Pov Luna

El invierno no era mi época favorita del año, me hacía sentir cansada y con dolor de cabeza que intentaba disipar haciendo mil actividades al mismo tiempo, en la pequeña casa de madera la tormenta hacía crujir cada ventana.

Recuerdo que al llegar estaba completamente vacía pero ahora era un lugar acogedor que poco a poco íbamos llenando de buenos recuerdos, estaba a pocos días de cumplir mi primer año de vivir con Rolf.

Cuando subí a ver si Draco ya se estaba bañando lo encontré transcribiendo de una libreta en blanco, como si el pudiera leer algo que nadie más veia

—Esa libreta...tiene magia muy oscura verdad?— afirme al mirarlo, los ojos plata de Draco parecían oscurecerse como pozos de petróleo al leer

—La tiene y es necesaria, si no caería en manos de cualquier curioso

—Creo que si quieres estar con Hermione debes dejar las artes oscuras— comenté acercándome a el

—Las artes oscuras... Sabes porque Potter quiere recuperar esta libreta?

—No

—Snape estaba enamorado de la madre de Potter

—Enserio?— dije tomándole la libreta para hojearla, habían dicho que era un diario, no imaginaba al duro Severus Snape escribiendo sus sentimientos todas las noches, la hojie pero en las páginas no había nada, estaban en blanco —esta vacia— exclamé

—Como tú mencionaste es un objeto cargado de energía negativa no puede verla cualquiera, tendrías que albergar un sentimiento de arrepentimiento muy doloroso— aclaro mi rubio hermano quitándome la libreta para guardarla en el cajón del buró

—tu sentimiento de arrepentimiento es por insultar a Granger?— pregunte inocente sabiendo la obvia respuesta

—tomare el baño

Malfoy era un hombre de pocas palabras y actuaba por impulso pero cada día que pasaba cerca de el descubría que bajo eso había un corazón clamando amor...el amor de Hermione, suspiré al pensar en ella, ojalá no se olvidará de nosotros, sabía que Harry y Ron tenían una posición privilegiada en su corazón pero Malfoy y yo estábamos luchando también por un puesto en esa escala y no sería justo que por una tormenta nos ganarán.

—quiero preguntarte algo...— mencionó llegando a la puerta del baño

—Si?

—porque tu y Rolf no se besan bien?— su pregunta me desató los nervios, sin darme cuenta solté la jarra de agua que pensaba llevarme del cuarto de Malfoy

—Valla... Se hizo pedazos— exclamé tratando de ignorar lo que me acababa de preguntar pero Malfoy saco su varita y con un reparo y un Wingardium Leviosa devolvió la jarra a mis manos

—Lunática?...respóndeme

—Es privado— murmuré tratando de sonar distante aunque la pregunta de Draco había hecho vibrar mis recuerdos

—De acuerdo...si tú así lo quieres—

cerrando de un portazo entro en el baño

Volví mi vista al buró y saqué de nuevo la libreta del profesor Snape, la abrí por la mitad.

Ahí estaba su caligrafía perfecta. Hoja 121, sin fecha.

~Querida Lily...soy un imbécil...pero eso ya lo sabes, nadie me conoce mejor que tú, lamento no haber detenido a Lucius cuando bajo puntos a tu casa, se que te esfuerzas mucho pero odio a los Gryffindor y creo que lo merecen... Desearía tanto poder estar contigo o tu conmigo...haría las cosas más fáciles...~

—ya puedo leerlo— susurré, era claro porque...Malfoy había removido "mi arrepentimiento más grande"

—Lunatica!!! Esta fría!!— grito desde el baño mi incómodo huésped sacándome de mis pensamientos

—a la orden mi señor!— grite de vuelta solo para escuchar una carcajada gruesa que daba más miedo que el aire golpeando la ventana de noche pero esa risa aunque extraña me agradaba pues significaba que lograba darle momentos de felicidad a mi hermano. Dejé la libreta en su lugar y baje.

El calentador era tan viejo como la casa, algunas veces calentaba y otras simplemente había que resignarse a bañarse con agua fría pero la piel delicada de mi nuevo amo merecía calidez así que descendí al sótano y alumbrada por mi varita hice de todo para que el cacharro prendiera.

—Incendio!— recite sin tener éxito, el carbón estaba muy húmedo para prender —Incendio!— repetí nuevamente

—splendorem aeternum— Susurro una voz que no era la gruesa de Malfoy pero si similar, esa voz profunda que era imposible que no reconociera, por un segundo crei que la mente me jugaba una mala pasada pero igual que en aquella ocasión me hice a un lado para ver como el intruso sacaba de su varita el hechizo

—Fuego de Gubraith— afirme viendo cómo la caldera ardía entre llamas incesantes de color azul intenso

—Nunca más se apagara— confirmo Theo Nott quitándose la capucha del rostro, traía toda su túnica negra llena de nieve.

—Gracias pero...puedo saber qué haces en mi sótano?— pregunté con la esperanza de que el realmente no estuviera ahi

—No— contesto dándome la espalda para subir con paso pesado.

Si, era el. Debía disculparme ahora o nunca.

Pov Theo

Lovegood...maldita seas...se había metido tanto en mi cabeza que no podía dejar de pensar en ella... Ahora al despertar no imaginaba a otra mujer que no fuera ella, las otras chicas ficticias fueron reemplazadas por su imagen y no sabía porque.

Mi afición creció más cuando fui a su casa, ahí estaba Malfoy y debía darle la libreta y comentarle mi torpeza con Potter así que llegue por la mañana y la encontré enfundada en una bata de conejitos y con el cabello revuelto, se acababa de levantar, se que esbose una sonrisa porque ella también lo hizo al verme, aunque todo desapareció cuando salió su novio tras de ella, vestido igual en pijama y con el cabello aún más revuelto que la propia Lovegood, mierda! Habían dormido juntos claro estaba...son pareja...viven en la misma casa, es obvio, sentí mi sangre hervir pero inmediatamente me controle, yo no era nadie para ponerme asi, apenas y los conocía bien a ambos y Rolf se veía como un buen sujeto. Los siguientes días volví a ir, no tan temprano para no tener que ver esa escena mañanera que me hacía pensar en Lovegood y Scamander revolcándose todas las noches...me asqueaba.

Y ahora que sabía que ella se quedarian sola con Malfoy las ganas de poder estar cerca me arrastraron a atravesar una tormenta de nieve solo para verla.

—perdón pero es mi casa y eres un intruso— dijo deteniendome de un hombro, ví su pequeña palma tocar mi ropa húmeda y le avente la mano

—crei que habías dicho que era casa de Scamander—repele

—Lo es pero si él no está, es mía

No quería enfrentarla estando ambos solos, quería llegar a donde estuviera Malfoy y tal vez platicar los tres, mientras eso sucedía poderla ver sin reparo pero siempre recordando que estábamos frente a Malfoy y que no podía acercarme más de lo debido, aunque estando solos eso se me hacía imposible, debía salir de ahí pronto

—No sabía que no estuviera... Cuando regrese le pediré disculpas a Rolf— sugerí y subí un par de escalones para ser detenido de nuevo

—Crei que irías al ministerio?— su tono molesto cambio por uno plano

—Olvide decirle algo a Malfoy—menti

—Theo— mi nombre pronunciado por su cantarina voz me mareaba demasiado —Podemos hablar?

—sobre que?— debía girarme y verla, no había alternativa

—Sobre... el baile de invierno— soltó pronto, me gire rápido y al fin la vi, traía ropas polares de color azul y su cabello rubio suelto y hermoso como hacía años, tenía las manos frente a ella enrredadas una con la otra como si estuviera nerviosa —se que te incómodo la otra vez que te toque y creo que es por lo que pasó en el baile de invierno

—No por favor!— la corte rápido volviendo a bajar los escalones que había subido —No hay que tocar ese tema...gracias por lo del animal ese y eso es todo—moví las manos frente a ella para que parase pero no se detuvo

—aun así creo que debería aclarar las cosas...yo era muy joven y la verdad es que no sabía bien como actuar, todo era más dificil que ahora y mi padre era muy importante para mí, solo nos teníamos el uno al otro y lo que hicimos...sentí que le falle

—Y por eso es que me dejaste de hablar? Porque eras joven?—casi quise reír al escucharla

—es que tu eras...y yo una Ravenclaw...y mi padre y el tuyo se odiaban y...

—Basta! Te he dicho que no pasa nada!— exigi a nada de enloquecer, sabía que si tocabamos esos recuerdos acabaría siendo desastroso para ambos

—Lamento haberte alejado, créeme que gracias a eso entendí que no debía jamás juzgar a nadie antes de tiempo

—Luna basta!

—aunque tu tampoco hiciste las cosas fáciles sabes...te comportaste como un patán

—Un patán?— era tarde, yo también comenzaría a hablar— como te atreves a decirme eso, hicimos el amor en la torre de "enseñanza Muggle!" Sabes cuántas reglas familiares rompí ese día por ti!?, Que querías? Que no te buscará? Que te viera como un juego de una noche?

—Si— mientras la voz de ella se apagaba yo sentía la mía cada vez más fuerte

—sabes que! no me importa ya!, hace mucho deje de ser un buen tipo... Ya no importa nada de eso!— volví a calmarme y aunque escuché un murmullo de ella no le preste atención y subí a buscar a Draco.

Mala idea haber regresado...mala idea...