Hola de nuevo, hemos vuelto pronto porque sabemos que estáis deseosas de saber qué pasa. Así que aquí tenéis el capítulo de uno de los encuentros más esperados del fic jajaja. Es un capi más corto de lo normal, pero porque queríamos acabarlo justo donde acaba, y sí, vais a querer más y vais a querer matarnos, así que dejad vuestros deseos de matar en los comentarios y tendréis recompensa pronto.

Gracias por seguir esta historia. Un saludo.


Capítulo 26

Quizás fuera cosa del destino, o sólo pura casualidad, al fin y al cabo Storybrooke no era un lugar grande, pero Emma, sin saberlo, caminaba hacia una cafetería con la novia de su profesora. Esa profesora a la que quería y con la que había tenido relaciones.

-¿Sueles salir a correr? Se nota que eres deportista- Cersei se sentó en una mesa y esperó a que la rubia hiciera lo mismo.

-Sí, lo hago a menudo, me ayuda a liberar tensiones- la joven se sentía algo incómoda, querría haberse ido a casa, pero era eso o ir al hospital. Además, de alguna manera, sentía que la otra mujer la miraba más de lo normal.

-¿Tienes muchas tensiones? Yo viajo mucho por trabajo y también me gusta... ejercitarme-

Algo en su tono le hizo notar a Emma que no estaban hablando del mismo tipo de ejercicio.

Se acercó un camarero y Cersei pidió para las dos una bebida con un nombre que la joven nunca había escuchado. Ni siquiera le había dejado elegir a ella, se notaba que era una mujer que le gustaba tomar la iniciativa y mandar. Emma no se quejó, al fin y al cabo invitaba ella y no quería sonar maleducada.

-¿Qué tenías en mente para ir tan despistada mientras corrías?- la miró fijamente.

-Bueno... en realidad estaba intentando distraerme, por eso llevaba la música fuerte- el camarero volvió a aparecer con las bebidas y las dejó sobre la mesa, tenía el color de un zumo de naranja así que Emma fue a probarlo, pero estaba más fuerte de lo que pensaba -¿Qué es esto?-

-Zumo de naranja y vodka, se llama destornillador, ¿no te gusta?- dio un largo trago y le sonrió.

-Está rico pero... espero que no me pidan identificación-

-¿Suelen pedírtela?- preguntó Cersei algo confusa.

-Sí... por lo general a alguien de 17 años se la piden-

-¿¡Qué!? ¿Tienes 17? Pensaba que eras... mayor- la miró sorprendida pensando que había estado coqueteando con alguien menor.

-Sí- Emma soltó una risita un poco avergonzada -Con esta ropa quizás pensaste que tengo más, si me vieras con el uniforme de la escuela no tendrías dudas de mi edad-

-Vaya...- [Quizás sea alumna de Regina] -La verdad es que estás genial para tu edad ¿No quieres tomar la bebida entonces?-

-Sí... ¿por qué no? No es como si fuera la primera vez que bebo alcohol- se acercó la copa a la boca y dio un sorbo. Que una mujer como aquella hubiera pensado que era mayor y dijera que estaba muy bien para su edad, la hacía sentir deseada. Al parecer no sólo llamaba la atención de su profesora.

Cersei sonrió ampliamente.

-¿Tienes pareja?- preguntó directamente.

Emma abrió sus ojos sorprendida, casi atragantándose con la bebida. Una cosa era pensar que estaba coqueteando con ella, y otra muy distinta comprobar que sí lo hacía.

-No, no tengo pareja- le dolió decirlo mientras pensaba en los últimos acontecimientos -Estaba con alguien, pero ya no-

La otra mujer levantó sus cejas.

-¿Y eso por qué? Aunque bueno, las jóvenes ahora vais de un chico a otro sin importar nada-

-Yo no soy de esas... siento que esta persona con la que estaba, me oculta muchas cosas, y a veces no sé si me está usando o no, así que terminamos- no entendía por qué estaba contándole aquello a una mujer desconocida, pero se sentía bien hablarlo con alguien que no la juzgara.

Para alguien tan experimentada como Cersei, era una alarma que una mujer se dirigiera a su pareja sin usar el género, era algo que se utilizaba muy a menudo entre las lesbianas para ocultarlo. Otra sonrisa se dibujó en su rostro al caber la posibilidad de que esa joven tan atractiva estuviera interesada en mujeres.

-¿Quieres a esa persona?- ante la imagen de "devoradora" que daba Cersei cara al exterior, era una fiel creyente en el amor, y siempre intentaba huir de aquellas personas que estaban enamoradas.

-Sí... creo que sí- a pesar de todo, eso era una verdad indudable para Emma.

-Bueno, la experiencia me ha demostrado que si no vas a por lo que quieres lo pierdes... y en tu rostro se nota que estás mal y que sientes algo fuerte por esa persona. Si crees que no has hecho todo lo necesario para no perderla, deberías intentarlo- sonrió y volvió a beber vaciando su copa.

La joven se quedó algo sorprendida al escuchar esas palabras, la mujer era más sabia de lo que le había parecido.

-¿En serio crees eso?- jugó con el vaso entre sus manos pensativa -Es sólo que... tengo miedo de lo que realmente me está ocultado, no quiero salir herida de nuevo-

-He aprendido con los años que ocultar algo no es malo, puedes estar con alguien, saber que ese alguien te quiere y que eso sea suficiente, aunque luego haga otras cosas-

Emma no estaba de acuerdo en lo que decía la otra mujer. Aunque últimamente había estado ocultado mucho a su familia y amigos, a Regina le había estado contando todo, y era por eso mismo por lo que le dolía tanto que ella le ocultara cosas.

-No sé si soy capaz de tener una relación llena de ocultamientos, no creo que esté bien-

Cersei puso su mano sobre la de la joven por encima de la mesa.

-Mira, si crees que esa persona vale la pena, deberías ir a por ello. Y si no lo crees... el mundo está lleno de gente interesante- eso último lo dijo con una sonrisa pícara.

-El mundo debe estar lleno... pero ¿Storybrooke?- negó con su cabeza -Somos pocos y nos conocemos todos- se quedó parada pensando que no la conocía a ella y que había dicho que viajaba mucho -Tienes acento extraño, no eres de aquí ¿cierto?-

-Mi pareja y yo nos mudamos no hace mucho- fue nombrarla y el teléfono empezó a sonarle -Un momento- dijo descolgando -Hola cariño-

-Hola, ¿te falta mucho? Estoy haciendo la cena, lo digo por si ceno sola o te espero- Regina hablaba al otro lado del teléfono.

Cersei miró su reloj.

-Voy enseguida, estaba tomando algo-

-Está bien, hasta ahora- la profesora colgó.

-Perdón, ya está- Cersei guardó su teléfono mirando a Emma.

-Creo que debería volver a casa- dijo la joven. Le había sorprendido que la otra mujer tuviera pareja, había estado coqueteando con ella como si nada.

-Sí, yo también- sacó su cartera para pagar -Te acerco a tu casa, es lo menos que puedo hacer-

-Está bien, gracias- ya estaba anocheciendo y después del golpe prefería no forzar mucho, así que aceptó la invitación de ir en coche encantada.

Una vez dentro, la mayor volvió a hablar.

-Espero que mis palabras te hayan servido para saber qué hacer con esa... persona especial-

-Creo que tengo en mente lo que voy a hacer... gracias- sonrió un poco. Le indicó cómo llegar hasta su casa y una vez ahí abrió la puerta para salir, pero se paró justo antes de hacerlo -No me dijiste tu nombre...-

-Soy Cersei, ¿y tú?-

-Emma- miró la hora -Encantada, Cersei, hasta luego- le dijo adiós con la mano y entró a su casa.


El domingo, bien temprano, Regina estaba ayudando a su novia a terminar la maleta, se iba en un par de horas y aunque se sentía mal por pensar en ello, lo estaba deseando. Ansiaba que Cersei se marchara para poder hablar con Emma tranquilamente y solucionar todo.

La joven había pasado los últimos días dándole vueltas a la cabeza, desde su encuentro con Cersei se había replanteado muchas cosas. Era cierto que quería a Regina y si no quería perderla tenía que hacer algo, no le gustaba pensar que le estaba ocultado cosas, pero estaba dispuesta a darle un tiempo para que confiara en ella. Quería decirle que le importaba y que quería estar con ella. En su cabeza había organizado un pequeño discurso romántico como los que salen en las películas, así que ese domingo, mientras su abuela iba a la iglesia, cogió su bicicleta y fue hasta la casa de su profesora.