Capitulo 19
Sesshomaru no podía dejar de observarle, luego de su apasionado encuentro en el jardín le había cargado hasta su habitación en donde le tomo nuevamente, ahora ella descansaba sobre su suave cama envuelta en las finas sabanas durmiendo profundamente, aquel apuesto hombre de ojos miel mantenía uno de los mechones negros del cabello de su amada en su mano, le sostenía y le acariciaba lentamente sin dejar de mirarla, era increíble por todo lo que había pasado, se había negado a amarla, a creer en ella y la había apartado logrando perderla, muchos años tuvieron que pasar como castigo para entender la falta que le hacía, y ahora finalmente estaba ahí, en su lecho y a su lado, nada lo apartaría de ella nuevamente. Entonces sintió algo, una presencia en su castillo, en su jardín, a toda prisa tomo una yukata y salió en busca de aquel invasor, ahí bajo su cerezo estaba el, aquel que le diera la oportunidad de tener a su amada nuevamente, aquel de quien desconfiaba completamente
- Shidikaru, ¿qué haces aquí?
- ¿qué a caso no puedo hacer una visita a mi pareja preferida?, después de todo fue por mi que están juntos de nueva cuenta
- ¿qué es lo que quieres? – amenazó el demonio blanco mientras se acercaba a él con decisión sin embargo este no le tenía miedo y no se inmuto ante su presencia
- mucho cuidado Sesshomaru, sabes bien con que clase de poder estas tratando
- ¿qué es lo que quieres?, ¡dilo ya! – dijo con furia el ex lord, pero el peli azul no dijo nada, simplemente sonrió de medio lado y le hizo una reverencia
- no he querido molestar mi señor, solo quería saber por su estado, escuche un disparo fuera del museo y me preocupe, me marchare por ahora mi señor…pero hay importantes temas que debo discutir con usted después - sin otra palabra más aquel hombre desapareció, el peli blanco sabía que algo tramaba, todo su ser se ponía en alerta con tan solo verlo, si bien le había ayudado a recuperar a Rin sabía que lo hacía con un propósito por lo bajo
- ¿Sesshomaru…?- pregunto su amada protegida levantada y en parte soñolienta parada en el marco de la puerta, el peli blanco le abrazo en silencio sorprendiéndola y dejándola sin palabras, la promesa estaba hecha, no los volverían a separar jamás
La gran ceremonia de apertura había terminado, Inuyasha ahora contemplaba desde el balcón de su departamento la noche que cubría la ciudad, perdido en su pensamiento no escucho a su joven hija acercándose a él
- ¿y… como salio todo?- pregunto Hoshi con una encantadora sonrisa en el rostro, como le recordaba a su madre aquel gesto
- mejor de lo que esperaba – contesto él con una sonrisa de medio lado-¿y tu querida hija?
- No… no fue lo que tenía planeado, al final me pareja desapareció, supongo que el señor Shidikaru tuvo al mejor que hacer – contesto mirando un poco decepcionada a su padre- sabes Taiyo no estará contento al escuchar como te fue, bueno en realidad no esta contento ni siquiera al saber que Rin ha vuelto, la verdadera Rin ha vuelto
- Tu hermano … debe aprender a divertirse- contesto sonriendo con ironía, lo que no mostró un gesto de agrado en la chica del todo- Descuida, se ha terminado, ya no puedo intervenir, muy pronto ella encontrara el pozo mágico y de algún modo… regresara a mis brazos – decía mientras colocaba una mano sobre la cabeza de su hija – y en algún momento me hará el hombre más feliz de Japón al traerlos a ustedes a este mundo – Hoshi lleno sus ojos de lagrimas y abrazo a su amado padre, este acaricio su cabeza y con voz suave le dijo que lo mejor era descansar, el tema de Rin y Taiyo lo verían después puesto que con el museo abierto tendrían mucho más trabajo por delante y lo mejor era no enfrentar los problemas cansados, ninguno se había dado cuenta de que Taiyo no estaba en casa, este había salido sin ser visto del departamento y ahora se encontraba cerca de la fuente en el parque
- ¿Por que tardaste tanto?- pregunto el muchacho lejos de la calma al hombre que se acercaba a él
- tuve que hacer una visita primero
- ¡imagino a quien! Esto no era parte del trato, ahora ella ha regresado con el, se suponía que no volvería a tenerla, a lastimarla y tu dejaste que …- trato de decir el chico pero no pudo continuar, Shidikaru había levantado la mano y con ese simple gesto había detenido todo movimiento del chico haciendo incluso que el respirar le fuera difícil
-¡cuidado niño! Si decidí ayudarte, hacer que la chica volviera, no fue para dejar que tu te quedaras con ella
- ese.. era el trato..
-lo que quiero ya no podrás dármelo tu, solo ellos juntos podrán dármelo, es momento de la siguiente etapa por lo que ya no hay trato niño – decía aventando al muchacho contra la fuente derribándola y dejándole herido e inconsciente.
El amanecer inundaba ahora la habitación que Rin había compartido con Sesshomaru, la joven abrió los ojos cuando sintió la luz de la ventana golpeando sus parpados, al principio no recordaba ni reconocía el cuarto en el que se encontraba pero pronto los recuerdos de la noche anterior llegaron a su mente junto con algo más, ya era tarde, se había levantado ya muy tarde, se sento de golpe en la cama buscando su reloj un tanto alarmada, pero la voz de alguien más en el cuarto llamo su atención
-no te preocupes por la hora, Iruka sabe que llegaras tarde – decía Sesshomaru al tiempo que se sentaba a lado de su amada sobre la cama
- ¿lo… lo sabe?
- llame a la biblioteca y les avise que llegarías tarde
- pero… pero… yo… no deberías… se darán cuneta que…a… gracias supongo- decía sonrojada la joven al ver como el demonio blanco se acercaba poco a poco a ella para posar despacio sus labios sobre el cuello de la misma besándole, la chica dejo salir un suspiro al darse cuenta de que el la tomaría de nuevo y la verdad era que ella también lo deseaba.
Inuyasha entro de golpe a la modesta oficina que tenía en la universidad, su hija y su golpeado hijo esperaban por el -¿que paso?- pregunto el peli plateado no ocultando su molestia
- No lo se padre, el se niega a decirme – decía la joven interfiriendo en el camino del irritado Tashio que enfurecido deseaba ver a su hijo directamente, este ahora sentado en una de las sillas de su oficina con varias heridas en la cara evitaba su mirada
- ¿Taiyo que diablos te paso? ¿quien te ha dejado así?
- No es nada padre mi hermana me viendo llegando a casa así y exagero al traerme hasta aquí
- Estabas casi inconciente y sabes bien que no te puedo llevar a un hospital – contestó Hoshi molesta por la respuesta a la ayuda que había proporcionado
- Pudiste simplemente usar tus poderes curativos querida hermana, pero querías que papa se diera cuenta de mi estado – grito molesto el hanyu mirando con desprecio a la chica que se sorprendió por su actitud ¿qué estaba pasando con su hermano? El jamás había actuado de ese modo
- No voy a obligarte, pero necesito una respuesta a tus acciones
- Lo mismo podría decirte yo, ¿que respuesta tienes? ¿qué motivos para besar a una joven de secundaria? cuando sabías perfectamente que estaba prohibido todo contacto con ella – hablaba el joven mientras se ponía de pie y se dirigía despacio a la salida debido al dolor en uno de sus costados – no tengo porque darles ninguna explicación – termino para luego salir de la oficina azotando la puerta y sorprendiendo así a su hermana y a su padre, este ultimo notando que no solo su actitud era mala si no su energía también.
La reunida pareja había llegado hasta la biblioteca finalmente, luego de que comieran algo habían pasado al departamento de la peli negra para que esta se cambiara y luego partieron rumbo a su trabajo, entraron por las grandes puertas del mismo bajo las atentas miradas de todos los presentes que no podían creer que el frío y calcular CEO de la multinacional compañía Tashio estuviera en el lugar acompañando a una de las empleadas.
- Rin me alegra que por fin llegaras – decía Iruka acercándose a ella contenta de verle sana y salva, no había notado a Sesshomaru hasta que este le saludo, con un poco de nerviosismo la joven contesto al hombre, el peli blanco dijo entonces que era momento de que continuara el con su propio camino a su compañía para terminar su trabajo, pero no se marcho sin antes decirle a su protegida que le vería por la tarde para luego depositar un tierno beso en la mejilla de esta que ya sin palabras le vio marcharse
- Rin mejor comencemos, tenemos mucho que ordenar – decía la mujer a la peli negra sacándola del trance en el que había quedado, con una sonrisa y aun un tanto apenada se dispuso a seguir con su trabajo, estaba ya en uno de los pasillos acomodando el material nuevo cuando escucho unos pasos apresurados que se dirigían a ella
- ¿Como es que tu conoces al príncipe?- pregunto Yuni con las manos en la cintura molesta – yo lo vi todo, ¿cómo es que ahora lo tienes bajo tu hechizo?
- ¿hechizo?, no, yo… nos conocimos mucho tiempo atrás … nosotros – trato de explicar Rin, aunque sabía que le sería muy difícil al saber que todo había comenzado una vida atrás
- Creí que eras mi amiga, ¿como es que nunca me dijiste que conocías a mi príncipe? – entonces la pelinegra lo entendió, si era él, el era el joven del cual había hablado tan emocionada la chica la tarde anterior, lo había sospechado sin embargo nunca penso que su atracción por él fuera tan grande - Traidora, tu dijiste no creías en tonterías como el amor o las parejas destinadas, pero tienes a el Sr. Tashio prendido de ti, ¿como pudiste hacerme esto? ¿es esta tu forma de darme una lección? Robando lo que es mío – grito la chica empujando a su compañera y luego corriendo por el pasillo envuelta en lagrimas
- ¡Yuni espera!- dijo Rin corriendo detrás de su amiga hasta el almacén de los libros y objetos viejos u obsoletos- Yuni por favor, no lo entiendes
- Entiendo que siempre dijiste que era una boba por pensar en el amor verdadero, todo para que al final fueras tu quien se quedara con el príncipe
- No fue así, Yuni yo… - dijo Rin acercándose a su amiga, pero esta moleste le había empujado contra uno de los estantes de la bodega del cual cayeron algunas cosas, al notarlo la mujer volvió a empujar a la pelinegra esta vez con más fuerza haciendo que el choque no solo tirara cosas, si no el estante completo sobre la chica cubriéndola, Rin había quedado inconciente bajo los escombros mientras que un líquido rojo salía de estos, Yuni entro en shock al ver la sangre salir impresionada por sus acciones, sabía que la joven estaba herida, pero no haría nada al respecto, asustada por lo que había hecho salió corriendo del lugar cerrando la puerta detrás de ella
La tarde había caído sobre la ciudad y Sesshomaru había llegado hasta la biblioteca por Rin como lo había prometido, por un momento se sentió extrañado al no persivir su aroma a la distacia, pero no se alarmo, lo atribuyo a que tal vez se encontraba en alguna habitación profunda en el lugar, los grandes y modernos edificios de esta nueva época humana estaban construidos con gruesos muros de duro concreto que hacían que los aromas se perdieran o se detuvieran, era mucho más difícil ahora el poder localizar a alguien ya que el viento pocas veces llevaba consigo completa la esencia.
Detuvo su camino cuando encontró frente a el a Iruka lista para marcharse, se paro frente a ella y luego de saludarle cortésmente le pregunto por su amada doncella, pero para sorpresa de este, la mujer no sabía en donde se encontraba y le aseguraba que no le había visto desde la mañana, aquello provoco reacción en el demonio blanco, de pronto sus sentidos se alarmaron buscando rastro alguno de la dama, pero no había nada, Iruka pudo sentir esa angustia también, algo no estaba bien y el estado en el que pudiera estar Rin comenzaba a preocuparle.
Un gran nerviosismo había llenado a Sesshomaru, a toda prisa había llegado al departamento de la peligra, pero luego de insistir en la puerta y no recibir respuesta opto por entrar a la fuerza, era evidente que Rin no había estado ahí, el lugar estaba en completo orden y eso había logrado espantar aun más al demonio blanco, tenía que encontrarla, tenía que tenerla de regreso, no deseaba hacerlo pero en tal estado de emergencia no tuvo opción, llamo a su hermano por su celular y poca fue su espera antes de que el medio demonio le contestara
- Papa.. ¿que paso? ¿quien era?- pregunto Hoshi preocupada al ver el rostro de su padre luego de colgar su teléfono
- era Sesshomaru, parece ser que algo ha pasado con Rin, no ha podido encontrarle
- ¿que?, debemos ayudarle
- eso haremos - decía el peli plateado sin notar al mayor de sus hijos desde la puerta observando con preocupación, sin decir nada este salió del departamento en busca de quien presentía seria el culpable de todo eso
- yo iré a la biblioteca, tal vez encuentre pistas ahí – dijo Hoshi tomando sus cosas de la mesa
- yo alcanzare a Sesshomaru y buscaremos su aroma no debe de estar muy lejos, avisa a tu hermano tal vez quiera ayudar
Sin más contratiempos partió inuyasha, su hija entro a la habitación de su hermano para avisarle, pero le había encontrado vacía, ¿a donde se podría haber marchado Taiyo tan tarde, sin avisarle a nadie?
La joven bibliotecaria caminaba de regreso a su casa, sin embargo su conciencia no le dejaba en paz, no había sido su culpa, si Rin se había interesado en ese joven... No la culpaba, como no caer por alguien tan apuesto como el, además la peli negra siempre la trato como una verdadera amiga, le había rescatado incluso y ahora... Ella la había abandonado, la había dejado sola, esta había sido la prueba de su amistad y era obvio que había fracasado, giró sobre sus talones y corrió de regreso a la biblioteca, tenía que ayudar a su amiga
Rin abrió los ojos adolorida, era la segunda vez en ese día que despertaba en un lugar que en un principio le parecía completamente ajeno, trato de girarse pero los fierros del estante sobre ella se lo impedían, podía sentir que perdía sangre de una herida en el costado de uno de sus muslos y si no la atendía pronto podría morir a causa de esta, después de todo por lo que había pasado, morir por algo tan simple le molestaba, no moriría ahora, no ahora que por fin había reencontrado la felicidad, aun se sentía como una humana, pero no había olvidado su verdadero origen y estaba consciente de que sus poderes estaban ahí dentro de ella, se concentro y sus ojos se encendieron de un color azul brillante, en sus manos se creo una luz del mismo tono, apunto esa luz a los fierros sobre ella y de pronto estos habían desaparecido liberandola, con dolor se arrastro hasta una de las paredes, no podía moverse, no podía levantarse, pero si podía sentir a su alrededor, lo sentía moverse, había algo en esa habitación con ella, un ser una figura que se movía entre las sombras… y le amenazaba, se había liberado junto con ella.
La motocicleta de Taiyo se detuvo frente a la gran casa de Shidikaru, al igual que su padre se había adaptado bien a la nueva era y con la ayuda de las riquezas que conservaba de los viejos tiempos se había hecho de fama y control. Se acercó hasta la puerta y toco con fuerza la misma, no dejaría de hacerlo si no hasta que aquel hombre le atendiera, no paso mucho tiempo antes de que la puerta se abriera mostrando al peli azul del otro lado con una sonrisa de medio
Hoshi había llegado hasta la biblioteca, estaba cerrada lo sabía, pero cadenas y puertas con llave no detendrían el paso de una hanyu, estaba por dar un gran salto hasta de uno de los ventanales cuando escucho que pasos rápidos se acercaban a ella, yuni había llegado hasta el lugar y ahora le observaba sorprendida
- ¿Srta. Taiyo que hace aquí?
- estoy buscando a Rin, ¿la has visto?
- yo … se en donde esta... no hay tiempo de explicaciones, debemos entrar al edificio.
Aún podía sentir que había alguien más en la bodega, el ser era escurridizo y se movía entre las sombres, escuchaba claramente como este susurraba su nombre, aunque no sabía si era una voz lo que escuchaba, como pudo se arrastró hasta tocar pared alerta, sus ojos comenzaron a brillar en un leve tono azul, lo cierto era que no tenía control sobre sus ahora despiertos poderes como lo tenía antes, pero ya se había demostrado así misma que podía utilizarlos, llamarlos cuando le fueran necesarios, el problema era que necesitaba concentrarse mucho para hacerlo. La presencia en el cuarto volvió a moverse, se acercaba a ella, algo de miedo llego a la chica que tan solo espero a que lo que fuera finalmente estuviera frente a ella y por inercia cerro los ojos para recibirla pero lo único que llego fue el sonido de la puerta a abriendose.
Hoshi siguió a la joven hasta la bodega, la puerta de la misma por protocolo estaba cerrada con un gran candado, pero este no seria suficientemente duro para resistirse a la fuerza de las manos de la hanyu, con estas rompió el candado que le mantenía cerrado y a toda prisa entro buscando a su hermana adoptiva, ahora entendía que si era ella la verdadera Rin, le vio ahí junto a la pared con los ojos cerrados y temblando un poco por el miedo, corrió hasta ella y tomándola de los hombros le llamo despacio
- Rin, ¿Rin te encuentras bien?- pregunto preocupada la joven Tashio, Rin reconoció esa dulce voz y despacio abrió los ojos encontrándose de frente a ella, la chica le sonrió y la peli negra finalmente sintió que salía de una terrible pesadilla - te sacaremos de aquí – decía Hoshi mientras le ayudaba a ponerse de pie, una vez arriba pudo notar que yuni también estaba en la habitación con la vista baja, Rin no dijo nada, tan sólo se dejo guíe por la chica Tashio hasta la salida en silencio
El sonido del teléfono celular interrumpió el camino de ambos hermanos, esto habían salido a buscar rastros de la chica pero ahora finalmente recibían noticias de ella
- gracias hija, nos veremos en el departamento- dijo inuyasha poco antes de colgar y observar a su hermano atento y preocupado- la encontraron, estaba atrapada en la bodega de la biblioteca, mi hija va a llevarla a nuestro departamento donde podrá curarla
- ¿esta herida? vamos para allá deprisa - contesto Sesshomaru iniciando el camino, cuando llegaron hasta las afueras del departamento, sintió el demonio blanco que la ira se apoderaba de él pues sabia a la perfeccion de quien era el vehiculo que estaba estacionado a las afueras del mismo
- Shidikaru, ¿por que no me sorprende verte aquí?- pregunto Sesshomaru inmediatamente después de entrar en el departamento - has tenido algo que ver con esto seguramente
- No amigo mío y no tienes porque ponerte así querido Sesshomaru, solo vine porque traje al hijo de inuyasha, el pobre muchacho se había equivocado de rumbo y me pidió le trajera
- No creo eso – contesto el demonio blanco observando directamente a los ojos del peli azul, inuyasha por su lado se aparto, al escuchar sobre su hijo corrio hasta su habitación para verle, algo le decía que no estaba bien. Shidikaru simplemente le sonrió al molesto y apuesto hombre al frente y se parto de él para seguir hablandole- eso no es lo importante, según entiendo la bella lady del oeste estaba perdida, me da gusto saber que ha regresado sana y salva, entiendó que la hija de tu medio hermano la esta atendiendo en su habitación, deberías cuidarla mucho mejor, más ahora
- ¿Que es lo que quieres con ella?, dilo de una vez, basta de juegos
- Ya lo he dicho, lo único que quiero es que cuides más de la mujer que se supone amas, pues hasta ahora la has pedido dos veces – dijo mirando a los dorados ojos del demonio, sonrió un poco antes de continuar- y ahora tendrás que cuidarla mejor, porque si vuelves a perderla no solo la perderas a ella, si no a tu heredero y no querras que una criatura de la luz y la oscuridad caia en malas manos ¿verdad…?- dijo Shidikaru antes de abrir la puerta y salir del departamento, sus palabras había dejado helado al demonio blanco, ¿podría ser cierto? ¿podría se que ella…? Sin esperar ni un minuto más entro en la habitación en donde Rin era curada por la hija de su medio hermano, esta ya había terminado para cuando Sesshomaru entro y viendo que estos necesitaban tiempo a solas para su reencuentro se retiro de la habitación, Sesshomaru se acerco hasta la cama en la que reposaba su amada y se arrodillo frente a ella lleno por primera vez en su vida de muchas emociones diferente… era cierto el aroma de Rin había cambiado, su heredero estaba en camino...
