Capítulo Veinticinco
El Desterramiento de Dorwilaron, el Demonio de Leche
"Estate quieto!"
"Cállate, Granger."
"Si no te estás quieto, te voy a meter la pluma en el ojo."
"Si esa cosa toca cualquier parte cerca de mi ojo, voy a –OW!"
"Oops," dijo Hermione inocentemente.
Hermione suspiró y apartó la pluma de la cara de Draco. Poco después de que Snape introdujera a Ron en la habitación (y de que los gemelos se hubieran invitado a sí mismos), Snape desenterró un viejo libro del que había sacado el ritual de desterramiento, que les informó de que necesitaban realizar una poción, dibujar símbolos mágicos en Draco con ciertos colores de tinta, y poner un collar de bulbos de ajo alrededor del cuello de Draco antes de empezar un simple cántico y un proceso que destruiría al espíritu del queso. Snape les había dado a los gemelos la tarea de realizar la poción (eran bastante buenos haciendo pociones, dadas sus habilidades al inventar artículos para la tienda de bromas, a pesar de que Snape nunca admitiría su talento), y había sacado los ingredientes necesarios antes de obligar a Ron a hacer una lista de todo lo que podrían necesitar para el ritual mientras ayudaban a Harry y a Hermione a comenzar la tarea de dibujar símbolos. Sobra decir que ninguno de ellos estaba muy contento.
"Lo has hecho adrede¡" gritó Draco, cerrando un ojo dolorido.
"Caramba¿tú crees?" dijo Ron, poniendo sus ojos en blanco pero incapaz de contener una sonrisa.
A esas alturas Snape les había dicho que permanecieran quietos y se había ido a buscar algo de tinta de color del profesor Vector, ya que sólo tenían negra en la clase, y naturalmente los gemelos se habían ido a las cocinas para coger algo de comida, usando como excusa el hecho de que alguien necesitaba pedir a Dobby que les hiciera un collar de dientes de ajo para Draco. Mientras tanto, Ron estaba revisando alguno de los libros con los encantamientos más interesantes y Harry mantenía a Draco sujeto (lo cual implicaba inmovilizar sus brazos tras su espalda) mientras Hermione dibujaba la runa de Elhaz, invertida y dentro de un círculo, en cada una de las mejillas de Draco. O por lo menos lo intentaba. No sólo la cadena hacía las cosas difíciles, sino que Draco no era, por naturaleza, una persona cooperativa.
"Si no te estás quieto, esto no va a funcionar," le espetó Hermione.
"¿Y? Snape simplemente puede encerrar al Espíritu del queso en un baúl o algo parecido".
"¿Por qué no lo encerramos en el tuyo?" murmuró Harry.
"Buena idea. De esa manera podemos dejarlo salir mientras duermes".
"Oh, cállate, Malfoy," dijo Hermione con exasperación.
Justo entonces reaparecieron los gemelos, depositando un montón de comida sobre la mesa. "Aquí tienes, repelente Ronnie cagón," se burló Fred, palmeando la cabeza de su hermano mientras Ron le miraba con furia.
"Sí, sabemos lo 'ijritado' que te pones cuando 'tienes jambre'," añadió George con una sonrisita.
"¿No va siendo hora de que vosotros dos os vayais a casa?" gruñó Ron, tomando un palo de crema y mordiéndolo.
"No podemos abandonar a nuestros amigos y familiares en momentos de necesidad¡" exclamó Fred, fingiendo estar sorprendido. "Nosotros nunca… oh, mierda¿todavía está hirviendo la poción?" Él y George se apresuraron hacia el caldero en el que estaban realizando la poción del ritual.
"Por favor, no la fastidies con eso," dijo Hermione con cansancio. "Quiero acabar con esto".
"Sí, yo tengo entrenamiento de quiddi- OW¡"
"Deja de hablar, Malfoy¡ Me estás fastidiando¡" por dieciseisava vez, Hermione borró el aruinado diseño con un rápido hechizo y empezó de nuevo.
"Voy a fastidiarte de veras en un minuto," gruñó Draco. De todos ellos, él era el más enfadado, aunque eso era de esperar; no es fácil permitir que tu enemigo mortal dibuje sobre ti cuando están al caer entamientos y collares de ajo.
"¿Por qué estás dibujando un símbolo de la paz en Malfoy?" le preguntó George a Hermione.
"Es la runa invertida de Elhaz en un círculo," explicó ella ausentemente.
"¿El símbolo de la paz es una runa invertida dentro de un círculo?" repitió George.
"No… sí… oh, cállate y haz la poción," gimió Hermione, ya que Malfoy se había movido una vez más, provocando que arruinara el diseño. "Harry, esto no funciona¡"
"Lo sé," suspiró Harry. Luego se animó. "Tengo una idea –vamos a empujarle contra la pared para sujetar sus brazos, y luego podemos sujetar su cabeza para que esté quieta¡"
"¿QUÉ?"
"Esa es una gran idea, Harry¡"
"Ni se os ocurra pensar en –OOF¡"
Lo siguiente que supo draco es que estaba sujeto contra la pared de piedra, el codo de Harry sobre su tripa y la mano libre de Harry intentando mantener quieta la cabeza de Draco. Draco, sin embargo, no estaba cooperando.
"Esto es ridículo¡" gruño Draco mientras giraba su cabeza tanto como podía para evitar la pluma de Hermione, lo cual no era sencillo de hacer con la mano de Harry sobre su cabeza. "Simplemente vamos a lanzarlo al fuego¡ Funcionará¡ No hay necesidad de hacer toda esta estúpida gilipollez¡"
"Yo digo que le aturdamos," dijo Harry mientras forcejeaba con Draco.
"Tendríamos que hacerlo una y otra vez, y repetir el hechizo aturdidor en un periodo corto de tiempo puede causar daños perpetuos," dijo Hermione con tristeza.
"¿Y?" contestó Harry bruscamente.
"Y estoy guardando esa idea para cuando deje de estar encadenado a mi muñeca," replicó Hermione. "Ya es suficientemente molesto sin daños cerebrales añadidos".
Durante los minutos siguientes, los tres Weasleys observaron con divertimento cómo Harry y Draco tenían una pequeña guerra y Hermione accidentalmente hacía pequeñas machas negras por toda la cara de Draco por pincharle con la pluma (bueno, "accidentalmente" puede que sea la palabra equivocada). Al fin, Hermione se echó hacia atrás, exasperada.
"TENEMOS que encontrar la manera de sujetarle mejor¡" le dijo a Harry.
"¿El hechizo vinculante?"
"Desaparece demasiado rápido".
"¿El hechizo vinculante de cuerpo entero?".
"Hace lo mismo, y él no sería manejable".
"…bien, eso lo decide todo. Ayúdame a tumbarlo en el suelo".
Después de muchos gritos de Draco y risas de los gemelos, Ron, y ocasionalmente Harry y Hermione, Draco estaba tumbado en el suelo, sus brazos sujetos por las piernas de Hermione, ya que ella se sentó sobre su pecho, y sus piernas sujetas por Harry, que estaba sentado sobre ellas calmadamente mientras comía algo de la comida que los gemelos habían traído.
"Esta es la única manera de tratar con Malfoy," dijo Harry al tiempo que alcanzaba otro pastelito de caldero.
"Te lo juro, Potter, hare que pagues por- OW¡ Maldita sea, Granger¡"
"Se me escurrió¡" insistió ella con el mismo tono inocente que usaba para defenderse cada vez que la pluma se le clavaba dolorosamente. "Ahora, estate QUIETO". Con su mano izquierda, Hermione forzó su cabeza hacia un lado y empezó a dibujar con la derecha. Draco se quedó sin fuerzas, asumiendo finalmente que había que hacerlo y sería mucho más rápido si él se rendía.
En unos treinta segundos, Hermione había dibujado la runa de Elhaz en cada una de sus mejillas, bocabajo dentro de un círculo (la cual verdaderamente parecía idéntica al símbolo de la paz). "Está bien", dijo ella, apartando el pelo de su cara. Tragó y se dirigió a Ron sin mirarle; Ron todavía estaba enfadado con ella, y sólo le hablaría si era absolutamente necesario, e incluso entonces usaría un tono helado. "¿Qué es lo siguiente?"
Ron hojeó la página. "'Dibujar la runa de Dagaz en la frente de quien lo convocó, usando tinta negra'", recitó con frialdad.
Hermione rió tontamente. "¿Dagaz?"
"¿La que parece una pajarita?" preguntó Fred con incredulidad, sonriendo todo lo que podía.
"¿Qué?" aulló Draco.
Hermione colocó firmemente su palma sobre su frente para sujetarle y dibujó a Dagaz con placer. "Je, je, realmente parece una pajarita," dijo, golpeando a Draco en la sien con la pluma sólo por diversión.
"Esto te lo haré pagar," gruñó Draco.
"Al lado izquierdo de Dagaz, dibujar Ehwaz, y en el otro, Mannaz," le dijo Ron a Hermione.
"¿A qué se parecen?" preguntó Harry con interés.
"A la letra M, básicamente," dijo Hermione. "Sólo son un poco diferentes. Um… mi izquierda o la izquierda de Malfoy?"
"Eh… la izquierda de Malfoy, supongo".
"¿Pero y si se refieren a la izquierda de Hermione?" dijo Harry.
"¿Y si es la izquierda de Dagaz?"
"¿Dagaz tiene una izquierda¿Cómo sabes qué lado es el izquierdo?"
"Sí, no se sabe si es de cara a Malfoy o de espaldas a Malfoy…"
"Sí, es simétrica".
"Estoy seguro de que no importa".
"Bueno, si importa podría ser un gran problema¿verdad?"
"Bueno, Ehwaz es la runa femenina y Mannaz es la masculina, así que si tenemos en cuenta la asociación tradicional del macho con la derecha y la hembra con la izquierda-"
"Eso no nos ayuda si no sabemos dónde está la izquierda".
"Jaja¿estás dibujando una runa femenina en él?"
"Si vuestra conversación va a seguir siendo aún más aburrida, podrías echarte un poco hacia atrás, Granger? No puedo ver bien bajo tu camis- OW¡"
"Si vuelves a decir algo así otra vez, voy a meter esta pluma en tu cerebro¡"
Todo el mundo se rió (a excepción de Draco). "Nah, eso no funcionaría, Mione," dijo Fred. "Su cabeza es demasiado gruesa".
"Entonces usaré algo más afilado," gruñó ella.
"¿Por qué esperar a que te provoque?" dijo George.
"Buen punto," dijo Hermione pensativamente, y echó un vistazo alrededor de la habitación, como si esperara que alguien se hubiera dejado una espada por ahí tendida. Aparentemente, nadie había llevado una espada a clase; los instrumentos que se parecían más a un arma eran las plumas abandonadas por los estudiantes que habían volado. Ella suspiró, luego sonrió ligeramente. Por un momento, las cosas habían vuelto a la normalidad. Ron había sonreído y se había reído de su amenaza, y los Gryffindors se habían puesto en contra de Malfoy, justo como en el pasado…
Ella se obligó a olvidar sus pensamientos sobre la pelea con Ron y miró de nuevo a Draco con gravedad. "Bien," dijo, "Ehwaz y Mannaz son los dos muy similares, así que simplemente dibujaré tanto de ellos como pueda sin saber a qué se refieren con la izquierda y le preguntaré a Snape dónde va cada uno cuando vuelva".
Cuando Hermione hubo completado sus dibujos, se echó de nuevo hacia atrás para echarles un vistazo críticamente. "Es bueno que nunca dejara Runas Antiguas," apuntó.
"¿Ahora podrías bajarte de mí?" dijo Draco con desgana.
"No," dijo Hermione con recelo. "No te voy a empujar hasta el suelo de nuevo, y vamos a tener que dibujar algo más sobre ti".
Draco suspiró. "Así que me quedaré quieto". Hermione resopló para responder y Draco rodó sus ojos.
Justo entonces, la chimenea se iluminó de nuevo con llamas verdes y Snape apareció, transportando una caja. "Ah," dijo, señalando con la cabeza a Harry, Hermione y Draco, "ya habéis empezado a dibujar. Buena idea, hacer que repose sobre el suelo; permanecer quieto mientras mis amigos dibujaban sobre mí fue bastante cansino".
Draco le lanzó una mirada furiosa y los Gryffindors trataron de contener sus risas. "Entonces¿realmente usted hizo esto?" preguntó Fred. Al contrario de los demás, Fred y George se estaban tomando con calma el extraño nuevo comportamiento de Snape. Ellos no sólo le habían ganado a Lee Jordan un montón de dinero por apostar cuánto tardaría Snape en venirse abajo, sino que también eran maestros de las extrañezas.
"Sí," dijo Snape, sonriendo ligeramente. "Fue bastante divertido, ahora que lo recuerdo".
"¿Tenía el profesor Vector la tinta, profesor?" preguntó Hermione.
Snape asintió. "Sí, aunque explicarle por qué la necesitaba me llevó bastante trabajo. Bien, aquí tiene, Hermione". Puso la caja de tinta en el suelo cerca de ella.
"¿A qué lado de Dagaz va Ehwaz?" le preguntó Hermione.
"A la izquierda de Draco," dijo Snape. "Por lo menos ahí es donde me la pusieron a mí".
Hermione sonrió al imaginarse a Snape con tres runas sobre su frente y símbolos de la paz en sus mejillas y se concentró de nuevo en acabar los dibujos de las runas masculina y femenina.
"¿Por qué es ella quien tiene que dibujar sobre la cara de Malfoy?" dijo Fred de repente, señalando a Harry y a Hermione mientras vertía un poco de romero en el caldero que estaba en medio de la habitación. "Parece mucho más divertido que esto".
"Porque la última vez que yo me acerqué a una poción, salió de ella el espíritu del queso," dijo Hermione con sequedad.
"¿Entonces te fías de nosotros para que lo hagamos?" dijo Fred. Se quedó parado y miró a su gemelo, confundido. George le devolvió la mirada, igual de asustado al darse cuenta de que nadie se fiaría de ellos para hacer algo tan importante.
"¿Fiarse?" repitió Snape. Frunciendo el ceño, Snape se apresuró sin demora hacia el caldero y despidió a los gemelos con preocupación. Los gemelos sonrieron y se sentaron para observar la pintura de cara.
Hermione se inclinó hacia atrás de nuevo, ahora que había completado cuidadosamente Ehwaz y Mannaz. "Bueno, esto está hecho," dijo, mirando hacia abajo sus dibujos con orgullo. "¿Qué viene ahora?"
"Necesitas ingeniar siete símbolos relacionados con el poema," dijo Snape ausentemente; estaba inspeccionando la poción cuidadosamente.
Todo el mundo se le quedó mirando en blanco. "Quiere decir, como que si dijo algo sobre el amor, tenemos que dibujar un corazón o algo así?" dijo Hermione, arrugando su nariz.
"Sí".
Hermione frunció el ceño. "¿Qué decía el poema, Malfoy?"
"No voy a repetirlo nunca más, gracias".
Hermione rodó sus ojos. "NECESITAMOS siete símbolos. ¿Qué decía?"
Draco apretó sus dientes. Él no quería volver a mencionar el poema otra vez, nunca más, pero si permanecía callado, nunca haría que Hermione se bajara de su pecho y probablemente ella le pincharía con la pluma otra vez. "Muchas cosas," dijo a regañadientes. "Casi no lo recuerdo. Vino… fuego… el mar… gilipolleces de chica como ésas".
"Eso son sólo tres, necesito más". La boca de Hermione se movió nerviosamente con diversión, mientras que los chicos se reían sin reparos.
"Miel," gruñó Draco. "Eh… queso. Amor-" el sabor amargo llenó su boca de nuevo, "y conejitos. Eso son siete".
Hermione se sumó a las risas de los chicos. "¿Dónde se ponen los símbolos, profesor?" preguntó.
"Sobre su pecho," le dijo Snape. "Haga que se quite la camisa".
"Espera¿su pecho?" interrrumpió Hermione.
"Sí, y-"
"NO voy a dibujar en su pecho¡"
"Sí, ella NO va a dibujar sobre mi pecho¡"
"Harry, hazlo tú¡" rogó Hermione, girándose para mirarle sobre su hombro.
"Él tampoco va a dibujar sobre mí¡"
"Sí, yo tampoco voy a dibujar sobre él¡"
"¿Por favor, Harry?"
"Eh… y si todos dibujamos pajitas?"
"¿Y si vosotros dos dibujais pajitas?" dijo Ron con firmeza. "Me gusta más esa idea".
"Eh… yo no sé dibujar¡" dijo Harry rápidamente.
"Yo tampoco sé dibujar muy bien¡" insistió Hermione.
"Pero tú eres una chica. Tú sabes cómo dibujar corazones y esas cosas".
Los ojos de Hermione se estrecharon peligrosamente. "¿Qué tipo de lógica es ESA?"
Harry se dio cuenta de que había dicho las palabras equivocadas y decidió cambiar de tema. "Fred, George, vosotros queríais dibujar sobre él¿verdad?"
"Olvídalo, tío".
"Sí, el atractivo ha pasado".
"¿Ron?" dijo Harry suplicante.
"Oh, diablos, no". Ron sonrió.
"Tengo una idea- y si todos vosotros manteneis LEJOS de mi pecho la maldita pluma punzante?"
"Ya se lo he dicho, esto es necesario, Draco," dijo Snape, dedicándole una sonrisa medio burlona medio amistosa.
"Me niego a creer que usted haya pasado por esto¡" le espetó Draco.
"Está en el libro, Malfoy," apuntó Ron, su cuello y sus orejas rojos.
"No me importa¡ Tú has CONOCIDO a los hermanos Lestrange?"
"Sí," le contestó Harry. "Aunque no nos presentaron formalmente. Estábamos un poco ocupados tratando de matarnos".
"Lo que quiero decir es… que ellos ni de coña dibujarían un corazón sobre el pecho de Snape¡"
"…lo hizo Avery, de hecho," admitió Snape. "Recuerdo que estaba muy descontento de tener que dibujar sobre mí, pero él era el único que podía dibujar un-"
"Yo NO voy a dejar que nadie dibuje en mi pecho¡ He tenido suficiente por hoy¡"
"Te lo tienes merecido¡" gruñó Hermione. "Y no tienes opción". Ella sacó su varita, sabiendo que sería la única que cedería y dibujaría sobre su pecho y decidiendo asumirlo. "Stupefy¡" gritó, luego usó el mismo encantamiento que habían estado usando para ponerse y quitarse sus camisas para cortar su camisa y abrir su túnica. Ella apartó los pedacitos y se volvió a sentar sobre su estómago, asegurándose de que sus rodillas estaban sujetando apropiadamente sus brazos contra el suelo. Sólo entonces se dio cuenta de que todo el mundo la estaba mirando con sorpresa. "¿Qué?" demandó, mirándolos con furia a todos. Todos apartaron la vista rápidamente. Un silbido inocente llegó desde la dirección en la que estaba Harry hasta que él se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se detuvo.
Draco se despertó un segundo después. "Por qué-" gritó, y forcejeó para incorporarse.
"Recuéstate," le espetó Hermione, empujándole de nuevo hacia abajo. "Yo tampoco estoy contenta con esto".
"¿Que no estás contenta¿Que no estás CONTENTA? Deja que me incorpore o tendrás que-"
"Esto TIENE que hacerse, Draco," intervino Snape suavemente. "El espíritu del queso tiene que ser enviado de vuelta a su propio mundo".
"Y qué mundo es ese¿El planeta del queso¿La tierra láctea?" Draco trató de nuevo de incorporarse, y Hermione le empujó de nuevo hacia abajo lo suficientemente fuerte como para que él se golpeara la cabeza contra el suelo. Draco la miró con furia en el momento en que sus ojos recobraron la habilidad de enfocar, pero no intentó levantarse otra vez. Decidiendo que se limitaría a hacer comentarios que sabía que iban a molestarla, dijo, "Siempre imaginé que eras del tipo dominante- OW¡ GRANGER¡"
"Oh, lo SIENTO," dijo Hermione con un tono de voz mortificado. "He golpeado tu ojo –otra vez- con esta afilada, puntiaguda… afilada, afilada pluma que estoy sosteniendo?" Ella la sostuvo sobre su cabeza, preparada para apuñalarle con ella. Draco la miró con furia pero no habló.
Harry dejó escapar un resoplido de risa contenida, y Hermione se giró hacia él con una mirada furiosa, todavía sosteniendo la pluma. De repente, todos los de la sala tenían una expresión perfectamente normal.
"Ahora," rugió Hermione, "hay que usar algún color u orden en particular para estos símbolos?"
"Tinta negra," dijo Snape. "No recuerdo que hubiera otra orden –mírelo, Weasley".
Ron echó un vistazo a la página y negó con la cabeza. "Sólo dice que los dibujes".
"Empiece a hacer una lista de los colores que ella necesitará para los símbolos de los planetas y el zodiaco," le dijo Snape, luego regresó a su trabajo, quedando absorto en el proceso de la poción.
"Bien," dijo Ron de mala gana, y sacó un trozo de pergamino de la bolsa de Harry.
Hermione miró hacia el pecho de Draco, una apariencia avinagrada en su cara. Tener que dibujar en su cara era una cosa; esta era otra muy diferente. Frunciendo el ceño aún más, Hermione trató de hacer todo lo posible por ignorar lo que tenía enfrente –bueno, técnicamente, debajo de ella. Era bastante evidente que el sol no había tocado ninguna parte de su cuerpo, vestido o no, como si hubiera algún tipo de campo gravitatorio alrededor de esta persona con las palabras "No te pones moreno fácilmente¡". Aún así, eso no impedía que sus ojos deambularan un poco. Maldita sea, no deberían permitir que los bastardos Slytherins tuvieran ese aspecto¡ La pluma que ella estaba sujetando corría el peligro de partirse en dos del apretón que le estaba dando, forzando sus manos a permanecer quietas y no mirar si su piel era en realidad tan suave como parecía. Es Malfoy, se dijo Hermione a sí misma. Si lo violas en una habitación llena de gente, ESTA GENTE, nunca dejarán de recordártelo. Es MALFOY¡ Hermione se estremeció. Esto era ridículo. Guapo o no, él era el mayor gilipollas que había conocido, a excepción, quizás, de unos cuantos Mortífagos y del propio Voldemort; Malfoy no merecía un segundo vistazo, por no hablar de una mirada fija. Además, no era como si este fuera el pecho más bonito que ella hubiera visto. El de Oliver era mucho más bonito. Y el de Víctor tampoco estaba mal. Eso dejaba a Malfoy en tercer lugar en una lista de… tres.
Pestañeando, Hermione se tragó un gruñido de desesperación cuando se dio cuenta de lo que acababa de estar pensando. Eso era. Obligatoriamente TENÍA que empezar a investigar concienzudamente el tema de la cadena, sin importar lo recelosa que Madam Pince estaba con ellos. Se colaría en la biblioteca a las tres de la mañana con la túnica de Harry si tenía que hacerlo.
Ocurrió que miró la cara de Draco, y, para su descontento, vio que él tenía una gran sonrisa de suficiencia. Él alzó una ceja en su dirección, luego gritó cuando ella le clavó la pluma. Decidida a no dejar que Draco notara su inquietud y vergüenza, puso la pluma sobre su piel y empezó a dibujar.
La habitación estaba completamente silenciosa, a excepción del sonido de la pluma sobre la piel de Draco o sumergiéndose en el bote de tinta y el burbujeo del caldero. Los tres Weasleys estaban ahora consultando el libro, y los gemelos estaban tomando notas (lo cual era un pensamiento bastante inquietante). Hermione finalmente terminó los símbolos y echó hacia atrás apresuradamente, supervisando su trabajo manual. El fuego, vaso de vino y el corazón estaban bastante bien hechos, aunque el conejo que ella había dibujado parecía más un Conejo de Pascua drogado. Había hecho un recipiente de miel a lo Winnie the Pooh para la miel, un gran trozo de queso y pequeñas olas para el mar, los cuales eran todos pasables. Pero no pudo evitar sonreír y añadir la palabra "miel" en el bote, sonriendo tontamente al recordar la referencia Muggle.
"Hermione, por favor, no hagas ningún tipo de sonido feliz mientras estás dibujando sobre el pecho de Malfoy," dijo Harry, que estaba sentado dándole la espalda y no podía saber lo que ella estaba haciendo. "Es demasiado espeluznante".
"Oh, cállate," murmuró, alzando la pluma amenazadoramente cuando vio que Draco había abierto su boca para hablar. Él se detuvo a regañadientes.
Tan pronto como los símbolos estuvieron hechos, Hermione se bajó del pecho de Draco, sintiéndose como si hubiera estado haciendo algo horriblemente travieso. Temblando ligeramente, Hermione cogió la caja de tinta de color y evitó la mirada de Draco mientras se levantaba y apartaba a Harry de sus piernas.
"Ayúdame con sus brazos, Harry," dijo Hermione. "Iremos más rápido".
"¿Por qué has dejado que se levantara?" dijo Harry irritado, frotando su hombro donde se lo había golpeado contra el suelo.
"No puedo dibujar en sus brazos si estoy arrodillada sobre ellos," dijo Hermione con exasperación, imaginando que ésta era una excusa mucho mejor que "sentarme sobre él me distrae demasiado".
Draco permaneció quieto, por suerte, mientras Harry y Hermione cogían un brazo cada uno. A Ron le habían dado la tarea de decirles qué color tenían los símbolos, mientras que los gemelos se sentaban y hacían comentarios y hacían molestas preguntas como "¿por qué ese es verde? Ese no es el símbolo de un planeta¿verdad¿Qué demonios es Chiron¿No es ésa una de las lunas de Plutón?... Un asteroide no es un planeta. …¿No habíais dibujado ya ese? Parecen iguales. ¿Entonces por qué Virgo se parece tanto a Escorpio¿Cuál es Aries? Hey, no os metais con nosotros por haber nacido en abril el Día de los Tontos¡"
Justo cuando Hermione estaba empezando a preguntarse en cuántos problemas se metería si tratara de comprobar si una pluma sería una buena jabalina para agujerear la frente de un Weasley, ella dio los últimos retoques a Plutón y se apartó.
"Por fin," gruñó. "Has acabado ya, Harry?"
Hermione fue al lado de Draco en el que estaba Harry… y descubrió que no sólo le quedaban tres por hacer, sino que había dibujado a Géminis de lado, confundido Virgo con Escorpio, y había hecho Sagitario al contrario, además de que todos ellos eran bastante borrosos. Hermione suspiró y extendió la mano en busca de su pluma.
"Te dije que no puedo dibujar," dijo Harry disculpándose, retirándose con alivio.
"Ok," dijo Snape, "la poción sólo necesita otros veinte minutos de ebullición. Me pondré en contacto con Filius y Minerva para poner nueva fecha a todos vuestros exámenes de hoy…"
"Los símbolos están hechos," dijo Hermione con cansancio, echándose atrás y cambiando el color de los tres dibujos de Harry que se podían leer algo. "Géminis es amarillo, Harry, para que lo tengas en cuenta en el futuro, y Aries es rojo, no rosa… y Cáncer es plateado".
"Lo siento," dijo Harry, encogiéndose de hombros. Nunca le había interesado la astronomía.
Mientras Snape usaba la red Flu para contactar con Flitwick, Harry, Ron, Hermione, y los gemelos echaron un vistazo al libro mientras que Draco se quedaba mirando con tristeza su piel multicolor. "Está bien," dijo Hermione lentamente, "parece que tenemos que estar todos en un círculo alrededor del espíritu del queso y Malfoy y-"
Hermione fue interrumpida por un ruido enorme, y todos saltaron y se giraron para apuntar sus varitas hacia el inconsciente espíritu del queso, pero el sonido resultó ser de una criatura mágica diferente.
"Dobby tiene el collar¡" chilló el pequeño elfo doméstico, tendiendo un collar de dientes de ajo de fuerte olor que tenía más estatura que Dobby.
Draco dejó escapar un gruñido de frustración, mirando su decolorada piel antes de aceptar el collar a regañadientes con un gracias dicho en murmullos y poniéndoselo. Dobby se quedó solo momentáneamente, esperando a que Snape saliera de la red Flu para preguntarle si había alguna otra cosa que necesitara. Snape declinó y volvió a la red Flu para contactar con McGonagall.
"Esto es muy estúpido," refunfuñó Draco. "Se lo ha inventado; yo lo sabía¡"
"Como se había inventado la poción, eh?" dijo Hermione, rodando sus ojos.
"Cállate, Sangre Sucia," le espetó Draco, luego instantáneamente se dio cuenta de que había dicho el comentario equivocado, ya que Harry, Hermione y los tres Weasley le rodearon, su varitas en alto.
"Ya he tenido suficiente contigo¡" siseó Hermione, alzando su varita, pero antes de que pudiera lanzarle una maldición-
"ARGH¡ EL ESPÍRITU DEL QUESO SE HA DESPERTADO¡" gritó Fred.
"CORRED¡" gritó Draco, dirigiéndose hacia la puerta, saltando sobre una mesa en su precipitación por salir. Justo cuando estaba a punto de bajar por el otro lado, se dio cuenta de que Harry, Hermione, Ron, Fred y George estaba muriéndose de risa.
"Oh, eso ha sido genial," dijo Hermione, apretando una silla para sujetarse que estaba unos pocos pies separada de Draco. "Muchas gracias, Fred". Draco miró con el ceño fruncido, tentado a pisotear sus dedos.
Las llamas de la chimenea desaparecieron y Snape trató de levantarse, golpeándose la cabeza contra la piedra que había sobre la chimenea. Se tambaleó hasta ponerse en pie, agarrando su cabeza con una mano, su varita con la otra. Viendo que el espíritu del queso todavía reposaba sin movimiento sobre el suelo y que los otros se reían de la agria expresión en la cara de Draco, se rió entre dientes. "Los chicos de hoy en día," murmuró con un tono cariñoso. "Bueno," les llamó, "vamos a ponernos en marcha¿de acuerdo? La poción debería estar casi hecha… sí, ya se ha vuelto verde. Vamos¡"
Fred y George se apartaron, sentándose cerca del escritorio de Snape mientras Snape dirigía a Harry, Ron, Hermione y Draco para que se pusieran de pie alrededor del espíritu del queso aislado en el centro. Draco hizo algunas quejas murmuradas de última hora y luego tomó sitio cerca de Dorwilaron en el centro del triángulo formado por Harry, Ron y Hermione.
Harry tomó el caldero y lanzó parte de su contenido sobre el espíritu del queso. "Alluette, Mauntrooet," entonó.
"Jabini, jabini, jabini," recitó Draco en un tono de voz monótona.
Harry lanzó un poco más de poción sobre Dorwilaron. De repente una pared verde de humo rodeó a los cuatro, girando sobre ellos como una llama viva. Hermione se quedó mirando con interés antes de decir su frase. "El mal todavía no ha podido vencerme," dijo, su tono excitado.
"Jabini, jabini, jabini," dijo Draco nerviosamente, preguntándose si podía hacer un descanso entre el humo o si tendría algún tipo de propiedades mágicas que podrían contaminarle. El humor empezó a palidecer, perdiendo intensidad lentamente y pasando de enmohecido verde a blanco.
Harry vertió casi toda la poción que qeudaba sobre el espíritu del queso y miró hacia Ron. "Cualquier espíritu que esté aquí," dijo Ron, sonando tan nervioso como Draco y alejándose ligeramente del fuego, a pesar de que se había vuelto más claro.
"Jabini, jabini, jabini," murmuró Draco, apretando fuertemente sus ojos. Harry volcó el resto de la poción justo en la cara de Draco.
"Ahora debes DESAPARECER¡" gritaron los cuatro, Draco escupiendo y tosiendo todo el tiempo.
Un bajo ruido sordo, como la inminente estampida de un visón, empezó, haciéndose más y más alto hasta que pareció que todos se iban a volver sordos. Snape de repente se zambulló detrás de su escritorio; Fred y George le miraron, luego se miraron uno al otro, y rápidamente se fueron hacia la puerta. Era demasiado tarde, sin embargo.
El estruendo cesó al instante, y con un alto POP, el espíritu del queso explotó. Un olor nauseabundo a queso voló en todas direcciones, copando toda la habitación con calientes, pegajosos y asquerosos trozos de queso.
Todo el mundo se quedó congelado, sorprendidos, queso chorreando por todos ellos. Snape salió de detrás de su escritorio, sonriendo. "Ja¡" dijo alegremente. "Gracias a dios recordé esa parte".
"Podría habernos advertido, sabe?," le dijo Hermione secamente.
"Bueno, yo… eh… lo recordé el último segundo, ya sabe… sí…"
Todo el mundo se giró para mirarle con furia.
"Bueno," le dijo Fred a George, una gran loncha de queso cayendo del pelo de Fred y aterrizando en el suelo con un suave plop, "creo que sería una buena idea que ahora nos fuéramos".
Notas de la traductora: LO SIENTOOOOOOOOOOOO¡¡ Se que he estado muy desaparecida, pero entre viajes, entregas, trabajo y mas trabajo... no he parado ni un minuto. Bueno, ya sabeis que hay epocas mas ocupadas y epocas que menos. Ahora os dejo un capitulo mas y espero dejar muchos otros esta semana, para compensaros. A ver si puedo y cumplo esta vez. Un abrazo y gracias por los reviews¡ Estos dias os habeis portado. Por cierto, que ni rastro todavia de nuestra querida autora. Ya empiezo a estar preocupada¡ Espero que este bien¡ Tambien espero que os haya gustado el desterramiento del espiritu del queso jejeje. Como curiosidad: las runas mencionadas, al parecer, estan documentadas. La autora se lo curro para buscarlas y las incluyo en su historia.
ah¡ a los que me pedis actualizaciones en Beso, verdad, consecuencia... todo llegara¡¡ De veras que no me olvido, pero, como os he dicho, traducir lleva menos tiempo que escribir y por eso estoy ahora con este fic, para no desvincularme completamente de fanfiction... pero prometo seguir¡ Siempre lo hago, aunque pase tiempo. Besossss. Booh-
