Shanghái

- ¿Estás seguro de que es aquí? – Preguntó Sakura viendo el gran apartamento frente a ellos.

-Tengo años sin venir a esta ciudad, pero según lo que recuerdo y lo que nos dijo esa señora hace rato, debe ser aquí – Respondió Syaoran acercándose al buzón de correo que estaba afuera – Tal vez aquí salga el nombre de alguno de ellos.

Mientras el chico miraba los nombres, la ojiverde miraba a todas las personas que pasaban, si tenían mucha suerte tal vez podrían encontrárselos en la calle, aunque, a decir verdad, las probabilidades eran de una en un millón, debido a que aquella era una gran ciudad, sin embargo, no perdía las esperanzas tan fácilmente en ese punto.

-Aquí está – Escuchó decir a Syaoran y se acercó rápidamente hacia donde estaba el chico – Y. Tsukishiro, departamento 3-F.

-Andando, si tenemos suerte pueden estar ahí – Respondió Sakura abriendo la puerta – De todas formas, hoy es feriado, no deberían trabajar.

-Espero que así sea – Dijo él caminando detrás de ella.

Los chicos se pararon en silencio a esperar el ascensor y Syaoran miró de reojo a la chica, estaba moviendo mucho su pie, por lo que significaba que estaba muy nerviosa, y no era para menos, iba a ver a su hermano luego de tantos meses y le daría noticias demasiado fuertes, así como también a Yukito. Él sin pensarlo demasiado tomó su mano y la entrelazó con la de ella.

Sakura se sobresaltó ante el contacto y luego vio sus manos enredadas y le dedicó una sonrisa ladeada al chico, la cual él se la devolvió. Tenía que admitir que aquel gesto la hacía sentirse más tranquila, aunque aún tenía esa sensación en el estómago de solo pensar en todo lo que tendría que decirle a Touya en unos minutos, sentía que en cualquier momento rompería a llorar.

-Todo va a estar bien – Dijo él mirándola a los ojos como si hubiese leído sus pensamientos.

Y es que a Sakura no le sorprendía demasiado, él siempre hacía eso de decir lo más correcto en el preciso momento como si pudiera saber en qué estaba pensando o que estaba sintiendo, y era algo que nunca la dejaría de hacer sentir bien.

Ella le apretó la mano y cuando el ascensor llegó ambos entraron en él e inmediatamente indicaron que iban al tercer piso del edificio. Aprovecharon el momento a solas para poder tomarse de las manos con libertad, era cierto la noche anterior habían admitido aún estar locos el uno por el otro, sin embargo, no definieron su relación como tal por el momento, por lo que debían disfrutar de cada pequeño tiempo a solas. Aún tenían cosas que hablar sobre ellos antes de decidir si iban a volver a estar juntos, las cosas eran muy diferentes ahora a cuando eran adolescentes sin responsabilidades.

-Flashback-

La pareja yacía acostada en la cama y envuelta entre las sábanas abrazándose el uno al otro, habían salido del baño y decidieron continuar aquello en la cama, y en algún punto de la madrugada simplemente se rindieron y se envolvieron entre los brazos del otro, como habían querido hacer hacía mucho tiempo.

- ¿Cómo pudimos engañarnos por tantos años pensando en que nos habíamos superado? – Decía Sakura recostada en el pecho de él escuchando los latidos de su corazón.

-Supongo que no queríamos hacernos falsas ilusiones – Respondió Syaoran pasando su mano por la espalda de ella – No te ofendas, pero de no ser por todo esto no nos habríamos vuelto a ver.

-Y probablemente hubiésemos sido miserables el resto de nuestras vidas – Dijo Sakura buscando sus ojos – Por favor, no volvamos a cometer los mismos errores de la primera vez, ni te imaginas cuántas veces me he reprochado a mi misma por haberme dado por vencida tan fácilmente hace años.

-Tampoco terminamos por una tontería precisamente, en efecto ya peleábamos demasiado, y pues, mi regreso a Hong Kong era inevitable – Respondió Syaoran recordando vagamente el anillo que aún tenía guardado en su habitación en Tokio, el cual solo tenía una dueña, nunca pudo ser para alguien más.

-Con todo esto que hemos pasado, estoy empezando a creer que todas esas cosas del destino si existen – Confesó la chica para luego mirarlo intensamente. Ella suspiró y luego dijo aquello – ¿Qué pasará a partir de ahora?

La verdad, es que él también se había hecho esa pregunta hacia un rato, y es que no era para menos, llevaban meses en una extraña relación solo con la intención de tapar sus verdaderos sentimientos, y ahora que estos habían salido a la luz solo había una pregunta entre ellos.

-No voy a volver a dejarte ir – Respondió Syaoran abrazándola – Lo peor que pude haber hecho ese día en tu casa fue salir de tu habitación, no lo volveré a hacer.

-Y lo peor que yo hice fue pedirte que lo hicieras – Agregó ella reviviendo lo mal y triste que se sintió en ese momento – Pero eso no responde mi pregunta.

Syaoran respiró – Sabes que por más que queramos en este momento las cosas no están para que de repente digamos "hey, volvimos", vamos a tener que dar demasiadas explicaciones que solo tensarían el plan que tienen mis padres para resolver el misterio de los tuyos.

-Pensé lo mismo que tú – Respondió Sakura – No es el mejor momento para decirles que estamos juntos de nuevo.

-Propongo esperar a que las cosas se resuelvan un poco, por lo menos hasta encontrar a tus padres – Dijo él – Pero te prometo que aquí voy a estar, no importa si soy tu novio o no.

Sakura acercó sus labios a los del él y lo besó suavemente para luego hablarle en susurro – Amo lo nuestro, aunque no tenga una etiqueta ahora mismo.

- "Lo nuestro" – Repitió Syaoran sonriendo de medio lado – Es una buena forma de decirle… Y sí, también lo amo, aunque sea lo más secreto del mundo.

-Ya lo hemos ocultado antes – Respondió la ojiverde – No me importa hacerlo por un poco más tiempo, si es por el bien de esta misión.

Al decir eso la chica bajó la mirada y él supo a que se refería, estaba preocupada por sus padres y Kerberos, por lo que la apretó más fuertemente contra su cuerpo y le habló – Los vamos a encontrar cueste lo cueste, recuerda que estoy a tu lado, vamos a salir de esta como lo hemos hecho de todos nuestros problemas, pero necesito que seas fuerte.

Ella levantó la mirada de nuevo y le sonrió – Sólo no te apartes de mi lado.

-No lo haré – Respondió Syaoran acortando la distancia entre ellos con otro beso.

Sakura lo recibió gustosamente mientras le correspondía. Era obvio que no había una etiqueta que definiera su relación, aunque eso poco les importaba, ya que el simple hecho de saber que tenían a la otra persona era más que suficiente para sentirse seguros y poder completar aquella misión que tenían.

-Fin del flashback-

La puerta del ascensor se abrió indicando que habían llegado al tercer piso y los chicos salieron de inmediato para empezar a buscar puerta a puerta la 3-F, y en cuestión de minutos estaban frente a su destino. Sakura fue quien tocó el timbre, con la esperanza de que alguien abriera, ella soltó la mano de Syaoran, ya que si llegaba a abrir Touya y los veía así podría formar un escándalo, y por ello decidieron mantener en secreto lo de ellos por el momento, no querían tensar más las cosas. Sin embargo, la sola presencia de Syaoran era más que suficiente para que ella se sintiera segura de aquello.

Luego de unos minutos se escuchó ruido en el departamento, y fue solo cuestión de tiempo para que la puerta se abriese y mostrara a un joven de cabello platinado y lentes grande, quien los miraba con absoluta sorpresa.

-Sakura – Dijo el joven mirando a la chica y luego al chico, aquello sin duda, no se lo esperaba – Li.

La ojiverde no podía creer que lo estaba viendo, por meses no pudo contactar con él de ninguna manera, por lo que al verlo sano y salvo solo pudo abalanzarse sobre él para abrazarlo fuertemente, estaba feliz de verlo – Yukito, estás bien.

Yukito tuvo que admitir que aquella reacción de la chica lo alarmó un poco, sin embargo, no dudó en devolverle el abrazo – Es una alegría verte, he intentado llamarte muchas veces, pero no lo he logrado, Touya está volviéndose loco.

Sakura se separó de Yukito y luego de ello el joven de lentes miró al de ojos color marrón y le dio una sonrisa extendiéndole su mano – Cuánto tiempo sin verte, Li. Me alegra que estés aquí.

Syaoran estrechó su mano con él – Es bueno saber que estás bien, Tsukishiro.

-Tengo que admitir que estoy bastante sorprendido con su visita – Dijo Yukito – Por favor, pasen.

Los chicos le hicieron caso a Yukito y entraron al departamento en que él vivía, Sakura jamás había tenido la oportunidad de visitarlos desde que se mudaron, y la verdad, es que tenía que admitir que el joven y su hermano tenían un bonito departamento, sin embargo, no era momento de fijarse en esos detalles, tenían el tiempo medido, no podían perder un solo minuto.

Sakura estuvo a punto de hablar, pero una voz gruesa proveniente del pasillo la hizo callarse – ¿Quién era, Yuki? – Seguido de eso el dueño de la voz hizo acto de aparición en la sala, para encontrarse a dos personas que no esperaba ver para anda.

-Sakura – Dijo el moreno sin poder creérselo.

La aludida no dijo nada en el primer momento, simplemente corrió hacia los brazos de Touya y lo abrazó fuertemente, hacía meses que no sabía absolutamente nada de él y verlo sano y salvo la hizo incluso derramar un par de lágrimas – Hermano, que feliz estoy de verte.

Touya le devolvió el abrazo a su hermana menor, todos los días pensaba en ella y cuando no lograba comunicarse con ella se desesperaba, por lo que tenerla justo en ese momento de la nada, lo hizo sentirse tremendamente feliz – Monstruo.

Sakura nunca había estado tan feliz de que él la llamara de esa manera, cuando cortaron el abrazo Touya inmediatamente fijó su mirada dura en el joven chino que se encontraba junto a Yukito – ¿Qué demonios haces aquí, Li? – Seguido de eso miró a su hermana – ¿Estás con él? ¿Por eso no me has respondido las llamadas los últimos meses?

-Hermano – Dijo Sakura seriamente – Pasaron muchas cosas en estos meses en Tomoeda, y créeme no he parado de llamarte desde el primer momento.

-Nosotros también los hemos llamado – Acotó Yukito – Pero sin ningún éxito, creímos que no pasaba nada cuando la señorita Mizuki no lo mencionó.

Sakura y Syaoran miraron completamente desconcertados al joven de cabello platinado y fue el chico quien habló – ¿La señorita Mizuki? ¿Has hablado con ella?

Touya y Yukito se asombraron por el cambio de actitud tan extremos de los chicos, y el de los lentes siguió hablando – Es con la única persona que hemos tenido contacto en meses en Tomoeda.

-Me dijo que mamá y papá estaban de viaje en el extranjero por una expedición de papá y que probablemente no podrían llamarme en un tiempo – Respondió Touya mirando a su hermana – Ellos ya habían hecho eso, por eso solo me preocupé por saber porqué no contestabas tu teléfono.

Sakura miró a Syaoran con absoluto asombro, no podían creer lo que estaban escuchando. Touya se dio cuenta de las miradas que esos dos se estaban dedicando, y no eran para nada de felicidad, de hecho, lucían muy preocupados y les habló.

- ¿Qué pasó?

Sin embargo, Sakura no le respondió, sino que más bien le habló a Syaoran – Tienes que llamar a Meiling ahora mismo, no pueden ir a la Mansión después de saber esto.

-Le hablaré a Meiling y a Zhen, y luego a mis padres – Respondió Syaoran sacando su celular, las cosas habían cambiado drásticamente luego de esa confesión por parte de los jóvenes.

- ¿Podrían explicarnos qué demonios está pasando aquí? – Exigió Touya empezando a enojarse por no saber absolutamente nada.

Sakura suspiró y miró a su hermano y Yukito mientras que Syaoran se alejaba un poco para hablar por teléfono, era su turno de actuar. Ella se dirigió hacia los chicos en frente de ella – Mejor vamos a sentarnos, es una larga historia.

Touya miró preocupado a su hermana, no le gustaba por dónde iba eso.

oOo

-Fui un ingenuo al creer todo lo que nos ha estado diciendo Kaho estos meses, tuvimos que haber ido a Tomoeda y comprobar que todo estaba bien – Dijo Touya caminando por el departamento, recién Sakura y Syaoran habían logrado terminar de contarles todo con lujo de detalles, y sin duda, la parte en que la señorita Mizuki les había estado mintiendo fue la que más alteró al moreno.

Syaoran había podido contactar a tiempo con Meiling y Zhen quienes apenas aterrizaron a Japón, le prometieron mantenerse escondidos en el departamento mientras llegaban Tomoyo y Eriol para contarles todo el plan. A Sakura y a Syaoran les hubiese gustado contarles toda la verdad a sus mejores amigos, se la merecían, sin embargo, eso no iba a poder pasar, ya que para cuando ellos llegaran, Meiling debía contarles absolutamente todo para que estuvieran al tanto, estaban seguros de que querrían matarlos, pero al menos ya no habrían tantos secretos.

-Hermano, tranquilízate – Respondió Sakura tratando de apaciguar a Touya – Estoy bien, nada me pasó.

-Por poco – Contestó él mirándola seriamente – ¿Cómo demonios se te pudo ocurrir meterte en un negocio de tráfico de drogas y armas? – Seguido de ello miró al chico que estaba en el otro sofá – ¿Cómo se les ocurrió?

-Touya entiéndelos – Interfirió Yukito – Fueron impulsados por la desesperación de que tus padres y Kerberos habían desaparecido, además fue por recomendación de la señorita Mizuki.

-Estaba desesperada – Dijo Sakura – Y cuando ella me dijo sobre Takeshi y su negocio no lo pensé demasiado, estaba completamente sola, de hecho – Y luego de eso miró al joven chino – Syaoran fue la única persona en la que pude confiar en meses.

-Te aseguro que estábamos desesperados, sobre todo al no tener noticias de ustedes – Respondió el joven chino.

Touya le dio una mirada dura Syaoran – ¿Por qué demonios tenías que involucrarte de nuevo con este sujeto, Sakura?

La ojiverde suspiró, sabía que su hermano le formaría un drama en cuánto supiera que habían estado trabajando juntos esos meses, ella estuvo por responder, pero Syaoran se le adelantó – Kinomoto no es momento de una escena de estas, Sakura necesitaba ayuda y yo era el único que podía dársela según la última voluntad de Clow.

-Es cierto hermano, y es que sin Syaoran no tengo idea de como hubiese resuelto la mitad de las misiones en las que nos vimos involucrados – Defendió ella.

Los chicos trataban de evitar mencionar a toda costa cualquier cosa que tuviera que ver con lo que había pasado entre ellos esos meses, si Touya llegaba a enterarse no vivirían para volverlo a hacer, por lo que trataron de abarcar únicamente los temas relacionados con el negocio de Takeshi.

-Touya creo que es bastante claro que hicieron todo lo que estuvo a su alcance para intentar encontrar a tus padres y a Kerberos – Salió Yukito – Y pues yo estoy feliz de que por lo menos Sakura tuvo a alguien que la apoyara en esto cuando no pudo contactar con nosotros.

Touya tomó un respiro y luego miró a su hermana y seguido de eso a Syaoran, tenía que admitir que le seguía guardando cierto rencor por la forma en que terminó su relación, sabía que esos dos siempre se quisieron y todavía era un misterio para él que es lo que había pasado para que rompieran, sin embargo, no indagó más en ello, y a pesar de todo estaba tranquilo al saber que él estuvo junto a su hermana todo ese tiempo.

El moreno le extendió su mano – Gracias por cuidar de mi hermana, Li – Syaoran estrechó su mano con él y Sakura se sintió más tranquila de que por esa parte las cosas hayan salido bien, Touya volvió a hablar – Pero te sigo odiando por abandonarla.

-Hermano – Regañó Sakura – Eso ya pasó, tenemos una situación más seria aquí.

-Es cierto – Dijo Yukito mirando seriamente a la ojiverde – Y creo que lo más recomendable es que te pase a mi otra identidad.

Y sin pensárselo más dos alas salieron de su espalda y lo cubrieron por completo, una luz cegadora apareció y seguido de ello Yue estuvo en escena, Sakura tenía meses sin verlo, y la verdad es que, aunque este fuera de lo más serio, estaba feliz de ver que estaba bien.

-Le mencionaste a Yukito haber activado una carta sin si quiera usar el báculo – Empezó a hablar el guardián de la luna – Y sentiste mi presencia.

-Así es, durante el evento de motocicletas, tenía en mente el querer usar a Jump para no salir lastimados, y luego de ello pude sentirte – Respondió la chica – Y pasó lo mismo cuando usé a Sword la noche que estuvimos en Nanjing, pude a sentir a Kero.

-Pero en ninguno momento usaste el báculo o sacaste una carta – Dijo Yue pensativo – Pude sentir tu presencia también, pero fue solo por unos segundos, no fueron suficientes para percibir que estabas en peligro, tenías muchos años sin usar las cartas, y por ello no le tomé demasiada importancia.

-Eso quiere decir que Kerberos también debió ser capaz de sentirla – Dijo Syaoran – Antes de que sospecháramos de la señorita Mizuki, les habíamos pedido el libro que dejó Clow, pensamos que podría darle una explicación a esto que está pasando.

-Probablemente, considerando que el libro fue escrito por Clow y Sakura – Agregó Yue – Sin embargo, no me explico como pudo activar una carta sin el báculo, jamás había visto algo parecido.

-Cuando se enfrentaron a Kyo Sakura fue capaz de usar el báculo para purificar las cartas – Respondió Touya – Pero ¿cómo podría usarlas si el báculo ni siquiera estaba transformado?

-Ni siquiera vi a Clow haciendo algo como eso – Confesó Yue – Necesitamos ver ese libro.

-Tenemos que ir a Tomoeda – Respondió Touya – No pienso quedarme aquí de brazos cruzados cuando mis padres llevan meses desaparecidos y mi hermanita está metida en un problema como este, es una batalla de todos.

Sakura y Syaoran sonrieron complacidos, y la chica fue quien habló – Gracias, hermano.

Yue miró la escena y sin decir nada más se destransformó para revelar nuevamente a Yukito quien habló – ¿Cuándo partiremos a Tomoeda?

-Tenemos vuelo para mañana en la mañana– Respondió Syaoran – Pero Sakura y yo tenemos que buscar todas nuestras pertenencias en Tokio, y de ahí tomaremos un autobús o el metro hacia Tomoeda.

-Entonces Touya y yo podemos buscar un vuelo para mañana mismo y vernos en Tomoeda – Dijo Tranquilamente Yukito para luego agregar – Significa que se quedaran aquí esta noche.

-Ehm, no queríamos molestar – Respondió Sakura avergonzada.

-Monstruo eres mi hermana, no te dejaré dormir en la calle, tu cuarto es el de invitados – Luego de decir aquello se dirigió a Syaoran – Y tú Li, vas a dormir en el sofá.

Syaoran no objetó nada, más bien estaba agradecido de que Touya no lo haya corrido de su casa, considerando que no le tenía mucho aprecio, sin embargo, Sakura intervino – Pero hermano los sofás son demasiado incómodos para dormir.

-Li estará cómodo ¿verdad? – Dijo Touya mirando al joven chino.

Syaoran asintió, no quería desatar una pelea, por lo que cualquier cosa estaría bien, aunque al parecer Sakura no se rendiría tan fácil, por lo que casi dice algo que los pondría en evidencia – Hermano no seas así, él es mi… – Sin embargo, Sakura se cuenta a tiempo de lo que estaba por decir, así que guardó silencio de inmediato.

Touya se giró y completó la frase – Tu ex.

Sakura resopló y asintió, Syaoran tenía muchas ganas de decir que no era así, aunque en realidad, seguían siendo ex's ya que su relación por el momento no tenía etiqueta, sin embargo, no quería echarle más leña al fuego, por lo que simplemente los dos aceptaron aquello. Lo importante es que habían logrado reunirse de nuevo con Touya y Yukito.

oOo

N/A: ¡Hola a todos! Por acá les dejo este capítulo nuevo, sé que todos esperaban el regreso de Touya y Yukito y espero que les haya gustado. Les dije que aún tenían cosas que descubrir sobre Kaho y pues déjenme decirles que aquí no se terminan los misterios jajaja, pero ya se acerca uno de los puntos críticos en esta historia. Ya quiero ver que opinan sobre este capítulo.

Nos leemos el lunes sin falta, les mando besos enormes a todos. Cuídense mucho y que todo les salga genial;)