Por: Mangaanime15.

Traductora: Nyanko.

Dsclaimer: KHR pertenece a Akira Amano-sensei y el fic a mangaanime15~


Disclaimer: No soy dueño de Hitman Reborn.

Beteado por Rekishichizu.


Capítulo XXVI: Orden en la sala.


¡BUMP! ¡BUMP!

Cozart cerró la grava en el estrado del juez y habló con autoridad. "El tribunal va a comenzar con la sesión. Aquellos que vayan a actuar como abogados de sus respectivas familias, por favor tomad asiento. Aquellos que no actúen como abogados; sentaos detrás de ellos en los asientos reservados al público." Luego, Cozart miró a Giotto. "Giotto, por favor, toma el asiento en el lugar de los acusados ya que la familia de Decimo te ha nombrado a ti como el autor principal de su caso."

Todos asintieron con la cabeza y tomaron sus respectivos lugares con tranquilidad. Bueno, todos a excepción de G. Era evidente que no le gustaba ver a su mejor amigo de la infancia ser tratado como un criminal cuando sabía que Giotto en realidad no hizo nada malo. El rubio tomó todo lo que pudo para que G no le pusiera una bala en la cabeza de Cozart.

"G, detente. Cozart está haciendo su trabajo. No puedes culparlo por ello," le reprendió Giotto.

"Pero Giotto, no eres culpable. No debes ser tratado de esta forma," protestó el pelirrojo.

Giotto suspiró. "Vamos, G. No es como si me fueran a encerrar en la cárcel y me dejaran morir de hambre. Todo va a estar bien después de que todo se aclare en la corte." Giottó miró a G serio. "Y para que eso suceda, necesito que pienses en una manera de ganar el caso u no crees problemas que puedan hacer que nos echen."

"Si tu lo dices," murmuró G con resignación, ganando un gesto de aprobación de Giotto.

Con eso, la familia de Primo se sentó en la mesa a la izquierda del estrado del juez. Alaude, G y Lampo tomaron su lugar como abogados, ya que habían sido elegidos para representar a su familia en este caso. Alaude se había nominado y aprobado a si mismo como el jefe de los abogados de la familia de Primo, para gran disgusto de G. Nadie dijo nada al respecto ya que, de todos ellos, Alaude tenía mayor experiencia y conocimiento en el tratamiento de los casos judiciales. Sin mencionar que en realidad no acepta un 'no' por respuesta. El hinchazón en la mejilla y en los ojos de Lampo fue más que suficiente para demostrarlo.

En el lado opuesto, en la familia de Decimo se puede ver sentados juntos, con la excepción de Hibari que estaba de pie a varios metros de ellos. Habían elegido a Mukuro, Ryohei y Gokudera para que actuaran como sus abogados. Como jefe de abogados en la familia de Decimo, Mukuro se sentó en el primer asiento, Ryohei en el asiento del medio y Gokudera en el ultimo asiento, quejándose de no ser el jefe de abogados. Todos estaban sentados detrás de ellos escuchando, con la excepción de Chrome. Chrome estaba sentada junto a Mukuro, cosa que no pasó desapercibida para la familia de Primo y su juez.

"Décima familia, sólo podéis enviar a tres personas para que actúen como abogados de vuestra familia. Por favor quitad a una persona de la mesa de fiscalía," pidió Cozart.

"Kufufufu, es cierto que sólo tres personas pueden actuar como abogado de sus respectivas familias. Pero, por desgracia, mi querida Chrome no es una de los abogados," respondió Mukuro sin problemas, haciendo un gesto con su mano a Chrome. "Ella es mi asistente. Y si no m equivoco, en el artículo 78, parte B, sección 15 del 'Reglamento de la mafia Vongola'; permite que un abogado lleve consigo a su asistente a la corte. Teniendo en cuenta que un asistente no es, técnicamente, un abogado, él o ella puede sentarse al lado del abogado siempre y cuando dicho abogado lo permita."

Cozart asintió con la cabeza aceptando el razonamiento de Mukuro. "Muy bien, se le permite a tu asistente para que se siente a tu lado siempre y cuando no actúe más a allá de su capacidad como asistente." Luego, Cozart volvió su atención a todos los presentes en la sala. "Nos hemos reunido aquí hoy porque la familia de Decimo ha traído un caso en contra de la familia de Primo por tratar de infiltrarse en su base. ¿Eso es correcto, décima familia?"

"Correcto, Señoría," dijo Mukuro. "De hecho, nos gustaría solicitar una orden de alejamiento hacia la primera familia para que no se acerque a nuestra base y jefe."

"¿Tienen algo que decir acerca de esta acusación, familia de Primo¿" Cozart miró a Alaude que se levantó como representante.

"Nos gustaría hacer una petición en este caso. En nuestra opinión, la familia de Decimo ha reaccionado de manera exagerada ante la situación. Y si bien es cierto que nos hemos infiltrado en su base, teníamos nuestras propias razones para tomar esa acción. No hay necesidad de solicitar una orden de alejamiento en la corte," dijo Alaude con firmeza. No tenía sentido ocultarlo, sobre todo cuando fueron sorprendidos en el flagrante delito.

"Tsk, no nos preocupa tu razonamiento. Igualmente no os permitiremos acercaros a nuestra base," Gokudera frunció el ceño.

"A pesar de ello, nos gustaría que el tribunal escuchara el razonamiento antes de hacer el veredicto," dijo Alaude con calma mirando mal a Gokudera.

"Kufufufu… si tu lo dices, entonces, ¿no te importaría si llamamos al acusado Primo Vongola para que de su testimonio delante de todos?" Mukuro sonrió.

Alaude entrecerró los ojos ante el reto de Mukuro. Sabía que tipo de abogado era el guardián de la niebla. Los abogados de su naturaleza eran expertos en manipular y torcer los hechos del caso de acuerdo a sus necesidades y deseos. Podían hacer que el inocente pareciera culpable o que el culpable pareciera inocente. Huelga decir que, Alaude odiaba a este tipo de abogados. Giotto tenía que ser cuidadoso en torno a Mukuro.

"Señoría, ¿puedo pedirle a Primo Vongola que responda a mis preguntas en frente del tribunal?" Preguntó Mukuro.

"Se concede el permiso," respondió Cozart.

Mukuro caminó tranquilamente hasta llegar a Primo. Se detuvo delante del hombre con una sonrisa adornando su rostro. La híper intuición de Giotto empezó a retorcerse. Algo le decía que necesitaba prepararse a si mismo en contra de todo lo que Mukuro pudiese tirarle.

"Primo, ¿es cierto que le propuso a nuestro jefe, Tsunayoshi, que le acompañara a la ciudad?" Preguntó Mukuro.

"Correcto," dijo Giotto con firmeza. "Le pedí que me acompañara a comprar vino para la fiesta que iba haber."

"¿Podría decirnos que pasó mientras estabais en la ciudad?" Solicitó Mukuro.

"Como ya he dicho antes, fuimos al pueblo a comprar algo de vino para la fiesta, pero, después de eso, fuimos perseguidos por las fangirls. Tsuna y yo escapamos; aunque para el momento en que las perdimos de vista ya estábamos fuera de las fronteras de la ciudad," respondió Giotto tratando de suprimir se tristeza.

"¿Qué pasó después?" Los ojos de Mukuro brillaron maliciosamente cosa que desencadenó que las alarmas de Giotto y Alaude sonaran.

"Bueno, fuimos emboscados por lo enemigos. Trataron de partirse por lo que nos atacaron por separado e impidieron que pudiésemos ayudarnos. Cuando noquee a uno de los atacantes, de repente escuché gritar a Tsuna en alarma y al darme la vuelta vi al jefe enemigo disparando a mi dirección. Me preparé para el disparo pero antes de darme cuenta, Tsuna tomó los disparos por mí," dijo Giotto en tono deprimido, con la cabeza gacha para evitar que las miradas de la familia de Decimo le perforaran.

"Entonces, vamos a ver si lo entiendo," Mukuro se tocó la barbilla fingiendo estar pensando profundamente antes de entrecerrar los ojos. "Te quedaste allí como un idiota esperando a que tu enemigo te traspasara con una bala en la cabeza sin hacer nada más, mientras que Tsunayoshi recibía el disparo. ¿Es eso correcto?"

Se podían oír murmullos por parte de la décima familia. Todos le enviaban miradas fulminantes a Giotto. Giotto quería decir algo para defenderse pero G se le adelantó.

"¡Protesto, Señoría!" G se levantó brusacemente golpeando sus manos sobre la mesa. "Me opongo a la pregunta de Mukuro hacia Primo. ¡No veo el cómo su pregunta está relacionada con nuestro caso!"

"Kufufufu… te pido perdón G, pero esta pregunta tiene que ver con nuestro caso," argumentó Mukuro antes de pasar a Cozart. "Puedo probarlo, Señoría."

"Por favor, continúe," dijo Cozart señalándole a Mukuro que continuara.

"Pero Señoría, está tratando de manchar la reputación de Primo al pedirle ta pregunta irrelevante," protestó G.

Cozart miró al pelirrojo serio. "G, en este momento el tribunal está en sesión. Por favor, controla tu ira. No querrías ser expulsado de esta cámara, ¿cierto?"

Alaude sentó con dureza a G. No había necesidad de que el guardián de la tormenta les retara como si fueran un pueblo bárbaro. Mukuro, por otro lado, sonrió en silencio. ¿Quién sabría que G era el tipo de abogado impulsivo? Este tipo de abogados tienden a ser agresivos cuando se trata de probar sus puntos. Ellos no se detienen ante nada hasta que han llevado al culpable ante la justicia. Al mismo tiempo, su naturaleza es lo que les hace que sean tan fáciles de manipular. Sólo irritas al abogado y puedes hacer que se vea como el malo de la película en el tribunal cuando pierde los estribos.

"Primo, ¿por qué decidiste infiltrarte en nuestra base?" Preguntó Mukuro ignorando la conmoción empezada por G.

"Porque estaba preocupado por Tsuna y quería visitarle," respondió Giotto.

"¿Y por qué querías visitar a Tsunayoshi?" Presionó Mukuro.

"Porque resultó gravemente herido. Quería ver si estaba bien," contestó Giotto con tristeza.

"Cómo se hirió Tsunayoshi?" Preguntó Mukuro.

"Él fue disparado por seis balas," dijo Giotto con aire de culpabilidad.

"¿Y de quién fue la culpa?" Se burló Mukuro ganando un movimiento de cabeza por parte de la décima familia.

"¡Protesto, Señoría!" G protestó gritando antes de que Giotto pudiese contestar. "Esa pregunta es la pregunta principal. No se pueden permitir que estas preguntas sean echas en el tribunal."

Mukuro fulminó a G con la mirada un poco irritado por ser interrumpido por el pelirrojo. "Puedo asegurarle, Señoría, que no es la primera pregunta. Sólo estoy pidiendo que aclare mi punto."

Antes de que G pudiese gritarle de nuevo, Alaude derribó a G una vez más. Entrecerrando los ojos mientras miraba a G, desatando su intención asesina al guardián de la tormenta. "Si no dejas de hacer este acto insensato voy a eximirte de tu posición como abogado. Estas haciendo que parezcamos idiotas."

"Por favor, continúe Mukuro," instruyó Cozart haciendo caso omiso de Alaude y G. "¿A qué punto está tratando de llegar?"

"Mi punto es que la primera familia no debe tener el permiso de entrar a nuestra base ni de visitar a nuestro jefe. Es obvio que el descuido de Primo ha causado graves heridas a nuestro jefe. Como guardianes de Decimo, tenemos nuestro derecho a que no les dejen ver a nuestro jefe," anunció Mukuro.

"¡Protesto, Señoría! Eso es una acusación sin fundamento. Mukuro no tiene nada para probar su acusación," gritó G.

Todos gimieron y gritaron, "¡Deja de protestar, G!"

"En serio, cómo vamos a continuar nuestro proceso si sigues protestando," murmuró Gokudera.

"Ma, ma, cálmate G. Debes dejar que Mukuro acabe primero antes de protestar," aconsejó Asari.

"Es de una mala educación extrema el interrumpir cuando la gente habla," gritó Ryohei.

"Por hacer estúpidas protestas, voy a morderte hasta la muerte," siseó Hibari sacando sus tonfas.

Antes de que las cosas se pusieran peores, Cozart golpeo varias veces la grava mientras gritaba, "¡Orden en la sala! ¡Orden en la sala!" Eso les calmó un poco. Cozart se volvió hacia G. "G, esta es la ultima advertencia. Si haces alguna otra protesta innecesaria voy a echarte de la corte." Le dijo el juez pelirrojo antes volverse a Mukuro. "¿tienes pruebas para respaldar la acusación?"

"Por supuesto, Señoría," dijo Mukuro mirando a Chrome. "Chrome muéstrales las escenas."

Chrome asintió con la cabeza mientras se levantaba, acercándose a una pared. Todos miraban a Crome con gran curiosidad mientras sacaba su tridente y golpeaba la pared con el. Al instante, la niebla comenzó a cubrir la pared mostrando una imagen borrosa. Mientras la imagen se volvía más clara, la primera familia de repente tuvo una sensación terrible.