Disclaimer: Todo lo que sea de Twilight es de Meyer, Edward de Bella T_T, pero la historia es mía, XD
Si eres Team Jacob te aconsejo que no leas lol que luego me mandan a Jane u.u
Mil gracias por sus reviews son geniales a los que no están registrados y no puedo responderles muchísimas gracias no saben lo bien que me siento al leerlos. Como nota curiosa solo una persona ha descubierto un secreto que tengo guardado en torno a la historia lol no importa que me torturen o me manden a Edward a hacerme un show e cheap & dale no me sacaran nada de información. Sin más los dejo con el capitulo.
Capitulo 25
Jacob
--Bells Feliz cumpleaños!!—me dijo levantándome y abrazándome.
--Jake, como es posible que sigas creciendo? Que te dan de comer en Alemania?—le bromee a mi mejor amigo
--Yo creo que tu fuiste quien se encogió—me dijo poniéndome una gran mano sobre el cabello.—Por lo visto llegue en mal momento tienes una fiesta… a ti nunca te han gustado las fiestas—me dijo enarcando una ceja.—Te traje unas flores, pero por lo visto recibiste muchas.
--Yo no la planee, es más bien una sorpresa—le dije reprimiendo una mueca.—Gracias por las flores Jake están muy bonitas—le dije tomándolas.
--Esa es mi Bells—me dijo y no se porque extraña razón me sentí incomoda. Jake y yo siempre hemos sido muy unidos, pero hoy me miraba medio extraño—Vaya quería hablar contigo, pero hay como demasiada gente—me dijo dándome una sonrisa que mostraba sus blancos dientes.
Pude sentir la mirada curiosa de mi familia, cuando se los iba a presentar. Jacob empezó a llevarme fuera de terraza dirigiéndonos a la playa. Cuando paso junto a Ben y Ángela los saludo con un "Ahora los veo chicos, tengo que hablar algo importante con Bells" y le entrego las flores a Ángela. Por alguna razón empecé a sentirme intranquila, que era lo que me iba a decir que no podía hacerlo frente a los demás? Su mano se sentía caliente, demasiado caliente y estaba sudando. Tan pronto llegamos al borde del mar me soltó y se paro frente a mi.
Jake empezó a pasearse de un lado al otro, yo podía sentir las miradas de mis amigos aunque estaba de espalda a ellos.
--Jake que sucede?—le pregunte cuando ya no me aguante más.
--Bells…vaya no pensé que seria tan difícil. Por favor no me interrumpas no digas nada hasta que termine de hablar, lo prometes?—me pregunto sonriéndome nervioso.
--Esta bien Jake, sabes que puedes hablar conmigo de lo que quieras. Te prometo no decir nada hasta que termines.—le dije y me empecé a sentir realmente nerviosa, nunca había visto a Jake así.
--Bells, nosotros nos conocemos de mucho tiempo, te debo lo que soy. Nunca antes te dije nada por que no me sentía a tu altura, siempre fuiste la más inteligente, la más bonita y la más dulce de todas las chicas que he conocido. Además siempre me viste como un niño porque eres un año y meses mayor que yo. Ahora mírame yo aparento tener más edad que tu, tengo un buen trabajo y he ahorrado. Siempre hemos sido los dos bastantes solitarios. Ahora yo te propongo que dejemos atrás la soledad y que nos unamos. Lo que te quiero decir es…--yo lo miraba confundida aun no sabia a donde quería llegar hasta que lo vi poner una de sus rodillas en la arena, meter una mano en el bolsillo y sacar una cajita negra.
Oh!. Por. Dios. Esto no me puede estar pasando.
--Jake…Jake… espera—le dije pero él ya me había tomado la mano izquierda.
Sentí su vista clavada en mi anillo. Levanto sus oscuros ojos para posarlos en los míos, su ceño estaba fruncido.
--Que es esto?—me pregunto con voz molesta sin soltar mi mano.
--Un anillo de compromiso—escuche una aterciopelada voz decir a mis espaldas.
Sentí los protectores brazos de Edward envolverse en mi estomago y halarme contra su pecho. Deposito un suave beso en la parte superior de mi cabeza.
--Jake, él es Edward Cullen mi prometido—le dije con la cara roja por la situación.—Edward…él es Jacob mi mejor amigo.
Jake se levanto y miro con ojos entrecerrados a Edward. Yo trague en seco, lo que menos quería era un enfrentamiento.
--Es un placer conocerte Jacob—le dijo Edward extendiendo su mano.
Jacob la miro un momento antes de tomarla. Pude ver que los músculos de sus brazos se flexionaban, como si estuviera haciendo fuerza. Sentí el brazo de Edward hacer lo mismo. Pase mi mirada del rostro de Jacob al de Edward. Ambos soltaron sus manos. Edward me regalo una sonrisa mientras Jake seguía serio como si estuviera pensando.
--Edward Cullen? Tu vecino? No estaba comprometido con una modelo?—pregunto haciendo que su ceño se incrementara.
--S…si—dije casi en un susurro, no quería otra reacción como la de Charlie.
--Desde cuando están juntos?—pregunto aun con mala cara.
--Poco menos de dos meses—le respondí, sintiendo que Edward tomaba amplias respiraciones, sabia que no estaba nada feliz.
--No es un poco precipitado?—me pregunto mirándome directamente a los ojos.
--No tan precipitado como pedirle matrimonio sin que fuera tu novia—le soltó Edward, con un gruñido.
Jacob cuadro los hombros y Edward se movió para quedar a mi lado.
--Chicos es mi cumpleaños lo recuerdan?—les dije nerviosamente.
--Cuando es la feliz fecha?—pregunto Jacob con sorna.
Mi temperamento estaba empezando a salir a flote, no quería pelear con Jake, pero lo haría si seguía metiendo con Edward y conmigo.
--Para dentro de mes y medio, Jacob—le respondí cortante.
--Por que la prisa?—pregunto con ojos como platos.
--Por que no queremos que Bella este pasadita de peso para ese día y no quepa en el vestido—dijo Edward mirándome con una sonrisa torcida pintada en sus perfectos labios.
--Te preocupa que Bella engorde y no entre en el vestido? O sea que la quieres igual de flaca que una modelo?—le pregunto algo molesto.
Edward y yo intercambiamos una mirada picara. Yo no pude contenerme y me puse a reír.
-Ja, ja, ja, no Jake. A Edward no me preocupa que suba de peso. Es solo que si esperamos más tiempo se me notara el embarazo—le respondí y mire a Edward quien sonreía como un gato que se acaba de comer un canario.
--Entonces se casan por que estas embarazada—nos dijo pasando la mirada del rostro de Edward al mío, con una expresión como si hubiera descubierto el mar del sur.
--Nos casamos por que nos amamos—le respondió Edward casi siseando.
Jacob rodo los ojos y yo lo mire entrecerrando los míos.
--Pues pareces cambiar de opinión muy fácil no? Primero una modelo y ahora una escritora.
--Jacob ya vasta—le dije molesta.
--Bella, ni siquiera sabía porque chocolates decidirse y eran solo chocolates por todos los cielos—me dijo Jacob moviendo sus grandes manos.
--Si, mientras tú nos pedias ayuda a mi hermano y a mí para comprarle flores a MI prometida para proponerle que se casara contigo—le soltó Edward entre dientes.
Yo levante las cejas así que Jacob y Edward se habían visto. Pero ahora había algo mucho más importante. Hale la manga de Edward para llamar su atención. Sus verdes se volvieron dulces en cuanto se encontraron con los míos. Podía sentir la mirada de Jacob, pero yo necesitaba saber algo.
--Dime amor?—me pregunto poniendo una mano en mi mejilla.
--Donde están mis chocolates?—le pregunte haciendo un puchero.
El rostro de Edward pasó de tener una expresión de confusión y sorpresa a una divertida.
--Te compre de todos los tipos que encontré no sabía cual preferirías, los tengo en la cocina, pero traje un cadbury de almendras por si lo quieres—me dijo sacando la barra de su bolsillo.
--Oh Edward eres el mejor—le dije arrancándole el chocolate de la mano y rompiendo el envoltorio.
Edward rompió a reír y sacudió su cabeza. Jacob también rio.
--Esa es mi Bells—dijo entre risas.
Edward frunció el ceño y lo miro con ojos entrecerrados. Tenía que hacer algo o acabarían yéndose a los golpes.
--Que tal si volvemos a la casa y le presentamos a Jacob al resto de la familia—les dije y empecé a caminar hacia la casa.
Pronto sentí la mano de Edward situarse en mi espalda baja. Jacob caminaba justo a mi lado. Ángela y Ben me miraban preocupados, yo le sonreí tranquilizadoramente a mi amiga. Los Cullen tenían una expresión consternada, bueno todos menos Emmett que sonreía pícaramente, estaba segura que en cuanto tuviera la oportunidad haría una broma de lo que paso.
--Jake…ellos son Carlisle y Esme los padres de Edward. Acá están Rose, Alice, Jasper y Emmett sus hermanos.—le dije haciendo un gesto con mi mano mientras los presentaba.
--Y tus hermanos también Bella—me dijo Jasper poniéndome una mano en el hombro.
Era muy difícil sentirse incomodo junto a Jasper, emanaba mucha paz y tranquilidad. Era el contra punto perfecto para Alice.
--Que hay?—dijo Jacob a manera de saludo y yo le di con el codo en las costillas, pero el golpe solo me dolió a mí. Jake parecía estar hecho de piedra.
--Bella, amor tengo algo para ti—me dijo Edward acunando mi rostro en sus manos.
--Que es? Sabes que no me gustan las sorpresas—le dije haciendo un puchero.
--Si, lo sé… pero esto creo que te gustara—me dijo y se inclino para tomar mi labio sobresaliente entre los suyos.
Escuche una garganta aclararse y supe enseguida que era Jacob. Edward me miro y yo rodé los ojos.
--Alice…--dijo Edward
Enseguida sentí como unas pequeñas manos ponían una pañoleta de seda en mis ojos.
--Oigan!! –me queje—porque me vendan?—dije y cruce mis brazos a la altura de mi pecho.
--Por que si vez el regalo ya no será sorpresa.—me dijo Alice
Edward rio quedamente y me rodeo con sus brazos descansando sus manos en mi vientre. Empezó a caminar llevándome con él. Escuche murmullos, así que supuse que todos nos seguían. Sentí la brisa acariciar mi rostro por lo que supuse habíamos salido de la casa. Edward se detuvo y llevo sus manos a la parte trasera de mi cabeza.
--Amor, te voy a quitar la pañoleta, no hagas trampas—me dijo y soltó el amarre.
Deje escapar un jadeo frente a mi había un auto plateado, un Porshe Cayenne con un enorme lazo azul en la capota, la puerta trasera estaba abierta y colocados en el asiento trasero habían dos sillitas de bebes. Mis ojos se empezaron a llenar de lágrimas. Edward apoyo su mentón en mi hombro, mientras acariciaba mi plano estomago.
--Oh Edward!!—le dije y me gire en su agarre para esconder mi rostro por el que caían gruesas lagrimas en su pecho.
--Las sillitas ahora tienen ese color verde porque no sabemos qué sexo tendrán, pero donde las compre me dijeron que podemos mandar a hacerles forros azules o rosados dependiendo del caso, si así lo prefirieres—me dijo al oído mientras acariciaba mis cabellos.
--Es muy hermoso y las sillitas son preciosas. Gracias… no debiste debió haber costado una fortuna—le dije apenada, no estaba acostumbrada a los regalos y mucho menos a los caros.
Toque inconscientemente la pulsera que tenía en mi brazo con el dije que Edward me regalo.
--Te dije que ninguno de los dos teníamos autos apropiados para los niños, así que decidí remediar ese asunto—me dijo dándome una sonrisa torcida.
--Por esto es que has estado todo misterioso…--le dije entrecerrando los ojos—esto es lo que se ocultaba en el garaje de tus padres no es cierto?—le dije levantando las cejas mucho. Edward me sonrió como
--Vaya que eres rápida hermanita—rio Emmett
Yo me gire para ver los rostros sonrientes de mi familia y amigos, bueno casi todos los rostros sonrientes. Jacob tenía una expresión…molesta? Pasamos a comer pastel, el cual debo admitir estaba delicioso. De vez en cuando escuchaba a Edward gruñir en mi oído cuando Jacob se me acercaba o se me quedaba mirando mientras hablaba con Ángela y Ben.
--Edward promete que te portaras bien, tienes que ser agradable Jacob no tiene donde quedarse esta noche, así que le dije que podía quedarse en el cuarto de huéspedes, no te molestes sí?—le dije haciendo un puchero.
Edward primero frunció el ceño como si estuviera pensando en algo, luego sus labios se relajaron y su expresión era picara.
--Claro, cualquier cosa que te haga feliz amor—me dijo y me beso la frente.
Algo no andaba bien aquí. Las pocas veces que había visto a Edward celoso no se quedaba tan tranquilo.
--Edward te portaras bien?—le pregunte enarcando una ceja.
--Oh si amor será más que bueno, me portare muy bien—me dijo volviendo a sonreír.
No sé porque tuve la sospecha que algo estaba tramando, pero lo deje correr. Poco tiempo después todos se despidieron dejándonos a Edward, Jacob y a mí. Estaba terminando de poner los cubiertos en el lavavajillas cuando sentí una mirada intensa en mi espalda. Suspire pesadamente antes de girarme, Edward estaba arriba arreglando el cuarto de invitados, así que tendría que enfrentarme a Jake sola.
--Ya sé lo que me vas a decir Jake, no tienes que darme el sermón—le dije tratando de evitar la conversación
--Bells, puedes decirme que demonios es todo esto? Me baje del avión y parece que hubiera entrado en una dimensión desconocida. Tu embarazada de un hombre con el que solo llevas saliendo menos de dos meses y te vas a casar dentro de menos de dos meses más. Bells por todos los santos tu nunca le hiciste caso a ningún chico, te las arreglaste para pasar la secundaria y la universidad sin siquiera dar tu primer beso, llego aquí y me encuentro con todo esto, para colmo de males ese hombre estaba comprometido para casarse con otra Bells abre los ojos, conozco muy bien los de su tipo.—me dijo llegando a estar a pasos de mi.
Tenía que tratar de calmarme y calmar a Jake, debía evitar que él dijera algo que me hiciera mandarlo a dormir a un motel o peor que hiciera que Edward lo mandara.
--Jake no conoces a Edward… él nos ama—le dije con convicción poniendo una mano en mi vientre.
--Seguro, seguro… solo te amara hasta que se cruce con otra modelo. Carambas Bells en tu última carta me dijiste que él estaba enamorado hasta los huesos de su novia y ahora me vas a decir que esta de igual manera contigo?—me dijo poniendo su enorme mano en mi rostro.
--Jake es mi vida y Edward no es tan superficial como tú crees. No lo conoces no puedes juzgarlo—le dije y trate de alejarme de él pero puso su otra mano en mi espalda.
--Bells…--me dijo inclinándose hacia mí. Empecé a sentir algo de miedo, Jacob por lo general era muy impulsivo.
--La cama ya esta lista—dijo Edward con voz tensa casi gruñendo.
Dio dos zancadas y cruzo el espacio que nos separaba. Puso sus manos en mis hombros y me halo suavemente hacia él, sacándome de las manos de Jacob. Estuvimos parados unos segundos quedando mi pecho contra su espalda. Ambos mirando a Jacob. Jake tenía una expresión contrariada y el ceño fruncido.
--Bella, amor. Creo que será mejor que te acuestes, no debes trasnocharte.—me dijo besándome los cabellos. Yo asentí sin quitar la vista de Jacob que parecía a punto de saltar sobre Edward.
--Te muestro tu habitación Jake—le dije
--Voy a darme una ducha rápida amor… Te espero en nuestra habitación, no tardes—dijo Edward aun mirando directamente a Jake.
A los pocos segundos escuche el agua de la ducha correr. No pude evitar que mis pensamientos se imaginar a Edward desnudo en toda su gloria con gotas de agua recorriendo todo su muy bien tornado cuerpo. Me sacudí esos pensamientos antes que Jake se diera cuenta. Empecé a caminar con él tras de mí.
--Esta es tu habitación Jake y la puerta que acabamos de pasar es la de Edward y la mía—le dije un poco incomoda
--Bells… lo que te dije en la playa sigue en pie—dijo tratando de atraparme entre sus manos pero yo retrocedí unos pasos.
—Buenas noches Jake que descanses—le dije antes de girarme y caminar a mi habitación.
En cuanto cerré la puerta tras de mí, pegue mi espalda a ella y cerré los ojos. Como diablos se había convertido mi relación con Jake en algo tan… complicado. Además como se le ocurría venirme a pedir matrimonio sin contar si quiera con mis sentimientos. La manera de la que había hablado de Edward me molesto, sin mencionar la manera en la que trato al resto de la familia. Jacob es mi amigo y puede estar molesto pero no le da derecho a tratarlos así. Estaba tan sumida en mis pensamientos que no escuche cuando la ducha se cerró. Abrí los ojos y frente a mi estaba una visión… Edward…mojado y solo cubierto con una pequeña toalla que tenía envuelta por debajo de sus caderas. No pude evitar que mis ojos recorrieran su perfecta anatomía cubierta por gotas de agua, su cabello broncíneo estaba despeinado y tan empapado que habían pequeños ríos de agua que caían de él para recorrer sus perfectos pómulos. Los huesos de sus caderas resaltaba de la toalla haciéndolo que luciera…yumi! Me mordí el labio nerviosamente. Jacob estaba en la habitación de al lado… No.. no puedo hacer eso. Pero me moría de ganas por secar con mi lengua toda la humedad de su piel. Edward me dio una sonrisa torcida, pero en sus ojos brillaba la picardía.
Sip… definitivamente este hombre iba a ser mi muerte.
EPOV
Cuando salí de la casa con Jasper, aun estaba molesto. Quién diablos se cree Félix para mandarle flores a mi prometida poniendo en la tarjeta semejante mensaje? Tuve que contenerme para no romper en pedacitos las malditas flores para sacar un poco de mi frustración. Tenía unas ganas de ir a sus oficinas y patearle su europeo trasero, solo por pensar en mi ángel. Conduje el Aston Martin al tope del velocímetro. Jasper permaneció en silencio cuando dejamos mi Aston Martin en el garaje de mis padres y tomamos el Porshe que le compre cuando me entere que tendríamos gemelos, sonreí cuando mire las sillitas que estaban en el asiento trasero, no veía el día en que las viera ocupadas.
--Mas calmado hermano?—me pregunto Jasper cuando salíamos de casa de nuestros padres.
--Algo, aunque no te niego que quiero arrancarle cada una de sus extremidades y prenderles fuego—le dije sacudiendo la cabeza no quería seguir molesto, hoy es el cumpleaños de mi ángel y lo voy a disfrutar.
--Puedo imaginar cómo te sientes, primero con Tanya y ahora viene tras Bella—dijo en tono serio.
--Lo de Tanya no me importa, aunque no me lo creas, pero no lo quiero cerca de Bella, ella es mi vida, aun es muy inocente le faltan cosas que aprender de la vida—le dije seriamente
--No creo que Bella quiera estar en ningún lugar cerca de Félix. Ella puede ser inocente, pero no es tonta, Edward. Se las manejo muy bien todo este tiempo sin ti, no te vuelvas sobre protector—me dijo Jasper dándome un golpe en el hombro.—Entonces "papi" que es lo que tienes que comprar?—me dijo bromeando. Yo rodee los ojos.
--Bella quiere chocolates y Jazz…estas pasando mucho tiempo con Emmett—le dije y ambos estallamos en risas.
Aparque fuera de un pequeño supermercado a las afueras de nuestra comunidad. Cuando Jasper y yo entramos nos paramos frente a la sección de chocolates. Me fije en un chico de tez algo oscura y cabellos negros que parecía estar en el mismo predicamento que nosotros solo que con flores.
--Que tipos de chocolates son lo que quiere?—me pregunto Jasper mirando la gran variedad que teníamos frente a nosotros. Yo me pase la mano por los cabellos.
--No tengo idea Jass… no le pregunte, estaba molesto por lo de Félix y me apresure a salir de la casa para que no se diera cuenta.—le dije sintiéndome un estúpido.
--Amigos… que tipo de flores crees que le gusten más a una chica?—nos pregunto el chico que estaba mirando las flores.
--Depende es tu novia?—le pregunte
--Aun no, es mi amiga por el momento, pero hoy le propondré que sea mi esposa—me dijo sonriendo mostrando sus blancos dientes. Yo fruncí el ceño.
--Le propondrás matrimonio sin ser novios primero?—le preguntamos Jasper y yo al mismo tiempo.
--Chicos la traigo muerta, solo que ella no se ha dado cuenta, la conozco desde la secundaria, ya verán como cae rendida a mis pies. Quien sabe a lo mejor esta noche tengo suerte, saben a lo que me refiero—dijo moviendo las cejas y riendo.
--Prueba con las rosas rojas, dicen que expresan amor—le dije sintiendo lastima por la pobre chica.
--Gracias por tu ayuda amigo, espero que tengas suerte escogiendo los chocolates adecuados, yo si fuera tu tomaría los de caja en forma de corazón—me dijo alejándose para pagar las flores.
Jasper se había mantenido al margen de la conversación claramente disgustado por la actitud del chico
--Pobre chica—le dije a Jass
--Si la compadezco hay tipos tan idiotas.—dijo serio-- Por suerte para nuestras chicas, nosotros somos de los pocos buenos que quedan—dijo ya un poco más relajado soltando una risita.
--Te doy toda la razón Jazz aunque los suertudos somos nosotros—le dije tomando una canasta y poniendo cuanto chocolate encontraba.
--Sabes que tu novia está esperando gemelos no un regimiento verdad hermano?—me dijo mirando la canasta.
--Si lo sé hermano, pero no se qué tipo de chocolate quiere Bella y te confieso que mi novia es un ángel, pero cuando se refiere a sus antojos da algo de miedo—le dije y Jasper no pudo aguantar soltar una carcajada.
--No quisiera estar en tu situación hermano, de verdad que no—me dijo palmeando mi hombro mientras pagábamos en la caja.
Llegamos a la casa y note que estacionado estaba un auto que no conocía. Supuse que sería de alguna amistad de mi ángel al que Ángela le había comentado sobre la reunión.
En cuanto bajamos del auto, Jasper saco el moño azul para ponerlo en el capo el auto, yo entre con el paquete de chocolates y saque uno para darle una mordida. La puerta principal se abrió antes que pudiera meter la llave.
--Eddy, creo que debes ir a ver algo a la terraza, estas a punto de quedarte sin novia y nosotros sin hermana—me dijo Emmett medio riendo pero con el ceño fruncido.
--De qué demonios estás hablando, Emmett—le dije caminando hacia la terraza donde estaban el resto de mi familia
Cuando llegue a la terraza mi sangre pareció hervir, el mismo chico que estaba en el supermercado vanagloriándose que se acostaría con la chica a la que le propondría matrimonio sin si quiera ser su novia, estaba parado demasiado cerca de mi ángel.
Empecé a caminar a paso decidido cuando lo vi arrodillarse frente a ella. Oh no eso si que no. Este debía ser "Jake" se ajustaba físicamente a la descripción que mi ángel dio en sus libros, solo que parecía más crecido.
--Que es esto?—escuche que le preguntaba a mi ángel mientras miraba el anillo en su mano izquierda..
--Un anillo de compromiso— respondí envolviendo mis brazos en mi ángel y dándole un beso en los cabellos. Estas ciego perrito? Pensé para mí
--Jake, él es Edward Cullen mi prometido. Edward…él es Jacob mi mejor amigo.
Escuchaste? Su prometido, yo… no tu puberto superdesarrollado. Pensé mirándolo con la misma intensidad con la que él me miraba a mí.
--Es un placer conocerte Jacob—le dije dándole la mano. Me miro con odio antes de tomarla y ejercer fuerza para triturarme los dedos, por lo que le devolví la acción. Si quiere jugar…no me voy a negar. Mi ángel me miro preocupada dándose cuenta de la situación yo le di una sonrisa para calmarla y solté la mano de su "amigo"
--Edward Cullen? Tu vecino? No estaba comprometido con una modelo?—Ok… nadie me dejaría nunca olvidar lo que tuve con Tanya.
--S…si—respondió mi ángel con voz titubeante.
--Desde cuando están juntos?—pregunto con mala cara.
Yo quería decirle un par de cosas pero no quería estresar a mi ángel.
--No es un poco precipitado?—pregunto cuando mi ángel le dijo que dos meses.
--No tan precipitado como pedirle matrimonio sin que fuera tu novia—le respondí entre dientes. Mi paciencia tiene un límite y este perrito ya la esta colmando.
Me miro con la misma rabia que había en mi mirada. Si quería pelear pues nos quitaríamos el gusto después de oír como hablo de mi ángel en la tienda.
Mi ángel se estaba poniendo nerviosa y yo no quería causarle malestar
--Cuando es la feliz fecha?—pregunto el lobito con sorna.
Sentí a mi ángel removerse en mis brazos, aquí viene ya puedo sentir las hormonas salir a flote. Sonreí ante el hecho que si seguía así, mi ángel probablemente le arrancaría la cabeza.
--Para dentro de mes y medio, Jacob—le dijo tajantemente. Toma eso lobito poco menos de dos meses y será Bella Cullen, pensé arrogantemente.
--Por que la prisa?—pregunto con ojos como platos.
--Por qué no queremos que Bella este pasadita de peso para ese día y no quepa en el vestido—le dije al perrito pero mire a mi ángel y le di la sonrisa que sabia la tranquilizaría.
--Te preocupa que Bella engorde y no entre en el vestido? O sea que la quieres igual de flaca que una modelo?—me pregunto entre dientes, así que no sabe de los bebes. No pude evitar mirar a mi ángel, ella se puso a reír y yo sonreí.
-Ja, ja, ja, no Jake. A Edward no me preocupa que suba de peso. Es solo que si esperamos más tiempo se me notara el embarazo—Escuchaste? El premio que pensabas recoger esta noche es mío, lo siento llegaste tarde. No pude evitar que una sonrisa idiota se expandiera en mi rostro.
--Entonces se casan por que estas embarazada—nos dijo. No podía creer que le dijera eso a su "mejor amiga", pude sentir a mi ángel encogerse, no permitiría que nadie la hiciera sentir mal.
--Nos casamos por que nos amamos—le respondí con convicción.
--Pues pareces cambiar de opinión muy fácil no? Primero una modelo y ahora una escritora.
--Jacob ya vasta—le dijo claramente molesta.
--Bella, ni siquiera sabía porque chocolates decidirse y eran solo chocolates por todos los cielos—le dijo. Así que vas a sacar la carta del supermercado.
--Si, mientras tú nos pedias ayuda a mi hermano y a mí para comprarle flores a MI prometida para proponerle que se casara contigo—le solté gruñendo ante el recuerdo de sus palabras.
Ambos nos miramos con abierta aversión, podía sentir que en cualquier momento se podría desencadenar una pelea. Yo pelearía a muerte por Bella y mis hijos. Sentí que mi manga era halada, baje mi mirada y me encontré con esos ojos chocolates que tanto amo. Se veía preocupada, tenía el ceño ligeramente fruncido.
--Dime amor?—le pregunte poniendo una mano en sus mejillas. No quería que se preocupara sabia que la situación no era la mejor.
--Donde están mis chocolates?—me pregunto y su boca formo un atractivo puchero.
Chocolates? Ahhh los chocolates, quería reírme pero sabía que si lo hacia ella se molestaría conmigo y no la quería ver enojada.
--Te compre de todos los tipos que encontré no sabía cual preferirías, los tengo en la cocina, pero traje un cadbury de almendras por si lo quieres—le dije y saque la barra de chocolate de mi bolsillo.
--Oh Edward eres el mejor—me dijo y me arranco el chocolate.
A eso no pude evitar reír. Escuchaste perrito? Edward es el mejor, no tú… pensé y reí con más ganas.
--Esa es mi Bells—dijo entre risas el muy insolente..
Oh no Firulais… ella es mi Bells, mi Bella, mía y solo mía. Pensé mirándolo con una ira que nunca antes sentí en mi interior.
Mi ángel quiso volver a la casa, supongo que porque sabía que si no se calmaban las cosas nos caeríamos a golpes pronto. Caminamos hacia la casa, yo puse mi mano en la parte inferior de su espalda. Jacob me miro sobre la cabeza de mi ángel y tenso su mandíbula, yo le respondí sonriéndole abiertamente. Todos estaban tensos, Alice lo miraba frunciendo el ceño y yo sabía que si el perrito se extralimitaba mi hermanita menor le arrancaría cada uno de sus cabellos. Emmett me miraba sonriendo pícaramente, sabía que no me dejaría olvidar lo que paso hoy.
Mi ángel hizo las presentaciones, pero Jacob no mostro ningún interés. Es más miro a todos los miembros de mi familia como si fuéramos sus enemigos naturales.
--Bella, amor tengo algo para ti—le dije tomándole el rostro entre mis manos.
No me extraño que protestara me incline y le di un beso en sus dulces labios., la estreche entre mis brazos, estaba metido en nuestra burbuja, la cual se reventó cuando escuchamos una garganta aclararse, supe de inmediato quien era, mire a mi ángel y la vi rodando los ojos. Pude ver a Rose lanzándole una mirada asesina al cachorrito.
Una vez Alice le vendó los ojos, la envolví protectoramente con mis brazos, mis manos acariciaban a mis pequeños bebes. Mis ojos se encontraron con los de Jacob por un segundo, pude ver mucho rencor en ellos. Lo ignore hoy era un día especial, es el cumpleaños de mi ángel y no dejare que nadie arruine la felicidad de nuestro pequeño hogar.
Cuando mi ángel vio el auto jadeo, nunca la había oído jadear fuera de la habitación, eso me emociono, significaba que había hecho algo bien. Deje mi mentón reposar en su hombro mientras seguía acariciando su aun plano vientre. Mi ángel se giro y escondió su rostro en mi pecho, estaba llorando sus hormonas la hacían un poquito más sensible pero estaba feliz que no se hubiera quejado de que hubiera gastado dinero.
Le explique lo de las sillitas de bebe la dependiente me dijo por teléfono que ellos hacían forros para cambiarles los colores y que eran lavables podíamos tener varios forros para cambiarlos mientras los otros se lavaban.
Ella pronto descubrió que este era el vehículo que se ocultaba en el garaje de mis padres. Toda nuestra familia sonreía. Jacob parecía que se hubiera atorado con un hueso. Así es perrito, gemelos; pensé para mí y no puede evitar sonreír con arrogancia.
--Edward… Jass nos conto lo que dijo el amiguito de Bella en el supermercado. Tengo ganas de arrancarle una a una las uñas de las manos. Ella no sabe qué tipo de hombre es porque si no estoy segura que le daría una patada donde no brilla el sol.—me dijo Alice entre dientes.
--No le digas nada Alice, no quiero que Bella se sienta intranquila es su cumpleaños, quiero que lo pase bien… no quiero ningún tipo de problemas—le dije seriamente.
Cuando me gire el perrito estaba hablando con ella, con Ángela y Ben. Me alegraba ver que casa vez que él trataba de ponerle sus patas encima, mi ángel se alejaba con disimulo. Ben se notaba algo incomodo, cada vez que esto sucedía me lanzaba miradas de disculpas. Yo deseaba demasiado ir y sacarla de sus garras, pero me contuve. Ella se acerco a mí mordiéndose el labio.
--Edward promete que te portaras bien, tienes que ser agradable Jacob no tiene donde quedarse esta noche, así que le dije que podía quedarse en el cuarto de huéspedes, no te molestes sí?—me dijo haciendo un puchero, ella sabía que eso me desarmaba tendría que prohibirle pasar tiempo con Alice, estaba aprendiendo malas mañas.
Quedarse aquí? Toda la noche? Hmmm no me gusta mucho que digamos. Oh! Un brillante plan se empezó a formar en mi mente y tendría como mejor aliado las hormonas de mi futura esposa.
--Claro, cualquier cosa que te haga feliz amor—le dije dándole un beso en la frente.
--Edward te portaras bien?.
--Oh si amor será más que bueno, me portare muy bien—mucho más que bien añadí para mi mismo
Luego que mi familia se marchara subí a acomodar la habitación de huéspedes, para que nuestro "invitado" se sintiera cómodo, me apresure a terminar de poner las cobijas limpias así como las toallas entras en el baño, no quería dejarle mucho tiempo disponible al perrito por si pensaba hacerle algo impropio a mi ángel.
Baje las escaleras de dos en dos y cuando entre a la cocina me encuentro al muy sarnoso inclinándose sobre mi ángel. Si acercaba más sus sucios labios a ella le rompería la quijada.
--La cama ya esta lista—dije con voz tensa. Camine hacia mi ángel y la lleve a la protección de mis brazos, Ambos nos miramos con intensidad, trate de contenerme no quería que mi ángel se preocupara.
--Bella, amor. Creo que será mejor que te acuestes, no debes trasnocharte.—le dije besándole los cabellos, sus hombros estaban muy tensos.
Subí para poner en práctica el primer paso de la operación "seduciendo a un ángel" sonreí al meterme en la ducha. Bañarme no me tomo más de cinco minutos, salí en cuanto escuche la puerta de la habitación cerrarse. Esperaba que funcionara yo nunca he seducido a nadie… bueno al menos no a propósito. Me envolví las caderas en una toalla y no me seque ni el torso ni los cabellos. Decían que un hombre goteando era algo sexy. Camine a la habitación y la vi recostada contra la puerta se veía contrariada, yo me sentía como un idiota, seguro solo lograría avergonzarme ya está "operación" no me estaba convenciendo.
Mi ángel abrió los ojos lentamente y empezó a recorrerme con la mirada, yo no pude evitar sonreír arrogantemente mientras ella se quedaba estática en la puerta con los ojos pegados en mi cuerpo. Pude ver que lamia sus labios y supe que mi victoria estaba cerca. Mordió tentadoramente su labio como si estuviera considerando algo. Yo me acerque casi acechándola como un predador a su presa. Puse mis manos a ambos lados de su rostro atrapándola contra la puerta y me incline a su oído.
--Tardaste mucho, pensé que tal vez te podías dar un relajante baño conmigo—le dije en el oído antes de morderle la oreja. Ella dejo escapar un jadeo y yo sonreí.
Deje que mi nariz recorriera la piel desde su oreja hasta su cuello, mi ángel tembló levemente en mis brazos.
--Edw…ard…--dijo mi ángel en un susurro—no podemos hacer esto… Jacob está en la habitación de al lado.
--Prometo no hacer ruido—le dije mordiendo levemente el lugar donde su cuello se une con el hombro.
--P..pero yo no sé si pueda prometer..lo mismo..—dijo temblando entre mis brazos.
--Yo tratare de ayudarte…--le dije antes de volver a mi faena de besar su cuello.
Puse una de mis manos en su espalda mientras que con la otra subía la falda de su vestido y dejaba que mis dedos acariciaran la piel de sus muslos hasta encontrar la tela de sus bragas. Ella instintivamente envolvió sus piernas en mi cintura con un poco de mi ayuda.
--Edward…--dijo ella negando con la cabeza mientras se mordía el labio.
Yo calle su protesta con un beso, mientras mis dedos echaban a un lado la estorbosa tela. Introduci un dedo primero en su cálida humedad. Estaba tan húmeda…tan lista… introduje un segundo dedo, empecé a meterlos y sacarlos una y otra vez. Ella escondió su rostro en mi hombro, amortiguando un gemido.
--Amor… tu puedes decir lo que quieras pero tu cuerpo me dice que tu deseas esto tanto como yo… estas tan húmeda…tan lista para mi…--le dije al oído antes de morder la suave piel de su hombro.
Ella volvió a negar con la cabeza…siempre tan obstinada.
--Si quieres que me detenga…solo dilo y lo hare…--le dije con voz contenida.
Mi erección era casi dolorosa, pero para que viera que yo haría lo que sea por ella, saque mis dedos de su interior, ella lloriqueo por la falta de contacto, yo sonreí pícaramente. Con un brazo soportaba su trasero para que no se cayera mientras llevaba los dedos que hace segundos estaban en su interior a mis labios y pasaba lentamente la lengua por ellos para probar sus jugos.
--Siempre tan exquisita…--le dije con deseo.
Sus marrones ojos se tornaron oscuros y me atrapo en un feroz beso. Sus pequeñas manos fueron a mis caderas haciendo que la toalla callera al suelo. Luego se enredaron en mi húmedo cabello atrayéndome más hacia ella. Yo sonreí en el beso mis manos fueron nuevamente a su vestido haciendo el recorrido hacia arriba para sacarlo. Lo deje caer en el suelo junto a la toalla, lo próximo que se unió a la pila de ropa fue su sujetador.
--Tan..hermosa…--le dije antes de que mi boca se ocupara de devorar uno de sus pezones hinchados. Mi otra mano pellizcaba el otro monte dándole también su tratamiento.
--Edward!!—gimió en mis labios.
Yo lleve mis manos a sus bragas, tendría que dejarla en el suelo y romper el beso para quitárselas. La mire a los ojos y ella rodo los ojos.
--Rómpelas… se que quieres hacerlo…--me dijo
Por todas las cosas sagradas…este dulce ángel… tiene un lado diabólico.
--Edward…ahora… te necesito dentro de mí en este instante—me dijo con ojos oscuros.
Quien soy yo para no cumplir sus deseos, tome la fina tela entre mis manos y la desgarre. La apoye contra la pared y coloque mi punta en su entrada. Ella volvió a lloriquear.
--Tus deseos son ordenes para mi amor—le dije antes de entrar en ella de una sola estocada.
--Edward!!!—dejo escapar mi nombre en un jadeo.
Escuchaste eso Fido? Edward o sea yo; pensé presumidamente. Mientras dejaba que ella se ajustara a mí, nos sobresalto un golpe en la puerta.
--Bells voy a bajar a la cocina quieres algo?—escuche que dijo la voz del perro desde el otro lado de la puerta.
Me tienes que estar jodiendo…Acaso él no sabe que cuando una feliz pareja se retira a su habitación, no se sientan a jugar ajedrez precisamente. El rostro de mi ángel estaba rojo.
--No Jacob… Bella ahora mismo tiene exactamente lo que estaba necesitando pero gracias de todos modos por tu ofrecimiento—le dije con una sonrisa de idiota mientras ella me miraba entrecerrando los ojos. Yo puse mi mejor cara de inocente y empecé a mover mis caderas para entrar y salir de ella.
--Ok déjame saber si necesitas algo Bells…--dijo el cachorrito con voz tensa y escuche como sus pasos se alejaban. No me moleste en contestarle
Mi ángel tenia enterrado su rostro en mi cuello mientras mis embestidas se hacían más rápidas.
--Dijiste… que te… portarías… bien… Edward—me dijo mi ángel casi sin aliento
--Es cierto—embestida—pero nunca dije—embestida—que jugaría—limpio—te amo—embestida—demasiado—para dejar que—embestida—alguien te aleje de mi—le dije con voz contenida, está haciendo lo imposible por prolongar el acto.
--Tontito…te amo demasiado…para dejar que alguien…me aleje de ti..—me dijo y sentí un atisbo de que ella también estaba cerca.
--Mia —gruñí antes de besarla apasionadamente. Con esto la sentí temblar y sus paredes empezaron a contraerse contra mi miembro.
--Solo tuya Edward—me dijo mientras el clímax aun atravesaba su cuerpo, haciendo que el mío también lo alcanzara.
Me quede dentro de ella un momento, no quería dejar nada de espacio entre nosotros. Tranque la puerta con seguro y camine hacia la cama aun dentro de ella. Al llegar a la cama levante las cobijas con una mano y nos recosté con cuidado asegurándome que nuestros cuerpos aun permanecieran unidos. Mi ángel se acurruco en mi pecho y deposito allí un beso. Nos cubrí con las sabanas.
--Te amo Edward…--dijo mi ángel bostezando. Yo sonreí
--Como yo a ti—le dije besando sus cabellos.
A los pocos minutos la respiración de mi ángel se hizo acompasada. Yo la estreche entre mis brazos. Sabía que había actuado como un niño, pero no me importaba ella es la razón de mi existencia y no dejaría que ni miles de Félix o Jacob nos separan. Sonreí tontamente al recopilar los eventos de esta noche y deje que la espesura de la noche me envolviera, teniendo a la razón de mi existencia descansando junto a mí.
Bueno espero que les haya gustado el capi… Sorry si se aburren de leer los mismos diálogos del POV de Bella en el de Edward, pero quería que supieran lo que mi vampiro humano decía en mi cabecita.
Las amantes del chucho Sorry… es que no lo soporto, ya era hora que me pagara por lo que nos hizo sufrir a Edward y a mí en el Eclipse u.u Mendigo chucho ya se quería luego, luego aprovechar de la pobre Bella.
Déjenme sus reviews diciéndome que les pareció mi dosis de Celosward XD
