ADVERTENCIAS
ChicoxChico, Shonen Ai
NARUTO es propiedad de Masashi Kishimoto
Este fic no tiene ánimo de lucro
Antes de empezar informar que este Fic es un fanfic compartido! yo (usura-tialmant, AKA usura-tonkachi) haré el inicio y seguirá Solochely que podeis encontrar en el DA con el mismo nick. La idea nació de hablar de nuestras aventuras escritoras del pasado y decidimos intentar hacer un fic en que las 2 pudiéramos liarla y así divertirnos un rato!
Kizuna XXVI
-Waaaaa... menuda está cayendo aún -comentó el rubio-.
Los dos muchachos miraban como la lluvia golpeaba con fuerza. Se mantuvieron con las bolsas al hombro observando como sus compañeros se precipitaban a correr con el paraguas bajo la lluvia.
- ¿Vamos? -le alentó Uzumaki adelantando un pie-.
- Escríbeme cuando llegues… -contestó con neutralidad. Estaba loco si pensaba que se iba a meter debajo de ese aguacero sólo porque al dobe le apeteciera ir a casa rapidito-.
- ¿Ah? ¿Por qué no? -bufó malhumorado por la actitud del moreno-. Sólo son cuatro gotas…
Sasuke optó por hacer un inteligente silencio manteniendo la vista al frente mirando como la lluvia empapaba a los insensatos que creían poder sortearla.
- Naruto-kun, Sasuke-kun… ¿Qué hacéis aún aquí? -la voz de Gai le hizo girar la cara hasta encontrarse con el profesor con la ropa de calle, un chándal verde, tras él estaba Lee que los miraba con atención-. Las clases han terminado id a casa -dijo una obviedad-.
- Pero está lloviendo… -Naruto comentó otro hecho obvio, y Sasuke hizo verdaderos esfuerzos por no suspirar-.
- ¡Esa no es la actitud! -se cruzó de brazos-. ¿¡Qué opinas Lee!?
- ¡HAI! ¡El mal tiempo no debe ser una excusa para llegar a tus metas, Gai-sensei!
- ¡Así se habla, Lee!
Naruto y Sasuke optaron por desviar la mirada cuando el adulto y el menor se abrazaron con los ojos humedecidos en una deplorable manifestación de afecto maestro-alumno. Ninguno de los dos pudo imaginarse que tanto Lee como Gai empujaran con habilidad a Naruto, fuera de la protección del porche del dojo, quedando empapado al instante; para la mala suerte de Sasuke, Naruto se cogió a él y le arrastró compartiendo el mismo resultado: acabar ambos empapados. El agua estaba helada, se mantuvieron rígidos, momento en que Gai y Lee desaparecieron corriendo bajo la lluvia, haciendo footing con ese horrible mal tiempo… Eso sí, se pusieron capucha.
- ¡Maldito viejo suicida! -se abrazó a sí mismo por la temperatura del agua, que hacía que le castañearan los dientes-. ¿Uh? ¿Sasuke? -le llamó al verle pasar a su lado sin esperarle-. ¿A dónde vas? -le siguió sin importarle ya la lluvia-.
- A mi casa…
- ¿Eh? ¿Pero no ibas a venir a la mía? -no pudo evitar poner un puchero al sentir distante de nuevo al moreno-.
- Puede que en tu casa tengas mudas secas pero no yo… -gruñó malhumorado-.
- Te presto unas mías… -no encontraba cual era el problema-.
- ¡Esa no es la cuestión! -gruñó de nuevo apartándose-. ¿Por qué me has tenido que arrastrar contigo? -le espetó con el ceño fruncido-.
- ¡Oi! ¡Que fue un reflejo!
- No uses esa excusa ahora… -se apartó como pudo el pelo del flequillo que caía encima de los ojos y continuó caminando-.
- ¿Por qué estas tan gruñón…? ¡Sólo es agua! A mi también me ha molestado… Pero ya está… Estamos mojados, ¿ya qué más da? -Sasuke le ignoró por completo avanzando con paso decidido-. ¡Temeee!
Naruto saltó sobre el Uchiha que se zafó con habilidad de su agarre y tomándole de las muñecas le cruzó los brazos y tras un medio giro, volvió sobre sus pasos para apartar a Naruto. El rubio no había visto eso nunca pero pudo intuir el movimiento del moreno y permaneció a su lado zafándose del agarre para poder sujetar el cinturón de Sasuke y juntar sus caderas e intentar proyectarlo, pero Sasuke se desplazó desequilibrándolo. Naruto, en un acto reflejo, le sujetó de la camisa evadiendo la caída, pudo escuchar el chasquido de su lengua. Estuvieron forcejeando varios minutos hasta que acabaron jadeando.
"No voy a dejar que hagas lo que se te antoje…"
"Esta mejorando este usuratonkachi…"
Se enfrentaron las miradas, la noche contra el azul del cielo. Ambos jadeaban sujetándose de la pechera sin estar dispuestos a soltar o dejar que el otro se moviera; mientras la lluvia no había cesado manteniendo sus cuerpos fríos haciendo que temblaran levemente, sus rostros sin saber cómo experimentaron una lenta atracción que acabó por relajar sus facciones para acabar uniendo sus labios. Se separaron durante un instante, observándose el uno al otro, para volver a besarse, usando sus lenguas luchando para con el otro. El agarre se volvió más estrecho, ambos queriendo evitar la huída del contrario y que no se cortara la embriaguez que sentían. Olvidaron por qué se estaban peleando para sólo seguir con ese beso que, al acabarse, volvieron a repetir acariciando sobre la ropa empapada a su amante.
- Será mejor que cojamos un autobús…- Comentó el moreno cuando sus labios consiguieron separarse-.
- Uhn… -asintió levemente ruborizado el rubio-.
El conductor les dejó pasar ya que toda la población estaba en las mismas condiciones: no estaba pronosticado aquel aguacero. Normalmente el autobús a esa hora ya debería estar vacío, pero a causa de la lluvia estaba a rebosar. Se mantuvieron en silencio, agarrados a los asideros de la barra para mantener el equilibrio, cada vez más apretados el uno contra el otro conforme el autobús se iba llenando, dirigiéndose fugaces miradas cargadas de lo que deseaban que ocurriera después.
- ¿Niichan? -llamó el rubio nada más entrar por la puerta, pero no obtuvo respuesta-. Parece que no está pero…
Se vió sobresaltado por los brazos del Uchiha abrazándole con fuerza por detrás, recorriendo su abdomen con las manos que luchaban por colarse debajo de la pegajosa ropa empapada para acariciar finalmente piel con piel. Cerró los ojos dejándose llevar por un momento por la calidad de sus manos, pero posó los pies sobre el suelo rumiando que tal vez su padrino pudiera estar en la casa.
- Espera… Podría estar en el baño o… -se quejó, pero enmudeció cuando, al echar la vista atrás, vió a al moreno que se apartó y se retiró la camisa dejándola abandonada en la entrada, acercándose a Naruto para besarle con avidez. No pudo si no corresponderle, pero aún no se sentía seguro sin haberse cerciorado de que el mayor no estuviera, por lo que suavemente le puso una mano en el pecho para apartarle un tanto-. Espera…
Sasuke no pudo evitar fruncir el ceño, sin duda el rubio no sentía lo mismo; cuando iba de maduro le daban ganas de patearle. Se apartó como pedía y recogió la camisa del suelo del recibidor.
- Me muero por un baño caliente… -comentó con calma, volviendo a su expresión neutral-.
- Y yo...
Naruto recorrió la casa, en busca de su padrino: estaba seguro de que se había marchado ya, pero quería cerciorarse, por si acaso. Tras comprobar que Iruka realmente no se encontraba en la casa, los jóvenes se encaminaron al baño en silencio y, de igual modo, se fueron desnudando.
**¿Se ha enfadado…?**, se carcomía el blondo mirando de soslayo al otro.
No pudo evitar ruborirarse al tiempo que se quitaba los pantalones: aunque ya habían estados desnudos juntos, las veces anteriores la oscuridad les había cobijado. Pero en esta ocasión no era así: ahora podía ver perfectamente toda la silueta de Sasuke; aunque delgado, según el movimiento se podía percibir claramente lo tonificado de su musculatura. Le dieron ganas de repasar con la mano la curvatura de su espalda, pero lo que verdaderamente le atraía era esa parte entre el cuello y la mandíbula, en parte cubierta por los mechones que caían aún húmedos.
Hubo de abofetearse mentalmente para centrarse en lo que estaba haciendo. Era increíble cómo el contexto podía cambiar la forma de mirarle; se habían cambiado de ropa infinidad de veces ya, el uno junto al otro, y sin embargo, cuando lo hacían en el vestuario del instituto no era tan excitante como ahora.
**Parece tenso…**, pensó tras el examen visual; al menos le dio la impresión de que tuviera la musculatura del cuello agarrotada.
Deslizó la puerta corrediza, cediéndole el paso al otro, abriendo camino a la estancia donde había dos taburetes de plástico y un telefonillo de ducha pegado a la pared.
- La bañera no es muy grande... -advirtió el Uzumaki algo avergonzado: en comparación con lo tecnológico de la ducha de Itachi, pensó que aquello debía parecerle bastante mediocre; pero a Sasuke no pareció importarle en lo más mínimo-. Ven, deja que te frote la espalda -se adelantó abriendo el grifo del agua caliente y con un gesto de la mano invitó a Sasuke a sentarse en uno de los taburetes, dedicándole una suave sonrisa-.
Se lo pensó un par de veces antes de acceder, pero pronto se vió atendido por las manos de Naruto. Ciertamente era agradable la forma en que frotaba su espalda con la esponja bien cargada de jabón. Cerró los ojos dejándose llevar por las sensaciones, tomando conciencia de su propia respiración para relajarse. Si bien no pudo evitar dar un respingo cuando notó las manos del rubio deslizarse hasta su pecho.
- ¡Ya me encargo yo! -le gruñó arrebatándole la esponja para enjabonarse él mismo la parte frontal-.
- Borde… -murmuró mientras caminaba en busca del bote de champú-.
Si bien no dejó que le arruinara el momento: se arrodilló a su espalda y contempló durante un instante la forma en que se dibujaban sus hombros, siguiendo la línea hasta su cuello. Intentó no dejarse llevar por las hormonas y hubo de abofetearse de nuevo, interiormente, antes de de echarse el champú en las manos. Lentamente mezcló los dedos con el cabello del otro, subiendo desde la nuca, sintiendo cada milímetro que avanzaba con las yemas de los dedos. A medida que iba frotando, notaba cada vez más la suavidad de la espuma que se generaba y se iba amontonando. Lenta pero firmemente recorrió cada centímetro, desde la nuca hasta las sienes y la frente.
El moreno volvió a cerrar los ojos: era verdaderamente agradable ese masaje que le estaba haciendo, la tensiones se fueron lentamente.
Pero como era de esperar el dobe no podía terminar bien las cosas: le tiró una cuba de agua encima para retirar el jabón, haciendo que toda la tensión volviera de golpe.
**¡Dobe!**
- ¿Qué pasa? -le preguntó el rubio alzando una ceja cuando el Uchiha le miró por encima del hombro casi rechinando los dientes-. Relájate Sasuke, quiero probar una cosa...
Sintió cómo el dobe se ponía de pie detrás de él y se alejaba, pero ya era tarde: ya estaba de nuevo tenso, notando el agua lamer todo su cuerpo desnudo. Se limitó a tomar aire para controlarse o mataría ese usuratonkachi… No entendía como podía ser tan descerebrado a veces… Cuando notó que volvió detrás de él, empezó a sentir de nuevo la tensión acumularse en sus hombros. Las manos de Naruto sobre su espalda estaban viscosas y desprendían un olor muy característico.
"¿Aceite?" pensó extrañado.
Naruto empezó a masajear lentamente y con calma paseando sus manos por toda su espalda.
- Relájate… -le susurró cuando rodeó sus hombros con las manos, notando la tensión-.
Recorrió el cuello de arriba abajo con los pulgares, presionando con cuidado. Poco a poco sintió cómo se iba relajando y comenzó a bajar las manos hasta su baja espalda para volver a subir. Sasuke nunca se hubiera esperado, de alguien tan torpe, un gesto tan detallista.
- Ale ¡ya está! -dió por finalizado el masaje a los diez minutos-.
"Dobe…" se malhumoró de nuevo. Cuando estaba experimentando algo placentero, tenía que cortarlo cuando apenas había empezado, de nuevo las manos de Naruto le habían dado agradables rampas, su tacto ejercía una increíble reacción en su piel. Se tomó su tiempo, tomando conciencia de su respiración y suspiró finalmente deseando otro masaje.
- Ahora me toca a... -se dió la vuelta, dispuesto a fregarle la espalda como había hecho con él cuando le vió lanzarse un cubo de agua encima para quitarse el jabón, y corriendo se metió en la bañera de agua caliente con un gran jadeo placentero-.
- ¡Ven Sasuke esta fantástica el agua! -le invitó sonriente con un gesto de la mano-.
Sintió palpitar una de sus sienes. Para una vez que se sentía dispuesto a devolverle el favor… ¡Sólo un dobe como él podía quitarle todo el morbo a una situación como esta! Pero quiso ignorar el sentimiento de frustración.
- Hazme sitio… -le ordenó, conteniendo un suspiro mientras se acercaba-.
Prefirió no mirarle, a sabiendas de que le estaba observando. Sin duda era más vergonzoso que las otras veces al amparo de la oscuridad.
El rubio obedeció al instante y, mientras iba con cuidado de no pisarle y no resbalarse, pudo ver como Naruto hundía la cabeza en el agua fijando su mirada en la parte menos favorecida de su cuerpo.
"¡Usuratonkachi!" Se sintió ridículo al dejarse caer en el agua para apartar de la vista de aquel su virilidad; no sólo le había visto desnudo sino que… "Mierda…" se sintió ruborizarse, por suerte el calor de la bañera jugaba a su favor.
Se quedaron en silencio, escuchando sólo el goteo del agua saliendo de la bañera ante cualquier movimiento que hacían. Sasuke mantenía las piernas flexionadas y abiertas, mientras Naruto, las tenía cerradas pero también flexionadas; un mal movimiento y podría sentir el roce en su masculinidad.
Sasuke se mantuvo estoico, aunque en su mente vinieron varias escenas que se ven en las comedias románticas con los dos personajes compartiendo una bañera tan estrecha como esa. Aunque debía admitir que en ese momento le apetecía otro tipo de escenas más maduras. Echó la cabeza hacia atrás, apoyándose en el borde, relajando la mente: el frío ya había abandonado su cuerpo, dejando paso al calor embriagador que inundaba el cuarto de baño. Aquello comenzaba a parecerse a una sauna.
- Sobre lo de antes…
Al escuchar la voz del moreno, Naruto volvió en sí y ladeó levemente la cabeza. Se había dejado llevar por los pensamientos y sintió por un momento como si su mente saliera de su cuerpo.
- El masaje… ha sido agradable, pero muy corto, dobe.
- ¡No me llames dobe! -estalló inmediatamente. Sasuke pudo notar como la distancia entre su entrepierna y los pies de Naruto cada vez era más corta-.
- ¡Estate quieto, usuratonkachi! -más que temor a un roce erótico, temía que le diera un coz que le dejara impotente de por vida. Suspiró aliviado, pero con disimulo, cuando el blondo dejó de moverse y cesó el movimiento del agua, que se escuchaba caer por todos lados-.
- Estoy a costumbrado… -comentó con calma-. Como Iruka-niichan trabaja tanto acaba con la espalda fatal, ¡así que aprendí a hacerle un buen masaje! -infló el pecho orgulloso de sí mismo-. Si no he continuado es porque eso tiene que hacerse tumbado en la cama, sino no sirve de nada... Baka... -torció el morro en una mueca de disgusto, pero pronto se convirtió en una amplia sonrisa cuando Uchiha le apartó la mirada-. ¡Disculpas aceptadas!…
- Hmph…
- En fin... ¡Ya es hora de salir!
Sasuke miró con sorpresa como Naruto abandonaba la bañera y con una de las toallas empezaba a secarse el pelo.
"¿¡Y ya está?!" Uchiha no podía creerse que aquello fuera el resultado final de todo. No hubo ni un solo roce, ni tan siquiera un casto y aburrido beso. "¿Es el inicio de una crisis?", pensó para sus adentros. "No puede ser…¡si acabamos de empezar!"
"- Hay que asumir que cometemos la estupidez de crear falsas expectativas, a muchas fases de la vida. Y en el sexo especialmente, al ser un gran desconocido -Recordaba la conversación que tuvo con su hermano, no había pasado mucho tiempo desde aquello…-.
- ¿A qué te refieres con eso?... -trató de simular poco interés centrándose en la comida-.
- Ya lo sabrás cuando llegue el momento -sonrió-. Sólo puedo decirte que disfrutes del momento y no pienses en sacar un trofeo a la primera."
"En serio… ¿En serio le gustó tan poco lo que hice?". No pudo evitar trasladarse a su primera vez, Naruto no había vuelto a proponer ningún encuentro; el maldito dobe le hacía sentir como un condenado pervertido desesperado. Quería volver a sentir su tacto y Naruto actuaba con total naturalidad, como si nunca hubieran compartido un encuentro tan íntimo juntos. Por otro lado al fin pudo encontrar algún sentido a la habilidad de las manos del rubio, que le hacían temblar como hoja de otoño. Los masajes a Iruka habían hecho desarrollar maña a la hora de acariciar.
- ¿Te vas a quedar ahí? -le apremió ajustando la toalla a la cintura-.
Sasuke le respondió acomodándose mejor en la bañera, con el paño húmedo sobre la cabeza. Escuchó el bufido de Naruto que optó por acercarse y arrodillándose a su lado, fuera de la bañera.
- Venga va… -le acarició un brazo al moreno, con suavidad metiendo la mano en el agua, provocándole una agradable sensación de bienestar-. Pensaba que íbamos a estar juntos…
"Mira que suave vas cuando te interesa…" pensó en sus adentros volviendo a ignorarlo.
- Sino te quedaras arrugado como un viejo y eso se meterá para dentro...jijiji- Rió de forma zorruna. Sasuke sintió una de las sienes palpitar con rabia por ese comentario tan fuera de lugar-.
- Pues no parecías quejarte cuando se metió dentro de otro sitio… -murmuró-.
Naruto estaba demasiado cerca y lo escuchó con claridad. Se levantó como si tuviera un resorte en el trasero y abandonó la estancia con rapidez y rigidez. Aquello sí que fue inesperado, la timidez de Naruto tenía su punto de encanto…
"- La verdad que cuando estas metido en el asunto ni te lo planteas… Una vez consigues quitarte el velo del tabú de encima, no es tan complicado de asumir las cosas."
En eso tenía que darle la razón a Itachi. Por lo poco que había experimentado, Naruto era extremadamente tímido hablando sobre ello, pero cuando estaba metido en el asunto toda esa timidez se evaporaba para entregarse al momento… Sin duda era un caso…
Una vez bien aseados, los dos permanecían tumbados en la cama, con ropa ya más cómoda y seca, mirando el techo, dándose suaves caricias mientras cada uno parecía indagar en su mundo interior en la compañía del otro, en silencio.
- Ne, Sasuke… Por lo de antes… En el vestuario… -el moreno no le dirigió la mirada pero sabía que le escuchaba- Siento haberme precipitado, creo… Creo que no debí decirte aquello…
"-Quiero saber… Quiero saber qué piensas de mí… y quiero que seas sincero, Sasuke…"
Uchiha no dejó de respirar con calma sin moverse, aquella duda era estúpida a su entender: era cierto que Naruto le molestaba en muchas cosas, pero le gustaba y atraía por muchas más, sino, no hubiera decidido estar con él. Nunca se dejaría llevar por las exigencias de la sociedad que te miraba a menos si no estás emparejado con alguien… Y más aún si estás con alguien del mismo sexo.
"Mismo sexo…", pensó totalmente inalterable paseando los dedos por encima de la ropa, sorteando el saliente de la cadera de aquel.
Ahora realmente se percataba que estaba con alguien del mismo sexo, pero realmente no se dejó llevar por ese impedimento. Simplemente le gustaba Naruto, no le importaba lo que tuviera entre las piernas.
- No pasa nada, Naruto… -extendió más la mano rodeándole para atraerle y hacer que se acurrucara contra él-.
Aquél aceptó de buen grado la invitación, volviendo a estar en silencio un buen rato.
Cuando el rubio abrió los ojos se encontró con el pecho del otro subiendo y bajando relajadamente. Sin darse cuenta comenzó a pasear los dedos sobre su pecho, por delante de sus ojos, recordando la vista que había tenido en el baño de la espalda del moreno, y de cómo había deseado de acariciar cada curvatura en su espalda hasta llegar a ese punto de su cuello que tanto le atraía.
Levantó la vista dejándose llevar por el deseo y lentamente se fue acercando hasta ese punto, hasta que sus labios lo encontraron.
El moreno ladeó la cabeza para dejarle paso e hiciera lo que quisiera con él. Las caricias fueron reptando hasta que encontró con sus manos, bajo la camisa, la tersa piel de Naruto, que estaba ahora arrodillado encima suyo besando y lamiendo su cuello, provocándole pesados jadeos. Quería controlar los temblores de su cuerpo cuando los dedos del Uzumaki se deslizaron por su abdomen y sus costados para acabar para terminar subiendo hasta el pecho, apretando sus pezones.
Se tragó un jadeo sintiendo su piel ardiente, en contraste con el aire frío de la habitación, cuando Naruto le levantó la camisa y empezó a lamer sus sensibilizadas tetillas, succionándolas con avidez, al tiempo que que le acariciaba por los costados, recorriéndolos hasta posar las manos sobre sus caderas. Ladeó la cara como si aquello fuera suficiente para olvidar la presión en sus pantalones, bombeando con fuerza. Las caderas se le comenzaban a mover, casi en contra de su voluntad, haciendo que arqueara la espalda. Bajó las manos hasta el borde elástico del pantalón del rubio y coló una de ellas para acariciar el sexo de Naruto, que dejó escapar un suspiro pero no cesó en las caricias con sus labios por todo su pecho, subiendo hasta el cuello para lamerle justo bajo la oreja. Aquello provocó que Sasuke le rodeara su masculinidad y empezara a masturbarle, suavemente al principio pero en seguida con más energía. Sonrió en sus adentros al escuchar el jadeo de Uzumaki en su nuca, que apretó las sábanas fuertemente hasta los nudillos se volvieron blancos.
- Esta vez no me vengas con vergüenzas… -le susurró al oído al rubio antes de empujarle a un lado y quitarle casi de un tirón el pantalón, donde le esperaba su dureza-.
En aquella ocasión las luces estaban encendidas y pudo ver con todo lujo de detalles la hombría de Naruto en todo su esplendor. Fue rápido al sujetarle las manos cuando una de ellas quiso volar hacia el interruptor de la luz. Le daba igual, iba a hacerlo, quería verle.
Desvió la mirada a los ojos de Naruto encontrándose con su rostro enrojecido y los labios apretados negando con la cabeza. Sin embargo iba a ignorarle por completo, se lo merecía por todo lo que le había hecho en el baño… Aunque especialmente por todo lo que NO hizo. Con un dedo buscó sobre la camisa uno de los pezones de Naruto y empezó a masajearlo haciendo lentas circunferencias. Con un rápido movimiento se arrodilló entre las piernas de Naruto viendo sus intenciones de frustrar su amenaza. Con la mano libre fue acariciando su torso, bajando desde su pecho, pasando por su abdomen y llegando hasta casi su sexo, y le acarició el vello de esa zona. Al parecer aquello le hacía cosquillas: sus piernas empezaron a agitarse y sus labios se curvaron en una mueca ridícula. Pero había llegado el momento de entrar en acción.
Se inclinó sobre el bronceado cuerpo del blondo antes de lamer por debajo del ombligo y bajar dejando un recorrido de saliva, hasta su miembro subiendo lentamente por él hasta que finalmente lo engulló lo más que pudo, presionado con su labios.
- Espera… -consiguió decir entre jadeos-. El condón… -le apremió intentando que echara la cabeza hacia atrás, empujándole levemente-.
Pero le ignoró completamente. Se molestó por haber arruinado su iniciativa y empezó a lamer el miembro dentro de su boca hasta que Naruto se dejó de sandeces, y le dejó cumplir su capricho. No había sido la idea más maravillosa de su vida, lo admitía. Era la primera vez que notaba el sabor de ese líquido preseminal entre ácido y amargo, era totalmente diferente al semen. Pero los jadeos de Naruto y la fuerza que tenía que hacer para sujetarle las caderas para que no le clavara la polla hasta la tráquea significaba que lo estaba haciendo bien.
-Sasuke… -intentó llamarle la atención, pero las palabras no conseguían salir de su boca-. Qui-... Quita… -comenzó a balbucear, pero aquél parecía no escucharle-. ¡Para, para! -le inquirió cuando estaba a punto de estallar-.
Pero para cuando se apartó, fue tarde. Notó los espamos del rubio bajo sus manos, que seguían sujetándole las caderas, y acto seguido sintió como la viscosa y tibia esencia del rubio le recorriera mejilla abajo.
- ¡L-Lo siento! -la cara de terror de Naruto lo decía todo, se acababa de correr en su cara. Se retorció abriendo el cajón de la mesita para sacar unos clinex y entregárselos. Sasuke se limpió con un suspiro la zona donde notaba el calor pegajoso deslizarse hacia abajo. Fue algo bochornoso cuando Naruto, claramente avergonzado, señaló en su propio pelo una zona. ¿Había llegado tan lejos?-. ¿Ves? Por eso te decía lo de los condones... -murmuró apretando los dientes para que así no lo escucharan los vecinos, mirando hacia otro lado-. … ¿Por qué nunca me haces caso...?
- Cuando te pones así eres un poquito insoportable… -confesó el Uchiha apartando el papel con la esencia del rubio a un lado-.
- Hmm… Ahora me toca a mí… -el blondo se apoyó en sus codos y le apartó para que le dejara moverse-.
- Esto no es una competición… -frunció el ceño el moreno-.
- ¡Ya lo sé...! -frunció el ceño de vuelta-.
Si bien se quedó pensativo durante un momento, mirando el interior del cajón que acababa de abrir.
- ¿Qué pasa ahora? -sabía que sus propios cambios de humor eran raros, pero los de Naruto le superaban con creces-.
- Ne, Sasuke… -hizo una pausa mientras pensaba de nuevo-. ¿Quieres... probar?
- ...¿Probar? -alzó una ceja sospechando a que se refería. Cuando le vió estirarse de nuevo hacia el cajón sacando el lubricante y una tira de condones lo comprendió de forma cristalina-.
- Probar… -repitió una vez más, fijando sus ojos en los de aquel, dando por sentado que le había entendido-.
Aquello le produjo rechazo en un primer momento. No sabía si estaba preparado para ser penetrado. Pero tampoco le preguntó a Naruto si lo estaba. La excitación de su entrepierna le pedía a gritos embestir contra él. Quería volver a sentir esa calidez apretar su sexo, a Naruto jadeando su nombre una y otra vez, las piernas rodeándole las caderas y esos quejidos encerados que parecían pedirle más.
- No pasa nada, lo hacemos como la otra vez… -concluyó al verle dubitativo-.
- Lo haré…- se sorprendió al escuchar su voz tan rígida que no permitía objeción. No era lo que realmente quería… O eso creía-.
Naruto asintió en silencio, sintiendo cómo sus labios se habían quedado entreabiertos por la reacción del otro. Casi como si tuvieran un imán, se acercó hasta besarle suavemente, ayudándole a terminar de desvestirse, para fundirse en un abrazo, fuerte pero delicado a la vez. Poco a poco fue dejándole caer sobre el lecho, quedando encima suya.
El moreno se sintió tenso cuando el blondo empezó a besar su cuello casi en una caricia, a sabiendas de lo que le esperaba en unos minutos. Pero los espasmos placenteros que le provocaban sus manos pronto hicieron que su excitación volviera a crecer. Naruto se tomó su tiempo, besándole y acariciando todo su cuerpo hasta donde le llegaban las manos, hasta que notó a Sasuke más receptivo, haciendo que rozaran sus sexos desnudos. Hubiera preferido que Naruto le hubiera penetrado sin separarse de él. El lapso de tiempo que tardó al ir en búsqueda del lubricante se le estaba haciendo eterno. Su cuerpo se enfriaba por segundos, sin sentir las caricias de aquel. Simplemente se limitó a mirar el techo cuando sintió el condón deslizarse por su hombría. Tampoco quiso mirar cómo el rubio agarraba el bote del lubricante para untarse aquel gel en los dedos.
-Ugh…
Hasta ahora, no se había acordado de aquel paso previo que él mismo había llevado a cabo con el rubio la vez anterior. Empezaba a sentir el calor del efecto del gel en su interior cuando le invadió un segundo dedo y él se limitó a apretar las sábanas con fuerza. Era una sensación molesta pero en ocasiones placentera: él mismo notaba como sus paredes apretaban la intrusión del rubio. "¿Naruto también lo sintió así…?". Tomó aire: si no se relajaba eso no llegaría ningún lado. No pudo evitar mirar de reojo la luz de la habitación. Ahora maldecía la nitidez con la que Naruto tendría que estar viendo sus muecas.
Aquél se inclinó para pasarle el brazo por debajo del cuello, presionando la mano en la espalda para atraerle hacia sí y poder abrazarle con fuerza. Cada vez su respiración era más pesada por la excitación contenida: sabía lo que se sentía y no quería apresurarse. Le besaba por el cuello y el hombro intentando reconfortarle, mientras le penetraba pausadamente con los dedos, esperando que la presión en su interior disminuyera. Pero la tensión en su hombría y el calor que desprendían sus cuerpos le estaban volviendo loco. Cuando ya no pudo contenerse más, sacó los dedos de allí para ayudarse a llevar su sexo hasta la entrada.
El moreno notó la presión, apretando los ojos con fuerza, sintiendo la humedad del lubricante. Aquello no tenía nada que ver con lo anterior, iba entrando poco a poco en su interior, pero no sin causarle un desagradable dolor.
- Sasuke… trata de relajarte… -le susurró, mientras le dejaba reposar de nuevo sobre el lecho-.
Pero no sirvió para nada. Los labios de Naruto volvieron a besar su cuello y acariciar sus costados.
"¡No es un consuelo!" apretó los dientes con fuerza cuando Naruto volvió hacer presión entrando un poco mas.
Se estaba ahogando al mantener la respiración a causa del dolor y jadeó pesadamente tratando que poder sobrellevar aquello. ¿Naruto había soportado eso por él? ¿De qué estaba hecho?
- Esto no va a salir bien…-
Sasuke le rodeó con las piernas cuando Naruto empezó a retroceder de su interior. Le miró a los ojos con reproche mientras su pecho subía y bajaba acelerado.
- ¡No tienes que hacer esto si no quieres!
Empezaba a preocuparse de que para aquél fuera más doloroso que placentero. Lo último que quería era hacerle daño. Estaba decidido ya a parar cuando Sasuke, con la fuerza de las piernas, provocó que le penetrara un tanto más.
- ¡Así sólo vas a hacerte daño! -le volvió a recriminar; pero ante la testarudez de aquel, optó por inclinarse sobre el moreno intentando ser él mismo quien controlara todo aquello, acariciándole los brazos mientras le dejaba suaves besos por el cuello y la mejilla-. Despacio… despacio... -le susurró conciliador-. Ya está…
No se dió cuenta pero Naruto le penetró por completo, dejándole un tiempo a que se acomodara a su miembro hasta que empezó a moverse lentamente.
El rubio se separó un tanto para poder apoyarse mejor sobre el colchón. Ya sabía lo que se sentía y no quería embestirle con fuerza en un acto de lujuria. Aunque empezaba a sentir cómo estaba comenzando a perder la razón embriagado por el éxtasis. Tan sólo era consciente de su propia respiración, las palpitaciones en su pecho, el calor que le recorría el cuerpo entero y el ardor que le recorría por todo su sexo.
El otro no tardó en jadear pesadamente a medida que los movimientos se tornaban algo más intensos: arqueó la espalda estirando el cuello hacia atrás en una inminente punzada de dolor que acabó convirtiéndose en una abrumante oleada de placer haciéndole gemir. Los movimientos de Naruto fueron gentiles hasta que finalmente Sasuke le abrazó atrayéndole hacia él, sin poder dejar de jadear, para que se moviera con más fuerza. Naruto obedeció a la muda indicación y se dejó llevar por el instinto, arremetiendo contra él.
De nuevo, aquella sensación de que el mundo entero desapareciera los atrapó a ambos mientras se recorrían con las manos y se dejaban besos por toda la piel que tenían accesible. Tan sólo existía el tacto del otro sobre sus pieles, el calor de sus cuerpos y los jadeos de placer que inundaban toda la estancia.
Sasuke no había podido imaginarse cuando empezó todo aquello que terminara por ser tan abrumadoramente placentero, haciéndole desear cada embiste que le daba y acabó por perder su propia cordura entregándose al acto por completo acompañando las embestidas del rubio de forma acompasada.
- Sasuke… -gimió apretándose a su hombro-.
Los movimientos del rubio se volvieron más enérgicos y descontrolados y la habitación se llenó de roncos jadeos. Sasuke pudo sentir los espasmos del rubio en su interior mientras se quedaba totalmente inmóvil sobre él y, poco a poco, se fue relajando hasta quedar totalmente tumbado encima suya. Él no había llegado al orgasmo, pero se sentía terriblemente agotado… Eso no quitaba que hubiera descargado ya en el condón. Por una vez le concedería al rubio la razón: tenía que admitir que, sin la goma, a saber cómo hubiera acabado todo.
Acarició la nuca del blondo, que apoyaba la frente sobre su hombro, jadeando, sin deshacer el firme agarre sobre sus caderas con las piernas. De alguna manera era agradable sentirle dentro, forzándose a regularizar su respiración junto con la de su amante.
Cuando recobró el aliento, Naruto se retiró para mirarle a los ojos y él se limitó a atraerle para besarle, primero con una caricia sobre los labios para luego profundizar, disfrutando de su sabor. Fue entonces cuando le dejó libre de su abrazo para que pudiera moverse.
Sin despegarse del agarre, Naruto alzó la mano buscando el interruptor de la luz y, en esta ocasión, el moreno no se lo impidió. Se abrazó a él, dejando que el calor de su cuerpo le golpeara a lo largo de la piel. Pero poco a poco sus cuerpos se iban enfriando, así que, una vez se deshicieron de los preservativos, se acurrucaron bajo las mantas.
Naruto le abrazó por la espalda, apretándole fuerte contra él, acariciándole por los brazos y el pecho, al tiempo que le llenaba de besos.
- ¿Estás bien? -le susurró al notar cómo se encogía-.
- Sí…
Aún podía sentir como si el sexo del rubio estuviera dentro de él y, aunque no dejaba de ser casi agradable, le hacía sentir incómodo.
Pasaron un buen rato abrazados así. Ahora que estaban en calma, podían escuchar el sonido de la lluvia que aún persistía fuera. De vez en cuando, el sonido sibilante del viento se colaba en la casa al igual que el sonido de algunas ramas golpeando en la pared del exterior.
- Sasuke… -murmuró-.
- ¿Qué?
Estaba a punto de quedarse dormido. Había escuchado su voz allá a lo lejos, trayéndole de vuelta a la consciencia.
- Te quiero.
Por un momento sintió como si se le fuera a parar el corazón. Se quedó totalmente paralizado al escuchar aquellas dos palabras, sintiendo cómo le abrazaba con más fuerza, apretándole contra su cuerpo.
- No vuelvas a decir eso -le inquirió en un hilo de voz-.
- ¿Por qué no?
El rubio se sintió totalmente confuso. Lo sentía, verdaderamente sentía que le quería. ¿Le estaba rechazando ahora?
- Si supieras como soy realmente, no lo dirías…
- Bueno… -por un momento había entrado en un ataque de pánico, pero aún así no se separó de él-. Lo sabría si me lo contaras…
Algo más tranquilo, alejado de la tensión momentánea, pegó su frente contra la nuca del moreno, jugueteando con los cabellos negros que caían por su nariz. Era agradable respirar el perfume del champú que desprendía su pelo.
- Lo digo en serio -añadió sintiendo que Naruto ignoraba su advertencia-.
- Yo también.
Aunque estaba de espaldas, Sasuke podía imaginarse esa mirada del color del cielo, llena de determinación. Una de las manos del rubio se escurrió por su pecho, buscando a tientas la suya, para entrelazar los dedos.
Realmente era agradable estar así con él. Todo su ser era verdaderamente cálido. Tanto que le embriaga por completo. Respiró profundamente intentando reordenar todos sus pensamientos, intentando encontrar las palabras adecuadas que decirle.
"Quizas si mostraras esa parte de ti que no es tan perfecta a quien creas que lo merece…". Las palabras que le dijo a su hermano mayor se volvían contra él dentro de su mente.
**Y cuando se lo cuente… ¿Qué?**, se atormentaba así mismo. **Pensara que soy un monstruo…**.
Sin darse cuenta comenzó a apretar la mano de Naruto, en un intento de enterrar las emociones que le empezaban a traicionar recordando todo lo acontecido últimamente.
"- Parece que estás muy relajado Uchiha… Así nunca conseguirás la influencia que necesitas para encontrar al asesino de tus padres…". Aquél tipo le sacaba de sus casillas. ¿Qué era lo que sabía? ¿Y cómo? Aquello había ocurrido hacía muchos años, y no contaba con la suficiente edad como para acordarse de algo que incluso los adultos parecían haber olvidado.
Durante un instante todos aquellos sombríos pensamientos desaparecieron cuando sintió a Naruto abrazarle con fuerza. Se giró un tanto para poder mirarle a los ojos. Esos ojos desprendían tanta honestidad y pureza que se le hacía casi imposible despegarse de ellos. Sin saber cómo, acabó besándole. Pero se separó en seguida volviendo a sumirse en su pensamientos.
- Sasuke, sólo quiero estar contigo -le dijo al fin-. No hace falta que me cuentes nada si no-
- Sai -le cortó, quedándose ambos en silencio-. Ese idiota… -en sus adentros no quería contárselo, pero las palabras parecían salir solas de su boca- ...ese idiota sabe algo sobre mi familia. Algo que debería de haber olvidado ya todo el mundo…
- ¿Algo sobre tu familia? -repitió sus palabras, extrañado de que el nuevo conociera nada sobre el Uchiha-.
- Mis padres… -intentó seguir-.
**Sus padres… ¿No habían muerto?** se preguntó a sí mismo, recordando aquel retrato familiar que siempre llevaba encima.
- Mis padres... Fueron asesinados.
Notó cómo los brazos de Naruto se estremecieron por un momento al escuchar aquellas palabras. De repente, no supo cómo continuar. Era terriblemente doloroso recordar aquella escena. Más aún si cabe tener que narrarla.
- Yo... tenía seis años -siguió cuando encontró la forma. Naruto se había quedado totalmente callado, sin saber qué decir-. Cuando entré en casa… Seguí el rastro que había por el suelo. Entonces no sabía lo que era, estaba oscuro… -le explicó, intentando que no se le cortara la voz por el nudo que se le había empezado a formar en la garganta-. Y cuando entré al salón…
Naruto se incorporó e hizo que Sasuke se girase para poder mirarle a la cara. Las lágrimas habían empezado a escaparse solas, recordando todo aquello. El rubio trataba de imaginar todo lo que le contaba su amante, incapaz de figurarse lo verdaderamente doloroso que debía de ser para él vivir con aquellos tenebrosos recuerdos.
- ¡Cuando entré al salón, estaban ahí! ¡Muertos!
Al no saber qué hacer, lo único que se le ocurrió fue abrazarle. Abrazarle contra su pecho con fuerza, intentando así reconfortarle de alguna manera. Aunque aquello era algo que, irremediablemente, quedaba lejos de poder ser consolado.
- ¡Todo estaba lleno de su sangre! -ahogó la voz, hundiéndose en el hombro de Naruto, abandonándose al llanto que tanto tiempo había luchado por salir-. ¡Algún día los encontraré! -la rabia comenzó a inundarle por dentro, al referirse a los asesinos de sus padres y, sin darse cuenta hincó los dedos en los brazos del rubio-
Sasuke jadeó tras gritar, sintió cierto pánico recordando aquello aferrándose al rubio. En el interior de su cabeza podía oírse a él mismo gritando por sus padres, el charco de sangre bajo los cuerpos parecía avanzar hacia él, no podía respirar, su cuerpo solo sabía temblar. Las piernas no le respondieron y su mirada se fijó en la montaña de los cuerpos caídos. Finalmente sus pulmones encontraron aire y gritó de forma desgarradora. Los había perdido para siempre.
Recordó el funeral, el vacío de su cuerpo y cómo los pensamientos de aquel entonces volvieron a su mente, pensamientos que no fue capaz de ni tan siquiera susurrar, mientras su mirada vacía paseaba por las fotos de su padres fallecidos. Itachi se encargaba de aceptar los mensajes de todos porque él solo podía pensar en venganza.
- Los encontraré… -murmuró tras dejar de temblar como una débil hoja a merced de la corriente- ...y los despedazaré… -su voz se tornó más grave, amortiguada en el hombro del rubio- ...¡con mis propias manos! -apretó a Naruto con los dedos como si necesitara ser consciente que seguían ahí, dispuestos a obedecerle-. ¡Los despedazaré! -alzó la voz apartándose levemente del rubio deslizando las manos hasta las sábanas, su mirada estaba perdida en algún punto sin alzarla-. ¡Uno por uno…! -susurró de nuevo cuando uno de sus negros mechones cayó hacia delante cubriendo más los ojos. La ira volvía a nublarle la razón, imaginándose cumplir su venganza-. ¡Los mataré a todos! ¡Juro que lo haré! -finalmente dejó fluir el resentimiento que le quedaba apretando las sábanas hasta que los nudillos quedaron en blanco. Alzó la mirada hasta el rubio con el velo de la ira en ellos, iba en serio. Con los labios entreabiertos tomó aire-. Juro que lo haré… -volvió a decir en un susurro como si fuera algo que sólo debía quedar para ellos dos-.
Naruto estaba totalmente conmocionado. Ahora podía entender el porqué de ese carácter tan áspero y distante con todo el mundo. Pero la frustración y la impotencia le inundaron por completo al ver la desesperación y la ira de aquel al que tanto quería, y no podía hacer nada para aliviarle, ni aunque fuera sólo un poco.
Sus brazos se movieron solos para abrazar a aquel, que intentó recharzarle apartándolos con furia. Pero el rubio no tenía intenciones de dejarle solo con esos pensamientos tan oscuros y forcejeó con él hasta que, a la fuerza, consiguió rodearle con los brazos, atrayéndole hacia sí en un fuerte abrazo para impedir que se separase de él.
- ¡Los mataré! -volvió a repetir-. ¡Juro que lo haré!
Naruto tan sólo pudo quedarse ahí, abrazándole, dejando que descargara toda la ira sobre él: sin percartarse, Sasuke había comenzado a golpearle con los puños en los brazos. Pero le daba igual. Aguantaría lo que fuera si le hacía sentir mejor.
El abrazo se tornó más suave según se iba calmando aquél, y comenzó a pasear las manos por la espalda en un intento de tranquilizarle, hasta que al final volvió a quedar todo en silencio.
- Y Sai… ¿Cómo lo sabe? -preguntó sin dejar de acariciarle por la espalda-.
- Eso me gustaría saber a mí… -reflexionó más para sí que para el rubio, cuando por fin se desvaneció toda la oscuridad de sus ojos por las caricias de Naruto-. Pero desde que llegó a la escuela no para de recordármelo -le informó mientras apretaba con rabia de nuevo sus brazos-.
Ahora las cosas empezaban a estar más claras. El encontronazo de por la mañana ahora tenía todo el sentido del mundo, y encontró totalmente lógica aquella ira contenida que atisbó en la mirada del moreno.
**No pienso dejar que ese imbécil se le vuelva a acercar… ¡Le reviento!**, pensó para sus adentros.
Ver a Sasuke en ese estado le encolerizaba. Nadie debería pasar por algo así. Y ahora entendía que el moreno verdaderamente no era una mala persona, por mucho que intentara apartar a los demás con su malas formas.
- Ahora que ya sabes el tipo de monstruo que soy… -murmuró agachando la mirada-. Tal vez deberías dejar de juntarte conmigo...
- ¿¡Monstruo!? -repitió desconcertado-. ¡No! -le cogió por los hombros y le zarandeó hasta que levantó la mirada-. Si alguien le hiciera eso a Iruka-niichan… -su semblante se volvió totalmente sombrío según le salían las palabras- ...yo también lo despedazaría vivo.
No mentía. Sus ojos hablaban por él: lo decía totalmente en serio.
- Y en cuanto a Sai…
- ¡Déjale! -le espetó-. ¡Te está metiendo en medio a propósito! Y le estamos siguiendo el juego… Simplemente, ignoralo -sentenció-.
El rubio no pareció demasiado conforme con aquella conclusión. Le hervía la sangre por darle una paliza a aquel mendrugo que tanto daño le hacía a su novio. Pero por el momento lo dejaría estar.
**Elige bien las batallas que quieres pelear…**, se recordó a sí mismo.
Cuando notó a Sasuke algo más tranquilo, se levantó y recogió todo el desorden que habían provocado, templando así los nervios. Habían pasado casi dos horas desde que llegaron en lo que le parecieron poco más de unos minutos.
- Espera, espera -le inquirió cuando vió que el moreno tenía intenciones de vestirse, ya con los boxers puestos-. No te vistas todavía.
Dejó la ropa sobre la silla de su escritorio, y escondió los preservativos usados entre las hojas arrugadas de la papelera, antes de salir casi corriendo de la habitación.
**¿Ahora qué le pasa a este?**, pensó para sí, mientras se dejaba caer de nuevo en la cama. Pero no le dio tiempo de acomodarse cuando volvió a asomar el torbellino por la puerta.
- Aún no hemos terminado nishishi -rió entredientes, enseñándole el bote de aceite que había usado antes en el baño-.
"Si no he continuado es porque eso tiene que hacerse tumbado en la cama, sino no sirve de nada", recordó que le había dicho antes.
No hizo falta que le dijera nada más: se dio media vuelta, tumbándose boca abajo, dejando que se sentara sobre él. Sintió un frío momentáneo en medio de la espalda cuando el aceite comenzó a caer de la botella, pero se disipó pronto en cuanto las manos de Naruto se deslizaron arriba y abajo. Era agradable. Incluso placentero. Sentir sus firmes manos escurrirse por cada milímetro de su espalda era totalmente embriagador. Contarle aquello hizo que desapareciera el peso que siempre llevaba encima, y que tanto le atormentaba. Pero más reconfortante fue que no le rechazara por aquellos sentimientos tan oscuros que guardaba hasta ese día sólo para sí. Las rampas de placer le inundaban cada vez que llegaba hasta su cuello, masajeándole con delicadeza pero firme. Ahora sí se podía sentir totalmente relajado.
Por su parte el rubio no podía ni imaginarse la desolación por la que hubo de haber pasado su novio. Saberse solo en el mundo era doloroso… Pero estar solo, después de haber tenido una familia, y encontrar a esa familia muerta delante de tus propias narices… Le costaba entender que a pesar de todo, fuera una persona tan madura. Al menos más que él. Si le hubiera ocurrido eso a él… Seguramente ya estaría encerrado en algún centro de menores, si no en un psiquiátrico.
No quería ni tratar de imaginar si le ocurriera algo así a Iruka.
- ¿Sasuke? -susurró después de un largo rato de masaje, pero se había quedado profundamente dormido con las caricias del rubio-. Je…
Se incorporó con cuidado de no despertarle, y le tapó con las mantas. Le miró como respiraba, ahora con tranquilidad, mientras se vestía y se sentó en la silla del escritorio. Pasaron varios minutos, en los que no paraba de darle vueltas al asunto del chico nuevo. Le perturbaba el hecho de que alguien totalmente desconocido apareciera de la nada, única y exclusivamente, para amargarle la existencia al chico que tenía a su lado. No se lo merecía. Quería gritarle al mundo entero lo equivocados que estaban con él.
**Pero es decisión suya…**. No podía echarle nada en cara. A fin de cuentas él tampoco le había contado a nadie acerca de su pasado y tampoco le apetecía tener que dar explicaciones.
**En fin, da igual…**, dio por finalizados sus pensamientos sobre el tema y se puso a buscar la agenda: últimamente andaba retrasado con las tareas de clase y tenía que ponerse al día.
- ¿Dónde estará…? -murmuró buscando por los cajones-.
No fue hasta que llevaba unos minutos buscando que se acordó que aún no la había sacado de la mochila. Todo lo sigiloso que pudo, salió escopeteado de la habitación y casi tropieza bajando a toda prisa las escaleras: habían dejado las mochilas tiradas en la entrada, y ni se habían molestado en mirar si les había entrado agua.
**¡Como se hayan mojado los libros…!**, no quiso imaginar la paliza que le daría Iruka si los arruinaba por un descuido.
Pero para su alivio, la capa impermeable había hecho su tarea y menos por alguna gota que se había colado por el cierre de la cremallera, todo estaba bien seco.
**Y los de Sasuke…**, se preguntó si haría bien en abrirle la mochila. Pero tenía que cerciorarse: si se le arruinaban sus cosas por no haber mirado luego se sentiría culpable.
Con cuidado la abrió y suspiró aliviado de que todo estaba en orden. Pero antes de cerrarla de nuevo, le llamó la atención una cadena que estaba engachada en una hebilla, por dentro de la mochila.
- Vaaa… ¡la está usando! -se le escapó de la emoción al ver que llevaba encima la cartera que le regaló-.
Algo inconsciente, abusó de la confianza de saber que el moreno dormía, y tiró de la cadena para sacar la cartera. Le picó en la curiosidad saber si llevaba aquella foto, en el hueco que él había imaginado que la pondría.
**No miraré nada más, ¡lo juro!**, se prometió a sí mismo.
Y ahí estaba. Justo en la rendija cubierta de plástico duro, para que no se malograra, y con una cremallera de cierre. Seguro que así no la perdería.
Observó con detenimiento aquel retrato familiar. En verdad que parecían felices todos. A pesar de ser una foto, mirándola bien de cerca, podía apreciarse el cariño con el que aquella mujer posaba sus manos sobre Sasuke. Realmente era bella. Ahora podía reconocer con total claridad a Itachi también que, aunque las facciones de su cara no eran tan maduras, podía reconocer ya esa mirada. Sólo su padre no sonreía. Y era el único con un atuendo más formal que el resto: parecía como un uniforme de policía, con una especie de chaqueta tipo americana, guantes, un cinturón bastante ancho y zapatos de piel. Tenía algo en el lado izquierdo del pecho, pero no llegaba a verlo bien, puesto que el pelo de la mujer le tapaba.
**¿En verdad era policía...?**, se preguntó sin dejar de observar cada detalle que podía discernir de aquel atuendo.
Aunque perdió relevancia en cuanto posó de nuevo los ojos en aquel crío: tenía una gran sonrisa dibujada en la cara. Una sonrisa de honesta felicidad.
Pasó los dedos por encima del plástico, como intentando llegar hasta ellos.
- Ojalá pudieras volver a sonreír así… Sasuke…
Cerró la cartera, al tiempo que intentaba guardar esa angustia en algún rincón de su mente, y la volvió a introducir dentro de la mochila.
**¡Decidido!**, afirmó para sí.
Para empezar, no debía de crearle más problemas: tendría que ponerse serio con los estudios, que últimamente por dejarse llevar por la emoción, ninguno de los dos había tenido tiempo de centrarse; y debería de hacer algo con respecto a sus malos despertares… Si se levantara cuando sonaba la primera alarma, no llegaría tarde, y no le castigarían. Por ende tampoco le haría perder más clases.
**No entiendo por qué siempre le mandan a él para vigilarme… Ya sé que es un "genio", pero no por eso le tienen que hacer perder clases...**
De repente se acordó de aquel panfleto que encontró, en el cajón bajo su mesa, del instituto "Kyuushuu": reservado para la élite. Sakura le había mencionado algo al respecto también cuando llegó aquel imbécil nuevo.
"- Ne ne…¿sabeis una cosa del nuevo? Viene de la escuela de Kyuushuu", recordó con más claridad haciendo un esfuerzo.
**Si viene de Kyuushuu…**
Un relámpago le hizo dejar sus pensamientos de lado. Fue tal el estruendo que hasta dió un respingo poniéndose en pie. La lluvia caía aún con fuerza cuando asomó la cabeza por la puerta.
- ¡Achuuuhuu! -estornudó con fuerza cuando una corriente de aire le golpeó en la cara. Aquella tormenta se estaba haciendo una molestia ya-. A estudiar se ha dicho -dijo para sí, cerrando la puerta, tras observar el exterior un momento-.
Fue subiendo de camino a su cuarto, cuando miró hacia el reloj que había en la pared, que se dio cuenta de lo tarde que era. Eran ya más de las ocho de la noche.
**Si no se levanta él… le despertaré en un rato…** se dijo así mismo mientras se sentaba de nuevo en su escritorio. **Va… que ya me falta poco para acabar**, se animó mientras habría el archivo con el trabajo de historia. Gracias a las anotaciones de Sasuke, había podido avanzar más rápido de lo que se había imaginado: aunque no le dio la faena resuelta, le dejó pistas con fechas y lugares para que lo buscara él mismo. Y con la tontería de los acertijos, acabó aprendiendo bastante. Si volviera a hacer el examen ahora, seguro que aprobaba. Y con mejor nota que un simple aprobado.
- Ostras… ¿Las nueve ya? -se sorprendió cuando volvió a mirar la hora-. Sasuke… -le susurró mientras se sentaba en la cama junto a él-. Sasuke, despierta. Son las nueve…
Se sintió extraño intentando despertarle. Las pocas veces que habían amanecido juntos el moreno siempre se había levantado antes que él. Casi le parecía cruel tener que despertarle: tenía el semblante totalmente relajado y la forma en la que le caían los mechones despeinados por la cara era terriblemente sexy.
- Sasuke… -con el dorso de la mano le acarició por la mejilla, haciendo a un lado el cabello que le tapaba los ojos. Estaba ya tan cerca que podía sentir la respiración del moreno en su cara-. Sasuke… - le susurró una vez más-.
Como magnetizado, acarició con sus labios los del otro para besarle suavemente después. Al no encontrar la respuesta que buscaba, decidió separarse. Pero justo cuando estaba a escasos milímetros de despegar sus labios, el moreno comenzó a devolverle el beso, llevando una mano hasta su cuello para evitar que se alejara.
-¿Esta es tu forma de despertar a los demás? -le preguntó antes de abrir los ojos, mentalizándose de que tenía que levantarse. Contuvo un suspiro antes de acabar sentado en la cama-.
"Asco de boca pastosa…". Tampoco quiso reparar en lo desordenado de su pelo. Le dirigió la mirada al blondo que aún no contestaba.
- Sólo a ti, baka... -le sonrió mientras le abrazaba, y le hizo caer de nuevo de espaldas en el lecho-.
Sonrió posando las manos sobre la espalda del rubio sintiendo su calor, era agradable despertar así… Nunca se cansaría. Por el rabillo del ojo pudo ver la pantalla del ordenador encendida con un documento con lo que parecía una redacción.
-¿Has estado estudiando? -preguntó no sin algo de incredulidad en la voz-.
- Unn -asintió-. ¡Ya me queda poco del trabajo de historia! Je je je
Le miró, sin poder evitar parpadear varias veces, algo perplejo. Sin duda se estaba esforzando para estudiar. Sería algo que en un futuro agradecería...suponía. Si echaba la mirada atrás, el Naruto que tenía delante no era el mismo que conoció cuando llegó a regañadientes a Konoha… Claro que él tampoco sentía que fuera el mismo. Finalmente decidió que era el momento de irse, no sin antes asentir con la cabeza, a modo de aprobación por su esfuerzo.
- Entonces ya va siendo hora que me vaya… -comentó con neutralidad. Aunque, sinceramente, prefería quedarse ahí lo que restaba de noche. Pero no podía acomodarse demasiado en la casa del rubio-.
- Hmmm… Como no llames a Itachi-niichan no sé cómo te vas a ir… -le respondió con un puchero: no quería que se marchara solo con la tromba de agua que estaba cayendo. Bueno, más bien no quería que se marchara-.
- Oi..- entrecerró la mirada por la familiaridad con la que trataba a su hermano, pero era Naruto: siempre tratando a los demás como si los conociera de toda la vida-. Aún hay transporte público, además que puedo ir caminando…
De nuevo un trueno ensordecedor invadió todo el lugar, haciendo que por un momento ambos quedaran en silencio.
- Asómate y verás la que está cayendo…
- ¿Aún llueve? -desvió la mirada a la ventana de la habitación y torció el labio al ver el diluvio que acontecía afuera. No creía nada conveniente quedarse una noche entre días de clase, pero tampoco podía ir molestando a su familia por sus caprichos personales. ¿Qué debería hacer? Miró al rubio que le observaba con aparente interés-.
"Casi parece que lo hubiera planeado…". Finalmente relajó los hombros. "me enviaron a luchar contra una armada, no contra los elementos..", rememoró mentalmente la cita de un general de guerra. Rodeó a Naruto del cuello atrayéndole hacia él, resignado ante la evidencia. Más tarde ya asumiría las consecuencias.
- Va… Quédate a dormir... -le invitó sin apartar la mirada de sus ojos mientras apoyaba su frente con la de él-. Lo estás deseando nishishishi -rió entredientes-.
Tuvo que contenerse para tirarle de la cama o plantarle la mano plana en esa cara de prepotente que ahora le regalaba. Sintió que sus mejillas iban calentando al sentirse descubierto, pero antes muerto que dejar aflorar una sensación tan humana.
- ¿De boca de quien estás hablando? Usuratonkachi… - Alzó una ceja con altivez-.
- ¡Calla! -exclamó, pero sin dejar de sonreír-. Ven, vamos a cenar -le inquirió, cogiéndole de la mano y arrastró de él, obligándole a levantarse de la cama-.
-¡OI!... -se quejó, antes le hacía postrarse en la cama y ahora le tiraba con una fuerza como si quisiera arar el suelo con su cara.- ¡Déjame vestirme al menos!- Gruño al verse solo con ropa interior-.
- ¡Ah! ¿Tienes frío? -se miró a sí mismo, que llevaba una camiseta de tirantes y pantalones cortos-. ¡Perdona! Jaja -rió nervioso por su despiste-.
- No es frío, es por ser una persona decente, ¿acaso desayunas en pijama?
- Claro… ¿Tú no? -le miró sorprendido-.
Una gota de sudor frío se escurrió por su sien. Era un desastre con patas. Se levantó buscando la ropa que le había prestado el rubio, olvidada en una de las sillas.
- Lo primero que debe hacer uno al despertarse en asearse… y vestirse… -se trató de arreglar el pelo con la manos sin mirarse en ningún lugar, solo por intuición, se sentía totalmente echado a perder-.
- Hmmmm… -frunció el ceño pensando en lo estricto que era: para él lo primero era comer, ya se asearía cuando tuviera el buche lleno. "Pero bueno… cada uno con sus costumbres"-. Como sea, pero yo te espero en la cocina -se giró sonriendo, tarareando una canción de camino a las escaleras-.
"Dobe…" Le observó mientras se alejaba con esa cara que ponía cuando no le importaba lo que le estaban diciendo… Daban ganas de patearle escalera abajo. No le gustaba que ignoraran sus sabios e inmaculados consejos cuando sus divinos labios decidían cesar su silencio e indiferencia por el resto de la humanidad. Acababa de recibir una lección privilegiada y lo ignoraba….
Suspiró derrotado dirigiéndose al baño, lavándose la cara y deseando tener ahí su cepillo de dientes. Estúpida boca pastosa…
"Mira que llega ser dejado…" continuó con su pelo sin muchos rituales. La gente le preguntaba cómo cuidaba su pelo y justo era en lo que menos atención reparaba: era natural ser desastrosamente sexy en un Uchiha.
Suspiró recordando como sus manías a la buena presentación eran producto de la estricta educación de su padre. Ser miliciano era lo que tenía, mucha disciplina, y Fugaku no dudó en transmitirla a sus retoños.
Una vez el reflejo que le devolvía el espejo era mínimamente decente decidió bajar hasta donde estaba Naruto, preguntándose qué iba hacer para cenar… A él le apetecían unas verduras y poco más… De nuevo cosas de su educación, pocas veces se lo saltaba.
Aquella fue la segunda sorpresa que le dió esa noche: esperaba encontrarlo junto al microondas mientras calentaba algún plato ya preparado, pero se lo encontró afaenado en un lado del mármol, pringando todo de harina.
- ¿Qué haces? -se acercó a curiosear-.
-¡Ah! -el rubio dio un respingo cuando le escuchó justo detrás, era tan sigiloso que no lo había oído entrar en la cocina-. Pues… ja ja ja -rió mientras se pasaba la mano por la mejilla, llenándose de harina también la cara-.
- Lo estás poniendo todo hecho un asco…
- Ya lo limpio luego, jo… -le dio la espalda de nuevo, decepcionado por la mirada de desaprobación del moreno-. Voy a hacer pizza… -le respondió mientras estiraba la masa. "...y cuando está así, pones una mano en el medio, y con la otra estiras hacia afuera y giras la masa otra vez", recordaba las palabras de su padrino mientras intentaba imitarle-.
"No lo hace mal…", pensó para sí aún más sorprendido viéndole trabajar.
- ¿Qué te gusta? -le preguntó cuando las masas ya estaban listas sobre la bandeja del horno-. ¿Carne? ¿Verdura…? ¿Pescado…?
- ¿Qué tienes de verdura? -se acercó a curiosear cuando abrió el frigorífico-.
- Cebolla, pimiento, tomate, espárragos, berenjena…
Al moreno le brillaron los ojos al ver la variedad de verduras que tenía aquel. Nunca se lo hubiera pensado, sin duda debía ser cosa de su padrino. Se ofreció a ayudarle para terminar más rápido. O más bien dicho, para ponerse los ingredientes como a él le gustaban.
- ¿Nii-chan? -escuchó al rubio en el pasillo, después de que saliera como una flecha al sonar el teléfono-. Ah… ¡Unn! ¡Estoy haciendo pizzas! Je je je te dejaré una en el horno… Unn ¡Ah! ¡Por cierto! Este… Sasuke se queda hoy a dormir... -al moreno le dió un respingo al escuchar su nombre. Aquel hombre iba a cogerle manía: últimamente paraba más ahí que en su propia casa-. ¡Unn! Ahora se lo digo. ¡Hasta luego!
Un sudor frío le recorría la espalda mientras escuchaba como se acercaban los pasos de Naruto.
- Iruka-niichan dice que llames a tu casa -le informó tras aclararse la garganta. De repente notó un picor molesto al tragar un poco de saliva-. Que luego se enfada tu hermano, dice.
- Ah…
Lo había pasado totalmente por alto. Corrió a buscar su móvil que lo había dejado arriba y volvió tras algunos minutos.
- Buajajajajaja -rió con fuerza cuando uno de los concursantes, en la televisión, se cayó de bruces y rodó por el suelo-. ¡Qué ostión! Jajajaja
Sasuke apenas parecía interesado, casi sin inmutarse, apoyando el mentón sobre la mano. Disfrutaba más del calor del kotatsu. Cuando una alarma sonó en la cocina, Naruto salió disparado para apagar el horno y dispuso él solo todos los utensilios en la mesa. Las tripas empezaron a refunfuñarle al moreno cuando percibió el olor que emanaba de la cocina. Y cuando ya estuvo todo listo, por fin sacó la comida.
- ¡Qué aproveche! - a Naruto casi no le dio tiempo de terminar de hablar cuando le dio el primer bocado a un trozo humeante-.
- Que aproveche…
A pesar de los gruñidos de su estómago, se tomó su tiempo para cortar en trozos pequeños su pizza. Así de mientras hacía tiempo para que se enfriara un poco.
**¿Es que tiene la lengua de acero…?**, se preguntaba horrorizado al ver que el otro no tenía ningún impedimento para comerse aquello, recién sacado del horno.
- ¿Pasa algo? -le preguntó al moreno al ver que se quedó inmóvil tras dar el primer bocado-.
Pero no le contestó. Después de la sorpresa inicial, le dio otro bocado más grande. Se quedó atónito cuando descubrió que estaba mucho más bueno de lo que hubiera podido esperar. Miró de reojo, dejando que el pelo le tapara parte de la cara, con la esperanza de que no le hubiera visto poner la cara de tonto que puso.
- No, solo que no esperaba que supieras cocinar un plato elaborado como una pizza.
- Nishihihi- el blondo hinchó el pecho y Sasuke casi pudo ver como su nariz se alargaba de forma vertiginosa*-. ¿Has visto cómo soy increíble?
- Tanto como para tener aún pendiente de terminar un mísero trabajo de historia que sólo necesité una tarde para hacerlo.
- ¡Oi!- Naruto le miró con rabia pero con el brillo de la culpa y el de sentirse herido por la persona amada en sus ojillos que empezaron a humedecerse-. ¡Ya te he dichoque me faltaba poco!
- Una tarde…- volvió a remarcar dando un bocado más a la pizza-.
Ahora era el Uchiha quien hinchaba el pecho y su nariz se afilaba y alargaba; no iba a permitir que ese Dobe se creciera demasiado contra él. Serían amantes pero ante todo eran rivales. (Nota del Autor: ninguno de los personajes ha sido herido emocionalmente en la reproducción de esta escena) .
Una vez terminaron de cenar, Sasuke se encargó de limpiar los platos, no consentiría dejar la pica lleno de trastos cuando Iruka vendría cansado de trabajar. Aunque Naruto dijo que lo haría él, quería hacerlo personalmente: de alguna manera debía compensar el trabajo del rubio al hacer la cena.
- ¿Cuándo vendrá Iruka? -preguntó distraído mientras subían las escaleras de vuelta al dormitorio del rubio.
- Pues normalmente acaba a las 12 la cocina… Pero ya sabes, la faena en el restaurante a veces se alarga y sale más tarde… -Le contestó tras abrir la puerta y tomar asiento en la silla del ordenador-. ¿Me ayudas? -le pidió con ojos grandes y atentos-.
- Hasta ahora parece que lo has conseguido hacer tú solo. Sigue así… -no se dignó ni a mirarle o quedaría atrapado bajo el Genjutsu de Naruto. Dirigió sus pasos hasta la cama del blondo donde se tumbó, no sin antes secuestrar el último tomo de 'Road to Ninja' en el que se había quedado la última vez que acabó en su casa.
"Genjutsu…", pensó. "Estoy empezando a usar el vocabulario de este manga como si fuera algo normal".
Naruto refunfuñó durante varios minutos hasta que finalmente pudo notar la mirada del otro fijamente sobre él, que se limitó a alzar una ceja esperando que le dijera que pasaba: apostaba que sería algún fragmento del trabajo, aunque sintió cierto hormigueo en la punta de los dedos pensando que quizás Naruto simplemente le contemplaba por su belleza.
-¿Te gusta entonces? -preguntó con ilusión el blondo-. Road to Ninja… -aclaró finalmente haciendo que Sasuke mirara de nuevo el tomo confundido por la pregunta, sin duda no se la esperaba-.
- Ah….nh…- dijo a modo afirmación-.
- ¡Genial!- sin más volvió al trabajo dejando a Uchiha descolocado antes sus extrañas reacciones-. ¡Ah! ¡Por cierto! -se giró de nuevo, con una sonrisa zorruna-. Tengo una entrada para el pre-estreno del anime… -le informó con voz cantarina-. De "Road to Ninja" -le aclaró al no recibir respuesta-.
- Ah… -le iba a volver loco con tanto cambio de tema-. ¿Y?
- Pues… Que sé un modo de conseguir otra… -desvió la mirada, esperando que le entendiera-.
- Hmmm -intentó concentrarse de nuevo en la lectura que estaba en un punto interesante: el protagonista estaba a punto de volver a encontrarse con su amigo y rival, que había abandonado todo buscando su venganza-.
- ¿No quieres venir…? -la frustración empezaba a embargarle, hasta que se fijó en la portada del tomo que el moreno tenía entre las manos. Sabía de sobra en qué momento estaba, así que decidió dejarle leer tranquilo mientras seguía con su trabajo-.
- ¿De dónde has sacado la entrada? -le preguntó tras un buen rato, cuando terminó de leer-.
- ¿Eh? Aah… -el rubio no pudo evitar dar un respingo cuando le abordó con aquella pregunta. Estaba tan concentrado leyendo la biografía de uno de los últimos 'daimyos' de la era Sengoku que le dio un escalofrío-. Me la regaló ayer Hinata -contestó sin darle más importancia-.
"Así que fue eso…", ahora entendía la emoción que le desbordaba el día anterior cuando sin querer contempló aquella escena. "Maldita sea…". Esa Hinata se estaba empezando a convertir en un estorbo.
- ¿Pasa algo?
Sin querer había desviado demasiado sus pensamientos hacia la escenita, de la azabache con el hiperactivo que tenía delante, y una mueca se le había dibujado en la cara.
- ¿Y? ¿Cómo puedes conseguir otra?
A él también le gustaba aquel cómic, si bien no era su mayor ilusión ver la animación. Pero si "aquella" había conseguido una entrada, posiblemente pudiera conseguir otra… Y entonces…
- Pues… -comenzó a decir sentándose de un brinco en la cama-. ¡Hay una marca de sushi que promociona el animé! ¡Y en cada bandeja te dan un rasca con premios! -le explicó emocionado-.
Veía hacia dónde se dirigía aquello. No es que no le gustara el sushi, pero si aquél pensaba que iba a inflarse sólo por conseguir una entrada, iba listo.
- ¡Así que a partir de mañana lo compraré cada día! -su sonrisa no era más grande porque no podía-. ¡Hasta que consiga otra para ti! Tehehee
- En fin… -"mira que es fácil de predecir…", pensó mientras colocaba el tomo en su sitio-.
- ¿Me ayudarás? -la emoción de ir a ver aquel pre-estreno le hacía balancearse de un lado a otro, como si fuera un péndulo-.
Notó cómo se le hinchaba la vena de la sien. "¿Cómo voy a decirte que no con esa cara de bobo…?". Cualquier cosa que decidiera, aquél venía y lo tiraba todo al traste con esa sonrisa estúpida. No pudo evitar suspirar y relajar un tanto el gesto.
- Quizá… -respondió tras mirarle detenidamente unos segundos, mientras salía por la puerta-.
- ¡Yeeeeeeyyy! -que Sasuke no le dijera un rotundo "no", para él significa que era que "sí"-.
Continuará...
*El hecho que se alargue la nariz, es en Japón un símbolo de ego, autoestima y de orgullo.
wmy
Muchisimas gracias por el comentario! Nos hace muy feliz que nos sigas y nos sigas comentando x3 Respecto a Sai se va a ganar unas cuantas hostias; no se si acabara recibiendolas pero tentar...mucho XDDD No odiéis tanto a Sai! da sal a la serie!
Moon-9215
Gracias ^^ Espero que nos sigas leyendo! x3
Zanzamaru
Nos alegra que os volvaís locas! porque para eso estamos, para acecharos y acosaros con nuestras trolleadas...para que vuestra mesa corra peligro de ruptura del "facetable" que podais hacer (facepalm pero con la mesa) o en su defecto, portatil, movil, laptop, iphone…como venganza de no poder tener este último ...nadie mas lo tendra mwahahahaahah….okno :o
Vale, se me ha pasado el efecto de porro de mierda de gato...o algo asi…(crisis)
**solochely says: lol! xDD **
No no puedes pegar a Sai, lo necesito para mi dominación mundial. pronto os convertiré a todos en zombies pálidos y sonrientes...kukuku (tengo que dejar los porros...tengo que dejar los porros...
Respecto al Teme, le ama apasionadamente (ya esta demostrado en este cap). Pero no quita sus dudas adolescente! *violines* sino...NO SE! Pero vamo soy la ULTRAMEGAULTIMATEQUETEKAGASDRAMAQUEEN….retwitea...plz…
tupapisexy
Tu nick siempre estara in my heart (como la cancion de Phil Collins)
Lamento no haberte contestado en el cap anterior ;A;. las drogas me provocan ceguera transitoria! (pero he conseguido 3 comentarios a cambio Mwahhahaha...oh mierda han dejado los micros abiertos) ehem…
Los dilemas de lo que pasó entre Uchiha y Sai no fueron pasionales (o más bien carnales) como se ha explicado en este capítulo…
Y sobre lo del zorro demoniaco de naruto…*musica de concurso de preguntas* No lo sé! Creo que no hablamos del mismo fic! o mi amnesia ataca de nuevo….(pst...Lee 'no soy tu amigo' tambien….que va de amnesia y eso…) siento que te desmayaras desmayadamente ;A;
Naruto es un amor! X3 todo ese cuteness en dosis peligrosas es gracias a Solochely...Ya sabes.. dile cosas warras…y sasuke te visitara…
OMG! *mira a ambos lados* Sasuke! que has hecho!? Bueno se puede arreglar..*cof*
**Naruto: pero es que… es que yo tambien… u/u **
Vicioso! sjafdfsghjksfshkdlañsjdkhhjbscnzm *¬*
moei
OMG...escenas en baños públicos…..nyaaaaaaan *risa pervert* - depravada con antecedentes… (GENJUTSU) *ehem*
Bueno los roces en los forcejeos en las artes marciales han dado su resultado *ehem 2* Si, estan muy hormonados y seguiran los problemasmáss adelante!
Roo-Uchiha
OMG….Se mi comentarista...Ni Kakashi comentando el libro de Jiraya (Ver anime o buscar en Youtube)...ME SIENTO HONRADA! Me alegra muchisimo que hayas visto tanto contenido en este capitulo! X3
Sí le ponemos mucho esfuerzo! Sobre todo cuando hacemos hablar un personaje con otro salen cosas muy curiosas LOL, creo que por eso los PJ son tan espontáneos.
solochely says: eso va con segundas? -_¬
Usu says: EH? que haces aquí? ya comentarás otro capítulo, no arruines mi monopolio!
solochely says: ahhh!?
Usu says: Culo...he dicho culo!
solochely says: ¬¬Uu **
Usu says: A eso me refiero con el dialogo de personajes, solo que yo me pongo mas cool y ella mas dobe…
** solochely says: deja de llamarme dobe! ¬¬x
Usu says: Vale….bibiri-kun
solochely says: ya veras cuando te tenga delante…. ¡ju!
Usu says: Sabes que eso tiene 2 lecturas?
solochely says: ….. o/o
solochely says: no saques las cosas de contexto…. ¬/¬
Usu says: Lo siento, soy una pervertida...MATAME! no...mejor no que entonces no podre seguir molestandote...jus jus…(es susceptiblemente adorable...)
solochely says: hmpf!
Usu says:VAle ya! que llevamos media pagina de Chat!
solochely says: ok ok ya xDDDD
Usu says: MG esto parece el What's app...si vamos a enseñar nuestra intimidad...deberiamos cobrar al menos….
solochely says: juas! xD ok ya
Roo-Uchiha….
….
…..
…
No se que iba a decir, esta mujer me sorbe los sesos….Que gracias y te AI LUV U
BlueSoulRed
Se que no has podido leerlos capis aun, pero gracias por tu apoyo! 3
ahora vas a tener lectura para rato xDDD
espero que te haya gustado este ultimo ;)
Usu says: CHECHOOOO….bueno no….
solochely says: heichou!? donde!? DONDE!? Reikaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ;A;
Usu says: Tambien quisiera CHECHO pero no….no esta….*violines* esta en malasia...haciendose fotos con Koalas….yo tambien me sabria abrazar a ella...
solochely says: A
FIN DE REVIEW
DOBEEEEE deja de asustar a las lectoras! (yo soy mucho mas seria SEEEEEEHHHH)
solochely says: deja de llamarme DOBE! Ostras! ¬¬x
Usu says: No….
….
…
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LOL ^^
P.D. Nota. P. médicas… O COMO nísperos lo querais llamar! (Que es un níspero?) CALLA! (se pregunta y responde a sí misma)
Las autoras no han tomado ningún ingrediente que no se pueda encontrar en un supermercado normal….Temed….tened MUXO miedito….nyaaaaaaaaAAAAAaaaaaAAAAAA
*interrupcion de señal*
Quiero mi dosis de Narutoooooooooo…*busca y se desplaza gimiendo a lo zombie*
