Fan Fiction: Un bebé llamado Harry Potter
Fan Fiction: Un bebé llamado Harry Potter
Basado en: Harry Potter
Fecha: 18 de septiembre de 2008
Nota de la autora: Gomen!! Un año y medio desde mi última actualización… vaya, esta vez sí que me pasé… gomen…
Bien, si hay alguien aún que sigue mi historia, acá va otro capítulo… gracias a quienes me dejaron reviews amablemente…
Este capítulo está super pequeño… pero les prometo que en una semana les entrego otro que será el triple de extenso que este.
Gracias a:
Danny1989, Kaito Seishiro, gaby153, Srita-Kometa, LaynaLore, Helen Nicked Lupin, marian, Misao22. Estoy tratando de agarrarle de nuevo el hilo y sí terminar mi fic… les prometo una revisión detallada de todo el fic al finalizarlo para acoplarlo a lo que salió en los últimos libros y que la historia quede genial, se los debo eh ;)
Please, ténganme paciencia… ¿si?
Capítulo No. 26
Expectativa
Eran ya las tres de la mañana, dos horas habían pasado desde que se encontraron con lo que había ocurrido mientras se encontraban en la fiesta; James apareció en la chimenea envuelto en unas llamas verdes, lentamente subió al segundo nivel, caminó por el pasillo sin siquiera dirigir su mirada a la que fuera la habitación de su primogénito.
Se dirigió a su propia habitación, allí encontró a Sirius sentado en el suelo apoyado en la cama mientras miraba detenidamente un álbum de fotografías mágicas que se había salvado del incendio, allí habían únicamente fotografías de Harry… en una, que era la que Sirius estaba viendo en ese momento, estaba Harry sonriendo, mientras era sostenido por los brazos de su padrino.
Lily, a su vez estaba sentada en la cama, miraba hacia la ventana, las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas no dejaban de caer, tenía los ojos ya rojos de tanto llorar…
Sirius, necesito que me ayudes a informarle a la familia de Loel lo que ha ocurrido, tú conoces el lugar –susurró James mirando fijamente hacia su esposa, tenía un semblante frío, como si se hubiese quedado sin sentimientos, como si nada más existiese… era como si la única razón de su existencia se hubiese ido para siempre. Era lamentable el verlo, inclusive era más triste que ver a Lily llorar sin detenerse, James parecía ser otra persona.
De acuerdo –respondió Sirius mientras se ponía de pie mecánicamente, se encaminó hacia el marco de la puerta donde se encontraba su amigo y al salir de la habitación volvió la mirada hacia atrás, esperando ver el rostro de James, pero éste continuaba rígido en su posición- ¿James? –Susurró- puedo prepararte una poción para que salgas del estado de…
NO NECESITO NADA! DE NADIE! QUE NO ENTIENDES QUE ESTOY BIEN, ¡ESTOY BIEN! –gritó James.
No, no lo estás… -susurró Sirius mientras retomaba sus pasos- no demuestras lo que sientes… te hará daño y no podrás enfrentar lo que está por venir… debes estar bien para que rescatemos a Harry… -añadió alejándose.
Al escuchar a James, Lily apartó la mirada de la ventana y la dirigió a su esposo, en realidad parecía que a él le afectaba más que a ella lo que estaba ocurriendo… o por lo menos él no reaccionaba… separó sus labios dispuesta a hablar con James, pero éste salió apresuradamente de la habitación dejándola sola, se escuchaban sus pasos bajando las gradas.
Cuando James llegó a la sala, instintivamente dirigió su mirada hacia el sillón donde había estado hasta hacía unos momentos el cuerpo sin vida de Loel, seguramente Sirius se lo había llevado. Se sentó en el mismo sillón y fijó su mirada al frente, justo en el lugar donde habría estado el asesino de la anciana.
¿Podría alguien explicarme por qué razón no tengo al hijo de los Potter aquí? –inquirió una voz cargada en odio, se escuchaba tranquila, sin embargo sus sirvientes sabían perfectamente bien que cuando su señor no expresaba lo que realmente estaba sintiendo los castigos eran muchísimo peores.
Un frío silencio recayó en los presentes, nadie tenía el valor suficiente como para responder la simple pregunta que había hecho el señor tenebroso.
¿POR QUÉ NO TENGO AÚN AL HIJO DE LOS POTTER? –estalló de pronto mientras apuntaba con su varita hacia el frente y un rayo rojo impactaba a uno de sus subordinados provocándole un dolor indescriptible, el joven de cabello negro convulsionaba en el suelo presa del hechizo, a su lado los demás mortífagos observaban petrificados de miedo- ESTE PLAN NO DEBE FALLAR, ¡VAYAN Y TRÁIGANME A MULLER VIVO O MUERTO! –Ordenó dirigiendo la mirada hacia los presentes y apuntándoles con su varita, todos desaparecieron en el acto, incluso el mortífago que recién había sido atacado.
Lily se incorporó de la cama y lentamente se dirigió a la habitación continua, la habitación del pequeño Harry.
Las lágrimas comenzaron a derramarse de sus ojos verdes con más fuerza, se detuvo frente a la puerta, que en ese momento estaba cerrada, y la abrió suavemente, miró por vez primera cómo había quedado la habitación de su pequeño tesoro, se llevó ambas manos a la boca ahogando un grito de dolor: todo estaba destruido, completamente destruido… aún así entró.
Al poner un pie dentro, se encontró con lo que aún quedaba de un patito de felpa, se inclinó levemente para recogerlo… lo abrazó con fuerza mientras dos gruesas lágrimas caían sobre él.
Mira Lily, lo compré para nuestro bebé, no pude resistirme a comprarle su primer animalito de felpa –James sonreía ampliamente, tenía a penas un día de haberse enterado que sería padre y no podía detener sus ansias de comprarle a su futuro hijo o hija todo lo que encontrara agradable para su primogénito.
Toda la habitación estaba impregnada en recuerdos hermosos… que ahora se volvían tan dolorosos para la joven madre…
¿Cómo te atreves a llevarte a Harry? –susurró Lily mientras un odio renovado se abría paso entre sus sentimientos- si algo le llega a ocurrir a Harry… -apretó con todas sus fuerzas el patito de felpa- si algo le llega a ocurrir a Harry o a James… ¡te juro que te mataré con mis propias manos, aunque sea lo último que haga en esta vida… Voldemort! –concluyó con determinación mientras se incorporaba nuevamente y arrojaba a un extremo el pato.
