CAPÍTULO XXVI – Historias que convergen.

La mañana del 02 de septiembre estrenaba a un orgulloso par de nuevos Gryffindors en Hogwarts, corroborando lo que casi todos los que los conocían habían apostado… corrección… "Todos" estaban seguros que el sombrero seleccionador no necesitaría tocar las cabezas de Fred y James para gritar "Gryffindor" en ambos casos… y así había sido, de hecho la anécdota de la noche fue la frase del sombrero cuando seleccionó a Fred: ¡Otro Weasley… Y qué Weasley… Merlín se apiade nuevamente de GRYFFINDOR!

Para cuando llegó Hedwing el domingo con las cartas de James y Fred contando a sus padres de la ceremonia de selección, sus horarios y sus primeras impresiones del Castillo, toda la familia ya sabía de la selección y de los comentarios del personal de Hogwarts porque Hagrid no se había aguantado las ganas y aprovechando unas compras que tuvo que hacer el sábado temprano en el Callejón Diagon, le contó primero a George con lujo de detalle, después hizo lo mismo con Angelina y Audrey, para terminar repitiendo la historia por tercera vez con Ron.

- ¿Cómo viste a mis sobrinos Hagrid, están contentos?

- ¡Están felices los mequetrefes! Me dijeron que mañana pasarían a la cabaña a visitarme. Creo que el hecho de estar juntos y contar con Dominique y Louis los tiene con exceso de confianza.

- Yo siempre tuve a mis hermanos en el colegio y eso no me daba exceso de confianza. Aunque sabía que antes de que alguien pudiera señalarme por algún problema lo haría primero con los gemelos y eso sí me dejaba más tranquilo.

- Bueno Ron, es que con los gemelos era difícil saber si estabas en ventaja o en desventaja, pero este par es distinto, me recuerdan más a los "merodiadores" que a ustedes o a los gemelos. Como sea, lo interesante es que ya tienen a su primer admirador, Filch le ha dicho a su nuevo ayudante que no les quite el ojo de encima y parece que Rufus Vane está tomando muy en serio los consejos del celador titular, así que a dos días de su llegada ya están más que señalados.

- Pues peor para él, mi sobrino y mi ahijado son niños muy buenos, pero si los empieza a presionar el tal Rufus, van a sacar los apellidos y más vale que se la lleve tranquilo porque el próximo año llegan más refuerzos, entran Rosie y Albus y regresa Victoire, así que si no quiere echarse encima a todo el batallón mejor que lleve la fiesta en paz.

El paso de la semana sirvió a todo mundo para que cada quien fuera asimilando los diferentes cambios en el ritmo de vida, tanto para los que estaban lejos de casa como para los que se habían quedado en ella.

- Harry aquí está el par de capítulos que teníamos pendientes, ya puedes revisar completo es Estatuto de "Uso indebido de bolas de cristal para espionaje"… por cierto ayer nos llegó carta de mi ahijado, parece que a una semana de estancia aún no han volado el Castillo.

- De hecho Kreacher dice se portan muy bien, yo lo que creo es que no han entrado en confianza, pero ya veremos, sólo llevan ahí una semana. Toma Hermione, te devuelvo el reporte que me prestaste de "Contrabando de objetos para vudú", el mercado negro del mundo mágico deja buenas regalías con los muggles, creo que es necesario que se haga una revisión profunda a las regulaciones en la parte de cambio de divisas legales y para eso la indicada es Fleur, le voy a comentar a Kingsley que la contacte para pedírselo.

- Estoy de acuerdo, creo que no se está regulando muy bien la cantidad de dinero muggle que se cambia a dinero mágico y por ahí se filtra todo el mercado negro. Por cierto, ¿Vas a ir a Rumania a la reunión de las fraternidades de "sangre" o mandarán a alguien más?

- Hasta el momento voy yo y viene Anderson conmigo, pero yo aprovecharé para quedarme un par de días en la reserva con Charlie y Ted.

- Y por cierto ¿Cómo le va a Lupin?

- Muy bien, está feliz y aprendiendo mucho, la verdad Charlie lo ha recibido de maravilla y han armado buen equipo. Este fin de semana va ir a visitar a Victoire, no sé cómo ha logrado sobrevivir dos semanas sin ella, je, je, creo que se lo traen peor de como me traían a mí.

- ¿Te traían querido? ¡Te traen! Mi comadre siempre será tu "Talón de Aquiles" o tu "Anillo de Gaunt", como lo quieras ver.

El sábado muy temprano Ted se despidió de Charlie para desaparecerse y aparecer en el jardín trasero de la casa de Armand Beux y Gabrielle (Delacour) en Saint Tropez, Francia. El chico no había terminado de cerciorarse si se encontraba en el sitio correcto cuando escuchó su nombre en la voz que lograba erizar cada poro de su piel.

- ¡Ted, pasa ya! ¿Cuánto tiempo más piensas hacerme esperar, eh?

- Lo siento nena estaba reconociendo el lugar, pero veo que no me equivoqué, tengo frente a mí justo lo que quería ver… y abrazar y besar…

- Te he extrañado mucho, me encantan tus cartas pero no son consuelo suficiente, definitivamente necesito que me abraces, necesito tus besos.

- Lo sé, me pasa igual, te prometo hacer lo posible por venir cada dos semanas.

Ted pasó el día completo conviviendo con la familia Beux, los tíos de Victoire lo aceptaron de buen modo, pero como era el segundo contacto que tenían con él, los chicos no tuvieron mucha oportunidad de estar solos. Llegada la noche tuvo que despedirse, pero antes de hacerlo había logrado que la tía Gabrielle autorizara que en su siguiente visita se quedara en la casa a pasar la noche para aprovechar el fin de semana completo.

Abrazados y unidos en un beso tan largo que parecía el último que se darían, los chicos se despedían en el jardín trasero, a la luz de la luna. Ambos sabían que no podían llevar sus caricias hasta donde solían hacerlo porque en cualquier momento los tíos podían sorprenderlos, pero eso no significaba que no estuvieran luchando contra el deseo de hacerlo.

- Ted, te prometo que para tu siguiente visita encontraremos un espacio para estar juntos, esto de sentir que en cualquier momento pueden aparecer mis tíos me pone de malas.

- Y a mí me pone peor, tenerte aquí entre mis brazos y tener que controlarme, no es muy justo. Pero ya hemos sorteado estas situaciones antes, seguro encontraremos el modo, por lo menos la próxima vez podré quedarme y esa fue idea de Gabrielle.

- Mi tía es muy accesible, como es muy joven por eso nos entiende bien.

- Se casó muy joven ¿no crees?

- ¡La casaron! Mi sobrina Sophi fue la razón, je, je. Mi abuela no podía concebir a un nieto sin que Gabrielle estuviera casada, así que bueno… pero le ha ido bien, ya ves que son una hermosa familia.

- Mmm… por eso opino que siempre hay que pensarse bien las cosas antes de hacerlas, aunque se antoje terriblemente.

- Lo dices por nosotros ¿eh? Opino lo mismo, no me gustaría casarme por "nene-sidad", quiero una boda planeada y con todo detalle, justo como la organizarían mamá y la abuela Molly.

- Nena, ¿podemos cambiar el tema? Eso de las bodas me saca ronchitas en el cuello…

- Se supone que deberías decir que a ti también te entusiasma la idea de casarte conmigo algún día.

- Y claro que me entusiasma… ¡Algún día! Pero por el momento el tema me produce espasmos estomacales.

- Lupin a veces puedes ser el hombre más romántico del mundo, pero en ocasiones eres tan tierno como un maldito Troll.

- Soy sincero nena, tenemos mucho por recorrer antes de que seas la Sra. Lupin.

- Corrección, tú serás el Sr. Weasley.

- ¡Ya! Estoy sentenciado a tu dominio ¿cierto?

- Nadie te obliga… (Victoire terminaba la frase rodeando sensualmente con los brazos el cuello de su novio y mordiéndole la barbilla. El chico la apretaba por la cintura pegándola a su cuerpo y besándole el cuello).

- Eres cruel, sabes que tendré que llegar a darme una ducha fría.

- Sabes que cuentas con todo mi apoyo moral, je, je.

La pareja pasó un momento más intercambiando besos y caricias sutiles, pero cuando la temperatura amenazó con elevarse y las manos de Ted soltaron el sujetador de Victoire por debajo de su blusa, prefirieron despedirse.

De regreso a la cabaña en la reserva, aún con los ánimos encendidos, se encontró a Charlie sumergido en unos pergaminos y con el olor de algo en la cocina que merecía pasar por su control de degustación.

- Ya regresé… ¡Mmm!... ¿Puedo verificar que te haya quedado bien lo que sea que hayas preparado en ese caldero?

- Sírvete con confianza, es cordero en salsa de cacahuate, ¿Cómo está mi sobrina?

- ¡Fascinante, hermosa y vanidosa como siempre! Toda una Veela… ¿Cordero en cacahuate, eh? ¡Por Merlín Charlie!, ¿Cómo logras que esas combinaciones tan extrañas sepan tan bien?

- ¡Rompe paradigmas!, si el mundo dice que los cuadros y las rallas no combinan pues combínalos y punto, tendrás algo original y bueno… ¿Cómo le va en el colegio?

- Le ha costado un poco adaptarse, las francesas no quieren mucho a las brujas inglesas y a ella con todo su porte de Veela menos, ya te imaginarás, de "la nueva, la pesada, la vanidosa" no la bajan, pero ahí la lleva, ha hecho buena química con otra chica que también está de intercambio, holandesa creo.

- Pues brindemos por los tulipanes que sí quieren a mi hermosa sobrina, sírvete un poco de esto, es vino de elfo y está exquisito.

- Gracias te lo acepto, de hecho cené sólo un vaso de leche y unas uvas porque sabía que aquí el menú estaría mucho mejor… ¡Salud por mi novia y por lo idiota que estoy por ella!... ¿Qué es eso?, me recordaste cuando me preparaba para mis EXTASIS con tanto pergamino.

- Se quieren llevar a Norberta.

- ¿Cómo que llevársela? ¿Por qué, quién, a dónde?

- El Ministerio de Magia de Suecia. Dicen que tienen que situarla en la reserva de ese país para su reproducción y yo estoy viendo qué hacer para que manden al macho a esta reserva, pero como Norberta es más fácil de manejar, por eso resulta más factible llevársela.

- ¡Por Merlín! Me voy un día y se ponen mal las cosas, no voy a dejarte tan seguido… ¿A qué te enfrentas?

- A los Gobiernos del mundo mágico de dos países, porque el Ministerio Rumano ha dicho que sí autoriza el traslado como si se tratara de intercambiar periquitos australianos. Pero estoy preparando una relatoría que explica la razón por la que las condiciones de reproducción del Ridgeback Noruego deben adaptarse a la hembra y no al macho. Aunque la reserva de Suecia supone condiciones físicas idóneas, Norberta está bien adaptada a esta reserva, así que tengo que elaborar este documento justificando que es mejor traernos al galán.

- Mmm… y yo pensé que te pasarías la tarde aburrido sin mí. Pues suerte Charlie, ya sabes que lo que necesites sólo tienes que pedirlo.

- Pues mañana tendrás que acompañar a Dido en mi lugar, yo me quedaré a terminar esto, así que harás los rondines que me corresponden, pero mucho cuidado Ted, no quiero que vayas a exponerte demasiado, si algo se complica vienes a buscarme ¿estamos?

- Entendido, pierde cuidado.

Los acontecimientos poco comunes eran algo normal en Hogwarts y una tarde en el despacho de la Directora, la interesante conversación entre Minerva McGonagall y Hagrid dejaba muy sorprendido a el guardabosques.

- Pues la verdad es arriesgado y si Harry no ha olvidado nuestro encuentro amistoso de hace años, en el bosque prohibido, con el grupito hambriento que casi me mata, no creo que le agrade la idea.

- Lo sé Hagrid, por eso quería comentarlo contigo, pero contactar a Celena es lo único que se me ocurre para entrenar a James después de que logre su transformación de animago y creo que si empiezo la negociación desde ahora podríamos lograr el apoyo del Ministerio de Grecia para cuando el niño esté listo.

- ¡Por las gafas de Dumbledore! Estamos hablando de que una arpía sea la entrenadora de James, no sé, yo adoro a las criaturas mágicas pero esas cosas no son de fiar, aunque Celena represente al único grupo de arpías "adaptadas" que existe, siguen siendo arpías y no cambian sus instintos.

- Hablaré con Harry para exponerle mi idea, para que sepa que el plan sería que nuestro Ministerio contacte con los responsables del Manejo de Relaciones Diplomáticas con seres mágicos del Ministerio de Grecia, ya que ellos son los que han logrado entablar contacto civilizado con el clan de Celena.

- Y traerla a Hogwarts de vacaciones para que le de un curso intensivo de vuelo a James… ¿Cómo se manejaría eso? No podemos tener a una arpía suelta por el bosque prohibido, tartaría de comerse a los unicornios, a los Centauros, creo que hasta nuestro viejo Calamar peligraría de terminar en sushi.

- Eso es lo que no he logrado aterrizar… Albus ¿Qué opinas?

- Arriesgado plan Minerva, pero si mantienes bien alimentada a Celena ella no atacará, llegué a conocerla y a hablar con ella en una ocasión, para ser una arpía es bastante diplomática, pero no me arriesgaría a tenerla más de un mes en los terrenos del Castillo y aunque suene algo macabro, la mantendría bajo los efectos de una Imperius… pero eso es un acuerdo que deben establecer entre Ministros, Kingsley tendría que convencer al Primer Ministro de Grecia para traer a Celena y someterla a un hechizo de esa talla.

- ¿Traerla, aplicarle una Imperius, tenerla así varios días y que ella no se queje? Creo que será difícil.

- Nada perdemos con intentarlo Hagrid, pero lo primero es hablar con mis ahijados para saber si darán su consentimiento, hasta no tenerlo no moveremos nada.

Cada año el Castillo se convertía en un reto a explorar para los estudiantes de nuevo ingreso. Para algunos sólo por necesidad, dado que debían ir identificando las áreas comunes como la biblioteca, las diferentes aulas y despachos de los profesores, los invernaderos, el huerto de vegetales, el campo de Quidditch, el salón de trofeos, las mazmorras, etc. lugares básicos para cualquier estudiante de Hogwarts, pero para otros, esos lugares resultaban demasiado comunes y al cabo de dos semanas perdían su clasificación de reto. Pero el Castillo era tan grande que era imperdonable no dedicarle tiempo para descubrir los espacios poco transitados que podían convertirse en excelentes guaridas o rutas de escape.

Tanto James como Fred conocían de la existencia de la Cámara de los Secretos y del lavabo que era la entrada, pero dado que sólo Harry (y Ron si lograba recordar cómo) podían abrirla, esa parte estaba descartada para ellos. Los niños también sabían de los pasadizos secretos y estaban dispuestos a identificarlos uno por uno, además de la Casa de los Gritos que Ted les había dejado en excelentes condiciones. Otra zona que sus padres les habían mencionado era la sala de los Menesteres, pero dentro de su desesperación por hacerla aparecer no habían logrado accionar la magia del muro, ya que este sólo abriría ante la verdadera necesidad de utilizarla. La curiosidad de este par era insaciable y el Castillo resultaba un territorio que prometía mantenerlos muy entretenidos durante los siguientes 7 años.

- Te digo que yo lo he visto, todo Hogwarts aparece ahí, cada persona y cada rincón. Mi abuelo y sus amigos lo hicieron, luego lo robaron tu padre y el tío Fred, ellos se lo regalaron a papá y ahora él lo guarda con no sé que tanto encantamiento protector en el escritorio de la biblioteca.

- ¿Seguro que no puedes agarrarlo?

- Está súper protegido, ni mamá sabe cuantos hechizos tiene ese cajón.

- ¿Y si sólo se lo pides? Como su hijo mayor algún privilegio podrías tener ¿no?

- Mmm… no lo creo, papá no tiene en sus planes heredar ese mapa, por lo menos no ahora, tal vez piense dárselo a Lily por ser la niña.

- Pero sabes cuánto esfuerzo nos ahorraría ese mapa, tienes qué hacer algo al respecto James.

- En vacaciones de Navidad empezaré a concentrarme en ese cajón y si no logro abrirlo lo intentaré en Pascua y en verano, así hasta que pueda tener el mapa en mis manos.

- ¡Esa es la actitud primo! Necesitamos ventaja competitiva contra Filch y Rufus.

- Mi padrino Ron dice que ningún celador podrá más que nosotros y que siempre que necesitemos consejos para sortear a Rufus les escribamos a él y a tu papá, pero sin que mi madrina y tu madre se enteren o los expondremos a un "ataque letal de canarios", no sé a qué se refiera con eso, pero suena grave.

- Me queda claro que de la generación de Weasleys hijos, el tío Ron y papá están bastante destornillados.

- Y de la generación de nietos creo que tú y yo nos llevamos los honores ¿no?

- Creo que sí, aunque si no fuera porque a Albus de repente le entra lo Potter, no se quedaría atrás.

- Ya nos encargaremos de mi hermano cuando entre, verás que va a jalar parejo y de paso, también Rosie.

- ¡Uy primo! Hablas de "La Generala Rosie" ¿recuerdas?, yo con ella prefiero llevarla en paz.

- Pero todos tienen su punto flaco y el de Rosie es mi hermano Al, ellos son los mejores amigos, algo así como mi madrina Herm y mi papá, así que teniendo a Al de nuestro lado la tendremos también a ella.

- Si tú lo dices… Bueno mañana seguimos haciendo los planos del Castillo, ahora voy a escribirle a mamá porque quiere tener noticias mías al menos dos veces por semana... sabes, me hubiera gustado mucho conocer al tío Fred, hubiera sido como tener a papá dos veces.

- Sí, a mi también, mamá dice que ella era su favorita de todos los hermanos y que la consentía mucho y papá me ha contado tantas historias de los gemelos.

- Pues Peeves me dijo el otro día que yo era el vivo retrato de los gemelos y que ellos eran los únicos alumnos de este colegio que él ha llegado a extrañar... si sabemos sacar provecho de ese comentario, podríamos llegar a tener un aliado muy interesante.

Definitivamente extrañaban a su pequeño, pero también era cierto que la ausencia de Fredy en casa y el hecho de que Roxane fuera aún tan pequeña, les había devuelto su espacio íntimo. George llevaba tal vez 40 minutos observando a su esposa dormida, habían pasado toda la tarde entregándose el uno al otro como si no tuvieran más días para hacerlo. Le había destapado para admirar su perfecta figura, siempre le había gustado su porte atletico, su hermoso cabello negro y largo, sus labios sensuales, su tez morena. Siempre supo que sólo por ella sería capaz de sentar cabeza y de madurar. La muerte de su gemelo le dejó muy claro que la vida no puede ser un eterno juego y que había cosas y personas por las que uno debía apostarlo todo, él lo apostó todo por Angelina y era inmensamente feliz. Decidió que ya había dormido lo suficiente y que era momento de despertar para que se metiera con él a la ducha, así que empezó a besarle el cuello y la espalda, hasta que logró que la morena abriera los ojos y le regalara una enorme sonrisa.

- ¿No has tenido suficiente acción el día de hoy George Weasley?

- Nunca es suficiente si es contigo.

- No tienes que especificar la parte de "si es contigo", te recuerdo que no tienes otra opción.

- ¡Oh bueno! A lo que voy es que nunca será demasiada la acción entre tus brazos, siempre voy a querer un poco más. Sabes, como hace mucho calor pensé en tomar una ducha pero no quiero ir solito a la bañera, que tal si me aparece un monstruo marino y me ataca.

- ¿Un monstruo marino? ¡Uy no, eso es muy peligroso! No puedo permitir que ningún primo del calamar gigante ataque a mi esposo en la bañera, además eres irresistible cuando tienes el cabello mojado.

- Yo soy irresistible como me pongas, soy el más guapo de los Weasley, por eso te casaste conmigo.

- Querido no eres el más guapo de los Weasley, ese es Bill pese al recuerdo de Greyback y no me casé contigo por tu linda cara, me casé contigo porque me falta un tornillo, ninguna mujer en sus 5 sentidos lo hubiera hecho.

- Gracias amor, tu manera de dejar a mi pobre ego por los suelos es única.

- Me casé contigo porque eres el hombre más maravilloso, tierno, fuera de lo común, creativo, soñador, excelente amante y apasionado que conozco, me casé contigo porque no hay otro hombre sobre la tierra a quien yo pueda amar como te amo.

- Y te faltó decir que soy el hombre más afortunado del mundo, porque soy yo quien te tiene a su lado, soy yo quien despierta cada mañana entre tus brazos y el que en este momento va a hacerte el amor otra vez…

Esa noche George no resultó el único de los Weasley que demostraba darlo todo por su pareja, si existía un mago que había logrado incorporar a su vida la responsabilidad y madurez sin perder su entusiasmo y carácter jovial, con un toque de ternura involuntaria, ese era Ronald. Hermione llevaba una semana desvelándose todos los días y dejando varias horas a sus hijos en la Madriguera porque estaba a la cabeza de un proyecto especial del Ministerio, ni siquiera había realizado una reunión para celebrar su cumpleaños. A últimas fechas, los magos dedicados al contrabando de objetos mágicos en el mundo muggle les habían dado muchos problemas y Hermione estaba revisando y actualizando los estatutos de la Ley Mágica que castigaban estas acciones. Llevaba varias horas encerrada en la biblioteca sumergida en pergaminos, Ron pasó la tarde con sus hijos jugando Quidditch y ajedrez, pero en ese momento había decidido verificar que su esposa no hubiera sido succionada por uno de los tinteros que tenía sobre el escritorio. Se veía tan hermosa, le gustaba todo de ella aunque estuviera en su peor ajuar: el cabello a medio amarrar con una larga cinta rosada, una playera de tirantes y unos pantalones deportivos, los zapatos los había perdido en algún lugar de la casa y sólo tenía unos tines, su rostro y manos mostraban manchones de tinta y las ojeras delataban su cansancio.

- ¿Algún día lo dejarás?

- ¿Eh?

- El Ministerio, ¿Algún día dejarás de trabajar en el Ministerio? Sabes que me encantaría que te dedicaras a administrar el negocio conmigo, que llevaras la parte de Relaciones Públicas y Mercadotecnia, eso se te da más a ti que a mí.

- ¡Oh sí claro que lo haré amor!... algún día me retiraré del Ministerio pero en realidad no he pensado cuándo, sin embargo seguiré ayudándote con la Mercadotecnia del negocio. ¿Llevas mucho ahí parado? No te escuché entrar.

- Sólo unos minutos, los niños están jugando ese video juego muggle que les regalaron tus padres, Hugo insiste en decir que tiene "errores" y que cuando pueda hacer magia lo va a corregir. Hermi, llevas toda la semana metida en eso, ¿No podrías dejarlo por hoy princesa? Necesitas una ducha tibia, una buena cena y descansar.

- Ya lo sé amor, es sólo que lo presentaré mañana y le estoy dando una última revisada.

- ¿Y crees que le cambiarás mucho hoy? Es decir, lo has revisado a conciencia mil veces. Déjalo ya ¿si?, hazlo por mi, guarda todo y ven conmigo al cuarto, puedo darte una sesión gratuita de masajes relajantes Weasley y preparate algo rico de cenar.

- Eso suena muy tentador, creo que no puedo negarme. Tú ganas, ayúdame a guardar todo esto.

- ¿Qué te resultó más atractivo, los masajes o la cena?

- Quien me hizo la oferta en realidad, lo que más me gusta es estar contigo, claro que la idea de que me mimes es genial.

- Herm, dejaste que tu cumpleaños pasara como cualquier día, ¿Por qué no vamos a cenar con los chicos esta semana o hacemos una reunión aquí en la casa?

- Podemos ir a ese bar nuevo en Hogsmeade, "Luna llena"… no lo conocemos y dicen que hay un grupo musical que es muy bueno y que la botana es muy rica.

- ¡Vale! El viernes a las 10 pm ¿te parece? Avísales a las chicas, yo me encargo del género masculino.

- Sí, me hace falta un poco de calle, copas y baile, es un hecho, mañana me pondré de acuerdo con Ginny y Luna para que me ayuden a decirle a las demás y para reservar mesa grande en el lugar.

- ¿Mesa grande? Nena, vamos a necesitar la mitad del bar.

- Lo sé, me da mucho gusto que todos seguimos jalando parejo y no hemos perdido contacto, espero que Neville pueda ir, aunque no creo que sea un lugar muy indicado para Hannah con lo de su embarazo. Sabes, Luna y Rolf también quieren tener un bebé.

- ¿En serio? ¡Qué buena noticia! Pensé que nunca íbamos a tener "lunatiquitos", ojalá pronto tengamos buenas nuevas de esa pareja.

- ¡Listo, todo guardado! Ahora vamos por ese masaje, la cena puede esperar.

- ¿Estás segura que sólo quieres el masaje? Puedo darte el servicio completo…

- Ya veremos Sr. Weasley, depende de qué tanto se luzca usted con esta clienta.

- Ah pues soy muy bueno pero no le crea a mis palabras, mejor corrobore mis habilidades, la combinación de mis manos, bálsamo aromático y sábanas de sedas pueden cambiarle los ánimos.

- Ron… ¿Te he dicho hoy cuánto te amo?

- No, de hecho creo que ayer tampoco.

- ¿Cómo, no lo hice? Imposible, no puede ser, dos días sin decirte que eres lo mejor que me ha podido pasar, que te amo y que eres el mejor esposo del mundo, no tengo perdón, creo que para calmar mi conciencia tendré que ser yo la que te dé "servicio completo" esta noche.

- No princesa, mañana pagas tu deuda de conciencia, esta noche seré yo quien se dedique a decirte lo mucho que te amo, a mimarte y a lograr que cuando finalmente cierres los ojos para dormir, lo hagas como un bebé.