Hola!
Debo mencionar que para estos ultimos capítulos quise poner un detalle narrativo diferente, espero lo disfruten.
Mors osculi
28 de Agosto 3:57 pm.
Con Tsunemori, Shimotsuki y probablemente Aoyanagi siguiéndoles, sabían que sería solo cuestión de tiempo para ser encontrados. Ambos pares de ojos estaban calculando una estrategia para terminar de ejecutar el plan, asesinar a su contrincante y de ser posible, escapar con vida manteniéndose humanos. Sin embargo, estaban conscientes de que el tiempo se agotaba. Más, porque se encontraban en un lugar alto. Uno de los drones ingresó al sitio donde ellos estaban, logrando detener el paso de los dos hacia una solución. Finalmente el ministerio de sanidad conocía su ubicación.
Kougami le disparó al robot velozmente y con eso había sellado su destino dentro de Japón. El sonido y la señal del drone alertó al resto. Pronto se vieron rodeados por varios drones más. Ambos se cuidaron las espaldas el uno al otro, apoyándose y asegurándose de que estuviera su respectivo contrincante ahí. Los dos observaron el lugar, buscando una salida rápida, pero no había. Estaban en un pasillo angosto con barandilla, ubicado en un piso alto. Por más que trataran de buscar una vía de escape, lo único que les quedaba era pelear. Escuchaban la robótica voz avisarles que debían mantenerse quietos, bajar sus armas y entregarse. Solo siguieron la primera orden, pues analizaban su siguiente movimiento.
Rápidamente, Kougami alzó su brazo y con impulso, lo abalanzó sobre Makishima, llevándose de encuentro la clavícula y cuello del albino, quien por su punto ciego causado por el parche que llevaba, no había detectado el movimiento, el cual, logró derribarlo sobrepasando la barandilla y dirigiéndose hacia el abismo. Mientras su cuerpo se desequilibraba para caer, notó algo que le sorprendió a él y a aquellos que habían llegado para presenciar ese momento…
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4 de Agosto. Ministerio de Sanidad. Oficina 2.
Risa se encontraba bebiendo café frente al ordenador, por alguna razón desconocida para ella, la imagen de aquella persona entrando a ambos baños en la estación del metro no dejaba de molestarla. Estaba consciente de que no era la gran cosa, cualquiera puede equivocarse o incluso querer asomarse; pero aun había un "algo" que no abandonaba su cabeza. Queriendo saber qué pudiera ser ese algo, siguió regresando la cinta y tomando diferentes ángulos. Quería ver anormalidades o al menos investigar a esa persona. Dio un último trago a su taza y se puso de pie, encaminándose a la salida.
Luego de un largo camino trasbordando de una estación a otra, se dirigió al lugar de la grabación, merodeando y observando a las personas, no había nada sospechoso y aquella persona que había visto en la grabación no parecía frecuentar tal sitio, lo sabía, pero aun así le buscó con la mirada.
Al no localizarle, suspiró con algo de desánimo. Quizá había sido demasiado obsesiva con un asunto que en realidad no era algo del otro mundo. Decidió ir al baño antes de marcharse del lugar y dar por terminada esa inútil búsqueda, no se sentía esperanzada de encontrar algo, sin embargo, aun así quería verlo por si misma y convencerse. Se dirigió a donde los baños, observó el lugar y ciertamente era un baño común, lleno de cubículos con inodoros. Todo bastante limpio, lavabos y espejos en zonas separadas. No parecía algo fuera de lo normal, un baño público, común. Pero esa sensación de antes, seguía acompañándola. Decidió ingresar a uno de los cubículos para evacuar, comenzó a bajar sus pantalones junto a las pantaletas y de pronto, notó algo pequeño, brillando en el muro. Debido a que llamó su atención lo suficiente, volvió a subir sus pantalones e inspeccionó eso incrustado en el muro, parecía la entrada de algún dispositivo de memoria.
- ¿Una memoria?- murmuró. Intrigada por haber encontrado tal hallazgo y siendo tan inusual, buscó en su bolso y luego, conectó un pequeño aparato a aquel dispositivo que veía incrustado en el muro. Se aseguró de que no contuviera algún tipo de virus antes de abrir cualquier cosa y husmeó entre los archivos que contenía.
Para su sorpresa, había un par de carpetas, en una de ellas estaba la imagen de un conejo blanco y en la otra solo había una especie de bloc de notas con una leyenda: [La verdadera naturaleza del color aparece después de una boda de zorros, pronto llegarás al lugar en el que los sueños se vuelven pesadillas. Tu invitación está al final que también es el inicio]
- ¿Qué significa esto?- sintió un latido muy fuerte en su pecho y extrañamente en su cabeza.
No tardó mucho antes de hacer una llamada, no sabía si obtendría algo investigando tan extraño presagio, pero de su cabeza no podía apartarse el pensamiento de que podría haber algo de información valiosa en esas extrañas palabras. Una imagen fugaz de Kougami y Ginoza pasó por su mente — [Así que así se siente ¿no?] — Pensó para sus adentros, tratando de suprimir aquella sensación imborrable llamada "obsesión".
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25 de Agosto. Ministerio de Sanidad. Unidad 1.
Finalmente el departamento de sanidad tenía algo más de trabajo que no fuera solo lo relacionado con Kougami y Makishima. ¿O tal vez lo estaría? Siendo ellos dos, las posibilidades eran infinitas en opinión de Akane. Pero decidió por el momento despejar su mente con este nuevo caso. Sería bueno para todos, quizá les ayudaría a tener una visión renovada.
No pudo evitar recordar la primera alarma que hubo respecto a su nuevo caso:
- Ya llegué- anunció cuando llegó a la primer escena- Dame tu informe- solicitó observando a su alrededor y específicamente a un grupo de personas segregadas en un rectángulo custodiado por algunos drones.
- Superior- la llamó Mika- Finalmente llegó.
- ¿Qué significa todo esto, inspectora?- cuestionó con algo de severidad al ver a tantas personas.
- Compruébelo por usted misma, superior- le confrontó sin dejarse intimidar por la hostilidad de la mayor, después de todo, Sibyl estaba de su lado- Todos ellos son criminales en potencia.
- ¿Qué? ¿Cómo es eso…?- dejó su pregunta en el aire.
- Esto terminó siendo una especie de redada- confirmó Ginoza.
- Una muy extraña- secundó Yayoi acercándose.
- El resto de las personas, tienen un psycho pass elevado, sin embargo, no suficiente para arrestarlos- comentó Hinakawa también con una expresión confusa.
Para Akane, la explicación de Mika no fue suficiente, por lo que apuntó su dominadora a aquella multitud. Pero solo obtuvo cifras sobre cien que amenazaban con elevarse si continuaba apuntándoles con el arma.
- ¿Por qué?- hizo la misma pregunta que todos los presentes, en su momento.
- Como el número de personas es elevado, decidí momentáneamente que aguardaran aquí en lo que solicitaba un camión para custodiarlos. Pero definitivamente esto es sospechoso y para nada normal - dijo de inmediato.
- Ciertamente. ¿Ya revisaron el área?
- Sí, y continuamos haciéndolo, pero hasta el momento no hemos encontrado más- dijo confusa por la situación y molesta por no obtener resultados.
Sus recuerdos se cortaron por sus cavilaciones. El incidente se había repetido varias veces. Si no lo hubiese hecho, podría haber apostado ingenuamente a que sería un incidente aislado. Pero sabía que aunque lo deseara, no había forma de que algo como esto quedara como un asunto aislado, después de todo, era un suceso que había sacado de balance al sistema .Tan pronto como los ciudadanos fueron transportados al Ministerio de Sanidad, su psycho pass se mantuvo alto, probablemente por el estrés, pero pronto retornó a su valoración usual por debajo de cien.
Aunque parecieran falsas alarmas, era fácil de deducir en base a su reincidencia que no eran una simple casualidad, eso solo indicaba dos posibilidades: O había una falla en el sistema o bien, era un ataque. Y la primera, de momento sonaría imposible para la mayoría, hasta ella dudaba que fuese el caso, al menos en esta ocasión.
Incluso comenzaron a tener presión por parte de la prensa, pese a que fue un reportaje pequeño, no se pudo ocultar como hubiesen deseado. Después de todo, habían custodiado a un número considerable de civiles en varias zonas superpobladas, había sido repetidamente y los habían liberado a la brevedad por un juicio de Sibyl tan distinto a cuando estaban en aquella zona. Gracias a la reincidencia de la situación, las personas querían respuestas tanto como ellos.
Sabían que la situación podía salirse de control, ya que aunque estaba siendo censurado lo más posible en la televisión; los comentarios y reclamos en el internet no se hicieron esperar y en realidad eran inevitables. Prosiguieron a hacer lo que seguía en el protocolo: tratar de sacar patrones entre ambos lugares, situaciones y población. Sin embargo, no lograron obtener mucho más allá de lo obvio: lugares con un gran tráfico de gente, personas con un psycho pass de por sí, elevado, rondando los 80 puntos, de ahí en fuera, nada más sobresaliente. No era como en el caso de los especímenes de una escultura perturbarte en la calle o en el caso del ataque a aquella mujer por parte de uno de los hombres que obtuvieron los cascos creados por Makishima y sus secuaces. No había una razón aparente y las personas arrestadas no tenían relación alguna por lo que debía haber algo que no habían visto aun.
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28 de Agosto, 05: 00 am. Casa de Gunther, habitación de Makishima.
Abrió sus ojos ámbar y observó frente a sí a Kougami, ya estaba despierto y parecía estarlo viendo dormir o estar esperando a que despertara, o quizá, habían despertado al mismo tiempo. No importaba en realidad. El rostro ajeno era un poco diferente de hace días, puesto el moreno había dejado crecer su barba, con el objetivo de despistar aunque sea por poco tiempo al sistema. Con pereza se sentaron y se acercaron cada uno a la orilla de la cama para levantarse. Sus brazos se rozaron en el proceso, sin embargo, no mostraron enojo como la primera vez que estuvieron conviviendo juntos. Se estiraron y giraron algunas de sus articulaciones, escuchando algunos chasquidos correspondientes a sus cuerpos y extrañamente, ambos sonrieron ante la placentera sensación.
Permanecieron varios minutos así, sentados. Era una sensación extrañamente agradable, como la calma antes de la tormenta, el tipo de calma que te tiene alerta y que puede causar inquietud o temor, pero en el caso de ese par de hombres tan contrastantes en su físico, les guiaba a una extraña efervescencia. No estaban hablando porque no tenían muchas ganas de hacerlo, sus cerebros aun no terminaban de despertar, por lo que el silencio les resultaba muy cómodo.
Pero al mismo tiempo, ambos querían romper el hielo, sabían que serían sus últimos momentos de calma y a solas, el resto del tiempo sería para cumplir su objetivo. La tregua temporal llegaría a su fin pronto, pero en ese preciso momento les resultaba tan confortable y ajena, que aquellas palabras escritas por Yoshimoto eran las ideales para describir como se encontraban "Me extrañaba estar tan cerca de una persona que no fuera yo mismo".
Shougo se puso de pie con el objetivo de tomar una ducha. No le inhibía de ninguna manera la presencia de Kougami, ya no lo hacía si es que alguna vez lo había hecho. Se conocían tan bien el uno al otro y la compañía resultaba ya tan cómoda y provocativa que siguió como si nada. El moreno, cuyos ojos carnívoros no paraban de seguirlo desde el primer momento en que supo de su existencia, sabía que era cuestión de horas para lograr lo que tanto había deseado. Así pues, se puso de pie y se encaminó también al cuarto de baño, meditando sobre Makishima, sus objetivos y lo que eso significaba. No era idiota, ni lo idealizaba, sabía mejor que nadie que aquello por lo que Makishima luchaba con tanto ahínco, no era por "el bien social" simplemente eran los caprichos egoístas de un niño…Un capricho a gran escala y al cual, él estaba cediendo. Pero ¿qué capricho no era egoísta? Él mismo estaba siguiendo el suyo propio. Era perfectamente consciente y había analizado todo, quizá más de la cuenta. No era que estuviera siguiendo ciegamente a Makishima o que no distinguiera entre "el bien y el mal" como pudieran querer suponer personas, en su opinión, tan morales como Gino o Tsunemori. Es solo que por algún motivo, le parecía que esa era la mejor opción para él. Eso, y que una parte de sí mismo, sabía que estaba de acuerdo con el albino, incluso si no quería aceptarlo. Lo había dicho Freud, lo había dicho su maldita alucinación y probablemente también se lo dirían el profesor Saiga y Makishima mismo "El yo no puede huir de sí mismo". Lo más probable es que ese hombre tuviera razón y pensándolo desde ese punto de vista, el mundo no podía ser tan malo sin el sistema Sibyl. O al menos eso es lo que él creía, era más ingenuo creer que el mundo perfecto era alcanzable para la humanidad, no existe el mundo perfecto para los humanos, solo existe el mundo hecho perfectamente imperfecto por y para un solo ser humano. Luego de meditarlo un poco, su postura también le resultó pueril.
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28 de Agosto, 09: 00 am. Shibuya.
Comenzó la puesta en escena de todo. Rina había hecho un gran trabajo uniendo a más personas al proyecto, su nueva canción "Killing my dreams" había reclutado a más seguidores y reafirmó con su himno la lealtad de aquellos que se encontraban laborando ya a su favor. Los adeptos que habían logrado atrapar habían comenzado con la tarea de esparcir el químico en varios lugares. Eran pequeñas esferas semisólidas que podían tirarse donde fuera. No importaba dónde, ya que con el tiempo desaparecerían, se sublimarían y quedarían en el olvido. El primer lugar donde las colocaron fue en Akihabara, luego en Ikebukuro, después en Tokyo. Ahora, sería Shibuya, pero no sería todo lo que harían, sin importar lo que hubiese dicho el conejo y el gato, consideraba que sus seguidores y ella, eran lo suficientemente capaces de lograr algo más, no estaba muy segura del porqué pero, se sintió alentada a hacerlo.
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28 de Agosto, 09: 30 am. Casa de Gunther, comedor.
- ¿Por qué seleccionaste esos lugares primero, Shougo?- inquirió su castaño anfitrión al tiempo en que se sentaba con ellos a comer castañas- Supongo que no fue al azar.
- En efecto. Fueron seleccionadas ciertas zonas por una razón y debíamos probar el químico antes del día real. Sobre la manera en que elegí los lugares, es simplemente de pensar en algo ¿qué es lo que causa mayor estrés en las personas?
- Cosas molestas- contestó el castaño de manera simple.
- Otros seres humanos- le corrigió Kougami pelando una de las castañas y sacando una sonrisa en su contraparte como resultado de su comentario tan acertado- En general, los mayores factores estresantes son por cuestiones de territorio o espacio personal, tiempo, miedo o sensación de un peligro inminente, incertidumbre y ausencia de control de las situaciones.
- Ya veo. Y todo ello es causado por las interacciones humanas- resumió.
- Exactamente. Además, el ruido y el agotamiento por condiciones ambientales también generan una respuesta de estrés en el organismo.
- Entonces, pretendes llevar esos factores juntos y potenciarlos con aquella droga.
- Exacto. Para iniciar debíamos probar los efectos primero y por supuesto, de ser posible usar un distractor.
- …- Kougami no respondió, sabía que con "distractor" se refería a aquellos ingenuos que se habían acercado a ellos con esperanzas de liberación, pero estaba de acuerdo con el hecho de que ellos fueran capturados, después de todo, por lo que había visto, ellos sí planeaban un ataque sumamente peligroso, lo cual, podría involucra inevitablemente a civiles inocentes. Se reprendió mentalmente, ya que incluso si no quería involucrar civiles, eso era precisamente de lo que estaba siendo parte y que lo haría a sabiendas de lo mismo, con tal de cumplir con su objetivo. Comenzaba a dudar.
- Todo iniciará para nosotros dentro de poco- dijo observando a Kougami, quien le sostuvo la mirada. Ambos retándose mutuamente a no acobardarse.
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28 de Agosto. Ministerio de sanidad 01:00 pm.
Se encontraban concentrados meditando y discutiendo sobre ese algo que habían dejado pasar, habían estado investigando posibilidades, pero ninguna parecía llenar todos los huecos. Así que volvieron a discutir el "caso", después de todo, por el contrario de otras ocasiones, en realidad no tenían pistas, ni sospechosos, tan solo era una dramática subida de coeficientes criminales en variadas zonas, pero ninguno de ellos permanecía con un color tan nublado luego de ser arrestados, ni siquiera había una escena del crimen común, no había criminal, no había crimen, ni había muchas pistas. Ni siquiera era 100% seguro que tuvieran un caso en realidad.
- Pareciera más bien que es el efecto de una droga- dijo Ginoza.- Y ya que no son legales y las personas en la actualidad les temen, solo restan los psicotrópicos recetados por los psiquiatras.
- Aunque las drogas ilegales no han sido erradicadas totalmente- comentó Yayoi, pensando en los clubs clandestinos y algunos sitios no muy frecuentados por los ciudadanos "saludables".
- Algunas son fáciles de fabricar- dijo tímido el castaño.
- Pero ¿crees que las mismas personas que las usan, fueran a encontrarse exactamente en la misma zona y al mismo tiempo, solo por accidente?- esta vez fue Shion quien opinó.
- En eso tienes razón- dijo la morena.
- Por lo pronto, hay que revisar los registros farmacéuticos de los custodiados- solicitó Tsunemori muy pensativa.
- Ok, déjenmelo a mí- comentó la voluptuosa analista de datos, mientras recopilaba la información. Al cabo de unos pocos minutos, agregó- No hay coincidencia total. Solo una parte de ellos asistía a tratamiento, la otra parte no.
"Lo supuse" – pensó Akane, pero no dijo nada al respecto.
- Entonces hay que descartar las drogas- dijo la inspectora más joven.
- ¿Será algo en el agua?- meditó Ginoza- No, de ser así, hubiese sido afectada toda la población. Además, no todos los que estaban en esos distritos en ese momento, vivían ahí- se corrigió de inmediato.
- Makishima ya atacó una vez los campos de avena con el objetivo de así atacar al sistema y la población, fuera o no él ¿pudiera ser algo que tenga que ver con la industria alimenticia? No necesariamente los alimentos hechos con avena, sino otro tipo- dijo la morena.
- Lo dudo- repuso Tsunemori de inmediato. Era la que comprendía más la forma de pensar de Makishima y Kougami en el equipo, así que podía deducirlo con facilidad- Makishima es del tipo de criminal que trata de hacer ataques que no parezcan relacionados el uno con el otro. No suele atacar de la misma manera a menos que sea a través de la manipulación.
- Le recuerdo que no se ha determinado ni siquiera un posible sospechoso- comentó pensativo, no era mentira, ni siquiera se había aun considerado a ningún sospechoso, pero él era quien tenía mayores posibilidades.
- Pero tampoco podemos descartarlo- agregó Yayoi. Esto le causó pesar a Akane, puesto sabía en su interior que debía ser él, coincidía con algo que una vez mencionó Kougami, sobre golpear directamente en las bases del sistema.
- ¿Y Kougami?- se atrevió a preguntar Mika, llamando la atención de todos en la sala- Hasta donde sabemos, ambos estaban juntos la última vez que supimos de ellos. Pero desconocemos sí Makishima, él o ambos siguen con vida. Esto bien pudiera ser obra de él. Ustedes trabajaron más tiempo con Kougami ¿consideran que esto pudiera ser su posible Modus Operandi?
- No- fue Gino el primero en responder, su mirada era un poco distinta de la usual- Incluso si él quisiera derrocar el sistema, no creo que hiciera lo mismo que recién hizo Makishima. Él trataría de pensar en algo distinto, precisamente porque son parecidos y él odia eso- dijo con seguridad, aunque no pudo evitar pensar [Pero terminarían actuando igual de todos modos].
- ¿Y si los dos están trabajando en conjunto?- presionó de nueva cuenta la pecosa.
- Si así fuera, dudo que fueran por la vía alimenticia. No les serviría ni siquiera para confundirnos- rebatió Tsunemori
- Supongo que no encaja con su "estética"- dijo la rubia exhalando humo. La inspectora más joven comenzó a toser.
- Karanomori, ¿tiene que fumar aquí?
- Es para la concentración -comentó con una sonrisa frívola. En tanto, Gino hacía una mueca de fastidio.
- Kougami siempre decía eso cuando lo reprendía por ello- afirmó el más alto. Estos dos comentarios llamaron la atención de Akane, sin embargo, no hizo comentarios al respecto.
- Pero creo que es cierto- insistió la analista.
- ¡Ese no es el punto aquí! –dijo molesta- ¡No a todos nos gusta fumar, y el hecho de que tú lo hagas nos hace participes a todos de manera involuntaria!
De pronto, Hinakawa abrió sus ojos con sorpresa, se puso de pie y volteó a ver a su jefa, la más confiable del lugar, en su opinión.
- ¿Y si son drogas?
- Ya descartamos las drogas- rebatió al instante la inspectora más joven, agitando su mano para tratar de esparcir el humo lejos de ella.
- No hablo de las drogas farmacéuticas- dijo algo más tímido. Pese a que ella era más joven que él, lo intimidaba.
- Pero ya dijimos que es imposible que estuvieran todos juntos a menos que fueran a alguna reunión con un propósito y no salió nada en los interrogatorios- siguió rebatiendo. Akane alzó su mano en señal de que aguardara y dejara a Hinakawa continuar.
- A menos que no las hayan consumido voluntariamente- continuó alentado por el ademán y la sonrisa de la castaña- De ser así…- guardó silencio buscando algunos registros en la computadora y exponiéndolos- Si comparamos los registros de las lecturas que hicimos de las personas que no capturamos, con sus registros previos, demuestran que hay un aumento en ellos, por lo que es posible que todos hayan consumido la droga involuntariamente.
- Esa es una posibilidad- dijo complacida Tsunemori al escuchar su conjetura, entendiendo a donde se dirigía.
- ¡El problema está en el aire!- finalmente aterrizó su idea. Con esto inevitablemente llamó la atención de todos en la sala.
- ¿Cómo es posible que sea en el...- se detuvo un momento, para terminar la pregunta con un murmullo, entendió finalmente a qué se refería- …aire?
- No es tan imposible como parece- dijo desviando la mirada- Lo pensé justo ahora por lo que mencionó del humo- dijo moviendo un poco sus manos- Los fumadores pasivos no consumen las drogas contenidas en los cigarrillos voluntariamente, pero si hay alguien fumando a su lado, no pueden evitar respirar aquellas drogas.
- Entiendo- comentó Mika.
- Shinya tenía razón, sí que sirve para concentrarse- atinó a decir con cinismo la rubia, pero en breve continuó con un tono un poco más serio- Sin embargo, no hay rastro en ninguno de esos lugares de que se haya liberado algún tipo de gas.
- Entonces debería haber algún tipo de difusor- siguieron meditando bajo esa hipótesis, era lo mejor que tenían.
- ¿Pero con qué objetivo?
- Y en todo caso ¿Qué tipo de droga sería y quién pudiera estarla esparciendo?
- Disculpen, vuelvo en un momento- se excusó Akane y salió por unos minutos del lugar.
- Considerando a la prensa, quizá quieran ocasionar un linchamiento hacia nosotros- dijo Gino algo intranquilo.
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28 de Agosto. Casa de Gunther, sala. 1:00 pm.
Estaba observando por la ventana y pronto vio en el reflejo a Akane. Era extraño verla, estaba consciente de que era una alucinación, sin embargo, era extraño. Usualmente, su mente solo admitía a Makishima, aunque ya la había visto antes, era poco usual. Y más ahora que tenía algo de tiempo desde que sus alucinaciones habían disminuido y por temporadas cesado.
- ¿De verdad no hay una forma mejor, Kougami? ¿Vas a seguirlo así nada más? ¿Sin oponer resistencia? ¿Abandonando todo lo que eres?
Pensó detenidamente en esas preguntas y estaba consciente de que sí, había formas mejores y que en efecto, iba a seguirlo por ahora. Pero no se traicionaría a sí mismo, ni abandonaría lo que era. No seguir adelante era hacerlo y no estaba dispuesto.
- Las personas que reclutaron…es como si ustedes fueran el diablo y les estuvieran pidiendo un soborno para dejarles ir a ver el cielo.
- Ellos decidieron pagar sin dudar- murmuró.
- Pero ¿te parece que se lo hayan ganado? ¿Crees que ellos estén conscientes de la consecuencia? ¿De cómo el diablo puede engañar? O mejor aún ¿qué tal si en realidad no son el diablo y tampoco pudieran medir las consecuencias? Ustedes no son deidades Kougami. Solo son…somos seres humanos y como tales, está en nuestras propias manos movernos y hacernos felices a nosotros mismos….- hizo una pausa prolongada y bufó- Supongo que con esto es como si estuviera diciéndote "hazlo, ya que solo tú mismo puedes traer los resultados que quieres y el sistema no puede hacerlo por ti"- su sonrisa era amarga, y eso, no le gustaba a Kougami, sin embargo, tampoco le importaba lo suficiente- Pero, tal cual dijo él…"lo importante es mantenerse humano" ¿Qué es lo que a ti te vuelve humano, Kougami?- aquella proyección de la inspectora le sonrió tristemente, Kougami no respondió a ninguna de sus preguntas. Se había decidido y "ella" parecía haber entendido, puesto le dijo apacible- Espero que encuentres lo que estás buscando.
Pasó saliva y observó por un momento el teléfono. Después, se dirigió dónde Makishima, quien estaba jugando una partida de ajedrez contra sí mismo. Ahí detuvo la mirada por unos instantes, observando aquel semblante tupido de concentración. El moreno se acercó con parsimonia y movió una de las piezas mientras colocaba un cigarrillo en su boca.
- Es casi patético verte jugar sin compañero justo antes de que todo empiece- se excusó, tomando asiento frente a él. Makishima bufó inevitablemente ante las palabras mencionadas, tomó una pieza entre sus dedos y la movió con maestría por el tablero.
El ajedrez no era solo una manera de pasar el tiempo, divertirse o planear estrategias, era una forma de conocer más a fondo a su oponente y resolver algunas de su facetas más insospechadas, sin embargo, sabía que entre más veía de su oponente, sucedía lo mismo a la inversa, las palabras de Nietzsche tomaban más sentido ahora. Era como desnudarse psíquicamente el uno al otro, pero era algo que no le dirían a nadie, después de todo, dos podían mantener un secreto cuando uno de ellos estaba muerto y eso sería solo cuestión de tiempo.
Al cabo de varios minutos y un largo juego, terminaron en un empate, solo sus reyes quedaron en el tablero, el rey blanco contra el rey negro, eso era todo. Era como si estuvieran los dos, frente a frente, con sus almas y mentes expuestas, podían verse perfectamente y en efecto, eran polos opuestos.
Debido a que sabían que todo iniciaría dentro de poco, se pusieron de pie. Los dos estaban cerca el uno del otro, sin moverse. Kougami volvió a hacer esa mueca con los labios que le caracterizaba, por lo que Makishima no pudo evitar sentir algo de diversión. Llegó una idea suicida y divertida a su mente, así que trató con todas su fuerzas de reprimir una risa.
Con una expresión irreconocible para el azabache, se acercó más y depositó un beso en la mejilla de Kougami, quien con sorpresa y sin poder hacer algo para evitarlo, por la misma estupefacción y fugacidad del gesto, lo recibió. Mientras se alejaba, el albino mostró una sonrisa misteriosa. Toda la situación en sí misma parecía extraña y surrealista. Para Gunther, que había presenciado ese gesto, lo había interpretado erróneamente como una "felicitación" por parte del copo de nieve para su contraparte.
Sin embargo, antes de que pudiera retirarse por completo de su alcance, como en una especie de reflejo o inercia al sentir a su enemigo demasiado cerca, el azabache le sujetó del antebrazo y lo mantuvo próximo a sí mismo. Sus rostros colindaban tan cerca, que sus mejillas se acariciaron cuando Makishima giró con suavidad su rostro, el de Kougami lo hizo también, de forma en que los labios de ambos hombres se rozaron por un momento con los ajenos. Mientras la veloz caricia se daba, ninguno estuvo muy seguro si alguno de los dos hizo o no la presión necesaria como para llamar a eso "beso".
Francamente, Kougami no estaba seguro si era una alucinación o la realidad, pero incluso si hubiese sido un "beso" estaba seguro de algo: No era un gesto de amor o despedida, ni un juramento que deseara o asegurara la muerte ajena. Más bien, era la muerte misma de los dos, aunque aún no llegaba una muerte física, era otro tipo de muerte. Era la muerte de su yo actual. El de ambos.
Al cabo de poco tiempo, se separaron y se observaron fijamente a los ojos, como tratando de discernir lo que acababa de suceder y lo que sucedería después. Para ese par, era seguro que al menos uno de ellos moriría por mano del otro. Cada uno apostaba por su propia vida, pero no estaban ciertos aun de quién realmente sería el que desaparecería del mundo.
- Es hora- fue la única oración que dijeron al unísono antes de salir, restándole importancia a lo que recién había sucedido.
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28 de Agosto. Ministerio de sanidad 01:20 pm
Se encontraba frente a la máquina expendedora, había algunas con botanas, otras con comida, otras con bebidas y algunas más con otro tipo de cosas, entre ellas, cigarros. Observó su reflejo en el cristal de la máquina y antes de pensárselo depositó algunas monedas y marcó la clave para lo que quería. Con algo de pesadez, tomó la primera cajetilla de cigarros que había comprado en su vida para sí misma. Poco después, la guardó en su ropa y volteó por un momento a su izquierda, ahí, vio a Aoyanagi sumamente concentrada, por lo que se dirigió hacia donde estaba ella.
- Tu mente está en otra parte, Aoyanagi- le comentó sentándose unos momentos. Lo cierto era que su mente estaba igual, pero necesitaba despejarse un poco y hablar con alguien más, podría ayudar.
- ¿Tsunemori?- sonrió ligeramente- Sí, algo. He estado siguiendo pista de algo extraño que noté.
- ¿Algo extraño? ¿cómo qué?- la curiosidad le invadió.
- Son solo una especie de acertijos, logré resolver dos de ellos y estuve investigando, parece ser que está a punto de suceder algo grande en la ciudad, más aun con esas falsas alarmas, pero no puedo evitar pensar que está relacionado eso y lo que estoy investigando.
- ¿Qué tipo de acertijos son?
- A grandes rasgos, son indicadores de lugares y fechas, sin embargo, las fechas obviamente ya pasaron y no han habido más hasta donde he logrado averiguar. Los mensajes eran tan extraños.
- ¿Me los mostrarías?- inquirió interesada. Risa hizo algunos movimientos en su computadora portátil y se los mostró.
- Una tarjeta de un conejo blanco y el acertijo "La verdadera naturaleza del color aparece después de una boda de zorros, pronto llegarás al lugar en el que los sueños se vuelven pesadillas. Tu invitación está al final que también es el inicio." Un as de espadas y el otro acertijo "La siguiente luna marcara la misma fecha que aquel singular concierto de flauta que despojó a Hamelin de la plaga. El conejo sabe la respuesta"
- ¿"La verdadera naturaleza del color"? [Y un conejo blanco]- algo en el interior de Akane eclosionó, el mensaje era de Makishima. Tenía que serlo.
- Creo que se refiere a la clasificación de colores del sistema Sibyl o al sistema mismo. Después de tantas falsas alarmas, es la impresión que me dio.
- ¿Cuál fue la respuesta para el primer acertijo? ¿A qué se refiere con una boda de zorros?
- Tardé una semana en resolverlo, pero leyendo sobre antiguas leyendas de folclore, logré deducir que se trataba de un punto en el puente arcoíris. Ahí fue donde encontré el as de espadas y el siguiente acertijo, sin embargo, no logré conseguir mucha información, la fecha que logré resolver, pasó hace tiempo y en el lugar que creí pudo haber sido, no encontré muchas pistas respecto al objetivo, sin embargo, por mi cabeza sigue dando vueltas la misma idea. Además, observé a dos personas extrañas que fue por quienes inició todo mi interés, sin embargo, en sus chequeos anuales, aunque presentan un color nublado, siguen siendo ciudadanos aceptados por el sistema. Quizá… -La conversación fue interrumpida por el sonido del brazalete de Akane.
- Disculpa un momento- se excusó la menor, ya que le había llegado un llamado.
- Parece que el nivel de estrés del área en la zona de Shibuya ha aumentado- Escuchó la inconfundible voz de Shion avisarle.
- ¿Shibuya? – lo meditó algunos momentos- Iré enseguida- dijo dispuesta. Estaba por irse, pero se detuvo un instante, aun quería hacerle algunas preguntas a Risa.
- Iremos con ustedes- anunció la detective más experimentada. Ambas mujeres se dirigieron a paso veloz al estacionamiento. Las dos tenían sus propias hipótesis y si estaban en lo correcto, todo se conectaría.
Muchas gracias!
Las citas:
"Me extrañaba estar tan cerca de una persona que no fuera yo mismo" by Banana Yoshimoto
"El yo no puede huir de sí mismo" by Sigmund Freud
Respuesta a Serafina: Muchas gracias por continuar leyendo mi historia XD ciertamente, algunas cosas fueron como siempre, en la mente de Kou, pero pues eso dice mucho, no crees? jeje. Espero continues leyendo hasta el final, que ya está todo posteado! Muchas gracias de nuevo!
