To Bind a Soul
Alma Compartida
Capitulo 25: En la montaña.Kagome bostezo y sacudio la cabeza para dispersar las vocesillas que le decian que se volviera a dormir en los brazos de Inuyasha. No ayudaba el hecho de sentir a Inuyasha y Shippou ronroneando quedamente. Solo deseaba permanecer asi por siempre.
La joven miko se sento cuidadosamente, tratando de no despertar al bebe kitsune que tenia en el regazo. Faltaban pocas horas para el amanecer y el unico sonido en la habitacion era la respiracion de sus seis ocupantes.
Lentamente se puso de pie, tomando a Shippou en sus brazos y soltandose del abrazo de Inuyasha. "¿Donde vas Kagome?" la voz de Inuyasha hizo que diera un brinco.
"Necesito ir al baño." contesto mirando al hanyou somnoliento. "Cuida a Shippou-chan hasta que regrese." pidio ella, dejandole un kitsune profundamente dormido en los brazos.
"No tardes." dijo Inuyasha simulando volver a dormir. Nunca podia dormir de verdad si Kagome no estaba cerca de el.
Kagome asintio y silenciosamente salio de la habitacion. Sus pies casi no hicieron ruido en el piso de madera en el pasillo. Estando fuera, rapidamente localizo la letrina. Las lamapras que iluminaban el camino se movieron un poco a causa de la brisa.
Aunque no hacia frio, Kagome se estremecio. La miko se abrazo a si misma y corrio hacia su destino. Al terminar su cometido, caminaba tranquilamente de regreso a la habitacion pero se escondio cuando escucho voces que se dirigian a donde estaba.
Al estar escondida tras el arbol se regaño a si misma de ser tan tonta. Ella era una invitada en la casa del señor feudal: no necesitaba esconderse. Si alguien la encontraba en esa situacion la acusarian de estar espiando. Kagome casi se convencia de simplemente regresar a la habitaacion din importar quien se acercara, cuando la conversacion la hizo quedarse y escuchar.
"El Amo quiere que todos estemos en posicion rapidamente." una voz, un joven.
"¿Por que tenia que sacarnos de la cama?" decia la otra voz, este hombre era mayor y hablaba con mas autoridad.
"Los 'huespedes' viajan con un youkai. Nuestro Amo piensa que sera mas facil si los tomamos por sorpresa." contesto el mas joven.
"¿Quien descubrio que se dirigian a la montaña?"
"La esposa del Amo"
"Sera mejor que los matemos antes que despues, es lo que yo digo."
"El Amo quiere que estemos presentes todos en caso de que no podamos cortarle a todos la garganta mientras duermen."
El mas viejo decia algo, pero estaba fuera del rango de audicion de Kagome. Se quedo helada por un segundo, despues corrio hacia donde estaba Inuyasha, con cuidado de que nadie la viera. Rapidamente deslizo la puerta una vez ella dentro y agradecio a los Kami que no se hubiera puesto la pijama.
"Inuyasha, Inuyasha! despierta." dijo bajito, pero el miedo en su voz le indico al hanyou que algo andaba mal. Kagome se movio hacia donde estaba Sango y la sacudio para despertarla poniendo una mano en su boca cuando parecio que la exterminadora iba a decir algo.
"¿Que pasa Kagome?" pregunto Inuyasha al tiempo que despertaba al monje.
"Tenemos que salir de aqui, ahora." contesto ella, ayudando a Sango a recoger todo su equipaje.
"¿Que ha pasado?" pregunto Miroku, parandose y estirando los musculos.
"El señor feudal planea matarnos." dijo ella metiendo todo en su mochila.
"¿Donde escuchaste eso?" pregunto Inuyasha despertando por completo.
"Cuando fui al baño, encontre dos hombres en el camino de regreso, asi que me escondi para que no me vieran. No sabia que andaban haciendo por ahi, solo se que no queria que me ataparan dando un paseo a media noche. Escuche que hablaban acerca de como el Señor feudal planeaba cortar nuestras gargantas mientras dormiamos. Algo acerca de que la esposa del Señor habia descubierto que nos dirigimos a la montaña." Kagome sedetuvo a respirar.
Para entonces todos estaban bien despiertos, incluso Shippou. "Tenemos que salir de aqui." continuo Kagome. "AHORA."
"De acuerdo" asintio Inuyasha. "Vayamonos entonces. Kagome, sube a mi espalda, asi iremos mas rapido. Necesitamos movernos ya."
Todos asintieron y Kagome se movio rapido. Un segundo despues estaban fuera, Inuyasha brincando sobre el tejado y muros para llegar mas alto, Sango y Miroku montando a Kirara. Shippou pegado a Kagome rogando por sus vidas. Todos voltearon y vieron un pequeño grupo de hombres armados con katanas y antorchas dirigiendose a la habitacion que antes ocupaban.
Inuyasha se detuvo ya que estuvieron a muchas millas de la aldea, Kirara aterrizo suavemente junto a el, dejando que el monje y la exterminadora bajaran. "Eso estuvo cerca." comento Sango.
"Hai, tuviemos suerte de que Kagome descubriera sus planes." asintio el monje.
Kagome solo se recostoen el hombro de Inuyasha, la adrenalina del momento estaba desapareciendo. "Sigamos." dijo ella. "Podriamos llegar a la montaña al amanecer, y no quiero quedarme cerca de la aldea."
"De acuerdo" dijo Inuyasha.
Shippou salto desde el hombro de Inuyasha a los brazos de Kagome. "Kagome." la llamo preocupado. "¿Por que esa gente queria matarnos?"
"Quiza hay algo acerca de esa montaña que no quieren que descubramos." dijo Miroku escuchando al kitsune.
"No vamos a descubrir nada si nos quedamos aqui parados." declaro Inuyasha, levantando la mochila de Kagome y tomando la mano de la miko.
Sango y Miroku lo siguieron, de vez en cuando volteaban para asegurarse que nadie los seguia. Nunca mas podre dormir bien en una casa extraña, era el pensamiento de Miroku, al tiempo que sacudia su cabeza.
El amanecer sorprendio al grupo en la base de la montaña, deteniendose al encontrar un escudo espiritual. "¿Como lograremos atravesarlo?" pregunto Shippou, levantando la cabeza, ya quese habia dormido en lo brazos de Kagome.
"¿Que desean?" dijo una vocecita, su dueño saliendo de una de lsa numerosas cavernas.
"Buscamos al anciano youkai que vive aqui." dijo Miroku amablemente.
El recien llegado se acerco al grupo, deteniendose antes de tocar el escudo espiritual. Para sorpresa de todos, era un cachorro humano. La chica tenia cabellos negros y cortos y ojos claros. Cicatrices que cruzaban sus brazos y piernas la hacian ver mayor.
"Necesitamos informacion acerca de un hechizo." nuevamente hablo Miroku.
"¿Todos ustedes?" respondio la chica sonriendo.
Pero no espero una respuesta. "¿Que hechizo?"
"El de las almas compatidas." dijo Inuyasha, logrando que la chica se dirigiera a el.
Sorpresa, fue lo que vio en el rostro humano. Pero rapidamente volvio a ser un rostro sin emociones. "De acuerdo. Mi nombre es Machiko, siganme." dijo ella e hizo un movimiento de cabeza.
"¿Y que hay acerca del escudo espiritual?" pregunto Kagome.
"Si eres justo de corazon, no te lastimara." contesto Machiko bruscamente.
"Maldicion." murmuro Inuyasha.
"Dije justo, no puro." dijo Machiko sonriendo.
Kagome lo atravezo primero y los demas la siguieron. Cuando todos hubieron cruzado, Machiko comenzo a caminar sin voltear a ver si la seguian.
"Podrias decirnos..." pregunto Miroku. "¿Que le sucede a la gente que vive en la aldea cercana?"
"¿Pasaron la noche ahi?" pregunto Machiko.
"Hai." dijo el monje. "Pero al parecer no eramos bienvenidos y retomamos el camino rapidamente."
Machiko aspiro fuertemente. "¿Intentaron cortar sus gargantas mientras dormian?"
"¿Como lo supiste?" pregunto Kagome.
"Digamos que tienen una seria falta de originalidad." respondio con una evasiva.
Machiko los guio entre los tuneles que habia dentro de la montaña.
"¿Por que hay un cachorro humano viviendo en la guarida de un youkai?" pregunto Inuyasha despues de un rato.
"¿Pueden decirme hace cuanto que realizaron el hechizo?" pregunto Machiko, ignorando a Inuyasha.
"Hace unas semanas¿por que?" dijo Kagome.
Machiko no respondo, pero los llevo a una gran caverna que habia sido convertida en una gran biblioteca. Las luces que colgaban del techo le daban un aspecto sobrenatural al lugar.
"Esperen aqui." dijo Machiko de pronto y se fue sin esperar respuesta.
"¿Quien eres?" pregunto una pequeña desde atras de una mesa con muchos rollos de pergamino encima.
"Me llamo Kagome." dijo la miko. La niña no debia tener mas de siete años, recordandole a Rin, la carga de Sesshomaru. Tenia orejas puntiagudas como Shippou y cabello cafe largo. Sus ojos eran del mismo color que su cabello. Obviamente ella era un youkai, pero que tipo de youkai, Kagome no lo sabia.
Inuyasha estaba visiblemente confundido. Podia oler diferentes tipos de aromas por todo el lugar, se preguntaba como podia haber tantas y tan diferentes sin el aroma a muerte. Podia oler humanos, youkai lobo, youkai kitsune, youikai perro, incluso hanyou. ¿Cuantos aromas diferentes podian existir juntos?
"¿Que sucede?" pregunto Miroku viendo como el hanyou se movia inquieto.
"¡Los olores!" dijo Inuyasha. "Hay muchos aromas diferentes."
Inuyasha volteo hacia la miko y descubrio que habia comenzado una conversacion con una pequeña youkai lobo. La pequeña abrio demasiado los ojos cuando vio que Inuyasha se aproximana. "Nunca antes habia visto un Inuhanyou." dijo Aiko a Inuyasha. Subio a la mesa y se acerco a el, teniendo cuidado de no pisar ningun rollo. Cuando estuvo cerca, jalo su haori y pregunto en voz muy baja, que solo alguien con sangre youkai pudo haber escuchado, "¿Puedo tocar tus orejas?"
Inuyasha casi se cae de la impresiom. ¿Por que este cachorro lobo no tenia miedo, o le gritaba, o algo? La mayoria de los demonios completos tratarian de matarlo por llevar sangre humana, o quitarlo del camino bruscamente como si tuviera una enfermedad mortal, incluso uno tan joven como este no seria tan amable.
El hanyou se incluno lo suficiente como para quedar al nivel del cachorro, que no era mas alta que su cintura, Aiko sonrio y poco a poco toco las orejas de Inuyasha con la punta de los dedos. Las orejas de Inuyasha se movieron al contacto, pero Inuyasha permanecio en su lugar.
Miroku, Sango, Shippou y Kagome quedaron asombrados ante lo que ocurria. "Shippou." llamo Miroku, "¿Escuchaste lo que dijo Aiko?"
"Hai." dijo Shippou, trepando al hombro del monje. "Pregunto a Inuyasha si podia tocar sus orejas."
Sango y Kagome se rieron tapando su boca con las manos. La cara de Inuyasha se volvio roja. "Eres muy bueno con los niños, Inuyasha." dijo Kagome cuando este se puso de pie y volteo hacia su clan.
"Feh."
Esta vez, todos rieron, bueno, todos menos Inuyasha y la youkai lobo quienes no entendian el por que de la risa.
"¿Que es tan gracioso?" pregunto la pequeña a Kagome.
"Oh, nada. No te preocupes." contesto Kagome sonriente.
Machiko regreso justo a tiempo para ver como Inuyasha hacia callar a Miroku. "Chiyo-sama los recibira en su estudio personal." anuncio.
"¿Chiyo-sama?" pregunto Miroku.
"Hai." respondio Machiko. "Ella es a quien ustedes vinieron a ver. Siganme, Milady a traves de los años, nunca aprendio a ser paciente. Aiko-chan, prepara las habitaciones de los huespedes. Creo que no es necesario decir que al menos se quedaran una noche aqui."
"Hai Machiko-chan." contesto Aiko, despidiendose de Inuyasha y Kagome y corriendo en sentido contrario.
"El resto de ustedes siganme. Pueden dejar sus pertenencias aqui. Aiko-chan las llevara a sus habitaciones."
"¿Que quizo decir con que nos quedaremos?" pregunto Shippou a Kagome mientras seguian a Machiko entre los tuneles.
"No lo se. Esperemos a ver que sucede." contesto la miko.
Machiko guio al grupo a una cueva grane, al menos dos veces mas grande que la anterior, pero era dificil de decir por que la mayoria estaba en tinieblas. En el centro habia una gran silla, aslgo asi como un trono. El respaldo vuelto hacia los visitantes por lo que la figura sentada ahi permanecia escondida.
"Chiyo-sama." anuncio Machiko. "Le he traido a quienes realizaron con exito el hechizo de su padre."
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Mmmmmm ... perdonen las faltas de ortografia y los posibles errores de tracuccion o de dedo que haya por ahi ... era ahora o nunca y preferi ahora... junto con el prox. capitulo lo subire ya bien :) Estos capitulos ya no estan en El portal ...
Atte. RedLyna.
