Chapter 26: Cuando el león y la serpiente se unen.
Suspiro mirando su reloj; las doce y media. James se levanto del suelo, donde se encontraba, y se acerco hasta el, mientras se bajaba de la mesa. Con una sonrisa, le rodeo la cintura con su brazo, y dejo el trapo sucio en la superficie de madera, dando por concluido el castigo de ese dia.
- Vamonos, Severus. Ya es bastante por hoy.
Le beso mientras salian. James cerro la puerta tras de si, y sonrio acercando el cuerpo de Severus al suyo. Acorto la distancia entre sus bocas, y volvió a besarle con fuerza e intensidad, mientras le pegaba a la pared, sujetándole por las caderas posesivamente. Sin embargo, un carraspeo detrás suyo les saco a ambos de su extasis; Sirius Black había hecho su grandiosa aparición.
- Hola, James.- rápidamente levanto su varita y le congelo, sacándolo del combate con una sonrisa en los labios. Miro detrás del muchacho, apartando sin cuidado a Potter de en medio, y encontró a aquel al que venia buscando.- Hola, Quejicus. Cuanto tiempo sin vernos.
Con una agilidad sorprendente, los brazos de Black se posaron a ambos lados de su cabeza, mientras su cuerpo le aplastaba casi literalmente contra la pared. Severus no vio caso en negar lo evidente; tenia miedo de que volviera a pasar lo del dia anterior. Se estremeció, cuando noto su aliento demasiado cerca de su rostro, golpeándole como abrasadoras olas de calor.
- Mira, se que quizás esto es demasiado dificil de entender debajo de toda esa capa de grasa que tiene tu pelo, pero…- la voz de Black se perdió en el aire, mientras Severus se revolvía ciertamente incomodo en su sitio.- Para hacértelo fácil, te lo dire claro: Alejate de James.- los ojos negros de Snape se posaron en los labios carnosos de Sirius, observando su extrema gesticulación, y se empezó a sentir enfadado.- O si no… Seguiremos charlando.
La ira fluyo por sus venas sin ningún obstáculo que se opusiera, y, entornando los ojos, empujo a Black hacia atrás, antes de golpearle con el codo en la nariz. Snape golpeo también su mano derecha, haciéndole soltar la varita, que cayó cerca de James, y huyo tras una ultima mirada a este ultimo.
Mirando hacia atrás, observo como Black agarraba su rostro, antes de comenzar a correr hacia el como un toro embravecido, sin su varita. No se detuvo a pensar en lo que pasaría con James; el ya le había dado su oportunidad, solo quedaba su voluntad de cogerla o desperdiciarla.
Doblo la esquina, en dirección al despacho de Filch, mientras James comenzaba a moverse, girando su rostro hacia el. Pero, como mal deportista que era, fue rápidamente alcanzado por Black. Ya se lo esperaba, que mas decir. La garra del gryffindor apreso su ropa por la espalda, y antes de que pudiera hacer fuerza, tiro hacia atrás, tumbándole en el suelo con una exhalación.
Su cuerpo choco con fuerza contra el duro suelo de piedra, y el aire se escapo de sus pulmones con pasmosa velocidad, mientras su mirada se tornaba borrosa por el golpe en la cabeza. Parpadeo varias veces, escuchando el rápido bombear de su corazón en sus oídos, a la par que el rostro nublado de Black se acercaba al suyo, con su cuerpo encima de el.
- Dime, Quejicus… ¿De verdad pensabas que podias escapar de mi?- sus palabras sonaron distorsionadas, antes de que sus ojos se cerraran.
- ¿Severus? ¿Sev?- la voz de James sonaba en sus oídos, retumbando extrañamente. El aludido abrió los ojos con lentitud, observando los objetos borrosos a su alrededor. Parpadeo un par de veces, hasta que todo a su alrededor se hizo nítido.- ¿Estas bien?
Snape asintió varias veces con la cabeza, mudo. Miro a su alrededor; estaban en un aula de Pociones, recostado contra la pared. Trago saliva; ¿Se había desmayado? Movio sus manos con lentitud; se sentía exhausto, con todo su cuerpo dormido.
- ¿Qué ha pasado?- James, acuclillado frente a el, sonrio con ternura, antes de besarle intensamente. Abrio los labios finos y palidos, buscando mas contacto, antes de esperar la respuesta del buscador:
- Te has desmayado. El golpe en la cabeza fue duro.
- ¿Hace cuanto…?
- Cinco minutos escasos. Pensaba llevarte a la enfermería.
- ¿Y Black?
- Consegui pararle a tiempo de que te hiciera mas daño, y al final, se fue.- Severus compuso una cara de preocupación, y, sonriente, James le beso nuevamente, antes de decirle.- No te preocupes, Sev. Todo saldrá bien.
