Capitulo 26:
Mientras yo quedaba hipnotizado por los movimientos de esa cabellera rojiza, deje que Mad Hatter se fuera, y luego vi como un shinigami le quitaba el brazo izquierdo a Gil, de un solo golpe con una daga de considerable tamaño.
Abrí de manera considerable mi ojo, mientras veía la lluvia de sangre, y me levanté rápidamente del piso, sabiendo que el hombre de cabellera rojiza podía con la carga, y fui hasta el lado de Gil.
Todo estaba manchado de sangre, y de mi ojo salió una lagrima… Hacia tanto tiempo que yo no lloraba, pero esta vez era diferente. Yo lloraba por el sentimiento de la culpa.
-Gil… Perdóname… ¡SOY UN INÚTIL! – exclamé entre jadeos, dejando derramar más lagrimas.
Gil sonrió, y dijo:
-Yo soy tu ojo izquierdo, y debo enfrentar cosas como estas…
Con su única mano tomo mi abrigo, mientras seguía sonriendo, y se puso de pie. Estuvo un buen rato apoyado sobre mí, tratando de no desvanecerse por la gran pérdida de sangre.
Reim lo quito del medio de la batalla, porque él estaba dispuesto a seguir luchando.
-¡Break! ¿Quién es ese hombre de pelo rojo? – preguntó Gil, mientras era vendado por la Rata.
-¿Qué no es obvio que es Rufus? – conteste, sonriente y levantando mi pecho.
Mientras nosotros hablábamos, el pobre seguía peleando sin descansar, entonces se quejo y dijo:
-Hey, Hatter, ¿podrías venir a ayudarme, inútil?
-No me hables con ese tono, duque bufón. – contesté, sacando mi espada nuevamente a la luz.
Lottie sonreía por detrás de sus súbditos peleadores, mientras que observaba el espectáculo.
Tenía que llegar a ella, y matarla de una maldita vez. Esa mujer siempre fue una basura, y no dejaré que siga viviendo fuera de este lugar, nunca más. Mi sangre, y mi mente, decían que debía acabarla de una vez, para que nunca más la tenga que volver a ver, oír o sentir.
Mientras tanto, Oz sentía una impotencia muy grande, porque él quería pelear, pero siempre era detenido por Sharon o Alice, las cuales le negaban que vaya a la batalla.
*Visión de Oz*
-¡DEJENME IR, DEJENME IR A PELEAR! ¡NO PUEDO DEJAR QUE ELLOS PELEEN Y YO ESTE OBSERVANDO, DENTRO DE UNA CAJA DE CRISTAL! – exclamé, mientras miraba con desprecio a Alice y Sharon, las cuales seguían sosteniendo de mis ropas para evitar que yo me lanzara corriendo hacia allá. Mi corazón demandaba que yo salga corriendo y que me entregara, no sé ni por qué razón, pero seguramente aceptarían con gusto llevarme.
-Joven Oz, no hace falta que usted vaya… Ellos dos tienen todo bajo control. – me dijo Vincent, mientras se agachaba y me miraba a los ojos, tratando de convencerme.
-Cállate tú, maldito bastardo. ¡ERES EL MENOS INDICADO PARA METERTE EN ESTO! ¡Eres el culpable de que Gil pierda su brazo, imbécil! – respondí, mientras que dejaba de tirar y clavaba mi vista en su asquerosa cara.
Él se estremeció ante estas palabras, y su rostro se puso totalmente serio. Dejo caer unas lágrimas, ya que no se había percatado de que, por culpa de sus amiguitos Baskervilles, su amado hermano había perdido su brazo, y que estaba agonizando por la falta de sangre.
Se levanto de mi lado, y se fue corriendo hacia donde estaban Rufus y Break, mientras que yo me tranquilicé, y deje llevarme por las palabras de Alice, que decían "¡TÚ ERES MI SIRVIENTE, Y YO TE ORDENO LO QUE DEBES HACER!", "Oz, no seas tonto y no vayas, ¡te matarán! Y eso… Me pondrá muy triste".
