únanse a la causa por odiar a Masefield (y todos los otros "Field") a través de las eras.
PD. Los capítulos serán mas cortos (por razones de estética del fic que son díficiles de explicar y tienen que ver con los títulos de los capítulos)
Capítulo 26.
Resistencia primaria críticamente baja
Koji no dejaba de temblar bajó la manta térmica y la imagen del té relajante le resultaba nauseabunda. Lo tiró al suelo y ocultó su rostro con sus manos intentando que las lágrimas no salieran pero era en vano, él, el segundo mejor jugador estaba llorando desconsoladamente y reviviendo una y otra vez la imagen de su prometido con una bala atravesándole el cráneo.
Matt, su rubio compañero de equipo se acercó y sentó frente a él -"S...Suwabara tienes que..."- habló con voz queda el también había llorado mucho -"contestar unas preguntas..."
Koji que de por sí no era muy hablador encontraba insoportable la idea de dar explicaciones en especial a la policía inútil que no habían salvado a Ren ¡su Ren! respló y elevó la vista hasta Matt -"¿por qué?"- fue todo cuanto pudo decir, el rubio bajó la mirada
-"alguien dio acceso a los terroristas...para los...uniformes..."- dijo con voz quebrada y cerró sus ojos con fuerza -"y tomaron a ...Ren y a Takeo porqué...estaban juntos"- musitó -" si supiese quien ese alguien querría enviarlo a prisión..."
Koji pensaba en algo mejor como utilizar el filo de su blade para perforarles la cabeza a ver que tanto les gustaba morir. Suspiró indignado sabiendo que ello no traería a Ren de vuelta, para ese entonces el jefe había llegado a ellos con cara de espanto.
-"no suspenderán el torneo" -habló el jefe con indignación o tristeza, Matt parpadeó confundido
-"¿cómo que no?" -dijo mirando a todos los otros competidores a lo lejos ¿no les importaba? -"la mitad de nuestro equipo murió..."
-"y la BBA dice que no detendrán las olimpiadas, se retomaran en un día cuando el caso haya sido..."
-"malditos"- Koji había dado una patada a la mesa de bocadillos para los afectados que causó un gran estruendo. Todos les miraban con pánico -"¡apuesto a que no querrían cancelarlo si ustedes fuesen los afectados!"- Matt hizo ademan de sostenerle pero el japonés era por mucho más fuerte que él -"¡quizás ustedes dejaron pasar a los terroristas porque sabía que así tendrían oportunidad!"
Matt no tuvo el corazón para responder ni detenerle pero fue uno de los ex compañeros de Koji el que le detuvo; el ruso Yuliy de cabello color fuego le había dado un golpe en la cara -"no seas estúpido" -dijo. Koji calló al instante -"concéntrate en sepultarlos"- dijo girándose a sus otros compañeros de equipo -"cuando sepamos del culpable"- colocó una mano en su hombro y le miró con sus ojos grises con una comprensión imposible de descifrar -"te daremos tu retribución"- Yuliy hizo un leve ademan y caminó hacia sus compañeros de equipo, su segundo más allegado, Borya, de cabello gris y ojos verdes le miró incomprensible.
-"¿por qué?"- preguntó el ruso mirando a Koji de reojo.
-"porque se lo debo"- fue todo cuanto pudo decir y ni él lo entendía. Koji volvió a tomar asiento apenas se alejaron.
Koji se desplomó como una roca -"retribución..."- musitó con cuidado y alzó sus ojos hasta los competidores de cuenta nueva, el castaño de ojos jade, Ackerfield, le miraba con una leve sonrisa. Su corazón se paralizó y sus ojos se abrieron al máximo hasta volver a tomar asiento mientras avanzaba hasta él.
-"es lamentable"- dijo el inglés, pero sonreía.
-"fuiste tú" -dijo con amargura, sorprendentemente Koji no se lanzó encima a golpearlo pues de alguna forma ese acto proviniendo de ese sujeto no le sorprendía en lo más mínimo -"tu dejaste entrar a los terroristas"
-"me ofendes, Suwabara" -pero en su sonrisa petulante era obvio que lo había hecho.
-"un día Ackerfield"- dijo con desprecio -"no te saldrás con la tuya y pagarás todo lo que has hecho"
El de ojos jade sonrió y negó con un dedo de su mano enguantada -"Suwabara, Suwabara"- dijo con burla -"yo siempre...en cada momento de tu patética vida, saldré victorioso y obtendré exactamente lo que quiero" -Avanzó un poco hasta él, pasando a un lado de su rostro -"siempre ha sido así...y será así"
-"coloca una vela para él"- dijo comprensivo Lu. Uno de los más allegados de Zhong Wei, era un asiático con cara parecida a un león y mata de cabello negro con piel morena. Lu había dado una de las velas al pequeño Jov, el mismo corredor de ojos azules y cabello azul que Zhong había rescatado en la playa.
-"¿para qué? eso no va hacer que el regrese..."- musitó el pequeñín en el funeral mirando a otro lado -"estúpido anciano...porqué me salvo"
Lu suspiró y dejó la vela sobre la mesa. Es verdad ello no traería a Zhong y el estar en una habitación vacía con su fotografía y flores rojas, como sus ojos, no ayudaba en lo más mínimo -"Zhong arriesgo su vida para salvarte, debes hacer honor a eso"- suspiró despeinando un poco al pequeño.
-"¡general Lu tenemos una situación!" -interrumpió uno de los cadetes que rodeaban la residencia funeraria. El chico hizo un saludo militar y habló después -"no encontramos al señor Benedict Morfield, señor"- dijo -"y según el departamento de inteligencia faltan datos importantes sobre la localización de nuestras bases; pudieron haber tenido información sobre este lugar..."
-"cuidado cadete, lo que está sugiriendo es peligroso"- Lu le interrumpió y alejó de Jov para caminar en dirección al chico -"revisaremos eso, encuentren a Morfield como sea"- El asiático con cara de león se giró al pequeño ruso que tenía el rostro ensombrecido. El pequeño a pesar de su corta edad comprendía que ese tal Morfield había desaparecido y se la acusaba de espía -"escucha Jov..."- intentó decir luego
-"¡fue el verdad!"- chilló el pequeño levántandose -"¡cuando lo encuentre yo mismo le mataré! ¡es un soplón y siempre lo odie!"- dijo con lágrimas contenidas pero antes de salir corriendo a jugar a ser el héroe Lu le había cargado y suspirado
-"primero tenemos que encontrarle...y revisar la información"
Efectivamente fue Benedict Morfield quien había revelado información a las tropas enemigas sobre la localización de la base submarina donde se encontraba Zhong Wei. La escena del bombardeo fue la misma que Kai había revivido ya en una ocasión.
Sin embargo no fueron las manos de Jov las que trajeron retribución, se confirmó la traición del inglés pero nadie nunca le encontró después de ello.
Siempre había sido un buen soplón que se salía con la suya...
-"Si no confiesas te darán la silla eléctrica, Smirnov"- Hablaba el oficial Maxwell.
-"eso espero"- Dijo el ruso de ojos naranja y cara tatuada.
El policía rubio estaba que prácticamente se comía las uñas ¿qué clase de reo quiere ir a la silla eléctrica? se rascó insistente su cabellera y paso sus dedos por sus pecas -"Smirnov, robar no es un delito que le lleve a la horca y esos asesinatos ...tu no los hiciste"
-"¿y qué más da?"
-"¡confiesa que tu asesinaste a nadie! ¡te están atribuyendo casos de otro asesino!"- chilló el americano tirando unos papeles sobre la mesa, pero el ruso de ojos naranja ni se movía -"El asesino seguirá por allí matando y tu muerto en vano"
-"eso ya es asunto de la policía ¿no te parece?"- dijo indiferente el ruso y elevando un poco la vista al vidrio de la oficina, notando a una persona conversando con Fujitaka, el compañero japonés del policía rubio -"¿qué hace el aquí?"
-"Brandon Field"- dijo Maxwell con pesadez mientras observa a Fujitaka conversar con él -"...fue quien nos dio la información sobre el robo"- miró sus papeles pero se sorprendió al notar la mano de Yerik halándole de su camisa, la puerta se abrió al instante y Fujitaka, el japonés de cabello oscuro, fue al rescate del rubio.
-"¿qué has dicho?"
-"¡atrás Smirnov!"- terció el japonés empujándole en su asiento, por fortuna las esposas de la silla no le permitían al susodicho moverse mucho -"¿o quieres más cargos?"
Ahora que la puerta estaba abierta Yerik Smirnov aprovechó para gritarle al "susodicho" Brandon Field lo mal nacido que era, pues era culpa del soplón que la policía les estaba esperando para ese robo, en el cual Sheng Bai murió . -"¡maldito bastardo! ¡sabía que no debía confiar en tí!"- gritó intentando levantarse de la silla -"¡pelea aquí cobarde para de verdad tener un cargo de asesinato!"
Brandon Field era un hombre pelirrojo muy bien parecido y de porte elegante que miraba la escena con sorpresa fingida y una leve sonrisa, avanzó un poco -"tienes razón Fujitaka. Es un salvaje"
Maxwell sin embargo miraba algo escéptico la situación, tentado de preguntar sus palabras murieron en su boca cuando Fujitaka le había halado fuera de la habitación -"que lleven a Smirnov a su celda, la sentencia será en unas horas..."
Brandon Field sonrió un poco -"disfruta tu última comida"
