Capítulo 25
"Un Destino Peor Que La Muerte"
- ¿Qué dijiste Twilight?
- Tres años princesa, usted desapareció por tres años.
Celestia se quedó sin habla por un instante, su viaje al Viejo Mundo que solo le había tomado poco menos de un día, le había costado tres años de vida en Equestria, tres años en los que ella no lideró a su pueblo en la guerra que se estaba librando. Tres largos e irrecuperables años desperdiciados.
- Vayamos a la sala del Trono princesa, tenemos a alguien que desea hablar con usted.
Celestia siguió a Twilight hacia el castillo, seguida de Kroq-Gar, Nakai e Itlak-Zin.
- ¡Dije Celestia! ¡Ustedes se quedarán con el resto de tropas afuera!
Kroq-Gar rugió de manera furiosa, pero Twilight no retrocedió, solo los miraba con desprecio a los tres seres reptilianos que tenía en frente de ella.
- ¡Twilight! ¿Qué te ocurre?
- Ellos no van a entrar, no confío en esas cosas.
- Esas "cosas" - Le recalcó Celestia a su alumna con un tono de voz muy agresivo - Vinieron a ayudarnos a librar esta guerra, dejaron atrás todo lo que conocían para venir aquí. Así que escúchame bien Twilight Sparke, a partir de ahora los tratarás con el debido respeto que se merecen o serás castigada.
- Pero son bestias...
Furiosa, Celestia lanzó rayos dorados con su cuerno y miró a su pupila quién se había encogido debido a la impresión de ver a su mentora tan enojada.
- ¡Discúlpate!
- ¡¿Qué?!
- ¡Ahora!
Tragándose su orgullo, Twilight se acercó a Kroq-Gar y le extendió su casco izquierdo mientras decía "lo lamento", Kroq-Gar le estrechó el casco con su garra, pero el apretón a penas duró un par de segundos.
- Ahora vayamos al castillo.
Twilight se adelantó, detrás de ella iban Celestia y sus acompañantes.
- No sé que le pasa, jamás la había visto actuar de esa forma.
- No debe preocuparse, siempre hemos sido objeto de odio entre la mayor parte de las razas, es una costumbre.
Mientras seguían caminando, Celestia se daba cuenta de lo mucho que había cambiado la capital, por todas partes, había almenas y torres de vigilancia, armadas con balistas, catapultas y cañones, todos apuntando a las afueras. Las calles estaban llenas de refugiados que formaban enormes filas en algunos edificios para recibir tanto atención médica como un plato de comida, ya no había parques, teatros o cualquier área de recreación, ahora eran campamentos para los cientos de ponis que llegaban desde todas partes del reino. Al llegar al muro interior, una enorme puerta de hierro se abrió y Celestia vió que el área rica de la ciudad, ahora era una comunidad cien por ciento militar.
Varias de las casas que antaño albergaron a ponis ricos, ahora eran barracas a rebosar de soldados, otras eran hospitales improvisados de campaña, cocinas para alimentar a las tropas y bastantes fraguas y talleres, desde dónde salían armas, armaduras y máquinas de asedio. Algunas de las pocas áreas libres eran usadas como campos de entrenamiento. Tras atravesar este distrito, llegaron al palacio, custodiado por varios soldados de la Guardia del Crepúsculo quiénes abrieron la reja de hierro y los dejaron entrar, aunque miraban ceñudos a Kroq-Gar y sus camaradas.
El interior del castillo seguía casi igual, pero había más vitrales de lo que Celestia recordaba y todos eran sobre la guerra, se podía ver en uno el inicio de la invasión en Trottingham, en otro se veían grifos luchando contra los Hombres Rata en Griffinstone, el siguiente representaba a Starlight y a los defensores de Ponyville logrando derrotar a los invasores en la primera victoria de la guerra, después se mostraba a Celestia llorando sobre su hermana mientras los Skavens las rodeaban, recordando la aplastante derrota en el Bosque Everfree, el resto de vitrales se remontaban a los tres años en los que Celestia estuvo ausente y uno en especial se destacaba, ya que mostraba a Flurry Heart con una espada mientras decapitaba a un Señor de la Guerra.
- Ese fue el momento en que ganó su cutie mark, un Skaven atravesado por dos espadas. - Le dijo Twilight rompiendo el silencio.
- ¿Cuándo pasó?
- Hace tres meses, ella y su escolta vinieron para entregar unos suministros, pero los Skaven los interceptaron, ella fue la única que sobrevivió. Síganme.
Twilight los llevó hasta la sala del trono y ahí estaba al parecer el único sitio del castillo que no había cambiado, a excepción quizá de que ahora había un tercer trono, el de Twilight y un enorme mapa mágico en el medio de la habitación, idéntico al que estaba en el castillo de Ponyville.
- ¿Esto es?
- Correcto, hice un hechizo para transportarlo desde Ponyville hasta acá. Nos ha sido de mucha ayuda.
- De acuerdo, necesitaré que me pongas al día con la situación por favor.
Twilight cargó su cuerno y activó el mapa que reveló mucho más terreno del que antaño cubría, pero una vez que el mapa reveló el territorio, una mancha verdosa empezó a expanderse hasta cubrir casi la mitad del mapa. el resto de áreas se mantuvieron de un color blanco perla.
- La mancha verde representa el territorio que controlan los Skavens, el blanco es nuestro.
Antes de irse, los Skavens habían conquistado una cuarta parte de Equestria y en tres años, lo habían duplicado, varias de las ciudades importantes aún resistían como Ponyhattan, Vanhoover y Yeguadelfia aún resistían, pero varias más habían caído como Corcel York. La Tierra de los Dragones parecía que aún no era víctima de ataques, pero no podía decirse lo mismo del Imperio de Cristal o Yakyakiztán, que compartían frontera con parte del territorio conquistado y por ende, debían de estar librando una guerra abierta.
- ¿Cómo pasó todo esto?
- Hubo cierto periodo de calma tras la batalla en el bosque, nos dio tiempo de evacuar algunos pueblos que ya no podíamos defender, reforzar nuestras defensas y reabastecer el ejército, pero solo duró un par de semanas, después lanzaron un ataque subterráneo sobre varias de nuestras ciudades. La ofensiva duró más de año y medio, dirigimos ejércitos enteros con la intención de liberar ciudades bajo asedio o reconquistar las que perdíamos. Pero muy pronto empezamos a tener escasez de voluntarios. Ember ya no podía ayudarnos, había sufrido bastantes pérdidas al defender Ponyhattan de un ataque masivo, los búfalos se retiraron a Yakyakiztán para defenderlo y el Imperio de Cristal dejó de enviar tropas al campo de batalla. Parecía ser el fin de nuestra resistencia, pero reunimos otro ejército y nos dirigimos Yeguadelfia, que estaba a punto de ser asediada por décima vez. Ya ahí, fuimos atacados por un ejército cien veces más grande que cualquier otro, el asedio duró una semana, pero cuándo estábamos por ser vencidos, un ejército desconocido que iba a bordo de dirigibles, nos ayudó.
- ¿Quiénes?
- Mucho gusto, princesa Celestia. - Respondió una voz a sus espaldas.
Celestia se dio la vuelta y pudo ver a una unicornio de color morado frente a ella, llevaba una armadura negra, muy distinta a las que usan sus tropas, tenía una imponente cicatriz en su ojo izquierdo y su cuerno estaba partido en dos.
- Me llamo Tempest Shadow y estoy ante usted como consejera militar de parte del Rey Tormenta.
Celestia jamás había escuchado del Rey Tormenta, pero si este monarca había decidido desplegar tropas que han estado ayudando a Equestria a sobrevivir, debía de ser un valioso aliado. Celestia estrechó cordialmente el casco de Tempest pero Kroq-Gar, mantenía la guardia en alto, su instinto le decía que esa unicornio no era confiable. Y mientras el Viejaestirpe decidía si confiar o no en ella, Tempest miró a los tres guerreros y se acercó a ellos.
- ¡Impresionante! ¿Quiénes son?
- Yo Kroq-Gar, Último Defensor de Xhótl.
- Nakai. - Le contestó el Króxigor.
- Yo Itlak-Zin, soy guardia personal de princesa blanca.
- Jamás en mi vida, había visto tales criaturas, dirigí los ejércitos del Rey Tormenta en innumerables guerras y jamás había visto algo parecido.
- No son de esta tierra, provienen de otro mundo. - Le respondió Celestia - Vienen a ofrecernos ayuda para pelear contra el enemigo.
- Bueno, espero ansiosa por ver de lo que son capaces de hacer.
- Y estoy segura de que lo harán. Por favor retomemos este asunto. - Les interrumpió Twilight de mala gana.
Celestia y sus aliados volvieron a fijarse en el mapa, pero esta vez Tempest fue quién habló.
- Como la princesa Twilight ya le había informado, mis tropas y yo llegamos a tiempo para levantar el asedio sobre Yeguadelfia, era obvio que no se lo esperaban, destruimos a casi todos los hostiles, pero mientras cazábamos a los sobrevivientes, nos atacó un nuevo enemigo.
- ¿Quién fue? ¿Perros Diamante? ¿Rebeldes?
- No sé como describirlos, pero tenemos prisioneros. ¡Trae a uno! - Le ordenó Twilight a uno de los Guardias, al recibir la orden, dejó su lanza en el suelo y tomó un bastón que tenía una cuerda a modo de horca en un extremo y con ella bajó a las mazmorras.
- Twilight, ¿dónde están tus amigas?
Fue como si de repente, el ambiente se pusiera tenso y lúgubre, Twilight no contestó al principio, tardo un par de segundos en canalizar la pregunta de su maestra, pero tomando aire, Twilight le pidió que la siguiera y le dijo a Tempest y a los guerreros de Lustria que esperaran en la sala del trono.
Celestia acompañó a su pupila por algunos pasillos y se detuvieron frente a una enorme puerta de madera que tenía grabadas dos palabras "In Memorian".
- ¿Twilighrt? ¿Que ocurre?
Ella no le contestó, sólo se acercó a la puerta y la tocó con su cuerno, esta se abrió y la cámara resultó ser en realidad un mausoleo.
Evidentemente le habían puesto un hechizo a esa habitación para agrandarla, ya que había más de cincuenta féretros hechos de mármol y sobre las tapas estaban las imágenes labradas de los fallecidos, Celestia entró lentamente a la habitación y comenzó a observar las tumbas, todas tenían una placa donde estaba el nombre del fallecido y la fecha de su deceso.
Celestia leyó las inscripciones de cada una de las lápidas, todas sin excepción mostraban los nombres de importantes miembros del ejército o familiares de estos y entonces leyó una que contestó su pregunta:
"Aquí yace Fluttershy"
24 de Marzo del 1028 D.N.M
- Falleció durante el intento de retomar Trottingham, sacrificó su vida para proteger a los heridos que atendía, encontramos su cadáver flotando en un lago cercano, tres días después, Rarity está con su regimiento en Canterlot y Starlight está con Pinkie y Applejack en el Imperio de Cristal.
- Lo lamento Twilight. ¿Qué pasó con Rainbow Dash? ¿Está bien?
- Defina "bien", su majestad - Le respondió una voz a sus espaldas.
Al voltearse vio la silueta de un pegaso y Celestia no tardó en reconocerla, era Rainbow Dash.
- ¡Capitana, sobrevivió!
- Sí, pero no mi escuadrón, así como miles de prisioneros en esa madriguera.
Rainbow se acercó cojeando hasta ellas y al verla, a Celestia sintió una punzada de dolor en su mente, Rainbow estaba totalmente cambiada, tenía evidentes marcas de tortura tales como latigazos, cortadas y quemaduras en todo su cuerpo, pero lo peor era que en presentaba una deformación en su boca, desde dónde se veían filosos colmillos, por lo que ella llevaba un bozal, era consecuencia de haber estado expuesta por tanto tiempo a los efectos de la Piedra Bruja.
- ¿Qué le sucedió?
- Estuve presa dentro de ese asqueroso lugar por todo un año, me sometían a dolorosos experimentos a diario con la intención de extraerme la magia del Elemento de la Lealtad, lo mismo se lo hicieron a Fluttershy. Ella no resistió, al igual que esa maldita de Lightning Dust.
Rainbow dedicó una leve reverencia a la princesa y dejó una ramo de flores en la tumba de su amiga, después hizo lo mismo en otras tres para después retirarse. Celestia revisó las otras tumbas y comprobó que pertenecían a los padres de Rainbow, la tercera tumba era de la Coronel Spitfire, al parecer, había muerto poco después de la derrota en el Bosque Everfree.
- Está muy traumada, escapó gracias a que organizó una revuelta de esclavos, ella y dos mil ponis lograron huir. Pero la muerte de sus padres la desestabilizó de manera emocional.
- Creía que las ciudades de los Pegasos eran inalcanzables.
- Ya no quedan ciudades flotantes princesa.
- ¡¿Cómo?!
- Lightning Dust reveló la debilidad de las ciudades flotantes a los Skaven en una de sus sesiones de tortura, durante la ofensiva que ellos llevaron a cabo, derribaron todas y cada una de ellas. Sólo quedan Las Pegasus y Hawkroge.
En ese instante un rugido atronador rompió la atmósfera de tranquilidad, temiendo lo peor, Celestia se teletransportó hasta la sala del trono con Twilight y vio como una docena de Guardias Reales trataban de contener a Nakái, tres más lo hacían con Kroq-Gar y Tempest sujetaba al Eslizón.
- ¡¿Que pasa aquí?!
- ¡No lo sé su Alteza! ¡Sólo vieron al prisionero y enloquecieron! - Dijo uno de los guardias que estaba sobre la cabeza del Króxigor tratando de taparle los ojos.
Celestia les lanzó un hechizo que los tranquilizó de inmediato, pero parecía que luchaban para revertir el efecto de éste.
- ¿Que les sucede?
- ¡Ser del Caos! ¡Los odiamos!
Celestia le dirigió una mirada al prisionero y en definitiva, era la criatura más repugnante que había visto. Caminaba erguido con unas patas de carnero, su torso y brazos eran humanos a excepción de que tenían bastante pelo pero su rostro era horripilante, parecía una mezcla de cabeza de chivo con un rostro de hombre y de la cabeza le salían cuernos de carnero. Era sin duda, una creación de la Energía Corrupta del Reino del Caos.
- Lo capturaron hace dos días, tras arrasar un campamento de refugiados cercano a Yeguadelfia. - Le dijo Twilight a Celestia, con una voz llena de rabia y fulminando a la bestia con su mirada.
La bestia solo se reía maliciosamente de las palabras de Twilight, era como si haberle recordado esa atrocidad lo hiciera feliz y su sonrisa era tétrica, ya que su boca estaba llena de deformes dientes amarillos. Celestia podía comprender entonces por que Twilight había tratado tan mal a sus aliados, simplemente les recordaba a esas bestias que nadie sabía de dónde provenían y que rayos hacían en Equestria.
- ¿Hace cuánto comenzó esto? - Le preguntó Celestia a Twilight.
- A los pocos días después de la derrota, nos empezaron a llegar reportes de varias aldeas que aseguraban ver bestias extrañas que acechaban los caminos y bosques cercanos, después no recibíamos más reportes, enviamos exploradores a traer noticias, cuándo volvían, decían que las aldeas estaban arrasadas y las poblaciones masacradas. Creíamos que los Skaven estaban detrás de esto, pero cuándo hallamos una fosa llena de cadáveres de Hombres Rata, supimos que teníamos un nuevo enemigo.
La bestia se mofaba de ella y parecía que estaba hablando, pero solo hacía sonidos intangibles con su boca, parecían bufidos, chasqueos y rugidos, pero después empezó hablar unas pocas palabras que todos pudieron entender.
- Ustedes, patéticos. Pronto ellos llegar y comeremos su carne. Quemaremos todo y serán regalo a los Dioses.
Finalmente, Nakai se liberó y de un solo mordisco, se tragó a la bestia, bajo la horrorizada mirada de los presentes.
Celestia fue la primera en recuperarse de la conmoción al hacerlo, ordenó a uno de los guardias en limpiar el desastre (Un charco de sangre y extremidades amputadas), después se acercó a Twilight y le hizo una pregunta.
- Twilight ¿Dónde está Luna?
Pero Twilight esta vez no habló, se quedó blanca como la cera.
- Princesa, ella...
- ¿Que pasa Twilight? - Su voz empezó a mostrar miedo.
- Ella, despertó poco después de que usted desapareciera, pero su herida le hizo algo.
- ¿Algo? ¿De que hablas?
- Luna ya no es ella.
Celestia no lo pensó dos veces y subió a toda prisa las escaleras, hacia las cámaras de su hermana, a su vez ignoraba los gritos de sus Guardias, Tempest y Twilight de que se detuviera. Al estar ya en la cima de la torre, se dispuso a abrir la puerta de la habitación, pero estaba reforzada con hierro y hechizos, rápidamente deshizo la magia y se disponía a abrirla, cuando Tempest la embistió y la sujetó contra el muro.
- ¡Déjame!
- ¡No lo haga! ¡Hará que la maten!
- ¡No!
- ¡Alto! - Twilight separó a ambas ponis con su magia y al tenerlas separadas, deshizo la magia, pero Celestia esta vez no se acercó a la puerta, la abrió con su magia,
Fue rápido, la puerta se abrió de un golpe brutal y de ella emergió una masa de carne que no tenía forma conocida, tenía tres patas, una de águila, una de poni y otra de araña, su cuerpo era una masa hinchada, se le veía la carne y los huesos, en su espalda, se agitaban de forma grotesca una docena de tentáculos, algunos provistos de ventosas, el resto de ellos acababan en una punta afilada. Poseía dos "brazos" si se les podía llamar así, el derecho era parecido a una pinza enorme de cangrejo y el izquierdo acababa en una bola de huesos llena de pinchos, pero lo más repugnante era su rostro.
Era circular, cubierta de una piel cetrina y negra, su hocico se abría como si fuese una flor, llena de diminutos dientes pequeños y afilados, la lengua era un cuerno negro que salía disparada cada vez que la boca se abría, solo poseía un único ojo de un hermoso tono verde agua. Era inconfundible para Celestia.
Al quedar libre de su presión, la bestia se abalanzó sobre un aturdido Guardia que fue derribado por el golpe de la puerta, lo agarró con su imponente pinza y lo acercó a su boca abierta, la que se cerró en torno a su rostro, mientras el Guardia pataleaba, en un inútil intento de liberarse. Asustada, Tempest le lanzó un rayo a la criatura, pero no le hizo daño se volteó y soltó el cadáver del guardia, cuyo rostro había quedado casi devorada en su totalidad. Pero entonces Celestia, creó un campo de fuerza que rodeó a la criatura y esta se puso a golpearlo como loca, desesperada por saciar su sed de sangre y matanza.
Celestia veía a la bestia con ojos llorosos, se acercó lentamente a la burbuja y puso su casco izquierdo en ella, mientras la criatura la seguía atacando, desesperada por atacarla.
- ¿Luna?
La bestia miró hacia abajo y dejó de atacar el escudo. Su único ojo se fijaba en la alicornio que tenía bajo ella y entonces levantó una de sus mutadas extremidades poniéndola en torno al casco de la princesa y entonces, su único ojo derramó una lágrima.
La herida de Luna, había sembrado la semilla de la Corrupción en ella y la había transformado en una de las creaciones más viles y asquerosas dentro de los ejércitos de los Dioses Oscuros. Luna se había convertido en un Engendro del Caos, era un destino peor que la muerte.
Nota: La abreviatura D.N.M, quiere decir "Después de Nightmare Moon", sin más que decir un saludo.
