Holasssss!!!!!!!!!!!

Bueno, ejem! Volví! Y espero que no hayan sido en serio sus amenazas de muerte… realmente este ha sido un año agotador y aunque no creo que les interese demasiado pues ya he empezado a desarrollar investigaciones formales y todo, por eso el tiempo me falto mas que nunca, espero que entiendan aunque soy lectora y llegaba a odiar a quienes me dejaban metida. Ojala aun tengan ganas de leer la historia, ahora sé que actualizare mas seguido.

chibiKIno: lo de la clasificación es algo que salio natural, aunque no descarto escribir un lemmon en el futuro no se porque no puedo en esta historia, lo que incluso me ha traído como consecuencia que algunos ya no quieren continuar leyendo, pero porque solo de sexo tiene que tratarse la vida? No lo digo por ti… en fin, ojala sigas leyendo.

Neran: he aquí continuando, si ese cap fue largo porque ya sabia yo lo que se me venia, y a mi también me dio pena hacerla olvidar pero pretendía apegarme al libro y en el séptimo no da muchas señales de nada Herms… saludos!

- Tenshi of Valhalla -: O.O ehhhh… matar a Snape?? Pues... podría ser, jajajajaja!!! Me matarías si lo hago? Bueno te aviso que el final lo tengo pensado desde el momento en que escribí la primera línea!!! Awwww, cuanto faltara para que lo escriba de una vez? En fin, ojala sigas leyendo, cuídate!

Roxane : una nueva lectora? Genial!! Ojala aun estés interesada en leer!! Si, en verdad me ha dado risa eso de que Sev se hiciera cargo de sus suegros, porque, me creerás que no lo había pensado de esa forma??? Jajajaja XD

sindzero: tu hace años sin dar señales de vida y ya ves que yo hago lo mismo!! A mi tampoco me gusta demasiado leer en la universidad estas historias porque desgraciadamente salto y hago notorias exclamaciones en medio del silencio… así que paso por loca, una contrariedad total, espero estés bien!

: jajajajaja pero señora Malfoy, como puede querer tirarse encima de mi Severucitus??? Hay que compartir pues!! Jajajaja, en todo caso, de tener a Sev en frente dudo que necesite hablar algo para que yo saltara sobre el XD

DanySnape: espero que pienses que esta espere también valió la pena!! Y enserio te conmoví??? Pues yo también lo estaba ese capitulo quedo como un final, no crees? Se cerro un ciclo pero creo que ya se vienen tiempos mejores… bueno después de hartas tormentas creo, en fin, cuídate!!

Iamalonefordanny-19: uyyy, genial que no parezca novela, aunque claro que tiene cosas tipo corin tellado… no lo quiero pero sale solo… gracias Danny por escribir, aunque fuese con el teclado en pantalla yo también lo odio!! Y ojala (de seguro es así) ahora tengas bueno tu teclado, saludos!!

DarkReginaB19: casi te hago llorar??? Buaaa que pena… bueno esta bien si pienso en que logre la misión de hacerte sentir pero en fin. Te cae mal Ron??? Buuuu a mi me encanta!! Y el beso entre ellos... awwww ya veras!! Ah! Leí esa historia que me recomendaste y aunque la encontré interesante y adore que Sev fuese papi creo que es demasiado para mi… en todo caso muchas gracias!! Me encanta que me recomiendes historias! :D

Iory: te gustaron las partes del aeropuerto?? Que bien que te rieras!! Si hay algo que encuentro complicado es escribir cosas graciosas y realmente admiro a quienes pueden, tratare de no hacer sufrir demasiado a Sev.

Sil: O.O te tengo un poquito de miedo… pucha perdona pero volví a demorarme un montonazo!!! Awwww lo siento!! Ah1 déjame explicarte: no quise que Snape le contara todo con lujo de detalles porque no me parece muy de el, se contento con hacer que entendiera lo importante, que podía confiar en el, yo creo que para Sev importa mucho que puedan llegar a tenerle fe sin demasiados respaldos, supongo que eso le gusta de Hermione, que ella llegue a deducir lo demás, por otro lado ella esta tan babosa por el que prontito se le pasa la rabia y no la critico, creo que dura mas tiempo en sus cabales de los que yo aguantaría de estas en su pellejo! XD Otra cosa, solo aquí estoy subiendo la historia, asi que si demoro no te traumes, mira que siempre siempre tendrás la exclusiva ;D

DollyChang: es el cap que mas te gusto???? Ay que alegría!!!! Y eso que como decía entonces se me había borrado gran parte y tuve que re-escribirlo!!! Aun recuerdo lo enojada que estaba… yo también espero el reencuentro, aunque me temo que como sigo el libro eso demorara un poquito.

OoakaneoO: así que reíste y lloras??? No te explico lo satisfecha que me pone, ojo que no quiero sonar pedante, pero es que si lo logre me siento feliz, eso dice que ya voy mejorando un poquito :D

Lady Asuky: jajajajajajaja, si yo también encuentro malo de mi historia que no sea yo misma la protagonista, aunque a través de Herms supongo que intento hacer realidad algunas de mis fantasías como fue Sev todo mojado saliendo del baño hace unos caps atrás! Jejejeje…

TAKAT: hola!! Espero que hayas logrado leer toda la historia y que ahora veas mi respuesta! :D ah! Y muchas gracias por tus felicidades, en verdad soy hiper nueva en esto así que gracias!!

CORA: seguirás la historia??? Seguirás visitando fanfiction todavía? Ojala así sea y pueda leerte muchas veces mas!! Gracias por encontrar "chulo" el cap!!! :P

HoneyBeeM: habías esperado mucho??? Pues supongo que te hice esperar aun mas ahora… espero y confío con cambiar eso, yo también quiero que el drama se acabe de una vez y ya puedan ser libres, pero claro aun falta su poquito, saludos!!

Anónimus: jajajaja, porfa déjame tu nombre!!! Aunque se me hace divertido eso de anonimus! Que rico que te guste la historia ojala aun estés interesada en seguirla!

Luly: ah! Te prometo que terminare esto y gracias por encontrarlo genial! Me hace mucha ilusión cuando me dicen esas cosas y te re juro que no lo soltare!!! Aunque por desgracia supongo que la tortura universitaria no terminara... ya se viene de nuevo en marzo!!!!

Eileen Prince Snape: así que querías ver como se venia un Severus- Hermione?? Jajajaja oye, realmente te agradezco que te dieras el trabajo de dejarme un mensaje en cada capitulo, sobre todo en consideración que ya estaban subidos hacia tiempo, tengo que decirte que fue una sorpresa, aunque claro muy agradable y por eso –y hace tiempo que no lo hacia- este cap te lo dedico enteramente a ti, muchas gracias por tus ánimos! Leí tus mensajes cuando ya me quedaba poco por terminar y mi pobre cerebro agonizaba y me hiciste recordar que me quedaban cosas por terminar antes de saltar por el edificio mas alto que encontrara, gracias y muchos saludos!! PD: así que ahora son tu pareja favorita??? Jejeje gracias por lo que me toca como responsable de eso!

Akizuki: te leíste TODO en un día???? Espero que por mi culpa no hayas quedado ciega!!! Aunque gracias por tu interés y ganas de leer y leer!!! Te gusta como escribo???? Ay gracias!! Es un gran cumplido!!! Saludos!!

: mi queridísima Hestia!! Pues de todas formas tu mensaje era largo y lo mas importante: lo dejaste!! Ya me tenias preocupada niña!! Espero que en tus planes laborales y académicos todo haya resultado! :D que rico que el cap pasado te gustara y claro, me encantaría que con este nuevo también quedaras satisfecha, pero si tienes alguna critica por favor házmela!! Que de ti creo lo que sea… espero que no me odies mucho pero tu sabes que mi vida pierde toda funcionalidad cuando estoy en clases. Hermione se olvidara realmente de Severus??? Podrá??? Hay Pao, esto me esta costando de veras… pero no se lo digas a nadie!!! Un montón de saludos!!

Balck Angel: uyyyy y yo te hice esperar dos meses más, espero que pienses que al menos no te hice esperar por nada y te guste este nuevo cap. Así que encontraste el pasado emotivo?? Tienes historias??? Y yo podría pegarles una leída? Cual me recomiendas primero? Jajajaja ahora tengo tiempo para darme esos lujos! :D pucha ahora te llego el mail de la actualización y espero de verdad que te guste y te juro que no tardare de nuevo meses ya? Tu le atinaste, porque estas Ginny y Luna y Severus no contaba con ellas, me pregunto si no… se supone que lo sabe todo pero también creo que no se metía tanto a "leer" la mente de Herms como ella pensaba y esos detalles se le escaparon… aja! Niña observadora, espero leerte pronto!!!

Ninna Black: hola!! Yo tampoco creo haberte leído antes y que genial es hacerlo ahora, sobre todo si la historia te ha gustado!! ;D que rico que haya podido emocionarte aunque fuese un poquito y te prometo que no abandonare la historia, de hecho mi intención es terminarla este verano, ojala este nuevo cap también te guste, saludos Ninn!!

Sacristhia: hola!! Ay! Espero que todavía te queden uñas que comerte!! Jajajajaja pucha, que rico que la historia te guste tanto y ojala siga siendo así, un saludo!! :D

Luulaa: sigues hace tanto la historia??? Waaaa que genial!! Tu crees que es el mejor?? Pues hay varias historias buenas según me han dicho (te confieso que no me he atrevido a leer ninguno para no caer sin querer en alguna copia involuntaria pero terrible al fin y al cabo). Jajajaja no te preocupes que ya estoy subiendo uno nuevo!!! Cuídate y saludos!! ;D

Bueno, ahora que ya les conteste a todos ustedes que me alegran tanto dejándome sus comentarios solo puedo decirles: A LEER!!!

El Comienzo del Fin

Llevaba sólo unos días en la Madriguera y su semblante había mejorado bastante, la señora Weasley se había preocupado mucho la primera noche en que la vio llegar ya que estaba pálida y según le dijo "desorientada". Había sido Ron quien había salido a su encuentro, claro, si desde el mismo momento en el que la joven le había hecho saber que arribaría a su casa había estado pendiente de cualquier movimiento en el jardín, después de todo se sentía mucho más seguro del comportamiento que debía comenzar a seguir con ella… antes se había portado como un tonto pero con el manual que sus hermanos le habían regalado –Doce Formas Infalibles de Hechizar a una Bruja- estaba completamente seguro que ya nada impediría que Hermione le correspondiera. Este verano era EL verano.

La casa de los Weasley vivía en constante agitación, bueno, más de la normal que se producía en con una familia tan grande y con un par de chicos especialmente traviesos, ahora muchos de los miembros de la Orden del Fénix iban y venían trayendo -y esperando escuchar- noticias. Una de las que más conmovieron a Hermione fue la de la boda entre Lupin y Tonks, realmente le había encantado la idea de que estuviesen juntos, ahora Tonks se veía dichosa y su pelo color rosa chicle estaba tan brillante y vivo que casi no podía imaginar cómo antes se había visto tan desaliñado.

A pesar de que todos parecían optimistas y trataban de vivir con normalidad durante el día, su ansiedad se notaba vivamente por las noches, ya que cuando comenzaba a oscurecer toda la familia comenzaba a lanzar miradas preocupadas al reloj mágico que cambiaba constantemente de lugar según la habitación de la casa en la que la señora Weasley se encontrase, Bill había conseguido establecerse en Londres y parar de viajar para así poder apoyar a su padre y cuidar a Fleur, quien también estaba en la casa y que parecía un sonámbulo la mayor parte del tiempo hasta que su prometido llegaba, otras veces canturreaba por toda la casa y a quien fuese que encontrase desprevenido comenzaba a hablarle de los planes que tenia para su boda y aunque eso fastidiaba a muchos lo cierto era que internamente se lo agradecían ya que así lograba aligerar la tensión que por momentos se respiraba en el ambiente.

Hermione trataba de ayudar en todo lo que pudiese y siempre sentía ganas de hacer muchas cosas, lo que fuese. Pensaba que seguramente eso se debía a que no quería pensar mucho en lo que vendría o a que así no pensaba en que sus padres no se acordaban de ella… también estaba esa sensación profunda y dolorosa que por las noches la atormentaba y que más de una vez al día la hacia divagar por los jardines de la casa, en donde terminaba pensando y pensando, casi en contra de su voluntad. Cuando el señor Weasley llegaba, o cuando lo hacia Bill y veía las reacciones de felicidad en la madre de Ron y Fleur un nudo de pena se le hacía en la garganta… sus padres –pensaba- eso le pasaba porque los extrañaba, enfocaba todas sus fuerzas para evocar imágenes de ellos o momentos especialmente felices a su lado pero no sabia porqué eso no terminaba de sanear esa sensación de profundo vacío, había algo más pero no sabia bien qué era. Tal vez extrañaba a Harry, quien tardaría unos días en llegar según los planes que tenían en la orden, tal vez el hecho de saber que no regresaría a Hogwarts… tal vez un poco de todo, por eso era tan aguda y pesada la soledad. Ginny tampoco era la misma y se veía muy melancólica cuando guardaba silencio, de seguro Harry era el responsable de su estado, el decidir que era mejor no estar juntos era algo que la pelirroja sabia se había decidido por su propia seguridad pero no podían pedirle que además de aceptarlo anduviese como si nada hubiese pasado… en esas circunstancias el ambiente que reinaba en el cuarto que ambas ocupaban por las noches no era el más alegre ni animado. En algunas oportunidades Ginny había intentado trabar conversación con ella pero sus preguntas resultaban algo extrañas y parecía desalentarse aun más cuando escuchaba sus respuestas.

-Hermione… ¿lo extrañas verdad? -le preguntó una noche mientras ambas estaban acostadas viendo el techo, con lo que rompió el prolongado silencio en el que se habían mantenido hasta ese momento.

-¿Hablas de mis padres? –claro que los extraño Ginny, pero sé que están mejor, imagínate como estarían sufriendo si supiesen lo que esta pasando aquí… que yo los extrañe es el sacrificio menos importante que podría hacer, imaginarlos en peligro… eso si me desquiciaría por completo.

-No Herms, hablo de EL –le dijo con un dejo de desesperación en la voz.

-¿De Dumbledore? –la pregunta le sonaba tan extraña que el desconcierto se reflejó en el tono de su voz y aunque esperó una respuesta a su pregunta esta nunca llegó.

Ginny sólo la miro unos segundos y suspiró con resignación, parecía desilusionada por algo pero no dijo nada, estuvo callada un tiempo más y después había comenzado a burlarse un poco de Ron y su nueva actitud condescendiente y caballerosa para con Hermione, la miraba cada cierto tanto con expectación y cada vez acentuaba un poco más el entrecejo, cosa que Hermione atribuyó al hecho de que le confesó, que aunque esas actitudes le parecían del todo adorables, no le producían la complacencia que debería haber sentido… era raro –le decía- que aunque había esperado bastante para que Ron dejase de actuar como un bobo, ahora que lo hacía lo sentía cada vez más como un amigo entrañable… ¿realmente le había gustado alguna vez? Ni siquiera podía asegurarlo ahora, en el fondo de su corazón creía que el amor era algo más que lo que Ron alguna vez le había producido, aunque claro, tampoco se sentía capaz de definir eso… ciertos temas la confundían mucho y ése era uno de ellos, no tenia absolutamente ninguna respuesta clara al respecto y creía que era eso lo que enfadaba a Ginny. Cada vez que ella le pedía algún consejo o esperaba alguna palabra reconfortante para superar su pena de estar alejada de Harry no tenía nada bueno que decirle y sólo conseguía que su amiga entrase en una fase de mutismo absoluto del que no salía algunas veces por varias horas.

Esa actitud de Ginny la desconcertaba pero había intentado saber qué era lo que le sucedía y ella no le respondía con nada concreto así que después de unos días le encomendó a la buena fortuna que el ánimo de su amiga volviese a ser, al menos, lo mas parecido posible al que siempre le había conocido. En tanto ella tenia bastantes cosas que hacer y había decidido que tenia que, cuanto antes, ordenar las cosas para el viaje que le esperaba junto a Ron y Harry, ya faltaban sólo tres días para que se desarrollase la operación que lo trasladaría desde la casa de sus tíos hasta la Madriguera y ella ya había decidido junto a Ron, George y Fred, ser parte de ella, era duro pero ahora no tenia tiempo para interrogatorios y persecuciones, Ginny seguramente sólo estaba algo melancólica por su ruptura con Harry, ella no podía hacer nada al respecto, ¿Qué podía decirle? ¿Qué olvidara todo y siguiera adelante? Eso no era posible y a ella tampoco se le daban muy bien ese tipo de cosas, cada vez que intentaba entrara en esas conversaciones se sentía descolocada y casi culpable al pensar que no ayudaba en nada a la otra persona. No, dejaría en paz a Ginny seguramente en la tranquilidad que da la soledad solucionaría sus problemas. Pero Hermione no sospechaba que unas ideas bastante parecidas se habían concretizado en la mente de su amiga y que, por esa misma razón había preferido no interrumpir sus futuras largas meditaciones y el silencio en que cada noche permanecían antes de dormir, había preferido dejar que ella solucionara sus conflictos internos que de seguro no eran ni pocos ni fáciles de arreglar, tal vez la mención de ese horrible traidor sólo le hiciera más difíciles las cosas. Ella no lo empeoraría y con su mutismo sería de mucha mas ayuda que si intentara presionarla para discutir el asunto.

-¿Qué es eso que traes al cuello y que nunca sueltas? –le dijo a su amiga con un tono duro, casi como si estuviese regañándola y sacándola así de improvisto de sus cavilaciones.

Hermione bajó la vista a su pecho y se dio cuenta que tenía firmemente sujeta esa pequeña y linda botellita, perdiéndose en el relajante color ambarino del líquido que contenía. Claro que no era cualquier cosa, ese era un poderoso antídoto contra el veneno de Naggini… no sabía muy bien porqué no había hablado de ello, pero le parecía mejor guardarse eso hasta que no fuese imprescindible revelar su verdadera función.

-¿Esto? –dijo para ganar tiempo y aparentar desdén- contiene… un poco del perfume de mi madre –hasta ella misma se sorprendió al mentir de tal forma, pero más que eso se le había formado otra pregunta al tiempo que soltaba esa respuesta tan obviamente evasiva, ¿De dónde había salido? Recordaba perfectamente lo que contenía pero su procedencia era otra cosa y realmente resultaba, por así decirlo, bastante extraño el que no recordara algo tan vital… siempre que se sentía sola o sobrepasada por lo que vendría inconcientemente la sujetaba para aclarar sus ideas y le resultaba tan familiar que no lo había pensado pero ahora… no era cualquier cosa, era, ni más ni menos, que el antídoto contra el particular y mortífero veneno de Naggini, ¿Cómo no se había preguntado antes? ¿De dónde venía y quién lo había preparado? Esas intrigas se le aparecían como el misterio más grande, uno que se suponía ella debería poder contestar pero aun así era incapaz de conjeturar nada…

-¿Herms?! –Ginny prácticamente gritaba a su lado para traer de vuelta de donde fuese que estuviera a su amiga, a la tierra- ¿me dejas olerlo? –le pregunto con aparente dulzura pero con los ojos brillando de una manera algo calculadora nada propia de ella.

-Hmmm… no lo creo Ginny, lo que sí me parece es que nos pongamos a dormir de una vez, me duele todo. Tal vez deberíamos tratar de escabullirnos mañana, ¿Qué te parece? Podrías ayudarme a buscar qué diantres ponerme para la boda… en esas cosas no hay nadie mejor que tú –le dijo dándole la espalda y acomodándose bien en la cama, con lo que evidenciaba que daba por terminada la conversación.

Ginny la miró primero con enfado y luego con preocupación, la había visto pensar en silencio mientras que casi podía extraer de su hermetismo todo el embrollo que había en su cerebro dibujarse en intrincadas figuras a su alrededor. Estaba segura que mentía con lo del perfume y que por eso no le había dejado ver esa botellita… esa a la que se aferraba como si su vida dependiese de ello mientras se sentaba bajo un árbol y simulaba muy malamente leer un libro.

No tenía la más mínima idea de qué podía estar pensando pero lo único que lograba conjeturar era que de seguro en el fondo de todo lo que le pasaba a su amiga había un principal responsable y ese era Snape. Se sentía mal por no poder ayudarla y que ella tampoco le diera la oportunidad, al menos de confiar en ella y desahogarse. Pese a que todas las noches se aseguraba que dormía antes de ella hacer lo mismo jamás la había visto soltar ni una lágrima… nunca cambiaba su expresión cuando se nombraba a Snape por lo del asesinato o simplemente cuando comenzaban a hablar mal de él, no tenia idea de porque ella actuaba así y le preocupaba pensar que quizás Hermione, después de todo lo que había hecho ese sucio traidor, siguiera a su lado. ¿Ella sería capaz de algo así? –la miró, o mas bien su espalda, como respiraba con tranquilidad- no. No podía ser posible, ella partiría con Harry y su hermano para –ella no sabia cómo- derrotar al Innombrable, no podía seguir creyendo en ese Mortífago del demonio… no podía pero, pero aun así ella había sido la única con quien Hermione había compartido esa experiencia algo bizarra y absolutamente prohibida con su entonces maestro… se reprochaba ahora el haberla alentado y el haberse tomado el asunto tan a la ligera pero es que nunca creyó posible que Snape fuese realmente malo… y jamás había visto a Herms tan feliz, su alegría parecía irradiarse por sus poros y una luz muy cálida emanaba de sus ojos cada vez que volvía a la torre después de pasar la tarde con él, ella ahora ya no era la misma y estaba todo el tiempo taciturna y distante, aún cuando hacía esfuerzos por parecer normal habían compartido mucho como para que no se diera cuenta de su verdadero estado de ánimo…

-Maldito seas Snape!! –pensó en un arrebato de furia contenida golpeando su cubrecamas floreado y olvidando que Hermione estaba a su lado. Afortunadamente ella no pareció notar la agitación de su amiga y ni siquiera se movió, cosa que tranquilizó un poco a Ginny pero estaba demasiado agitada y furiosa por la pena tan grande que ese… ese traidor había producido en la amiga mas querida que tenía. Si algún día lo volvía a ver se aseguraría de producirle tanto daño como pudiera –sus puños se cerraron con tal fuerza que los nudillos de sus manos se pusieron blancos- la idea de no hacer nada la traía loca, podría perder a Harry, el único chico que siempre le había gustado, a Ron su tonto hermano que siempre la cuidaba y a quien quería mucho, a Hermione su mejor amiga y la verdad a todo aquel a quien quisiera, estaban todos involucrados y en riesgo y ella, ella volvía a ser inútil, tendría que esperar a que la guerra acabase y ver qué resultaba de todo aquello… la sola idea era enervante y constantemente debía contenerse para no explotar, para no oponerse a los deseos de sus padres –soltó un suspiro irregular y se bajo de la cama al tiempo que se acercaba a la ventana y la habría lo suficiente para que el aire fresco inundara su rostro-. Se venia un año complicado, quizás el primero de muchos, pero al menos luego seria mayor de edad y podría luchar con ellos… nadie le impediría hacerlo, quizás para esa fecha todos siguieran estando bien, eso al menos quería pensar. Por ahora –y volvió la vista a su amiga- trataría de ayudar a Herms como mejor pudiera, esperaba que la traición de Snape hubiese sido lo suficientemente atroz a los ojos de ella como para que no quisiese volver a verlo, eso era mejor que ponerse en el peor de los casos, no debía ser negativa, no ahora… había decidido confiar en el criterio de Herms y dejarlo en sus manos, ella era fuerte y madura, no tenia motivos para desconfiar así que dejaría de lado sus perspicacias. No podía negar que todavía estaba inquieta pero ya nada podía hacer –para variar- así que lo mejor seria dormir.

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Con el paso de los días, aunque intentaba acallarlo, la angustia comenzaba a florecer en su interior y miles de preocupaciones no la dejaban disfrutar como ella sabia que debía hacer, sus últimos días de paz… estar en casa de Ron siempre le había resultado particularmente agradable y el cálido revuelo en el que se encontraba esa casa a cualquier hora del día le daba más tranquilidad que cualquier otro lugar en el mundo a su corazón, de hecho, muchas veces en la inalterable quietud de su propia casa se encontraba contando los días para que llegase el momento de tomar sus maletas e ir a la Madriguera, las peleas que estallaban a la menor provocación y las continuas bromas de Fred y George le daban vida a un lugar mágico, ya que quien ingresaba a esa casa realmente podía vivir y sentir lo que era el calor de un verdadero hogar.

Ella siempre había querido tener hermanos pero el demandante trabajo de sus padres había hecho imposible cualquier requerimiento de ese tipo y era algo que ella había preferido guardar en lo más profundo sus anhelos, algo que prefería no contar a nadie para no lastimar a sus padres con sus ridículas necesidades de mas afecto del que ellos ya le daban, cuando podían hacerlo. Ella sabia que la querían, en serio que sí, pero gran parte de su niñez la vivió sola, cuidada por niñeras y esperando secretamente el momento en el que sus padres llegasen a recogerla de improviso a la escuela y la llevasen a algún lugar fantástico para pasar la tarde…

-Después de todo –se dijo suavemente, pensando en voz alta- es una suerte que desde pequeña fuese independiente… de otra forma no habría podido soportar estar lejos de ellos en estos momentos y Harry me necesita a su lado.

Miró una fotografía que Ginny conservaba en una de las repisas sobre su cama, en ella estaban ellas dos además de Harry, Ron, Neville y Luna, saludando un poco avergonzados bajo esa acogedora haya en la que solían refugiarse dentro de los bellos y enormes terrenos del colegio durante los días de verano… un recuerdo que Colin les había dado a cada uno al finalizar el pasado curso escolar –intercambiado por una foto dedicada de Harry-, un recuerdo que Hermione había guardado con especial precaución dentro del pequeño bolsito de cuentas que ahora sujetaba firmemente en su regazo, sus amigos era el tesoro más grande que tenía y por protegerlos haría lo que fuese, no le importaría morir con tal de que… dio un respingo después de unos momentos de confusión, de pronto algo en su interior grito con desesperación que no podía morir, que pasara lo que pasara ella debía sobrevivir, había algo que tenía que hacer…

-¿Pero qué? –Pensó desconcertada- ¿algo que hacer una vez que todo termine? Si logro conseguir que aquellos a quienes quiero continúen adelante con gusto me sacrifico, después de todo mejor yo que ellos… ahora que mis padres ya no me recuerdan no tengo preocupaciones, puedo sentirme en la libertad de actuar sin remordimientos, no hay puntos que perder o pruebas que reprobar, de ahora en adelante sólo nos tenemos los unos a los otros… si a Ron le pasara algo esta casa ya no volvería a ser igual y me niego a que este lugar que tanto quiero deje de ser tal como es ahora, además Harry… no podría soportar ver a Ginny o a Ron! Llámenme egoísta pero prefiero sacrificarme yo a convivir con el dolor de esas personas especiales, prefiero cargar yo sola con ese destino y evitarle así a otros ese sufrimiento… me pregunto si podría evitar que Harry hiciese lo mismo… ¿podría hacerlo? Se quedó un rato mirando fijamente el mismo punto en la pared concentrada en resolver demasiadas dudas al mismo tiempo por lo que retomó sus antiguas cavilaciones.

-¿Algo que debo hacer? –se repitió en un apenas audible susurro cargado de tristeza- lo único que debo hacer es ser lo más útil posible en esta guerra, lo que debo hacer es cuidar de los chicos porque esos descuidados no llegarían ni a la loma que esta a unos metros de aquí solos! Y si la situación se da, seré la primera en protegerlos… su debilidad por mi sólo será un estorbo llegado el momento final y tal vez eso pueda ayudarlos a actuar con más determinación, quizás eso sea lo que tengo que hacer, el rol que juego yo en todo esto… tengo que cuidarlos para que lleguen sanos frente al Innombrable, ¿para qué más sería útil una bocona sabelotodo?

Hermione estaba tan hundida en sus tribulaciones que ni ella fue conciente de la fugaz sonrisa melancólica y el momentáneo resplandor de sus ojos, tampoco tenía idea de porqué sus ultimas reflexiones siempre terminaban en tan pesimistas conclusiones… pensara en lo que pensara –desde las formas de las nubes en el cielo hasta los gnomos del jardín- siempre acababa razonando en que ya no valía la pena ilusionarse con un lindo futuro era como si todas sus esperanzas hubiesen sido condensadas y selladas en cierta vasija que ahora le había sido arrebatada y, de hecho, no podía recordar la ultima vez en que esas ideas infantiles de éxito seguro habían acudido a su mente y aunque intentaba encontrarlas dentro de sus memorias lo único que conseguía vislumbrar era un puñado de desconcertantes sensaciones y fugaces imágenes sólo después de horas de torturar a su cerebro: un delicioso olor a hierba mojada, viento sobre su cara, un extraño y abrasador calor en la garganta y una par de ojos –o eso parecían- de profundo y luminoso color negreen que se reflejaba quizás un cielo estrellado… sólo cuatro cosas que no lograba hacer coincidir con nada que recordase dentro de algún contexto preciso. No conocía a nadie a quien pudiese reconocer como el dueño de esos ojos y esa sensación de bienestar que no lograba reproducir con nada, con nada a pesar de que todas las tardes recorría los jardines y alrededores cercanos de la Madriguera y se sentaba bajo cada árbol que encontraba cerrando los ojos para sentir esa misma brisa que resorba ligeramente su ya incontrolable cabello enmarañado… tampoco reconocía el olor de la hierba en ningún lugar, definitivamente se estaba equivocando y muchas veces se sentía de lo más ridícula sentada sola esperando que el ser capaz de reproducir esas sensaciones le devolviera algo que creía haber perdido en ese esquivo lugar que era incapaz de encontrar… lo único que acababa consiguiendo era intensificar ese vacío que se extendía dolorosamente por todo su ser y que no podía ser aplacado con nada, ni con los mimos de la señora Weasley, los cumplidos de Ron o la alborotada calidez del hogar en el que se encontraba.

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-Ron!! –llevaba unos 15 minutos tocando la puerta de la alcoba de su amigo y lo único que ese desconsiderado dormilón se dignaba a responder eran unos gruñidos inentendibles. Ese día debían ir a buscar a Harry y el pelirrojo sabía muy bien que su madre le había dicho la noche anterior que tenían que levantarse temprano para ayudarle en los preparativos.

-Déjamelo a mí Herms! –le dijo Ginny terminando de anudar la trenza en que se había recogido su rojo y brillante cabello- mi hermanito parece que se está olvidando de sus deseos de convertirse en todo un caballero digno de ti –le dijo la chica mientras le guiñaba un ojo y se arremangaba unas inexistentes mangas y adquiría una expresión que bien podía considerarse como la apropiada para enfrentar una batalla.

Con una floritura hecha en el aire con la varita, una delicada luz brillante iluminó por un instante el oscuro descanso de la escalera y desde la cerradura de la puerta de Ron se escuchó un ligero "clic" antes de que ésta se entreabriera. Hermione por sólo un instante sintió que ya había vivido algo similar en el pasado, un resplandor de color plata y una puerta abriéndose en medio de la penumbra, y un nudo se le hizo en la boca del estomago sintiéndose extrañamente agitada y nerviosa… una nostalgia casi paralizante la sobrecogió unos instantes antes de parpadear un par de veces y soltar una carcajada tan sonora como hacia tiempo no había hecho.

-Ron! –le gritó Ginny desde el alfeizar de la puerta y roja de furia- ¿Cómo se te ocurre mostrarte de esa forma tan indecente frente a dos chicas tan lindas como nosotras?! ¿No te das cuenta que podríamos traumarnos? Eres un desconsiderado ¿y ahora cómo me borro yo de la mente esa horrible, horrible imagen que acabo de ver?! Merlín ayúdame, te lo suplico, haz que olvide el asqueroso espectáculo de mi tonto hermano Ronald!!

-Hey!! –La atajo Ron- no me llames Ronald, sabes que lo odio! –le dijo cuando al fin había logrado escabullirse y salir de la vista- además ustedes no deberían estar aquí –lanzó indignado.

Ginny ahora arrodillada y con los ojos viendo hacia el cielo no le hizo caso y ahora se notaba que hacia esfuerzos para no sucumbir a la risa y seguir con su actuación. Mientras ella seguía implorando a cada mago famoso que conseguía recordar, Ron permanecía debajo de sus sábanas volviéndose un irregular montículo sobre su cama, desde donde lanzaba ahogados gritos de furia, tanto a una para que dejara de gritar a los cuatro vientos como para que la otra parase de una vez de reírse de él y ambas lo dejasen solo.

Todavía fuera del cuarto Hermione tenía levemente coloreadas las mejillas e intentaba ahogar su risa con las manos sobre la boca, sabía que debía fraternizar con su amigo pero la escena había logrado superar su capacidad de autocontrol. Al momento en que Ginny había desecho el hechizo que Ron le echaba a su puerta por las noches, ante ellas había aparecido en primera plana la desordenada cama de del muchacho con él acostado sobre ella sin nada más que unos anaranjados calzoncillos de los Chuddey Cannons, ¿Cómo podían saber ese dato específico? Pues porque en la parte posterior de la prenda –que fue la que habían alcanzado a ver con mayor claridad – estaban estampadas esas iniciales, al tiempo que una pequeña snitch dorada revoloteaba entre ellas dejando una estela a su paso.

¿Cuánto tiempo estuvieron los tres en esas posiciones? Realmente no lo supieron pero fue lo suficiente como para que Ron fuese incapaz de dirigirle la palabra o siquiera sostenerle la mirada a Hermione, mientras que a Ginny la torturaba a cada segundo con pequeños hechizos a sus cosas –ahora que era mayor de edad se había vuelto tan molesto como Fred y George en sus primeros meses de libertad mágica- y sólo hasta que fue el momento de reunirse con el resto de la orden para organizar los últimos detalles del plan para ir a buscar a Harry, que el pelirrojo pudo –muy nerviosa y quedamente- comenzar a recuperar el habla o respirar siquiera en la misma habitación en la que su mejor amiga estuviese.

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El profesor Lupin –no podía dejar de llamarlo así, aunque siempre que se encontraban el la animaba a tutearlo- no iba muy a menudo a la Madriguera, pero siempre que lo hacía aunque fuese por pocos momentos, le servia para poder comprender y analizar mejor lo que estaba pasando afuera. Con él podía hablar de muchas cosas, sus ojos claros y su semblante sereno y agradable la invitaban a confiar en él, además de que sus palabras casi siempre la reconfortaban, transmitiéndole como ningún otro miembro de la orden lo hacia, experiencias del pasado para enfrentar el presente. Junto a él había comentado las extrañas e inquietantes desapariciones, especialmente le había preocupado la ausencia de información sobre el paradero de la profesora Charity Burbage, con quien había compartido un año académico en tercero, cuando en una de esas niñadas de sabelotodo que se había mandado en el pasado no había encontrado nada mejor que tomar la malla completa de ramos disponibles.

Recordaba a su profesora de Estudios Muggles como una mujer estricta pero amable y muy comprometida por hacer entender a sus estudiantes lo importante que era el mantener buenas relaciones con los no-magos, fomentando así la comprensión, tolerancia y empatía. Además de algo que le faltaba a muchos de sus congéneres: humildad, humildad para no sentirse superiores frente a otros seres humanos con las mismas virtudes, necesidades y merecimientos que ellos.

Sólo con Lupin se había sentido lo suficientemente comprendida como para al fin reconocer su preocupación, en su compañía también había rumiado y exteriorizado sin tapujos su indignación por los dichos de esa mujer despreciable de Skeeter, además de acongojarse con el emotivo testimonio de Elphias Doge. Con él se sentía muy bien, se le hacía como una especie de hermano mayor con el que podía contar, era una suerte ya que los padres de Ron se esforzaban tanto por proteger a sus hijos que caían en el mutismo sobre cosas importantes y el resto de los miembros de la orden no sabían muy bien qué decir y que no en su presencia –sobre todo de Ginny-, lo que les había generado más de una situación incómoda.

Sin embargo, muchas veces se había quedado con cosas por decir y preguntas que hacer, no sabia bien porqué pero muy en el fondo tenía el firme convencimiento de que esas dudas estaban guardadas y esperando a la persona indicada para revelarse. Sin lugar a dudas era extraño porque no se le ocurría a nadie mejor que Lupin, pero llegado el momento esas frases permanecían ahogadas en su garganta, retenidas por impulsos que escapaban a su control y muchas veces mientras repasaba las posibilidades que se le presentaban en el futuro sintió unos deseos casi desesperados de hablar con alguien… alguien que no eran ni sus amigos ni Lupin y cuando eso sucedía acudían a ella con mayores bríos y claridad esas esquivas pistas que atribuía a un sueño del pasado en el que desahogaba todas sus esperanzas.

-¿Hermione? –Ron se le había acercado despacio para no asustarla, ya que hacía rato que la llevaba observando y sabía que como se había vuelto una costumbre en ella desde hacia un tiempo, se encontraba profundamente sumida en sus pensamientos.

-¿Ah? –Dijo estrepitosamente la chica dando un respingo tan grande que casi no podía entenderse dado el cuidado de su amigo para llamarla- ¿qué ya estamos en la hora? –le dijo levantándose de golpe y alisando su vestido mientras sus mejillas se coloreaban nuevamente después de la palidez sepulcral en la que habían estado casi toda la tarde.

-Sí, Ojoloco ya llegó y trajo a Mundungus con él, deberías verlo… se ve patético tiritando de pies a cabeza, es un verdadero cobarde y no me gusta nada que vaya con nosotros –le dijo Ron mucho más serio de lo que en él era habitual, eso porque estaba muy preocupado por lo que pudiera pasar, conocía del peligro y había muchas posibilidades de que Voldemort apareciera en medio de la operación, de hecho, era el quien estaba más seguro de que eso efectivamente pasaría y la idea de no poder estar al lado de Hermione cuando eso sucediera lo tenia muy tenso.

Hermione lo miró mientras él echaba un vistazo hacia la puerta de la cocina desde donde alcanzaba a distinguirse la figura baja y regordeta de Mundungus, su semblante era inescrutable y ella se preguntó quizás qué cosa estaría pasando por su mente en esos momentos, mientras que de pronto comprendía cuan grande estaba su amigo… era bastante más alto que ella y su pelo rojo intenso brillaba lanzando pequeños destellos cobrizos y sus facciones ahora definidas y alargadas de daban un aspecto más juvenil, las pecas que antes le cubrían gran parte del rostro se habían ido borrando y ahora sólo se le distinguían unas pocas entre la nariz y los pómulos dejando a la vista su saludable piel blanca como la leche. Se mordió el labio mientras la mano que él seguía manteniendo sobre sus hombros la abrasaba con un calor muy agradable y cuando subió la vista para mirarlo nuevamente se encontró con que sus grandes y claros ojos azules la miraban con curiosidad.

-Tie… tienes toda la razón –le dijo con la lengua enredada- aun no puedo creer que a él se le haya ocurrido la idea del camuflaje del verdadero Harry, pero Ojoloco dice que lo interrogó y que no detectó que estuviese bajo algún maleficio o nada de eso… me pregunto si algún otro hechizo es capaz de modificar la memoria de alguien, uno que no conocemos, tal vez es así como le metieron esa idea tan brillante y nada propia de él en la cabeza… no sé Ron, te juro que se me hace improbable que de repente Mundungus se haya vuelto tan listo, quizás deba echar una ojeada a los libros te traje, me pregunto si en alguno saldrá algo al respecto, aunque claro ya no hay tiempo… que contrariedad! ¿No crees?

Ron la miró un instante con el semblante ensombrecido pero después de unos segundos su rostro mostró su usual expresión tranquila y agradable, miró a su amiga con esos ojos grandes y tan limpios como el agua y sonriendo la animó a confiar un poco más en sus compañeros; después de todo –le dijo- ahora iban a depender unos de otros para que tanto ellos como Harry sortearan con éxito esa primera prueba, había decidido no asustar a Hermione y dejar de lado sus resquemores para no complicar las cosas, si no confiaba en Mundungus en Moody sí que lo hacía.

-Además –le dijo cuando ya regresaban a la casa- después de todo, seguro que el mismo Moody se encargará de mantener bien sujeto a Mundungus, tu sabes que si hay alguien desconfiado en este mundo es él, te juro ¡no te conté una vez en que investigó a mi padre? Bueno, tenia quizás algunos pequeños motivos, tu sabes, por lo que hace en el cobertizo de la casa con esos cachivaches muggles, pero de todas formas yo creo que…

Hermione lo miró agradecida, Ron siempre conseguía relajarla y transmitirle un poco de su optimismo y confianza en los demás, eso le gustaba de él, que era capaz de encontrar algo que rescatar de todas las personas, incluso una vez había mencionado que agradecía conocer a Draco Malfoy y que este fuese hijo de un millonario, de otra forma –le había dicho- no sabría de experiencia tan cercana cómo el dinero podía provocar graves casos de estupidez y que por lo mismo el prefería quedarse tal como estaba.

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La aventura que había resultado ser trasladar a Harry desde la casa de sus tíos hasta la Madriguera no había resultado tal y como habían pensado. El objetivo principal se había logrado era cierto, ahora Harry estaba con ellos, pero el precio que habían tenido que pagar por ello resultaba bastante caro: George, aunque intentaba minimizar y hacer bromas al respecto, había perdido una de sus orejas y lo que era peor, Moody había muerto. Voldemort lo atacó antes que a nadie y Bill lo había visto caer de su escoba a más de trescientos metros sobre el nivel del suelo.

Buscaron el cuerpo pero no lo habían encontrado aún y el pesar que les había producido esta perdida la llevaban todos como un emblema grabado en su memoria. Harry lucia distraído y ansioso, ya les había pedido tanto a ella como a Ron partir de una vez, pero ya habían prometido aguardar hasta que la boda de Bill y Fleur se realizara. Finalmente habían podido convencerlo contándole las medidas tan serias, -en su caso particular- extremas y dolorosas a las que habían recurrido para cumplir la promesa que le hicieran a finales del curso pasado, sin embargo, en su fuero interno, ella también tenia ganas de comenzar rápido la búsqueda de los Horrocruxs. No tenia idea de qué hacer y las vagas pistas con las que contaban la habían hecho pasar varias noches de insomnio, pero esa tensa quietud que condensaba el aire, la estaba volviendo loca y por eso comprendía perfectamente a Harry, más de lo que Ron podía llegar a hacerlo, claramente él se encontraba muy cómodo en su casa, junto a su familia y disfrutaba a concho lo que realmente podían ser los últimos momentos de felicidad y relajo… tal vez del resto de su vida ¿podrían morir? Desde luego, los tres tenían plena conciencia de ello.

Por suerte la proximidad de la celebración del matrimonio los había mantenido más que ocupados durante los últimos días, había mucho que limpiar, orden y cocinar por lo que tuvieron poco tiempo para conversar –cosa que la señora Weasley quería conseguir a toda costa ya que no aprobaba en absoluto lo que pretendían- pero eso no les preocupaba demasiado, claro que querían estar a solas pero el darle unos últimos momentos de victoria a la madre de Ron no era demasiado y después de que Harry les contara la visión que había tenido de Voldemort torturando al Sr. Ollivander ninguna cosa los había alertado lo suficiente como para convocar a una "reunión de emergencia" y se habían contentado con acatar sin más las inocentes peticiones de la señora Weasley. Aunque al correr de los días comenzaron a exasperarse y la llegada de la familia de Fleur –aunque todos muy amables- había convertido la casa en un hervidero de gente que iba y venia, la boda que uniría el destino de sus familias sería dentro de dos días y eso, aunque no les esperar nada bueno, al menos les agradaba por la perspectiva de poder al fin discutir lo que ya se les comenzaba a entrever como una imperiosa necesidad.

El cumpleaños de Harry había sido extraño. Todo había ido muy bien, tal vez demasiado, hasta que justo antes de comenzar la celebración el señor Weasley les anunciara que el Ministro iría a verlos. Scrimgeur resultaba muy desagradable y a ella no le había hecho ninguna gracia verlo, menos después de ser testigo del trato distante y petulante que había empleado con el padre de Ron. Después de unas tensas palabras les había dado tres artículos que Dumbledore les había asignado en su testamento, uno a cada uno: para Ron el desiluminador, a Harry la primera snitch que había atrapado y a ella el libro de Los Cuentos de Beedle el Bardo.

La entrevista había estado lejos de ser agradable, pero ahora se encontraban los tres en la habitación de Ron intentando desentrañar los misterios de los objetos que habían recibido. Al día siguiente les esperaba bastante más trabajo así que pronto decidieron dormir y se despidieron con la cabeza llena de preguntas sin aparente solución. Antes de echarle un último vistazo al pequeño y antiguo libro que ahora descansaba inocentemente sobre su mesita de noche, Hermione pensó que Dumbledore realmente era un experto en complicar las cosas o en, al menos, hacer de la respuesta más sencilla el destino más inalcanzable.

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¡¡No podía creer cómo se habían complicado las cosas!! La boda de Bill y fleur le parecía muy lejana… no había pasado en realidad tanto tiempo pero sí que sucedieron muchas cosas en el intertanto. Luego de creer que asistirían a la boda y "tranquilamente" partirían su viaje, se vieron obligados a partir de improviso. También había sido una suerte que tuviese esa sensación tan patente y poderosa de que algo ocurriría durante la celebración. Por lo mismo, se había empeñado en terminar de empacar y ordenar todo la noche anterior, desoyendo por primera vez una petición de la señora Weasley –le había pedido sacudir las cortinas y cambiar las flores de la habitación ocupada por los padres de Fleur- y se dedicó por entero a terminar los preparativos.

La boda en general había sido estupenda. Claro hasta que el caos se desató: el patronus de Kingsley les avisó oportunamente de la muerte del Ministro y de la caída del Ministerio en manos de Voldemort. Podía recordar vívidamente el sudor helado en su espalda y el peso en la boca del estómago mientras buscaba con desesperación a Ron antes de desaparecer llevándoselo a él y a Harry del lugar. Los Mortífagos ya habían llegado y lo que antes había sido una hermosa fiesta era ahora un campo de batalla. Muchos de los invitados desaparecían y otros corrían horrorizados por el ardían, eso había sido lo último que pudieron ver antes de llegar a Tottenham Court Road, en Londres. Llegar ahí definitivamente no fue lo mejor, ya que cuando se habían creído seguros nuevamente fueron atacados y escaparon por un pelo de un par de Mortífagos… había utilizado con ellos un embrujo desmemorizante –a petición de Harry- y la luz cegadora que emano de su varita y que vio reflejarse en los ojos de Dolohov se le hizo extrañamente familiar… muy familiar, ahora que lo pensaba era muy similar a la que muchas veces interrumpía la imagen de ese familiar y desconocido par de ojos negros que tanto la intrigaban… ese embrujo le resultaba conocido y aunque tenia la clara seguridad de nunca haberlo realizado se había sentido con bastante confianza al realizarlo, como si hubiese visto la forma en que debía hacerse…

-Pero… -pensó de pronto- pero si fui yo quien modificó la memoria de mis padres… -contrajo el ceño de inmediato, recordando que con la naturalidad que da el responder de inmediato a una pregunta da, ella había contestado a Harry que nunca había realizado ese hechizo- pero si lo hice… -se mordió el labio, ahora estaba muy confusa y con el cerebro trabajándole a toda maquina porque una parte de ella tenia la impresión de que en persona había realizado ese embrujo a sus padres, pero si lo pensaba un poco e intentaba hacer memoria, no tenia ningún recuerdo al respecto y además no se creía capaz de utilizar un encantamiento de esas características tan delicadas sin preparación a sus propios padres. Ahora la sorprendía haber sido capaz de hacerlo…

-¿Entonces cómo…? – preguntó en voz alta aunque no terminó de formular la pregunta ya que Ron había entrado a la sala y la llamaba a comer.

Estaban en ese lugar al que ella tanto había intentado descartar, Grimmauld Place. No habían pensado en un lugar mejor y no le había quedado otra opción que aceptar ir allí. La primera noche había sido especialmente complicada, Ron aunque había recibido la noticia de que su familia estaba bien, la información había sido tan escasa que de todas formas estaba muy intranquilo por lo que ella intentó apoyarlo lo mejor posible –para variar Harry tenia mejores cosas en que pensar y casi no interactuó con ellos ese día-. Tenia la seguridad de que ese lugar no era el mejor para estar y las protecciones que Moody había puesto contra Snape… la figura fantasmal y grotesca que asemejaba a Dumbledore seguía grabada en su retina y se preguntaba qué tanto podría afectarle en caso de que Snape se empeñara en entrar ahí. Cuestionándose ese tipo de cosas se había quedado dormida, sosteniéndole la mano a su amigo, no muy segura si el continuaba despierto.

Al otro día, sin embargo, su estancia en ese lugar se les reveló como la mejor de las decisiones, ya que averiguaron al fin que el hermano de Sirius, Regulus, era R.A.B. y luego de un interrogatorio a Kreacher se enteraron que nada menos que Mundungus Fletcher había robado el verdadero relicario, el Horrocruxs. Aunque nada podía resultar tan sencillo: ahora este estaba en poder de una de las personas más indeseables que recordara, Dolores Umbridge. Ahora el elfo se mostraba amable y servicial, por fin les había demostrado a sus amigos la razón de sus fundamentos en cuanto a la P.E.E.D.O. y ambos habían entendido que en el respeto debían fundarse las relaciones entre los magos y las otras criaturas mágicas del mundo. Todos habían casi olvidado –Harry sobre todo- los malos momentos pasados con el elfo y ahora le agradecían sus atenciones.

Mientras terminaba su estofado –obra del mismísimo Kreacher- miró a Ron al frente suyo que vertía con cuidado poción multijugos en unos frasquitos, utilizarían ese método para camuflarse en su entrada al Ministerio, misión en la que pretendían recuperar el verdadero relicario de las garras de Umbridge. Lupin había ido a verlos unos días después de que llegasen a la casa, pero su visita no había resultado ser lo que ella esperaba. Supieron entre otras cosas que Harry era perseguido como presunto culpable del asesinato de Dumbledore y que en su búsqueda habían torturado e interrogado a todo aquel que hubiese tenido alguna relación con él. Además perseguían a todo aquel que no pudiese demostrar su ascendencia mágica, y la obligatoriedad de todos los jóvenes magos del país de presentarse en Hogwarts a principios del año escolar. Claro que todo eso había pasado al olvido cuando Harry y Lupin comenzaron a discutir… era cierto que no estaba bien lo que planeaba hacer su antiguo maestro pero de todas formas Harry se había pasado un poco de la raya y la discusión había terminado con que este último ahora tenia un gran chichón en la cabeza y Lupin ofendido y furioso se había marchado de inmediato. Eso la contrarió tanto más porque tenia ganas de hablar con Lupin sobre sus dudas con algunas cosas que no le calzaban y ahora que emprendían ese viaje no veía muchas opciones de volver a verlo.

Esa noche era la antesala a su infiltración al Ministerio. Ella no estaba muy segura de que estuviesen preparados para tal cosa pero también entendía que quizás nunca lo estuviesen del todo y que tenían que moverse pronto. Una vez que Harry se retiró a dormir en el cuarto de Sirius, ella y Ron se quedaron un rato más en la cocina repasando algunas cosas y poco después ya se encontraba tumbada en su amplia y cómoda cama. Kreacher le había arreglado un cuarto en el segundo piso mientras ella había estado de guardia en las afueras del Ministerio y le había acomodado esa "habitación de invitados". El lugar se veía bastante bien y como el resto de la casa no parecía nada lúgubre ni abandonado, de hecho, Grimmauld Place estaba convirtiéndose en una bonita morada –claro en comparación a lo que era hacia un par de semanas. Sobre un escritorio junto a la única ventana de la habitación –que obviamente estaba cerrada- reposaba una jarra con agua fresca que el elfo seguramente había subido poco antes que ella llegase. Se dio media vuelta en la cama y cogió el ejemplar de El Profeta que había llevado con ella y que había arrojado sobre el escritorio con algo de furia después de leer la nota de esa víbora de Skeeter. Ron tenia razón sólo conseguía enfurecerse más leyendo tanta barbaridad junta, pero ella prefería saber qué era lo que estaba pasando fuera de esas cuatro paredes y no podía evitar leerlo.

Para no comenzar a rumiar se decidió a levantarse y mirar por un huequito en las cortinas el cielo nocturno, estaba muy despejado y había muchas estrellas brillando en el firmamento. De seguro esa seria una de las últimas noches del año tan claras… se estremeció un poco al pensar cuánto se jugaban al día siguiente. Si algo iba mal hasta ahí podría llegar su aventura y sólo ellos conocían la forma de acabar con Voldemort, la responsabilidad era mucha. De morir los tres antes de acabar con todos los Horrocruxs seria un desastre ya que nadie podría destruir definitivamente al Innombrable.

Un suspiro escapo de sus labios y regresó junto a la cama. Sobre ella ahora estaba el periódico que sin fijarse había vuelto a lanzar… lo miró distraída pero al hacerlo sus ojos toparon de frente con los de el hombre cuya fotografía ocupaba gran parte de la primera plana –Snape había sido nombrado el nuevo director, una ofensa total contra la memoria de Dumbledore-, ahí estaba su antiguo profesor de pociones mirándola con sus ojos negros y fríos sin una pizca de emoción en el semblante, lo único que podía suponerse era que la presencia de periodistas no parecía gustarle mucho y lo tenia algo exasperado… como cuando miraba a Neville ahora también alzaba una ceja con arrogancia antes de hacer una mueca de hastío… un escalofrió recorrió su espalda como un suave toque eléctrico, haciéndola entrecerrar los ojos involuntariamente al tiempo que un sudor frío empapaba su frente. Cayó de rodillas y permaneció así un tiempo, con la mente en blanco, sólo dejando que ese espasmo desapareciera por si solo. Sintiendo ahora como un cosquilleo en la punta de las manos se extendía por sus brazos y el resto de su cuerpo… sin razonarlo cogió entre sus temblorosos dedos la botellita que traía colgada al cuello y al fin pudo abrir los ojos.

No sabía muy bien lo que había pasado pero sí estaba muy segura de que no era la primera vez. Ese hormigueo general, el calor en la garganta y ese peso en la boca del estomago, le producían la misma sensación que ese recuerdo que tenia, ese que evitaba revelársele en su totalidad. Pestañeó un par de veces y dirigió la vista al diario otra vez, ahí se encontró con unos ojos negros que seguían viéndola fijamente… unos ojos negros.

-Pero qué demonios estoy pensando!! –lanzó con un tono de voz desproporcionadamente alto en contraste al silencio que la rodeaba. Tomó el periódico sin mucho cuidado y lo metió desordenadamente en el cajón de la mesita de noche.

Por desgracia no le bastó hacer desaparecer la imagen de su campo de visión, porque la imagen se había quedado grabada en su retina con una fuerza y precisión inusitada. No sabia a qué se debía toso eso pero francamente la asustaba mucho. Antes no se le había ocurrido quién podía ser el dueño de esos ojos tan especiales, esa persona que estaba buscando y que tenia la seguridad era quien podía contestarle todas esas preguntas que flotaban en su cabeza todo el tiempo… por un momento había llegado a pensar que esa persona no existía y que de alguna manera ella la había imaginado pero ahora…. Simplemente al ver esa fotografía había logrado reproducir al mismo tiempo y con la misma fuerza paralizadora todas esas emocione y sensaciones que en un recóndito espacio de sus recuerdos sabia haber sentido antes, y esos ojos… eran iguales a los que vio tantas veces en sus sueños. No entendía nada y eso la estaba matando de a poco. El no saber qué hacer para llegar al fondo de esas preocupaciones que la torturaban en silencio la exasperaba!

-Pero no puede ser ese tipo –se dijo en un susurro tratando de apaciguar sus pensamientos tan endemoniadamente negativos y es que imaginar que el asesino de Snape era el hombre con el que no paraba de soñar y en función del que había pasado días enteros conjeturando su paradero era demasiado espantoso para creerlo- su mirada por otra parte era fría y vacía, no se compara a la expresión que yo recuero. ¿Snape? Imposible que sea él, imposible… no puede.

-Ja! –soltó nerviosa y con una cara de desquiciada que por suerte ninguno de sus amigos vio- como si fuese posible! Yo nunca estuve ni cerca de ese espía traicionero… nunca hablamos de nada, lo único que me decía era cierra la boca sabelotodo insufrible, como si el fuese quizás qué cosa… de hecho el año pasado casi no…

Se quedo pensando en eso. Ahora que reflexionaba al respecto no recordaba una sola lección de pociones aparte de la primera del año… recordaba vagamente que por "bocona" la había castigado, pero aunque trataba no conseguía acordarse qué castigo le había puesto y eso era más que raro. Ese había sido el único castigo que había recibido en Hogwarts y no recordarlo no podía ser, algo así de seguro que había sido traumante ¿quizá tanto? Hizo el esfuerzo y no pudo evocar absolutamente ninguna otra imagen del profesor, ni siquiera durante las comidas o en algún pasillo del colegio… nada de nada. La noche en la torre venía a su mente de manera difusa y parcelada, sólo imágenes sueltas pero nada más. De ahí en adelante nada estaba muy claro, ningún recuerdo razonablemente "bien conservado" hasta su llegada a la madriguera, ¿sería que todo lo vivido desde la muerte de Dumbledore y la separación de sus padres la había superado a esos niveles?

Se rascó la cabeza en un gesto de ansiedad. Todo le resultaba muy extraño, esos eventos eran de suma importancia, no podía concebir que no lograra hacerse una buena imagen de todos ellos. Prefirió levantarse para despejarse un poco y se sirvió un vaso con agua por hacer algo. Todo estaba desquiciadamente enredado en su cabeza! Y mientras más vueltas le daba, más difuso parecía todo. Se recordaba ella corriendo con un nudo en el estomago y muy tensa corriendo tras Tonks y Luna hacia la torre y luego peleando contra un Mortífago loco que lanzaba hechizos por todo el lugar, luego recorriendo el castillo junto a Ron quien sangraba y llegando a la enfermería, también se acordaba de querer estar a solas, no sabia bien porqué si lo lógico hubiese sido estar junto a Ron, y posteriormente fastidiarse completamente al tener que hablar con Luna… ella le había dicho unas cosas raras, eso si lo tenia claro en la mente:

-¿Estas bien Hermione? –le había dicho con inusitado tacto al hablar, aunque sin mirarla, como le respondió que sí, ella había continuado, inusitadamente parlanchina.

-Siento lo del profesor Snape… pero nadie puede escapar a su destino ni a sus obligaciones en esta vida –ah! Eso si lo recordaba, la sangre le había hervido toda. No entendía cómo esa chica hablaba con tanta calma sobre Snape, ¿sus obligaciones había dicho? ¿De qué lado estaba esa ingenua adora Snorkles de cuernos arrugados?

-Es lógico esperar que personas tan sensibles se dejen llevar por sus sentimientos… para quienes tienen que enfrentar la lógica a la emoción es aun peor, ¿no lo crees? –todo eso le sonaba tan freak como las notas que su también lunático padre publicaba en El Quisquilloso, podía sentir la perplejidad que en su momento le habían producido esas palabras… Luna era muy extraña pero sí sabía que era algo más perceptiva que el resto de la gente y eso la había llevado a pensar otra cosa… Ginny.

Ginny estaba también en la enfermería, desconfiaba de ella, pero no recordaba porqué, de alguna manera lo que acababa de decirle Luna le parecía demasiado acertado, claro que aunque en el presente de estaba literalmente devanando los sesos no entendía porqué, estaba segura que en esos momentos lo tenía más que claro y esa desconfianza había trascendido su ya comprobadísima frágil memoria –quien lo diría! Tal vez se lo contara a Ron para que nunca más le hiciera bromas por acordarse de cada minúsculo detalle de los libros que leían- y era el fundamento de porqué ya no se sentía cómoda contándole nada privado… ¿esa sensación sobre ella se había quedado fuertemente grabada en su subconsciente? Pero volvió a Luna, ella parecía saber algo sobre lo que le pasaba ese día, y al parecer por eso se le había acercado, no podía ser de otra forma, ya que al escucharla se había sentido intranquila, como si de pronto alguien hubiese violado un fuerte sistema de seguridad en que hasta entonces había mantenido cierta información. Eso era ahora de lo que más tenía sed: información. En ese entonces había querido hablarle y ahora en el presente esos deseos se reavivaban con nuevos bríos, con un deseo rayando en la desesperación. Claro que ahora Luna ya estaba en Hogwarts y ese era el último lugar al que quisiera ir, no sabía muy bien qué le podía pasar si se encontraba con Snape en persona, ya había tenido bastante con su sola fotografía.

-¿Porqué todo es tan complicado? –se dijo antes de soltar una palabrota nada habitual en ella y empuñar su mano libre entorno a la botellita que brillaba tenuemente en su pecho.

Dejó el vaso junto a la jarra y regresó a su cama para dormir… o al menos intentarlo. Al otro día no podía amanecer mal ya que no había revisado bien si tenía todo bien guardado en su bolsito de cuentas. La entrada al Ministerio era lo que debía preocuparla ahora más que sus propias preocupaciones, sin embargo, la ansiedad que la carcomía tenia que ver con la expectación que le causaba el encontrar al fin la respuesta a sus extrañas sensaciones y pensamientos, a darle una explicación a ese brusco cambio en ella que no acababa de explicarse, a llenar ese montón de molestos vacíos que sabia estaban ahí, recordándole silenciosamente que algo estaba dejando de lado… y ahora las emociones que esa fotografía le había causado y además las tan extrañas palabras de Luna y esa desgastada memoria suya en la que ya nada parecía calzar con nada… sólo sabia que Luna podía decirle algo sobre eso que ella había olvidado y que desgraciadamente lo más probable era que Snape tuviese algo que ver en el asunto, ¿podía algo sonar más imposible?!! Con todo eso dándole vueltas en su ya adolorida cabeza se quedó dormida –o casi cayó inconciente sobre la cama sin siquiera cubrirse-. Su sueño era intranquilo, lleno de frases sueltas acompañadas de imágenes inconexas además de muy, pero es que muy improbable veracidad.

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Uy… Hermione siempre me cuesta más hacerla!!

Eh… ¿Qué les puedo decir? Awww LO SIENTO!!

El próximo capitulo tengo bien decidido que sea sólo de Severus, el me sale tan natural que ya lo extraño. Por cierto, decidí terminar Electricidad antes de terminar las memorias de Snape, así ya no me odian tanto, ya que lo otro son solo viñetas separadas. La lectura-novela en que se esta volviendo esto!!

Déjenme su mensaje, para saber que siguen vivas como yo, saludos!! :D

:P