Habían pasado unas semanas desde que el doctor Brennan había regresado a Norteamérica y en ese lapso de tiempo habían pasado muchas cosas.
Sendoh había acordado viajar con Saori y su familia a Los Ángeles para pasar la Navidad allí. Su padre le pagaría el pasaje ida y vuelta y no seria un problema el idioma ya que Akira hablaba perfectamente el inglés. Llegarían a la ciudad unos días antes, el veinte de diciembre, para que una de las tías de Saori pudiera mostrarle la ciudad y la Universidad UCLA. Y se quedarían hasta principios de enero.
Sin embargo lo que el joven no decía y no demostraba era su inseguridad, el miedo y la ansiedad que sentía por ese nuevo país, por esas nuevas costumbres.
Estados Unidos no era Japón, la universidad no era la preparatoria. Además tenia que admitirlo se sentía inseguro ante la familia de Saori. Todos esos pensamientos lo abordaron mientras hacia las maletas para tomar el avión.
En ese instante su padre entro a su habitación.
-¿Estas listo Akira? –dijo su padre sacándolo de sus pensamientos. –Te llevare al aeropuerto allí estarán Kouji y su familia esperándote.
-Si, lo se. –respondió pensativo.
-¿Nervioso? –pregunto con una sonrisa amable su padre.
-Un poco. ¿Cómo es la vida allá? –le pregunto a su padre.
-No es tan distinta a lo que es aquí. Solo tienes que acostumbrarte a ellos y a sus costumbres. No es difícil. –le respondió su padre con una sonrisa.
-De todas formas no estaré mucho tiempo. Es solo para poder acostumbrarme. –sonrío el joven.
Su padre le correspondió la sonrisa y Akira salio de su habitación y se despidió de su familia. Bueno de su madre porque su hermana no estaba.
-Cuídate mucho Akira. –le dijo su madre mientras le dejaba un tierno beso en la mejilla.
-Si, no te preocupes mamá. Hasta pronto. –la abrazo Akira.
Se subió al auto de su padre y este condujo hasta el aeropuerto. En el camino el señor Sendoh aconsejo a su hijo.
-No tienes de que preocuparte la familia de Saori es una familia muy calida y acogedora. Sus abuelos son muy amables al igual que sus tías. Al menos así lo fueron conmigo. –comento al mismo tiempo que miraba el camino.
-Si, lo se. Saori y su madre dijeron lo mismo. ¿Cuánto tiempo hace que no los ves? –pregunto curioso Akira.
-Y… hacen más de veinte años. Ten en cuenta que las hermanas menores de Rose eran unas niñas una tenia trece años y la otra tres. –sonrío divertido.
-Hace mucho papá. –lo miro asombrado su hijo.
-Si pero no creo que hayan cambiado. Son personas muy amables. Las que si creo que cambiaron son las hermanas menores de Rose. –dijo con una sonrisa divertida.
Su hijo soltó una carcajada y asintió.
-Seguro, según se una treinta y cinco años y la otra veinticinco años. –opino Akira.
-Imagino que si las veo no las reconozco. –soltó una carcajada su padre. –Bueno hemos llegado. Mucha suerte hijo. –sonrío gentilmente el señor Sendoh.
-Gracias, hasta la vuelta papá. –lo saludo Akira y salio del auto.
Entro al aeropuerto y allí vio a Saori que lo esperaba junto a su familia.
-¡Akira! –lo abrazo con cariño Saori.
-¿Qué tal? –la saludo nervioso al ver la mirada furtiva del padre de la joven.
-Que bueno que vienes con nosotros Akira, te encantara Los Ángeles. –opino la madre de Saori.
-Si, es genial y nuestros primos son muy divertidos. –opino el hermanito de Saori.
-Ya veo. –sonrío el joven.
En ese momento se anuncio el vuelo que tomarían y los cinco se dirigieron a abordarlo.
Saori y Akira se sentaron juntos en el avión mientras que la madre de Saori se sentó junto a su hijo y el señor Anzai se sentó junto a un desconocido. Durante las horas de vuelo Saori, Akira, Rose y Koichi iban hablando animadamente mientras que el señor Anzai dormía.
-Akira antes de llegar tienes que saber más sobre mi familia. Así no te toman por sorpresa. –opino la madre de Saori.
-Si, es verdad. –asintió el pequeño.
-Bueno… y… ¿Qué tengo que saber? –pregunto confundido.
-Nada importante. Verás tengo dos hermanos mayores Richard, abogado con una hija de veinte años que estudia antropología, Susan. Y Henry ingeniero con dos hijos gemelos que tienen veinte años, Michael y Charles. Después le sigue mi hermana Dana ella es psiquiatra y tiene tres hijos uno de veinte George, y dos que van a la primaria. Luego vengo yo y después mis dos hermanas menores, Jane y Helena la menor de todos. –comento la madre de Saori.
-Son muchos hermanos. Y ¿sus hermanas menores no están casadas? –pregunto Akira.
Saori soltó una carcajada sarcástica.
-Mi tía Helena nunca se casaría, es feminista.
-Saori. –la regaño su madre. –No es feminista es joven. No seas mala con ella. –suspiro molesta su madre.
-Es verdad Saori, la tía Helena es muy buena. –opino su hermanito.
Akira miro confundido a Saori, era raro que hablara mal de alguien. Algo debió ocurrir para que no se lleve bien con su tía.
Luego de muchas horas de viaje llegaron a Los Ángeles, en el aeropuerto los estaba esperando una joven de unos treinta y cinco años, de cabellera larga y castaña, tirando a rubia. Ojos oscuros, mirada penetrante y piel blanca. De estatura mediana, no era alta ni baja y estaba vestida con un abrigo blanco y tenis negros.
Al ver a Rose salio corriendo y se abrazaron con alegría y añoranza.
-¡Rose! –exclamo feliz aquella mujer.
-¡Jane! –la estrecho en sus brazos la madre de Saori.
-¡Que gusto que hayan venido! El resto de la familia no ha llegado todavía, llegan en unos días. –sonrío amablemente.
-Ya veo. Jane recuerdas a mi esposo Kouji Anzai. –dijo Rose mientras le señalaba al padre de Saori.
-Hola Jane. –le tendió la mano.
-¿Qué tal cuñado? Tiempo de no vernos. –le estrecho la mano.
-¡Tía Jane! –exclamo feliz Koichi.
-Pero si es mi sobrino favorito, mira como has crecido. –comento feliz mientras lo levantaba en alto. –Es la genética, El será un chico muy alto. –le guiño el ojo a Saori.
-Tía Jane. –se le acerco Saori.
-Saori mírate, eres toda una señorita. Estas hermosa. –dijo mientras la abrazaba.
-Gracias tía. Tú también luces muy bien. –se sonrojo Saori.
Jane clavo su mirada en Sendoh, se acerco a El y le sonrío:
-Y este joven tan apuesto ¿es…? –pregunto curiosa.
-Mi nombre es Akira Sendoh. –le tendió la mano el joven.
-Es mi novio tía. –dijo Saori mientras se sonrojaba.
La tía de Saori abrió los ojos grandes de la sorpresa.
-¿Tu novio? –lo miro sorprendida.
-Si. –asintió Rose.
-¡Bienvenido a Los Ángeles! –lo abrazo la tía de Saori.
Akira se quedo petrificado solo atino a decir:
-Gracias doctora Gallagher.
-¿Doctora Gallagher? Eso es mucha formalidad puedes llamarme Jane o tía Jane. –le guiño el ojo cómplice la tía de Saori.
-Esta bien. –sonrío amablemente Akira.
-Vengan vamos a casa. He venido a buscarlos con la camioneta de papá. –comento la tía Jane mientras comenzaba a caminar.
Al mismo tiempo que salían del aeropuerto Akira se le acerco a Saori y fueron hablando entre ellos.
-Tu tía es muy simpática y efusiva. –opino el joven.
-Mi tía es muy alegre, su personalidad es la más simpática de los seis hermanos. Se parece un poco a Ayako. –respondió con una sonrisa Saori. –Igual espera a conocer al esposo de mi tía Dana. El es más efusivo.
-Ya veo. –asintió el joven mientras clavaba su vista en el vehiculo donde la tía de Saori se subía del lado del conductor.
-Jane ¿No crees que lo mejor es que yo conduzca? –pregunto con una mirada horror el padre de Saori.
-No. Yo conduciré. ¿Qué pasa cuñado? Tienes miedo. –le dijo bromeando mientras le daba una palmadita en la espalda.
-Que Dios nos ayude. –suspiro cansado el padre de Saori.
La joven sonrío divertida y una vez que subieron todos al auto arranco y acelero. Saori le iba mostrando a Akira la ruta por la cual iban. No tardaron mucho en llegar, solo una hora.
Akira se sentía muy nervioso, si bien, los comentarios de Rose lo habían calmado un poco, no podía evitar sentir esa sensación en el estomago.
Al llegar bajaron del auto y el padre de Saori junto con Akira bajaron las maletas.
Al escuchar el ruido del auto dos personas de edad madura salieron a recibir a los visitantes. Uno era un hombre alto, de cabello corto y blanco. Ojos verdes y piel blanca. Tenía una mirada escrutadora y seria. La abuela de Saori, en cambio, tenía una mirada maternal, sus ojos eran azules y su cabello estaba recogido pero se notaba que era rubia. Su piel era blanca y su estatura mediana.
-¡Rose! –abrazo a su hija la señora.
-Mamá tanto tiempo. –sonrío la madre de Saori.
Todos se saludaron con cariño y alegría. Los abuelos de Saori miraron fijamente al joven Sendoh.
-Abuela, abuelo es el Akira Sendoh. Mi novio. –lo presento Saori.
-Mucho gusto. –sonrío el joven.
-El gusto es nuestro. Pero tu apellido me es familiar. –respondió pensativo el abuelo de Saori.
-¡Ya recuero! –lo interrumpió la abuela de Saori. –Eres el hijo del joven Sendoh al que le alquilamos una habitación junto a Kouji hace mucho. Te pareces mucho a tu padre. –le pellizco la mejilla en forma cariñosa la abuela.
-¿Usted cree? –pregunto nervioso el joven.
-Si, eres idéntico. Y llámame abuela. No necesitas tratarme con tanta formalidad. –dijo la señora mientras entraba a la casa.
-A mi también puedes llamarme abuelo. –le guiño el ojo en forma cómplice el abuelo de Saori. Quien a pesar de su apariencia dura tenía una personalidad muy amable.
Entraron y la abuela de Saori les mostró las habitaciones. La casa era enorme tenia dos pisos y en la parte de arriba había más de seis habitaciones.
-Espero que no te moleste Saori pero tendrás que dormir con tu tía Jane. Como sabes Susan, Michael y George tienen sus habitaciones por estar estudiando aquí. Akira tu dormirás con Koichi. –explico la abuela de Saori.
-No hay problema. –dijo amablemente Akira.
-Si, abuela no te preocupes. –opino Saori.
Después de cada uno se acomodo en las habitaciones bajaron a tomar un poco de te que había preparado la abuela de Saori, ya eran las seis de la tarde.
-Prueben mis galletas. Son caseras. –sonrío la abuela de Saori.
-Saori escuche por ahí que Jack te opero. –comento Jane mientras bebía un sorbo de te. – ¿Que tal te pareció?
-Oh bien Jack es un hombre muy inteligente y capaz. –respondió con una sonrisa Saori.
La tía de Saori suspiro y dijo:
-Si, El es perfecto ¿Verdad?
Todos se miraron entre si y no respondieron, Saori solo asintió con una sonrisa.
En ese momento un joven rubio como el sol, de cabellera corta y lacia, ojos celestes y piel blanca apareció ante ellos acompañado de un joven afroamericano que media 1,95.
-Tanto tiempo de no vernos tía Rose, prima Saori. –dijo el joven rubio.
-¡Michael! ¡George! –exclamo feliz Saori mientras corría a abrazarlos seguida de su hermano menor.
Michael era el joven rubio y George el joven de piel cobriza, quien tomo a Saori por la cintura y la levanto en alto.
-A mi también. –estiro sus brazos Koichi.
El joven sonrío divertido y también lo levanto.
-Akira ven. Te presento a Michael y a George mis primos. Ellos juegan en el equipo de la Universidad. –los presento Saori.
-Mucho gusto. –les tendió la mano Akira.
-Así que eres el novio de nuestra prima. El gusto es mío. Mi nombre es Michael Gallagher y soy el hijo de Henry Gallagher. Pronto conocerás a mi hermano gemelo que esta por llegar. El vive en Inglaterra y estudia neurocirugía en Oxford. –se presento el joven rubio.
-Mucho gusto Akira y mi nombre es George Duncan. Y si te preguntas porque soy el único afroamericano en esta familia es porque mi madre Dana Gallagher se caso con un afroamericano jugador de futbol americano. Soy el único en mi familia que juega basketball. Por cierto mi familia llegara mañana así que mañana los conocerás, mi padre es mas alto que yo. –dijo George mientras soltaba una carcajada.
-¿Mas alto? –pregunto asombrado Akira.
-Si. –se sonrío divertido el joven. –Ah eso si. No me digas negro. Me molesta mucho.
-No pensaba decírtelo. –se sonrío Akira.
-Ah muy bien. Entonces seremos buenos amigos. –le dio una palmadita en el hombro.
-George y yo somos los candidatos para capitán del equipo de basketball en la universidad. El entrenador todavía no se ha decidido. –comento Michael.
-¿De verdad? –pregunto emocionada Saori.
-Si. Aunque dudo mucho que este rubio pueda ganarme. –dijo divertido George.
-Ey negro no me molestes que soy mejor que tu. –respondió enojado Michael.
-Cuida tu boca Michael. –le dijo George levantando en alto su dedo.
-En realidad los dos somos muy buenos Akira, por eso hay tanta competencia entre nosotros. –explico Michael.
-Y… ¿a tu padre no le molesta que hayas elegido un deporte que a el no le gusta? –le pregunto curioso Akira a George.
-No. –dijo con tranquilidad el joven. –Mi padre no dice nada mientras estudie mi carrera universitaria. Y mientras tenga notas altas. Cuando veas a mi padre te inspirara miedo solo hasta que hables con El. Es muy simpático y efusivo. –explico George.
-Es verdad. –asintió Saori.
Akira solo sonrío amablemente.
-Saori ¿le has mostrado las fotografías de la familia? –pregunto Michael.
-Oh…no. recién terminamos de desempacar. –respondió ella.
-Vengan. La abuela siempre tiene sus fotografías. –comento George mientras comenzaba a caminar. –Son como trofeos de guerra.
Los dos primos los condujeron a una pared llena de fotografías encuadradas.
-Como la mayoría de sus hijos y nietos no viven aquí la abuela hizo esto. –mostró Michael.
Había muchísimas fotografías se veía a la madre de Saori cuando se había graduado. También a Jane, y estaban los otros hermanos.
-Mira esta es mi madre, Dana, mis hermanos Will y Peter y mi padre Gregory. –mostró George.
Dana era una mujer de cabello castaño y rizado, de piel blanca. El padre de George Gregory era alto, de piel cobriza, como los afroamericanos y sus hermanos también tenían la piel cobriza como George y su padre.
-¿Cuántos años tienen tus hermanos? –pregunto Akira a George.
-Tienen diez, como Koichi. –respondió el joven.
-Este es mi padre el ingeniero Henry Gallagher. Esa es mi madre Alexandra y ese mi hermano Charles. –mostró en las fotografías Michael.
Henry era alto, blanco y rubio. De ojos azules. Alexandra tenia el cabello largo y de color negro azabache, su piel era blanca y sus ojos azules. Charles era alto de piel blanca, cabello negro y corto y ojos azules.
-No te preocupes por mi hermano Charles. Es un antisocial. Así que si lo saludas y no te contesta no sientas mal por eso. Porque ni siquiera me saluda a mi y soy su hermano. –comento Michael.
-Ya veo. –asintió con una sonrisa Akira.
-Charles es becado en Oxford y es muy presumido y antipático. Solo habla con dos personas y esas dos son mi prima Susan y la tía Helena. El vive con ella en Inglaterra. –comento Michael.
-Que envidia. –comento George.
-¿Por qué que envidia? –pregunto confundido Akira.
-Esta es la tía Helena. –la señalo en la fotografía Michael.
Akira abrió sus ojos de la sorpresa, era hermosa. Cabellera larga, ondulada y de color dorada, ojos azules escrutadores y piel blanca como la porcelana. Tenía puesto un uniforme de tenis, tenía su raqueta en la mano derecha.
El joven solo se sorprendió, fue a decir algo pero las palabras no le salían.
-Es… joven. –dijo eso para no decir hermosa. Sabía lo celosa que era Saori.
-Si. Solo nos lleva cinco años. Y es una tentación. Ella es candente. –dijo Michael bromeando.
-Michael. –lo codeo Saori. –Es nuestra tía. –dijo cruzada de brazos Saori.
Akira solo río divertido.
-Era una broma Saori. Pero te aconsejo Akira tienes que caerle bien. La tía Helena es algo complicada, un poco presumida y para ella lo más importante es su carrera. –comento el joven Michael.
-Y se la pasa hablando y nadie es tan perfecta como ella. –dijo irónicamente Saori.
-No es mala. Solo que tiene tres doctorados y una licenciatura. Es profesora en Oxford desde los quince años. Es superdotada. Y Susan y Charles, son iguales a ella. No te lo tomes a mal pero son sus personalidades. –le dijo George a Sendoh.
-Esta bien. Ya estoy advertido. –sonrío amablemente.
-Por cierto ¿Dónde están la tía Helena y Susan? –pregunto Michael.
-¿La tía Helena esta aquí? –pregunto asombrada Saori.
-Si, vino para día de acción de gracias. Ella que nunca viene. Tuvo que dar un par de charlas por su nuevo libro. Por cierto Akira llámala doctora Gallagher. –comento George.
-Entiendo. –sonrío el joven.
-Pero ¿que hace ella aquí? Siempre llega para Noche buena. –pregunto horrorizada Saori.
-Simplemente esta aquí. No seas mala Saori. –respondió George.
-Creo que ahora se fue a buscar a Charles al aeropuerto y Susan la acompaño. –comento Michael.
-¿Por qué no quieres a tu tía Saori? –le pregunto Sendoh a su novia.
-Ah eso… es porque… tenemos diferentes opiniones. –respondió Saori.
-Además porque la tía Helena le dijo un día que ella era la niña de su papá. –soltó una carcajada George.
-¡Eso no es cierto! –exclamo enojada Saori.
-Desde ese día Saori no quiere mucho a la tía Helena. –se reía George.
-Por cierto recuerda ella es doctora en literatura y en lingüística. Solo para que lo sepas. –comento Michael.
-De acuerdo. Y Saori los rencores no son buenos. –comento con tranquilidad Akira.
-Me olvidare en cuanto me pida disculpas. –respondió Ella.
Sus primos comenzaron a reír a carcajadas.
-¿Qué es tan gracioso? –se cruzo de brazos enojada Saori.
-Primero: Que nunca te pedirá disculpas, su ego no se lo permite. Y segundo: Eres idéntica a ella. –respondió Michael.
En ese momento la puerta de la casa se abrió y llego Helena acompañada de sus dos sobrinos Susan y Charles.
Akira abrió sus ojos grandes de la sorpresa, era la mujer más hermosa que había visto. Alta, se veía que además llevaba botas de cuero con tacones, de ojos azules y a diferencia de la fotografía su cabello era rojo y ondulado. Estaba vestida con un elegante pantalón y una camisa blanca. Vieron como saludaba a los presentes.
-¡Rose! –la abrazo con cariño.
-¡Helena! –la saludo la madre de Saori.
-¿Qué tal cuñado? –le tendió la mano a Kouji.
-Helena. –la saludo con cortesía.
-Mi pequeño Koichi como has crecido. –dijo mientras se agachaba y le dejaba un tierno beso en la frente.
Caminando con elegancia se acerco hasta George y Michael.
-Hola niños. –los saludo.
-Tía. –la abrazaron entre los dos.
-Bueno suficiente. –los detuvo ella. –Demasiados abrazos niños. –dijo mientras reía ya que sabia que a George y a Michael les encantaba molestarla.
Entonces se acerco hasta Saori.
-Saori tanto tiempo de no vernos. –la abrazo pero Saori no respondió el abrazo, se quedo quieta.
-Si, un año. ¿Qué le paso a tu cabello? –pregunto asombrada.
-Oh… tenia ganas de cambiar. Así que fui a un salón de belleza en Inglaterra y me lo pinte de rojo furioso. –le guiño el ojo a su sobrina en forma cómplice.
-Te vez mas… seductora con ese color. –opino Saori.
Su tía soltó una carcajada divertida y clavo su mirada penetrante en Akira.
-Y ¿Este caballero es…? –pregunto curiosa.
-Ah… El es Akira Sendoh. Mi novio. –respondió sonrojada Saori.
-¿Tu novio? –arqueo sus cejas en señal de sorpresa.
-Si. –asintió Saori.
-Gusto en conocerla doctora Gallagher. –le tendió la mano Sendoh.
-El gusto es mío, cariño. Bienvenido. –estrecho la mano del joven y lo miro fijamente.
Akira trago saliva de los nervios. Era la primera en la familia que lo hacia sentir nervioso. Se sentía desnudo ante la mirada escrutadora de Helena.
-Te presento a mi sobrina Susan. Ella estudia antropología. –la presento Helena.
Una joven de veinte años, cabello largo, rizado y castaño. De piel blanca como la de su tía y ojos castaños oscuros le estrecho la mano a Sendoh.
-Así que eres el novio de mi prima, mucho gusto. –sonrío gentilmente la joven.
-El gusto es mío. –respondió amablemente Akira.
-Y El es Charles. Estudia en Oxford neurocirugía. –lo presento Helena.
Un joven alto, de cabellera negra y corta, ojos azules y piel blanca. Vestido de camisa y pantalón apareció. Su expresión era seria y fría.
-Un placer conocerte. –dijo sin perder su amarga expresión.
-El placer es mío. –asintió Akira.
-Es extraño que llegues tan temprano Charles. Siempre llegas junto a la tía Helena para noche buena. –opino Saori.
-Lo se. Pero quise venir antes intencionalmente. Por Navidad los vuelos están saturados y odio viajar con mucha gente. Iré a instalarme. Nos vemos en la cena. –dijo dejándolos solos.
-Es un buen chico pero algo tímido. –sonrío la tía Helena.
-Esta bien. –respondió amablemente Sendoh.
En ese instante vieron como Rose le hacia señas a su hermana Helena para que se acercara a hablar con ella.
-Bueno niños mi hermana me esta llamando. Nos vemos después. –dijo Helena mientras se iba. Pero camino dos pasos, se detuvo y se giro sobre sus talones. –Por cierto Akira te felicito por tu dominio del ingles. –le dijo amablemente y se fue.
Sendoh se sonrojo y Saori le pego un codazo.
-Te sonrojaste. –le dijo mientras arqueaba sus cejas.
-No es cierto. –dijo El. – ¿Porque no me muestras el jardín? –le pregunto.
-Si ven. –le tomo la mano Saori y fueron hasta el enorme jardín que tenia en la parte trasera de la casa su abuela.
Era un jardín muy hermoso, con cuatro árboles y muchas flores. Había un banco de madera y allí se sentaron juntos Saori y Akira. Mientras ellos hablaban animadamente Rose y Kouji trataban de convencer a Jane y a Helena, especialmente a Helena.
-Helena, Jane tengo que pedirles un favor. –les dijo Rose a sus hermanas.
-Si, claro dinos. –respondió Jane.
-Verán… necesito que traten de conseguirle a Akira una oportunidad para las pruebas del año que viene en UCLA en el equipo de basketball. –pidió Kouji.
-¡¿Qué? –pregunto confundida Helena.
-Ustedes son muy importantes dentro del ámbito académico. Helena tu a pesar de trabajar en Oxford, los alumnos de letras usan tus ensayos para materias como lingüística y literatura latina. Tienes un gran peso dentro del ámbito académico. Si tú lo recomiendas sin duda pasara las pruebas del año entrante sin prejuicio alguno por ser japonés. –explico Rose a su hermana.
-Comprendo. –opino Jane.
-Yo no. ¿Para que quieres que lo recomiende? –pregunto cruzada de brazos Helena.
-Para poder tener una beca en UCLA y que así pueda jugar en el equipo de basketball. Ese chico tiene talento Helena. Apostaría todo por El. –respondió Kouji.
La joven quedo perpleja escuchándolo, quedo pensativa por unos minutos, suspiro y finalmente respondió:
-Esta bien. Yo hablare, mañana tengo que llevar unos ensayos sobre la literatura Italiana que he escrito. Así que lo llevare conmigo y le mostrare la Universidad y de paso hablare con el entrenador y el rector, si es que esta. –respondió Helena.
-Gracias. –le agradeció el padre de Saori.
-Pero más te vale que sea bueno porque no quiero que mi prestigio decaiga. Todos mis recomendados nunca me han fallado. –dijo Helena.
-No te preocupes, El no te fallara. –sonrío la madre de Saori ante su hermana que la miraba de brazos cruzados sin poder creerle.
-Si Helena se arrepiente yo actuare. –le guiño el ojo Jane a su hermana mayor. –Lastima que yo mañana no puedo hacer nada.
-¿Porque? –pregunto Rose.
-Porque tengo que llevarle a la directora de la carrera unas notas de mis alumnos. Pero Helena no trabaja aquí así que ella puede hablar para conseguirle una oportunidad. Además todo lo que Helena diga es palabra santa para los académicos. –respondió Jane.
-Muy bien entonces quedamos así. Gracias Helena. –respondió el padre de Saori.
-No me agradezcas hasta que haya logrado algo. Espero que ese niño tenga tanto potencial como tú dices. –comento Helena.
En ese momento la abuela Gallagher llamo a todos los presentes a cenar al comedor. Había una mesa grande y muchas sillas. En la cabecera se sentó el abuelo y en la otra cabecera la abuela. Y de ambos costados los demás.
Mientras cenaban todos hablaban animadamente:
-Akira… tu apellido me es familiar. Kouji ¿Tu amigo y socio no se llama Sendoh? –pregunto Helena.
-Si es su hijo. –respondió Kouji.
-¡Ya sabia que te veía parecido a alguien! Eres idéntico a tu padre, cariño. –opino Helena.
-¿Usted cree? –pregunto sonrojado.
-Si eres idéntico. –sonrío gentilmente Helena.
-¿Cómo lo recuerdas Helena? Tú tan solo tenías tres años. –pregunto Jane.
-Simplemente lo recuerdo. No se porque. Eso tendrías que preguntárselo a Dana, ella es psiquiatra. Yo soy lingüista y escritora. –respondió bromeando Helena.
Todos rieron ante aquel comentario. La cena transcurrió en paz y después todos fueron a descansar. La mayoría estaban cansados por el viaje en avión, en cual resulto ser de muchas horas. Sin embargo Akira ni se imaginaba que al día siguiente, gracias a Helena, tendría un día inolvidable.
N/A: Nos acercamos al final, faltan unos capis pero estamos muy cerca. Espero que les haya gustado el capitulo. Les agradezco a todos los que leen mi fic, especialmente a mis colegas y amigas que me dejan sus reviews ;)
muchas gracias. Les mando un beso enorme, y nos leemos el proximo capitulo, suerte y saludos! =)
