Orgullo y tradición – Capítulo 26
Padre e hijo se encontraban sentados sobre el gran domo de la corporación más poderosa del planeta tierra.
-Imagino que no me trajiste aquí para ver el atardecer.
Trunks sonrió al recordar aquella misma frase que dijo a su padre hace ya más de dos décadas.
-Imaginas bien hijo- palmeó su espalda. -Te cité porque ya tienes la edad para hablar sobre un asunto en particular.
-Sé de donde vienen los niños- bromeó el adolescente de quince años.
-Ya tuvimos esa plática hace pocos años. Lo recuerdo a la perfección.
-Creí que me hablarías de planificación familiar y esas cosas- sonrió de lado cruzando los brazos, muy al estilo de su abuelo paterno.
-Otro día, primero hay algo que debes saber sobre tus deberes como heredero de sangre real saiyajin.
Vegeta se encontraba observando desde uno de los jardines de la propiedad, apenas se divisaban dos diminutos puntos sobre el domo, pequeños desde lejos, pero con un potente ki.
-¿No piensa ir?
-Hmp… es un asunto entre padre e hijo. Yo cumplí con mi parte hace años, ahora es el turno de Trunks.
-¿Tendrá que hacer lo mismo cada vez que uno de nuestros hijos cumpla quince años?
El príncipe levantó una ceja mirándola de soslayo.
-¿No cree que será mejor juntarlos y contarles todo al mismo tiempo?
-No es una fábula infantil que se cuenta antes de dormir. Además, esas son las consecuencias por ser tan… calientes.
-No sé a qué se refiere- dio la media vuelta tratando de ocultar su sonrojo.
-Los hijos se hacen fornicando. El primer hijo prácticamente lo planearon, en las otras dos veces que te preñaste fue porque fallaron las dichosas píldoras. Tal vez de tanto fornicar.
Pan cruzó los brazos fingiendo indignación. -Estamos casados, no tiene nada de malo.
-No me estoy quejando, me han dado descendientes fuertes gracias a eso-. La miró de frente y relajó su ceño. -Siempre supe que eras perfecta para él.
Pan suspiró y dirigió su mirada hacia donde se encontraban conversando su esposo y su primogénito.
Su mente vagó hacia aquel día en que su relación comenzó.
**FLASHBACK**
Fundidos en un emotivo beso, ambos híbridos se negaban a cortar ese momento. Se habían besado anteriormente hacía ya más de un año, pero en esta ocasión era la primera vez que compartían un beso teniendo plena consciencia de sus sentimientos, era el primer beso con amor y lo querían disfrutar al máximo. Como dos jóvenes inexpertos, se probaron con nerviosismo al principio debido a la emoción por volver a probarse. Pan enredó sus dedos en las suaves hebras lilas de Trunks, creando una relajante sensación placentera para el hombre.
Sus lenguas se encontraron de nuevo después de añorarse por todo ese tiempo que les pareció una eternidad, su sentido del olfato propio de su herencia saiyajin se impregnó del olor del otro.
"Mi mocosa huele a mujer, su esencia ha cambiado, ha madurado por completo" se sonrió sobre los labios de la joven.
Las manos masculinas se pasearon sobre las suaves curvas de la joven, aferrándose a ella en un posesivo abrazo, la besó como si no hubiera un mañana, olvidándose inclusive de respirar.
Se mordisquearon y saborearon mutuamente hasta que Pan habló sobre los labios del hombre.
-Tengo que sacar la comida del horno. No me esmeré en la cocina para ofrecerte un pastel quemado- mordió levemente el labio inferior de Trunks para luego agregar. -Me encantan tus labios… cretino-. Cerró un ojo y se dirigió hacia la cocina moviendo sus caderas coquetamente.
Trunks la soltó aturdido por lo recién ocurrido, para él era como estar en otro de esos sueños que tuvo estando en el espacio, por un momento temió despertar en cualquier momento. Pan percibió que el empresario se encontraba congelado, por lo que se regresó y lo jaló de la mano hacia la cocina.
-¿Gustas comer aquí o en el comedor?- preguntó dirigiéndose hacia el horno.
El híbrido la observó con ojos de ensoñación, perdido en los movimientos de la mujer, completamente mudo.
-¡Trunks! ¿Me escuchaste?
-Ahh… sí, aquí está bien Pan- regresó de su distracción avergonzado de su comportamiento propio de un muchachito en su primera cita.
La joven no pudo evitar soltar una pequeña risa debido al notable nerviosismo del adulto experimentado sentado frente a ella.
La mente de Trunks divagaba en cómo comenzar una conversación, aun no terminaba de salir de su asombro, por no decir la vergüenza de haber desnudado su alma y confesar sus sentimientos, sin saber que era escuchado por la dueña de sus atormentados deseos.
Pan sirvió la comida mientras el híbrido se encontraba perdido en sus pensamientos.
-Espero te guste, Mai me ayudó un poco.
-Pan… ¿cómo fue que Mai y tú planearon todo esto?
La joven bebió de su limonada y perdió su vista en el vaso. -Mai me llamó para pedirme de favor que la ayudara a prepararte una comida especial, pues tu semana había estado muy ajetreada y merecías un descanso- hizo una pausa y retornó su mirada hacia él. -Me dijo que ocultara mi ki para sorprenderte y como tú lo habías hecho últimamente para jugarme bromas, me pareció divertido jugártela ésta vez, lo demás yo lo ignoraba, solo hice lo que ella me pidió.
-¿Qué te pidió?- la voz grave del empresario resonó en las paredes.
-Que me mantuviera oculta para sorprenderte en el momento que considerara propicio… pero la charla que ustedes tuvieron tomó un rumbo que nunca imaginé- torció los labios con timidez.
-Pan, para mí es tan difícil. Cuando se trata de ti experimento inseguridad.
-No digas nada Trunks, vamos a comer primero y después hablamos. ¿De acuerdo?- dijo con una enorme cálida sonrisa.
El guerrero asintió con la cabeza y la obedeció como si fuera un niño. En silencio disfrutaron de la deliciosa comida mirándose de soslayo en ratos, debido a la mezcla de sentimientos que se encontraban experimentando, comieron mucho menos de lo que acostumbraban consumir, pues sus estómagos se encontraban comprimidos y a ambos les urgía disipar dudas.
-Y bien Trunks. ¿Te gustó?- preguntó limpiándose con una servilleta.
El empresario se encontraba más relajado después de la comida, por lo que su buen humor se hizo presente.
-Me encantó- sonrió de medio lado enfocando su mirada en la joven.
-Es una receta de mi abuelita Milk…
-Ahh. ¿Te referías a la comida? Sí… también me encantó- la interrumpió con una gran sonrisa que mostraba su perfecta dentadura.
Pan ladeó la cabeza confundida. -¿Qué otra cosa te gustó?
-Tu beso.
-Ohh ya veo… se fue el aburrido Briefs e hizo su aparición el cretino Briefs.
-¿No lo extrañabas?- tomó su vaso de limonada y terminó el contenido. Se levantó y avanzó a paso lento detrás de la joven. -Le faltó algo a tu comida- dijo sacando una botella de vino tinto de una repisa.
-¿Vino? Lo detestas- comentó la joven extrañada.
-No todo señorita. Éste tiene un sabor menos ácido, te va a gustar-. Sirvió un par de copas y le ofreció una a la joven.
-Gracias… caballero.
El híbrido esbozó una amplia sonrisa, tomó una mano de la joven y la encaminó hacia la terraza. Pan avanzó en silencio apretando el agarre en su mano.
-Brindo por esa cautivante mirada tuya que me ha hechizado- elevó su copa y bebió un trago manteniendo su mirada en los negros ojos de la mujer, ocultando su nerviosismo, la copa de vino lo relajaría y ella también.
Pan lo imitó bebiendo. -Es verdad, tiene buen sabor- bebió otro trago con gusto.
-Lo sabía, te conozco bien- presumió sin soltarle la mano.
-Yo brindo por todas esas experiencias que me has brindado- dijo Pan.
Bebieron de nuevo sin dejar de mirarse, perdidos en los ojos ajenos.
-Últimamente te he visto vestir así. No me quejo pero creí que lo odiabas.
El sonrojo que Trunks tanto amaba hizo su aparición en las mejillas de la joven.
-Parece que le estoy tomando el gusto.
-Ya quedó atrás la muchachita revoltosa.
La joven negó con la cabeza y bebió el resto del contenido de un solo trago, necesitaba valor para confesarse.
-¿Recuerdas la promesa que te hice hace años? Aquella noche, después que destruiste una isla- soltó la mano de Trunks y depositó la copa vacía en una mesa para después apoyarse en el barandal con ambas manos y la vista perdida en las nubes.
Trunks también terminó el contenido de su copa y la siguió, quedando a un lado de ella, con su cuerpo recargado de espaldas al barandal y su mirada clavada en la joven.
-Lo recuerdo… prometiste nunca enamorarte.
-Sí Trunks- retornó su mirada hacia el guerrero. -Te he fallado, no pude cumplir mi promesa y es por eso que estoy vistiendo más femenina.
-Recuerdo que dijiste que de faltar a tu promesa usarías vestidos femeninos…
-Y bobos- lo interrumpió entre risas nerviosas.
-¿Y quién es el afortunado?
-¿De verdad no lo adivinas Trunks?
Con un sentimiento de confusión y dicha, el híbrido se negaba a dar crédito al hecho de que sus sentimientos fueran correspondidos.
-Quiero escucharlo de tus labios- la jaló hacia él y levantó la cara de la joven con delicadeza por la barbilla. -Dilo Pan- ordenó con un susurro grave.
-Tú Trunks, eres el hombre que hizo que rompiera mi promesa, con tu paciencia, tu amistad, tu comprensión, tus besos…
El híbrido observaba los labios moverse mientras escuchaba la confesión de Pan, no pudo resistir más y la besó de nuevo.
-Te amo Trunks… tanto- dijo la guerrera entre besos.
-Te amo Pan, mi mocosa- respondió Trunks sobre los labios de la mujer.
Se devoraron a besos sabor vino por unos minutos, con sus corazones retumbando y mariposeos en sus entrañas.
-Tengo que hablar con Gohan. Quiero hacer las cosas bien- mencionó mordisqueando el lóbulo de una oreja de su amada.
-Es muy pronto Trunks.
-Quiero una relación seria contigo, quiero que seas mi mujer el resto de nuestras vidas. Pero si quieres esperar… yo lo comprendo.
-Recién acabo de terminar con Rick, no quiero que crean que lo dejé para correr hacia ti. Él fue un buen novio y lo he lastimado, si llega a saber que tengo una relación con otro hombre tan rápido sé que sufrirá más. Por eso quiero darle tiempo, por respeto. También temo por la reacción de mi papá, no tiene idea de mis verdaderos sentimientos, quiero prepararlo. ¿Entiendes?
-Lo entiendo, también temo por su reacción, eres su única hija y es muy aprensivo contigo, pero también es inteligente y comprensivo. No te lo había dicho pero lo admiro mucho, sus investigaciones nos han beneficiado cuando se ha requerido en la corporación, es una lástima que no quiera dejar la docencia, alguien con sus capacidades sería de gran utilidad en la empresa. Lo único que le reprocharía es que desperdicia su herencia saiyajin entrenando tan poco.
Pan suspiró. -Opino igual, debería entrenar más.
Trunks tomó las manos de Pan y besó sus suaves nudillos.
-Pan. ¿Entonces?
-¿Sería mucho pedir si lo ocultamos por unas semanas?- inquirió con ojos suplicantes.
-¿Quieres decir que pretendes que llevemos una relación a escondidas?
-Sí, sería divertido- contestó juguetonamente.
-Tú no eres un juego para mí.
-Solo en lo que preparo el terreno con mis padres y tú con los tuyos.
-Mis padres ya te aceptaron, en especial mi padre, él sabe lo que siento por ti y considera que no existe mejor mujer para mí.
-¿Es verdad?- abrió grande sus negros ojos.
-En otra ocasión te contaré.
Soltó las manos de la joven para sacar de la bolsa del pantalón el brazalete, depositándolo en las manos de Pan.
-¿Lo aceptas?
Pan lo observó sin entender.
-En el planeta de mi padre se acostumbraba que el saiyajin macho obsequiaba una prenda a la hembra con quien deseaba reproducirse, los de élite y en especial de sangre real obsequiaban un brazalete con el escudo real grabado. Si la hembra lo aceptaba sellaban el trato y se consideraban algo así como esposos a partir de entonces.
-¿Sin ceremonia?
-Sin ceremonia, daban su palabra la cual no rompían pues tenía más validez que un papel.
La guerrera sonrió y se colocó el brazalete.
-Listo. ¿Y cómo sellaban el trato?- preguntó con ingenuidad.
Trunks suspiró y sonrió socarronamente. -El trato lo sellaban en la alcoba… copulando. Una vez consumado el hecho se consideraban compañeros de por vida.
-Tú y yo ya lo consumimos- dijo desviando su mirada con timidez.
-Eso no cuenta, pues no tenías el brazalete- sonrió levemente al notarla tímida al respecto.
-¿Sabes mucho de los saiyajines del planeta Vejita?
-Todo lo que sabe mi padre.
-Quiero que me cuentes todo.
-Con mucho gusto, después de consumar nuestro trato- dijo besándola de nuevo. -¿Acaso no quieres?
-No sabes cuánto lo deseo Briefs.
La tomó en brazos y caminó hasta su habitación, la recostó en la cama y se tumbó sobre ella en un beso hambriento, lleno de ansiedad. Las manos de la muchacha vagaron por los costados del guerrero hacia su espalda, grabando en su memoria cada músculo que acariciaba, atrevidamente posó sus manos en los glúteos masculinos apretándolos y masajeándolos.
-Tienes un lindo trasero Briefs, me encanta.
-Ya lo sabía- presumió. -También el tuyo me encanta- la giró y levantó el vestido hasta la cintura para atacar a besos y pequeños mordiscos los glúteos de la joven.
-¡AUCH!- se quejó Pan de una fuerte mordida.
-Perdón Pan… no me controlé.
-Es hora de mi venganza- se giró y con su fuerza tumbó al híbrido, lo mordió de igual manera en un glúteo a través de su pantalón.
-¿Qué se supone que fue eso?- se burló entre risas de la torpe venganza de la joven.
-No es justo, tu pantalón estorba- respondió con un puchero.
-Quítalo- sugirió con voz ronca.
Pan mordió su labio inferior haciendo un gesto travieso y acto seguido rasgó el fino pantalón de vestir del guerrero junto con el cinto, dejándolo en boxers ajustados color azul oscuro.
-Me lo debías, esto es por mis lindas bragas rotas.
En un movimiento rápido Trunks desgarró su impecable camisa de vestir blanca y lanzó sus zapatos y calcetas lejos de ellos.
-¿Así está mejor mujer?
-Aún no- con mirada traviesa lanzó sus zapatillas y jaló su vestido hacia arriba, quedando solo en ropa interior. El vino la había relajado y no estaba dispuesta a comportarse como una jovencita asustada, ahora era una mujer con experiencia y lo demostraría.
-¿Notas algún cambio en mi cuerpo?- preguntó divertida al ver la boca abierta de Trunks.
Embobado contempló el cuerpo desarrollado de la mujer de sus sueños, un conjunto de bragas y sostén de encaje en color rosa pálido. Sus senos se apreciaban más llenos que aquella vez que los probó en esa misma habitación y sus caderas más pronunciadas, lo que acentuaba más su pequeña cintura.
Relamiéndose los labios se lanzó sobre Pan. Se devoraron a besos de nuevo con desesperación y deseo acumulados en meses.
-Te deseo tanto Pan- susurró en los labios de la joven.
-No tanto como yo a ti… cretino- llevó una mano atrevida hacia la entrepierna del híbrido, acarició el endurecido miembro hasta que no pudo soportar más su antojo.
-Muero por probarte de nuevo- lo empujó hasta dejarlo boca arriba.
Trunks la miró con ojos curiosos, quería ver de lo que era capaz la joven guerrera, siempre había admirado la personalidad atrevida y aventurera que la caracterizaba, tan parecida a las guerreras del planeta Vejita, según como las recordaba su padre.
Con un ligero sonrojo en sus mejillas deslizó los boxers por las piernas masculinas y los arrojó lejos. Se deleitó la vista con ese cuerpo saiyajin con el que había fantaseado tanto últimamente, ahí se encontraba frente a ella a su total disposición.
Sin pensarlo dos veces se lanzó sobre el miembro de Trunks, lo masajeó con más destreza que la vez pasada, con una mano acarició su longitud y con la otra los testículos. Después de un breve momento así, le dio una lamida al glande, probándolo de nuevo y de esa manera torturándolo por desear más.
-No te haré esperar más- dijo mordiendo su labio inferior mientras admiraba el ejemplar masculino que sería suyo a partir de ese día. Lo engulló hasta donde cupo en su pequeña boca, ahora con más experiencia que la vez pasada disfrutó brindando placer al hombre que amaba. Trunks removió unos mechones para poder observar a la mujer realizándole la felación.
"Se nota que lo disfruta la mocosa"
-Yo también quiero probar.
La jaló de una pierna acomodándola a gatas sobre él, hizo las pequeñas bragas a un lado y en esta posición comenzó a besar y lamer el pequeño botón rosa entre las piernas de su amada.
"Mmmmmm le gusta permanecer depilada. Mejor para mí, así puedo disfrutarla al máximo"
La piel de la joven se erizó al sentir la lengua de Trunks lamiendo su intimidad. Después de un rato disfrutando de probándose mutuamente, Pan se levantó de la cama y ante la mirada del guerrero se despojó de su sostén, mostrando orgullosa sus desarrollados senos.
Con una sonrisa socarrona de medio lado Trunks se estimuló descaradamente con una mano sin dejar de admirar los senos más crecidos de la que ya consideraba su mujer.
Soltó su endurecido miembro para acercarse a ella felinamente, la jaló hacia él y los tomó posesivamente con ambas manos, los masajeó, lamió y mordisqueó como si su vida dependiera de ello. Pan enredó sus dedos en los cabellos del hombre, gimiendo desesperada por sentirlo dentro.
El guerrero la tumbó boca arriba y con rapidez le retiró las bragas que ya se encontraban húmedas. Sin más preámbulos le abrió las piernas admirando el precioso tesoro que tanto codiciaba, Pan trató de cerrar las piernas debido al repentino sentimiento de pudor que la invadió pero las fuertes manos del guerrero las detuvo con suavidad.
-Déjame admirarte Pan, quiero memorizar cada centímetro de tu piel, cada lunar, cada cicatriz, cada rincón- dijo casi como una súplica.
-Me da un poco de pena que me veas ahí… ni siquiera le permití a Rick verme con las piernas abiertas.
-Pero yo no soy Rick mi amor. La vez pasada no pude verte completamente, ahora quiero verlo todo- estimuló con dos dedos la zona y procedió a abrir los rosáceos labios para ver lo que escondían, Pan lo observaba hacer, trémula por la emoción.
La joven se mordió los labios avergonzada por mostrar el interior de su intimidad a Trunks, en la vez anterior a pesar de haber recibido sexo oral, la vista del hombre había llegado hasta el pubis, pues ella había dado muestras de incomodidad por enseñar la parte más íntima de su cuerpo.
Admirado por la pequeña cavidad mordió su labio inferior al recordar la primera vez que entró ahí. Con un pulgar realizo una caricia desde el ombligo de la joven hasta su centro, penetrando la cavidad de una sola vez, entró y salió unas pocas veces más, luego hizo lo mismo con dos dedos que se deslizaban con facilidad debido a la lubricación de la mujer, todo esto sin quitar su vista de ese preciado rincón.
Se le vinieron a la mente todas las fantasías que había acumulado en todos esos meses, todas las posiciones que llegó a pensar que quedarían solo en sueños, sueños que ahora podría realizar, tomarla de todas las maneras posibles, por todos los lugares posibles y hacerla retorcer de placer en sus brazos.
De algo le serviría toda la experiencia adquirida a lo largo de los años, tomaría lo aprendido para complacer a esa joven saiyajin que poseía la misma pasión que él.
Las manos de la muchacha se aferraron a la cobija mientras disfrutaba de ser estimulada por los dedos de su amado.
Los gemidos de Pan inundaron la habitación, creando la sinfonía perfecta para los oídos de Trunks, quien se estimulaba con una mano mientras la penetraba con dos dedos, hasta que sintió que no podía seguir postergando el poseerla. Sacó sus dedos de la joven y los lamió mientras era observado por una ruborizada Pan.
-Sabes delicioso amor.
Abrió más las piernas de la joven y se introdujo en ella hasta el fondo de una sola embestida, Pan gimió ante la repentina estocada y se aferró a la espalda masculina enterrando las uñas en la bronceada piel del guerrero. Ambos se volvieron a besar con la desesperación de cuando se devora el alimento después de pasar horas con hambre.
Trunks comenzó con movimientos fuertes desde el principio, le constaba que la joven no se rompería, podía resistirlo aun sin reprimir su ki, por lo que no se limitó en sus salvajes embestidas.
Se permitió morder a voluntad los pechos hasta dejar marcas rojas en ellos, algunas bastante grandes, eran las marcas posesivas que le recordarían a la joven que ahora le pertenecía a él, y él a ella.
Trunks se irguió y la levantó tomándola por los muslos para penetrar más profundo y con mayor rapidez, observando la estrecha cavidad siendo atacada por su hinchado miembro. El placer producido por la manera en que toda su longitud era deliciosamente apretada por las paredes vaginales le produjo una especia de escalofríos que le recorrieron la espalda hasta su nuca.
Pan yacía disfrutando de las sensaciones que le producía la manera casi salvaje que Trunks tenía de tomarla, la manera en que la llenaba hasta el fondo produciéndole una serie de cosquilleos que jamás llegó a sentir con su ex novio.
De manera repentina Trunks salió de Pan y se posicionó sentado al lado de ella, recargado en el respaldo.
-Quiero que me montes Pan- dijo con voz grave que parecía más a una orden.
Pan obedeció y se posicionó a horcajadas sobre él, ella misma tomó el miembro y lo colocó en su entrada, de un sentón lo introdujo por completo.
-Estas muy lubricada mujer- jadeó.
-Solo tú has logrado que mi cuerpo responda así- confesó con una tímida sonrisa.
-Mmmm debo ser el hombre más afortunado del jodido universo.
Pan lo besó con ternura y comenzó a bailar sobre él, en movimientos lentos y suaves, disfrutando de la dulce sensación cada que el generoso miembro se deslizaba dentro de ella. Trunks la tomó por la nuca para besarla, ahora con ternura mientras movía sus caderas al mismo ritmo que los movimientos de su compañera, no era la primera vez que tenían relaciones, pero sí la primera que lo hacían enamorados el uno del otro y lo estaban disfrutando de una manera sublime, los corazones de ambos híbridos latían desbocados por la mezcla de sentimientos que experimentaban.
Varios te amo resonaron acompañados de gemidos y jadeos. El guerrero mordisqueó el labio grueso que tanto le gustaba de la mujer, en ese momento sintió humedad recorrer su mejilla derecha, fue entonces que notó un par de lágrimas salir de los ojos de su amada, detuvo sus movimientos y limpió las lágrimas con cariño.
-Supongo que son de felicidad- musitó en sus labios.
-Supones bien… engreído- sonrió y lo atrajo en un emotivo abrazo que dejó la cara del hombre enterrada entre los pechos de la joven. -Nunca creí que sentir esto se sintiera tan bonito pero al mismo tiempo angustioso.
-El amor es contradictorio, aun cuando es correspondido.
-Aun así, ya no temo amarte. Sé que vale la pena correr el riesgo- suspiró y pegó su frente a la de él dirigiendo sus ojos llorosos a los azules del empresario que ya presentaban humedad. -Te amo tanto Trunks, que siento que mi corazón se saldrá en cualquier momento.
-Entonces ya somos dos- susurró.
Dicho esto se besaron por un corto instante, sus lenguas se rozaron y acariciaron para luego continuar donde se habían quedado. Luego de algunos movimientos por parte de ambos, Pan logró llegar a su primer orgasmo de esa tarde, pues conociendo a Trunks, de seguro habría más.
-Ahhh- se escapó de la boca del guerrero al sentir las paredes vaginales comprimirse alrededor de su palpitante miembro.
Salió de la joven para ponerla en cuatro en un rápido movimiento que la sorprendió, sacándole una pequeña risa al sentir la urgencia del hombre en seguir con su juego en otra posición.
Acarició la tersa piel de sus caderas, se aferró a los glúteos y entró hasta el fondo topando con el cuello del útero como la vez pasada, un gemido ahogado por parte de Pan se hizo presente.
-¿Te dolió?- preguntó maldiciéndose internamente por lo tosco de sus movimientos.
-Estoy bien Trunks, no te limites… en nada. Quiero saber lo que me espera siendo tu mujer- respondió con voz suave y coqueta.
-Mmm no sabes lo que estás diciendo mujer.
-Créeme que lo sé- bajó su cara hasta la almohada y levantó más sus caderas, ofreciéndole todo lo que quisiese tomar.
Sin pensarlo más, Trunks la embistió midiéndose para no volver a romper su nueva cama, a la que no había llevado a ninguna mujer, inclusive a su ex novia.
Pronto llegó la liberación de Trunks, derramó toda su semilla dentro de la joven, justo hasta el fondo de la cavidad.
Perplejo ante la imagen que visualizaba desde su posición se dedicó a admirar los trabajados y redondos glúteos de los que se había estado sosteniendo hace tan solo unos instantes, las marcas de sus manos aun no desaparecían, era probable que no lo hicieran en días. Entonces recordó una fantasía que últimamente le había rondado la cabeza.
-¿Confías en mí?- le preguntó al oído justo después de salir de la mujer.
-Ajá…- musitó suspirando sin cambiar su posición.
-Quédate así- ordenó para después sacar algo de un cajón.
Pan escuchó un click de algún bote abrirse, después sintió dos dedos del híbrido acariciar su pequeño orificio anal con usa sustancia resbalosa en ellos, masajeó el área por unos segundos, acariciando ese otro tesoro que estaba seguro seguía siendo virgen.
En la semana pasada había decidido hacer realidad su más reciente fantasía, pero al creer que jamás lo realizaría con Pan, se había hecho a la idea de hacerlo con Mai, por lo que en una ocasión visitó una tienda erótica y a sugerencia de la mujer que lo atendió compró un lubricante con benzocaína para conseguir la relajación del esfínter y así crear una sensación menos dolorosa y más placentera para su pareja. Desde que obtuvo el implemento no se había dado la oportunidad de utilizarlo, por lo que él se encontraba un tanto nervioso, pues antes nunca lo había hecho de esa manera, las mujeres con las que había estado no le despertaron el interés de penetrarlas por esa zona, aun a pesar que un par de ellas se lo propusieron, en realidad le producía asco la idea, pero últimamente había estado teniendo sueños eróticos con la joven, sueños donde tomaba la última parte de su cuerpo que le faltaba tomar, y podía asegurar que Rick no lo había tomado.
Las caricias de Trunks en su diminuto orificio le produjeron a Pan una ola de nuevas sensaciones.
-Tranquila Pan, te acabo de poner un lubricante especial, se supone que te relaja y adormece un poco la zona. ¿Quieres que continúe?- dijo con voz grave y calmada, ocultando su nerviosismo.
-Sí Trunks, confío en ti... Aunque tengo un poco de miedo.
-Haremos lo mismo que la vez pasada, iré despacio, sí no lo toleras me detienes. ¿De acuerdo?
-Mjm- asintió con un suave gemido.
Trunks le abrió más las piernas, se enfundó su miembro que se encontraba erecto de nuevo en un condón y se aplicó en él más lubricante. Dio un suspiro nervioso y comenzó a acariciar el orificio con su glande, al ver que la joven se relajaba ante las caricias comenzó a dar pequeños empujones, tardó en ceder el esfínter, encontró mucha más resistencia que en la primera vez por la cavidad vaginal, y poco a poco se fue internando en esa nueva caverna que lo recibía con su tibieza hasta que se encontró completamente sumergido en el lugar que pensó jamás poseería.
-¿Estas bien Pan?- preguntó con todo de preocupación.
-Sí Trunks, ardió un poco pero puedes continuar.
-Está bien amor- se inclinó para tomar la mano derecha de la joven y la acarició en el clítoris con sus propios dedos. -Estimúlate mientras te tomo- ordenó con voz firme.
Pan obedeció realizando caricias en su pequeño botón rosado al tiempo que Trunks comenzaba a embestirla, primero a paso lento, conforme veía que ella lo disfrutaba subió la intensidad de sus embestidas hasta que lo hizo con el mismo ritmo que acostumbraba por vía vaginal.
A pesar del leve ardor y algo de dolor cuando topaba hasta el fondo, Pan lo estaba disfrutando, era la segunda vez que le entregaba su virginidad y ahora lo hacía enamorada, esa sensación le hinchaba de felicidad.
Después de un rato así, el híbrido deseó ver su rostro, por lo que la volteó boca arriba, se aplicó más lubricante y la penetró de nuevo, tumbándose sobre ella para besarla con todo el amor que tenía para ella.
Pan se aferró a la fuerte espalda del guerrero gimiendo su nombre, Trunks volvió a atacar los suculentos senos erguidos frente a él, la miró de manera perversa y sonrió ladinamente.
-¿Quieres más princesa mía?
Introdujo dos dedos en la cavidad vaginal y la embistió de esa manera, con su pene en un orificio y sus dedos en otro.
Pan bajó sus manos hasta las piernas de Trunks, quien se había arrodillado levantándola por la espalda con su mano libre. Pronto alcanzó otro violento orgasmo que fue captado por el hombre debido a los espasmos húmedos alrededor de sus intrusos largos dedos.
La jadeante joven lucía preciosa a los ojos de su hombre, sus mejillas y labios enrojecidos, su cabello revuelto y su desnudez para él solo.
Decidió que ya había sido suficiente de comportamiento pervertido. Salió del estrecho recién estrenado orificio, retiró su condón y se introdujo en la vagina de nuevo, estrechándola en sus brazos. Después de realizar algunas de sus fantasías, era hora de terminarlo haciendo el amor con dulzura, ella se lo merecía. Entre besos y caricias, con movimientos suaves pero firmes la poseyó hasta que lograron llegar al orgasmo juntos.
Cansados y satisfechos se abrazaron sonriendo.
-¿Ya lo habías hecho?- preguntó entre jadeos.
-¿Qué?
-De esa manera. Me pareció que dominabas el tema, inclusive tienes un lubricante especial para eso.
-Ahh… no. Lo tenía por si se daba la ocasión, era una fantasía que aún no lograba realizar.
Pan se volteó para encararlo con mirada divertida.
-¿Fui la primera?
-Así es mi princesa.
-De nuevo tú lo fuiste.
-Lo sé y egoístamente me congratulo por ello- le acarició un brazo con su pulgar izquierdo.
-¿Por qué el condón? Lo usaste solo un rato y luego lo desechaste.
-Para evitar infecciones, la mujer que me atendió donde compré el lubricante me recomendó usarlo en las penetraciones vía anal.
Una sonrisa traviesa se asomó en la cara de la joven. -¿Y si esa mujer pensó que lo usarías en ti?
Trunks puso cara de espanto ante la idea, pues no recordaba si especificó que lo usaría con su novia.
Una estruendosa carcajada rompió el silencio.
-Suponiendo que te haya reconocido y dedujera que tú te lo aplicarías- dijo entre risas, -eso sería muy gracioso.
-No le veo la gracia- respondió con un puchero.
Ambos suspiraron y se acurrucaron más.
-Tengo que ir al baño- Pan rompió el encanto del momento, pues sintió resbalar por entre sus piernas algo viscoso y de inmediato reconoció lo que era.
Al regresar del baño se acurrucó de nuevo en los brazos de Trunks.
-Trunks… tengo una duda.
-¿Sí?
-Si le habías dado el brazalete a Mai, supongo que consumaron el trato. ¿Se supone que ella es tu mujer ante las leyes saiyajines?
-No. Primero porque técnicamente esa ley aplica exclusivamente entre saiyajines y segundo porque copulé con ella sin fines reproductivos, utilicé condón.
-¿Por qué lo utilizaste y no lo consumaste como se debe hacer?
-No lo sé Pan. Es como si mi cuerpo no deseara reproducirse con ella, no sentí el deseo.
-¿Entonces por qué le diste el brazalete?
-Para olvidarte. Creí que amabas a Rick y busqué una manera estúpida para distraer mi mente.
Pan retornó su mirada hacia Trunks.
-Ya no más malentendidos señor… y no, no eres para nada aburrido- le sonrió con picardía. –Muy al contrario.
-¿Estas segura que quieres ser madre? Eres muy joven y estas en la universidad. Si quieres esperar yo lo respeto, puedo comprarte una píldora del día sig…
-Para mí no es ninguna molestia Trunks y no compres nada. Quiero seguir haciendo esto al modo saiyajin. Un hijo no estorbará en mi vida, al contrario.
Trunks sonrió ante la respuesta de su joven mujer y la llenó de besos tiernos en el rostro.
-Te amo tanto mocosa.
**FIN DEL FLASHBAK**
"Por supuesto que no fue un estorbo, al contrario, se convirtió en la luz que guía mi vida y la motivación para superar cualquier obstáculo" Sonrió para sí misma mientras observaba a los dos hombres desde lo lejos.
-¿Cuándo le piensas decir?- la voz del príncipe la sacó de sus pensamientos.
Pan lo miró dudando respecto a lo que se refería.
-El crío que cargas en tu vientre. No creas que no lo he notado. Apenas se percibe, pero sé que está ahí.
La mujer se llevó las manos al vientre. -Hoy mismo señor Vegeta… estoy segura que será niña- respondió con orgullo.
-Lo que sea puedo asegurar que poseerá gran poder, al igual que su madre, la princesa Pan Briefs.
Pan sonrió a su suegro y retornó la vista hacia el techo del domo. Esperaron en silencio hasta que padre e hijo levitaron hasta ellos.
-¿Listo para el entrenamiento abuelo?
-Siempre lo estoy, tus primos no tardan en llegar, se nos unirán.
-Los alcanzamos en un momento padre- dijo Trunks con la mirada clavada en su esposa.
Vegeta asintió levemente con la cabeza, le hizo una seña con una mano a su nieto y juntos se dirigieron al interior de la propiedad.
-Y bien Pan… ¿Cuándo me lo piensas decir?- habló con voz autoritaria y el ceño fruncido.
Fingiendo ignorancia respondió. -No entiendo Trunks.
-Crees que no me había dado cuenta. ¿Puedo asegurar que tienes aproximadamente un mes y medio?
-Poco más de siete semanas para ser exacto- se lanzó al cuello del guerrero.
-¿Desde cuándo lo sabes mocosa?- levantó la barbilla con delicadeza y junto su nariz con la de Pan.
-Hace una semana. Mai me acompañó a recibir los análisis.
-¿Quieres decir que Mai ya lo sabía? Par de mujeres confabuladoras. ¿Y para cuándo pensabas enterarme?- fingió indignación.
-Hoy. Quería sorprenderte pero no funcionó.
Trunks sonrió con actitud socarrona. -Para serte sincero detecté su energía desde hace tres semanas, pero esperé para sorprenderte.
-Y me llamas confabuladora- cruzó los brazos y le dio la espalda.
-Que le dijeras sobre nuestro nueve bebé a una de tus mejores amigas antes que a mí me encela- la abrazó por la espalda.
-Tsk… el posesivo Briefs- sonrió acariciando los fuertes brazos que la envolvían.
-Puedo asegurar que será niña- musitó en el oído de su mujer.
-Gracias Trunks.
Se giró abrazándolo por los costados, admirando los ojos azules del hombre que le robaba el aliento.
-Soy feliz a tu lado, soy muy feliz. A pesar de nuestro carácter orgulloso ha funcionado nuestro matrimonio, en el pasado llegué a temer que falláramos por mi falta de madurez.
-Te confieso que nunca tuve dudas, al contrario, con Mai siempre las tuve, más de tres décadas de diferencia se notan. Siempre me he preguntado por los de aquel futuro trágico, ellos dos tienen experiencias muy similares y ambos cargan una gran melancolía y dolor, siento pena por ellos, pues pienso que necesitan a alguien que sea un balance en sus vidas, no sé si me explico… siento pena que no existas en ese futuro, tu alegría y jocosidad hubiera sido una luz entre tanta oscuridad en la vida de mi yo de esa época. No tengo nada en contra de Mai pero, ella también cargaba muchos años de dolor, me sorprendería que no se lancen por un puente juntos- sonrió con melancolía. -Aunque ese Trunks maduró antes que yo, por lo que la mentalidad de él es más compatible con la de ella, que corresponde a su verdadera edad. Muchas veces consideré que lo que ella y yo tuvimos en mi adolescencia, a pesar que asemejaba físicamente mi edad, en realidad fue estupro, pero no puedo quejarme ni ofenderme, pues yo hice lo mismo contigo.
Pan suspiró. -Por suerte conoció a alguien con la misma madurez mental que ella y logró sacudir de su cabeza el recuerdo del Trunks del futuro. Me da gusto que lograra formar su propia familia y dejar en el pasado sus malas experiencias.
-Una vez me contó que odió volver a ser niña, ella deseó ser joven, no una niña, odiaba su pequeño cuerpo, por eso lo escondía detrás de ese horrible saco verde. Fue hasta que recuperó su cuerpo adulto que dejó vestirse como vagabundo, y tuvo mucho que ver mi madre en eso, ella le regalaba ropa femenina, recuerdo que usaba gabardina en verano, y mi madre le dijo que iba a oler a sudor, que no hacía falta que la usara en tiempo de calor. Pero después supe que se sentía más segura al esconderse tras esas horribles prendas.
-Lo recuerdo como algo muy lejano.
-Eras muy pequeña en ese entonces.
Una nave aterrizó en el jardín y de ahí salieron Bra y Goten, seguidos por dos pequeños y energéticos híbridos saiyajin.
-Espero no haberlos hecho esperar mucho- comentó un alegre Goten. –Pasamos a comprar unos pastelillos para después del entrenamiento.
-Por mi está bien- contestó Pan acariciando su plano vientre.
-Vamos que mi padre si debe estar impaciente- sugirió Bra tomando la mano de su esposo.
Los guerreros y los pequeños se adentraron a la gran corporación, ansiosos por demostrar sus avances y aprender de los demás.
Bulma y Vegeta los observaban acercarse desde el balcón de la terraza.
-Y eso que pensaba matarnos al creer que su experimento había sido un fracaso… majestad.
-Tsk… debes agradecer mi benevolencia… terrícola. No me molestaría que besaras mis botas- bromeó levantando una ceja.
-Su descendencia es muy fuerte.
-Aunque se mezcló con la sangre de Kakaroto, debo agradecer a cualquiera de los dioses que no heredaron su poca inteligencia- rio jocosamente.
-Padre, listo para el entrenamiento, te enorgullecerá lo que aprendí entrenando estos días-. Se acercó Trunks mostrando el respeto que siempre mostraba hacia el príncipe.
Vegeta palmeó la espalda de su hijo.
-Estoy seguro de eso Trunks... Nunca me has decepcionado hijo.
FIN
…
…
Hola a todos, al fin termina este fanfic, un Trupan que termina en una conversación entre Vegeta y Trunks. En varios fics que he leído, la relación de estos personajes es muy fría por el temperamento del príncipe, pero yo tomé la evolución que ha tenido a lo largo de los años, más los que pasan en esta historia, en donde se ha sacrificado por su familia y ha aceptado que son parte de él.
Siento mucho si algunas personas toman negativamente el emparejamiento de Trunks con Pan, en lugar de Mai, que desgraciadamente es canon. Pero este emparejamiento tiene ya dos décadas, desde los noventa me gustaba Pan para el hijo del príncipe, no la Pan llorona e inútil de GT, una Pan más madura y fuerte, a pesar que se llevan entre 8 o 10 años no es mucho, obviamente esperando a que ella sea mayor de edad. Sin embargo, me parece perverso que Toriyama le pusiera de pareja al pobre y desdichado Mirai a una mujer mayor que su madre, y al niño ni se diga, literalmente es pedofilia, pues ella no perdió la memoria y piensa como mujer, inclusive Bulma lo nota en una ocasión. Una vez leí un comentario muy acertado que decía que debido a que Pan no existe en ese futuro, Tory creó una copia barata de la nieta de Gokú, inclusive le cambió el color de ojos para que se asemejara, pues eran azules en el primer Dragon Ball.
Por suerte existen los fanfics para soñar y crear nuestras propias historias. Respecto a Toriyama, todos cometemos errores y el sensei no está exento a ello, el señor es todo un troll.
Quiero avisarles que haré un spin off de ésta historia, sobre Bulma y Vegeta y lo que sucedió entre ellos para concebir a nuestro querido Trunks, y las reacciones de él al ver a su vástago por primera vez, en realidad quería matar al bebé.
También tengo otro TRUPAN en mente, muy diferente, desde el primer capítulo habrá mucho calor entre ellos, pero Pan será más adulta y experimentada, ya en los veintes.
Es todo por el momento muchas gracias por leer hasta aquí.
