El fin de este fic ha llegado, y con ello los agradecimientos:
Cesia,
Alicia, Sion-Allegra, Kathy, Francesca, Hermione-gaditana, Olgalucía,
LunitaBlack Ginna
Isabela Ryddle, elb00, Candy, Alely,
Nymphadora Tonos, Seirius, y muchas gracias a Maraclarita,
HerRonGinHarry, Rosycarmen, Zafiro-Potter, Little-Innocence, porque
me dejaban un review casi en todos los caps. Ah! Y ¿cómo
olvidar a jamesandmolly y pardelocas? Pobre ale, me robé una
de sus escenas, (la de Harry y Hermione en el restaurante cuando Ron
ve que se toman de las manos…), bueno, no me la robé… la
tomé prestada porque ella fue la que me dio esa idea, jeje…
y a pardelocas que por su culpa tuve que poner a Draco en el fic…
aunque no estoy muy seguro de que lo que viene sea de su agrado…
(mejor me callo, no quiero arruinarle el final, jeje) gracias a Ale y
a Ana (las amigas más locas que conozco) que me dejaron un
review en cada uno de los capítulos…, aunque mami (Ale) no
ha regresado aún y me debe varias decenas de rw, jeje. ¡Ah!
y les agradecería que recomendaran mis historias, jeje… son
bromas, bueno… solo si quieren… Ah! Suerte a Ana porque hoy tiene
examen de Física! le dedicaremos este final para que le vaya bien, les
parece?
Espero que dejen un último rw con sus comentarios sobre el fin de este fic, y pues gracias a ustedes son ya 125 reviews! jaja, todo un logro para mi…¬¬ (Ale dice que 200 reviews son cualquier cosa…)
En fin, ojalá les guste este último capítulo (espero que no se decepcionen…), y gracias por leer hasta el final:
Capítulo Anterior:
- ¡Ron!- gritó Hermione plantándose firmemente ante el pelirrojo. Levantó la mano y la estampó una, dos… tres veces en el rostro de Ron, quien la miraba estupefacto pero comprendiendo finalmente lo que irresponsablemente había dicho.
Hermione estaba furiosa.
- Ginny… Harry y yo no somos nada. Debes saber que yo ando con Draco. Tu hermano es demasiado inepto… y me alegro de que jamás me haya buscado después de la batalla…- dijo conteniendo las lágrimas, pero desquitándose de lo que Ron había dicho. Le dolía ser tan dura con él, pero sabía que nunca aprendería y que todo era diferente entre ellos ahora.
Ginny la miraba sorprendida, pero no tanto como Ron. Había dicho que andaba con Draco¿Draco? Su… Hermione… y ¿Draco? La incomprensión fue dando paso a la furia nuevamente.
Capítulo XXVI
- ¡Con Draco!- gritó Ron fuera de si nuevamente. Aquel insolente de Hogwarts… su peor enemigo… la persona más desagradable que había conocido… ¿andaba con SU Hermione?... simplemente era algo que no podía creer… algo que no podía entender…
- ¡Ron!- gritaba Ginny tratando de calmarlo. Todos en la habitación miraban desesperados cómo Ron perdía el control y gritaba incoherencias.
Hermione sacó su varita al ver que Ron se acercaba amenazante.
- ¿Cómo pudiste?...-
- ¡Aléjate Ron!- gritó Hermione lanzándole un hechizo paralizante. Sin embargo, éste rebotó en el escudo que el pelirrojo había invocado y fue a dar contra Fred, que simplemente se quedó inmóvil con cara de sorpresa.
Sin embargo, Ron parecía no escuchar. Hermione y él estaban completamente ajenos al mundo, y se miraban furiosos.
- ¡Fred!- gritó Molly acercándose a su hijo.
- ¡Basta!- gritó Arthur tratando de controlar la situación. Al ver que no surtía efecto, salió inmediatamente de la habitación en busca de los sanadores. Sin embargo, al cruzar la puerta chocó con alguien que iba entrando.
- Disculpe… al parecer llegamos en un mal momento- dijo un rubio disculpándose al descubrir el caos que reinaba en la habitación. Atrás de él venía una bella oriental.
La simple voz del recién llegado bastó para que Ron se diera la vuelta con ojos amenazantes. Reconocería aquella voz en cualquier lugar. Ese arrastrar de palabras… era simplemente odioso…
- ¡Draco!- gritó Hermione al descubrir a su novio en la entrada.
- ¡Cho!- gritó Harry al ver a su "novia" en la puerta.
- ¿Cho?- dijo Ginny en medio de toda la confusión.
Ron miraba fijamente a Draco. Por unos momentos la confusión se deshizo en un profundo silencio.
- Ahora verás… maldito…- gritó Ron yendo contra él. Draco se quedó inmóvil de la sorpresa.
- ¿Qué?...- sin embargo, un hechizo lo hizo caer al suelo. Se sentía aletargado. Había sido un hechizo aturdidor.
- ¡Ron¡Déjalo en paz!- gritó Hermione lanzándole un hechizo paralizante a Ron nuevamente.
- ¡Cómo pudiste hacerme esto¡Dejarme por ese!- dijo Ron desviando el hechizo de Hermione.
- ¿Que como pude?- dijo Hermione levantando su varita una vez más. – Eres un cobarde que no vale la pena…, ni siquiera me hablaste después de la batalla…-
- Hermione… por favor…- gritó Ginny desesperada soltando unas lágrimas. ¿Cuántas cosas más se habría perdido mientras estaba inconsciente? Hermione y Ron se odiaban, Harry andaba con Cho… ¿No era suficiente eso? Era más de lo que podía tolerar.
- Hermione… yo te amaba…- dijo Ron más calmado, pero sin bajar su varita.
- Harry… ¿Cho y tu?- preguntó Ginny temerosa. Ya no veía a Hermione y a Ron luchar. Ahora sus ojos estaban puestos en su rival oriental.
- Ginny… no sabía cómo decirte… pero…-
- ¿Pero qué Harry?- preguntó Cho acercándose.
Era el peor de los casos. La oriental de un lado, la pelirroja del otro… no quería herir a ninguna, a pesar de que seguramente ya lo había hecho.
- ¿Me vas a dejar Harry?- dijo Cho llorando.
- Harry…- dijo Ginny llorando también. Hermione y Ron se mataban uno al otro, y la familia Weasley no sabía qué hacer. Un golpe hizo que Ginny volteara, solo para descubrir que su hermano volaba por los aires gracias a un hechizo de Hermione.
- Harry… ¡haz algo!- imploró Ginny mirándolo con ojos dolientes.
Harry miraba todo como en cámara lenta. Hermione y Ron, los mejores amigos en Hogwarts, luchando casi a muerte… Ginny gritándoles que pararan desesperada y con el corazón roto… la familia Weasley sufriendo al ver a su hijo y a Ginny en esa situación, Cho asustada y llorando… Draco tirado en el suelo tratando de levantarse para ayudar a Hermione… Fred en el suelo… Arthur pidiendo ayuda… todo era un caos…
Lentamente sacó el giratiempo del bolsillo. Sus dedos jugaban con él a medida que lo levantaba frente a sus ojos.
- ¡Harry!- gritó Ginny al descubrir de pronto que Harry miraba obsesionado el pequeño objeto. No podía distinguir bien qué era lo que el chico tenía entre sus dedos…
- Unas cuantas vueltas y todo habrá cambiado…- dijo entre murmullos. Lentamente pasó la cadena por su cabeza, hasta que el giratiempo colgó de su cuello. Hermione lo descubrió en el último momento.
- ¡Harry! Fuiste tu…- dijo sin poder creerlo, descubriendo finalmente al intruso que lo había robado.
- Lo siento Hermione… pero tengo que regresar… tengo que cambiar las cosas… no puedo soportar ver que todo está hecho un desastre…- dijo comenzando a darle vueltas al reloj de arena. Sabía que tenía que darle muchas… infinidad de vueltas.
- ¡Harry¡NO!- gritó Hermione olvidando repentinamente su batalla con Ron y corriendo hacia Harry. No podía dejar que lo hiciera… sabía que el giratiempo era peligroso si no se usaba con cautela, razón por la cual su uso estaba prohibido por el Ministerio.
Pero el giratiempo ya hacía su efecto…
"Lo siento…" dijo Harry pensando en todo lo que cambiaría… jamás conocería a Draco de la misma forma en que lo había hecho… no se encontraría con Cho después de tantos años, Ron y el seguirían siendo amigos, Ginny no sufriría al despertar después de tantos años, no se pelearía con los padres Weasley… y Draco jamás se encontraría con Hermione.
-Volveré contigo Ginny…- dijo mirando los ojos chocolate de la pelirroja que lo miraba confundida y asustada sin saber lo que estaba ocurriendo.
"Adiós Cho…" la oriental se enjugaba las lágrimas y lo miraba a través de los ojos llorosos con mezcla de miedo y tristeza.
"Lo siento Draco…" pensó Harry mirando los grises ojos implorantes de su rubio amigo, momentos antes de que todo se volviera borroso a su alrededor.
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Sentía que flotaba. Ya no estaba en la habitación de Ginny, y todo era oscuro. Instantáneamente surgían destellos de luces, y cuando observó con cautela y curiosidad, descubrió que eran los recuerdos que flotaban a su alrededor. Era diferente a viajar por los trasladores. Esta sensación era suave, casi relajante… sus manos seguían dándole vueltas al giratiempo. No las contaba, simplemente quería regresar lo suficiente. Se sintió cobarde y culpable. Cambiaría la vida de tantas personas… pero era para bien…
No sabía cuánto tiempo llevaba girándolo cuando sintió un cosquilleo. Entonces, sin saber por qué, soltó el giratiempo. Todos los destellos se arremolinaron a su alrededor, y poco a poco sus ojos fueron acostumbrándose a la nueva luz. Escuchaba maldiciones y hechizos. Escuchaba pasos, lamentos, sollozos y gritos de terror.
Harry Potter estaba de vuelta en el tiempo de la batalla. Sentía su varita en la mano, y estaba en posición de ataque. Repentinamente perdió las fuerzas que tenía, y se encontró tan cansado y aturdido como recordaba que había estado en aquel fatídico día.
- Qué ingenuo Potter… creer que me ibas a vencer tan fácilmente…- escuchó aquella voz que había intentado olvidar con el tiempo. Esa voz tan odiosa y malvada proveniente de su peor enemigo. Sabía lo que estaba pasando. Acababa de atacar a una estatua que había estado a punto de caer sobre Voldemort. Sin embargo, éste había logrado esquivarla y ahora se burlaba de él. Pero conforme el polvo fue esfumándose, sus ojos de serpiente se abrieron de la sorpresa al descubrir que Harry había desaparecido.
- Así es Voldemort…- se escuchó diciendo Harry sorprendiéndose a si mismo. Se encontraba justo detrás de Voldemort, tal y como lo recordaba. Tal y como había sucedido aquella vez. Sabía lo que tenía que hacer. Todo sería igual hasta el momento en que atacaran a Ginny.
- Avada Kedavra…- susurró justo cuando el señor oscuro se estaba dando la vuelta completamente ofuscado. Un rayo de un verde deslumbrante salió de su varita y se impactó sin ruido en la espalda del mago tenebroso.
Sin un quejido ni lamento, el alma oscura de Voldemort abandonó el cuerpo inerte que cayó sin ruido a los pies de Harry.
- No… no puedo creerlo…- dijo lentamente sin poder asimilar que una vez más había terminado con Voldemort. Sabía lo que tenía que decir y que hacer. Ya lo había vivido, y todo era igual. Miró a su alrededor. Nadie parecía darse cuenta de lo que había pasado, y aún volaban hechizos y maldiciones por todas partes. Ahora vendría un grito en medio de la confusión. Lo recordaba perfectamente.
- ¡El señor Tenebroso esta muerto!- gritó un mortífago presa del pánico cuando descubrió a Harry parado junto al cuerpo del mago muerto.
Al instante, todos dejaron de luchar y miraron a Harry y al cuerpo inerte que estaba a sus pies.
"Aquí viene…" dijo Harry preparándose a pesar del cansancio que sentía. Era el momento de cambiar el pasado…
Ginny había logrado someter a su mortífago y miró a Harry. Estaba a punto de correr, cuando Harry se adelantó.
"No dejaré que pase lo mismo…" pensó mientras corría hacia Ginny. Hermione y Ron lo miraban boquiabiertos por la sorpresa. Ahora no escucharía los gritos de Ron y Hermione gritándole a Ginny que tuviera cuidado. No se escucharía a si mismo desgañitándose al ver que el mortífago atacaba a Ginny por venganza… no vería de nuevo ese rayo de luz roja que impactaría con Ginny para comenzar el martirio… ahora no…
- ¡Ginny!- gritó a medio camino. Entonces todo pareció detenerse. Una vez más sintió que el tiempo pasaba con extremada lentitud. Sentía las piernas pesadas al correr. Instintivamente recordó a Draco, y desvió la mirada hacia la torre de Hogwarts. Sabía que estaba ahí, pero no alcanzaba a verlo. Sin pensar más en ello, volvió a poner toda su atención en lo que estaba por suceder.
Sabía de qué parte vendría el hechizo, y en qué momento ocurriría. Entonces lo vio. Un mortífago caído alzaba la vista en medio de la agonía. Esta vez la mirada oscura del mortífago no encontró a Ginny. Ahora estaba Harry en su lugar. Una sonrisa se formó en su rostro polvoriento y con sangre justo en el momento en el que alzaba la varita.
Pero Harry estaba preparado. A pesar del cansancio alzó su varita en una fracción de segundo. – Protego…- murmuró al invocar el hechizo escudo, y esperó el ataque.
Escuchó como en sueños unos gritos. – ¡Cuidado Harry!- parecía ser Ginny la que gritaba… o Hermione. Pero su atención estaba puesta por completo en el mortífago.
De un momento a otro aparecería un destello rojo… los sabía… lo había vivido antes. Pero justo en el momento en el que vio al mortífago pronunciar el hechizo, supo que algo andaba mal. Terriblemente mal…
Con cara de terror y sorpresa, Harry vio cómo un rayo verde aparecía en la punta de la varita. De inmediato supo lo que estaba mal. Ningún hechizo servía para bloquear aquella maldición. Sus manos buscaron con desesperación el pequeño reloj de arena que colgaba de su cuello, con la esperanza de volver a regresar en el tiempo.
No se dio cuenta cuando Ron comenzó a hacerle señales desesperadas para que no siguiera, ni cuando Ginny y Hermione le gritaron que se detuviera. Solo vio un destello de luz verde, y su mundo se oscureció…
Cuando Ginny, Hermione y Ron llegaron, su cuerpo yacía inerte en el suelo. Alguien había matado ya al mortífago asesino, y todos rodearon poco a poco a aquel muchacho que había estado atrapado en el pasado, y que había logrado regresar en el tiempo para cambiarlo…
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FIN
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Hasta Pronto...
Eff di Jay
