"Ji Hoo, necesito que me hagas este favor…"

Observó de reojo como Ga Eul jugaba nerviosamente con sus dedos. Suspiró y guardo el celular, indicándole que subiera a la moto. ¿Por qué tenían que involucrarlo en esas cosas? Y él que sólo quería llegar a su casa para poder dormir calmadamente. Escuchó la risa de Ga Eul, quien escondía el rostro en su espalda para evitar que el viento desordenara mucho su cabello, cosa casi imposible teniendo en cuenta que llevaba el casco. ¿De qué se estaría riendo? Las mujeres eran tan… raras… ¡Y sólo a él se le ocurría querer a la más loca! ¡Él! ¡Siendo el más tranquilo y pasivo de los F4!

-¡Aish, que molesto!

-¿Hmm? Sunbae, ¿Dijiste algo? –la voz de Ga Eul lo hizo volver a concentrarse en el camino

-hmm, no… nada -¿Cómo decirle que se estaba regañando por haberse fijado en su amiga la loca? Él era sincero, sí, pero… ¿Y si Ga Eul se lo decía a Jae Kyung? Ella se enfadaría y lo iría a molestar a su casa, justo en sus horas de siesta. Sí, le molestaba perder tiempo cuando podía dormir. Finalmente se detuvo frente al estudio de Yi Jung. Ga Eul se bajó de la moto, quitándose el casco para entregárselo, a lo que negó en silencio –te acompaño hasta la puerta

-¿uh? No sunbae, n-no es necesario, ya estoy frente a ella

-insisto -¡Ese Yi Jung y sus locas ideas! Se bajó también, dudando unos segundos antes de llegar hasta la única puerta que daba la entrada y salida a ese estudio –Si se niega a ir a dejarte hasta la casa, solo llámame y vendré por ti. -No sabía por qué, pero tenía el presentimiento de que en verdad tendría que buscarla más tarde.

-sunbae, gracias por traerme, nos vemos más tarde –asintió, esperando a que la joven entrara. Maldito Yi Jung y su manía de jugar a ser "Cupido". Sí que le cobraría por este favor.

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El príncipe Song se recargó sobre uno de los mesones, tomando entre sus manos una pequeña vasija a medio terminar, examinándola cuidadosamente. Era una fina pieza destinada a servir de sujetapapeles para el alfarero, si no… ¿Por qué la habría puesto al fuego sin darle una forma definitiva? Conocía a Yi Jung, cada vez que estaba preocupado comenzaba a hacer figuras en cerámica que nunca llegaban a completarse. Sintió unos ruidos en la entrada, por lo que se acercó para recibir a su amigo.

-¡Ya te estabas tardando Yi…! –su expresión se volvió de piedra al ver a una confusa Ga Eul frente a él. Ella lo observo detenidamente antes de que la puerta, la única salida de ese lugar, se cerrara de golpe, escuchándose el sonido de todos los seguros que poseía. Uno a uno todos fueron cerrados por fuera… la única salida estaba cerrada, y él estaba allí, encerrado con Ga Eul… solos –Yi Jung… considérate hombre muerto –la joven volteo hacia la puerta, observando algo

-¡Ji Hoo sunbae! –gritó haciéndole gestos para que abriera la puerta, pero este solo se despidió de ella moviendo la mano. Asi que eran cómplices, malditos traidores –sunbae…

-¿uh? –Noto como volteo nuevamente hacia él, manteniendo la mirada en el piso –etto, puedo tirarla si realmente quieres salir –como si le hubiera leído la mente, su celular sonó en ese momento, indicando que tenía un mensaje de Yi Jung

"Ni se te ocurra tirar mi puerta, o no volveremos a ser amigos nunca más. Te estoy dando la oportunidad de estar con ella a solas, reflexiona si realmente quieres perderla."

Se revolvió el cabello con desesperación, alzando la mirada para toparse con la de Ga Eul, quien se apresuró a desviarla. Ni siquiera quería mirarlo a los ojos, realmente debía odiarlo.

-creo que eso sería mala idea –murmuró tratando de sonreír. Ella asintió, correspondiendo a su sonrisa más sinceramente que él –etto… ¿quieres beber algo? -¿Es enserio? ¿Estaba atrapado con ella y sólo se le ocurría preguntarle si quería beber algo? ¡Aish, Woo Bin, cada día eres más idiota! Se regañó a sí mismo chasqueando la lengua.

-n-no sunbae, gracias –la vio suspirar antes de sonreír nuevamente –hmm, ¿Cómo saldremos de aquí? Ji Hoo sunbae nos dejó encerrados y Yi Jung nos hizo una trampa

-para que aprendas que no se puede confiar en nadie –bromeó, haciéndola reír también. -¿Por qué omitió el "sunbae" cuando nombro a Yi Jung?

-Woo Bin sunbae, ¿Cómo está Min Ji?

-extrañándote mucho –respondió antes de pensar, mordiéndose la lengua por su impulso. Ga Eul asintió, bajando la mirada –se la pasa diciendo que quiere jugar contigo, no con Jessie –"Aish, alguien córteme la lengua" ¿Cómo podía decir tantas estupideces en una sola frase? –hmm, quiero decir…

-está bien –lo interrumpió tímidamente –le diré a Ji Hoo sunbae que me acompañe a visitarlos

-¿Por qué no vas sola? –Ella bajó la mirada -¿Le temes a Jessie? –Seguía sin contestar, y él comenzaba a ponerse nervioso -¿Crees que la dejaría volver a lastimarte?

-ella n-no me… no m-me…

-¡Sé que te lanzó a la piscina! Lo que me molesta es que haya tenido que enterarme por Jun Pyo de todo

-¿Jun Pyo te lo dijo? –parecía bastante sorprendida

-los escucho aquel día y me lo contó… ¿Por qué no me dijiste nada?

-es que… Yi Jung…

-¿él te dijo que no hablaras? ¿Fue él? ¿Por qué ocultarlo? ¡Respóndeme Ga Eul!

-¡No quería que lo lastimaran! –grito rompiendo en llanto desesperadamente. La confesión lo dejó impactado –Ese día en la preparatoria ella le dijo algo que me sorprendió…

-¿Le dijo que se había acostado con ella? –Asintió tímidamente, limpiándose una lagrima -¿Qué más?

-le dijo que a su padre no le haría nada de gracia saber que el Casanova de los F4 se había aprovechado de la inocencia de la pobre Jessie, y yo… yo… -sollozó, cubriéndose el rostro con ambas manos y dejándose caer en el frio piso del estudio –no quería que nadie lo lastimara

-¿Por qué no?

-¿uh?

-¿Por qué querías protegerlo?

-Yi Jung sunbae ha cuidado de mí sin necesidad de hacerlo, yo…

-claro que tenía necesidad de hacerlo, te protege porque te quiere, te ama –Ga Eul desvió la mirada con culpabilidad. Lo sabía. Ella conocía muy bien los sentimientos de su amigo -¿Cuáles eran tus motivos para querer protegerlo?

-lo quiero –dijo en un susurro

-lo amas –habló casi sin poder controlarse. Ga Eul no supo qué responder -¿A quién amas en realidad Ga Eul? ¿A mí o a Yi Jung?

-yo…

-eres una mala persona –no lo era, pero descubrió que ella no era capaz de mentir bajo presión. Notó que sus ojos comenzaron a brillar por las lágrimas que se negaban a salir –juegas con sus sentimientos

-¡no!

-Yi Jung te cuidaba sólo porque te ama, pero tú aprovechaste de vengarte por todas las veces que él te hizo llorar a ti

-n-no…

-lo dejaste conocer tus sentimientos hacia mí porque querías que supiera lo mucho que dolía ver a la persona que amas con otra

-¡No! –gritó ella con fuerza

-¿Entonces por qué lo dejas jugar a ser Cupido con nosotros sabiendo que lo lastimaba?

-yo no lo dejo, no quiero que Yi Jung sufra, no soy una mala persona

-¿entonces dime porque rayos insistes en cuidarlo? –le había gritado. Sí, lo había hecho. Y ella estaba cediendo -¡Ya Ga Eul! ¡Tú solo quieres jugar con Yi Jung y conmigo!

-¡No es verdad!

-¿A quién amas en verdad?

-¡No lo sé! –volvió a llorar, abrazando sus rodillas y apegando las mejillas a estas –este Yi Jung es tan diferente al que yo conocía y tú eres como un príncipe salvador para mí… y Yi Jung es… es…

-te equivocaste Ga Eul

-¿uh?

-existe una gran diferencia entre el amor que sientes por mí y el que sientes por él

-¿Cuál?

-Ga Eul, me amas… pero lamento decirte que no supiste identificar a tu alma gemela

-¿Qué?

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Sonrió de medio lado al momento de llamar a la puerta. Tardaron unos segundos en abrirle, pero ahí estaban, con su típica sonrisa de bienvenida. Le agradaba visitarlos, era una de las cosas que le ayudaban a relajarse y sentir que tenía una verdadera familia.

No pudo evitar pensar en lo que esos dos estarían hablando. Solo esperaba que Woo Bin se diera cuenta de la maravillosa mujer que estaba dejando escapar, y no la perdiera como lo había hecho él mismo. Había sido un idiota, y no dejaría que su amigo cometiera sus mismos errores. Ga Eul merecía ser feliz junto al hombre al que amaba.

-Yi Jung, ¿De verdad te quedaras esta noche? Ya sabes que no me gusta que conduzcas tan tarde –le habló dulcemente la mujer, sacándolo de sus pensamientos.

-claro ajumma, me quedare con ustedes –le contestó sonriendo. Se sentía bien que alguien de verdad se preocupara por él.

-¡Ya! Te dije que no me gusta que me llames así –se quejó ella frunciendo el ceño –dime omma

-¿Omma? –asintió, volviendo a sonreírle cálidamente. La verdad, la sentía realmente como su madre –bien, te llamare así desde hoy

-¡Sí! –Le gritó alguien desde la cocina –Y a mí dime Hyung, no soy tan viejo

-tú eres ajusshi -le comentó, burlándose de su expresión en ese momento -¿Cómo ha estado el trabajo?

-hmm, bueno, trabajo es trabajo –respondió encogiéndose de hombros el padre de Ga Eul -¿Qué tal tú?

-estoy preparando una nueva exposición, espero que vayan, serán mis invitados de honor –ambos se alegraron al escucharlo decir eso.

Yi Jung solía visitar a los padres de Ga Eul para darles noticias de su hija constantemente, y de tantas veces no habían podido evitar tomarle cariño al famoso alfarero. Lo veían como a un hijo. Cada vez que los visitaba les llevaba alguna de sus creaciones, y ellos lo invitaban a comer o salir a dar una vuelta por el humilde pueblo en el que vivían. Así se le hacía tarde y siempre debía conducir a altas horas de la noche para regresar a Seúl, por este motivo la madre de Ga Eul le había insistido en que la próxima vez que los visitara tendría que quedarse a dormir con ellos. Tenían una habitación disponible, la que ocuparía Ga Eul cuando quisiera visitarlos.

Luego de casi una hora el alfarero se colocó de pie, disculpándose con que había olvidado su celular en el coche. La verdad, lo había dejado allí intencionalmente para que los mensajes que de seguro Woo Bin enviaría no molestaran su conversación con los padres de Ga Eul. Le había enviado un mensaje advirtiéndole que no se le ocurriera tirar abajo su puerta, confiado de que Ji Hoo si le había cumplido el favor que le había pedido.

"Ji Hoo, necesito que me hagas este favor. Lleva a Ga Eul hasta mi estudio, y asegúrate de que Woo Bin ya esté dentro. Cuando ella entre, cierra todos y cada uno de los seguros, estar un momento a solas les vendrá bien para aclarar todos los temas que tienen pendientes. Estoy seguro de que piensas igual que yo. Gracias de antemano, Yi Jung."

De seguro lo había hecho. Ji Hoo también quería ayudarlos, así que debió haberle hecho ese favor. No pudo evitar sorprenderse al notar que tenía más de 20 mensajes de Woo Bin advirtiéndole de una muerte segura. Sonrió de medio lado al leerlos, pero luego se fijo en el único de Ji Hoo, y se preocupo de inmediato por lo que leía. Si Woo Bin le había escrito de tan buen humor, entonces… ¿Por qué Ji Hoo?

-¡Aish! ¿Qué se supone que haga ahora? –se pregunto desordenándose el cabello. Dio un suspiro y llamó su amigo

-Yi Jung –la voz de Ji Hoo sonó preocupada

-te daré todo lo que quieras si la traes a casa de sus padres –se apresuró a decir, sabiendo que le pediría tazas o algo para tomar su té.

-Quiero el juego de té más exclusivo que tengas –lo sabía. Su amigo era tan predecible a veces.

-hecho, ¿Vendrás con la mono? –él gruño a modo de respuesta

-¿Por qué tendría que estar con ella?

-es tu novia

-hmm, sólo estoy con Ga Eul –aclaró Ji Hoo –iremos de inmediato

-n-no sunbae –la escuchó desde lejos. ¿Ga Eul no quería verlo? ¿Tanto le había molestado que le hiciera esa pequeña trampa?

-vamos para allá –cortó Ji Hoo. Qué raro. Se encogió de hombros y volvió a entrar. Aun era temprano y tenía pensado pasar un buen rato junto a los padres de Ga Eul.

Los minutos pasaban y pasaban para Yi Jung. Aun seguía extrañado de que Ga Eul no quisiera verlo, ¿Por qué no…? ¿Qué habrá ocurrido en su encuentro con Woo Bin? Quizá se había molestado con él por tenderle una trampa. De seguro eso era. Siguió disfrutando del té que acababan de servirle, sin dejar de bromear con "Omma" y "Ajusshi". Era feliz estando con ellos. Tan feliz.

Un coche se detuvo cerca, derrapando de una forma increíble, y a la vez haciendo un ruido insoportable que hizo saltar a la madre de Ga Eul por el susto. ¿Quién rayos trataba de asesinarse fuera de su casa?

Los tres salieron corriendo para averiguar qué ocurría, al mismo tiempo que Jae Kyung bajaba del coche de su casi-novio, dando un fuerte portazo a la vez que lanzaba miles de maldiciones al aire, y otras directamente al rostro de Ji Hoo, quien la observaba impasible mientras una aterrada Ga Eul se alejaba del coche como si una pesada maldición se apoderara de él. Ahora comprendía porque Ji Hoo sunbae siempre utilizaba la motocicleta.

-¿Dónde diablos conseguiste tu licencia de conducir? ¿En un bingo? –gritó la mono pasando por alto la presencia de los otros 3. Ji Hoo la ignoró, dirigiéndose hacia el coche para sacar las llaves -¡Ji Hoo!

-¿hmm?

-yo conduciré de regreso –decidió la joven cruzándose de brazos –nunca habías conducido de esa forma, ¿En qué rayos estabas pensando? ¿En matarnos a Ga Eul y a mí?

-quería ver que tan divertido era conducir a toda velocidad en la autopista –su casi-novia volvió a bufar, suavizando su expresión al momento de que las manos del joven se adueñaran de las suyas -¿Ya me perdonas?

-¡Aish! –exclamó soplando su flequillo. El otro sonrió, acariciándole tiernamente la mejilla. No solía ser tan cariñoso con ella, por lo que esas pequeñas muestras de cariño eran una debilidad para la heredera del grupo JK

-¿No que vendrías solo con Ga Eul? –decidió interrumpir el alfarero, apoyando la mano en el hombro de la recién nombrada, quien se tensó casi de inmediato, algo a lo que prefirió no darle importancia

-solo vinimos a dejarla –bufó Jae Kyung, evidentemente molesta por la interrupción de ese alfarero de quinta categoría, según ella –por lo que ya nos vamos, ¿Verdad Ji Hoo?

-¿uh? –Él asintió, acercándose para desordenar el cabello de Ga Eul a la vez que susurraba algo en el oído de su amigo –"habla con ella cuanto antes"

-¡Ga Eul! ¡Hija! –el alegre grito de los padres de la escolar le basto para salir de su confusión observar a su amigo. La nombrada se libero de su agarre y corrió a abrazarlos.

-¿Qué paso?

-eso pregúntaselo a ella –dicho esto, dio media vuelta y regreso al coche, donde Jae Kyung ya se había instalado tras el volante

-¡Adiós Ga Eul! ¡Diviértete!

El alfarero suspiro viéndolos marchar. Sacó el celular de sus bolsillos y elimino el mensaje que horas antes le había enviado el mismo Ji Hoo, no sin antes leerlo una vez más, observando de reojo a Ga Eul.

"Eh Genio, ¿Qué hago con ella si sigue llorando de esta forma gracias a tu brillante idea?"

Una simple pregunta que lo había preocupado en su momento, y lo preocupaba aún más ahora, que Ga Eul insistía en desviar su mirada cada vez que se cruzaba con la de él. ¿Qué habría pasado con ella y Woo Bin en ese estudio?


Espero que les haya gustado, Patricia, yo me llamo Natalia y vivo en Rengo, VI region, gracias por leer mi fic, y creo que pronto usare tus ideas