Yukihana: ¡HOLA! Les traigo el nuevo capítulo.

Naruto no es de mi pertenencia

Titulo: Aprecia lo que tienes, no lo que perdiste.

Autora: Yukihana-Hime. (Y-H)

Aclaraciones:

-...- = Dialogo de los personajes.

~...~ = Flash Back (Recuerdos)

*...* = Pensamientos.


CAPITULO 25 - Desierto infernal: Día II parte I


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Habían tomado turnos para mantener su guarida de arena en pie, como residentes de la aldea se habían preparado para sobrevivir en aquel lugar; en el día padecían de un calor infernal como el mismo nombre lo decía, y por las noches padecían de un frio polar, por lo que habían creado un domo de arena para protegerse, cobijándose con unas mantas que guardaron en un pergamino.

La primera guardia la había realizado el pelirrojo, siendo seguido por Kushina y quien tuvo que terminar era Shinki. Algunos estruendos se escucharon fuera del refugio, siendo el primero en despertarse Yashamaru por el escándalo; explosiones, insultos y lo que identifico como… ¿agua?... se levantó de golpe, deshaciendo con rapidez el domo a la par de que le arrojaba un poco de arena a su hermana mayor en la cara para que despertara con mayor rapidez.

El pelirrojo se sorprendió al ver lo que sucedía fuera de su protección, todo parecía indicar que Shinki durante su guardia fue atacado por un equipo rival y se encontraba en ese momento peleando con un ninja de la aldea de la cascada.

-Cof… cof… ¡Maldito, ¿qué demonios te pasa?! -grito la pelirroja una vez dejo de toser por culpa de la arena.

-Es hora de levantarse. -le anuncio observando con detenimiento el encuentro que se llevaba a cabo enfrente de él.

-Pero aún hay tiempo…-la mayor dejo de quejarse al ver que su hermano ni caso le hacía, dirigiendo su atención hacia donde la tenía él- ¿Qué sucede?

La chica no necesito oír una respuesta ya que le fue mostrada, en el momento en que hablo un objeto cubierto de polvo negro cayo a su lado, por lo que se levantó en el instante. La arena metálica retrocedía, mostrando el cuerpo de un adolescente más grande que ellos, lleno de golpes.

-¡Mis mantas! -se quejo la chica, tomando el cuerpo herido y arrojándolo lejos de la tela.

-Buen trabajo. -felicito el pelirrojo a su primo ignorando a su hermana.

Kushina había comenzado a guardar nuevamente en el pergamino las cosas que utilizaron durante la noche para la comida, la fogata, así como las capas que los protegían del frio o las tormentas de arena. Yashamaru se estiro un poco mientras su compañero se acercaba a ellos.

-Al fin despertaron, comenzaba a pensar que tendría que terminar el examen por mi cuenta. -dijo Shinki.

-Veo que te divertiste. -comento alegremente Kushina uniéndose a la conversación.

-Más o menos. -Shinki mostro una sonrisa algo prepotente, indicándole a su equipo con un movimiento de cabeza que miraran un poco más a la derecha.

-¡Wao! Eso es más que un calentamiento. -exclamo el pelirrojo impresionado.- Me sorprende que buscaran pelea tan rápido.

Kushina asintió de acuerdo con su hermano, todo debido a que un poco más delante de ellos se encontraban 7 cuerpos tirados en el suelo lleno de golpes y sangre.

-Bueno, técnicamente, el que Kushina colocara dos estandartes arriba del domo de arena era un invitación. -Shinki negó con la cabeza, estaba agotado y todo por aceptar la ridícula idea de su prima de mostrar sus trofeos durante toda la noche.

La pelirroja ladeo la cabeza un poco al hacer cuentas e ignorar a sus acompañantes; ella veía siete cuerpos más allá y el que había arrojado al lado contrario, sumaban 8… busco rápidamente con la mirada al noveno. Los equipos se manejaban por tres miembros por lo que no entendía donde quedaba el faltante.

-¿Terminaste totalmente con los tres equipos? -pregunto al no encontrar ni un pedazo de la novena persona.

-No. -contesto Shinki, señalando a los pies de su compañera.

Los hermanos saltaron justo a tiempo para esquivar a un ninja de la roca que salió desde debajo de la arena con una kunai en mano, ambos sonrieron al pensar en que al menos tendrían un pequeño calentamiento para comenzar el día, sin embargo todo aquello quedo en el olvido al pisar el suelo.

-Demonios. -Kushina se quejó.

Yashamaru observo a su hermana en cuclillas en la arena, con ambas manos sujetándose parte del pie. Su mirada se ensombreció al oírla decir que se había torcido el tobillo, mirando de manera fría al rival al instante. Nadie, ni nada lastimaba a sus hermanas... no otra vez.

-¡Yashamaru! -exclamo Shinki.

De manera rápida intento envolver a su primo con su arena metálica para impedir que hiciera lo que sucedía cuando su familia salía dañada, sin embargo su reacciono fue muy lenta para impedirle al pelirrojo arremeter contra el rival. Yashamaru esquivo un puñetazo a su cara al agacharse, patentado al ninja de la cascada en la quijada y mandándolo a volar. Salto al instante para no darle tiempo de recuperarse, colocándose por sobre el contrario y golpeándolo nuevamente pero ahora en el estómago, con la bastante fuerza para que al caer a la arena se creara un hoyo.

Cayó a horcajadas sobre el cuerpo del herido que había tosido sangre al sufrir varias fracturas, el pelirrojo comenzó a golpearlo con las manos desnudas repetitivamente en el rostro hasta que entre su ofuscada y nublada mente escucho el grito de su hermana mayor, defendiéndose de golpe.

-¡Yashamaru, lo vas a matar!

El chico parpadeo varias veces recuperando su cordura, chasqueo la lengua y soltó el chaleco del ninja, dejando caer su cabeza por fin a la arena. Miro una de sus manos llena de sangre, y luego observo al chico completamente inconsciente. Se levantó del cuerpo contrario, limpiando su mano manchada caminando en dirección a sus compañeros, que suspiraron tranquilos al ver que el menor de los tres recupero el control de su mente.

-Lo siento.

-Está bien. -dijo Kushina mientras lo abrazaba.- Sera mejor que nos vayamos.

-¿Y tú tobillo? -pregunto el mellizo menor.

-Estoy bien. -golpeo el pecho de su hermano con su puño transmitiéndole seguridad.- Estará curado cerca del mediodía.

El pelirrojo asintió aceptando aquel hecho; a pesar de no albergar ningún Bijuu en su interior, gracias al chakra que Kurama había sacrificado para brindarles la defensa absoluta en el momento de nacer, sus heridas también sanaban con mayor velocidad y habían ganado algunas cualidades más.

-…Vamos a buscar a Shikadai y a los demás, quiero pelear. -anuncio sonriente la chica, recibiendo el mismo gesto por los varones.- Yashamaru, te toca llevarnos.

Y sin que el chico pudiera negarse a la orden dada por su hermana, los levanto por medio de la arena, emprendiendo el camino que estaban seguros tomaría su primo mayor.

.:.:.:.

Pasado del mediodía el equipo 7 de Konoha se encontraba descansando cerca de unas ruinas que se toparon en su camino. Habían pasado muy mala noche con el gran cambio de temperatura al que se enfrentaron, descansando muy poco por culpa también del fuerte viento que levantaba la arena que les picaba el rostro.

El único miembro en el equipo 7 capaz de invocar a algún compañero ninja era Mitsuki, por lo que los hermanos Uchiha miraban a su compañero formar los sellos correspondientes para el jutsu de invocación. De la fumarola que apareció una vez se realizó la técnica, aparecieron varias pequeñas serpientes blancas que no tardaron en arrastrarse y enredarse en los cuerpos del equipo 7, los cuales se encontraban tranquilos al estar acostumbrados a que los reptiles hicieran aquello.

-Es bueno verte Sarada, sigues igual de apetitosa. -saludo la serpiente que se había enredado como un collar en el cuello de la chica.

-Es bueno ver que estas bien, Momoshiro-sama. -saludo la chica mirando a la serpiente.

-¿Por qué no haces un contrato con nosotros, Ryuu? Eres un buen candidato que puede estar bajo nuestras órdenes. -hablo la serpiente enredada en el brazos del chico azabache.

-Las serpientes son muy orgullosas, Hebiko. -respondió.

-Oya, pero tú también eres orgulloso pequeño. -contrarresto la serpiente mostrando su lengua.

-Por eso no nos llevaríamos bien. -le mostro una sonrisa ladina.

-Mitsuki-sama ¿Qué desea? ¿A quién rastrearemos esta vez? -pregunto la serpiente más larga y la cual se había enredado por completo en el cuerpo del invocador, que se mostraba muy cómodo en el "abrazo" serpentino.

-Shiro, necesito que busquen a Shikadai del Clan Nara, Inojin del Clan Yamanaka y a una chica del Clan Akimichi, -respondió Mitsuki con su típica sonrisa.

-¿No son esos compañeros de su generación, Mitsuki-sama? -pregunto Momoshiro confundido, recordaba a los mencionados de alguna misión en conjunto.

-Sí, son ellos. -respondió Ryuu.

-¿Entonces para que los buscamos? -pregunto la serpiente apretando su agarre en el brazo del azabache mayor.

-Estoy en el examen Chunnin. -hablo el albino- Y en estos momentos son mis enemigos, necesito que los busquen y me hagan saber su localización. -explico.

-Si los encontramos… ¿los podemos morder? Nuestro veneno los paralizara. -Sugirió el reptil mientras se restregaba en la mejilla de la azabache.- Es una buena idea ¿verdad Sarada?

-Lo único que quiere es morder a alguien, Momoshiro-sama. -aclaro la chica.- Aun cuando seamos enemigos por el momento, Chouchou es mi amiga.

-Solo deben de darnos su localización.

-De acuerdo Mitsuki-sama, haremos como usted diga… aunque eso es aburrido. -hablo Hebiko bajando del cuerpo de Ryuu al igual que la otra serpiente de Sarada.

-Y yo que quería divertirme, hace tiempo que no tenemos una buena presa con la cual divertirnos. -se quejó Momoshiro.

-Le entregaremos su localización Mitsuki-sama. -dijo Shiro soltando a su invocador.- Vamos. -ordeno a sus compañeras, adentrándose en la arena y desapareciendo con todo su equipo de rastrero.

Mientras esperaban por la información, los ninjas comenzaron una conversación exponiendo algunas estrategias que podrían servir en contra del equipo 10. Siguiendo el mapa del desierto infernal que les había regalado Karura un día antes, podían asegurar a que se encontraban a menos de un día y medio de la torre.

El día anterior no habían podido hallar a Shikadai, así que no sabían si les llevaba la delantera o se encontraban detrás, por lo que solo podían confiar en que las serpientes los encontraran. En momentos como ese, en el que solo podían esperar por las invocaciones de su compañero, era cuando los azabaches desearían tener algún contrato.

Sarada apenas comenzaba su entrenamiento con el ninjutsu médico, por lo que su madre considero que lo mejor era que el contrato con las babosas lo realizara una vez pudiera curar una herida con un poco más de rapidez y que su chakra no se mostrara tan volátil. Y hasta la fecha su profesor no le había planteado realizar un contrato con los monos con los que Konohamaru tenía contrato.

Por otra parte, a Ryuu nunca se le dio bien el usar su chakra para curar así que un contrato con _ no le sería útil. Nunca conto con Sasuke para enseñarle alguna técnica o un movimiento, por lo que claramente era menos probable que contara con él para que le brindara la oportunidad de conseguir un contrato con los halcones con quien el Uchiha mayor tenía una unión, ni siquiera pensaba en las serpientes, esas eran la especialidad de Mitsuki, además de que a él no le atraía tener a los reptiles como compañeras.

Fue alrededor de media hora lo que tardaron en regresar los reptiles, enseñando la lengua a la par que se arrastraban por la arena.

-Los encontramos Mitsuki-sama. -informo Shiro cerca de donde se encontraba el albino sentado.

-¡Esa chica sigue viéndose apetitosa! -comento Momoshiro mostrándose al lado de Sarada.- ¡¿Viste lo rellenita que estaba?! -se emocionó.

-Prefiero al rubio. -exclamo Hebiko apareciendo detrás de Ryuu.

-Cállense. No vinimos aquí para saber qué tan buena puede estar la presa. -los regaño su líder- Mitsuki-sama lo llevaremos a donde están.

-Gracias Shiro.

-Gracias. Llévenos allí, Shiro-sama. -pidió Sarada levantándose rápidamente emocionada.

-Con gusto, Sarada.

-Entonces no hay tiempo que perder. -Ryuu dejo expresar una sonrisa debido a la excitación que sentía por enfrentarse al hijo del Hokage.

Los jóvenes se levantaron con el mismo deseo de enfrentarse prontamente a sus enemigos, se sacudieron la arena que se había acumulado e sus ropas al permanecer tanto tiempo en el mismo lugar y salieron corriendo siguiendo a las serpientes. Lo único que quedaba atrás eran sus huellas en la arena. Tres serpientes y tres jóvenes.

-Las presas están en movimiento. -informo Hebiko.- El calor corporal de sus cuerpos se está alejando.

-¿Están corriendo? -pregunto Ryuu.

-Así parecer ser. Se dieron cuenta de nuestra presencia. -afirmo Shiro.- Huyen.

-¿Pero como…?

-Parece que fuimos descuidados, el rubio uso un jutsu.

-¿Inojin? -Pregunto al aire Sarada.

-Es posible, tiene la habilidad de la tía Ino. -respondió Ryuu.

-¿Entonces qué haremos? -pregunto Mitsuki.

-No los perderemos. -aseguro el líder serpentino.

-Aumentemos el paso. -ordeno Ryuu, siendo seguido por sus compañeros.

Aun no podían verlos por ellos mismo, pero confiaban en lo dicho por Shiro se cumpliría. Aumentaron el paso lo más rápido que podía, corriendo así varios minutos más.

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Continuaron corriendo por aquel desierto que cada vez les parecía peor, les dificultaba muchas cosas; por culpa del calor y la falta de sueño se sentían agotados aunque todavía no habían hecho otra cosa que correr.

-¡Los veo! -grito Sarada.

El equipo que era perseguido volteo a verlos cuando escucharon la exclamación de la chica, deteniéndose por fin al no tener oportunidad de huir ahora que habían sido alcanzados. Ambos equipos quedaron al fin frente a frente.

-¡Los tenemos! -sonrió la azabache.

-Eso creen…-dijo Shikadai con una leve sonrisa.

-Estamos entre ruinas. -dijo Mitsuki mirando su entorno.

Se encontraban dentro de algunas ruinas, las cuales los limitaban a ellos a la hora de moverse con mayor facilidad y, les daba ventaja a los contrarios al poseer los jutsu de imitación de sombras del clan Nara y transferencia del clan Yamanaka.

-Fueron ustedes los que cayeron en nuestra trampa, sabíamos que nos seguían. -informo Chocho

-¿No serán ustedes los que están en la trampa? -sugirió Ryuu con una sonrisa ladina.

-¡Un gentsuju! -exclamo Inojin, observando detrás de ellos a sus padres.

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-No creo que el gentsuju dure mucho. -anuncio Ryuu a su equipo.- Prepárense.

Al haber hecho una ilusión en contra del equipo 10 les había dado tiempo para quedar frente a ellos. Los otros dos asintieron ante lo dicho por Ryuu, mostrándose a la defensiva y preparándose para atacar en cuanto reaccionaron, tampoco eran tan cobardes para atacarlos mientras estaban sumergidos en un mundo irreal.

-Se han librado. -les informó Ryuu al percibir como su ilusión fue disipada.- Maldito Inojin

Sarada y Mitsuki se sorprendieron por el poco tiempo que tardaron los rivales en disipar la ilusión. El equipo 7 sonrío a los pocos segundo, aquello solo significaba que disfrutarían de una buena pelea.

-Eso ha sido cruel Ryuu. -dijo Shikadai con la mano en la cabeza, despertando de aquella ilusión.- Que gentsuju mas sádico nos has mostrado.

Disimuladamente el chico Nara observo su alrededor, chasqueando la lengua al ver que estaban a unos metros de las ruinas en que habían preparado la trampa. Ryuu los había atrapado en el jutsu antes de lo previsto.

-No es para tanto, aunque la puedo hacer peor... Tu pesadilla. -especifico de manera sádica.

-No, gracias. -Shikadai negó con la cabeza.

Los otros dos del equipo 10 negaron con la cabeza y manos de manera exagerada, la idea les desagradaba. Ninguno quería volver a ser regañados y jalados de la oreja por parte de sus madres, mientras que sus padres preparaban un caldero con agua hirviendo para cocinarlos.

-¿No te parece que Ryuu está animado hoy, no? -hablo Mitsuki a Sarada en un murmullo detrás del líder.

-Mamá me dijo que Hotaru-san era un poco sádica. -contesto Sarada con una sonrisa nerviosa, su hermano estaba mostrando su verdadera naturaleza.- Parece que Ryuu cuando se emociona lo es.

-Eso es divertido. -comento Mitsuki sonriendo, sus compañeros le parecían muy divertidos.

-No se distraigan. -les grito Ryuu dando un brinco hacia atrás para estar a su lado y luego volver a retroceder.

Mitsuki y Sarada brincaron por reflejo al notar la técnica especial del Clan Nara dirigirse hacia ellos. Al no alcanzar sus objetivos, la sombra se formó en picos para poder alcanzarlos aun en el aire, el equipo 7 a penas los esquivaba.

-Inojin, tu turno. -indico Shikadai.

El rubio saco un pequeño pergamino, junto a un pincel y tinta, dibujando con gran rapidez en el papel tres aves del tamaño de una persona, sin perder tiempo formo el sello correspondiente y las aves dibujadas salieron del pergamino, atacando al contrincante que estaba concentrado en evitar ser alcanzados por la sombra.

Los hermanos Uchiha tuvieron problemas al esquivar el doble ataque, sin embargo contrario a ellos, Mitsuki no destruyendo aquella ave con ayuda de Shiro, que se había mantenido escondida bajo la arena esperando su momento de atacar.

-Momoshiro, Hebiko. -llamo el albino y las demás serpientes destruyeron las aves faltantes de los hermanos.

La sombra llego a su límite al querer alcanzar al equipo 7 sin lograrlo, por lo que Chocho uso el jutsu de su clan, incrementando el tamaño de su mano y golpear el suelo, generando que la arena se levantara.

El equipo Sarutobi se cubrieron los ojos, sacando con rapidez los googles que les había dado su maestro antes de comenzar. La arena golpeada y la que el viento levantaba constantemente molestaba e impedía una visualización correcta.

-¿Dónde están? No logro verlos por la arena.

-Mitsuki. -llamo Ryuu a su amigo.

-Lo siento. Shiro y las demás regresaron por el fuerte golpe.

-Ya veo en ese caso…-Ryuu intento pensar algo con que ayudarse en ese momento, su idea original de que las serpientes les indicaran la localización enemiga se había esfumado al igual que las invocaciones.

-Golpeare la arena yo también, quizás con eso…

-No lo creo, solo perjudicarías más nuestra pobre visión…-el azabache se negó ante la idea de su hermana, haciendo referencia a no poder ver más allá de arena.- Estamos completamente ciegos.

-¡Ryuu al frente! -grito Sarada.

La azabache había alcanzado a ver una sombra moverse a su alrededor, deteniéndose enfrente de ellos y luego dirigiéndose a atacarlos; se trataba de su amiga que se lanzaba en contra de ellos en forma de pelota siendo manipulada por las sombras de Shikadai, intuyeron que seguramente habían sido encontrados por el Yamanaka.

Con esfuerzos y con una pequeña diferencia de segundos lograron esquivar el ataque, pero se vieron en complicaciones por culpa de la cortina de arena que levantaba la chica al girar. Arena que servía después de fallar al arremeter para ocultarla nuevamente.

-Tsk. Estamos en desventaja…

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Reviews:

Lady Palas: Me alegra saber que lo disfrutas. Sobre la otra pagina se llama wattpad, gracias por el apoyo y por leer. Espero disfrutes este nuevo capitulo.

MeKa6489: Me alegra que gustara el capitulo. Sobre la tormenta pronto los sabrás y si naru recuperara su chacra con el tiempo. Y sobre los kages haran puedan. Gracias por leer

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Notas Finales:

Yukihana: ¡Actualización lista! Espero disfrutaran del capítulo, como dije anteriormente soy malísima para describir peleas pero hago el esfuerzo, el capítulo quedo dividido ya que al escribirlo sobrepase mi limite auto impuesto de hojas… Sus comentarios, son bienvenidos y agradecidos ya que es lo me motiva para escribir…

Se cuidan~

Bye~ Bye~