CAPÍTULO 25
No tenía fuerza. Habían pasado 5 meses desde que Dawn… Solo pensar en ella se me hacía doloroso. No sabía como podía convivir con ello. La culpa era demasiado grande. Era evidente que necesitaba ayuda ¿Por qué no pude ayudarla entonces? ¿Cómo era tan inútil?
Mi tren de pensamientos fue interrumpido por el sonido del timbre. Volteé, fijando mi mirada en la puerta. Seguramente se tratara de Flint. O de la Agente Jenny. O Arceus así no lo quiera, de ambos al mismo tiempo.
Inhalé profundamente antes de abrir y enfrentarme a…
— ¿Cynthia?
— Me alegro de verte, Volkner.
Me hice a un lado, incapaz de decirle un simple 'pasa dentro, por favor'. Ella entendió mi invitación silenciosa y entró. Mi corazón empezó a latir con fuerza. Que la campeona de la Liga estuviera allí solo significaba una cosa.
Una ola de miedo me golpeó. Esto es lo que me había ganado, me iban a retirar el título de líder de gimnasio. No era para menos, había descuidado mis obligaciones en dos ocasiones ya. Por muy fuerte que fuera, era evidente que me iba a caer una reprimenda por ello. Y el primer paso era retirarme el derecho a ser líder de gimnasio. Algo por lo que tanto había luchado pero que no había hecho nada por conservar.
Cynthia tomó asiento en una de las butacas, yo me senté en la contigua y le ofrecí los dulces que hacía encima de la mesa. Flint los compró, según él 'el azúcar siempre anima'. Aún no los había probado pero él seguía comprándolos.
— ¿Quieres algo para beber? —pregunté, intentando ser cortés.
— Tengo que hablar muy seriamente contigo, Volkner —ahí iba. Directa al grano. No era para esperarse menos de Cynthia. Tragué en seco, preparándome mentalmente para esa noticia—. Creo que alguien anda detrás del poder de los legendarios de esta región. De nuevo.
Espera. Algo aquí no cuadraba.
— ¿Cómo?
Ella soltó una pequeña risa.
— ¿Pensabas que había venido aquí a retirarte tu título de líder de gimnasio?
