CAPITULO 26: REUNION LICÁNTROPOS-CULLEN.

MÁS MISTERIO ACERCA DE HOLLY Y VALERIA.

Suspiré suavemente con el corazón encogido al ver a Holly volviendo a removerse en sueños, con cuidado le puse otra vez el trapo calado y helado en la frente y Alice le puso las manos en la frente.

"No tienes por qué estar haciendo esto." Le dije.

"No importa." Me dijo. "Al menos así me siento útil."

"¿No deberías estar mirando cuando van a volver?" Le pregunté.

"Lo haría, si no pararais de mezclaros en la pelea." Me dijo suavemente. "Lo hacéis todo demasiado confuso."

"Alice. Dime la verdad." Le dije. "¿Tú has visto algo del futuro?"

Una vez más, pareció ponerse nerviosa.

"¿Qué has visto?" Le pregunté.

Entonces miró a todos lados.

"Es muy confuso." Afirmó. "Nunca había visto una persona cuyo futuro cambiase cada dos por tres. En lo que llevo de vigilancia hoy ya ha muerto de 15 formas diferentes y he visto 4 futuros diferentes repitiéndose varias veces."

"¿Cómo son esos futuros?" Le dije.

"Es que desde que comencé a verla he visto más de 40 futuros." Me dijo. "Y son solo fragmentos."

"¿Fragmentos?" Le dije.

"Sí, como si algo no me dejase ver demasiado." Me dijo.

De pronto se me iluminó la cara. No podía verlo todo, eso significaba que había un licántropo cerca.

"¿Quién?" Le dije sonriendo.

"No os puedo ver." Me dijo como si fuese tonto.

"No, pero puedes ver otras cosas." Le dije. "¿Has visto la casa?"

"Sí." Asintió. "Es tradicional, dos pisos, aislada..."

"Perfecto." Le dije. "¿Qué hay de la decoración?"

"No lo recuerdo." Dijo. "Pero hay unos animales. Perros. Uno blanco y uno castaño."

"Pup." Afirmé. "¿No recuerdas nada más?. ¿Cuadros, dibujos...?"

"Sí, había muchas cosas con bailarinas de ballet." Afirmó. "Cuadros con recortes de periódico, álbumes..."

"¿Y recuerdas alguna?" Le pregunté.

"Pues no, no la conocía, así que no me puse a mirar." Me dijo. "Pero si vuelvo a ver algo ya prestaré más atención a eso."

Suspiré, estaba visto que no podía ver nada, eso significaba sin lugar a dudas, que Holly iba a estar con un licántropo, espero que conmigo.

"Mmm..." Oí quejarse en sueños para que tanto Alice como yo bajásemos la mirada para ver a Holly.

"Holl." La llamé.

Fue curioso, porque respondió a mí llamada girando la cara suavemente hacia mi mano; sin embargo, cuando me miró, me di cuenta de que algo no iba como debiera porque me sonrió.

"Hola..." Murmuró.

"¿Estás bien?" Le pregunté. "¿Te duele algo?"

Pareció pensar y luego movió los brazos y las manos suavemente para sacudir la cabeza. Gracias a dios... sonreí mientras le besaba una mano.

"Me alegro de que estés bien." Le dije sonriendo.

"Gracias." Me dijo para mirar a Alice.

"Hola, me llamo Alice." Le dijo ella sonriéndole. "Soy hija de Carlisle."

"Encantada, soy... Holly." Le dijo ella.

"Voy a avisar a Carlisle de que está mejor." Le dijo Alice sonriéndonos. "Seguro que le alegrará saberlo."

"¿Carlisle está...?" Preguntó Holly.

"Estamos en su casa." Le dije. "Tenía más medios médicos que en la reserva."

"Ah..." Me dijo asintiendo. "¿Cuándo puedo...?"

"¿Sí?" Le dije.

"Volver a casa." Me dijo. "Darien, Valeria y los chicos estarán..."

"No te preocupes, Sam ha estado aquí." Le dije. "Seguro que se lo cuenta él."

"Con permiso..." Dijo Carlisle suavemente.

"¿Puedo quedarme?" Le pregunté.

"Por mí sí." Afirmó. "¿Holly?"

Ella pareció dudar, pero al final asintió.

"Vamos a ver." Le dijo Carlisle sentándose a su lado y sacando una linterna del bolsillo. "Alice me ha dicho que no te duele nada. ¿Es cierto?"

"Sí." Dijo Holly. "Es... me tira un poco..." Le dijo tocándose la venda del cuello.

"Tenías heridas." Le dijo Carlisle sonriéndole suavemente. "Parece más de lo que es, pero como es una zona difícil de poner parches tienen que ser vendas y por eso parece más grave de lo que en realidad es. En un par de días se te curarán."

"Ah." Dijo ella.

Entonces sonrió suavemente.

"Me daba miedo preocupar..." Dijo suavemente.

"Si es por nosotros no te preocupes." Le dijo Carlisle. "Estoy acostumbrado a ver cosas más gordas que esto." Afirmó antes de mirarme por encima del hombro. "Hombre, creo que a él tampoco le has preocupado demasiado. Sorprende la fe tan férrea que tiene en que no te pasará nada y que te sobrepondrás de cualquier cosa."

Entonces la vi asentir y Carlisle le fue tomando el pulso, la hizo sacar la lengua e incluso le sacó un poco de sangre más.

"Bueno, pues ahora os dejo otra vez." Nos dijo.

"Doc... Carlisle." Le llamó Holly. "¿Cuándo podré volver... a casa?"

"Cuando quieras, pero de momento aquí no molestas." Le dijo sonriendo.

"Pup..." Murmuró.

"¿Quién?"

"Su perro." Le dije. "¿Ya no te preocupan más tu familia?"

"Sam." Dijo tras sacudir la cabeza indicándome que se fiaba de lo que le había dicho que él daría la voz de que estaba allí.

"Os dejo." Nos dijo Carlisle sonriendo. "Por cierto, igual ves por aquí a alguno de mis hijos, si ves a Edward y te intenta atender déjale, está estudiando medicina, último año."

"Ah." Dijo ella.

Anda que... si lo de engañarla se ve que no era cosa solo nuestra. Que Edward, que aparentaba los 17, estaba en último año... claro que nosotros tampoco aparentábamos la nuestra; teníamos 20 y yo aparentaba más y ella más o menos los 18 debido a su altura y constitución delicadas.

Era raro pero cierto.

"¿Tienes frío?" Le pregunté al verla retemblar y que asintiese suavemente. "Anda... ven aquí."

"Te voy a..." Dijo suavemente intentando revolverse.

"No te preocupes, yo estoy siempre caliente." Le dije echándome junto a ella para pasarle un brazo por los hombros y la espalda para atraerla un poco hacia mí y tener más superficie en contacto de ambos y calentarla mejor.

"Estás..." Me dijo para tocarme la frente preocupada.

"No te preocupes, son cosas de lobos." Añadí susurrándole la parte final con una sonrisa y haciéndola sonrojar con lo que sonreí y le di un toquecito en la barbilla con un dedo con suavidad antes de hacerla acurrucar contra mí.

Era extraño, de pronto ya no la noté tan pequeñita ni desvalida. Vale, seguía teniendo el mismo tamaño de siempre, pero... creo que de pronto comenzó a levantar otros... sentimientos en mí.

La miré mirándome mientras la miraba y noté algo más, era... no sé cómo explicarlo, pero de pronto tenía un hambre voraz, pero en vez de apetecerme comida lo que me apetecía eran esas fresas que tenía entreabiertas en su boca.

Vale, desde que la conocía solo me había dado por acercarme a ella para protegerla, pero... joder, uno tenía sus instintos, y comerme esos 'fresones' era uno de ellos; pero de pronto, me di cuenta de que esa noche ya había tenido suficiente violencia y sustos como para que ahora le diese yo otro atacándola sin más, apenas hacía 3 o 4 horas que había descubierto que yo no era todo lo humano que aparentaba ser, así que acabé frenando un poco y fui más lento, tanteé un poco el terreno acercándome con lentitud y esperando que ella diese un solo paso para acercarse, lo dio, se acercó lentamente, así que al final, tras unos segundos que me parecieron eternos acabamos juntándonos los labios, en algo suave.

Pero lo suave nunca ha quitado el hambre, así que acabé incrementando un poco el ritmo pero procurando no asustarla, así que al final, poco a poco acabé sintiendo que algo en mí se encendía.

"Ejem." Carraspearon en la puerta haciéndonos parar mientras me daba cuenta que Holly estaba roja hasta las orejas y con los ojos como platos. "Lamento interrumpir, pero tenéis visita." Nos dijo Rosalie.

"Así que estabais aquí." Dijo Jared. "Te necesitamos fuera, reunión."

"Sí, la rubia siempre tan delicada..." Dije.

"Si te he interrumpido digamos que no lo siento." Dijo Rosalie. "Piénsatelo mejor a la hora de ocupar la casa de otros, Pluto."

"Yo la mato." Dije intentando incorporarme pero encontrándome que tenía un 'cinturón de seguridad' delicado. "Holl..."

"No." Me dijo. "Sois protectores... no mates inocentes."

Inocentes... la rubia era de todo menos inocente, lástima que teníamos un pacto de silencio con los Cullen.

"Es una forma de hablar." Le dije. "Seguimos siendo normales, hablamos como cualquiera y lo único especial en nosotros es que cambiamos de forma para pelear."

"Hum." Murmuró. "Tengo mucho que..."

"¿Os importa?" Nos dijo Rosalie.

"Enseguida vuelvo." Le dije besándole las manos a Holly para soltarla y arroparla. "Eh, rubia. ¿Podéis darle una manta más, por favor?"

"No soy tu esclava." Me dijo.

"Rosalie." Le dijo Bella. "Tranquilo, yo me quedo con ella." Me dijo a mí. "Le cogeré una manta y vuelvo."

"Gracias Bells." Le dije suavemente antes de volver a besarle a Holly las manos. "No te preocupes, antes de que te de tiempo de echarme de menos estaré aquí de nuevo."

"Puedes tomarte tu... tiempo." Me dijo suavemente.

"Sí, que parece que tienes la mente en otra parte." Me dijo la rubia de nuevo. "Oh, no, si los animales no razonáis..."

"No te metas con él." Le dijo Holly más rápida que yo dejándome congelado.

"¿Y eso por qué?" Le dijo Rosalie. "¿Por qué tú lo digas?"

"Rose. Deja a los enfermos en paz, cielo." Le dijo Emmet sonriendo antes de girarse hacia Holly. "No te preocupes, chica. Rose es así con los chicos, además, está en esos días." Añadió haciéndome aguantar la risa mientras ella le daba un codazo y él le decía un qué susurrándose entre ellos mientras yo me iba con Jared. "Un segundo, que no me voy a chivar pero le voy a dar unos consejos."

"Tú no te vayas." Me dijo reteniéndome del brazo. "Primero la reunión y luego ya veremos."

Lo de reunió se quedaba un poco... impreciso. Allí estaban todos, las dos manadas y el resto de Cullen salvo por Esme.

"Bella viene y Esme va." Me dijo Edward cuando dudé. "No te preocupes, estará bien con Esme."

"No lo dudo, Esme es como una madre ideal y Holly creo que necesita una ahora mismo." Le dije. "Tenéis unas mantas ¿no?"

"Sí." Dijo Edward.

"Las chicas compraban a veces para aparentar normalidad." Me explicó Carlisle mientras Bella volvía y se sentaba con Edward. "Y ahora que estamos todos..."

"Esto es muy fácil." Dije. "Conocemos al chihuahua de los tres diablos, así que ellos están tras esto, así que vamos donde quiera que estén y les arrancamos la cabeza. Punto."

"Embry, calla un poco el morro." Me dijo Jake.

"No sabemos nada más que a uno de los atacantes le conocíamos." Afirmó Jake. "Pero al resto no, y no sabemos qué hacían con ellos."

"Un huevo de neófitos, que vienen, entran en la reserva y atacan una casa donde, qué casualidad, ya ha habido un ataque antes, que hemos estado oliendo rastros que entraban y salían de la reserva y que ahora encima vemos que están relacionados, del modo que sea, con los 3 demonios." Dijo Leah. "Habría que ser muy subnormal para seguir pensando que son casualidades."

"Apoyo a Leah." Afirmé.

"A ver, par de terroristas." Nos dijo Jasper. "Cierto que no parecen coincidencias ya, pero tampoco sería justo pensar que todos los Vulturi están metidos en esto puesto que solo habéis visto uno."

"Sí, y los tipos no eran moco de pavo." Dijo Paul. "Estiraron la pata todos los que pudimos, se nos han escapado 3 y la niña de las narices, y lo único que sacamos era que 'Albina' no es lo que parece."

"Es una chica normal." Dijo Carlisle. "Es humana y el hecho de que enfermase quiere decir que es bastante humana y mortal."

Eso era cierto, pero según Darien, Valeria también podía estar en peligro.

"Perdonad un momento." Dije levantándome. "Vosotros seguid, yo voy a... hacer una llamada."

"Embry, si eso es cierto deberías compartirlo cuando acabes." Me dijo Edward mirándome.

Allí era imposible tener secretos, cuando no era la manada viendo tu mente cuando eras un lobo era Edward Cullen cotilleándote la mente.

"Ya veremos." Le dije enviándole la idea de que eso era información secreta y top-secret. "Y no espíes, mirón."

"Sabes que no es algo que controle yo." Me dijo.

Sí, claro, seguro que era eso.

Me alejé un poco y salí de casa para meterme en el bosque y alejarme aún unos metros por si acaso, entonces cogí el móvil y marqué el número de la casa. La primera vez no me cogieron pero luego sí que me lo cogieron.

"¿Casa de los McAllister?" Me dijeron al otro lado.

"¿Joe?" Le dije. "Oye, pásame con tu hermano."

"Soy Tay, y mi hermano ha salido." Me dijo.

"¿Está Val por ahí?" Le dije.

"¡Val, al teléfono!" Oí que gritaban. "¡No, Embry!"

"Venga, que corre prisa." Le dije.

"¿Sí?" Me dijo. "Embry, dónde estáis. ¿Estáis bien?. ¡Ay, dios! Hemos venido a casa y había rastros de sangre y pelea y… ¡alguien había roto cosas!"

"Val, oye, Valeria, tranquila." Le dije. "Estamos vivos, estamos en casa de los Cullen, es un lugar seguro y encima estamos los 9 Cullen y las dos manadas."

"¿Y Holly?" Me dijo.

"Con nosotros." Le contesté. "Está a salvo, pero la pillaron en el ataque. Es… aquí creen que podrían haber ido a por ella, pero… no sé, Darien me dijo que tú también podrías ser presa así que… necesito que me digas por qué te podrían buscar a ti o si sabes qué podría querer alguien de nuestro mundo oscuro de alguien como Holly que no tiene ni idea de nada."

Silencio sepulcral.

"¿Valeria?" La llamé.

"Estoy aquí." Me dijo. "Es que… ¿Holly está bien, seguro?"

"Sí, está aquí, ahora duerme pero cuando se despierte le diré que te llame y marcaré el número de casa." Le dije. "Val, es importante. Por qué podrían quererte a ti o a Holly."

"Está… ¿le han hecho algo a Holly?" Me preguntó preocupada.

¿Por qué ese interés tan persistente por Holly?

"Tiene algunas heridas, pero Carlisle le ha curado ya." Le dije. "Afirma que son solo rasguños y en unos días se habrán ido."

"¿Dónde?" Me dijo Val.

"En los hombros." Afirmé. "Y un poco el cuello. La sujetaron con fuerza pero no parecieron romperle nada."

"No me preocupa que le rompan, es… casi imposible romperla aunque le rompas huesos, me preocupa más su salud mental."

"¿Su salud mental?" Le pregunté preocupado.

"Holly es especial, es… tiene una fuerza muy superior a cualquier fuerza física, pero… a la vez es taaaan frágil…" Me dijo con una voz bastante maternal y llena de preocupación. "No sabe nada de lo especial que es, no debe enterarse, tenemos que protegerla."

"Pero protegerla de qué." Le pregunté.

"Del mundo oscuro." Me dijo. "De todos salvo nosotros. Es… no puedo decirte mucho, pero si la quieres, si de verdad la quieres, protégela; no dejes que pongan en peligro su estabilidad, no dejes que nada oscuro la toque. Ella no debe tener oscuridad."

"Valeria, por qué os persiguen." Le dije.

"No… no puedo decírtelo." Me dijo antes de oír barullo al otro lado y luego la voz dura de Darien.

"¿Quién eres?" Me dijo Darien.

"Embry." Afirmé.

"Embry, dónde estáis." Me preguntó.

"Estamos con los Cullen." Le dije. "Han atacado la reserva, pretendían coger a Holly y los Cullen nos han traído a su casa, estamos a salvo aquí."

"¿Qué quieres de Valeria?" Me preguntó más fríamente pero con calma.

"Estamos intentando saber qué les ha atraído en la reserva." Le dije. "Todos piensan que fue por Holly, pero tú dijiste una vez que podría ser también por Valeria."

"A Valeria la protejo yo." Me dijo.

"NO lo dudo, yo protejo a Holly." Le dije. "Por eso necesito saber por qué podrían buscar a Valeria."

"Valeria huyó." Me dijo. "Su vida estuvo en peligro y se escapó de chiripa, si alguna vez la encuentran, probablemente vuelvan por ella. ¿Quién más ha visto a Holly?"

"Los Cullen." Le dije.

"Aparte de ellos." Me contestó.

"Los atacantes, pero matamos a casi todos." Afirmé.

"Lo sé, he visto los cadáveres." Me dijo. "Habéis dejado huir alguno."

"No lo sé." Le dije. "Yo estaba con Holly. No iba a permitir que se la llevasen, ni siquiera los Cullen. No me he movido de su lado en ningún momento."

"Bien." Asintió. "Protégela."

"Con mi vida." Afirmé antes de que me colgase el teléfono.

Aquella había sido la llamada más rara de toda mi vida. No sé muy bien si yo era quien preguntaba o había sido aquel par quien me había sonsacado a mí; el caso era que al final había conseguido acabar con más dudas aún, y lo único seguro era que Valeria parecía estar en búsqueda y captura y tenía que proteger a Holly física y mentalmente con mi vida.

Valeria había dicho que era especial, que Holly era especial y que no tenía una idea de ello; pero Holly era humana, no tenía nada de especial aparte de sus características, atributos y personalidad, pero eso no la hacía más in-humana.

Con la cabeza hecha un lío volví a la casa, trepé por un árbol y entré por el ventanuco por el que había salido para andar por el pasillo.

"¿Ya has acabado?" Me preguntaron.

"Sí, ha sido… necesitaba hacer algo." Afirmé. "Y aquí no tiene pinta de haber agua."

"Embry, creo que deberías hablar." Me dijo Edward.

"Eh, un poco de respeto a la privacidad." Le dije poniéndome las manos en la frente.

"¿Estás jugando a dos bandas?" Me dijo.

"Mira mejor, Edward." Le dije molesto hasta que asintió.

"Eso no les exime de nada." Me dijo.

"Para mí sí." Le dije.

"¿Qué estáis hablando?" Me preguntó Jacob.

"Cosas de familia." Afirmé.

"Embry…" Me dijo.

"Esta vez no." Le dije. "No es importante, concierne a Holly solo, así que por favor, no me hagas traicionarla."

"Es ella o nosotros." Me dijo Jake a punto de darme la orden del alfa.

"Jacob, esta vez déjalo pasar." Le dijo Edward. "De verdad que es más bien concerniente a la chica y él no sabe gran cosa."

"Pues le preguntaremos a ella." Dijo Paul para llevarse un gruñido mío y que Sam le abroncase más aún.

"Está descansando." Dijo Carlisle. "Le conviene reposar, no es una superheroína, es humana, acaba de salir de una pésima temporada y encima anoche la atacaron. Eso es demasiado para cualquier mortal."

Carlisle llevaba razón, ella era humana, por muy especial que fuese para mí o para su 'familia', seguía siendo humana, y eso no le quitaba que sufriese.

Por un momento pensé en que lo mejor sería alejarme de ella y alejar a todos de ella, que saliese de ese agujero que era la reserva y fuese a Nueva York o a donde fuera; ella tenía futuro, y yo no entraba en ese futuro.

Sé que siguieron comentando la situación y haciendo planes, pero yo no podía parar de pensar en ella, pensar que estaba solo a unas puertas de allí, que había tenido frío y yo podía calentarla un poco ya que no podía hacer más por ella…

"Embry." Me llamó Carlisle. "Ve."

"Estamos en una reunión." Afirmé.

"Deja de hacerte de rogar." Me dijo Jake. "Aquí no pareces ser de ayuda."

"Estoy seguro que allí harás mejor labor que aquí." Me dijo Carlisle.

Me costaba creer que me dejasen largarme así de fácil, pero parecía cierto, así que les hice un gesto de cabeza y fui a la puerta del despacho para llamar suavemente y entrar para ver a Holly tumbada en el mismo sitio, con Nessy y Esme junto a ella, ambas sonriendo.

"Vaya, te has despertado." Le dije. "Y… ¿te has cambiado?"

"Es un camisón mío." Me dijo Nessy. "¿A que mola que tenga la misma talla?"

"Nessy, Holly no tiene tu misma talla." Le dijo Esme.

"Sí, bueno, es un poco mayor." Dijo ella.

"La verdad es que… te queda bien." Le dije al verla metida en un camisón blanco parecido al que una vez le diese Emily, de manga corta y que, efectivamente, no era completamente de su talla puesto que le iba demasiado ajustado en pecho y caderas donde parecía a punto de saltar.

La verdad es que, viéndola así, me daba cuenta de cómo de dañada estaba. Tenía las vendas del cuello por los rasguños pero en el brazo me di cuenta que tenía una venda más en el antebrazo donde antes había habido sangre.

"¿Qué te pasó aquí?" Le pregunté cogiéndole suavemente esa mano.

"Corte." Me dijo haciéndolo al aire la marca de donde nacía hasta donde acababa. "Carlisle me ha… dado puntos. 23."

"Vaya por dios…" Le dije.

"Pero dice que no… sin marca." Añadió.

"Eso es bueno." Le dijo Esme. "Las chicas no deberían tener marcas."

"Pero ella sí tiene marcas." Dijo Nessy haciéndome que me diesen ganas de matarla por recordarle a Holly que tenía cicatrices debido a las 2 operaciones que había tenido en el último medio año.

"No te preocupes." Le dije. "Casi ni se te notan. Y lo importante es que estás bien."

Eso la hizo poner cara de confusión y tocarse las vendas.

"Sí, pero eso se curará y tú pareces estar bien." Le dije. "¿Te duele mucho?"

Sacudió la cabeza como siempre.

"¿Lo ves?" Le dije sonriendo y sentándome a su lado. "Buena chica."

"¿No deberías…?" Murmuró Holly.

"Me han dejado venir, dicen que no me necesitan." Le dije.

"Alucina." Dijo Nessy.

"Nessy, esa boca." Le dijo Esme.

"Bueno, pues flipa." Dijo ella como si lo corrigiese. "Es flipante, cómo podéis entenderos si ella hace medias frases."

"¿Cómo puedes saber tú lo que Jake piensa sin ser de los nuestros?" Le dije medio bromeando. "Además, es fácil. A Holly le tenían que dar un oscar en dicción. En clase ya era la ganadora del rodeo de deletreo, o lo hubiese sido si lo hubiésemos hecho. Sacaba muy buenas notas en todo."

"Me estás haciendo…" Murmuró Holly tocándose las mejillas para cubrirlas.

"Es que me encanta fardar de ti." Le dije pinchándoselas con un dedo suavemente y divertido.