Capítulo 24: La heredera.
N/A: Hola, ante todo pido disculpas por el retraso, esta historia me quedo muy atrás, prometo que ahora que finalice "Descubriendo nuestro futuro", comenzare a dedicarme al %100 a esta historia.
Gracias a todos por sus mensajes. Les deseo una excelente pascuas si la festejan y si no,... Aprovechen y coman chocolate queso alegra la vida!.
Besos, Luxia.
Milk miró al joven semidesnudo que tenía en frente de sus ojos. No pudo evitar sentir arder todo su cuerpo. Otra vez sentía que moría con tan solo verlo.
Kakarotto estaba confundido, lo último que espero en su vida era tener a la mujer que tanto deseaba en la puerta de su casa… su casa, la que estaba totalmente sola en ese momento…
El joven sacudió la cabeza tratando de enfocarse y miró los ojos negros de la mujer frente a él.
-Milk... qué haces aquí?
-Yo… eh, bueno, la señora Gine me envió a buscar unas pastillas… le dolía su vientre y vine a buscarlas…
Kakarotto reaccionó de inmediato al escuchar el nombre de su madre y la palabra dolor.
-Que?, mi madre no se llevó su medicina!?... Maldición.
El chico entró rápido a su casa y dejó la puerta abierta. Milk entró despacio viendo el interior del lugar y le pareció un lugar muy acogedor y hogareño, igual que su casa en la tierra. Suspiro con nostalgia.
Miró la mesa y vio comida, dedujo que había encontrado al chico comiendo desnudo y eso le hizo hervir la sangre.
Kakarotto estaba desnudo, solo con una toalla, tal como una vez él la había encontrado a ella en su casa.
Sonrió sin querer. En ese momento ella se había molestado mucho, y ahora, lo veía en la misma situación y veía como el chico la ignoraba y ahora era ella la que se excitaba al verlo.
Se odio en silencio.
Volvió a mirar el pasillo de la casa cuando vio que el joven aparecía de nuevo con la caja de pastilla.
La miró incrédulo y levantó la ceja.
-Milk… según esto, la pastilla del día de hoy, mi madre ya la tomó!... no puede tomar dos el mismo día, le hará mal!
Milk lo miró sorprendida.
-Pero… ella dijo que le dolía, que las había olvidado.
-Mira, no creo que se haya olvidado de verdad de tomarlas, mi padre la controla todo el tiempo… Creo que mi madre te mintió…
-Como?... y por qué haría eso?
-Bueno, cuando mi madre quiere estar a solas con mi padre, me echa muy sutilmente, inventa algo para que salga de la casa… quizás quería hablar con alguien en el palacio y para que tu no escuches, te mintió.
-Ella hablaba con Let… pero hizo muecas de dolor, creí que de verdad se sentía mal…
-Si, no es la primera vez que lo hace… bueno, falsa alarma, ella estará bien. -Kakarotto se hizo el frío, caminó hasta la puerta y la abrió despacio. -Gracias por preocuparte…
El joven miró sonriente a Milk y espero a que saliera rápido, mientras le rezaba a todas las deidades del universo entero que la chica se vaya rápido, antes de que cometiera alguna locura.
Milk se ofusco con odio. La estaba echando?... hace dos meses, ese chico lo único que hacía era perseguirla y querer tocarla y ahora, ella estaba ahí, en su casa y él la echaba!...
Esto la superaba. Quién demonios se creía que era?... Acaso ya se le pasó el celo?... Era un idiota!, pero si creía que a ella le importaba, estaba equivocado. Ella no le importaba, ella tenía a su novio y no le importaba…. o eso trataba de creer.
Milk caminó despacio hasta la salida completamente furiosa.
-Lo siento.. no quería molestarte. De verdad me preocupe por tu madre… ya me voy, no te seguiré molestando con mi presencia…
-No dije que me molestaras… solo no quiero que te retrases en tus cosas…
El chico no sabía qué decir ante aquel reclamo. Estaba descesperandose de nuevo. Ese aroma que tanto le gustaba. Sentía tantas ganas de tirarla en el suelo y tomarla hasta cansarse, pero debía controlarse como sea.
-Está bien, da igual. Me voy no quiero ser inoportuna… quizás estás esperando a tu noviecita…
-Quien?... -El chico la miró curioso.
-No te hagas. La chica esa… con la que andas para todos lados…
Kakarotto cerró un poco la puerta impidiendo que salga. La miró detenidamente y hablo.
-Hablas de Pepper?.
-No se como se llama y tampoco me importa. Con permiso.
El joven sonrió sin querer.
-Estas celosa?.
-Celosa?... de que?, de esa?... por favor!... -Milk se comenzó a sentir nerviosa. El chico la estaba acorralando con palabras que no quería escuchar. Decidió huir del tema. -Yo no siento celos de nadie y menos de esa chica. Además yo tengo a mi novio Dende… jamás sentiría celos de nadie.
El rostro del chico se puso sombrío de repente. Kakarotto sintió una punzada fuerte en su pecho. Caminó hasta ponerse frente a la puerta evitando el paso.
-No nombres a ese imbécil en mi casa… te lo prohíbo!
-Y tu no me nombres a la estúpida de tu novia!. Déjame pasar!
Kakarotto para esa instancia ya había perdido el hilo de la conversación. Se sentía enojado. Cómo se atrevía esa mujer que tanto deseaba, venir a su casa y nombrar al maldito hombre verde que sabía bien cómo la besaba y seguramente la tocaba. Le hervía la sangre con solo pensarlo.
De un golpe cerró la puerta y se acercó a Milk sin siquiera escuchar lo que decía.
-Basta!. Me importa una mierda Pepper, tú no puedes venir a mi casa y nombrar a ese idiota… lo mataría ahora mismo si pudiera!.
-Tu ya basta!. No me vengas con tus amenazas!. Además qué demonios te hizo Dende para que quieras lastimarlo!?. Vete con la estúpida de tu novia!
-Deja de nombrarlo!. Odio que digas sus nombre!... odio que lo nombres como si fuera todo para ti! Sí, sabes que, tienes razón, mejor me voy con Pepper...
Milk se asustó un poco cuando vio al guerrero caminar hacía ella, pero rápido se le fue cuando escuchaba lo que el chico le gritaba. El no le podía reprochar nada, Dende no le hizo nada, en cambio su novia… Milk se molesto el doble.
-Lo nombró cuando quiero!, no me vengas tu a decirme que hacer, vete con esa zorra que te monta como si fueras un caballo y déjame en paz!
Kakarotto la tomó rápido de la mano y sin pensar la acercó a su pecho desnudo.
-Basta, basta!, deja de hacerme enojar!... Y para que sepas, me tiene que estar montando porque tu no lo haces!
-Eres un imbécil!, como si te importara!. Eres un cínico!. No esperaste nada para meterte con una zorra!
-Si, mientras tu te metes con ese maldito tipo verde que solo quiero destruirlo!, quiero matarlo, lo odio, lo odio!
Kakarotto ya no escuchaba ni la mínima palabra de lo que decía Milk, ni tampoco pensaba lo que él mismo decía. No podía controlar su instinto. Tomó las dos muñecas de Milk y de un solo movimiento la giró y la apoyó contra la pared de la cocina.
Milk sintió un pequeño golpe en su espalda, pero lo ignoro totalmente, ella también estaba demasiado sumergida en la discusión y no sabía porque, pero lo que menos sentía en ese momento era miedo. Lo miró con furia.
-Y yo odio a la estúpida de tu novia!. Ella debería morirse, debería explotar en mil pedazos porque es una maldita zorra! Dende por lo menos es respetuoso conmigo y me trata como un verdadero hombre! Claro, como yo no me acosté contigo te fuiste corriendo a buscar una maldita puta que te abra las piernas!
-Cállate, cállate!... yo soy un hombre, yo debería ser tu hombre!, pero no claro, te conformas con ese maldito imbécil, que no te merece!... no te merece! Y si, me fui con una cualquiera para no tomarte y hacerte de todo, yo si te respeto!... tu deberías estar en mi cama con las piernas abiertas, tu!
Milk safo una de sus manos y comenzó a golpear a Kakarotto en el pecho.
-Que sacrificio!... tu no eres un hombre, eres un maldito animal que se acuesta con la primera que se le ofrece… ella tampoco te merece!. Te odio, te odio! Los odio a ambos! Eres un imbécil, un animal!, te odio!
-Si?, yo tambien te odio!, te odio por hacerme desearte tanto!, porqué no puedo sacarte de mi cabeza!. ! Yo tengo que ser tu hombre… nadie más! Te deseo tanto que mi cuerpo me duele, el alma, mi corazón!, te amo maldita sea!
Milk quedó helada con lo que escucho, aún así estaba tan furiosa que no logró reaccionar correctamente.
-Si… si… -Milk lo miró a los ojos, no estaba segura con lo que diría, pero no lo pensó más. -Quisiera ver que tan hombre eres…
Y Kakarotto dejó este mundo para entrar al mundo animal que llevaba en su ser. Sus ojos se volvieron blancos, presos de la lujuria y lo último que dijo, casi salió por inercia.
-Bien… lo verás entonces...
Kakarotto no la dejó decir nada. Sin medir sus actos la beso con desenfreno. Y para su sorpresa, sintió como Milk lo atrapaba con sus brazos y lo besaba tan desesperada como lo hacía él.
Milk no se dio cuenta en qué momento tomó su cuello con sus brazos. No fue consciente como abría su boca y dejaba que la lengua del chico la invadiera por completo y menos se dio cuenta cuando ella misma se vio haciendo lo mismo.
El saiyajin quedó preso del deseo. Sin pensarlo tomó a Milk de sus piernas y la subió sobre su cuerpo, y pensando que ahora si la mujer se enojaría, la reacción le sorprendió más. Ella levantó sus piernas y rodeo su cintura. Kakaroto se perdió completamente, se cegó y ya no pudo controlarse más.
Se giró rápido y se acercó a la mesa, se separó un segundo de sus labios para mirar lo que había, con una mano sostenía el cuerpo de Milk y con la otra tiro todo lo que había arriba del mueble. Sin pensar un segundo, volvió a tomar los labios de la chica que respiraba con dificultad, pero que lo recibía nuevamente con pasión.
Apoyo a la pequeña criatura en la mesa y la recostó un poco, subiendo él encima de ella. No podía tranquilizarse. Se estaba perdiendo sin duda.
Milk sin embargo no estaba mejor que él. Sabía que debía detenerlo, decirle que parara, pero no podía. Al contrario, creía que si el chico la dejaba, se moriría. Necesitaba sus labios, que la tomara y aunque eso estaba mal, no podía parar.
Sin perder más tiempo, Kakarotto subió el uniforme de Milk con su mano, mientras con la otra seguía sosteniéndola fuertemente. Comenzó a tocar sus glúteos, sus piernas con mucha fuerza, dejando toda su piel roja y llena de marcas. De un solo tirón, se sacó la toalla que traía puesta quedando completamente desnudo.
Milk tembló ante ese acto y no pudo evitar ponerse nerviosa. El chico se estaba poniendo duro con mucha fuerza y se estaba descontrolando. Quería parar, decirle que se detenga, pero no pudo. Kakarotto comenzó a frotar todo su miembro en su intimidad y ella simplemente se quedó inmóvil, atrapada en una fuerte excitación.
Y Kakarotto la sintió… y perdió la cabeza. No podía reaccionar, Milk estaba húmeda, completamente excitada y desprendiendo ese aroma nuevo que tanta paz le traía. Y lo entendió. Ella lo deseaba igual que él. Eso era aquel aroma, su deseo por él.
Sin pensar, tomó la ropa interior de Milk y rápido la arrancó de su cuerpo, mientras besaba su cuello marcándolo todo y tocaba sus senos por arriba de la ropa. No entendía que pasaba, solo quería satisfacer sus instintos.
Y Milk se sintió como una saiyajin, porque también se moría de ganas de satisfacer lo suyos.
-Kakarotto…
-NO!... yo soy tu hombre… tu eres mía!. Me deseas, como yo te deseo a ti… Dime la verdad… dime si me deseas o no...
Milk ardía de excitación, pero también tenía miedo. Ella era virgen y como estaba la situación, el chico la destrozaría.
-Yo… si...… pero… vas a lastimarme!...
Kakarotto volvió a tomar sus labios con pasión, no podía dejar de besarla. Y que ella declarara que lo deseaba lo estaba volviendo loco. Sabía que debía detenerse, que podría matarla con solo embestirla, pero simplemente ella lo deseaba… y él no podía más.
El chico se acercó todavía más a su intimidad, y sin penetrarla, rozo todo el lugar con la punta de su miembro. Milk tembló ante esa acción, simplemente se estaba olvidando de que podía morir en tan solo un segundo en cuanto él metiera dentro de ella semejante cosa. Cerró los ojos y espero lo peor, pero demasiado deseosa.
Y en un segundo, quedaron los dos paralizados cuando la puerta se abrió de repente, salvando a Milk de una muerte segura, pero muy satisfactoria.
-Oh por dios!... gracias al cielo interrumpieron!...
-Sí padre, interrumpieron en el momento justo para suerte de Milk… casi era asesinada siendo penetrada!... Que feo sería morir así…
-Bueno, a ti te romperá el cuello una navaja muy afilada en unas horas…
Bulma levantó las cejas y miró al cura irónica.
-Gracias padre, usted si que sabe tranquilizar a las personas.
Isaías miró el suelo apenado.
-Lo siento, tienes razón. Perdóname.
-Está bien no se preocupe. Quiere saber quién interrumpió?
-Si por favor, cuéntame del héroe!
-HIJO DETENTE AHORA MISMO! LAS VAS A MATAR!
Kakarotto se giró furioso y miró a su padre.
-VETE! ELLA ES MÍA!
Bardock miró el rostro de su hijo que estaba completamente fuera de sí. Sus hermosas esferas negras habían desaparecido por completo y dieron lugar a dos cuencas vacías. Su cola estaba carrasposa y bien erguida y todo su cuerpo se veía más grande de lo normal. Típico de un animal en celo a punto de destrozar a su presa.
El hombre no podía creer que podría ver a su propio hijo en ese estado. Rápidamente se acercó a él y lo tomó con fuerza de ambos brazos liberando a la chica que tenía sometida contra la mesa. Se giró y la miró.
-Qué demonios haces tú aquí!?... VETE AHORA MISMO O TE MATARA!.
Milk no reaccionaba, estaba temblando llena de terror y excitación. Ya no estaba segura de que hacer.
Kakarotto se removía entre los brazos de su padre intentando liberarse para agarrar a Milk. Bardock trataba de sostenerlo, pero el chico estaba desencajado, parecía tener más fuerza que cualquier guerrero. Creyó que se zafaría en cualquier momento.
-TE DIGO QUE ME SUELTES!... ES MÍA!.. ELLA ME DESEA!
El padre del chico abrió los ojos con tremenda sorpresa y rápido miró a Milk. Está aún seguía arriba de la mesa, con sus piernas abiertas y mostrando su intimidad completamente excitada. Bardock giró su cuerpo junto con el de su hijo para que no vea esa escena.
-Cálmate por favor hijo!... ella no es una saiyajin, no podrá soportar toda tu fuerza, la matarás!
El joven seguía removiéndose con brutalidad.
-ES MIA!, ES MIA!... TU NO ME LA PUEDES QUITAR!, LA HARE MIA!
Bardock giró el rostro y miró a Milk.
-VETE POR FAVOR!... TE DESTROZARA COMPLETA!
Milk reaccionó para su suerte. Vio cómo el hombre más grande tenía al más joven con fuerza y se vio ella misma en una pose demasiado sexy.
Cerró sus piernas rápidamente y bajó como pudo de la mesa. Se dio cuenta lo mucho que le dolían sus extremidades inferiores, pues noto la tremenda fuerza que tuvo que ejercer cuando tenía semejante hombre encima suyo.
Se paró en el suelo y trató de caminar, pero sus piernas la traicionaron y cayó de golpe al piso.
Kakarotto al verla moverse, se zafó con fuerza y desprendió un aura blanca alrededor de su cuerpo. Bardock se asustó y cedió sus brazos, ya que el aura de su hijo lo azotó a dos metros, liberándose.
Este se giro y de una manera muy veloz, se tumbó encima de Milk, haciendo que está se golpee la cabeza contra el piso.
Y ahí Milk entendió que de verdad se iba a morir. El chico volvió a besarla con más fuerza. De repente sintió el sabor a sangre de su boca, pues el chico la besaba con tanta pasión que le estaba lastimando los labios.
Trató de zafarse, pero nuevamente el se metía entre sus piernas. Para su suerte, otra vez los brazos de Bardock la salvaron.
El hombre levantó más fuerte a su hijo desprendiendo un aura blanca también. Lo tomó con más fuerza y lo tiró al otro lado de la habitación rompiendo los sillones de la casa.
Bardock miró a Milk.
-Estas bien?
Milk no podía hablar. Tenía los labios llenos de sangre y unas lágrimas salían de sus ojos. Asintió con la cabeza mientras intentaba ponerse de pie.
-Vete, por favor!. Tu no tienes idea de lo que causas en mi hijo!... Te matará si lo vuelves a provocar!...VETE!
Milk se sobresalto del susto ante el grito desesperado del padre de Kakaroto. Rápido corrió hasta la puerta, la abrió y salió volando del lugar.
-NOOOOOO!.
Kakarotto grito tan fuerte que Bardock creyó que se rompería la garganta. Vio a su hijo que se prendió con furia y trató de salir de la casa. Bardock cerró los ojos, se concentró y con todo el dolor de su alma, golpeó demasiado fuerte en la cabeza a su hijo.
Este sintió tremendo golpe y cayó al suelo de manera inmediata. Se desmayó al instante, quedando tendido en el suelo.
Bardock suspiró con dolor, para su suerte el golpe fue certero y pudo dormir a su hijo. Lo único que rogaba a los dioses es que cuando se despierte, no vuelva a ese semejante estado.
Zou aterrizó en el jardín del valle real. Caminó rápidamente hacia la casa de techo color rojo y golpeo despacio la puerta.
Unos minutos después, Bulma abrió la entrada y la miró a los ojos.
-Y yo que pensé que hoy se iría al harem…
Zou sonrió. Despacio entró a la casa y camino directo hasta la cocina. Miró las hornallas prendidas y se acercó despacio.
-Que haces ahora cariño?
Bulma camino detrás de ella y la miró despacio.
-Jabón. -Bulma se paró detrás de Zou y la miró profundamente. -Dilo… lo que sea debes decirlo…
La pelinegra se giró y miró los ojos de Bulma.
-De qué hablas?...
-Vamos Zou, sabes que te conozco. Algo te inquieta…. algo pasará y no sabes como decirmelo… Se muy bien que cuando quieres empezar una conversación, preguntas que estoy haciendo, a pesar de saber que no te importa…
Zou sonrió y tomó asiento en una de las sillas.
-Es cierto, creo que te subestimo… eres más inteligente de lo que pensé.
-Habla Zou…
-Antes, quiero preguntarte, cómo demonios hiciste para sacarle tanto dinero a Broly?...
Bulma se acercó a las hornallas, apagó una y se quedó revolviendo una olla.
-No se… solo le dije que debía darme más dinero y el puso eso en la mesa… es todo.
-Eres demasiado buena cariño… Te quiero para mi como sea!. Quiero hacerte la puta principal de todos mis prostíbulos… mi heredera.
Bulma se giró y la miró detenidamente.
-Tu heredera?...
-Vamos Bulma. Soy una especie en extinción. La última que queda de mi olvidado planeta, al igual que tu. Mi hija jamás seguirá mis pasos, la reina no lo permitiría… Ya soy grande, debo retirarme. Necesito asegurar mi jubilación...
Bulma sonrió.
-Sabes, en la Tierra, mi ex planeta natal, yo era la heredera de una de las empresas más importantes del mundo… tenía poder… mucho!
-Aquí también… Vamos cariño!, soy la puta más deseada de todo el planeta, crees que no tengo poder?.
Bulma apago la otra hornalla y dejo la olla sin tapa. Camino hasta Zou y se sentó delante de ella.
-Si, creo que lo tienes… pero aún creo que me falta para ser como tu… Tengo otros planes Zou.
-No se cuales sean, pero tienes tiempo para ello… Si tu te conviertes en mi sucesora, podrás tener lo que quieras, incluso concluir esos planes más de una vez…
Bulma sonrió.
-Y tu crees que el estúpido principito permitirá que me des tu corona de puta?... Digo, porque el niño no me deja ni bañarme sola prácticamente…
-Y es ahí cuando empieza la verdadera charla entre ambas…
-De qué hablas?
-Bulma, Vegeta y tu están jugando un juego muy peligroso… Un guerra de egos y se que quieres ganar…
-Lo se… Y lo haré. Ganare.
-El problema es que si tu sigues con esta guerra, él nunca dejará de estar encaprichado contigo… así jamás podre reclamarte!
Bulma sonrió perversamente.
-Lo se… por que supones que eso es malo?...
-Por que yo te quiero en mi trono Bulma, quiero que seas la mejor puta de todas y con el príncipe dando vueltas, no puedo!.
-Y eso que tiene?... Crees que me importa?
-Vamos, de verdad quieres ser tomada todo el tiempo por ese chico que no sabe ni hacerte gemir?
-Me da igual… para mi es un imbécil más, como todos los hombres…
-No Bulma, ya no puedo esperar más… Debes concluir con esto… debes… debes dejarte ganar!
Bulma levantó la mirada incrédula y hablo no muy tranquila.
-De qué demonios hablas Zou?... Me estás pidiendo que finja y deje que gane?...
-Si… y si no lo haces por las buenas, me temo que lo harás por las malas…
-A qué te refieres?
-Vegeta está más que convencido que te hará gemir y gritar… él me fue a buscar para que le enseñe cómo tocar a una mujer… Sabes, si es tan bueno como el padre, Bulma créeme… te atarás a él de por vida y yo no quiero perderte!
Bulma sonrió irónica.
-Así que clases de sexo… quién lo diría….
-Bulma escúchame, no te vayas ahora!. Ese muchacho es obstinado!. El consigue todo lo que quiere y lo que ahora quiere es que tu grites su nombre al tener un orgasmo y te juro… que lo conseguirá!, los hombres del trono son cumplidores en la cama… te lo digo por experiencia!... ese niño hoy conoció muchas cosas del sexo.. está noche te hará gritar de placer…
-No lo hará… te lo aseguro.
-Bulma… deja que lo haga!. Disfruta de una buena sesión de sexo, deja dominarte, grita, hazlo!... y así, solo así ese chico te dejará en paz. Una vez que gane la guerra te liberara y así yo podré tomarte!...
Bulma levantó la mirada y vio los ojos color ámbar que le hablaba con suplica.
-Y si no me deja en paz?...
-Lo hará, eres solo un juguete nuevo, una pieza difícil. Cuando logre hacerte gritar de placer, te dejara… Ya lo veras!
Bulma frunció las cejas.
-Bien… eso lo veremos… Zou, que no entiendes que yo necesito a ese hombre a mis pies!?
-Bulma, no te sirve de nada tener al príncipe en tus pies!, jamás ascenderás a nada!. En cuanto se case con alguna hembra, tu pasaras a segundo plano y no te quedará nada!... Créeme, lo mejor es dejarlo ahora que estás a tiempo, ven conmigo, se mi heredera y ten al planeta Vejita en tus manos… o entre tus piernas!
Bulma sonrió.
-Bien, seré tu heredera Zou… pero a mi modo. Ten paciencia, asumiré tu trono a mi manera.
-Bien, como quieras… yo te lo advertí. Queda en ti como sigue tu camino, mientras seas mía, hazlo como quieras. -Zou se levantó y caminó hasta la salida. -Solo no te enamores de él Bulma… porque si lo haces… será tu fin.
La mujer miró el suelo y esperó a que Bulma la siguiera. Está se levantó de la silla en silencio, dejó las ollas sobre las hornallas y camino hasta Zou. Tomó de su mano y sonrió.
-Te prometo que jamás lo haré… seré digna de tu trono Zou… ya lo veras!
-Eso espero… vamos, esta noche conocerás al nuevo príncipe Vegeta!.
Ambas mujeres salieron de la casa juntas y volaron hasta el prostíbulo de Zou.
Raditz llegaba tranquilo hasta su casa. Aterrizó en el jardín, dispuesto ver a su amante y bañarse. Hacía escasos veinte minutos que había dejado a su hermana pequeña en el palacio con su mamá, pues fue extraño que su madre le haya pedido que la lleve ahí con ella y no a su casa, pero de igual manera obedeció y la dejó en la cocina de Vegeta.
Camino contento, estaba feliz. En unos meses llegaba el segundo príncipe y él sería su guardia personal tal como Nappa lo era de Vegeta. Sería ascendido gratificantemente y eso lo hacía feliz. Tendría más privilegios y más dinero para su madre y su hermosa criatura Lucky.
Entró despacio a su hogar, pero unos ruidos extraños llamaron su atención. Camino por la pequeña sala, esa que su madre y su hermanita más pequeña habían decorado solo para él.
Atravesó la cocina y fue directo hacía su habitación. Los ruidos se hacían cada vez más intensos. Algo estaba mal, pues parecían gemidos profundos.
Sin dudarlo abrió la puerta de golpe y la escena que lo esperaba lo dejó en estado de shock.
Ira, odio, venganza atravesaron por todo su cuerpo al ver a su pequeño con otro hombre.
Lucky se levantó enseguida de la cama con el rostro completamente asustado. Miró a su amo lleno de pánico.
El hombre grande y mayor que estaba en la cama de Raditz se giró y vio a los ojos al pelilargo que lo miraba con furia.
-Que demonios estas haciendo?
-Amo… espere… puedo explicarlo!...
-CÁLLATE MALDITO TRAIDOR!
Raditz entró rápidamente a la habitación, tomó del cuello al hombre que yacía desnudo en la cama y apretó con tanta fuerza que no se dio cuenta cuando quebró su tráquea.
Lucky se tiró al suelo y comenzó a llorar.
-Amo… lo siento!...
Raditz estaba furioso. Se giró y tomó al chico del brazo.
-Por qué?...POR QUÉ DEMONIOS ME TRAICIONAS ASÍ!?... TE HE DADO TODO!...POR QUEEEEE!?
Raditz levantó su otra mano dispuesto a asesinar al chico con un solo golpe. Este lo miro y lloro sin parar.
-Él…. mi señor, él es mi padre… él cree que tiene derecho a violarme cuando quiera…
Raditz lo miró con los ojos abiertos y horrorizado.
-Que?... no me mientas..
-Jamás lo haría!... ese hombre es mi progenitor!. Él me vendió a Zou… él abusa de mi desde que soy pequeño!... yo nunca pude liberarme de él…. mi amo, usted me ha liberado de sus cadenas perversas… máteme, pero usted me ha salvado… lo amaré por toda la eternidad!..
Raditz miró el suelo en silencio. Soltó al muchacho y lo miró despacio.
-Tu me amas?...
-Sí amo. Yo lo amo!. Ese hombre que ve, lo único que ha hecho es arruinarme la vida, pero debía obedecerlo o mataría a mi madre… Usted le ha dado fin a mis pesadillas… yo seré suyo hasta el fin…
Sin pensarlo, el muchacho se acercó a Raditz y lo abrazó con fuerza. El pelilargo no entendía nada, no sabía si el chico decía la verdad, pero ya no le importaba. Era la primera vez en la vida que alguien le declaraba su amor. Sabía que no le correspondía, él aún no había llegado a ese sentimiento, pero se sintió feliz.
Lucky lo amaba y él debía protegerlo. Bajó la vista y despacio tomó el mentón del chico con su mano. Sonrió despacio y lo beso dulcemente.
-Ya está mi amor… él jamás volverá a tocarte!. Nadie lo hará!... te lo prometo.
Lucky sonrió y lo abrazó con más fuerza. Cerró los ojos y sonrió con victoria.
"Maldición, casi descubre que aún sigo trabajando para Zou… seré cuidadoso la próxima…"
El chico se separo despacio, bajó hasta el suelo, se arrodillo ante su amo y comenzó a besarlo por todo su cuerpo.
Raditz sonrió, cerró los ojos despacio, mientras sentía la lengua caliente del chico sobre su miembro.
-Mi amo… lo amo tanto… siempre seré suyo… para siempre!
Raditz bajó la vista y miró los ojos sincero del muchacho.
-Eso espero Lucky… esta es la última vez que otro hombre te toque… eres mio y de nadie más!... Si alguien se atreve a tocarte, yo lo matare!
-No será necesario, porque no volverá a pasar… ese maldito está muerto, gracias a usted…
Lucky sonrió dulcemente y volvió sus labios hacía el miembro de su amo. Lo metió en su boca y comenzó a lamerlo. Raditz sonrió. Realmente estaba feliz.
Continuara...
