Primero... Estúpida conexión a internet y cortes de luz (si alguien es de Buenos Aires, de seguro me entiende)
Segundo... A modo de calentamiento, un capítulo corto para entrar en clima después de tanto tiempo. Todavía no me siento cómoda para escribir mis usuales capítulos de 4000 palabras.
Tercero... Muy felices fiestas
Cuarto... Disfruten!
El grupo de magos vigilaba atentamente a Lucy, quien se revolvía inquietamente en sus sueños
"Otra pesadilla..." Pensó Natsu mientras tomaba su mano en la de él para calmarla. Odiaba verla así. Natsu era una persona de acción, que tomaba las cosas y las enfrentaba como venían, pero no tenía forma de enfrentar algo que estaba en la mente de su mejor amiga
"Natsu... Creo que deberíamos aprovechar que no va a haber interrupciones ahora" Le dijo Igneel cuidadosamente. Sabía que su hijo estaba preocupado por el bienestar de la chica, pero más allá del monitoreo de Grandine, no podían hacer nada.
El Dragon Slayer le respondió con su silencio, pero sabía que su padre estaba en lo cierto. no había mejor momento que ese para dejar todas las dudas de sus nakamas atrás. Natsu tomó aire lentamente mientras cerraba los ojos, buscando dentro de si el valor que necesitaba para volver a pronunciar aquellas palabras que tan dificiles eran.
"Antes de explicarles, necesito que no me interrumpan. Dejaré todo en claro a su momento, solo denme tiempo para pensar como decirlo" Erza y Wendy asintieron, mientras Gray cruzaba los brazos, dispuesto a escuchar el mismo relato dos veces. Happy frunció el ceño y observo a su compañero con atención.
"Cuando encontré a Igneel hace un año, también decidí involucrarme en el motivo por el cual desapareció. Tanto Igneel, como Grandine, y otros dragones, tuvieron que desaparecer para evitar una guerra entre ellos. Un centro de etherano había conseguido que se concentraran todos en un mismo punto, lo que iba a llevar a un gran enfrentamiento. Había dos magos involucrados también, Zeref y Layla..." El nombre no generó reacción en sus nakamas. No le extrañaba. Él venía escuchando ese nombre hacía un año, pero por su padre. Lucy jamás se refería a su madre por su nombre "Layla Heartfilia, la mamá de Lucy" Quienes recién conocían este pedazo de información abrieron los ojos en sorpresa
"Eh? Pero Natsu..."
"Happy, recién empiezo. Déjame terminar, por favor" Le dijo mientras apoyaba su mano en la cabeza del felino "La madre de Lucy era muy fuerte, lo suficiente como para luchar contra Zeref cara a cara. Zeref estaba ahí con el objetivo de mandar a los dragones a otra dimensión, y Layla buscaba impedirlo"
"Lucharon toda una noche, Layla hizo frente a la situación, parecía que iba a salir triunfante" Agregó Grandine "Pero en un momento de distracción, Zeref terminó el hechizo, y Layla se vió obligada a utilizar el resto de su magia para protegernos"
"Debido al bajo nivel de magia, solo logró salvar a los dragones más cercanos a ella. Grandine y yo entre ellos" continuó Igneel "Para entonces ya estaba muy débil. Zeref aprovechó la situación para ponerse en ventaja, y con un último hechizo, mató a Layla"
"Su sacrificio habría sido en vano. Ya no estaba para protegernos, si Zeref habría el portal, no habría nada que pudieramos hacer, nosotros no somos quienes para controlar las puertas del universo, ese es un privilegio reversado para muy pocos magos. Zeref y Layla eran uno de esos pocos. y todo aquel que poseyera la sangre de ellos" Grandine vio como Erza terminaba de comprender la situación, pero Wendy aun se notaba confundida
"Lucy... Lucy había seguido a su madre hasta la zona de batalla. No había aparecido sino hasta los últimos momentos con vida de Layla. Cuando Zeref realizó ese último golpe... creemos con Grandine que algo se quebró en Lucy, lo que generó una liberación de poder mágico de niveles demasiado grandes para una niña tan pequeña" Terminó de aclarar Igneel. mirando a Natsu para dejarle saber que el resto de la historia le correspondería a él
"Lucy selló a Zeref. Hoy en día ella y yo somos los únicos con el poder para detenerlo, pero el poder de Lucy es algo inconsciente, sobre lo que ella no tiene control. Lucy ni siquiera recuerda lo que pasó ese día. Por todo lo que ella sabe, su madre murió en su cama, lenta y pacificamente, no en medio de una batalla por salvar a la humanidad, pues así le hicieron creer" Continuó Natsu, preparandose para lo peor mientras observaba el rostro de Lucy, aún dumiendo como si nada, ignorante del peligro que la acechaba "Si Lucy fuera a cruzarse con Zeref con su nivel de fuerza mágica actual, moriría. No puede invocar a esa magia por si sola, y no hay garantía de que despierte dentro de ella de cualquier forma. Pero Zeref me está buscando, busca alguien que pueda terminar con él, antes de que él pueda terminar con el mundo. No sabe que Lucy existe, pero si sabe de mi. No podía arriesgarme a estar cerca de ella si no podía protegerla de Zeref. Decidí quedarme el tiempo necesario para encontrarlo y derrotarlo..." hizo una pausa para tomar aire y suspirar pesadamente, haciendo frente a la realidad de las palabras que continuarían "Si Lucy fuera a cruzarse con él, la parte oscura de Zeref despertaría, como reacción a las fuerzas antagónicas entre la magia oscura y magia blanca. Lucy no podría luchar. Moriría antes de que cualquiera de nosotros pudiera hacer algo" El peso de esas palabras se hicieron evidentes con el silencio que le siguió. No había más que decir. Más alla de los detalles, Natsu había dicho todo lo que había por decir.
"Que ingenuo..."
"¡¿Cómo dices?!" Natsu miró con rabia a Erza, quien mantenía su cara seria, pero su voz era una calma que atravesaba el corazón con sus duras palabras
"Natsu... Tanto tu como yo sabemos que es idiota luchar contra Zeref por tu cuenta, y peor aun que le ocultes a Lucy la verdad. Tiene derecho a saber como murió su madre"
"¡No es que no le voy a decir! Pero primero quiero que esté a salvo" Se defendió el Dragon Slayer. No podía creer lo que escuchaba. Había pensado muchas posibles respuestas, pero jamás que Erza lo llamara ingenuo
"¡Natsu! Abre los ojos! Igneel y Grandine, tampoco son más inocentes! ¡Nos guste o no, Lucy está destinada a cruzar caminos con Zeref otra vez! Lo que deberíamos estar haciendo es prepararla, enseñarle lo que haya que ensañarle ¡Para que pueda luchar por su cuenta!"
"No es una magia sencilla de controlar. Layla la practicó toda su vida, y aún así no fue suficiente"
"¡Serán idiotas! Todos nos hemos enfrentado a enemigos más fuertes que nosotros, nos empujamos hasta el máximo de nuestras habilidades. Lucy hace lo mismo ¡Puede hacer lo mismo!" Gray estaba de acuerdo con Erza, nada ganarían por ocultarle la verdad a Lucy "Prefiero luchar contra Zeref, con todas mis fuerzas, hasta quedarme sin poder mágico, que quedarme de brazos cruzados mientras se sacrifican vidas inocentes"
"Ustedes no lucharan. No es algo que les incumba" Dijo Igneel con decisión. Su mirada inusualmente seria
"¿EH? ¿Y quien eres tu para decidirlo? Estamos hablando de nuestros nakamas, necesitarias matarme para determe, lagarto"
"Eso tiene una solucion muy sencilla, cubito" le respondió enseñandole los dientes
"¡Igneel! ¡Gray! Detengan esta ridiculez" Grandine los reprimió "Igneel... No podemos deterlos si lo que ellos desean honestamente es luchar a nuestro lado. Por más de que no queramos involucrar a los humanos, lo han estado desde un principio, estamos hablando de sus vidas"
El grupo se mantuvo en silencio, solo escuchando los movimientos de Igneel mientras salía de la cueva, sin encontrar la mirada de nadie
"Hagan lo que quieran. Están avisados" Fue lo último que dijo el dragón antes de desplegar sus alas y volar hacia el atardecer
"Volvera, solo necesita pensar tranquilamente" Les informó la dragona
El silencio reinó en el grupo, pero la misma pregunta rondaba las mentes de todos: ¿Qué harían ahora?
Poco sabían, que su tiempo se había acabado, y tendrían que entrar en acción mucho antes de lo esperado
