Capitulo 25: New Rachel

La alarma sonaba en la habitación de Rachel, que movía sus manos buscando el molesto aparato, pero Quinn se adelantó, para luego suavemente acercarse a la morena y comenzar a besar tranquilamente su espalda, mientras la abrazaba por la cintura acercándola más a su cuerpo.

-Es una adicción despertar así. Murmuraba Rachel en su estado de placer.

-Si si lo es, y espero nunca tener que dejarla. Decía Quinn sobre el oído de la diva.

-Mmmm me quedaría así toda la vida.

-Si yo también, pero… Quinn apretaba más a su cuerpo a Rachel. –Hay que levantarse. Pegando un salto se despegaba de su novia y marchaba al baño.

-Noo no quiero, vuelve a la cama amor.

La rubia salía del baño lavándose los dientes, e intentaba articular palabras con el cepillo en la boca.

-No te entiendo nada Quinn. Reía la morena al verla, le parecía tan adorable.

-Decía que tengo un largo día de trabajo, así que vas a tener que llevar a Beth a la escuela, y esperar a Shelby, porque seguramente voy a llegar tarde. Quinn hacia pucheros, estaba en plena filmación de la que prometía ser una de las películas más taquilleras del año, y tenía que rodar escenas durante la noche.

-No se vale, ayer tuve que llevar sola a mis papis al aeropuerto, y hoy de nuevo me toda hacer todo SOLA. Rachel se enojaba falsamente, como de costumbre, solo para ganarse un beso de su novia. Y así fue la rubia se acerco lentamente, se sentó en la cama, la tomó por el rostro y suavemente alcanzó sus labios, rozando su lengua primero, para luego intensificar con la medida justa el beso, finalizándolo con un suave mordisco, cosa que hizo gemir a la morena, que ya iba en busca de más.

-No puedo amor, ya estoy llegando tarde, de verdad que cuando esto pase un poco te voy a recompensar. Quinn hacia pucheros, mostrándole a su novia que también ella se apenaba por no poder quedarse más.

-Si lo se, ve, yo me encargo de despertar a Beth, pero mañana ponemos la alarma más temprano y desayunamos juntas al menos.

-Mmmm yo digo que la pongamos más temprano y primero te desayuno a ti, y después si bajamos. Quinn se mordía el labio le giñaba el ojo y reía. Sabía lo que provocaba y se aprovechaba.

-Quinn Fabray sos completamente frustrante. Gritaba la morena sentándose en la cama.

Quinn, le regalo un suave beso a su novia, y se marchó.

Rachel tomó su celular y marco el número de la única de sus amigas que tendría el día desocupado.

-Hola?

-San, cómo estás?

-Berry son las ocho de la mañana. Santana contesto cortante, odiaba que alguien la despierte antes de las doce, su vida era relajada a comparación de las demás, trabajaba dos veces a la semana, el ser modelo gráfica tenía sus ventajas.

-San, tengo todo el día sola, ayer se fueron mis papás, y los extraños, porfi hagamos algo, vamos al shopping, si?

-Hay Berry, te estás tomando demasiada confianza conmigo, me parece que voy a tener que volver a tratarte mal. Reía la latina

-Esa risa es un si?

-Si Hobbit, a qué hora?

-A las diez te espero abajo.

Rachel cortaba la llamada, y se dirigía al cuarto de Beth, era momento de despertar a la princesa.

-Enana, arriba es tarde, hay que bañarse, desayunar y después a la escuela. Rachel suavemente la sentaba en la cama, recibiendo varias quejas de parte de Beth.

-No quiero ir más a la escuela. Fruncía el sueño y se tiraba a los brazos de la morena

-Mmmm eso es algo que no puedo concederte. Rachel reía, era tan parecida a Quinn cuando se enojaba, que la enternecía.

-Y donde está mami? La pequeña se preguntaba por la rubia, ya que por lo general era ésta quien la despertaba desde que Shelby estaba cada vez menos en la casa.

-Se tuvo que ir a trabajar muy temprano, y va a volver tarde, pero hoy vuelve mamá. La diva logró robarle una gran sonrisa a Beth, que con más ánimo se disponía a disfrutar de un baño.

Una vez la pequeña estuvo vestida, peinada, y arreglada al mejor estilo Rachel Berry, bajaron las escaleras, y se sentaron a desayunar mientras miraban a Bob esponja en la televisión.

Rachel dejo a Beth en la escuela y volvió al edificio, a las diez en punto estaba abajo esperando a Santana. Ya habían pasado quince minutos y nada, treinta y nada, la paciencia de la morena estaba llegando a su límite, cuando por la puerta apareció la latina desperezándose y bostezando.

-Hay Berry agradece que quiero a Quinn casi como a mí misma, si no, ni en sueños te hago el aguante todo el día. Santana siempre tenía una escusa, para no aceptar que se llevaba bien la diva.

-Ok, como quieras San, total se que ebria no decís lo mismo, y los niños y los borrachos no mienten, así que mejor deja la escusas. Rachel reía

-Perdón? Tal y como Rachel sospechaba, o Santana no se acordaba de nada, o se iba a hacer la tonta.

-Jajajaja nada San, olvídate.

Una vez llegaron al shopping, comenzaron con la gran idea que había tenido la modelo en el camino. "Cambio de look" grito desesperada en un momento. Y después de discutirlo y discutirlo la latina se salió con la de ella.

-Primero vamos a la peluquería. Santana saltaba emocionada ya entrando al lugar.

-El pelo no me lo voy a cortar. Rachel fruncía el seño y se cruzaba de brazos en la entrada.

-No, pero te lo vas a aclarar un poquito. La latina ya sabía todo lo que iba a exigir dentro de su cabeza.

Ambas entraron tomadas del brazo a la peluquería, la latina fue quien dio todas las instrucciones al hombre que las atendió.

-Rebájale un poco el pelo, y se lo aclaramos a castaño un poco más claro, un poco de ondas, y le das un look más salvaje, que lo de virgen inocente que tiene ya no le hace justicia. El hombre aceptaba todas las indicaciones de la latina, mientras que Rachel miraba al hombre con terror.

Después de una hora y media, la morena salía de la peluquería completamente renovada, con su look salvaje, sintiéndose más sexy que nunca.

-Wooww San tienes ojo para esto, quedo buenísimo. A la vez que daba vueltas.

-Te lo dije Berry, ahora vamos a cambiar un poco esa ropa de abuelita octogenaria que tienes. Santana arrastraba a la diva a una de las tiendas de ropa a la cual ella acudía. Y nuevamente pasó lo mismo, ni bien entro comenzó a dar órdenes a una de las empleadas.

-Tráeme jeans ajustados, unas calzas, algunas remeritas escotadas, un par de chaquetas de cueros, y bastantes vestidos sexys, tu sabes de los que suelo comprar yo. La mujer obedecía sin rechistar conocía a la latina, y sabía perfectamente que buscar.

-Bueno Berry acá me voy a sentar mientras me haces un desfile con tooodoo eso, y espero que tengas fondo en la tarjeta, porque te vas a llevar todo. Y así fue, se compro los tres jeans, las dos calzas, las cinco remeras, las dos chaquetas, y los cuatro vestidos.

-Crees que a Quinn le va a gustar? Rachel se preocupaba por lo que podría a llegar a opinar su novia.

-Rachel supongo que no estás hablando en serio, cuando te vea así, se va a volver loca, va alucinar, hasta a mi me dan ganas de meterte mano. Santana reía haciendo sonrojar completamente a la diva.

Luego de comer en el shopping volvieron al departamento un rato antes de que llegue Shelby y Beth. Rachel tenía uno de los vestidos que habían comprado, color rojo, corto, completamente al cuerpo, y medianamente escotado.

-Enano la idea de ese vestido era para salir a la noche, no para que lo tengas puesto a las dos de la tarde.

-San quiero sorprender.

-Jajajaja lo que quieres es que la rubia te lo saque con los dientes.

La latina volvía a su casa a la vez que Shelby llegaba con Beth del colegio. La reacción al ver a la morena con su nuevo estilo fue variada.

-Rach, pareces la hija de la tía San. Beth entre risas, y burlas, miraba a la morena

-Hija estas muy linda, muy sexy

-Creen que a Quinn le va a gustar? Rachel seguía con la inseguridad propia de hacer el ridículo, y más si se trataba de la productora.

-Sí. Contestaron juntas madre e hija.

No paso mucho tiempo cuando Beth se retiro a descansar un poco, la pequeña quedaba agotada después de pasar casi todo el día en el colegio.

Shelby y Rachel se acomodaron en el salón para conversar, hacía mucho tiempo que no estaban solas, y necesitaban un poco de privacidad.

-Mamá hoy te ves un poco mejor, y esa peluca te queda perfecta. La morena hacía referencia al nuevo estilo de su madre, que por la pérdida del cabello opto por llevar una peluca castaña, larga hasta media espalda, y como siempre hacia antes de volver a casa mucho maquillaje, para que no se note lo demacrada que tenía el rostro.

-Gracias Rach, me la trajeron de regalos unas enfermeras hoy. Shelby sonreía, en el tiempo en el hospital logró hacerse cercana de un par de enfermeras que la cuidaban todo el tiempo.

-Y bueno, los médicos han dicho algo nuevo? Rachel estaba preocupada, luego de la visita en el hospital no podía alejar la imagen de su madre en la camilla.

-Rach esto es un proceso, no tiene cura, solo podemos esperar que me den unos años de vida con mucha suerte, bueno pero no quiero hablar de este tema, quiero que mi hija me cuente de su vida. Shelby sonreía, estaba cansada de que todo sea su enfermedad, si le quedaba poco tiempo, quería compartirlo con sus seres queridos.

-Bueno todavía estoy esperando que me llamen para saber si conseguí el papel o no, un poco ansiosa debo de admitir.

-Tranquila hija, todo llega a su tiempo, vas a ver que cuando menos lo imagines suena tu teléfono. Y con Quinn como está todo?

-Bien la verdad, que nunca imagine estar viviendo todo esto, es como un sueño, del que da miedo despertar, ella es tan especial, y me cuida de una manera, creo que ni mis papis han sido así conmigo, Quinn es es mágica, te envuelve, te enamora, estoy loca por ella. Rachel ya hablaba emocionada, pensar en la rubia siempre la conmovía.

-Me alegro que así sea, y espero siempre estén así de unidas, Beth las va a necesitar mucho.

El tiempo iba pasando y ya entrada la noche al fin era el momento de Quinn de conocer la nueva imagen de su novia. La rubia entro en el departamento y lo primero que vio fue a su hija sentada mirando una película.

-Mami. Beth corría a los brazos de la productora, que la alzaba en brazos repartiéndole besos por todos lados.

-Como estás peque? Que tal el colegio hoy?

-Bien mami. Beth se acercaba al oído de Quinn para decirle algo sin que las demás escucharan, "Rach parece la hija de la tía San, pero shh" soltó.

Quinn miró a su hija sin entender a que se refería, sin perder más tiempo bajó a Beth y salió en busca de su novia, para entender lo que la pequeña le había dicho.

-Rach donde estás? Quinn saludó con un beso a Shelby que ya se sentaba con Beth a seguir viendo la película.

-Arriba amor. Grito la morena desde la segunda planta, mientras se retocaba el maquillaje en el espejo, realmente estaba nerviosa.

La rubia subió las escaleras, y al ver la imagen de su novia quedo estática, completamente sorprendida, se llevó una mano al pecho y apenas unas palabras salían de su boca.

-Te gusta? Pregunto Rachel completamente insegura.

-Amor, estas estas Ufff que calor que hace acá. Dios no hay palabras para describirte, increíblemente sexy, absolutamente hermosa, cuidadosamente perra. Rachel estaba completamente sonrojada, pero feliz.

-De verdad que te gusta?

-Amor, agradece que están despiertas, sino de verdad que no se todo lo que te haría en este preciso momento. Quinn se acerco a la morena, la sujeto de la cintura, la acerco a su cuerpo, y comenzó a besarla, al principio suavemente, pero cuando recordaba cómo iba vestida, el beso comenzó a levantar temperatura, se incrementó, sus lenguas jugaban juntas, hasta que tuvo que alejarse, para tomar aire, y sin soltarla, le susurro al oído.

-Te Amo Rach, eres lo mejor que me pasó en la vida. Rachel enmudeció, sus ojos se llenaron de lágrimas, la piel se le erizó completamente, era la primera vez que Quinn le decía una cosa semejante, no podía reaccionar.

-Rach amor, tranquila no necesitar corresponderme, tal vez me apure demasiado. Quinn agacho su cabeza en señal de arrepentimiento, y por fin hizo reaccionar a la morena.

-Mi vida yo te amo más, con toda mi alma, mi cuerpo y sobre todo con mi corazón. Ambas se fundieron en un abrazo, con lágrimas de felicidad corriendo por sus rostros