Gracias Sha Shiori, me alegra mucho que t gustase el capitulo anterior, la pelea, primero me la imaginé, porque quería que fuese rápida y con mucha acción, espero haberlo conseguido y el final...es q me gusta hacerlos sufrir un poco, o un mucho, depende :P. espero q este también t guste, aunq no tiene mucha acción.
Espero q a todos os guste y ya queda muy muy poco.
Gracias :)
CAPÍTULO 26
Sanzo se había quedado impresionado con el salto de Hana.
-Pero…¿qué se supone que estáis haciendo?-le dijo Sanzo a Gojyo.
Éste apartó la mirada de la muchacha, y la dirigió a Sanzo. Con una sonrisa, le contestó:
-Tu chica está medio loca.
BANG
-No es mi chica, idiota.
Le dio la espalda a Gojyo y sin que el otro pudiera verlo, en su boca asomó una tímida sonrisa.
Todos siguieron con su tarea, matar demonios. Pero Sanzo aunque disparaba y mataba youkais como el que más, no podía dejar de pensar en Hana. Desde su posición no la podía ver muy bien, sólo adivinaba algunos movimientos. Desvió la vista un segundo a un demonio que venía hacia él y cuando volvió a mirar, no estaba por ningún sitio. "Mierda. Hana¿dónde estás?".
Hacía ya unos minutos que no la veía y sus nervios y mal humor iban en aumento. Estaba preocupado por la muchacha.
Un débil sonido lo alertó, entre tanta pelea quién se hubiera alterado por esto, pero no era el sonido normal de una batalla, ni espadas chocándose, ni huesos rompiéndose, era un sonido seco en el suelo. Dirigió su mirada hacia el sonido y entonces la vio. Los ojos de Sanzo se abrieron con angustia, su corazón parecía que había dejado de latir. Un demonio la tenía cogida del cuello, Hana intentaba soltarse, pero sin conseguirlo.
Sin pensarlo dos veces salió corriendo. Disparaba a todo aquel que se pusiera en su camino, el camino se le estaba haciendo eterno, a pesar de que habían transcurrido unos pocos segundos. Por fin estaba lo suficientemente cerca. Otro sonido le hizo estremecerse. Las tonfas de Hana habían caído al suelo junto a su zapato. La muchacha parecía inconsciente, no quería pensar otra cosa, no se movía y su cabeza había caído hacia un lado.
Sin pensarlo levantó su arma y disparó al demonio. Le dio en el brazo, pero aunque parecía que había aflojado un poco su agarre, no la soltó. Sanzo siguió acercándose al monstruo. Otro disparo, esta vez le dio en la espalda, el demonio ni se inmutó. Otro, otro, otro disparo. El suelo se llenaba de la sangre del demonio pero allí seguía, en pie, sujetando a la chica contra la columna. Sanzo llegó a su altura y dirigiendo la pistola a la sien del demonio, hizo su último disparo.
Como si de una torre se tratara, el demonio se derrumbó en el suelo liberando a Hana. Sanzo la sujetó antes de que cayera al suelo y ahora sí, el terror lo inundó.
-¡Hana! Despierta, Hana. ¡Vamos!- Estaba de rodillas en el suelo con ella en su regazo. Sanzo zarandeaba a la muchacha mientras acariciaba su cara. Las marcas de la mano del demonio se podían ver claramente en su cuello.
Los ojos de Hana se abrieron lentamente, lo primero que vio fue la cara de preocupación de Sanzo.
Al ver que se había despertado suspiró con alivio. La ayudó a sentarse, y la sujetó por la cintura.
-¿Estás bien?
Hana lo miró y sus ojos se llenaron de lágrimas. Se lanzó a su pecho y hundió su cara en el cuello de Sanzo, dando rienda suelta a su llanto.
Sanzo se sorprendió de esta reacción, pero la abrazó y acercando su boca al oído de la muchacha, comenzó a susurrarle palabras dulces para tranquilizarla.
Mientras tanto el número de demonios se había reducido considerablemente. Gojyo, Goku y Hakkai se emplearon a fondo hasta que al final sólo quedó uno. Gojyo y Goku saltaron a la vez y sendos pies fueron a estrellarse contra la cara del demonio.
-Pf,¡trabajo resuelto!-dijo Gojyo sacudiéndose las manos.
-Entonces,¿comemos ya?-preguntó inocentemente Goku.
Los otros lo miraron y decidieron que el silencio era lo mejor.
-¿Dónde están Sanzo y Hana?-preguntó Hakkai al darse cuenta de que sólo estaban ellos tres.
-No me digas que han aprovechado para…-dijo Gojyo haciendo un gesto más que explícito.
-Gojyo, por favor.
-Ey, mirad.- Goku señaló hacia una columna. Debajo se podía ver a Sanzo sentado en el suelo sujetando algo.
-¡Hana!-dijeron los tres a la vez corriendo hacia allí.
Cuando llegaron vieron a Sanzo sosteniendo a la muchacha. Ésta al notar a los otros a su lado, se limpió las lágrimas lo mejor que pudo y los miró sonriendo.
-Estoy bien, tranquilos. Un pequeño contratiempo, nada más.
Se levantó ayudada por Hakkai, Sanzo también se puso de pie. Todos lo miraron asombrados. Había estado consolando a la muchacha y no se había separado de su lado todo ese tiempo.
-Bueno¿queréis dejar de mirarme y de sonreír como bobos?-les espetó.
Gojyo se tiró a sus brazos.-¿Me consolarás a mi también, Sanzo-kun?
-¡¡¡SUÉLTAME, IMBÉCIL!!! –Sanzo le metió el cañón de la pistola en la boca.
-Fanfo-kun, fra no me quiefef.
Con un empujón se lo quitó de encima.
-Bueno, esto ya está.
-¡CUIDADO!
Todos se dieron la vuelta y vieron a Kougaiji correr hacia ellos. Detrás de él, el gran contenedor se estaba resquebrajando por todas partes. Dentro algo se movía.
-Pero…¿qué?
-¡CORRED!
De pronto, el ruido de miles de cristales les hizo reaccionar.
Se aceptan reviews de todo tipo, buenas, malas y peores.
