Descargo responsabilidad no poseo Vampire Academy.
Capítulo 23 (Tal vez sea un nuevo comienzo)
La noche continuo sin problemas, Dimitri no era la vista pues después de nuestro ''encuentro'' por así llamarlo en el baño lo vi salir acompañado por su guardaespaldas, y por lo que pude ver el hombre estaba furioso. Trate de no pensar en él pero era inútil todos mis pensamientos iban a él, de cómo se sentía sus labios contra mi boca, en mi piel desnuda y como sus manos sabían donde tocarme me perdí tanto de él y aun que por fuera sonriera por dentro me estaba muriendo lentamente.
Al pasar de la noche Cristian se acercó a mí con el director de la academia de aviación al parecer lissa le había comentado mi elección de carrera y exceptuando por la mirada depravada que medio el director todo salió muy bien acepto en recibirme el lunes en su oficina, pensé que estaría emocionada pero lo único que sentí fue un vacío en mi interior, tal vez después de todo eso no era lo que deseaba en la vida.
André había sido el novio ''falso'' perfecto toda la noche y lo admito me sentí bien de tenerlo cerca pero no era nada comparado con tener a Dimitri Dios lo extrañaba tanto, solo quería olvidar los últimos días y volver a lo que fuimos antes de ese viaje que lo arruino todo y de nuevo las palabras de Cristian brillaron en mi mente '' todos merecemos una segunda oportunidad así sea para explicar '' tal vez él tenía razón pero una parte terca de mi me detenía sabía que podía arreglar esto si quisiera pero a veces el orgullo puede más que el amor o eso dicen por ahí.
Pero y si por el orgullo lo perdía, él no me pediría perdón para siempre tarde que temprano se tendrá que dar por vencido pero el hecho es que no quiero que se dé por vencido, yo lo amo pero mi auto estima como mujer está herido, y aunque puede que no haya sido un engaño por él, sabía que por parte de Tasha estaba regocijándose de la felicidad, aunque no lo sé según escuche después de su despido desapareció, otras en mi lugar estarían dichosas pero yo simplemente no podía algo me decía que aún no habíamos visto todo de esa mujer, y si una mujer dolida es peligrosa no me quiero imaginar una rechazada.
No sé en qué momento de la noche decidí ahogar mis penas con el alcohol sabía que la resaca del día siguiente sería un perra, pero por ahora era lo único que quería era olvidar a si sea por unas horas. Estaba sentada encima de la barra de la cocina bebiendo tiros de tequila con el amigo afroamericano de André que después del cuarto tiro de tequila me di cuenta que se llamaba Alan, y déjame decirte que era una muy buena compañía por no añadir que su novia también lo engaño así que en encima de esa barra habían dos corazón roto. Triste lo sé.
- Rose, te apuesto 100 dólares a que no eres capaz de tomarte una cerveza envenenada – Alan dijo cogiendo un vaso y muchos licores.
- Primero que todo que mierda es una cerveza envenenada – pregunte sintiéndome fuera de lugar, el mostro un conjunto de dientes blanco y hablo.
- Simple, tomas una cerveza y la combinas con tequila, Vodka, bacardi, y ginebra – vi como tomo un vaso cervecero y añadió la cerveza entera luego tomo los vasos de tequila y los lleno cada uno hasta el borde y luego los deposito en la cerveza haciendo la mezcla – que dices Rose – el termino mezclar de todo y me dio una mirada desafiante, al principio no quería Dios eso debe ser la muerte pero luego dije que lo que no te mata te hace más fuerte.
- Este bien – cogí el vaso y me lo iba llevar a la boca pero él no me dejo.
- Espera pequeña – él dijo y busco entre los gabinetes de la cocina y encontró lo que parecía una manguera trasparente – se toma por aquí pero antes debes de dar 10 vueltas – el me tomo por los hombros y dio las respectivas vueltas al llegar a la ultima los primero tragos estaba haciendo efecto – ahora mete esta boquilla en tu boca – el me paso la punta de la manguera – ahora apoya tu cabeza contra la barra como si fuera un almohada – hice lo que me dijo y la posición era un poco incomoda, él se paró encima de la barra con la cerveza en la mano y la punta de la manguera en la otra, vi que puso un embudo, enserio de donde saco esa mierda - Lista Rose – el pregunto y yo asenti. El comenzó a vaciar el vaso por el embudo y bajando por la manguera al llegar a mi boca pude degustar todos los sabores pero al final ya era uno, mi garganta quemaba y aun me falta media copa. Fueron los 10 segundos más largos de mi vida.
Cuando bebí la última gota no aguante más y escupí lo último Dios ahora sé a qué se debe el nombre, me levante demasiado rápido y el mundo empezó a girar a lo lejos pude escuchar muchas personas vitoreándome y no sabía que había tenido espectadores. Mierda creo que 100 dólares no valen la pena por lo que siento y sé que mañana tendré una resaca de mierda.
- Te felicito Rose – Alan me paso un billete de 100 dólares que puso entre el camino de mis pechos.
En este punto estaba perdida mi cabeza se sentía en otro mundo y me sentía feliz sabía que era por la embriaguez pero no me importo, esto era lo que necesitaba. Tome la mano de Alan y André y los lleve a la pista de Baile. Afuera era frio pero en mi estado no lo sentí, pude olvidarme de todo de Dimitri de Tasha y de cada dolor que sentí en las ultimas hora me sentía libre así fuera por una noche.
Baile por lo que parecieron horas y después de un tiempo pude ver que Lissa y Cristian se unieron a nosotros la noche estaba cayendo rápidamente y mi estado de embriaguez subía con la misma rapidez, y aun que estaba pasando muy bueno mi pecho se sentía vacío, deseaba poder haber dejado con Dimitri y en este momento estaría en el calor de sus brazos… sacudí mi cabeza desechando esos pensamientos ¡STOP ROSE! Me reprendí a mí misma.
- Rose será mejor que dejes – Lissa me aparto a un lado ella estaba un poco ebria pero no igual que yo.
- Porque si me estoy divirtiendo Liss – hice un puchero no quería dejar.
- sí y estas demasiado ebria, al igual que todos – ella dijo en modo mamá.
- Hey tu igual – exclame ofendida.
- Si pero Almenos yo aún estoy de pie y no camino para los lados – mire a mi alrededor y pude ver que era verdad, André estaba al lado de la piscina abrazando una botella de Vodka, Alan tenia a una joven en sus pies besándola y prácticamente tenido sexo en la mitad del jardín, Gracias al cielo la gente importante no estaba no me quiero imaginar el escándalo. Entrecerré mis ojos y pude ver mejor a la mujer y casi me caigo de para atrás era Gail. Ja lo sabía era una puta como todas.
- Esta bien lo que digas, puedes buscar mis escoltas – pregunte mientras bebía mi última cerveza. Ella asintió y se fue a donde se suponía que estaba Mikhail y Pavel.
Alrededor de dos minutos después mis dos bombas sexis aparecieron con su rostro en blanco, antes quería divertirme con Pavel pero ahora solo quería a Dimitri, mi mente trajo de nuevo la imagines de el con Tasha y sentí mi ira crecer pero esta vez no lo quería lejos, quería golpearlo y hacerlo sufrir como el a mí. Pavel me cargo hasta el auto, si lo se así de mal estaba que no podía dar dos pasos sin caer, pero que puedo decir me bebí mas de la mitad del el licor de la casa. El me acomodo y abrocho el cinturón y ambos se metieron en el auto. Mientras el auto se puso en marcha, mire a la noche y sentí tantas emociones ira, tristeza, amor al parecer mi cabeza estaba lleno de pensamientos el día de hoy, pero después de ese beso en el baño mi mente se confundió, la mirada tan determinada en su cara al decir que me recuperaría cueste lo que le cueste y si de verdad me ama y todo ha sido real, pero de nuevo esta esa perra Dios la odio tanto, y antes de poder aclarar mis pensamientos las siguientes palabras salieron de mi boca.
- Al apartamento de Belikov – Tanto Pavel como Mikhail me dieron miradas extrañas – no quiero repetirlo – advertí con la mejor voz que pudo salir, sabía que no estaban intimidados pero sabía que respetarían mi decisión.
- Si señorita – fue todo lo que respondieron.
Pavel cambio de dirección y se entró en la gran ciudad y a pesar de que era de noche y estaba desierta era hermosa e iluminada. No sabía por qué había dicho ir donde Dimitri pero sentí el impulso de haberlo, no sabría que decir ni que hacer solo sé que quería verlo y no sé si eran los tragos hablando o yo mi racional.
El coche se detuvo en el gran edificio y lo mire por lo que pareció una eternidad, parecía tanto desde la última vez que estuve aquí, Salí del coche sin ayuda de mis guardaespaldas, los tacones hijos de puta me estaban matando por lo que me los quite y los tire en plena calle la verdad no era relevante, abrí la puertas de cristal que daban al vestíbulo y el vigilante salió disparado de su puesto.
- Buenas noches en que puedo servirle – vi que su mirada viajo por mi cuerpo.
- Nada muchas gracias – respondí y Salí corriendo hacia lo ascensores sabía que él quería detenerme pero a lo lejos escuche a Mikhail hablando con él, cuando las puertas se cerraron presione el piso de PH y espere a subir.
El ascensor tomo más tiempo de costumbre o eso pensé yo cuando escuche el ruido anuncio mi llegada, mis sangre palpitaba a mil, tal vez no fue una buena idea venir después de todo que voy a decir, o peor que pasa si esta con alguien, bueno solo hay una forma de saberlo. Salí y camine hacia la única puerta que había en el piso, levante mi mano y quería tocar pero no encontraba la fuerzas. La baje y tome una respiración profunda y tome todo el valor del mundo y toque duro en su puerta.
Espere y espere pero nadie abrió, debo admitir que me sentía un poco triste, quería marcharme y cuando estaba a punto de hacerlo las puertas se abrieron, espero encontrarme con una bella dama pero me encontré con un hermoso Dimitri, pero no era el mismo, su traje impecable estaba desorganizado su corbata estaba alrededor de su cuello y su cabello era desastroso, tome sus ojos y eran rojos como si hubiera llorado, pero no podía ser tal vez estaba imaginado cosas.
- Roza – fue todo lo que dijo antes de que mi mano golpeara duro contra su mejilla. Dolió como una perra pero sentí que un peso se levantó de mis hombros aún estaba furiosa pero me sentía más tranquila conmigo misma – que mierda significa esto – él dijo sobándose la gran marca que ahora estaba en tu mejilla.
- Te lo merecías – arrastre las palabras sabía que había alcanzado mi estado máximo de embragues.
- estas ebria – él dijo y pude ver ira en sus ojos.
- Muy buena deducción Sherlock Holmes – Rodee mis ojos.
Él no dijo nada simplemente me tomo por un brazo y me entro al apartamento y la vista me dejo shok, todo el lugar estaba destrozado y habían miles de cosas rotas en su sala de estar había cientos de botellas vacías de licor si no conociera a Dimitri diría que hubo un robo.
- Que paso aquí – señale sorprendida.
- Lo mismo que paso con mi vida – él no me dio una segunda mirada y me guio hasta su cuarto.
Cuando entramos el cuarto no era diferente al resto de la casa su cama era desorganizada y todas las porcelanas estaba rotas en miles de fragmentos. El me guio hacia su cuarto de baño y encendió la ducha estaba confundida de por qué. Vine aquí para gritarle no para verlo bañar. Él se volvió hacia a mí y por primera vez pude ver la tristeza marcada en sus ojos, se acercó a mí y pensé que me iba a besar pero me tomo por los brazos y me metió en la ducha.
- Hijo de puta esto esta helado – grite como el agua helada golpeo mi cuerpo.
- Piénsalo la próxima vez que tomes hasta prácticamente olvidarte de cómo hablar – él se quedó parado afuera de la ducha pero sosteniéndome para no dejarme salir.
- Dimitri por favor está muy frio – yo rogaba como mis dientes titiritaban.
Él cerro la llave y me saco cargada estilo novia, me llevo a su closet y me paro en la mita, mi cuerpo se sentía como un cubo de hielo y no ayudaba mucho que estaba en ropas mojadas. Él se acercó a uno de sus estantes y saco unos bóxer, una sudadera que me llegaba posiblemente hasta las rodillas y unas medias. Lo puso todo sobre una silla y se devolvió a mí, me quito el vestido y las bragas pero nunca me miro a la cara y sabía que sus ojos no mostraban la lujuria eran más bien de tristeza. Como me ponía su bóxer pude oler un toque licor en él.
- Tu también estas bebiendo – señale lo obvio.
- Si – fue todo lo que dijo.
- porque a mí me haces congelar y tú te quedas hay como si nada – pregunte furiosa como puede juzgarme cuando él hace lo mismo.
- porque a diferencia de ti yo si se manejar mis tragos – su voz era ronca pero con autoridad y sabía que era verdad, vi su mejilla aun colorada y me sentí culpable. No quería causarle daño.
- siento lo de tu mejilla – dije mientras él ponía las medias en mis pies, era tan dulce la última vez que me vistió era después de haber hecho el amor en su jardín cuanto quería volver a eso. El levanto la vista y me dio una media sonrisa pero no llego a sus ojos.
- No lo sientas, me la merecía – fue todo lo que dijo y lo deje pasar estaba de acuerdo con el aun que aún me sentía triste por haberlo hecho.
El termino de vestirme y se paró a mi nivel, nuestros ojos se encontraron y en ellos vi tantas emocione y por primera vez no vi el hombre dueño del mundo, vi un niño asustado mi corazón se rompió de solo verlo así, levante mi mano para tocar su mejilla y el cerro los ojos esperando el golpe. No podía creerlo él se dejaría golpear de mi pero el caso es que no lo haría nuca más, puse mi mano en su mejilla y él se inclinó ante mi toque saboree este momento, el abrió sus ojos y me miro por lo que pareció una eternidad, levanto su mano y la llevo a mi cabello y pude ver como deslizo la peluca mojada por mi cabello.
- Así está mejor – el susurro, le di un sonrisa sincera la cual el devolvió. – ven tienes que dormir un poco aun estas un poco ebria – quería negarme pero sabía que tenía razón, además si quería hablar con él tenía que estar en mis cinco sentidos.
El me llevo a su cama y de un cajón saco cobijas térmicas nuevas lo cual di las gracias mi cuerpo aún estaba congelado, el me acostó en una parte de la cama y encima puso las colchas, vi que se iba y no quería, solo quería tenerlo aquí conmigo. Tome su mano y lo detuve.
- Quédate – suplique, vi la batalla en sus ojos pero el no dijo nada solo asintió y se metió a mi lado.
Él no me toco me dio mi espacio pero eso era lo que menos quería, por lo que me di la vuelta y enterré mi cara en el hueco de su cuello inhalando su aroma. Me sentía en casa. Él paso un brazo por mi cintura y me atrajo más a él y di la bienvenida a su toque. Suspire feliz de estar en sus brazos sabía que había mucho de qué hablar pero le daría la oportunidad de explicar, Sparky tiene razón todos merecemos una segunda oportunidad. Mis ojos se sentían pensado al igual que mi cuerpo y sentí que el mundo desaparece ante mi vista y lo último que escuche fue.
- Te amo Roza – con voz entrecortada y con eso caí en un sueño en los brazos de mi amado.
Bueno otro capítulo, lo siento pero me sentí con la necesidad de hacer este capítulo, el drama aún no ha acabado pero tal vez ellos dos merecen un oportunidad, y será lo que vio Rose es verdad de ver a Dimitri llorando, bueno tal vez en el siguiente capítulo nos demos cuenta.
Siento publicar tan tarde es solo que estudie todo el día y pude escribir ya muy tarde pero aquí esta echo y terminado.
Y por último quiero dedicar este capítulo y a partir de aquí todos los que siguen a una persona muy especial '' Ims86'' ella ha sido una de mis seguidoras más fieles. Gracias por esos comentarios y por alentar mi historia.
Bueno eso es todo les mando muchos besos y abrazos aplastantes
Tener una buena noche / mañana
Maria Isabel.
