BPOV
Sabía que me esperaba una dura reprimenda, pero no de Edward ¿o si?
Pude notar que la gente curiosa del pueblo se hallaba del otro lado de unas cintas amarillas que cortaban la avenida.
Mientras mi padre corría de nuevo junto a los bomberos tras hacerle jurarle a la enfermera que me cuidaría, Edward se enderezó todo lo que pudo enfrente mío, amenazadoramente.
-Acaso estabas loca? Como fuiste capaz de meterte ahí dentro Isabella? Sin ningún tipo de seguridad. Tu sola. ¿Sabes el susto que no has dado? Nunca creí que fueras tan insensata. Por Dios, mujer, por poco y... sólo mírate. Estas echas un desastre
Me envaré
-Un momento. No puedes decirme esas cosas. ¿Acaso tu también dejarías a Renesmee sola ahí abajo asustada? Creí que podría ayudar de alguna manera. ¿y tu que estabas haciendo? ¿eh? Es un fácil hablar y no...
-Para tu información.,Si hubiera sabido lo loca que estabas hubiera dejado al pobre conductor del camión, sin mis atenciones. Mientras te hacías la superhéroe, estaba poniendo en practica el RCP recuerdas? .me sonrió débilmente- al parecer el Señor Thomas pudo salir de su vehiculo, pero entró shock y se desmayó a los minutos, pero esta bien -agregó al ver mi cara de espanto-. Pero lo que tu hiciste no tiene razón…
-Auch, -maldición.
¿Es que acaso no podían vendarme el brazo mi brazo magullado con mas cuidado?
Le lancé una mirada desaprobadora a la enfermera, pero ella ni se inmuto.
Me volví hacia Edward.
-Lo se, lo sé. Y lo siento; no tuve en cuenta nuestra seguridad. Ninguno de los dos estaba preparado para esto ¿habrá sido una ataque de adrenalina? -intenté sonreír débilmente, pero la preocupación por Renesmee me podía más-. Por lo menos tu sabes que salvaste alguien y te felicito, no debes quitarte crédito por eso -sus ojos verdes habían perdido su brillo, como pude notar y estaban preocupados ¿por mi? -. Yo no puedo decir lo mismo.
Me giré de nuevo hacia la zona del accidente y vi al papá de Edward metido a medias dentro del auto, como yo había estado hacia unos minutos, y a papa dándole órdenes a los bomberos para poder abrir las demás puertas.
Genial, nunca había un accidente así en Fork, y yo tenía que presenciarlo.
-Ella estará bien, Bella. Deja que los demás se encarguen ahora ¿de acuerdo? -hizo un gesto a la enfermera que había vuelto con más gasas para curar mis magullones y se sentó a mi lado-. Ahora que estás aquí deja de valiente un poco más.
Antes de que me diera cuenta me había sentado en su regazo y levantó las pantorrillas de mi pantalón. No me había percatado de que estaba rajado y con manchas de sangre.
Intenté zafarme de sus brazos pero el logró sacarme las zapatillas y las medias para levantarme la pantorrilla del pantalón.
-¿como no te quejaste de esto?
No lo sabía. Miré con horror el profundo corte que tenía a la altura de la rodilla. Apenas sentía dolor.
Debía estar en shock todavía.
-No lo se. Pero ¿cómo es que tú saliste ileso? No vale... Y no me vengas con ninguna estúpida excusa machista-intenté bromear para evitar pensar en cómo me ardía la pierna, a pesar de que el suavemente me pasaba el desinfectante en la zona.
Lo logré, el también debía querer despejarse. Y su sonrisa me deslumbró.
-Contigo no hay caso Bella, siempre te metes e problemas y hasta encuentras peligro donde no hay. Mira -señaló alrededor. - Si había semejante accidente, aquí, en Forks, el pueblo más desolado del país, era obvio que tenías que estar presente.
Gruñí en respuesta y el rió.
-Ya, no seas quejosa. Todos vamos a salir bien de esto. -murmuró unos minutos después tras terminar de vendarme la herida, al parecer tenía bastante práctica en esas cosas.
Nos quedamos unos minutos en silencio mirándonos a los ojos y la situación se estaba tornando un poco incómoda, hasta que la escuche.
-¡Bella!
Ambos nos giramos y más lágrimas comenzaron a correr a mis ojos; apenas noté como Edward, también emocionado me atrajo hacia su pecho y me apoyo con una mano sobre mi cabeza.
Pude notar sus emociones, al escuchar los latidos acelerados de su corazón.
Renesmee se hallaba viva.
El doctor Carlisle, mi padre y un bombero la llevaban en una camilla. Sus piernas estaban bajo una manta; pude notar que una de ella se encontraba en un ángulo extraño, pero al parecer no le había pasado nada que no pudiera sanar.
-Te dije que podrían salvarla – apenas pude sentir cómo me susurraba Edward al oído antes de desmayarme en sus brazos.
La adrenalina parecía que se me había acabo.
…...
No se cuanto tiempo estuve inconciente.
Cuando me incorporé, todos los que estaban en la habitación se abalanzaron sobre mí, como la última vez que me había encontrado en el hospital, desgraciadamente no hacía mucho.
Por supuesto que Alice fue la primera que se abalanzó sobre mí antes que mi padre y comenzó a regañarme de nuevo.
-¡Isabella Swan! ¿Que carajo creíste que estabas haciendo? No sabes el susto que nos pegaste. -hipó y sollozó contra mi pecho-. Tú y Edward... No puedo creer lo imbéciles que son...
Menos mal que el Dr. Cullen apareció, sonriente. Eso quería decir que..
-Ya, hija, déjala que se recupere. Ya tendrás tiempo para eso -al ver mi cara agregó-. Renesmee esta bien Bella. Sólo sufrió contunciones en todo el cuerpo y su pierna derecha esta rota, pero nada de mayor gravedad.- suspire aliviada y lágrimas comenzaron a acumularse en mis ojos-. Fuiste muy inteligente al mantenerla consciente y librarla del cinturón, si hubiera tenido que esperarnos...
-¿Dónde está? ¿Puedo ir a verla? -intenté recuperarme pero me maree y enseguida sentí a mi padre empujándome de nuevo contra las almohadas.
Parecía muy preocupado.
-Hay muchas cosas de las que aún no te enteras hija, pero primero debes quedarte quieta y dejar que Carlisle te controle. Ya podrás ver a Nessie, pero mientras tanto déjame decirte jovencita que estás castigada...
-¿que? -Aun no alcanzaba a procesar toda la información- ¿qué tengo que saber? ¿Nessie? No, papá..
Miré de nuevo a Alice, pero ella solo negó con la cabeza.
-Debo ir a ver a mi hermanito...
Antes de que pudiera agregar algo más salió de la habitación: maldita traidora...
…
A pesar de mis protestas, dejé que Carlisle me revisará, sobre todo el corte de la pierna, que al parecer gracias a los vendajes de Edward había dejado rápidamente de sangrar.
Le debía mucho; según lo que me había dicho su padre él también estaba en observación pero por magullones, los dos pronto seríamos dado de alta.
Y quería saber muchas cosas acerca de Nessie, como entendí que apodaban a la niña. Pero, noté que el Dr quería evadir ese tema y prometió que cuando la viera ella respondería todas mis dudas. Por lo poco que pude saber ella había venido en busca de unos familiares a Forks, tras el pronto fallecimiento de sus padres, pero aún así no entendía que hacía ella sola, manejando.
Apenas debía tener la edad para el registro. O eso me había parecido.
Cuando ya estaba poniendo nerviosa ante tanto misterio, y Carlisle me dejó sola, Edward finalmente apareció en mi puerta.
No lo había notado antes pero el tenía un corte en la mejilla y un vendaje en el brazo.
-Hey ¿estas bien? -le sonreí débilmente y lo insté a que se sentara, era lo mínimo que podía hacer.
-Sí, como nuevo, pero no puedo decir lo mismo de ti. .-me señaló la pierna magullada-.
Hice una mueca.
-No es nada, aunque supongo que debo darte las gracias. -me sonrojé sin poder evitarlo-. Gracias por todo, ya sabes...
-No fue nada, pequeña héroe -para mi sorpresa se acercó y me besó en la mejilla.
Más roja no podía estar, ¿eso sería algo bueno? ¿no había perdido demasiada sangre?
Negué antes mis delirios.
-Ahora supongo que Tanner tendrá una visión bastante diferente de nosotros ¿no crees?
Ambos nos miramos y reímos ante mi estupidez. Definitivamente esto me había afectado la cabeza.
-¿Quieres ver a Nessie? Ella te estaba esperando, se despertó rápido de la cirugía. Y supongo que hay muchas que quieres saber no es así ? -me tendió la mano en cuento yo asentí-. Papá dijo que ya podías caminar ¿necesitas ayuda?
Lancé un quejido, en cuanto puse mi pie en el piso. No se como no había sentido dolor antes.
Tendría que buscar en Google las consecuencias de un ataque de adrenalina.
-En otros momentos, no la necesitaría, Cullen -le sonreí al ver cómo había cambiado su cara de repente-. Pero mírame, -me señale riendo esta vez-. Soy un completo desastre.
Comprendió mi humor y antes de que pudiera poner una queja me tomó en brazos.
-Parece que la peleadora Bella, se a quedado sin batería...
Escondí la cabeza en el hueco de su cuello, sin notarlo y pude notar como sonreía a mi costa.
Decididamente esto me estaba afectando ¿Desde cuándo estábamos en paz nosotros? Ya me vendrían los recuerdos de por qué lo odiaba...
Le pegué con toda la fuerza que me quedaba en el hombro y le advertí que no me molestara con un gruñido: solo conseguí que se riera.
Genial.
Cuando tocamos la puerta de la habitación o pude evitar sorprenderme ante lo que vi...
-¿Mamá?
