Aquí estamos respondiendo los reviews :D

- fenixentrecuerdas: Hola :D no te preocupes por no haber dejado review, con tal de que te guste la historia yo soy feliz .u. Me alegra que te haya gustado el papá de Hinata TuT a decir verdad yo amé como me quedó XD. Sobre tu idea con respecto a los padres de Tobio :B pues, moldeé algo muy parecido a lo que dijiste pero no igual(? En fin, espero que te guste este capítulo ;D y muchas gracias por haberme dejado un review .u.

- Koko-chanEvans: Me alegra que te hayan gustado sus padres *u*. Lamento que hayas tenido que leer esto tan tarde en la noche uvu, pero espero que con este drabble me perdones por hacerte desvelar XD. Gracias por comentar y tú también cuídate :3.

- alguienquemira: Síp, me quedó muy largo XD y este drabble también TnT. Lamento no haber escrito mucho sobre Natsu /: pero traté de enfocarme solamente en Tobio y en sus suegros xd. En fin, gracias por comentar y aw XD no me acoses por favor u / u, que cumpliré con ese hot ;D.

- Fangirlear4Live: Tenía un poco de miedo sobre como se tomarían a papá-Hinata, pero me encanta que te haya gustado x3. Sobre los padres de Tobio yo también me los imagino así xD y tomé tu día esa de "hacernos perder el tiempo" ;D. Aún así hay cosas distintas con su madre e_e, no sé, espero que te guste :c. Muchas gracias por dejarme review sieeeeeeeeeempre y espero que este drabble te guste :B

- shioris-san: La verdad es que yo estaba al lado tuyo cuando estabas hablando con tu amiga sobre eso :|, entonces, me gustó tanto lo que hablaron que lo escribí en mi drabble(? Okey... XD, me alegra que te haya gustado y espero que este drabble también te guste :D, sin más, gracias por comentar.

- Minka'Sunflowers: Yo creo que Natsu realmente le declararía la guerra a Tobio, por robarle a su querido onii-chan y por transformarlo en homo(?. Sobre el drabble de hoy, pues... leelo y verás si te da miedo el resultado XD. Me alegra que te haya gustado la parte de la sandía :'D. Muchas gracias por tus palabras n_n me ayudan mucho -u- y tranquila xD de que escribiré algo hot, escribiré ;n; ¡En fin, muchas gracias por comentar!

- TaraKinomiya: Lo siento u-u pero no quería entran en detalles, el suspenso es hermoso eue. Me alegra que te haya caído bien el padre de Hinata. Sobre tu pregunta, lo iba a colocar en el drabble pero bueh, se me olvidó xD. Según yo, es como de la misma estatura que Tobio :v. Y sobre lo de tus suegris, pues, yo también me los imagino así XD. Tomé prestada tu descripción física ya que nuestras mentes se conectaron(? ya que yo también me los imaginaba así o3o. Me ayudaste mucho igual c:, espero que te guste este drabble y que disfrutes la actitud de tus suegros XD. ¡Gracias por comentar!

- Guest: Gracias por decírmelo, pero es una serie de relatos y no todos tienen lemon. Aún así prefiero consultarlo con los lectores a si que les preguntaré y veré que responden. Te agradezco si que me hayas dicho xD, así que gracias -w-

- Yui Tori: No te preocupes, entiendo que te hayas estancado uvu (yo me estanqué con este drabble XD) pero puedes leer tu fic entero y ahí algo se te puede ocurrir (? o ver imágenes o escuchar música, no sé xD a mí me funciona escuchar música -aunque el drabble no tenga nada que ver con lo que escucho-. En fin, me alegra que te haya gustado y sí, Kageyama fue aceptado c': Sobre eso de quedarse a dormir... no lo había pensado ewe, me has abierto mi mente, thanks. Espero que te guste este drabble XD aunque no hicieron nada extraño :c, bueno, espero que te guste sí y gracias por comentar :D!

- bibi: Tranquila :D aquí está el próximo capítulo que espero que te agrade TuT. Gracias por dejarme review x3.

- Mikusu: Me alegra un montón que te haya gustado el drabble TuT, le apunté a tu debilidad oh sí ;D. Me alegra también que te haya gustado el papá de Hinata n_n es un amor. Gracias por comentar y espero que te guste este drabble c':


Lamento mucho la demora T-T pero este drabble me dio muchos problemas y tuve un bloqueo mental horrible DDDDDx

Pero en fin, ¡¿cómo están gente bonita!? :D Yo aquí con hambre como siempre e-e (LLEGAMOS A LOS 200 REVIEWS, PERO QUÉ CARAJOS SUCEDE AQUÍ DX, ¡MUCHAS GRACIAS!)

Les traigo el penúltimo -pero ahora si que penúltimo- capítulo de esta serie :DDDDDDD

Les agradezco sus hermosos reviews y sus favoritos y alertas. Y en especial que hayan seguido esta serie :3

Les dejaré algunas notas como en el anterior capítulo, para ambientarse más(? (lamento si son molestas u.u)


1.- El padre de Kageyama es algo así como un oficinista(?, empresario(?, algo así XD.

2.- Hinata lo nombra "Kageyama-san" lo que significaría "señor Kageyama"

3.- Ambos chicos están usando la misma ropa que en el drabble anterior.

4.- Hay una parte algo enredada en el drabble, en donde Hinata se comienza a preguntar muchas cosas, espero que entiendan lo que quise escribir(? :c


Y eso es todo ñ-ñ si hubo algo que me faltó, me disculpo pero tengo mucho sueño ~

Más abajo les haré unas consultas sobre algo importante :c

Sin más ~

Haikyuu es de Furudate Haruichi.


Drabble 26: Yerno / Parte II


– Hinata ¿estás bien?

– ¡Cla-Claro que sí que no!

– ¿Qué significa esa respuesta? – suspiró – ya te dije que estés tranquilo. Todo saldrá bien.

– ¡Pe-Pero…!

– Ya veras, no te preocupes.

Le revolvió suavemente sus anaranjados cabellos en medio de la calle, los cuales se combinaban y hacían juego con el lindo atardecer de ese día domingo.

Luego de terminar con la familia de Hinata, de despedirse y de prometerse que se volverían a ver, Kageyama y Hinata se dirigían hacia la casa del primer nombrado a conocer a sus padres.

El pequeño chico que comúnmente se le veía emocionado y brillante, ahora estaba apagado y temblando como una gelatina de los puros nervios que le daba el hecho de que conocería a los padres de su novio, ósea, a sus suegros.

Y aunque Kageyama le dijera que no se preocupara en realidad no lo podía hacer. Esta situación era para preocuparse, por supuesto que lo era. Si recordaba el comportamiento egocéntrico e hiriente de Kageyama cuando recién lo conoció, seguramente uno de sus padres tendría ese comportamiento –un poco menos que el peli negro–pero a las finales igual. ¿Sería su madre? Posiblemente, los hijos hombres a veces nacían con cualidades de su madre. ¿O sería el padre? Sí era así, podía darse por muerto en ese mismo instante.

Tenía una idea de cómo podían ser. Serios, responsables y algo severos –algo– según lo que le había dicho Kageyama, ya que siempre cuando le preguntaba sobre sus padres lo único que decía era que casi nunca estaban en casa y que se la pasaban trabajando.

Pero también sabía que de nada le ayudaba pensar en cómo serían sus suegros, ya que si se lo seguía pensando más nervioso e inquieto se pondría, por lo que continuó caminando al lado de su novio mientras escuchaba los fuertes latidos de su corazón retumbarle en sus oídos y sentía ese molesto hormigueo que se había adueñado de su estomago una vez fuera de casa.

El atardecer rápidamente se volvió un poco más oscuro a medida que caminaban, dándole la bienvenida a unas pequeñas y tímidas estrellas que se dejaron mostrar ante los ojos del chico más bajo.

Miró el cielo en un intento de calmarse, sintiendo la fresca brisa de verano que siempre se levantaba al atardecer, rozándole y moviéndole sus finos cabellos, causando que por unos segundos se olvidara de su nerviosismo, concentrándose en sentir solamente el dulce viento.

– Ya llegamos.

Pero justo tuvo que informar su novio, mandando al carajo la poca tranquilidad que había sentido en tan solo unos segundos.

– Estúpido Kageyama.

– ¿Qué te pasa?

– ¡Me había calmado y tu vas y dices eso!

– ¡Qué más quieres que haga si ya llegamos!

– ¡Uwah, ya no quiero! ¡Tengo miedo!

Frente a la blanca casa del peli negro Hinata se agachó y se cubrió su cabeza con ambas manos intentando de protegerse ante el repentino miedo que le había llegado.

– Ah, este idiota.

El chico más alto solo se quejó y luego se agachó para quedar a la altura de su novio.
Le tomó ambas manos y las retiro lentamente de su cabeza, tomándolo luego de sus mejillas que no tardaron en sonrojarse ante su acción, obligándolo gentilmente a levantar su rostro y mirarle.

– Hinata, tranquilo. Pase lo que pase adentro recuerda que yo estoy contigo.

– E-Está bien.

Acercó su moreno rostro al níveo y le dejó un pequeño y dulce beso en la mejilla derecha, haciendo sonrojar nuevamente al chico de cabello alborotado, sonriendo ante su reacción tímida.

"Ah maldita sea, es tan lindo"

– Bien, vamos – se levantaron y Tobio miró su teléfono – aún no ha llegado mi padre así que mi madre debería estar dentro.

– Okey.

Kageyama abrió la puerta de la reja y pasó al ante jardín seguido de un tembloroso Hinata. Abrió la puerta de su casa, entró y de inmediato llamó a su madre.

– ¡E-Espera Kageyama! Déjame preparar–

– ¡Oh Tobio!

No pudo continuar hablando ya que una voz de tono agudo había gritado desde el segundo piso de la casa, bajando a una gran velocidad por las escaleras y una vez llegada a la entrada tomó ambas manos de su hijo y las envolvió con las suya.

Hinata solo se mantuvo como espectador desde el ante jardín.

– ¡Tanto tiempo hijo mío!

– Sí.

– ¿Cómo estás? ¿Cómo te ha ido en la escuela? ¿¡Y el voleibol!? ¡Oh! hoy tenías que presentarnos a alguien, o eso decía tu mensaje en mi teléfono. ¿Quién es? ¿Tu novia?

– Madre – Kageyama de inmediato se soltó de las manos de su madre y se giró para tomar las pequeñas de Hinata – Él es Hinata Shouyou.

– ¡S-So-Soy Hi-Hinata Shouyou! ¡E-Encantado de conocerla!

– Un gusto también, Hinata-kun – le sonrió dulcemente.

– Él es mi novio, madre.

Pero la dulce sonrisa de la mujer se desvaneció de inmediato al escuchar lo que su queridísimo hijo le había mencionado, mirando confundida al pequeño de cabello ondulado.

– ¿Novio?

– Sí.

– ¿No… vio?

– Sí, madre.

– ¿Hace cuanto?

– Hace como nueve meses.

– Nueves meses…– la madre se acercó lentamente hacia el pequeño y le tomó su lindo rostro entre sus manos, observando cada rinconcito del rostro del más bajo.

– Ósea, que si Hinata-kun hubiera sido chica… ¡Ya estaría pariendo a esta hora! ¡Haciéndome abuela! ¡A mí!

– Madre ¿de qué estás hablando?

– Pero ¿qué hacemos aquí? Vamos, pasen chicos.

Ignorando completamente la pregunta de su hijo y tomando a Hinata de un hombro los adentro al living de la casa.

Hinata estaba estático, no sabía qué hacer ni cómo reaccionar ya que… ¿lo había aceptado? ¿La madre de su novio lo había aceptado? Esa era su gran duda en ese instante ya que no había dado alguna señal de aceptarlo o si es que la dio, él no la captó.

– Dime Hinata-kun, ¿qué te gusta de mi hijo?

– ¿Eh?

– Traeré jugo.

Suspirando, se alejó de las dos personas brillantes que eran dirigiéndose a la cocina para servir jugo.

La madre lo había hecho sentarse en el sillón mientras ella le tomaba su mano izquierda y se sentaba a ese lado de él, emocionada por preguntarles muchas cosas.

– Bu-Bueno…– "¿¡Qué le digo!? ¡Ni yo sé por qué me gusta!" – Cu-Cuando lanza para mí, lo hace t-tan increíble que…

– ¿Te gusta porque es habiloso en el voleibol?

– No, si, ósea… como le digo…

– Aquí, jugo.

"¡Salvado por Kageyama!"

El peli negro le ofreció un vaso a su madre y a su novio, mientras él se sentaba en una de las sillas del comedor ya que el living y el comedor estaban juntos en la misma habitación.

La madre tomó un poco, siguiéndole tímidamente Hinata mientras miraba nervioso por el vaso a su novio, quien solo le sonreía levemente sin que su madre lo notara.

O eso creyó.

– ¡Oh, Tobio ha sonreído!

– No lo he hecho – le dijo bufando.

– ¡Buuaaahh, mi bebé ha sonreído!~ – dijo melodramática mientras se secaba lagrimas invisibles de sus ojos.

– Di lo que quieras.

A Hinata le sorprendió que su novio se dirigiera hacia su madre como si fuera una persona de su edad, o como un muchacho del equipo, ya que él normalmente se dirigía a su madre con respeto. Él nunca podría responderle así como había hecho Kageyama.

– Pero Hinata-kun aún no ha respondido mi pregunta.

– ¿Eh?

– Vamos dime. No tiene nada de malo en decirlo.

¿Qué diría ahora? Teniendo a Kageyama frente a él a solo unos metros le daba vergüenza hablar de eso.

¿Cómo reaccionaría ante lo que diría?

Gwaaah, de verdad que le daba vergüenza decirlo.

– ¿Y bien?

– Me… me gu-gusta cuando so-sonríe…

– ¿Ósea que te enamoraste de su sonrisa? – le dijo directa.

Ya sabía de dónde había sacado eso Kageyama.
Decir las cosas sin siquiera pensar en cómo se sentiria el otro.

Hinata se sonrojó ante lo dicho por su suegra y giró el vaso entre sus pequeñas manos y dedos, mientras asentía.

– N-No es solo eso…. Cuando jugamos, hace una expresión l-linda. Se emociona y se divierte al igual qu-que yo…

De inmediato mira tímidamente a su novio y ve que éste le mira un tanto sorprendido ante lo que le había respondido a su madre.

Se quedaron mirando atraídos por los ojos del otro, encerrándose en su burbuja como muchas veces hacían, sin darse cuenta que la madre de Tobio los miraba consciente de que se habían olvidado de ella.

– Mmh, ya veo. Acá en casa no se le ve mucho a Tobio sonreír, por eso me emocione cuando hace un rato te sonrió, Hinata-kun – habló llamando la atención de ambos obligándolos a romper su linda burbuja.

– Si no sonrío es porque no me divierto aquí.

– Lo siento tanto Tobio. Si nosotros pudiéramos estar más a menudo aquí te divertirías como es debido.

– Claro.

– ¿Kageyama-san usted en qué trabaja? – se atrevió a preguntar el pequeño.

– Soy abogada – le dijo sonriente – y la mayoría de los casos en que trabajo son muy largos~, por eso Tobio siempre se queda solo en casa.

– Oh, ya veo.

– Y aunque yo lo extraño, él siempre me dice que él no a mí, y eso me pone triste como madre – se quejó con el pequeño.

– Kageyama eres malo con tu madre.

– Cállate.

– Eso no se hace – le reprendió como a un niño pequeño.

– Está bien – rechistó haciendo un mohín gracioso.

Aún quedaba una hora para que el padre de Tobio llegara, por lo que para matar el tiempo la madre del peli negro le hizo muchas preguntas al solcito de yerno que se había ganado.

Por ahora, había sido aceptado por su suegra.


La madre de Kageyama era alta, incluso más alta que Hinata. Medía alrededor de un metro setenta.

Tenía el cabello largo, llegándole a la cintura, un poco con ondulaciones y de un color azul muy oscuro muy parecido al de un novio. Su piel era blanca y se veía muy suave. El color de sus ojos eran idénticos a los de su hijo, pero a diferencia de éste la mirada de su madre era amable y alegre.

Con el bombardeo de preguntas que le había realizado se dio cuenta que era muy persistente. Había que responderle todo lo que preguntaba. Era exaltada, se había emocionado con muchas cosas que le había nombrado Hinata, entre ellas el ataque monstruoso que tenía con su hijo.

Era un poco directa y muy sincera con sus emociones. Ante eso, no pudo evitar sentirse identificado con su suegra ya que en ciertos aspectos se parecían.

Y era alegre muy por el contrario de Kageyama. Pero sí se parecían en algo, cuando sonreía era la misma sonrisa que hacía su novio cuando jugaban voleibol.

Una sonrisa de emoción.

– Ya es la hora – habló mientras miraba el reloj colgado en la pared – Tobio, quiero que sepas que independiente de lo que diga tu padre, yo los apoyaré ¿está bien?

– Sí.

– Hinata-kun – tomó las manos del pequeño y lo miro a los ojos. Sus ojos eran igual de potentes como los de Kageyama – diga lo que diga mi esposo, no dejes que te intimide.

– E-Está bien – respondió nervioso.

– Yo los apoyaré a ambos en su relación, siempre y cuando estén dispuestos a ser serios con ellas.

– Ya era hora que lo dijeras – dijo un tanto molesto por esas palabras.

– Me conoces bien, hijo.

De pronto, se escuchó la puerta de la reja abrirse. Hinata se impacientó y comenzó a temblar nuevamente como lo había hecho alrededor de una hora atrás. Se había relajado tanto con la madre de su novio que se había olvidado por completo que existía su suegro.

"Eres un mal yerno" se auto reprendió.

Luego, la puerta de la casa se escuchó y un "estoy de vuelta" se escuchó. La madre de inmediato se levantó y se dirigió a recibir a su esposo.

– ¡Oh, cariño bienvenido!

– Sí, ¿y Tobio?

– Está en el comedor. Tiene que presentarte a alguien.

– No me lo digas, ya sé, por algo estoy aquí.

– Es alguien muy importante, así que ten cuidado con lo que dices.

– Ya veremos.

Uwah, solo bastó escuchar esa pequeña conversación para hacer temblar de miedo a Hinata, disminuyendo el poco valor que había obtenido en ese corto lapso de tiempo.

Ambos chicos se habían levantado de sus lugares manteniéndose al lado del otro mientras sus manos se apretaban levemente.

Kageyama sabía que la peor parte estaría por venir una vez que su padre entrara al comedor. Si bien le había dicho durante todo el camino a Hinata que no se preocupara por sus padres, en realidad si tenía que preocuparse pero solo de su padre.

Pero tampoco quería colocarlo más nervioso de lo que ya estaba, por lo que solo optó para decirle aquello. Aunque eso ya no importaba mucho ahora, ya que posiblemente su padre estaba a solo cinco pasos de entrar al comedor-living y encontrarse con semejante noticia de que su único hijo tenía "novio" en vez de "novia".

Escuchó como el pequeño chico a su lado tragaba sonoramente saliva, por lo que desvió su mirada hacía él encontrándolo peor a como se colocaba antes de jugar un partido.

Apretó levemente su mano para llamarle la atención, y una vez que el pequeño lo miró, le sonrió suavemente en un intento de tranquilizarlo. Hinata se lo quedó mirando sin siquiera pestañear, atraído por la dulce sonrisa que hace horas le había estado regalando solo para que no se colocara nervioso, sonriéndole de vuelta mientras sus pómulos lentamente se calentaban, devolviéndole gentilmente el apretón de manos.

Pero el momento tierno y tranquilizador se vio cortado bruscamente por la intromisión de un hombre tan alto como Tobio, haciéndoles girar sus rostros y ver a la madre desde atrás de aquel hombre sonriéndoles de alguna forma… extraña.

Como de lástima.

– P-Padre – le habló pero al no ver respuesta ante su llamado, prosiguió – quiero presentarte a Hinata Shouyou, mi novio.

– E-Encantado de–

– ¿Novio?

Hinata quiso presentarse como es debido, como sus padres le habían enseñado, pero fue brutalmente cortado e interrumpido por el gran hombre, callándose de inmediato mientras un pequeño silencio incómodo comenzaba a generarse dentro de la habitación.

– Sí, mi novio.

– Ah…– suspiró – ¿Es enserio?

– Cariño…

– No, tú, mantente callada – le dijo a su esposa de forma neutral para dirigirse nuevamente a su hijo – ¿Es enserio?

– Padre…

– Tan solo responde, Tobio.

– Sí, es enserio – dijo decidido.

– ¿De verdad? – lo miró algo arrogante – no digas estupideces.

– Pa-

– ¿Eres gay? – le dijo directo.

– No, no lo soy. Pero me gusta Hinata – el entrecejo de Kageyama se intensificó.

– No seas mediocre – rodó sus ojos para luego apuntarle con un dedo – a ti no te gusta. Crees que te gusta pero simplemente es una confusión. Ya sabes, cosas de jóvenes.

– No es así.

– Así es y lo sabes. Sabes que es la verdad – volvió a suspirar – joder, ¿y por esto me hiciste venir tan urgente? Pensé que sería algo realmente importante y no una simple relación.

– Déjate de joder, padre.

– ¿No te gusta lo que te estoy diciendo? Entonces es verdad. A ti realmente no te gusta ese chiquillo.

Su negra mirada se desvió de su hijo hasta Hinata, mirándole con reproche mientras le observaba completamente con descaro rechazo.

Bien, el padre no lo aceptaba.

El señor Kageyama era alguien alto, probablemente medía lo mismo que Tsukishima ya que le pasaba a Kageyama.
Tenía un rostro severo y serio, pero lo que más sorprendió a Hinata fue la mirada de recelo que le dirigió, idéntica a la que le dirigió su novio cuando se conocieron en el partido de secundaria.
Sus ojos eran oscuros, mucho más profundos y fuertes a comparación de los de su novio.
Tenía el cabello liso de un tono muy parecido al de una noche sin estrellas, oscuro, lúgubre, de miedo. Vestía un traje de empresario y llevaba un maletín en su mano derecha el cual dejó en el sillón una vez que se sentó ahí.

La atmosfera estaba muy tensa. Las próximas palabras que se harían escuchar dentro de esa habitación serían las decisivas para convertir de esta reunión en algo agradable o antipático. Se sentía la tensión claramente. La madre se veía preocupada y se notaba que quería decirle algunas cosas a su esposo pero mejor se mantuvo callada.
Kageyama envuelto en una rabia ciega le había soltado inconscientemente la mano a Hinata, lo que causó en el pequeño un quiebre emocional, por lo que comenzó a creer en las palabras del padre de su setter.

Seguramente lo de ellos sería por un tiempo. Algo ilusorio, que no existía en realidad y que probablemente habían confundido el interés amigable mutuo con algo que habían interpretado como interés amoroso.

Si, podía ser verdad lo que el señor Kageyama decía. Pero si fuera verdad –eso de que realmente no se querían– ¿por qué le dolían tanto sus palabras? A lo mejor lo que decía era verdad, pero no lo sentía así. A él realmente le gustaba Kageyama. Le quería demasiado. Entonces, ¿por qué le dolían? ¿Sería acaso porque no les creía sobre su amor, y eso hacía que le doliera? Él le había dicho a Tobio que no fuera mediocre, ¿pero se lo dijo porque realmente era así? ¿O por alguna razón muy retorcida como para hacerlo dudar de sus sentimientos?
A veces los padres hacían eso, o bueno, su padre lo hacía con él. Le decía cosas hirientes con el fin de que no fuera alguien débil ante las críticas y que fuera fuerte. Que tuviera la fuerza de proteger sus ideales, su forma de ver las cosas y que tuviera la capacidad de contraatacar ante alguien que le hiciera la vida difícil. No rendirse, por nada en el mundo rendirse. Y si alguien llegaría aparecer en su camino para complicárselo, debía seguir adelante y confrontarlo como todo un hombre que es.

En este caso, probablemente el padre de Kageyama estaba viendo que tan serios eran con sus sentimientos, poniéndolos a prueba, haciéndolos dudar. Y si los hacía dudar, significaba que sus sentimientos por el otro en realidad no eran para nada fuertes y comprometedores.

Al fin y al cabo eran los padres de su novio, y querían lo mejor para él.

– Kageyama-san – habló llamando la atención de todos – Puede que tenga razón. Que esto solo sea una confusión y nada más, sí… puede que eso sea… para otras personas. Para mí – se atrevió a tomar fuertemente la mano de Tobio – lo que siento por Kageyama es real. No encuentro que sea una ilusión, porque si lo fuera de alguna forma ya nos habríamos dado cuenta y hubiéramos cortado de inmediato.
Nosotros llevamos varios meses saliendo y no creo que sea una ilusión. Yo de verdad le amo e independiente de que si estaremos juntos a futuro o no, yo en este momento soy muy serio con él y disfruto solo del ahora. Aunque la verdad es que soy lo suficientemente serio como para continuar con él por varios años, pero eso no se puede asegurar por completo. Pero sí quiero que entienda algo. Nosotros no estamos jugando; yo no estoy jugando. Quiero de verdad a su hijo y si no lo fuera no me hubiera presentado ante usted y su esposa.
Si le molesta que estemos juntos, está bien, tiene sus razones, pero yo no estoy dispuesto a dejarlo por nada.
Es más, estoy seguro que puedo hacerle cambiar de parecer y de aceptarme como yerno.

Y ahí estaba, esa inconsciente mirada sombría que solo Hinata podía hacer.

Tan penetrante e intensa que todos en la sala se colocaron nerviosos de inmediato.
Kageyama conocía ese lado de Hinata, ese lado tan escalofriante que solo le había visto en los partidos de voleibol. Y aunque ya lo conocía desde hace mucho, aún no podía evitar sentirse inquieto y algo vulnerable ante esa mirada llena de ambición.

Le removía un poco los sentidos.

Deslizó su azulina mirada desde Hinata hasta su padre, y viéndolo levemente inquieto e inseguro ante su novio, decidió hablar.

– Es verdad lo que dice Hinata. Yo no soy mediocre respecto a esto. Lo sabes, nunca soy mediocre con algo. Por lo que soy completamente serio con la relación que tengo con Hinata, y mis sentimientos por él los conozco bien, así que te aseguro que no son algo sin sentido ni una pérdida de tiempo. Lo quiero de verdad.

Ante eso todos se mantuvieron callados en la cala incapaz de decir algo. La madre de Tobio estaba muy inquieta ante la mirada que le dirigía su yerno a su esposo.

Era una mirada desafiante, llena de poder y determinación. Sus ojos estaban un poco sombríos por la sombra que le causaba su flequillo, pero sus ojos tenían una chispa tan tenaz que era casi imposible retarle o contraatacarle, y si para una persona fuera posible, se debía ser sumamente fuerte como para que no se viera afectado por ese pequeño pero peligroso chico.

El padre simplemente se lo quedó mirando con total indiferencia reflejada en su rostro, pero internamente tanto él como Hinata estaban conscientes de que entre ellos se había desatado una lucha de fuerzas mentales y de fuerte voluntad, de la cual solo una persona saldría ganadora.

Y esa persona estaría entre el chico que aseguraba hacerle cambiar de opinión al gran hombre o el gran hombre que quería hacerlos confundir respecto a sus sentimientos.


– ¡Uwah! ¡Y-Yo realmente estaba asustado!

– Lo sé.

– ¡Te-Tenía tanto miedo! ¡No sabes cuánto!

– Si se notó – "Hasta que hiciste esa mirada"

– ¡Pero luego de la nada me aceptó! ¡Y eso fue increíble!

– No, tú eres el increíble.

– ¿Q-Qué dices Kageyama? – le miró ruborizado.

– Nada.

Sí, su pequeño novio era increíble.
Nunca antes había visto a alguien capaz de hacerle cambiar de parecer a su padre. Él era un hombre terco, que seguía fielmente sus ideales y que muy rara vez cambiaba de opinión.

Y hoy era una de esas raras veces.

Al final su padre aceptó a su pequeño yerno.

Según él tenía tenacidad, seriedad y una fuerza de voluntad inquebrantable. Hasta Hinata le confesó que tenía un padre muy parecido a él, lo que hizo sonreír levemente al señor Kageyama al entender a lo que se refería el chiquillo.

Cenaron a gusto, aunque no tan escandalosamente como en la casa de Hinata, pero sí se había disipado el mal ambiente. Hablaron de voleibol y Hinata –nuevamente– fue sometido a un infernal cuestionario pero esta vez por parte de su suegro.

A la hora de despedirse el peli naranja fue tan cordialmente como le habían enseñado sus padres, que aquello maravilló aún más a los padres de Tobio al ver lo tan seguro de sí mismo y no temblando como lo había hecho al inicio.
Porque la verdad era que a los padres de Kageyama le gustaban las personas valientes y serias.

Por lo que ahora se encontraban camino a su casa acompañado por Tobio ya que se había vuelto muy oscuro el día, caminando a paso relajado uno al lado del otro con las manos entrelazadas como buenos enamorados que eran. Y aunque se había mostrado todo valiente e impotente ante los padres de su novio, la verdad es que había estado muy nervioso y asustado por el resultado que traería ese comportamiento osado. Pero una vez que supo que su suegro lo había aceptado, se relajó y se dio cuenta que lo único que esperaba de él su suegro era que fuera sincero y honesto ante sus palabras, nada más que eso.

Aún así, independiente de toda la tensión vivida, Hinata de alguna forma se sentía feliz; dichoso por haber logrado su objetivo de cambiar la opinión de Kageyama-san.

Se sentía victorioso y ganador, como si su recompensa hubiera sido lo más hermoso del mundo.

– Hasta aquí te dejo.

– Bien.

Llegaron a ese cruce de caminos, por lo que la hora de despedirse y separarse había llegado.

El pequeño tímidamente le tomó ambas manos y le miro mientras sus mejillas se ruborizaban.

– Me alegra que todo haya salido bien con tus padres, Kageyama.

– Sí, a decir verdad hasta yo estaba un poco nervioso.

– ¡Es que tu padre es muy intenso! Nunca pensé que existiría alguien peor que tú.

– ¿Qué dijiste? – le miro molesto.

– No te enojes, era solo una broma~ – canturreó – además – separó sus manos de las grandes de su novio y las dirigió a su rostro.

– ¿Qué haces?

– Vamos, agáchate.

– No quiero.

– ¡Kageyama! – le replicó inflando sus mejillas.

– Bien, bien.

Haciéndole caso a su novio, se agachó y ambas cabezas quedaron a la misma altura. Shouyou juntó su frente con la morena del chico y con los ojos cerrados prosiguió.

– Me di cuenta de algo muy lindo.

– ¿Qué cosa?

Tobio se mantuvo mirando serenamente a su novio, atraído por el cálido tacto de sus manos y por su blanca y suave piel. El cabello ondulado de frente le hacía leves cosquillas en su frente, embobándolo y adentrándolo a ese mundo que solo era de los dos y de nadie más.
Su corazón comenzó a latir un poco más fuerte, sintiéndolo claramente en su pecho adormilado por un suave cosquilleo.
Pero más que a su corazón, le prestó atención por completo a su pequeño novio que mantenía relajadamente sus parpados cerrados con una linda sonrisa en sus labios.

– Me di cuenta de que me miras como tu madre.

– ¿Y eso qué significa?

– Que me miras con amor, he he.

– ¿Qu-Qué estás habland–?

– Kageyama, te quiero.

De inmediato abrió sus ojos caramelo y lo miro.

– Te quiero.

Pronunció tímidamente mientras se veía demasiado tierno con sus mejillas ruborizadas ante los ojos de Tobio.

– Idiota, eso ya lo sé.

Tomó de sus pelirrojos cabellos a su novio y acortó la poca distancia que había en ellos para regalarle un lindo beso en los labios, lleno de amor y cuidado, como si se tratara de la cosa más frágil en el mundo.

Hinata correspondió el beso mientras suspiraba, sintiendo como le ardían sus mejillas y orejas ante el contacto de sus blandos labios con los suaves de Kageyama, apreciando de inmediato ese desesperado hormigueo en su estómago.

Se separó de su pequeño novio no por falta de aire, si no que para corresponderle sus sentimientos.

– Yo también.

Le regaló otra de sus leves sonrisas en ese día, para luego otorgarle un delicado y tierno beso en su frente.


13 Marditas páginas de word Dx. ESTO, ha sido lo más largo que he escrito en mi vida DX

¿Que tal quedó? xD ¿Esperaban algún drama? lo lamento si es así :c ¿Estuvo bonito :3?

Tengo muuuuchas consultas que hacerles Dx (sólo dos) así que espero que me ayuden plis T-T

[1.-] Un review anónimo me pidió que cambiara el rating de la serial de drabbles. Como tiene lemon debería colocarlo en rating "M", pero según mi parecer el rating "T" está bien porque es adolescente(? y no todos los drabbles tienen lemon. La pregunta es, ¿qué dicen ustedes? ¿lo cambio? Les agradecería DEMASIADO que me ayuden en esto T-T.

[2.-] Necesito que me saquen de una duda :v, la palabra "celo" en inglés ¿cómo es? Yo traduzco cosas por google cuando no las sé XD y no me confío mucho de esa palabra :c. Si no es como me sale en google, entonces, ¿me ayudarían a elegir una palabra con Z? xD Les agradecería con un Kagehina bien hot eue.

EN FIN XD, esas son mis dos consultas. No saben cuanto me ayudarían en responder esto :D

Ya, esto se acabó (? nos veremos en el último capítulo c: muy pronto ~

Adiós y cuídense mucho n_n