LOS PINGÜINOS DE MADAGASCAR PERTENECEN A TOM MCGRATH Y ERIC DARNELL, ASÍ COMO A LA TELEVISORA NICKELODEON. LOS PERSONAJES MENCIONADOS QUE NO PERTENECEN A LA SERIE HAN SIDO CREADOS POR MI (OC).
Una disculpa por la tardanza, no sabía cómo redactar la continuación del siguiente capítulo, espero que sea de su agrado.
Las cosas comenzaran a complicarse para los pingüinos.
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CAPITULO 26. El ojo rojo.
UN PAR DE SEMANAS ATRÁS…
– Aun lado, aun lado… voy a pasar
Ordenó con un tono de voz rimbombante, una vieja langosta de cuerpo rojizo intenso que dejaba ver unas marcas negras sobre todo su caparazón, creando unas formas curiosas, haciéndose espacio entre un grupo de langostas jóvenes que observaban una gigantesca pantalla de televisión, mientras que toda la habitación se escuchaba la transmisión del preámbulo del próximo partido de futbol en aquella zona del mundo.
Las langostas más jóvenes se giraron a ver a la mayor, quejándose al verse empujadas y haciendo sonar sus tenazas por la interrupción provocada, indicándole con esos sonidos a la visitante que no estaban de acuerdo con su actuar.
Por favor! Si era un invitado para ellas, al pertenecer a otra sección de bases y que sólo hacía parada en ese lugar para enviar un mensaje!
¿Quién era ella para apagarles el televisor y arruinar su entretenimiento?!
– Aun lado, necesito enviarle un mensaje al jefe! – volvió a ordenar la langosta vieja, empujando a quien manejaba los controles del panel, para tener acceso a ellos, sin interesarle en lo más mínimo las quejas de las otras.
– Pero si el partido ya va a empezar! – se quejó la que fue empujada, moviendo sus ojos y las tenazas al tratar de levantarse, mientras la langosta de mayor edad gruñía por lo bajo murmurando un "inmaduros", empujando a un par que se estaban acercando demasiado al panel de control.
– Estos jóvenes y sus tonterías! Traigo un mensaje importante para el doctor – respondió, llegando finalmente al panel, apretando un botón de color verde que apagó la recepción de canales, desapareciendo la imagen del preámbulo del partido de futbol y dejando ver una pantalla azul – por lo que tengo mayor prioridad que un tonto partido de futbol.
Varios murmullos de queja comenzaron a escucharse entre las más jóvenes, peleando algunas entre darle la razón al visitante o echarlo a patadas de la sala de juntas, para poder ver su partido sin interrupciones… después de todo, la información que decía el otro llevar, era consideraban nada por ellos.
– Ya déjense de quejar, les traje botanas para ver el partido – continuó la mayor, apretando los botones, hasta que finalmente el sonido de una llamada saliente se escuchó, entre las expresiones de felicidad de las jóvenes – están en la otra sala.
El sonido de las patas del grupo de langostas se escucharon, opacando el sonido de los toques del teléfono, dejando finalmente solo al mayor, que estiró un poco más sus enormes y cansados ojos en cuanto escuchó un click de fondo y la pantalla azul se tornaba oscura, con un punto rojizo brillando e iluminando sutilmente un rostro, mismo que fue aclarándose con la presencia de luz en el lugar.
– Doctor Espiráculo…
– Espero que sea importante, Frankin… eeeestaba en mi siesta de belleza – se quejó el delfín que apenas y se podía distinguir, mientras las lámparas del techo iluminaban la oscuridad.
– Tengo los informes sobre la tarea que me pidió, en la base abandonada – respondió con un tono rimbombante, sacudiendo un par de hojas que sostenía con su tenaza derecha… en cuanto la atención de su jefe fue puesta en él, sonrió y comenzó a hablar.
– En efecto, tal y como usted supuso, los pingüinos han iniciado una serie de movimientos e investigaciones dentro de nuestros territorios, en todos lados encontré algunas huellas y marcas, así como unas plumas pertenecientes a dichas aves – puntualizó, demostrando algunas fotografías del lugar que mostraban huellas y marcas.
El delfín simplemente levantó una ceja, emitiendo un tronido con su boca, en señal de fastidio.
– No es novedad que esos latosos se metan en MI territorio y toquen MIS cosas con sus sucias aletas… después de todo, esa base la dejamos abandonada desde hace muuuucho tiempo atrás…
– En efecto, Francis – dijo la langosta, en tanto el delfín clavaba su vista en él.
– TE HE DICHO QUE NO ME DIGAS ASÍ! – regañó el delfín, sin que su sirviente se inmutara.
– Pero hay un detalle que creo que le interesara, especialmente, por el resultado que he obtenido – extendió una hoja, dejando ver los resultados obtenidos – hay huellas y marcas de un solo pingüino dentro de la base, que parece haberse encontrado dentro de la base, antes de que los grupos de investigación de esas aves llegaran… lo curioso, es que abrieron la compuerta desde adentro, nunca ingreso desde alguna de la entradas.
Explicó, rascándose un poco el costado de su rostro, antes de cambiar las hojas para que su jefe continuara leyendo los resultados, expectante de sus reacciones.
Durante un par de segundos el silencio se mantuvo entre ambos individuos, escuchándose únicamente las voces lejanas de las demás langostas que habían conseguido un pequeño televisor para ver el partido, mientras se desocupaba el televisor principal.
Hasta que la risa del doctor, se escuchó…
– I-I-I-I-I-I-I-I-I-I-I-I-I-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i Esto es… FANTÁSTICO! – exclamó el doctor, dándose una vuelta en su scooter, mientras la langosta se asomaba por detrás del documento – después de tantos años, finalmente hemos encontrado el paradero de nuestro principal mecanismo! Y en cuanto lo tenga nuevamente en mi poder, podré tomar una verdadera venganza contra ese pingüino!
Las risas continuaron de parte del Doctor Espiráculo, quien festejaba una victoria que parecía no existir realmente.
– No sé a qué está jugando ese tal Mr. Tux, pero creo que se está metiendo en asuntos que dudo mucho que entienda en lo más mínimo – dijo la langosta, rascándose un ojo con total indiferencia al festejo de su jefe – a menos que, tenga a Kowalski metido en esto por tiempo completo, después de todo…
– No me menciones a ese mequetrefe! – interrumpió el delfín.
– Creí que era con el único que podía hablar de cosas que sólo usted y un seudocientífico podría entender – musitó la langosta.
– Eso fue mucho antes de ese suceso… ahora ni los buenos días nos damos…
– Considerando que lo creen muerto, no me sorprende que no se hablen… – dijo levantando los hombros y bajando las hojas que sostenía – Doctor ¿quiere que activemos las comunicaciones con los pingüinos?
– No, no es necesario – respondió el delfín, moviendo una aleta – si ese maldito pingüino está metido en todo esto, no es necesario que nos comuniquemos con él… creo saber a quién enviara a investigar y será suficiente él para comunicarnos… no quiero llamar demasiado la atención cuando estamos hablando de un demente – dijo, moviendo su aleta para restarle importancia – recuerdas cuando dejamos las carnadas en las otras bases abandonadas… aún tengo pesadillas después de ver lo que les hizo.
Dijo fingiendo temblar.
– Además, me he mantenido en el anonimato durante mucho tiempo, fingiéndome muerto y he permitido que otros villanos se encarguen de los pingüinos… últimamente Dave ha estado reuniendo mucha información con sus ataques a Antártida y en New York…
– Quiere que lo llame a él?
– QUE NO QUIERO QUE LLAMES A NADIE! Sólo deja las cosas tal y como están, yo me encargare de todo desde mi escondite, simplemente… eeeeenvía la muestra que encontraste a mi guarida, quiero analizarla detenidamente… hay algo que me parece muy familiar en todo eso.
– Cómo diga Doctor – musitó la langosta, cerrando la comunicación y observando como el brillo de la pantalla se apagaba, quedándose meditando sobre la información que llevaría dentro de poco ante espiráculo.
No entendía mucho de lo que solía hacer el doctor, él simplemente le ayudaba, apoyaba y escuchaba cuando era necesario.
Pero algo era seguro, las ondas de energía que fueron emitidas aquella noche cuando sonaron las alarmas de la base, eran iguales a las emitidas por aquella máquina que fue destruida y cuyos restos apenas lograron recuperar, por el robo masivo realizado por los pingüinos que se adelantaron en sus acciones, perdiéndose el principal centro de energía de la maquina durante la explosión, en ese entonces…
Sin embargo, él sólo era una langosta más de entre cientos o miles de ellas que habían trabajado y trabajaban para el Doctor Espiráculo, por lo que no debía pensar demasiado en ello, por mucho que hubiese vivido en carne propia aquel suceso.
Después de todo, estaba despertando de su inconsciencia cuando vio al pingüino desintegrarse, antes de que todo el lugar colapsara con una explosión que se supone, debía destruir todo el condado y que apenas destruyo gran parte de la base…
Mientras tanto…
En el costado de una isla en medio del Pacífico, se podía divisar la entrada de una cueva que era mojada por las olas del mar que golpeaba agresivamente las rocas que se encontraban en su paso. La entrada, llevaba a un túnel sumergido, cuyo suelo estaba cubierto primeramente por agua salada, iniciando una pendiente que dejaba todo seco.
Entre la oscuridad de las rocas secas, al fondo, se podía percibir una antorcha encendida que apenas iluminaba las paredes.
Pasando aquel pasillo, se encontraba oculta una bóveda que al abrirla, dirigía directamente al último escondrijo del villano más malévolo que podrían enfrentar los pingüinos.
– I-I-I-I-I-I-I-I-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i-i, no puede haber mejor noticia que esta – dijo el Doctor Espiráculo, en cuanto la llamada fue concluida, girándose sobre su scooter, realizando una extraña danza en forma de círculos – Todos estos años, planeando mi venganza, ocultándome de mis enemigos, esperando el momento propicio para atacar…
Las luces del techo se fueron encendiendo con el pasar del delfín, dejando ver el brillo del reflejo del metal que estaba colocado en su espalda y su aleta derecha. El zumbido del motor de su transporte se escuchaba en el pasillo, mientras varias langostas le seguían de cerca, observando la felicidad que mostraba su jefe sin entender la mayoría de ellas lo que acontecía.
– Ral vez has perseguido mi sombra por mucho tiempo, pero no has sido capaz de encontrarme aún, tal y como lo hiciste la primera vez – la puerta mecánica de una habitación se abrió, dejando ver un salón lleno de documentos, fotografías y reportes, que no sólo mostraban la actividad humana más reciente en los campos de construcción y científico, sino también, algunas fotografías de pingüinos y otros seres vivos, entre ellas algunas de Dave, el pulpo – pero, finalmente, has tenido un grave descuido, Mr. Tux…
Se estiró hasta su escritorio, moviendo su aleta sobre los documentos para retirarlos, sin importarle que algunos cayeran al suelo, siendo observados por las langostas que le rodeaban, hasta que finalmente el dibujo de los planos que mostraban un pequeño contenedor con una esfera de energía coloreada de violeta se dejó ver entre ellos, provocando una sonrisa en el delfín.
Si ese pingüino, había logrado crear una honda de energía magnética igual a la de ese día, entonces la duplicación de su máquina había sido lograda por su némesis y por ende, el ave acuática debía tener en su poder su preciada fuente de energía, que le costó tanto trabajo crear.
– Al fin… podré terminar lo que iniciamos ese día – dijo, con voz arrastrada, tomando el plano y llevándolo a una pizarra, donde las langostas se apresuraron en pegar. Los trazos y líneas diluidos por el paso del tiempo, dejaban ver el diseño de una máquina que tenía tachaduras encima de color rojo – mi venganza contra los humanos y los pingüinos, PRONTO SE CUMPLIRÁ!
La risa maniática del doctor Espiráculo comenzó a resonar en todo el salón, mientras las langostas reían acompañando a su malvado jefe, sin saber muy bien las razones de su felicidad, pero apoyándolo ciegamente a pesar de todo.
Como fuera, mientras no faltaran galletas saladas, el sueldo y las prestaciones, no había problema alguno con ellos.
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Habían pasado algunos días desde la gran noticia, que llego a cada base oculta que tenía en el planeta, el Doctor Espiráculo…
Las langostas más jóvenes, se preparaban para acompañar a su líder en aquel nuevo ataque que requería su presencia, mientras las más viejas, se apresuraban en arreglar todo, tal y como había sido dejado.
Unas pocas bases olvidadas por los constantes ataques de su emplumado enemigo, se mantenían estáticas, sabiendo de antemano que cualquier movimiento les alertaría, arruinando los planes; principalmente, aquella donde habían logrado eliminar al mayor enemigo del doctor, misma que ahora se encontraba ocupada por varios grupos de pingüinos que les impedían el paso.
Bien, habían logrado eliminar a uno de ellos días atrás, enterándose (luego de sacarle de muy mala forma, toda la información que tenía) que no sólo el pingüino del parche estaba inmiscuido en dicho asunto, sino toda Antártida.
"perfecto" – había sido la respuesta de Espiráculo al pingüino que hablaba con la esperanza de que no lo matase… esperanza que murió junto con el ave al ya no ser útil para los fines del malévolo delfín.
Pero lo que no esperaban, es que ante la ausencia de la primera ave, llegarían grupos más grandes a investigar e invadir aquel lugar, enviando informes diarios sobre lo que encontraban.
– Eh… aquí… equipo verde, llegando a la base 99/63N, cambio – dijo una langosta cuyo ojo derecho se encontraba cegado – Doctor? Hooola?! Doctor?!
– YA TE ESCUCHE! – Se escuchó el grito furico del delfín, haciendo que la langosta alejara la radio – Y NO DIGAS CAMBIO, que suenas como esas aves y sabes cuánto las odio!
Regañó el mamífero, escuchándose las voces en el fondo de la comunicación.
– Lo… lo siento mucho… – se disculpó la langosta, tapando la radio y girándose hacía sus demás compañeros –esto pasa por no estar sindicalizados – se quejó por lo bajo la langosta, mientras sus compañeras asentían con la cabeza.
– La base continua llena de pingüinos, y no hay señales del ave del parche… sólo hemos divisado la llegada del individuo que responde al nombre de Kowalski – explicó la langosta, mientras otra se mantenía subida en un árbol, vigilando la pequeña tropa que realizaba un recorrido en el lugar.
– Kowalski, eh… no me sorprende que lo mande a él… – respondió el delfín, recargándose en el panel de su scooter, dándose un par de golpecitos en la punta de su hocico al pensar en sus posibilidades – bien, lo utilizaremos para enviar el mensaje… ten todo listo para iniciar las comunicaciones y cuando termine el mensaje, elimina a todos, basta un solo pingüino loco para cumplir con nuestro objetivo.
Musito, entrecerrando sus ojos con mayor interés, sabiendo que una vez que iniciara con su plan, no podrían detenerse…
Esta vez, sería un todo por nada…
Ganar o morir…
Y en esta ocasión, tenía todas las intenciones de ganar…
– Kowalski~*
(*Ver capítulo 21. Verdades)
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En leyva1130. deviantart podrán encontrar dibujos de los personajes de este fic… también algunos adelantos o algunas claves que no he dado a conocer sobre la historia.
Ahora a contestar Reviews.
KimPantaleon: KYYYYYYYYAAAAAAAAAAAAAAAA! ME DA TANTO GUSTO QUE TE GUSTARA EL CAPITULO ANTERIOR! Fue uno de los más laboriosos, porque tuve que remitirme a los anteriores capítulos de la historia, para recordar si Skiper ya había sido castigado de esa forma por Tux, porque alguna vez escribí algo al respecto, pero no fue para el fic jajajajajajaja. Definitivamente, tengo que ponerme un día entero a trabajar en los siguientes capítulos, porque ir por espacios de tiempos, hace que olvide algunas cosas y detalles importantes.
Bueno, lo que le ocurrió a Tux en Through the eyes of pain fue solo una de las tantas malas experiencias que le dio la vida, pero si fue de las peores. En próximos capítulos se vendrá lo que ocurrió realmente con Cabo para que tomará nuevamente su nombre de Mr. Tux y se diera inició a la transformación de su carácter a lo que es ahora mwahahahahahaha. Creo que lo iré poniendo como flash back, para no romper con la ilación de la historia UwU.
Te seré sincera, hace tiempo iba escribiendo a cómo quedaran los capítulos, es decir, no me ponía limite de hojas, si quedaba de tres, estaba bien, si quedaba de 5 tambien… pero últimamente me decidí porque sean de 8 cuartillas mínimo, para que la espera de ustedes valgan la pena, procurando que la calidad y contenido de cada capitulo sea buena… MUY BUENA, con la menor cantidad de relleno XD.
JAJAJAJAJAJAJAJAJA, es que Julien es muy abierto y feliz, a pesar de todo lo malo que ha visto en el zoológico mantiene esa inocencia y buen corazón, recordemos el especial del Tesoro de la ardilla dorada, dónde Julien tiene el corazón más puro, superando al mismo Cabito XD, por eso la razón del título del capítulo anterior.
Zyar: Antes que nada, te agradezco mucho que te agrade mi historia, creeme que trato de darle un toque de todos los sentimientos, aunque por ahora, se mantienen sentimientos depresivos, pero en algún momento han de cambiar, o al menos eso espero.
La partida de Skipper, fue para todos los miembros algo de lo más doloroso en sus vidas, y algo que cargaran por siempre, al menos, hasta que todo el enredo se solucione y descubran la verdad de ese Skipper. Y en efecto, será muy frustrante para Kowalski cuando llega Cabo, ya como Mr. Tux, exigiendo la concesión del cargo de líder, dejándolo como su segundo "puesto que ese es el puesto que merece", lo cual provocara cierta desestabilidad en el equipo, que se evidenciara mucho más adelante.
Jajajajajajajaja, como llegue a comentar en el capítulo anterior, tratare de que la historia vaya un poco más rápido, sin afectar el hilo argumental ni el contenido, de forma que no escape ningún detalle importante para cuando llegue el final; pero no te prometo nada sobre que vendrán pocos capítulos en el futuro, todo lo contrario, porque de verdad hay mucha historia por detrás, que un fic aparte no podría llenar ni quedaría bien para el fic original XD.
Es que los dos son unos cabezones, caprichosos, pero te prometo que será impactante cuando descubren que en efecto, si es SU skipper y no algo creado por el delfín mwahahahahahahaha.
Muchas gracias por leer y por el comentario, espero que este capítulo también haya sido de tu agrado OwO.
JimmyXCindy: ….. oh! Cielos! Oh, cielos! Que gran honor saber que te inspire a escribir, eso si no me lo esperaba! Me has dejado emocionada e impactada, qué pena! Me has puesto toda roja de emoción… ñyam! En serio, es todo un honor haber leído dichas palabras!
Espero que este capítulo también haya sido de tu agrado.
Naeko: Jajajajajaja paquita la del barrio XD, eso fue genial. Te agradezco mucho tus palabras y que leas esta historia, has hecho que me sonroje. Te aseguro que esta historia continuara hasta que la concluya.
