Sii, ya se lo que me diran…porque tan cortos!...perooo! créanme…seguia y se les iban a salir los ojos de estar pegadas en la pc…asi que…los recorte y el otro! Espérenlo el lunes que viene!

RR chicos? Pleasee! Recuerden, se aceptan quejas y suferencias!

Y un millón de gracias a:

Yopi, Guest, Guest (¿?) y…otro guest xD, Carmen Cullen-i love fic, Melanie Stryder, Viivii Alice, Lili4ever, Stefidz, isabel20, Pitalu Cullen, fati21.

Y a los que me tienen como Story Alert, tambien! Gracias por su apoyo chicos! Y por favor, si siguen ahí, háganmelo saber!

Disfrútenlo!


Cap. 25 – Una parte de Ella 1

.2 años atrás….

Sentía como si algo hubiese golpeado mi cabeza en cuanto me desperté.

Levante mi cuerpo poco a poco, asimilando los recuerdos de esa tarde, esperanzado a que hubiese sido solo una pesadilla, una de esas que nunca quieres vivir a carne propia. Sin embargo, sabía que si era realidad.

Ella ya no estaba.

Escuchaba los pocos susurros afuera de mi cuarto, en el piso de abajo, pero no les prestaba mucha atención, lentamente camine hacia mi balcón, ventana más bien, era enorme, cándida, de color perla, y vidrios desplegables, que me permitían sentir el frio de aquella fúnebre noche.

Allí estaba la luna, blanca y redonda ocultándose en una nube transparente, desapareciendo y dando lugar a una oscura noche, igual que ella, que se ocultaba tras un gorro azul y desapareció por completo.

¿Por qué se fue? ¿Por qué así? ¿Por qué no me dejo explicarle?

Baje mi cabeza, mire mis manos, sentía como su piel traspasaba y dejaba su tacto suave sobre ellas, era como si Bella encajara a la perfección con mis manos, sonreí sarcásticamente, mientras una lagrima minuciosa salió de mi sin querer.

Pero al diablo, que importaba si estaba llorando como perra, amaba a esa mujer amaba a ese ingenuo y desconfiado demonio de Tasmania.

Las lágrimas seguían brotando estúpidamente de mí, sostuve mi cuerpo aferrándolo a la pared y grite.

Grite con todo lo que tenía, grite tanto que mi garganta raspaba por la laringe y sentía la sangre recorrer cada vena de mi cuerpo, grite tanto que las lágrimas se secaron por si solas y caí de rodillas al suelo devastado como una alfombra pisoteada.

-Bella…-susurre colocando mis manos en mi cara, tratando de impedir que más lágrimas de perra bajaran-

Hasta que el timbre de mi celular comenzó a sonar.

Podía ser Bella…

Me levante rápidamente y tome el celular, solo que, no era Bella. El mensaje provenía de J. Jenks.

Ya está hecho muchacho, no olvides pagarme.

J. Jenks

Ignore su mensaje decepcionado, hasta que encontré un mensaje sin abrir, proveniente de Tanya.

Y las primeras palabras me atraparon, por tanto, lo abrí.

Te dije que no se iría a quedar así, ¿a tu noviecita le gusto la foto y lo que dijiste sobre ella?

Vete al demonio Cullen

Tanya

Releí el mensaje más de una vez, incapaz de asimilar y reuniendo todos los pedazos de este insufrible rompecabezas, la causante, la culpable de haber revelado esa foto era…

Apreté mi celular en mis manos hasta que mis huesos se quejaran y lo tire con todo lo que tenía contra el suelo, dejándolo en pedazos en el suelo.

-¡MALDITA PERRA!-grite lo más fuerte que pude-

Volví a arrodillarme en el suelo como el idiota que me sentía, lo comprendía, no era su culpa, Tanya era insoportable, sí, pero yo fui un imbécil, debí haber borrado la foto.

Maldición, debí haberlo hecho.

No podía seguir llorando como estúpido tirado en mi habitación de brazos cruzados, tenía que encontrarla, recorrer todo el mundo si fuese necesario, pero encontrarla.

Tome una de las maletas que guardaba en mi armario, puse un poco de ropa y una que otra cosa de uso personal, mi cartera y mis tarjetas de crédito, y salí disparado de mi habitación.

Baje las escaleras, y toda mi familia recorría su mirada con la mía, cada rostro diciéndome algo diferente.

La única que no estaba presente era mi hermana, Alice y la única que no me miraba era Rosalie.

-Edward… ¿Cómo te sientes?- pregunto mi madre acercándose cautelosamente-

-estoy bien, lamento haberlo hecho preocuparse-dije mirando a todos

-Ella negó rápidamente-lo importante es que ya estás bien-

-y… ¿vas a algún lado?- Emmett pregunto-

-si…-asentí lentamente-ustedes me perdonaran, pero no puedo dejar que se vaya así, ella tiene que escucharme-

-Mi madre vacilo un momento, al parecer intentando acomodar las palabras-hijo, te entiendo, pero…antes, necesitamos decirte algo-

-mama…-iba a reprochar, pero su mirada me indico que debía obedecer-

-Emmett hizo una espacio en el sillón y me senté- ¿qué sucede?-

De pronto Rosalie se puso de pie y se paró justo en frente de mí, su rostro era completamente atenuante, tenía los ojos rojos, de haber llorado al parecer. No comprendí, hasta que, sin esperarlo, su mano se estampo contra mi rostro.

No dije nada, y acepte su golpe sin mirarla de vuelta, tenía razón al golpearme.

-¿Cómo?-susurro sollozando- ¿¡Cómo pudiste hacernos esto!? ¿¡COMO!? ¡¿PORQUÉ DEMONIOS TE CALLASTE?!-

-Rosalie- susurro Emmett-

-déjala Emmett-masculle sin enfrentar su mirada- ella tiene razón, debí haber borrado esa foto-

-pero ella bufo sonoramente-¿tú crees que esto es por la foto? ¡Por todos los cielos Edward! ¡No seas imbécil!-susurro agotada-yo sé que no eres capaz-

-Por fin decidí mirarle…-¿entonces porque…? ¿Por qué me golpeaste?-

-Una lagrima minuciosa rodo por su mejilla-tu…tu sabias que ella estaba viva, ¡LO SABIAS!-sollozo- ¿Por qué nunca dijiste nada?-

-Entrecerré mis ojos confundido-¿Qué? ¿De qué hablas Rose?-

Ella se volteo lentamente-J. Jenks estuvo aquí-

No dije nada, esperando a que continuara

-te espero, pero…-interrumpió mi madre- pero tuvo que irse, le salió una emergencia y se fue, sin embargo él…él nos contó todo, ¿Por qué nunca dijiste nada Edward? ¿Por qué nunca dijiste que sabias donde estaba la hija de Bella?-

Vacile sorprendido... postergando mi mirada en el suelo y dando un sonoro suspiro, tratando de encontrar las palabras adecuadas.

Por supuesto, el mensaje que ignore, en estos momentos tenía sentido.

-yo…no quería que sucediera así-

-¿y como debía suceder a ver?- pregunto Rose a modo de sarcasmo-

-se supone que le diría esto a Bella, hoy…tenía planeado decírselo, para que fuera a buscarla, pero…ella se fue-conteste reprimiendo la espina en mi pecho-tengo que encontrar a Bella-dije levantándome del sillón-

-Edward…quédate-ordeno mi padre expectante- tenemos que decirte algo-

Me quede ahí, estático, igual que cuando era un niño y me golpeaban por algo, y luego me daban la charla, explicándome porque me habían golpeado, que había hecho mal y que nunca debía volver a hacerlo.

Me quede en pie…esperando a que me explicaran que había hecho mal.

Sin embargo, la puerta del estudio se abrió, captando la atención de todos los que estaban en la sala, incluyéndome. Y ahí…Alice entro, y en su mano, otra pequeña mano se aferraba.

Mis ojos se posaron en ella. Abiertos y sumamente confundidos.

Entonces comprendí…

Alice se agacho hacia la pequeña luego de mirarme, igual que como me miro Rosalie hace un rato.

-Renessme, mira…él es Edward, estaba dormido, por eso no te pudo decir hola antes-Alice se levantó y me miro, culpándome igual que todos- Edward…conoce a Renessme-

Y todos me miraron de igual forma…culpándome y en busca de respuestas….

Fin del cap. 25


rr? :D