Bueno, si, hace demasiado que no actualizaba... culpa del amor, pero gracias a una chica que hoy preguntó el nombre del fic,

de Sophie Ulloa que casi me cuelga por no actualizar, y por un poco de inspiración... he aqui un capitulo, algo corto, pero espero que les guste ;)


Quinn abrazó a Rachel muy fuerte, la pobre estaba aterrada, el sueño había sido muy real...

Cuando se calmó un poco, notó que la rubia estaba como ida, como pensando en algo mientras la abrazaba.

R- Quinn...

Q- mm?- la rubia reaccionó al instante a la voz de la morena

R- pasa algo?

Q- eeh... no no... tranquila- dijo con la voz algo entrecortada.

R- también tu soñaste algo?- preguntó curiosa.

Quinn no respondía, solo miraba al piso algo nerviosa.

R- amor... puedes decirme, que pasa?

La rubia no respondió, miró fijamente a su novia, y la vio sexy como nunca antes, la observó, despeinada, sin maquillaje, algo agitada aún luego de la pesadilla, y le parecía que una corriente eléctrica la recorría cuando la miraba.

Su boca se entre abrió cuando posó su mirada en los labios de la morena, un poco más cuando vio su cuello, y más aún cuando notó el escote que le había quedado al removerse tanto con ese horrible sueño.

Rachel la miraba expectante, estaba como en una especie de transe mientras la observaba con una mirada penetrante, tanto que la morena ya había olvidado por completo ese sueño.

La rubia no lo soportó más y se acercó para besarla, muy lentamente al principio, despacio, sin apuro, hasta que sintió el sabor de los labios de Rachel, esos labios que le hacían perder la cabeza, el norte, y el aliento.

Había besado a más personas al correr de su vida, pero nada se comparaba al sabor de los labios de Rachel... eran la mezcla perfecta de sabores, de intensidad, de dulzura, tenían el tamaño y la fuerza justa, cosa que siempre podía hacerla suspirar.

Rachel sintió el deseo de Quinn en el primer beso, fue solo un roce pero había puesto alerta a todos sus sentidos.

El beso comenzó a intensificarse, Quinn tomó a Rachel por la cintura, y esta tomo a la rubia del cuello. La rubia no resistió un segundo más e introdujo su lengua en la boca de su novia que se encendió con ese gesto, e intensificó más el beso mientras se recostaba a la cama dejando a Quinn sobre ella.

Quinn estaba dejandose llevar, amaba a Rachel, quería sentirla, tocarla, besarla, quería ver como se doblaba de placer, y quería sentir que era gracias a ella.

Sin pensarlo dos veces, agarró fuerte el muslo de la morocha que pedía por aquello con besos.

Al sentir las manos de la rubia tocando su trasero, Rachel no pudo evitar suspirar, un suspiro que lo unico que hizo fue encender aún más a la rubia, si es que podía estar aún más caliente de lo que estaba.

Quinn dejó de besar a Rachel por un segundo, y se separó lo suficiente para poder quitar la parte superior del pijama.

La morocha quedó libremente en sujetador, un sujetador negro, que le quedaba un poquitín grande, y Quinn creyó morir ahí mismo.

Comenzó a besar el cuello tan apetecible de su novia que tiraba su cabeza hacia atrás para sentirla mejor, todo mientras seguía recorriendo el cuerpo entero de la morocha con sus inquietas manos.

Rachel no se quedaba atrás, y de a poco fue desabrochando cada uno de los botones del pijama de Quinn, hasta dejarla igual de condiciones.

Quinn no se aguantaba, comenzó a acercar sus manos al sujetador de Rachel que afortunadamente se prendía por delante, y cuando tuvo sus manos allí, lo desprendió lentamente, quería observar cada detalle de su novia, verla respirar agitada, ver su cara de placer con cada gesto.

Luego de desprenderlo, fue quitandolo poco a poco, hasta dejar a su novia libre de ropa superior.

Era como ver la gloria, era la perfección hecha mujer, la observó por un momento, hasta que la exitación le ganó.

Sus manos llegaron hasta sus pechos y comenzaron a acariciarlos, los acariciaba como nunca antes, el placer de tener sus manos ahí era demasiado.

Rachel por su parte deliraba sintiendo las manos de su novia jugar con sus pezones, sus supiros comenzaban a inundar la habitación, cosa que se le hizo irresistible a la rubia.

Con una mano siguió con lo que estaba, y quitó la otra para atacar con su boca, comenzó a besar su pecho, a sentirlo, a saborearlo, era como probar el cielo, sin previo aviso comenzó a devorarse el pezón, era como si fuera un bebé y necesitara alimento, haciendo que la morocha se desarmara de placer y arañara su espalda en su desesperado intento por un poco más.

Estuvo así por un rato, muriendo de placer al poder saborear a su novia de esa manera...
Hasta que siguió solo con su boca, ya que sus manos comenzaron a bajar en dirección al pantalón de la morocha.

Cuando llegó a su pantalón, notó lo mojada que estaba su novia, y se exitó aún más, ver su cara de placer, era algo majestuoso.

Dejó su pecho para subir hasta su cuello dejando besos por doquier, al tiempo que sus manos se colaban por los pantalones de la morocha que estaba reventando de placer.

Comenzó a tocar, a rozar, los labios de su novia mientras besaba y mordía su cuello sin piedad, dejando varias marcas.

La cara de Rachel la encendía aún más mientras rozaba su clítoris y sentía que llegaba al cielo.

R- Quinn- dijo con la voz ronca y entrecortada.- te.. te necesito.

La rubia no lo dudó y sin previo aviso introdujo un dedo en el interior completamente mojado de su novia que gimió al sentirlo.

Quinn necesitaba ver llegar a Rachel como nunca, y mientras embestía su centro, besaba su cuello con pasión y con su mano libre acariciaba su pecho.

Rachel estaba por explotar de placer y Quinn lo notó, dejando de lado su cuello, comenzó a besar todo su cuerpo acercándose cada vez más a su centro.

Quitó su mano, y comenzó a besar toda su zona haciendo que la morocha se retorciera.

Rachel gemía sin parar, olvidándose totalmente de que podían escucharlas, ya nada le importaba.

La rubia introdujo su lengua y comenzó a jugar con ella dentro de la morocha, que se agarraba fuertemente a las sábanas para poder soportar aquello, era demasiado, tenía el cuerpo demasiado tenso.

Comenzó a succionar su clítoris, a sentir su sabor, ese sabor que era como probar la gloria y más allá. Sentía su calor llenar su boca, y tenía un malambo en el pantalón, que no se iba a calmar hasta ver que Rachel llegaba y tomar todo el liquido que esta desprendiera.

Sentía el calor en su boca, y sabía que no resistiría mucho tiempo más.

Mordió y chupó el centro de su novia hasta que sintió como se venía en su boca.

Al sentir como su novia acababa en ella, no pudo evitar llegar también.

Agotadas y sin aliento, se acostaron abrazadas para recuperarse.

Q- algo así fue lo que soñé.- dijo luego de descansar un poco y recuperar el aliento

R- amor, sueñe las veces que quiera que no voy a enojarme...- respondió traviesa.

Q- ahora que lo pienso, hay detalles del sueño que no pasaron..

R- que pena...- decía sugerente a la vez que se instalaba encima de su novia.- yo quería saber como pasó..

Quinn sonrió maliciosamente y se avalanzó sobre su novia para repetir lo que habían hecho y llegar al éxtasis total, una y otra vez.

La mañana había llegado, más bien el medio día, y seguían durmiendo, claro, como no seguir durmiendo luego de semejante noche?

Varios golpes en la puerta las sacaron de su ensoñación.

R- creo que hay que volver a la realidad...

Q- No... la realidad no, quedate acá conmigo...

R- amor...

Q- bueno bueno, ya... está bien, pero solo por que tengo hambre...

R- te amo hermosa.

Q- yo te amo más a ti mi princesa.


Ojalá les haya gustado... necesito inspiración, sinó los capitulos no salen... y así me van a linchar entre todas... diganme que les pareció, menos Arts Faberry que me dijo que no le gusta el fic y me hizo sentir mal.