Aquí estoy de vuelta!!!!!!!

Wow... tengo que decirlo... ayer no pude traducir, como ya había informado, por el ensayo de prueba de selección.
Seguro... las pruebas finalizaron temprano, pero la de matemáticas, aparte de estar difícil, estaba llena de errores.

Entonces uno estaba ahí, friéndose el cerebro tratando de resolver uno de los problemas de Álgebra de derivada con una extraña combinación de sumatoria y de pronto llega uno de los moderadores y dice... Señores hay un error en el ejercicio 26... la pregunto es encontrar K, no X...
Y descubres que al final no era tan complicado...

pero eso no acaba ahí... hubo más errores... en las preguntas y en las opciones de respuestas.

La cosa es que terminé agotado, y en vez de venirme a mi casa me fui con unos amigos a relajarnos... La cosa es que llegué hoy en la mañana, muerto de sueño... pero de todas formas después de dormir... terminé de traducir...

Y aquí va!!!!!!!!!

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Naruto observó la mirada color rubí que lo observaba de regreso, danzando con asombro. Lentamente, un gran sentimiento de miedo y ansiedad comenzaba a acumularse alrededor de su pecho cuando él comenzó a mirar los alrededores del área. No, esto no debería… no podía estar pasando. Ajustó sus ojos una vez más sobre el demonio más grande que haya caminado en la Tierra. "Kyuubi." Susurró, su voz ronca y dolorosa en su propia garganta.

"Siempre fuiste lento pero nunca pensé que te tomaría tanto tiempo descubrirlo." Vino la voz del demonio en el mismo tono bajo y estruendoso que Naruto recordaba, ya que habían pasado siete u ocho meses desde la última vez que lo había oído.

Hubo un resplandor brillante por un momento y entonces una mujer. "Incluso yo creí que eras más rápido que eso, tonto mortal." Vino el tono condescendiente que era distintivamente femenino cuando una mujer, con cabello rojo brillante y flameante que caía sobre su espalda, completamente peinado e impecable caminó fuera de las sombras.

Sostenía una sonrisa cruel, y estaba vestida en una armadura contornada roja oscura, que dejaba su vientre y brazos expuestos.

Naruto se levantó lentamente, su mente visiblemente aturdida, su cuerpo tieso del dolor, sus músculos rígidos y sus articulaciones crujientes. Lentamente, los eventos que tuvieron lugar la última vez que estuvo consciente regresaron a él.

Kyuubi miró a Naruto, tenía una idea bastante buena acerca de cómo había llegado a este tiempo. Ella no era tonta. Cuando aún estaba sellada dentro de ella, el puede haber vivido naturalmente a través de los años, con ella constantemente regenerando y rejuveneciendo sus órganos para que no envejecieran, manteniéndolo, prácticamente, inmortal. Sin embrago, ella ya no estaba sellada dentro del chico y la mayoría que su cuerpo habría sido capaz de vivir sin ninguna enfermedad causada por la edad habría sido hasta los 80 o 90, después de eso, su sistema habría comenzado a deteriorarse, lo que significaba que habría muerto cuando tuviera 110 o 120 años.

Así que, ella sabía que él había llegado aquí usando… medios alternativos. Y sólo había un puñado de medios para poder utilizar. No se necesitaba ser un genio para ordenar las piezas del rompecabezas.

Asííííííí que, si estimaba correctamente, para ella la caída de Konoha había sido hace cuatro milenios y medio, pero para él había sido hace menos de un año. Por lo tanto, su reacción a que ella le salvara la vida aparecería en tres… dos… uno…

"No." Habló Naruto, su voz apenas un suspiro.

"No." Habló de nuevo, sus manos moviéndose para sujetar su cabeza cuando comenzaba a temblar, cayendo sobre sus rodillas mientras sus palabras de angustia y desesperación escaparon de sus labios. "¡No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, NO, NO, NO, NO, NO, NO! ¡¡¡¡NOOOOOOOOO!!!" gritó, su chakra aumentando debido al torrente de emociones que llegaron a él.

Las puertas se abrieron y su alma entera se sintió como si fuera a desgarrarse de la gran cantidad de emociones que él había mantenido a raya. Todo lo que quería era paz. Estaba tan cansado… tan cansado… todo lo que quería era descansar. ¿Por qué algo tan simple como eso le era negado?

Kyuubi sonrió. Como era de esperarse. Ahora… "¿Qué sucede, mortal? ¿Enojado porque te salvé?"

La vista de Naruto se elevó para encontrarse con la suya. Los ojos de él cambiando de azul a púrpura, a rojo, y de regreso a azul en pequeños intervalos. Su rostro, aunque cubierta por una máscara, era dominado por un gruñido de furia. "Tú…" su voz, sostenía tanto odio y furia, mezclado con dolor, que Kyuubi tuvo que contenerse de estremecerse. Ni siquiera cuando él había enfrentado al líder de Akatsuki su voz había tenido tanta malevolencia.

Cuando habló, su chakra se acampanó a tamaños incluso más grandes, creciendo hasta que era de quince pies de ancho y veinte de alto. Su voz tenía una variedad de emociones, muchas de las que Kyuubi no pudo comprender.

"¿Por qué? Se había acabado. Era libre, podía verlos de nuevo. No sentía más el dolor. ¿Por qué interferiste? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué lo hiciste? ¿¡¡¡¡POR QUÉ ME SALVASTE!!!!?" su furioso rugido hizo eco a través de la cueva y su chakra aumentó de nuevo a tamaños incluso mayores.

Los ojos de Naruto encontraron los suyos en furia azul, púrpura y roja. Kyuubi sintió una lenta, provocadora sonrisa apoderarse de sus labios. "Asííí que…" dijo. "El pequeño mortal quería morir." Sus palabras eran escupidas en ácido y veneno mientras su pequeña sonrisa se convirtió en una mayor y más falsa. "Nunca te tomé por un cobarde."

Naruto dio un rugido sanguinario de furia antes de cargar hacia delante con toda la velocidad que podía controlar.

Kyuubi ni siquiera se molestó en subir su guardia, sabía lo que venía.

Naruto se movió rápido y, con una velocidad que muchos humanos normales e incluso Youkais de alto nivel tendrían problemas para enfrentar, peleó. Pateó y golpeó con una furia desquiciada y finalmente terminó su asalto cuando cargó un Rasengan en cada mano y los estrelló en el pecho de la Kitsune, enviándola volando hacia atrás chocando contra la pared más lejana de la cueva, que cedió ante el impacto, enterrándola bajo tierra y rocas.

Naruto jadeó, su respiración entrando en grandes tragos de aire.

Toda la cueva estuvo silenciosa por un momento antes de que el área en donde Kyuubi había caído explotara en un brillante resplandor rojo que achicó al de Naruto completamente. Azul se encontró con rojo. Las facciones de la mujer, una vez finas y reales eran ahora feroces y salvajes, su cabello latigueando alrededor en fuertes vientos provocados por su aumento de poder.

Ella sonrió, sus alargados caninos mostrándose a través de sus labios cerrados mientras sus ojos brillaban con asombro depredador. "¡Mi turno!" fue su respuesta.

En un parpadeo, sus garras estaban listas y se desvaneció en fino aire. Si la velocidad de Naruto era inhumana, entonces la de ella era de los Dioses.

Antes de que Naruto pudiera hacer nada más que respirar, tres marcas puntadas de garras cortaron a través de su armadura, a lo largo de su pecho, entonces, de nuevo a lo largo de su espalda, su muslo derecho y todo su brazo izquierdo.

Él jadeó de dolor y tuvo que ajustar sus pies cuando sus piernas casi se rindieron debajo de él. Sin embargo, antes de que pudiera hacer más, una firme mano con garras se envolvió alrededor de su garganta y lo llevó hasta que su espalda chocó contra la pared de la cueva.

Se atragantó son su propia sangre y tosió violentamente. Abrió sus ojos y miró hacia abajo para encontrar ese familiar rojo sangre. Gruñó, sonido que salió de una forma muy demoníaca para un humano.

Kyuubi, sin embargo, permaneció inafectada mientras sonreía y sujetaba su muñeca derecha, en la que había formado otro Rasengan para golpearla. "Bien, parece que tus deseos de morir no han roto tu espíritu de lucha completamente."

Naruto se calmó un poco, ahora que era sujetado. Miró al suelo, su rostro frío y distante. "¿Por qué, demonios?" la pregunta, tan simple y a la vez tan complicada.

Por un momento, los ojos de ella parecieron suavizarse antes de que se endurecieran de nuevo, con enojo. "Mírate." Dijo. "No eres el mismo joven en el que estuve prisionera hace todos esos años. No eres nada más que un impostor, una cáscara de lo que eras."

Naruto ahogó una risa miserablemente y habló, sin levantar su vista del suelo de la cueva. "¿Y qué? No es de tu maldita incumbencia de todas formas." Rió de nuevo, su risa parecía crecer más fría y distante. "Sabes… es irónico… toda mi vida hubiera dado cualquier cosa para deshacerme de ti. Para finalmente librarme de tu sombra. Para deshacerme de la maldición que tu presencia me traía."

Entonces miró directo a sus ojos. Su máscara se curvó hacia arriba con su siempre presente sonrisa, pero sus ojos, sus ojos profundamente azules, estaban envueltos en desesperación, revelando finalmente el roto espíritu bajo la multitud de máscaras. Ella se obligó a si misma a no apartar la mirada. Había visto muchas cosas en todos sus eones de eones de vida, pero nunca había visto a alguien tan quebrado, tan completamente derrotado hasta esta manera, la hacía sentir vergüenza.

La sonrisa de él creció. "Y entonces mis amigos. Me prometí a mi mismo que siempre me ocuparía de ellos. Que daría lo que fuera para protegerlos… y aún así…" sus ojos se cerraron en lo que, obviamente, era una sonrisa falsa. "Ellos murieron… mientras que tú viviste."

Kyuubi frunció el ceño y suspiró. "Odio esa sonrisa tuya:"

Naruto rió de nuevo. "También yo." Susurró suavemente.

Kyuubi dejó salir un pequeño y triste suspiro, antes de bajarlo lentamente hasta que sus pies tocaron el suelo y entonces liberar el agarre de su cuello. Las heridas que le había infligido estaban sanando rápidamente debido a su chakra. Cuando lo liberó, su forma pareció desplomarse mientras se apoyaba en la pared de la cueva.

Él cerró sus ojos y respiró profundamente. "Aún no me has dicho porqué."

Ella sonrió y puso una mano en el bolsillo superior de su chaleco, sacando el colmillo que le había dado hacía unos cuantos meses. "Bien, aún lo tienes." Remarcó más para ella que para él. Entonces sonrió y puso el colmillo de vuelta en su bolsillo. "Encuentra a un pequeño demonio llamado Totosai. El sabrá qué hacer."

Entonces se volteó y movió para alejarse, cuando Naruto sujetó su hombro, deteniéndola a mitad de camino. "Al menos concédeme la verdad. ¿Por qué me salvaste?"

La gran Youkai sonrió mientras se volteaba y sujetaba el frente de su chaleco, jalándolo para que estuviera a meros milímetros de su rostro. Sus ojos brillaron en la oscuridad de la cueva, iluminando su sorprendida expresión. "Porque, Naru-chan…" reprendió, juguetona. "Me gusta un desafío." Dijo, antes de poner un dedo bajo su máscara.

La bajó y entonces besó al Anbu rubio en los labios. "Y tú eres lejos el mejor desafío que ha aparecido el último milenio." Naruto sólo se las arregló para captar una mínima visión de su sonrisa antes de que una brillante luz roja lo consumiera.

Todo lo que pudo hacer fue sonreír, la misma sonrisa que había adornado su rostro toda su vida.

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That's why I prefer to live without a soul. Because I can make you scream of pleasure and pain without any remorse.

He ahí el fragmento de un escrito que escribí y le dediqué a mi novia, si se preguntan porqué le escribiría algo así, era Halloween, estaba influenciado por el ambiente demoniaco, y además... cumplió su cometido... jejeje... por algo todavía es mi novia no?

Con respecto a lo de la votación... creo que llegué a una desición...

Muchos me han dicho que quieren varios caps... otros me dicen que no me esclavice tanto... así que voy a poner límites...

3 caps semanales mínimo... y no hay un máximo por supuesto...

Si tuviera algún problema les avisaría...

Bien... 24!!!!!!!!!!!! VEINTICUATRO!!!!!!!!!!!!!!!

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NOS VEMOS!!!!!!