Veintiséis

Experiencia universitaria

-Quinn despiértate tienes que tomarte tus medicinas- decía Rachel mientras acaba de maquillarse para irse a ensañar.

Quinn se encontraba tumbada bocabajo completamente desnuda, la sabana le cubría apenas un mollete del culo ya que le caía por debajo.

Una vez lista la castaña se giró y con una sonrisa no dudo en sacar su móvil y fotografiarla.

Estaba tan ensimismada en la imagen de la rubia que no se dio cuenta cuando Brody entro por la puerta.

-Bien estás lista, vámonos desayunamos en la cafetería de al lado del teatro. Asique despídete de tu rubia- le dijo Brody guiñándole un ojo.

La castaña al verlo le echo a patadas para que no la viera desnuda.

-Quinn cariño, tienes que levantarte, yo me voy a ensañar- le susurro la castaña tras acercarse y tumbarse encima de su novia.

-mmmm- se quejó la rubia sin abrir los ojos.

-vamos cariño despierta- dijo besando su cuello hasta bajar a su hombro derecho.

-no te vayas que estoy malita- se quejaba la rubia sintiendo los besos de su novia.

-tengo ensaño cariño, además tú tienes que levantarte para tomarte las medicinas- le dijo tumbándose a su lado mientras le acariciaba la mejilla.

-¿Cuándo vuelves?- le pregunto adormilada.

-no lo sé cariño, posiblemente esta noche no venga a dormir, pero si no te duele el pie vente esta tarde a lo de Ashley y Puck- le dijo dulcemente besándole los labios.

-Jooo- se quejó como un niño pequeño abrazando el cuerpo de su novia -estas preciosa pero te sobra mucha ropa- dijo besando apasionadamente a su novia.

-¿En serio Quinn, no tuviste suficiente a noche?- sonrió volviendo a besarla.

-Jamás me cansare de ti, Rachel Berry- le susurro en sus labios.

-te quiero- sonrió la castaña.

-te quiero-dándole un beso más profundo, hasta que oyeron a Brody vocearle.

-YA VOY! Vamos arriba dormilona- dijo Rachel incorporándose y dándole una cachetada en el culo y marcharse rápidamente.

-Llámame en el descanso- voceo la rubia, la castaña sonrió al oírla y salió rápidamente con Brody, rumbo Broadway.

La rubia volvió a caer dormida hasta que se despertó media hora después, se vistió y cojeando fue a por su medicina.

-No deberías apoyar el pie, hermanita- le regaño Frannie.

-Dios Fran, que susto me has dado ¿Cómo has entrado?- dijo la rubia poniéndose la mano en el pecho.

-Kate- le sonrió.

-¿Cómo esta Beth?- dijo preocupada.

-La verdad que te echa de menos, pero está haciendo un montón de amigos y tiene un montón de actividades, no se la verdad que a mí me gusta el internado y le dará una buena educación, lo negativo es eso que tendrá que estar interna y solo la puedes ir a ver los fines de semana, pero puedes llamarla cuando desees- le tranquilizaba su hermana mientras se acariciaba el vientre.

-Ya me parece todo muy bien, pero solo tiene cuatro años y ahora que acaba de recuperarla van y me la vuelven a quitar- le mira triste –No puedo hacer algo legalmente para que nadie se meta en mi maldita vida- decía molesta la rubia.

-Lucy como abogada tuya podemos hacer muchísimas cosas, pero como hermana tuya te recomiendo que dejes que papá se encargue de la educación de Beth, tu conseguirás acabar tu carrera y enseguida encontraras un trabajo y por mucho que me fastidie has crecido, no lo niego, pero sigues siendo una niña- le abrazo a la rubia –dale una confianza a papá-

-Por lo que veo, ya te ha convencido ¿no?- dijo molesta abrazándola.

-No me ha convencido de nada, pero cuando tiene razón tiene razón y punto- dijo acariciándole el brazo.

-¿Cómo está mi sobrino?- sonrió la rubia acariciando el vientre de su hermana, la verdad que quería cambiar de tema.

-Cada día más grande- sonríe, cuando en ese momento le llaman por teléfono.

La rubia la mira extraña al ver la sonrisa que le sale a su hermana, después de hablar durante un rato, vuelve con su hermana pequeña.

-Lucy, me tengo que ir, mmm, me ha surgido un caso… y bueno ya sabes cómo son los tramites y eso- trataba de engañar.

-Ya claro...- le miro con la ceja levantada y con una sonrisa –Dile al juez, abogado o lo que sea, que tenga cuidado en no golpear a mi sobrino en la cabeza, que no quiero que tenga problemas- bromeo la ex-capitana.

-LUCY!- Le regaño ruborizada –Sin comentarios- le sonrió besándole la cabeza para luego marcharse del piso.

-CUIDADITO- grito entre risas tras oír cerrarse la puerta.

Volvió a darse la vuelta, se tomó las medicinas y se preparó el café.

Estaba acabando de recoger la cocina, cuando…

-Quinn, que haces que no llevas las muletas, no deberías apoyar el pie- entro Kate sobresaltando a la rubia.

-Joder, hoy es el día de asusta a Quinn- se quejó la rubia tranquilizándose

-Que humos, chica…- se sentó sobre la encimera de la cocina colgándole los pies.

-¿Qué vas a hacer hoy?- cuestiono la rubia apoyándose a su lado.

-No se la verdad, como todavía no hay clases, he leído que hay conciertos por todo el campus de diferentes estilos, asique me iré a dar una vuelta y luego esta tarde iré a ayudar a Ashley a llevar las cosas de la boda, te invitaría pero no creo que seas de mucha ayuda coja- le miro encogiéndose de hombros -¿Y tú tienes algo pensado?- le miro curiosa.

-La verdad que debería estar en reposo, pero no siempre voy a tener 21 años y es nuestra primera fiesta de la universidad en NY asique me voy contigo, además no me duele tanto, y a lo de Ash pues iré para ver como lo monta y yo puedo aportar ideas- le sonríe.

-Está bien, pero te llevas las muletas y nada de beber, que no quiero que Rachel me mate- le amenaza con el dedo.

-Rachel no la veré en toda la mañana asique no te preocupes por ella además después de cada ensaño me llamara y me tendrá controlada- le sonrió la rubia mientras iba cojeando hasta su habitación para ducharse y arreglarse.

Una vez ambas arregladas esta vez Quinn iba en converse con un vestido veraniego al igual que Kate.

Buscaron varios conciertos y al final les gusto uno de indie, no eran conocidos pero cantaban bastante bien, se sentaron en el césped y poco después se encontraron con amigos y se acabaron uniendo a las chicas.

Lo que se suponía que iba a ser una mañana tranquila tiradas en el césped escuchando música y tomando el sol, acabo siendo un concierto salvaje.

Quinn estaba borracha pero controlaba, ya que no había bebido tanto como Kate, aunque ella había bebido apenas dos vasos, por tomar medicamentos le afectaba más.

En mitad de una conversación el móvil de la rubia empezó a sonar y como Quinn no estaba una amiga lo cogió.

-¿Si?- dijo la pelirroja.

-¿Quinn?- pregunto dudosa Rachel

-No soy Quinn, soy Ginger- decía la chica entre risas.

-¿Y que haces con el móvil de Quinn?-

-Nada es que ella no lo oía y he decido cogerlo- fue sincera la chica.

-Me puedes pasar con mi novia, por favor- dijo algo cabreada.

-Emmm, espera que la busque- dijo la chica levantándose, dio un par de vueltas y se encontró a la rubia apoyada en unos árboles tirada –Quinn! Es tu novia- le acerco el teléfono, pero la chica pasaba de ella, solo miraba a Kate hablar con un tío.

-Quinn ¿estás bien?- dijo siguiendo la mirada de la rubia y preocupando a Rachel que se encontraba al otro lado del teléfono y al verlo lo entendió todo –No me jodas que estáis comprando pero estáis…-

-Ssshhh- le calló la rubia señalándole al teléfono. Su amiga lo entendió y se alejó con el resto de chicos –HOLA CARIÑOOO- dijo emocionada la rubia.

-¿Quinn? No me jodas que estás borracha. Sabes que es peligroso mezclar medicamentos con alcohol- dijo algo molesta la castaña.

-No te preocupes mi vida, estoy bien. Kate está cuidando de mí. Que sé que no te fías.- sonrió al escuchar a la castaña suspirar. -¿Qué tal tu ensaño?-

-Cansado… Quinn por favor no hagas tonterías, ¿vale?- dijo preocupada la castaña por su novia.

-Rachel en serio estoy bien, estoy usando las muletas, solo hemos salido a escuchar un poco de música y nada más, ni si quiera llevo tacones, voy con zapato plano- se le trababan algunas palabras aunque para ella hablaba a la perfección y se le entendía todo.

-Está bien, cuídate, te quiero cariño, en el siguiente descanso te voy a llamar, por favor cógeme tú el teléfono- la verdad que no le apetecía discutir asique no quiso seguir con el tema ya que tenía que volver al ensaño.

-TE QUIEROOOO, ENSALLA DURO NENA- se despidió satisfecha creyendo que había engañado a la castaña, en el fondo no quería preocuparla.

-Quinn, lo tengo- grito emocionada Kate corriendo a su lado -¿Estás segura de esto?-

-Si tía ahora que somos jóvenes, tenemos que experimentar de lleno la vida universitaria ¿no?- trataba de convencerse a sí misma.

Un chico se acercó a ellas y se sentó entre ellas –Como vais chicas- dijo el chico entregándoles una bebida a cada una iban lo suficientemente bebidas para no parar a mirar lo que les habían dado.

Ambas lo bebieron y después de un rato un chico saco un porro y se lo puso a liar, ambas estaban nerviosas nunca lo habían probado y como niñas buenas que eran eso para ellas era algo muy fuerte.

-Pues a mí no me gusta- dijo haciendo una mueca Kate

-Sabe a hierba- imito la misma mueca la rubia.

-Sabe a hierba- ambas chicas rieron y volvieron a fumar.

Empezaron con uno pero después de un rato ya iban acabándose el segundo.

-Me siento como si estuviera fumando con chicas de 16 años- bromeo el chico.

-Ahora mismo con el pedo que llevo podría tener hasta 13 años- dijo la rubia acabándose la bebida que le acabada de dar el chico, tumbándose en el césped.

-Entonces eso significaría que serías vírgenes no niñitas- dijo el chico tratando de besar a Kate que era quien tenía más cerca.

-Ehh que vaya borracha, no significa que vaya serle infiel a mi novio- dijo empujándolo Kate.

El chico se giró para Quinn que se estaba descojonando por la situación, la rubia le miro y volvió a descojonarse -Lesbiana- dijo encogiéndose de hombros.

-Joder para dos tías buenas que encuentro borrachas y colocadas y estáis pilladas – dijo el chico cegándose y tumbándose en el césped al igual que Kate y la rubia. –Tenéis suerte que sea un tío legal y no me quiera aprovechar de vosotras – rio el chico que iba algo colocado.

Empezaron a decir estupideces sobre las nubes, el chico se incorporó un poco y les miro de reojo –Queréis tener una experiencia increíble- sonrió el chico enseñándole una bolsita de polvo blanco.

-Cocaína, Mark- dijo Kate mirando de reojo a la rubia algo asustada. El chico asintió.

-No creo que sea buena idea y menos mezclarla con él alcohol- dijo Kate.

-No pasa nada… Mierda la policía del campus toma Rubia escóndetelo en la venda- dijo el chico nervioso al ver que había algunos policías registrando.

Quinn realmente no sabía lo que hacía por lo que decidió metérsela en las bragas.

-Vamos chicas- dijo el chico escondiendo la mochila y levantándolas, cogió a caballito a Quinn y los tres se largaron fuera del campus.

-Mierda llego tarde- se quejó Kate entre risas, al ver que tenía varias llamadas de Puck y de Ashley.

-Arre caballito, arre- jugaba la chica haciendo que galopaba, mientras esperaban a un taxi.

Ambos se montaron y se fueron para donde Kate, dentro del taxi se dieron cuenta de que no tenían dinero y todo el trayecto fueron descojonándose, ya que nos sabían cómo pagarlo.

Cuando estaban cerca de donde tenían que ir las chicas, estaban parados en un atasco en pleno centro de Nueva York, por lo que aprovecharon los tres para salir corriendo, rápidamente Mike cogió en brazos a Quinn, mientras Kate corría por delante con las muletas en la mano, cuando vieron que ya no les podía pillar el taxista entre risas, se vieron obligados a parar justo enfrente de una cafetería.

El trio no podía parar de reír -¿Quinn, Kate?- las chicas escucharon y se dieron la vuelta, encontrándose con las Brittana, los Klaine, Puck y Ashley, Brody y Rachel todos los miraban con una expresión que no eran capaces de interpretar no sabían si era porque todo les daba vueltas literalmente o porque se habían metido en un buen lio.