Autor: SoulMalady.
N/T: Este capítulo va con agradecimientos para Gabriela Cruz, Kuroneko1490, NightmareRebel, Lunatica Dark, jessyriddle, Darren's Loveeer, Nozomi Black, Dr. Patrick O A'Sakura, dannagreen7, Violet Stwy, Himeko Uchiha y a todos los que se toman el tiempo para leer.
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Capítulo XXVI.
Theo se dio cuenta de que estaba dos horas más temprano, pero no tenía nada mejor que hacer en el día de Año Nuevo. También se dio cuenta de lo patético que eso era, pero no podía estar molesto y hacer nada al respecto. Así que llamó a la puerta del número 12 de Grimmauld Place y esperó. La calle estaba en silencio, incluso a las nueve de la mañana.
Eso cambió por completo cuando Teddy respondió al golpe con una amplia sonrisa. Theo casi dio un paso atrás por el repentino caos en el interior de la casa y que se derramaba sobre el pórtico y el pavimento. "¡Hola!", le saludó el joven muchacho. "¿Theo?".
"Sí", vaciló Theo.
"¡Llegas temprano!", Teddy dio un paso atrás para dejar que el primer invitado entrara. "Todavía no estamos listos".
Theo se lo imaginó cuando escuchó chillidos, risas y gritos amortiguados desde algún lugar en la casa. "¿Todo está bien?", le preguntó.
"Oh, sí", le dijo Teddy con un despreocupado movimiento de su mano. "Harry hizo volar la cocina de nuevo".
Theo se dio cuenta de que Teddy no estaba exagerando cuando se paró en seco en el umbral que conducía al área del desastre.
La harina flotaba en el aire y formaba delgadas capas sobre todo en lo que aterrizaba. Había masa sobre los mostradores, jarabe salpicado en las paredes y cáscaras de huevo rotas en el suelo. En el medio de todo eso, Scorpius estaba inclinado y doblado, riendo tan fuerte que apenas podía respirar, y cubierto de materia pegajosa. Se estaba riendo de los dos hombres que estaban peleando por lo que parecía ser un tazón de mezcla para panqueques. Harry estaba perdiendo, evidentemente.
"No. Cocinarás. Más", exclamó Draco sobre las silbantes ollas y las estrepitosas tapaderas que se estaban calentando animadamente sobre la estufa. "Nos envenenarás a todos".
"¡Vete!".
"Ya te dije que compraría algunos-".
"¡Voy a cocinar si quiero! ¡Vete!".
Teddy puso sus dedos en su boca y silbó bruscamente, parando la conmoción. Todos se volvieron para mirarlo. "Theo está aquí", les anunció, haciendo una teatral reverencia. "Pueden continuar".
Draco salió rápidamente de su conmoción y dirigió su ira hacia su amigo. "¿Qué estás haciendo aquí?", le espetó.
"¡Tío Theo!", vitoreó Scorpius, corriendo hacia el desconcertado hombre.
"¡Oh, no, no lo harás!", le dijo Theo mientras se tambaleaba hacia atrás y extendía sus brazos para detener a Scorpius de saltar sobre él. "Estás muy sucio, hombrecito. Mantente alejado".
Scorpius hizo un puchero y se volvió hacia su padre. "Límpiame", le exigió.
Draco fulminó con la mirada a Harry una última vez antes de salir de la cocina pisando fuerte, y dejándolo para que lidiara con eso. Tiró de Scorpius a lo largo para conseguir asearlo. Con Teddy acompañándolos.
Harry miró derrotado alrededor de la cocina. Theo se echó a reír cuando vio aquella mirada de resignación. "¿Te gustaría algo de ayuda?", le ofreció.
Harry inclinó su cabeza dudosamente hacia él. "¿En serio?", le preguntó.
"Seguro. Soy un buen cocinero. Mejor que Malfoy, por lo menos".
Así que, menos de cinco minutos después, Harry estaba limpiando el desastre mientras Theo colocaba los cuchillos para cortar todos los vegetales y empezaba a mezclar algunos huevos. Ninguno de los dos habló, no por más tiempo del necesario. Theo estaba esperando, a propósito, a que Harry comenzara una conversación. Harry quería empezar una, pero simplemente no sabía cómo iniciarla. Así que trabajaron en sus propias tareas por un rato.
No fue hasta que Harry se hubo enderezado tanto como pudo que se unió a Theo para ver cómo estaban progresando los huevos. "Puedes añadirle los champiñones ahora", sugirió. Theo asintió y lo hizo tan cuidadosamente, disminuyendo el calor un poco para que los huevos no terminaran quemándose. Harry echó un vistazo por el rabillo del ojo. "¿Nada qué decir?", le preguntó.
Theo sonrió hacia el humeante sartén. "Estoy seguro de que todo ya se ha dicho", murmuró. "¿O te gustaría escucharlo todo de nuevo?".
"No. No, gracias", Harry se echó a reír cansadamente. "Lo estaba esperando, eso es todo".
"Creo que lidiar con Malfoy es una misión en sí misma. No voy a añadirle drama. No te preocupes", le dijo Theo mientras le lanzaba una sincera sonrisa. "Estoy algo así como contento, en realidad. Pensé que Astoria era la única que podía manejarlo. Me había olvidado de ti".
"Bueno, nunca nos vimos cara a cara en la escuela".
"Es cierto".
"Y... tampoco sabía que fueras tan gran amigo de Draco. De vuelta a la escuela, quiero decir".
"No lo éramos".
"¿Oh?".
Theo sacudió su cabeza y probó los champiñones, decidiendo si les ponía más sal. Mientras rociaba un poco encima, continuó. "No. Nunca me cayó bien en la escuela. Tiene una personalidad poco atractiva".
Harry escondió su sonrisa. Theo había tomado las palabras de su boca. "No lo había notado...".
Theo se echó a reír. "Es mejor ahora, Potter. Créeme. De hecho, puedo hablar con él sin escuchar sobre el dinero estibado en Gringotts o la influencia de Lucius en el Ministerio. La guerra realmente lo humilló. Supongo que después de todos los juicios y las citas en la corte, siento pena por él".
Harry miró el chisporroteo de los panqueques sobre la estufa. Se sentía mal siempre que pensaba en cómo esos días debieron de haber afectado a Draco. Debió de haberse sentido tan perdido. "Ha cambiado un montón, ¿huh?".
"No tienes ni idea".
"¿Cómo es que ustedes dos hicieron las paces?".
Theo se encogió de hombros. "Supongo que tampoco tenía a nadie. Mi madre nunca fue de mucha ayuda. Draco y yo necesitábamos confiar en alguien, así que nos usamos el uno al otro. El resto es historia, supongo".
"Hmm".
"¿Y qué hay de ustedes dos?", se mofó Theo. "¿Almuerzo dominical con la familia? Eso es bastante... um... triste".
"Se suponía que ayer iba a ser la noche de fiesta", se quejó Harry. "Y esto fue a lo que finalmente nos comprometimos. Hay un montón de compromisos que vendrán alrededor de este".
"¿Pasaste de la cena de Año Nuevo a un almuerzo?", resopló Theo con burla. "Debió de haber sido algún tipo de compromiso".
"Siempre y cuando Draco no sea visto en público conmigo, él es feliz. Aparentemente soy una especie de abominación".
"Ese horriblemente desfigurado rostro tuyo no está ayudando, supongo".
"Sí. Es difícil conseguir ser aceptado por aquí con mi rostro horriblemente desfigurado".
Theo se rió disimuladamente mientras Harry volteaba tranquilamente el panqueque. "Cuando leí por primera vez aquel artículo en El Quisquilloso", continuó diciendo, "pensé que era una broma".
"Mhm".
"¿Lo has leído?".
"No", le dijo Harry. "Sólo vi las fotografías".
Theo silbó lentamente. "Quienquiera que haya escrito esa parte tuvo una seria obsesión contigo, Potter. Si yo viera a los dos pasando un día en el parque, mi primer pensamiento sería que Malfoy, de alguna manera, te maldijo y te estaba obligando a actuar como drogado porque amenazó con asesinar a tus amigos".
Harry le sonrió burlonamente. "¿Y?".
"Ese escritor de ahí, fue todo alabanzas. Harry Potter esto, destacando aquello, feliz esto, amoroso aquello, fascinante esto, adorable aquello. Lo más probable es que fuera una fan tuya. Podrías haber pateado a un perro delante de ella y habría escrito algo así como, 'Harry Potter vio a un joven cachorro en peligro, siendo invadido por billywigs, así que rescató a la pequeña cosa pisoteando y alejando a las plagas con sus mágicos zapatos y entonces, en un instante, al cachorro le creció un rizado y dorado pelaje, haciéndolo la más bella criatura en toda la existencia gracias a Harry Potter'. Esa clase de mierda".
Ahora Harry apenas podía contener su risa. Estaba agarrando su estómago mientras se reía. "¿Q-qué más escribió?", le preguntó con impaciencia.
"Que los niños te aman y que has cambiado a Malfoy para mejor, cómo eso estaba destinado a ser y que ser feliz era algo natural para ti. Cosas halagadoras. No te sentirías decepcionado. Dale una leída".
"Preferiría no hacerlo", suspiró Harry, finalmente capaz de controlar su diversión.
"Sin embargo, no puedo evitar pensar que algo de eso es verdad", le reveló Theo. "Quiero decir... tienes una manera de hacer a Scorpius feliz. Aparentemente, también ha funcionado con Draco, si es que las fotografías son un indicio de ello. Rara vez lo he visto reír de esa manera". Echó un vistazo hacia Harry. "Has logrado cambiarlo".
Harry bajó su cabeza modestamente. "Sólo hice que se sintiera cómodo alrededor de mí, eso es todo. No es como si él fuera incapaz de reír. Es sólo que está demasiado consciente de sí mismo", le explicó.
"¿Eso está bien?".
"Es… se siente bien. No sé si realmente está bien. A Scorpius no le importa y Teddy tendrá que superarlo. La gente ha dejado de fastidiarnos. Tal vez ahora está bien".
Theo miró a Harry de forma extraña. "Estaba preguntando si los huevos se veían bien", le aclaró.
Harry enrojeció de un brillante rojo. "Ah, oh, um, s-sí", tartamudeó. "L-lo siento".
Theo miró fijamente a Harry durante unos incómodos segundos. Entonces le sonrió burlona y repentinamente mientras comenzaba a pasar los huevos a un tazón. "Sólo estoy metiéndome contigo, Potter".
Cuando Draco bajó un poco más tarde, se encontró a Theo riendo mientras Harry volvía a contar esa particularmente embarazosa historia sobre cómo Teddy y Scorpius los habían separado con algunas palabras bien colocadas y lágrimas. Draco frunció el ceño hacia ellos. Harry nunca sabía cuándo mantener las cosas personales. Theo levantó la vista hacia Draco cuando notó a la audiencia, incluso riendo más fuerte al ver la expresión de su amigo. "¿Qué? Es gracioso, Malfoy", resopló. "Te dije que el Enano te tiene envuelto alrededor de su dedo, ¿no es así?".
"Eso está permitido", le murmuró Draco. "Él es mi hijo. Tiene permitido afectar mis decisiones".
Theo levantó sus manos en señal de rendición y asintió. "Muy bien, por supuesto". Después deslizó sus ojos hacia Harry y le susurró, "Le encanta arrojar la tarjeta de Padre sobre mí".
Harry soltó una carcajada. "Lo sé".
Draco jadeó y resopló con sus brazos cruzados contra su pecho. "¿Ustedes dos siquiera están logrando hacer cualquier cosa o simplemente están charlando despreocupadamente?", les espetó.
"Somos sus esclavos, Amo Malfoy", Theo hizo una reverencia. "Por favor, ordénenos hacer su voluntad". Se escondió detrás de Harry cuando Draco comenzó a hurgar en los cajones abiertos por un adecuado y preferentemente afilado proyectil para lanzar en la dirección de su amigo.
A las once, Hermione y Ron tocaron el timbre con sus hijos a cuestas. Fueron agradablemente sorprendidos cuando Scorpius y Teddy abrieron la puerta, con anchas sonrisas de alegría y todo, y la casa olía a jarabe caliente y manzanas. "Harry está preparando la comida, ¿verdad?", le preguntó Ron a Teddy.
"Está teniendo ayuda", se rió entre dientes el chico. "Vamos. Ahora estamos poniendo la mesa".
Hugo casi al instante deslizó su mano en la de Scorpius. "¿Puedo se'tarme co'tigo?", le preguntó.
"Uh, sí", titubeó Scorpius. Echó un vistazo hacia los padres de Hugo y no vio ningún tipo de extraño comportamiento. "Claro. Vamos a sentarnos juntos".
"¡Yo también!", exclamó Rose. "¡Me comí tus galletas aquel día, Scorpius!".
"Mhm", asintió Hugo con entusiasmo. "¡Tan deliciosas!".
"¿La próxima vez podemos ayudar?".
Scorpius estaba cerca de tambalearse con todo esto. Nunca nadie le había pedido que jugara con ellos antes, no con tanto entusiasmo. Así que esto era lo que era ser un hermano mayor... Ahora sabía lo que Teddy debía sentir. "Sí", les dijo con una ansiosa sonrisa. "Hornearemos juntos la próxima vez".
Mientras tanto, Ron y Hermione estaban haciendo las cortas presentaciones con Theo y Draco junto a Harry, quien era el mediador. "¿Cómo les fue anoche?", le preguntó a la pareja después de sentarlos en un lado de la mesa. Teddy se sentó junto a Ron y Harry tomó el asiento en el otro extremo, con Hermione sentada y opuesta a Draco. Eso dejó a Theo sentado junto a Hugo. Scorpius se intercaló entre los niños Weasley.
"Estuvo genial", le respondió Hermione. "Cada año se pone mejor. Los niños lo disfrutaron".
Ron se burló en voz baja. "Hugo perdió el conocimiento a las diez, si es lo que quieres decir", murmuró mientras se servía un poco de jugo de manzana.
"Hey", Hugo frunció el ceño.
"Está bien", le dijo Scorpius pacientemente al niño. "Cuando yo tenía tu edad, nunca pude quedarme despierto para el Día de Año Nuevo. Siempre estaba tan triste porque me lo perdía. Pero cuando te haces mayor, se vuelve más fácil. Siempre hay un próximo año, ¿verdad?".
"Fue muy divertido", continuó Rose. "Tuvimos chocolate caliente y nos sentamos junto al fuego. ¡Hubo fuegos artificiales que parecían copos de nieve! Fue bonito".
"Aw, cielos", suspiró Hugo. Siempre se perdía las mejores cosas.
"Oh, eso no es nada", dijo Harry con un movimiento de su mano. "Deberían de haber estado allí en aquella época cuando el tío George y el tío Fred encendieron Hogwarts con sus fuegos artificiales. Tuvimos que cancelar los exámenes".
"Mhm", intervino Teddy. "Es cierto. Algunos de los salones de clase todavía tienen marcas negras en el techo donde se dispararon los fuegos artificiales. Es realmente genial. Ustedes lo verán cuando vengan a la escuela".
"Eso fue un poco de pantalla", murmuró Theo mientras cortaba sus panqueques.
"Lo sé, ¿verdad?", se echó a reír Harry. "La cara de Umbridge fue lo mejor".
"Sirviendo a su razón", exclamó Ron. "¡Era una bruja vieja y loca!".
"¿Recuerdan su Brigada Inquisitorial?", añadió Hermione.
Los adultos echaron un vistazo hacia Draco quien había estado ocupado en sus propios asuntos, comiendo su tostada. Sintió sus ojos sobre él y levantó la vista. Se había distraído después de escuchar 'Umbridge' y ahora todo el mundo estaba mirándolo fijamente. Eso sólo podía significar una cosa. Sus cejas se juntaron en una expresión amarga. "Las circunstancias", les dijo ásperamente.
"Las circunstancias", le hizo eco Theo con un tono áspero e hizo una cómica, engreída y condescendiente mueca, para gran diversión de Ron. Hermione cubrió su risa con una pequeña tos, mientras que su esposo ni siquiera se molestó.
Draco fulminó con la mirada a Harry quien rápidamente bajó su sonrisa y aclaró su garganta. "De todos modos, aquellos fueron algunos fuegos artificiales, ¿huh? Había dragones y todo, ¿sabían eso? Te habría encantado, Hugo".
"¿Dwagones? Oh...", jadeó Hugo.
"Sólo eran presumidos", explicó Hermione a sus hijos mirándolos intencionadamente. "Si hacen algo así de malvado en la escuela, estarán en grandes problemas, ¿de acuerdo?".
"Adoctrinando a los niños, ya veo", remarcó Theo.
"Nunca es demasiado temprano para empezar", replicó Hermione.
"Hablando de la escuela", interrumpió Ron después de tragar rápidamente, "¿Has escuchado de Neville, Harry?".
"No. ¿Por qué?".
"¿Neville Longbottom?", le preguntó Theo.
"Él es mi profesor de Herbología", le contestó Teddy. "Es bastante genial".
Ron ya había continuado. "Estuvo bastante preocupado por ti por un tiempo. Supongo que no quería que lo supieras", le dijo. "De cualquier forma, finalmente ha conseguido algo de tiempo libre este verano".
"¡Eso es genial!", exclamó Harry. "¡Dios, no lo he visto en mucho tiempo!".
"¿Cómo un maldito como él se convirtió en un profesor de Herbología?", quiso saber Theo.
Mientras que Hermione lo fulminó con la mirada por decir "aquella" palabra (Rose y Hugo no tendrían ninguna duda en utilizarla), Ron estaba riéndose entre dientes detrás de su taza. "No lo recuerdas de antes, ¿verdad?", le sonrió Harry. "Su boggart era el profesor Snape. Eso es verdad. El profesor Snape. Quiero decir, ¿en serio?".
Theo estaba riéndose para entonces. "Oh, sí", se rió disimuladamente. "Es el que se rompió su brazo, ¿eh? Con la recordadora".
Todos miraron hacia Draco de nuevo, quien ladeó su cabeza hacia abajo incluso más y le prestó una furiosa atención a su tostada.
"¿Qué hizo Padre?", preguntó Scorpius. Estaban hablando de alguien rompiéndose su brazo y luego todos los ojos estuvieron puestos sobre Draco. Eso no auguraba nada bueno para él.
"No se preocupen", tranquilizó Theo a los Weasley. "El hombrecito ya sabe que su padre fue un matón en la escuela".
Scorpius gimió. "¿Rompiste el brazo de alguien?".
"No, no lo hizo", Harry rápidamente salió en defensa de Draco. "Fue la primera vez de Neville sobre una escoba y perdió el control de la misma. Cuando cayó y se rompió su brazo, su recordadora se cayó de su bolsillo".
"Y entonces Draco decidió que sería muy divertido el dejarla arriba en un árbol", continuó Theo a pesar de recibir una furiosa mirada de Harry. "Nunca supo lo divertido que se suponía que era. Pero Harry llegó al rescate".
"¡Oh, oh! ¡Conozco esa parte!", exclamó Teddy de repente habiendo llamado la atención. Se volvió hacia los niños y aclaró su garganta. "Entonces, Harry, que nunca había estado sobre una escoba en su vida entera, se elevó como si hubiera nacido para volar. Draco estaba siendo un genial y gran matón, pero a Harry no le importó. Y cuando Draco tiró la recordadora tan fuerte como pudo, Harry se lanzó hasta que fue un borrón y la atrapó de un tirón antes de que pudiera estrellarse contra la pared. Y así fue como todo el mundo supo que iba a ser el mejor Buscador de todos los tiempos".
"Wow", Scorpius, Rose y Hugo se quedaron boquiabiertos.
"Eso estuvo un poco embellecido", aclaró Harry en aras de la modestia. "Pero lo permitiré".
"Sólo tenía once años", finalmente habló Draco.
"Así éramos", dijo Hermione claramente.
"¿Cuándo es nuestro próximo partido, Harry?", le preguntó Ron. "George y Ginny han estado sintiéndose un poco competitivos últimamente".
"Pronto, muy pronto", le prometió Harry. "Llevaré a Scorp y a Draco".
"Mejor no dejes a Draco cerca de una escoba. Tendría que noquearlos a todos para ganar el partido", se burló Theo.
"Oh, vamos", argumentó Harry a pesar de la risa.
"Traeré algo de café", dijo Draco rápidamente, disparándose fuera de su silla y pisoteando fuera del comedor.
"Uh...", Harry se le quedó mirando. "Um... Yo también", murmuró, siguiendo su ejemplo. Draco ya estaba poniendo la olla cuando él entró en la cocina. "¿Hey? ¿Estás bien?".
"Sí, bien".
"Draco... Ni siquiera estás hablando con nosotros".
"No sabía que estaba obligado a hablar".
Harry giró a Draco alrededor. "Dijiste que te comportarías", le murmuró.
Draco se quedó desconcertado. "¿Qué? Lo estoy haciendo. ¿Qué he hecho?", exclamó.
"En realidad lo estoy intentando con Theo. ¿Estás enojado porque estoy consiguiendo estar bien con él y tú no creías que lo lograría?".
"¡Tus amigos ni siquiera me miran, Potter! ¿Qué quieres que diga? ¿Qué esperas que haga? ¿Jugar limpio como Theo? ¡No me jodas!".
"Se llama ser sociable. Debes intentarlo algunas veces".
"¿El hacerme el tonto para complacerte?".
"¡Pero has estado de buen humor desde que Theo apareció! Ese fue nuestro trato, ¿no es así? Traerías a tu amigo y yo traería a los míos y seríamos agradables. Dijiste que estaba bien".
"¿Desde cuándo estuvo bien el confabularse contra mí?".
"Se supone que tienes una piel gruesa, Draco. Eso es quien eres, ¿no?".
"¿No tengo permitido tener sentimientos? ¿Se supone que sólo tengo que sentarme y aceptarlo en frente de mi hijo?".
"¿Qué tiene que ver Scorpius con esto, Malfoy?".
"Oh, no te atrevas a...".
Harry empujó a Draco hacia atrás.
Draco parpadeó rápidamente y con incredulidad.
Cuando Theo se asomó dentro de la cocina para ver si podía conseguir algo de drama, definitivamente se encontró con un poco. Los hombres estaban golpeando con fuerza la cabeza del otro y pateando las espinillas del otro mientras trataban de mantenerse lo más silenciosos posible.
"Um. ¿Hola?", intervino, deteniendo la escena por un momento.
Harry y Draco se giraron con sus ceños fruncidos hacia Theo. "¿Qué?", le escupieron.
"¿Algún problema?".
"No", gruñó Draco mientras tiraba de Harry hacia delante y lo besaba con fuerza.
Harry estuvo sorprendido, pero sólo por un momento. Entonces, golpeó sus puños contra el pecho de Draco, provocando que Draco apretara su agarre.
Theo rodó sus ojos y caminó de vuelta a la mesa del comedor, donde Hermione y Ron estaban mirándolo con expectación. Señaló con su pulgar hacia la cocina y dijo, "Están en el medio de una muy profunda sesión de besuqueo en estos momentos. Simplemente voy a dejarlos en paz".
"¡EW!", gimoteó Teddy mientras Hermione y Ron se pusieron de un enfermizo color verde. Los niños más pequeños no sabían lo que estaba pasando, así que miraron frenéticamente de un adulto a otro, esperando que de esa manera les dieran más información.
Mientras tanto, Harry había logrado soltarse y se tambaleó hacia atrás hasta el mostrador, limpiando furiosamente su boca. Draco se quedó parado donde estaba, con los brazos cruzados frente a él y la mandíbula apretada con determinación. "Tus amigos están enemistados conmigo y son prejuiciosos", le dijo bruscamente.
"Parecen llevarse muy bien con Theo", le escupió Harry.
"¡Yo no soy Theo! ¿Por qué sigues comparándonos? No somos nada pa-".
"Bueno, estoy empezando a disfrutar de su compañía más que de la tuya... en este momento...", arrastró las palabras Harry.
Draco dejó caer su cabeza en derrota. Incluso sus hombros cayeron.
"Uh…", murmuró Harry.
"No".
"Pero él es...".
"Dije que no, Potter".
Harry se llevó una mano a su barbilla, frotándola distraídamente. "Hmm".
"¡Sólo escúchame por un maldito MINUTO!".
Fue entonces cuando Harry finalmente entendió. Sus ojos se agrandaron y su enojo se disipó con asombro cuando Draco apretó el puente de su nariz. "¿Estás celoso, Draco?".
"Cállate".
"¿Eso es de lo que se trata esto? Estoy junto a Theo, ¿así que estás celoso?".
"Ese no es Theo", gruñó Draco, señalando con un dedo hacia la puerta que daba al comedor. "Ese es un imbécil que está diciendo tonterías y que está haciendo unas malditas pullas hacia mí y tú pareces estar encadenado a él. Él es un maldito idiota con un ego del tamaño de-"
"¿Crees que él está intentando algo conmigo?", le preguntó Harry, meneando sus cejas con picardía.
Draco tiró de su cabello. "Bien. Como sea. Sólo haz lo que quieras. No me importa".
Harry extendió la mano y tiró de Draco hacia adelante por la camisa. "¿Por qué estás poniéndote celoso?", le preguntó. "Como que realmente me gustas, Draco".
"No me importa. Se supone que tengo una piel gruesa. Di lo que quieras".
Harry se sintió tan culpable que su estómago se revolvió pero su sonrisa se ensanchó. "Estoy tan avergonzado por ti", le murmuró. "Acabas de hacer una rabieta". Descansó su mano sobre la mejilla de Draco. "Justo ahora te amo tanto que literalmente duele, y eso apesta".
"Bien. Espero que te siga doliendo", refunfuñó Draco.
"Podría llevarme mejor con él, pero todavía tú me gustas más, ¿de acuerdo? No te preocupes. ¿Está bien, Draco?".
"Vete a la mierda".
Todo el mundo, sentado alrededor de la mesa del comedor, saltó del susto cuando escucharon un repentino ruido en la cocina como de ollas y sartenes que parecían haber caído en el suelo. Hermione miró a Ron con los ojos muy abiertos, y luego hacia Theo. "¿Estás seguro de que no están peleando?", le preguntó con nerviosismo. "Porque suena como que están peleando".
Theo se encogió de hombros. "Para mí no se veía como que estuvieran peleando".
Ron palideció. Mientras tanto, Scorpius estaba tratando de mantener calmados a los niños Weasley poniendo una débil sonrisa y diciéndoles que Harry y Draco hacían esto todo el tiempo y que no había nada en absoluto de qué preocuparse.
Menos de un minuto más tarde, Harry salió caminando con una jarra de café en su mano y con un aire de indiferencia rodeándolo. Draco arrastró sus pies mientras lo seguía y se frotaba la parte posterior de su cabeza. Harry ofreció café graciosamente y Draco se dejó caer profundamente contra su silla, recogiendo su tenedor para empujar alrededor de sus huevos revueltos.
Theo se inclinó hacia su amigo y le susurró, "Ese fue un gran espectáculo".
Draco tomó su tenedor en un agarre más firme y, con las puntas hacia abajo, lo estrelló contra la mesa, justo donde la mano de Theo había estado hacía un segundo.
"Eso no importa", dijo Theo casualmente. "Ahora, ¿en dónde nos quedamos?".
Nada en ese almuerzo salió de acuerdo al plan de Draco. Su pan estaba seco, el café estaba demasiado tostado, Theo estaba siendo un idiota y todo el mundo parecía estar obsesionado con hacerlo miserable. ¿Por qué había accedido a esto? Podía haberse ahorrado la molestia y simplemente dejar a Theo fuera del asunto. Podía manejar a los Weasley. Lo que no podía manejar era a Theo y a su condenada, egocéntrica y repugnante sonrisa. Debería de haberlo sabido. Nunca debió de haber competido con Harry. ¿Por qué siquiera lo había intentado? Nada nunca era a su manera.
Tiró de Theo dentro de la sala de estar después de que el almuerzo hubo terminado. Todo el mundo estaba ayudando a limpiar, pero Draco tenía una cuenta pendiente con su amigo. "¿Qué crees que estás haciendo?", siseó.
Theo tiró de su brazo liberándolo. "¿Qué estoy haciendo?", quiso saber.
"Sabes exactamente lo que-", Draco se interrumpió con un carraspeo. "¿Simplemente qué es lo que quieres?".
"¿Por qué iba yo a querer algo?".
"Entonces no fastidies, ¿entendido?".
"¿No fastidie qué?", le preguntó Theo, haciéndose el tonto y mirando hacia abajo a las uñas de sus manos con repentino interés.
"¡No me fastidies!".
"Oh. ¿Eso es todo? Muy bien". Se movió para marcharse.
Draco lo obligó a retroceder mientras exhalaba con enojo. "Bien. Deja en paz a Potter. ¿Entiendes?", le murmuró.
"¿Disculpa?".
"Además, deja de jugar al tonto con él y conmigo".
"No tengo ni idea de lo que estás hablando, Draco. Por favor, ilumíname", le habló Theo con condescendencia.
Draco contuvo la repentina urgencia de golpear y aflojar un par de dientes de Theo. "¿Es que simplemente disfrutas del torturarme?", le preguntó. "¿Sobre eso es todo esto? Porque has tenido éxito. Ahora puedes seguir adelante y regodearte. Pero sólo deja de hacer eso con Harry, ¿de acuerdo?".
"Nunca te preocupó con Stori".
Draco parpadeó hacia Theo y cerró su boca. Eso fue inesperado. "Uh... Está bien", le dijo.
Theo inclinó su cabeza hacia Draco. "¿O no lo notaste con Stori?", continuó preguntando.
"Yo... um... ¿Tú qué? ¿Qué hiciste con Stori?".
"Hombre, Potter realmente te tiene hecho un desastre", le dijo Theo en voz baja mientras se alejaba.
"¡Espera! ¿Qué hiciste con Stori?", le preguntó Draco en estado de pánico.
Theo ya estaba de vuelta en el comedor, siendo un modelo de caballero mientras flotaba algunas de las sobras hacia la cocina.
Entre tanto, Ron y Harry estaban en el lavabo, enjuagando rápidamente los platos. "Esto fue algo divertido", le confesó. "No creí que lo sería".
Harry sonrió en privado. "Fue divertido porque todos ustedes se encargaron de sacar los trapos sucios de Draco", le dijo. "Él no lo agradeció".
"No es como si no se lo mereciera".
"Él tiene sentimientos, Ron. Sé que es fácil meterse con él, pero-".
"Oh", intervino Theo y se unió a la conversación. "¿Estamos hablando de Draco?".
"Por supuesto que no", se rió Harry entre dientes. "¿Qué te ha hecho pensar eso?".
"Sólo una corazonada. ¿A quién más hemos estado molestando?", Theo le guiñó un ojo. "¿Y nunca te quedas quieto?".
"¿Qué se supone que significa eso?".
"Significa lo que dije. Has estado en movimiento desde que llegué aquí". Theo se subió sus mangas. "Voy a lavar con Weasley".
"Oh, vamos", se burló Harry. "Ustedes son mis invitados".
"Bueno, tienes a todos tus invitados trabajando".
Harry miró hacia atrás tímidamente, viendo a los niños pararse sobre los dedos de sus pies para poner sus platos sobre el mostrador bajo la supervisión de Hermione. "Sí... supongo que sí", murmuró.
Theo tironeó de Harry alejándolo del fregadero. "Está bien, Potter", le dijo graciosamente.
Draco se congeló en su lugar junto a la puerta en donde estaba al tanto de Theo deslizando una ausente mano sobre la parte baja de la espalda de Harry mientras le decía que se tomara un respiro.
No se trataba solamente de los celos. Era un recuerdo.
En la noche de la fiesta de compromiso, con Astoria hace todos esos años, Theo había hecho esto. Él había descansado una mano en su espalda y gentilmente la guiaba alejándola de los platos, diciéndole que necesitaba disfrutar de la fiesta en lugar de preocuparse por la comida.
Draco definitivamente, en aquel entonces, no había sentido las emociones que ahora estaba sintiendo.
"Draco".
Fue sacado de ahí, parpadeando rápidamente, cuando encontró a Harry de pie justo en frente de él, esperando por algún tipo de respuesta. "¿Huh? ¿Qué?", titubeó.
"¿Quieres postre?", le explicó Harry detalladamente. "¿Estás haciendo espacio para ello?".
"Yo... yo... uh... no. Está bien", murmuró Draco. ¿Por qué no se sintió celoso cuando Theo coqueteó con Astoria? ¿Había estado tan seguro de que nada sucedería? ¿Por qué no estaba seguro ahora? ¿No confiaba en Theo? ¿O es que tenía algo que ver con Harry?
"Hey…".
Draco miró fijamente hacia Harry con la mirada vacía.
"Mira", suspiró Harry. "Yo... esto...", sacudió su cabeza para sí mismo y miró hacia otro lado, como si tratara de averiguar lo que quería decir. Entonces sonrió abruptamente y volvió a suspirar. "Gracias, Draco". Él levantó la vista. "Siempre estás haciendo cosas agradables para mí".
Tal vez, simplemente, amaba a Harry más de lo que había amado a Astoria.
Debía ser eso.
Se inclinó para presionar un suave beso sobre los labios de Harry.
Harry se sonrojó con mortificación y se alejó tan rápido como pudo sin que pareciera demasiado evidente.
Desafortunadamente para él, Hugo y Rose estaban comiéndoselos con los ojos desde un pie de distancia.
"Ah, uh", balbuceó.
"¡Se besaron!", los niños Weasley parlotearon al unísono, señalando con un dedo acusador a la pareja y mirando hacia atrás a sus padres. "¡Se besaron!".
Ron encorvó sus hombros y fregó incluso con más fuerza, negándose a darse la vuelta, mientras que Hermione consiguió llevar a sus hijos hacia un lado y reprenderlos por su falta de modales. Teddy cubrió sus ojos teatralmente con sus manos y Scorpius se veía tan inquieto como Harry, sonrojándose a sí mismo y mirando a todas partes, pero hacia una persona en específico.
Sin embargo, Theo echó un vistazo alrededor, encontrándose con los ojos de Draco. Mantuvieron una silenciosa conversación durante sólo un segundo. Entonces Theo le sonrió en señal de rendición y asintió una vez, para gran alivio de Draco. Simplemente fue una prueba.
Realmente odiaba las pruebas.
Tan pronto como los invitados se hubieron ido y los niños corrieron escaleras arriba para jugar, Harry había tirado de Draco de regreso a la cocina, empujándolo contra la pared y besándolo apasionadamente. A Draco aún le dolía aquel anterior beso al que Harry le había forzado, aquel que había causado que su cabeza golpeara contra la alacena y enviara a las ollas y a los sartenes volando fuera de los estantes, pero él no iba a rechazar estos obvios esfuerzos, sobre todo cuando estos obvios esfuerzos incluían a manos tanteando y moviéndose a medio camino de su torso. "Esto es por ser un buen chico", canturreó Harry. "Me gusta que seas el mejor".
"Aparentemente a mí también", masculló Draco dentro del beso.
"Te amo tanto".
"Yo también te amo...".
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N/T: ¡Y yo también los amo!
Bueno, bueno, magos y muggles, esta historia llega a su fin. El próximo capítulo será el último y veremos con qué más consigo regresar.
A veces me pregunto, ¿qué pasaría si todos aquellos que tienen la historia en favoritos dejaran un comentario? Y yo sé que ustedes se preguntan, ¿qué pasaría si esta mujer actualizara más rápido?
¡Que tengan una excelente semanita!
Gracias por tomarte unos minutos para leer.
