***Hola! El siguiente capítulo está listo, bieeeeeen! Disfrutadlo mucho, yo sigo trabajando con el de la semana que viene! Gracias por seguir leyendo mi historia, lo que para mí es el final perfecto de la historia perfecta! Hasta pronto! ***
***Sailor Moon y sus personajes originales no son de mi propiedad***
CAPÍTULO 26 – OBLIGACIÓN
Luna, Silver Millennium
El príncipe Endymion tenía una reunión con la reina Serenity y el consejo del Reino de la Luna para discutir unos asuntos urgentes que afectaban a sus planetas, por lo que se pidió a la princesa Serenity que esperase fuera de la sala para verle.
Caminaba impaciente recorriendo una y otra vez los blancos y lustrosos pasillos de Palacio, sintiéndose como un animal enjaulado. No quería estar allí en absoluto, ni quería quedar con el príncipe Endymion ni con nadie. Sólo quería que llegase la noche lo más deprisa posible, para ver a su príncipe una vez más. Usagi podía sentir todo esto con claridad desde el interior del cuerpo de Serenity. Sus almas estaban tan cerca una de la otra que aparentemente tenía acceso a los sentimientos de la joven princesa. Era realmente extraño porque la sensación era como la de estar escuchando los pensamientos de otra persona.
Serenity caminó hacia el gran pórtico abierto con columnata que rodeaba por completo los edificios del palacio, y se fijó en uno de los elegantes bancos de mármol, exquisitamente labrados con volutas y motivos florales decorativos. Se sentó y suspiró, mirando al cielo índigo y procurando relajarse. Aparentemente, nunca llegaba a haber luz del día en la Luna, al menos en esta cara de la Luna. El cielo simplemente cambiaba de un color azul oscuro a un tono más oscuro todavía de azul, con las estrellas siempre brillando intensamente en él.
Entonces, la bella princesa sacó un objeto de entre los pliegues de su vaporoso vestido. Instantáneamente, una sonrisa adornó su rostro. Había llevado consigo la caja de música desde que el príncipe Starlight se la regaló. No podía creer lo increíble que él era y todo el amor que le transmitía… la hacía verdaderamente feliz. Abrió la pestaña dorada y la suave música comenzó a sonar. Era una melodía preciosa, pero tenía un deje de tristeza. Justo como su relación, pensó ella. Entonces recordó la conversación que habían tenido la noche anterior, de su deseo mutuo de estar juntos para siempre que pronto iba a hacerse realidad. Se recostó en el banco y cerró los ojos mientras escuchaba la música, sintiéndose inundada de felicidad y anticipación.
"Estás increíblemente hermosa bajo la luz de las estrellas"
Escuchó ella decir a una voz, e instantáneamente se incorporó y cerró la cajita de música con forma de estrella.
La verdad es que era cierto, la escena frente al hombre que acababa de llegar parecía sacada del más dulce de los sueños. El cielo azul profundo cubierto con un millón de estrellas titilantes esparcidas por él como diamantes en una alfombra de terciopelo, era el fondo perfecto para las columnas perladas del Palacio de la Luna, donde la más bella princesa descansaba medio dormida sobre un magnífico banco de mármol, con su pelo dorado esparcido a su alrededor brillando tan intensamente como su piel de nácar.
"Príncipe… Endymion…" dijo ella, mirando a la persona que había interrumpido su ensoñación.
"No era mi intención sorprenderte. Lo siento mucho, princesa"
"No, no, está bien… Estaba un poco… distraída" respondió ella, levantándose del banco y guardando el medallón de estrella.
Endymion la observó mientras lo hacía, intrigado por la delicadeza con la que trataba ese objeto.
"Esa música que escuchabas es muy bonita"
Serenity se sonrojó, e incapaz de responder, se limitó a asentir.
"Dónde conseguiste esa caja de música?" preguntó él
"Estoooo pueeees…. Yo… no estoy segura… Siempre la he tenido…" improvisó "Solía quedarme dormida escuchándola cuando era pequeña, pero luego un día no la encontraba, y creí durante muchos años que la había perdido. El otro día la encontré por casualidad en mi habitación y decidí llevarla siempre conmigo para que no me volviese a pasar. Me… me encanta la canción que suena"
"Ya veo…" dijo, con una cara extraña. "Nunca había visto nada parecido, ni había escuchado antes la melodía que toca… Es un objeto poco común… Muy especial"
"Realmente especial, sí" confirmó mientras se sonrojaba profundamente.
"Princesa…" comenzó él entonces "Querrías acompañarme a un paseo por vuestros maravillosos jardines? He oído que son sublimes, y apreciaría mucho que una persona experimentada me guiase por ellos para no perderme nada importante"
"Eh?" su petición la pilló desprevenida "Bueno… la verdad es que no sé mucho acerca de los jardines…"
"Seguro que al menos conoces los caminos que los recorren, supongo. No desearía perderme"
"Ah, no te preocupes, es imposible perderse… hay un jardinero como cada tres o cuatro árboles"
Endymion cerró los ojos, suspiró y volvió a abrirlos. Usagi sonrió dentro de Serenity. Hasta ella lo había captado esta vez…
"Princesa…" Endymion lo intentó de nuevo "Los jardines son únicamente una excusa… Sólo deseaba pasar un tiempo contigo para hablar y conocernos mejor, si te parece bien"
Serenity se puso coloradísima. Qué podía responder a eso? No podía sencillamente decir que no, él era el príncipe del planeta que los protegía! Cuánto de descortés podía ella ser sin causar un incidente diplomático?!
"Oh…" dijo ella "S…Sí… supongo que podría tomarme un tiempo para dar un paseo…"
"Fantástico" dijo Endymion, y la agarró del brazo con suavidad, guiándola hacia la escalinata que conducía a los jardines.
Acabaron pasando la mayor parte del día juntos. Primero, dieron un largo paseo por los mágicos jardines del Palacio de la Luna, seguido por un aperitivo junto a la laguna sur del palacio, donde pasaron la tarde. Endymion habló de todo: las plantas, los edificios, el cielo, lo bonito que era todo en la Luna… También habló mucho de la Tierra y lo diferente que era todo allí, tan verde y brillante. Eso llamó poderosamente la atención de la princesa, ya que nunca había salido de los límites del palacio y no sabía cómo podría ser esa luz solar que él describía. Ella le preguntó muchas cosas acerca de la Tierra y sus bosques verdes, sus ríos y el Sol. Endymion respondió encantado a todas sus preguntas, describiéndole cada cosa con tantos detalles como era capaz de aportar a alguien que nunca había visto nada similar. Él también le contó cómo era la vida en la Tierra, y le habló de su situación, de política y de la buena relación que su reino y el de ella siempre habían tenido, así como de la importancia que eso tenía para ambos planetas y para el futuro de todas las personas que vivían en ellos. A cambio, él le preguntó a ella acerca del Cristal de Plata y sus poderes de protección, aunque la princesa no fue capaz de contarle mucho. Ni siquiera había tenido contacto todavía con la legendaria joya que su madre tanto protegía.
Serenity descubrió que él era un hombre muy elegante, con clase y muy apuesto. Conversaba como un adulto, y hablaba con sabiduría de cualquier tema. Sin embargo, le resultó algo… aburrido a veces. Le apreciaba mucho, ya que era una muy buena persona que se preocupaba de su reino y de su gente, y podía ver con claridad que algún día se convertiría en un estupendo gobernante. Pero sencillamente no se divertía con él, todo era demasiado correcto y educado para su espíritu infantil e impredecible. Aunque tras pasar un día completo juntos, sintió que había encontrado en él a un gran amigo en el que podía confiar plenamente.
Cuando el cielo se oscureció de nuevo, Serenity comenzó a estar intranquila, deseosa de regresar a su habitación para verse con su amado.
"Ya es casi de noche…" comentó ella, mirando al cielo durante una de las pausas de su conversación "Debería volver ya a mi habitación o mi madre se preocupará…"
"Por supuesto, Princesa" dijo él, levantándose del banco en el que estaban sentados y ofreciéndole una mano a su compañera por un día para ayudarla a levantarse también.
"Gracias…" musitó ella con timidez
"He pasado un día estupendo" dijo él
"Sí, yo también. Ha sido muy interesante escuchar todas esas historias acerca de la Tierra"
"Quizá podamos repetirlo alguna otra vez, si tú quieres…" se aventuró a decir
"Sí… claro…" respondió ella, feliz de contar con un nuevo amigo. Desde su interior, Usagi comenzó a entender lo que sus amigas sentían cuando le decían que no entendía nada de las relaciones con los hombres… Ahora que había madurado y que se veía a sí misma en tercera persona, se percataba de lo inocente que era. La joven Serenity no lo captaba en absoluto. Endymion estaba claramente flirteando y ella únicamente pensaba que era un amigo muy amable, pero le estaba transmitiendo las señales equivocadas. Qué tonta es ella misma…
"Eso es fantástico" respondió Endymion, con una sonrisa encantadora "Nos vemos pronto entonces, princesa Serenity"
"Hasta la vista, príncipe Endymion" respondió, haciendo una ligera reverencia y dándose la vuelta después para marcharse a su habitación. Estaba tan ansiosa de ver al príncipe Starlight que en cuanto perdió de vista al príncipe de la Tierra, corrió a través de los jardines para llegar a su habitación lo antes posible.
La joven princesita no se percató de que desde uno de los balcones semicirculares de la torre principal, su madre la Reina observaba la escena. Vio a su hija con el príncipe de la Tierra en los jardines al anochecer, y después la vio corriendo hacia el palacio, para evitar que nadie viese lo que estaba haciendo. Sonrió, divertida por el hecho de que su hija adolescente se hubiese enamorado y tratase con poco éxito de mantener los encuentros con su amado en secreto, y satisfecha de saber que había elegido al hombre perfecto para todos ellos.
Templo Hikawa
Setsuna se había despertado al fin de su sueño sanador hacía unas cuantas horas para gran alivio de la joven Hotaru, que comenzaba a estar muy nerviosa por lo mucho que su casi madre estaba tardando en curarse. Habían pasado seis largos días ya.
La senshi de piel bronceada había estado a punto de morir con el hechizo que el jinete de la Muerte le había lanzado, pero había sido salvada por la magia de su siempre presente talismán, que había mantenido su corazón a salvo y latiendo a pesar del Sueño Eterno que había invadido el resto de su cuerpo. Entonces, la magia de Sailor Moon afortunadamente había obrado el milagro de traerla de vuelta de su condenado destino.
Aunque ya llevaba despierta varias horas, se sentía muy débil y las chicas la obligaron a quedarse en cama y tomárselo con calma. En pequeños grupos y por turnos, todos habían ido a su habitación a verla y preguntarle qué tal se encontraba. Setsuna se sentía muy agradecida, ya que apreciaba cada amigo que tenía como la cosa más valiosa, habiendo antes estado completamente sola durante eones.
Las chicas le habían puesto al día con toda la información sobre cómo había acabado la batalla y acerca de la aparición de Galaxia que las había rescatado y traído de vuelta a todas. También le contaron todo acerca de la alucinante revelación de que Seiya era su largo tiempo perdido hijo y sobre el Reino de las Estrellas, los guardianes de la galaxia. Setsuna no lo mostró, pero poco a poco su ansiedad iba creciendo con todo lo que le contaban… No recordaba nada de todo eso, y siendo quien era, la Guardiana del Espacio y el Tiempo, debería recordarlo, no es así? Decidió no darle demasiada importancia por el momento, y en lugar de eso se centró en recuperarse para poder salir de la cama lo antes posible. Pero había otro tema más importante que la inquietaba. Ni Usagi ni Mamoru habían venido a verla, y nadie los había mencionado. Eso no era nada habitual en ellos. Definitivamente algo no iba bien.
Así que durante uno de los escasos momentos en los que la habían dejado sola en su habitación para que descansase, decidió al fin levantarse y averiguar lo que estaba sucediendo. Salió del dormitorio en dirección al salón principal del templo, donde pudo oír débilmente a varias voces hablando. Era de noche y todo estaba oscuro.
Antes de entrar, se quedó escuchando desde fuera de la sala.
"Habéis ido a ver qué tal están?" preguntó una voz que ella reconoció como la de Taiki.
"Sí, no hay cambios por el momento" esa era Ami, pensó ella "Sus cuerpos siguen igual"
"Todavía nada…?" preguntó la pequeña Hotaru. Setsuna pudo notar que había preocupación en su dulce voz.
"Ya ha pasado más de un día…" comentó Yaten
"Y no empezarán sus cuerpos a… pudrirse o algo, siendo cadáveres vacíos como están ahora?" esa era Minako hablando, sin duda. Los ojos de Setsuna se abrieron en shock… De qué demonios estaban hablando? Cadáveres? Los cadáveres de quién?!
"Minako-chan!" la regañó Rei
"No os preocupéis, sus corazones siguen latiendo… técnicamente siguen vivos…" dijo una voz que Setsuna no reconoció…
"Te… técnicamente? Ay… madre…" ese era Yaten de nuevo
"Ay… Ella siempre es tan imprudente…" su querida amiga Michiru comentó
"Sencillamente no entiende lo importante que es para todos nosotros, y no deja de ponernos de los nervios con sus acciones" Haruka le dio la razón, como siempre hacía.
"Si yo hubiese estado despierta, nunca les habría dejado hacer una cosa así!" dijo Rei, su voz sonaba enfadada.
"Exactamente lo que yo pienso! Gracias, Rei-san. Pero nadie me escucha nunca…" añadió Yaten, y Rei no pudo evitar ruborizarse ligeramente.
"Por favor calmaos… no hay peligro, creedme" esa extraña voz habló de nuevo "Usagi y Seiya están bien…"
Cuando Setsuna escuchó sus nombres, no pudo contenerse más e irrumpió en la sala, sus ojos vidriosos de ansiedad y temor.
"Setsuna-san!" corearon todos sorprendidos, girándose hacia la puerta
"Dónde está Usagi-san?! Qué le ha pasado?!" exclamó
"Setsuna-mama!" exclamó Hotaru, preocupada por su claramente estresada familiar.
Michiru fue rápidamente hacia ella, y con sus reconfortantes modos la agarró de la mano y la condujo lentamente hacia donde todos estaban sentados.
"Por favor toma asiento, Setsuna, te lo contaremos todo con calma"
"Pero…! Ella está bien? Por qué nadie me había dicho nada de esto?!"
"No queríamos preocuparte… necesitabas descansar" dijo Haruka
"Ella está…?!"
"No, está bien… sólo está metida en una de sus locas e insensatas aventuras" respondió la masculina senshi.
Setsuna suspiro, levemente aliviada. Aunque todavía necesitaba una explicación a la conversación acerca de los cadáveres.
Hotaru tomó las manos de Setsuna entre las suyas mientras ésta se sentaba a su lado, lista para escuchar lo que tenían que decirle.
Haruka fue la persona designada para contarle a Setsuna todo lo que había pasado. Era la última cosa en el mundo que le apeteciese hacer, ya que sabía que su buena amiga se iba a disgustar mucho al saberlo… pero de alguna forma los demás se habían puesto a mirar hacia otro lado cuando llegó el momento, y ella decidió decírselo de una vez, ya que definitivamente Setsuna tenía que saberlo cuanto antes.
"Bueno… ejemm!" carraspeó Haruka "Lo… lo que ha estado pasando con Usagi es que ella y Seiya se han ido de viaje al pasado. Eso es todo."
Michiru arqueó una ceja al oír la excesivamente breve explicación de su amada.
"Oye Haruka, no crees que haría falta desarrollar eso un poquito más?" comentó Minako
"Al pasado?" dijo Setsuna interrumpiendo su intercambio de miradas "A qué os referís con el pasado?"
"Ya sabes… sus vidas pasadas… en la era del Silver Millennium" dijo Haruka
Los ojos de Setsuna se abrieron como platos.
"Cómo… cómo es eso posible? Los viajes en el tiempo están prohibidos, y nadie que yo conozca es capaz de algo así salvo… Ha estado Small Lady aquí?" preguntó, mirando a los ojos de cachorrillo de Hotaru.
"Quién es esa Small Lady?" preguntó Yaten, pero nadie le hizo caso
"No, no ha estado… no fue cosa suya" respondió Ami, interviniendo en la conversación.
"Entonces… cómo…?"
"Fui yo la que lo hizo posible"
Setsuna levantó la vista hacia la elegante mujer sentada con ellos que acababa de hablar. Su piel brillaba como el oro, y su melena era tan larga que hacía ondas sobre el suelo alrededor de su esbelta figura sentada. Estaba mirando fijamente a los ojos a Setsuna, con esos ojos suyos color coral… que… había visto ella antes en alguna parte…?
"Oh, discúlpanos por favor" dijo Taiki, interrumpiendo los pensamientos de Setsuna, que estaba casi hipnotizada por la penetrante mirada de la mujer dorada "Te presento a Galaxia… Probablemente la recuerdes de nuestra última batalla…"
"Ah, sí, por supuesto… Las chicas me han hablado de ti y me han contado lo que has hecho por nosotras. Nunca podré agradecértelo lo suficiente… Tienes un aspecto totalmente distinto ahora, la verdad…" dijo Setsuna algo ausente, y después añadió "Nos… conocemos de antes…?"
"Quizá…" respondió únicamente Galaxia con mucho misterio y una extraña media sonrisa. Esto hizo que Setsuna estuviese aún más intranquila. Se sentía igual que cuando te despiertas en mitad de un sueño pero un segundo más tarde no consigues recordarlo, aunque sabes que hay algo ahí a punto de venirte a la mente…
"Bueno!" dijo Minako, desvaneciendo los pensamientos de Setsuna "La cosa es que, corregidme si me equivoco, Galaxia tiene un poder que permite teletransportar lo que sea, y consiguió teletransportar las almas de Usagi y Seiya al pasado a la época del Silver Millennium, dejando aquí sus cuerpos"
"Qu… qué?" Setsuna estaba cada vez más impactada con cada palabra que escuchaba "Es algo así posible?"
"Los aquí presentes están convencidos de que sí…" comentó Yaten, sus brazos cruzados. Todavía no terminaba de fiarse de todo eso de teletransportar almas tan a la ligera.
"Sin duda eres una senshi muy poderosa, señora" dijo Setsuna
"Por favor, llámame Galaxia"
La mente de Setsuna se movía a la velocidad de la luz. Había demasiada información inconexa que no acababa de comprender, como piezas de un puzle flotando a su alrededor que no terminaban de encajar.
"Pero…" continuó "Por qué querría Usagi viajar al pasado, y precisamente ahora, con nuestro enemigo todavía presente?"
"Bueno… tenía que averiguar cuanto antes algo muy importante para ella…" comenzó Minako, sonrojándose y con los ojos fijos en sus rodillas.
"Algo importante? Del pasado?"
Ahora todos se sentían muy incómodos, y podía verse claramente en su actitud.
"Ssssíiii… bueno… había algunos… indicios… que indicaban que podría haber habido algo entre ella y Seiya también en el pasado"
"Minako-chan!" Rei le dio un codazo a la bocazas de su amiga.
"Qué?!" protestó la rubia
"No puedes ser más… delicada?" le explicó Rei. Todas sabían lo mucho que Setsuna apreciaba a Mamoru y la pareja real que formaba con Usagi en el futuro, y estaban seguras de que esta noticia iba a sentarle como un jarro de agua fría…
Los ojos de Setsuna se abrieron aún más de estupefacción.
"Qué… qué has dicho? Entre Usagi-san y… Seiya? En el pasado…? A qué te refieres con 'también'? Por qué ha viajado él con ella…? Dónde está Mamoru-san?!"
"Setsuna, cariño, por favor…" Michiru intervino en la conversación cuando vio lo nerviosa que se estaba poniendo su amiga.
"Michiru! Qué es lo que ha pasado?" exclamó Setsuna
"Usagi ha roto con Mamoru" sentenció Haruka
"CÓMO?!" Setsuna no podía creer lo que oía "Pero… eso… eso no es posible!"
"Setsuna-san… ella y Seiya están enamorados…" explicó Minako "Si me preguntas, creo que siempre lo han estado…"
"Eso no puede ser!"
"Setsuna…" Michiru trató de calmarla con su suave voz "Ya sabes cómo se comportaba ella cuando estaba con él… Lo has visto"
"Pero no de esa forma! La Reina y el Rey deben estar juntos! El futuro… El futuro…!" y tras una breve pausa exclamó "Y qué pasa con Small Lady?!"
Taiki y Yaten bajaron la mirada en silencio, no queriendo tomar parte en una conversación tan privada de las senshi del Sistema Solar. El resto de las chicas hicieron lo mismo. No tenían respuesta para esa pregunta.
"Lo cierto es que en el futuro que visitamos contigo, Setsuna, Usagi y Mamoru efectivamente estaban juntos…" comenzó Ami con mucha calma, atrayendo la atención de todos. "Pero si lo piensas… ese futuro también incluía a un Mamoru gravemente herido y a una Usagi inconsciente atrapada en el interior de un cristal."
"Ami-chan…" dijo Rei, sorprendida por la determinación que mostraba su muy inteligente amiga.
"Es la verdad… el futuro que vimos era un futuro nefasto, lleno de guerra, lucha y muerte. El propio rey Endymion nos lo dijo, y Sailor Pluto lo confirmó."
Setsuna le devolvió la mirada a Ami, en silencio.
"Todos estos años hemos estado luchando para tratar de evitar ese futuro, no es así? Y al fin está sucediendo. Ese futuro en el que una gran desgracia cae sobre la Tierra y toda la humanidad es sumida en un frío sueño durante muchos años, sólo para despertarse de nuevo y tener que seguir luchando contra seres malignos una vez más… Eso no es lo que queremos para nuestro planeta, verdad?" las lágrimas escapaban de los ojos de Ami mientras continuaba con su discurso.
Taiki sujetó firmemente una de sus manos para reconfortarla.
"Lo siento mucho" dijo Ami "Pero esto es lo que todas hemos estado buscando… un cambio en el futuro… Cómo sabemos que el cambio que salvará a la Tierra no se produce al elegir Usagi a la persona a la que realmente ama?!"
"Ami-san…" Setsuna estaba sin habla.
"No lo sabemos… Sólo tenemos que hacer lo que nuestros corazones sienten que es lo correcto. No podemos saber cómo resultará en el futuro…" dijo Taiki, reforzando el argumento de Ami.
"En realidad sí que se puede"
Todos dirigieron las miradas hacia esa voz, proveniente de la dorada Galaxia.
"Qué quieres decir, Galaxia-sama?" preguntó Taiki
"Las senshi del Sistema Solar tienen entre ellas a una con un poder muy especial. Un poder que no puede ser igualado por nadie más" dijo, y después miró directamente a Setsuna de nuevo, sus ojos clavados en los de ella "Si no me equivoco, tú eres la hija de Chronos (*)… La Guardiana de la Puerta del Tiempo. Tú tienes el poder de controlar y viajar en el Tiempo"
"Qué?!" Taiki y Yaten preguntaron asombrados. No tenían ni idea del inmenso poder de la misteriosa senshi de pelo verde.
Setsuna bajó la mirada.
"Tuvo que ser aquello…" comenzó Rei de pronto, mientras su mente conectaba los hechos "Esa… perturbación que Setsuna sintió que sucedía en el futuro… la que nos comentaron Haruka y Michiru… El futuro cambió cuando Seiya y Usagi volvieron a encontrarse" comentó en un susurro.
"Pues claro…" coincidió Ami "Eso tiene mucho sentido!"
"Oh! Entonces quizá podrías ir a ver cómo está el futuro ahora mismo… sólo una pequeña miradita breve, lo suficiente para saber si estamos siguiendo el camino correcto y si ChibiUsa todavía está allí!" propuso Minako con entusiasmo
Setsuna cerró los ojos con fuerza, mientras se le escapaban algunas lágrimas.
"Yo… ya no puedo hacerlo…" susurró, avergonzada
"Qu… qué quieres decir?" preguntó Minako confusa
"Lo que no os contamos aquél día…" comenzó Michiru "fue que Setsuna estuvo a punto de morir tratando de averiguar lo que había pasado en el futuro…"
"Qué?!" dijeron las chicas al unísono
"Fue atacada por unas fuerzas extrañas en la Puerta del Tiempo, y no pudo ni siquiera alcanzarla" respondió Haruka
"Setsuna-san!" dijo Ami, impactada al saber que su amiga había perdido el control sobre la Puerta del Tiempo.
"Yo…" empezó al fin Setsuna "no sé qué es lo que ha cambiado ni cuándo sucedió, pero lo cierto es que antes, cuando controlaba la Puerta, recordaba el pasado, conocía el futuro y era consciente de cualquier cambio que sucediese en él. Pero ahora… ni siquiera puedo acercarme a la Puerta, y no recuerdo nada acerca de otras épocas, pasadas o futuras. Nada en absoluto. Como si nunca hubiese tenido ese poder. Ahora cuando más lo necesito, no lo tengo! No puedo salvarla!"
Todas la miraron estupefactas y con pena en la mirada. Ella era su única esperanza de haber salvado a ChibiUsa del cambio en el destino que estaba sucediendo y que podría significar su desaparición, y acababan de enterarse de que Setsuna ya no tenía el poder para hacerlo. Eso eran unas noticias terribles para todos.
"Puede haber sido el enemigo, quizá?" comentó Rei
"No, no es cosa del enemigo" intervino Galaxia
Todos volvieron a mirarla.
"Sabes algo acerca de esto, Galaxia-sama?" preguntó Michiru con mucha educación
"Todavía tiene ese poder… sólo que muy probablemente ha sido bloqueado"
Setsuna la miró intensamente. Esa mujer tenía la clave para recuperar sus poderes, que necesitaba ahora desesperadamente.
"La Guardiana del Tiempo era una senshi destinada a guardar y proteger la puerta a otros Tiempos para siempre. Esta responsabilidad te pertenecía a ti, Setsuna, al ser la hija del Dios del Tiempo" comenzó Galaxia "Puesto que disponías de tanta información acerca del pasado y el futuro, tenías prohibido abandonar la Puerta o tener ningún contacto con otros seres vivos. Como sabréis, es muy peligroso saber demasiado acerca del futuro de uno mismo, ya que puede afectarlo drásticamente. Sin embargo, cuando Chaos empezó a formar su ejército, se decidió que deberías ser también despertada como una de las senshi del Sistema Solar, para ayudar a proteger con tu extremadamente poderoso poder el objeto más valioso del todo el Universo: el Cristal de Plata, que pertenecía al Reino de la Luna, a los que tendrías entonces el deber de proteger. Así que fuiste despertada como Sailor Pluto del Sistema Solar. En realidad, si lo piensas, tu planeta Plutón técnicamente no es uno de los planetas de ese Sistema, pero se hizo de este modo para hacer posible que fueses una de las guardianas de la princesa de la Luna. Esto resultó en que acabaste teniendo un deber doble que a veces entraba en conflicto, cuando comenzaste a entablar relación con la familia real a la que estabas protegiendo."
Todos escuchaban su historia con avidez. Setsuna estaba reviviendo su solitaria vida, y sus ojos se tornaron llorosos.
"Una guardiana que no debía tener ningún contacto en absoluto con ningún otro ser viviente, comenzó a establecer relaciones como senshi. Por lo que veo ahora, con el tiempo esas relaciones significaron tanto para ti que incluso acabaste abandonando tu posición en la Puerta, reencarnándote en la Tierra del presente, como tus queridas amigas, para poder ayudarlas. Estoy en lo cierto?"
"Yo… lo… lo siento tanto…" Setsuna lloraba ahora, mientras Hotaru se abrazaba a ella con fuerza.
"No deberías sentirlo… Si no hubiese sido por tu intervención en varias ocasiones, el presente probablemente sería muy distinto ahora… Tus queridas amigas podrían no haber sobrevivido, y eso incluye a la Princesa de la Luna…"
Setsuna alzó la cabeza con asombro.
"Por otro lado… ya que en cierto momento abandonaste tus obligaciones como Guardiana del Tiempo, todos tus poderes relacionados con ello fueron automáticamente bloqueados, para así proteger el futuro. Estás demasiado involucrada en el presente ahora, sería muy peligroso que dispusieras de esa información. Pero obviamente, todavía están ahí en algún lugar muy dentro de ti."
"Cómo… cómo sabes todo eso?" preguntó Haruka, sorprendida
"Porque yo estaba allí cuando Sailor Pluto fue despertada y nombrada responsable tanto de proteger la Puerta del Tiempo como el Reino de la Luna. Yo fui una de las personas que tomó esa decisión."
Setsuna la miró con auténtica sorpresa. Así que sí que la conocía de antes, tal y como sospechaba…
"Todavía tienes ese poder, Setsuna, pero elegiste ser una humana y una senshi, tener una familia y ayudar a la Princesa de la Luna, por encima de ser la Guardiana del Tiempo… Fue una decisión tuya."
Setsuna estaba tan en shock con toda esta información que incluso empezó a sentirse mareada.
Hotaru lo notó al instante.
"Setsuna-mama!" exclamó
Ella miró con ternura a la pequeña muchacha a la que quería como si fuese su propia hija.
"No te preocupes, cariño, estoy bien… Únicamente creo que necesito descansar un poco… Os veo en un rato, vale?" dijo, besando dulcemente la frente de Hotaru antes de levantarse y dirigirse a su dormitorio.
"Vale…" dijo Hotaru en un susurro, sus ojos tristes siguiendo su figura mientras atravesaba la sala hasta que desapareció de su vista.
Haruka entrecerró los ojos, frunciendo el ceño, y miró a Michiru, que respondió a su mirada.
"Nosotras también vamos a retirarnos a descansar…" anunció Haruka, ayudando a Michiru a levantarse para después salir juntas de la sala sin dar ninguna otra explicación.
"Qué, tan pronto?" preguntó Minako, pero no recibió respuesta "Vaya… sí que actúan de forma extraña de vez en cuando…"
Setsuna entró en su habitación y pasados sólo unos pocos minutos, sin encender ninguna luz, salió lentamente de nuevo cerrando la puerta tras de si.
"Así que realmente te vas"
Dijo una voz en la oscuridad.
El corazón de Setsuna dio un vuelco. La habían pillado.
"Haruka… Michiru…" dijo, girándose hacia la voz y reconociendo sus dos siluetas al final del pasillo.
"No tienes que hacer esto, Setsuna" dijo Michiru
"Sí que tengo que hacerlo… todo esto es por mi culpa…"
"No seas tonta, no hay forma de que nada de esto sea tu culpa" recalcó Haruka, molesta
"Vosotras la escuchasteis igual que yo… Ella tiene razón… Abandoné mi obligación como Guardiana del Tiempo para vivir una vida que no me pertenece. Actué de forma egoísta y me olvidé de mi destino para vivir un sueño que nunca fue real…"
"Setsuna…" dijo Michiru con lástima
"Soy la Guardiana del Tiempo! La senshi solitaria destinada a proteger la Puerta por toda la eternidad! Y he usado mis poderes para reencarnarme y así tener una familia y proteger a mis amigos… eso no debía suceder así y he sido castigada por ello… mis poderes me han sido retirados por desobedecer mi deber, en el momento en el que más los necesito…"
"Tú tienes derecho a querer vivir una vida normal y tener una familia" dijo Haruka "No es justo que un puñado de gobernantes de la galaxia decidan condenarte a estar sola por siempre"
"Pero fui despertada para ese propósito! NACÍ para cumplir ese destino! Y ahora el futuro está todo revuelto porque nadie estaba ahí para controlarlo! Debo regresar a donde pertenezco y arreglarlo todo. Es mi obligación".
"Y vas a abandonar todo lo que deseas, a tu familia y a toda la gente a la que QUIERES por tu deber?!" dijo Haruka, enfatizando esa palabra para tratar de recordarle a su amiga esa persona especial por la que sabían que sentía algo en secreto… "Vas a ponerte en grave peligro por eso?! Casi mueres la última vez que intentaste acercarte allí!" concluyó, desesperada
"Soy consciente del peligro, pero no estoy haciendo esto sólo por mi deber…" musitó Setsuna
"ChibiUsa…" murmuró Michiru, y Setsuna asintió levemente
"No puedo renunciar a ella… no puedo permitir que Small Lady desaparezca…"
"Setsuna…" dijeron sus dos amigas con una voz triste. Sabían perfectamente la muy especial relación que ella tenía con la pequeña princesa de pelo rosa. Después de todo, lo cierto es que lo que estaba a punto de hacer lo hacía por amor, por el amor que tenía por ChibiUsa.
"Nunca podría perdonármelo si algo le sucediese a ella por culpa de mi egoísmo. Me necesita. Necesito salvarla. Necesito mis poderes. Tengo que retomar mi deber. Por favor no tratéis de detenerme"
"Y qué hay de Usagi y las chicas? Qué hay de nosotras? Qué hay de Hotaru?... Vas a dejar atrás a tu familia?!" protestó Haruka apasionadamente
Setsuna bajó la mirada. Estaba llorando.
"No hay otra forma… Debo salvarla… Soy la única que puede hacerlo, mientras que Usagi, Hotaru y las chicas os tienen a vosotras dos que siempre las protegeréis. Por favor cuidad mucho de Hotaru por mí, de acuerdo? Es muy poderosa pero todavía tiene el dulce corazón de una niña pequeña…"
"Descuida" dijo Michiru
"Michiru!" la regañó Haruka
"Se va a marchar de todas formas. Haría lo que fuese por salvar a la pequeña princesa. No se lo hagamos más difícil de lo que ya es, mi amor." respondió a su amada
"Gracias…" dijo Setsuna únicamente
"Por favor, ten mucho cuidado… va a ser peligroso"
"Lo tendré, no te preocupes"
Haruka bajó la mirada, suspiró, y volvió a levantar la cabeza con una media sonrisa.
"Sinceramente espero que volvamos a verte algún día" añadió simplemente
"Quizá…" dijo Setsuna, se dio la vuelta y desapareció en las sombras de la noche.
Luna, Silver Millennium
Serenity se había quedado dormida sobre su cómoda cama mientras esperaba a que su Príncipe llegase. Estaba exhausta por haber dormido muy poco la noche anterior y por haber pasado todo el día de paseo con el príncipe Endymion. Además, estaba tan ansiosa por su escapada de esta noche que la emoción la agotaba por completo.
Cuando el príncipe Starlight saltó al interior de su dormitorio por el balcón, la encontró profundamente dormida, totalmente rodeada por un montón de prístinos cojines. Sonrió ante la maravillosa visión de la princesa que amaba, tan blanca sobre su blanca cama en su dormitorio perlado. Se sentía como si acabase de entrar en el más dulce sueño.
Caminó despacio hacia la cama y se inclinó sobre la doncella durmiente. Sólo de pensar en lo que estaba a punto de hacer le hacía ruborizarse. Tragó saliva y se inclinó más, sus labios moviéndose hacia los de ella como atraídos por una fuerza invisible. Cuando por fin la besó, un millón de escalofríos recorrieron su cuerpo como placenteras descargas eléctricas. Se alejó un par de centímetros y vio a Serenity pestañear suavemente para luego curvar sus labios en una dulce sonrisa al instante siguiente, cuando le vio.
"Príncipe Starlight…" musitó todavía algo dormida, con una voz adorable "…estaba soñando contigo…"
Ese comentario le hizo sonreír aún más.
"Entonces hagamos ese sueño realidad"
Serenity sonrió ampliamente.
"Estás lista para nuestro pequeño viaje?" le preguntó él
"Siempre, si es contigo" respondió ella, dedicándole su más bella sonrisa.
"Pues vámonos ya" dijo, sin dejar de sonreír mientras la cogía de la mano y la conducía hacia el balcón "Agárrate fuerte a mí y no me sueltes, vale?"
Serenity se sonrojó pero le abrazó por la cintura con todas sus fuerzas, mientras asentía.
"Dónde vamos? Cuál es ese fantástico lugar que has encontrado?"
"Lo cierto es que está muy cerca de aquí… Nos vamos a la Tierra!" dijo él, a la vez que lanzaba un poder que para asombro de Serenity les rodeó a ambos con una luz azul que se transformó de pronto en un refulgente rayo que abandonó el Palacio de la Luna a la velocidad de la luz, desapareciendo hacia las estrellas.
(*) Chronos: Cronos, el dios del tiempo
