcejear y como puede se zafa de las manos de Kishiro lo mira por última vez y le patea fuertemente en el estomago tomándolo por sorpresa
-Usted es una persona despreciable, tal vez por eso Sashiko prefirió a mi padre- dice la chica escalones abajo para después salir corriendo lo más rápido que puede de ahí, mientras que este no hace nada por ir tras ella no cabe duda de que le dio con fuerza
Siete treinta de la tarde, gran parte de la tarde Sesshoumaru se la paso en su oficina con Sara y las constantes entradas y salidas de su padre para ver cómo estaban trabajando, el tiempo paso sin contratiempo hasta la hora de cenar, le dijo a Rin que regresaría para cenar y no quería perderse de estar con su novia esta noche, cierra su oficina y en cuanto se dispone a cruzar el pasillo es interceptado por Sara la cual camina junto a él hasta que llega al elevador
-¿Ya vas de salida Sesshoumaru?- pregunta la chica colocando el bolso en el hombro
-Si- responde cortante el chico esperando a que el elevador se abra
-Vamos a cenar, tengo mucha hambre Sesshoumaru- chilla la chica abrazándose a él, no lo pudo resistir
-Suéltame Sara- es lo único que dice el albino con su habitual tono frío sin quitar la vista del frente a la vez que esta lo suelta, Sara no soportaba que le hablara así pero tendría que acostumbrarse para que su plan diera resultado
-Anda- insiste la chica respetando la distancia entre ellos - quede con Izayoi de alcanzarla en el restaurante dijo que llevaría a Inuyasha
-No puedo – sigue reacio Sesshoumaru entrando al elevador
-Vamos, tu padre quedo en que le avisaría a Rin- inventa la chica de pronto al ver la renuencia del albino
-Hablare con Rin primero- dice sacando su celular del saco para confirmar lo dicho por Sara
-Ya debe de estar en camino con tu padre, recuerda que salió temprano- insiste Sara cortando el trayecto de las manos de Sesshoumaru tomando el celular de este y metiéndolo de nuevo en el saco del albino de la forma más sutil
Mientras ve la mano de Sara salir de su saco piensa nuevamente las cosas, esta vez Sesshoumaru desiste de llamar a Rin confiando en lo que le dice Sara, no pierde nada con ir a dar la vuelta al restaurante, aun era temprano
-Está bien- responde el albino secamente saliendo del elevador
Ambos salen al estacionamiento y Sesshoumaru le abre la puerta a Sara para que entre, mientras tanto en ese preciso momento pero del otro lado de la ciudad Rin sigue vagando por el centro comercial, hasta ahora a contenido las ganas de llorar y ha preferido mantener su mente ocupada en los aparadores, nunca pensó que eso sería muy relajante, en fin después de ver los aparadores por más de tres horas decide ir a tomar algo, se sienta en el lugar más tranquilo del negocio y pide una taza de café
-"Con esto calmare un poco mis nervios"- piensa la chica mientras observa su celular sobre la mesa
Varias veces estuvo a punto de marcarle a Sesshoumaru y decirle todas esas cosas que escuchó de boca de su tío, más bien ahora no tenía ganas de ver a nadie y mucho menos de llegar a su departamento, lo más seguro es que ya se haya ido, pero aun así no quiere estar ahí, de cierta forma no le importaba mucho su origen pero cuando se ponía a pensar detenidamente las cosas era su madre la que había muerto prácticamente desde que nació, nunca pudo conocerla y otra cosa, que iba a pensar Sesshoumaru de esto, como iba a reaccionar, ¿comprendería su situación? Todo era cuestión de hablar con él, pero como se lo iba a decir no estaba lista
Siete treinta de la tarde, Sesshoumaru llega con Sara al restaurante, al entrar puede distinguir a Inuyasha subiendo a una de las sillas del fondo, Izayoi ya se encuentra viendo el menú, Sara se apresura a llegar a donde ellos dejando a este atrás
-Inuyasha- dice Sara con entusiasmo al pequeño mientras este solo se queda en silencio viéndola son ningún gesto en su rostro, el pequeño decide bajar la cabeza y jugar con sus dedos
-Discúlpalo Sara tiene hambre, Sesshoumaru tu padre dejo dicho que tardaría en llegar
-¿Sabes si hablo con Rin?- pregunta Sesshoumaru a Izayoi
-Tal vez por eso se vaya a retrasar, préstame tu celular yo le hablo a tu padre – interviene Sara tomando sin previo aviso el celular de Sesshoumaru y se lo lleva lejos para hablar este solo la observa y toma asiento
Sesshoumaru mira detenidamente a Inuyasha, estaba demasiado serio, tanto que no lo puede creer
-Inuyasha, ¿te duele algo?- pregunta el albino
-No- dice a la vez que niega con la cabeza- Yo no quería venir aquí, yo quería ir a casa de Rin para jugar con su videojuego - dice de pronto Inuyasha llamando completamente la atención de Sesshoumaru que solo lo observa, el tampoco quería estar ahí
Del otro lado del restaurante Sara se encuentra hablando con Inutaishio para confirmar si tardara en llegar
-Ya resolví el pendiente que tenia, en unos minutos estaré ahí – dice el albino respondiendo al cuestionamiento de la chica
-Está bien, venga con cuidado, Inuyasha estuvo muy insistente en que le llamáramos
-Ese niño
-No lo reprenda es muy pequeño
-Está bien, no se preocupen en seguida estaré ahí – cuelga Inutaishio y se apresura a salir de la oficina de otro empresario
Dispuesto a subir a su auto recuerda que ha olvido terminar un par de cosas en la oficina
-No demorare- dice para sí mismo el albino mayor- el restaurante esta cerca de allí- menciona entrando a su auto
Mientras tanto, Sara antes de regresar a la mesa apaga el celular de Sesshoumaru y al llegar a la mesa se lo da sin que este se fije en el, lo guarda en su saco
-¿Y bien? – pregunta Sesshoumaru
-Dice que en unos minutos estarán aquí, ¿ya decidieron que comer?- dice Sara cambiando inmediatamente de tema
Sesshoumaru simplemente guarda silencio y se limita a escuchar la plática de las dos mujeres la cual se centra en Kagura, la novia anterior a Rin, y no están hablando precisamente bien de ella cosa que al albino ni siquiera le interesa
Ocho cuarenta y cinco de la noche, ya terminaron de cenar y su padre ni Rin se aparecen por el restaurante, hasta Inuyasha se ha quedado dormido en la silla después de no haber querido comer
-Creo que ya se está haciendo tarde- dice Sesshoumaru después de escuchar solo hablar a Izayoi y Sara – mi padre y Rin nunca aparecieron - menciona el albino poniéndose de pie
-Tal vez se le atravesó algo en la oficina- menciona Sara imitando a Sesshoumaru
-Será mejor que me lleve a Inuyasha a la casa- dice Izayoi acercándose a Inuyasha pero Sesshoumaru se acerca antes y lo toma en brazos
Sara solo permanece en silencio mientras observa a Sesshoumaru, recordó que había apagado el celular del albino
-¿Me prestarías tu celular Sesshoumaru? Tengo que hablarle a una amiga – le explica Sara extendiendo la mano
-Date prisa- dice Sesshoumaru con Inuyasha en brazos
-Si- dice caminando con el celular simulando hablar
Sesshoumaru al pasar la mano sobre la frente de Inuyasha para despejarle el rostro nota la elevada temperatura, para confirmar lo que está pensando toma asiento nuevamente y lo coloca en su regazo para observarlo detenidamente
-Inuyasha se siente muy caliente –menciona Sesshoumaru llamado la atención de Izayoi quien se acerca a tocarle la frente
-Tienes razón, donde estará tu padre – dice Izayoi muy preocupada sacando su celular
-Vayamos al médico, avísale que vamos para allá – dice Sesshoumaru poniéndose en marcha
-¿Qué pasa?- pregunta Sara emparejándose con Sesshoumaru
-Al parecer Inuyasha está enfermo – le contesta Izayoi al ver la renuencia de Sesshoumaru en responderle
El camino al hospital se hizo en el más absoluto silencio, en cuanto llegan Sesshoumaru toma a Inuyasha de brazos de Izayoi y lo lleva adentro, las dos mujeres solo lo siguen, en cuanto llegan a la recepción Izayoi se aproxima y entra con Inuyasha al consultorio quedándose ahora ellos dos en silencio hasta que el albino habla
-¿Avisaron a mi padre que Inuyasha está aquí? – pregunta el albino cruzado de brazos, no se encontraba del mejor humor y este lugar solo le traía sensaciones extrañas desde la larga estancia de Rin en el hospital
-No, Izayoi pensó que lo habías hecho tú – dice Sara mirándolo
-Esa mujer- dice fastidiado sacando el celular
Después de avisar a su padre este le pide que se quede ahí hasta que llegue pero prefiere quedarse fuera del lugar, desde el principio no se trago las mentiras de Sara y conociéndola ni siquiera le aviso a Rin, guardo silencio toda la noche solo para no hacer un escándalo pero ahora hay algo que le inquieta, no ha recibido llamada alguna de Rin, ya había quedado con ella para cenar, en cuanto ve a su padre llegar le avisa de lo ocurrido y sin mas se pone en marcha a casa de Rin
HEY YA ESTOY DE NUEVO, GRACIAS A ADFOCRYS, BLACK URORA, ANIMA JACKLAC, ZHISHASU NEGRITA, TAISHOUMALFOYWICHTLOC, ETC ETC POR SUS COMENTARIOS Y SUS BUENAS VIBRAS POR FIN REGRESO MI HERMOSA CREATIVIDAD Y LAS GANAS DE SEGUIR ESCRIBIENDO ESTA HISTORIA
NO VOY A PARAR HASTA TERMINAR
CUIDENSE MUCHO
ATTE
Rin Tsuki
