hphotos-ak-ash4/392327_576758382356106_942685133_

La vida está llena de momentos impredecibles, cosas que se dan de una manera misteriosa, por eso es vida. Pero a veces los errores que cometemos marcan para siempre nuestro destino. Perder a un ser querido sin duda es algo por lo que nadie quiere atravesar, pero hay ocasiones en las que es imposible evitarlo.

Kagome

Inuyasha: *Esa voz* (Pensó) - ¿¡Kagome!?

Kagome: - ¿Quién habla? (Sorprendida).

Inuyasha: - ¿Kagome?

Kagome: - Sí, soy yo…

Inuyasha: - ¡Te he estado buscando! ¿Por qué no atiendes el teléfono?

Kagome: - ¿Inuyasha, eres tú?

Inuyasha: - Claro, quien más. ¿Y por qué tienes el celular de Sesshomaru?

Kagome: - Es una larga historia.

Inuyasha: - Pudiste haberme dicho que te ibas a ir.

Kagome: - Lo siento, siempre te hago preocupar, créeme que no fue mi intención.

Inuyasha: (Suspiró) – Como sea… ¿Y dónde estás?

Kagome: - En casa de Sessh.

Inuyasha: - ¡¿En casa de mi hermano?!

Kagome: - Ehhh… SÍ. (Bostezó. No podía pensar con claridad) - Podemos discutirlo mañana es que tengo sueño.

Inuyasha: - Haz lo que quieras. (Cortó).

Kagome: - Me cortó, ¿se habrá enojado? (Dejó el teléfono y siguió durmiendo sin darle mucha importancia al asunto)

En la Mansión…

Volvió a su cuarto y cerró la puerta de un golpe. Estaba molesto, él que se tomaba las molestias de preocuparse y sin embargo ella prefería a su hermano. Se sentía como un estúpido, al final lo que Kouga había dicho era cierto, no tenía oportunidad. Pero ¿por qué? Si estaba seguro de que Kagome no amaba a Sesshomaru.

Inuyasha: - Diablos. Me estás volviendo loco, Kagome. (Se dejó caer sobre la cama) – Mañana pondré fin a esto de una vez por todas. Dalo por hecho.

A la mañana siguiente…

Sus ojos le dolieron al entrar por la ventana los primero rayos de sol de la mañana. Seguía abrasada por el peliplateado y parecía no la soltaría. Miró el cielo raso e instantáneamente recordó la llamada de Inuyasha. Obviamente se había enojado y era culpa de ella por haberlo preocupado, aunque no había sido intencional. Se disculparía con él, era lo menos que podía hacer. Aunque seguía literalmente sujeta a Sesshomaru, pero ya tenía una idea para zafarse de su agarre. Una tan simple y sencilla que no podía fallar. Asique puso en marcha su plan.

En la sala de la casa de Sesshomaru…

Jaken: (Vio salir de la habitación a Kagome, con sigilo) – Veo que ya despertó.

Kagome: (Se asustó) – Ahhh Jaken. Sí ya tengo que irme, Sessh aún duerme, no lo despiertes por favor.

Jaken: -Como diga, señorita. ¿Quiere desayunar algo antes de irse?

Kagome: - No, no. Pero podrías llamarme un taxi.

Jaken: - De inmediato. (Se fue a la cocina).

Kagome: - Bien iré por mi auto y luego…luego hablaré con Inuyasha.

Jaken: - Ya está, un auto llegara en 30 minutos.

Kagome: - ¿¡30 minutos?! Es mucho tiempo, mejor caminaré.

Jaken: - ¿¡Caminará!? Está segura.

Kagome: - Si, si. El aire fresco me vendrá bien, después de todo. (Sonrió) – Hasta luego Jaken. (Se fue)

En la mansión Taisho…

Myoga: - ¿Es temprano ya se va, amo?

Inuyasha: - Sí, tengo algo que hacer antes de ir a la fábrica. (Dijo serio, mientras se acomodaba la corbata).

Myoga: - Entiendo.

Inuyasha: - Adiós, Myoga. (Se fue en su auto).

En el parque…

Kagome: - Al fin llegué. (Dijo feliz, mientras subía a su auto).

Vio que su celular estaba allí lo había olvidado, con razón no podía encontrarlo. Tenía varias llamadas perdidas y mensajes de Inuyasha. Se sintió terrible.
Condujo hasta la Mansión, una vez allí, bajó y entró rápido a la casa.
Subió hasta el segundo piso y se detuvo enfrente de la habitación del peliplateado. Respiró profundo, como dando un último soplo de vida. Golpeó la puerta pero no había nadie allí.

Kouga: - Él no está aquí. (Dijo desde la puerta de su cuarto).

Kagome: - ¿Sabes dónde está?

Kouga: - ¿Crees que me interesa? JÁ sigue soñando, preciosa…

Kagome: - Tú y tu sarcasmo no son de mucha ayuda Kouga. (Bajó las escaleras).

Kouga: - Te advierto que no estará muy feliz de verte. (Le gritó desde arriba).

Kagome: - No importa. Me escuchará, tendrá que hacerlo. (Fue a la cocina).

En casa de Sesshomaru…

Inuyasha: (Golpeó la puerta son fuerza) – ¡Sesshomaru! Abre la maldita puerta. (No tenía claro que hacía en la casa de su hermano, pero un impulso lo había llevado hasta allí y no daría marcha atrás).

Jaken:(Abrió la puerta, dejándolo pasar) – Señor Inuyasha, ¿Ocurrió algo?

Inuyasha: - ¿Donde están? Sé que están aquí. (Dijo alterado, mientras entraba a la casa).

Jaken: - Se refiere a…

Inuyasha: - Si... ¿Está aquí verdad? Lo sé.

Jaken: - Espere…

Inuyasha: (Buscó con la mirada la habitación de Sesshomaru y entró en ella, pero lo único que vio fue a su atontado hermano durmiendo, abrazado a una de sus almohadas).

Jaken: - Si está buscando a la señorita Kagome, ella no está aquí.

Inuyasha: - ¿Hablas enserio? Pero ella anoche dijo que... que… (Suspiró) - ¿Qué diablos estoy haciendo? (Dijo mientras se frotaba frente).

Jaken: - Vamos sígame no haga ruido por favor.

En la cocina de la Mansión…

Kagome: - ¡Myoga, Myoga!

Myoga: - Señorita, es un gusto verla.

Kagome: - ¿Sabes donde fue Inuyasha?

Myoga: - No, lo siento. Lo único que dijo fue que tenía algo que hacer antes de ir a la fábrica.

Kagome: - Ohh, entiendo. Gracias. (Salió a la entrada de la casa) - ¿Y si lo llamo? No, Prefiero hablar con él en persona. Aunque… mi corazón está latiendo demasiado rápido. (Dijo con su mano en el pecho) – Lo esperaré en la fábrica, tarde o temprano tendrá que ir para allá.

En casa de Sesshomaru…

Jaken: - Tome. (Le dio un vaso con agua).

Inuyasha: - Gracias. (Dijo tratando de tranquilizarse).

Jaken: (Se quedó viéndolo detalladamente).

Inuyasha: - Tengo algo en la cara. Que me ves así. (Dijo irritado).

Jaken: - No, solo estoy pensado.

Inuyasha: - Ajá.

Jaken: - ¿Sabe que pienso cuando lo veo, joven Inuyasha?

Inuyasha: - Como podría saberlo.

Jaken: - Pues se lo diré. Cuando lo veo, puedo ver a un hombre que no sabe lo que quiere. Que perdió el camino.

Inuyasha: - De qué diablos hablas.

Jaken: - Usted aún piensa en esa mujer, no es así. Me refiero a la señorita Kikyo.

Inuyasha: - Claro que no. (Golpeó el vaso contra la mesa) – Ella ya no significa nada para mí.

Jaken: - ¿Qué hizo cuando ella lo dejó? Seguro se entregó a la bebida como hacen muchos. No fue capaz de enfrentar la realidad. Para poder avanzar necesita darse cuenta de lo que tiene y que es lo que usted quiere, ahora. ¿Qué es lo que realmente quieres Inuyasha? (Preguntó serio).

Inuyasha: (Se quedó impactado, sin palabras) – Yo,yo…

Jaken: - Deje de lado el orgullo y admita que esa mujer le destrozó el alma, con su partida.

Inuyasha: - ¡Claro que NO! (Se fue sin decir más nada).

En el auto…

Inuyasha: - Idiota, quien se cree para hablarme así. Diciendo tantas estupideces juntas. Kikyo ya no significa nada para mí. Nada. (Dijo mientras aceleraba cada vez más).

En la Fábrica…

Miroku: - Señorita Kagome, siempre es un placer verla.

Kagome: - Hola Miroku, ¿No has visto a Inuyasha?

Miroku: - Lamento decirle que aun no ha llegado. Pero yo estoy aquí, necesitas que te ayude en algo.

Kagome: - No, descuida. Esperaré a que llegue. Si lo ves dile que estaré en su oficina.

Miroku: - Claro. Hasta luego.

Kagome: - Si. (Subió al ascender, directo al segundo piso).

En la oficina de Inuyasha…

Kagome: - Bien, lo esperaré y le pediré disculpas. (Se sentó en la silla) – Cuanto desorden. (Dijo viendo el escritorio) – Veamos solo ordenaré un poco aquí, mientras lo espero. (Comenzó a revolver entre el montón de papeles, pero entre ellos uno llamó su atención) - ¿Qué es esto? "Yura Sakasagami: Planificadoras y organizadora de bodas"... ¡Guauu! Inuyasha, parece que ibas enserio con lo de casarte. Esa mujer no supo valorar lo que tenía. (Su celular sonó, asustándola y haciendo que algunas cosas caigan al suelo) – Diablos. (Se agachó a recogerlas mientras atendía la llamada) - ¿Hola?

(…): - ¿Señorita Higurashi?

Kagome: - Si ella habla, ¿quién es?

(…): - Mi nombre es Mayu. Nos estamos comunicando desde el Hospital General de Nueva York.

Kagome: - ¿Hospital? ¿Qué ocurrió? (Dijo poniéndose de pie).

Mayu: - Lamento informarle que el señor Inuyasha Taisho, sufrió un accidente automovilístico y ha sido hospitalizado de urgencia.

Kagome: - ¿¡QUE!? (Dejó caer su teléfono al suelo. Quedándose perpleja).

Mayu: - ¿Hola, Hola?… ¿se encuentra bien? ¿Puede oírme? Hola…