¸, ø¤º°°ф§ω‡‽ℓΩ∂»FRAGMENTOS DE VIDA «∂Ωℓ‽‡ ω§ ф°°º¤ø,¸
Eran las siete y quince. Ya habían llegado.
Naruto no recordaba (como muchas otras cosas) haber estado en un antro, y, la curiosidad de saber cómo era uno, se desvaneció cuando estuvo dentro.
El lugar le parecía extrañamente "familiar". No podía recordar el lugar, pero no era realmente como si nunca hubiese estado en uno.
El lugar resaltaba en 'pecado'; se podía oler en el aire claramente la palabra 'sexo'. Todo lo que necesitabas para perder la cordura.
Pero él no se sentía así. Sus amigas reían, y entraron bailando hasta encontrar una mesa vacía.
El lugar estaba plagado de gente; si él no fuera una persona muy sociable, se hubiera sentido asfixiado.
Las luces de colores prendían y apagaban con el ritmo de la música que controlaba el D.J. todos parecían sombras, moviéndose con la intención de llamar la atención, con movimientos extaciantes.
La intención de haber ido a aquel lugar era divertirse; al menos la suya, por que estaba seguro de que muchos iban en busca de 'tener suerte' esa noche. Pero no lo lograba.
Había bailado, cantado, reído, como hacía bastante tiempo no lo hacía; y había llamado la atención de mucha y muchos presentes, conocido a muchas nuevas personas, y bailado con otras tantas. Pero ahora se había relativamente solo en la barra.
Y fue hasta entonces que lo sintió.
Alguien lo estaba mirando, desde hacía mas tiempo del que creía. Comenzó a ponerse nervioso, no recordaba que, a pesar de todo lo que le habían insinuado en la noche, alguien lo hubiese mirado tan profunda e insistentemente. No tenía ni la más mínima o remota idea de quién era… Y eso lo asustaba aun más.
Trató de calmarse. Recordó lo mucho que se hubiera molestado Gaara si hubiera sabido que hizo todo aquello son él, y sonrió; porque, si Gaara estuviera vivo, él no habría hecho todo aquello… porque no lo creía necesario. El simple hecho de estar con Gaara ya le era suficiente.
No se fijaría en nadie más si él estuviera a su lado.
Terminó su bebida, y se dio la vuelta sobre el banco para marcharse; iba a dejar que sus amigas se divirtieran un poco mas, pero él tenía que marcharse ya. Estaba demasiado cansado, tenía que volver a casa… Pero no se pudo mover…
La encontró. La mirada que había sentido hacía algunos minutos, antes de girarse en el banco, estaba justo detrás de él.
Pero no era lo que él esperaba –aunque en realidad no estuviese esperando nada- Aquello lo dejó en shock.
Ahí estaba.
Ahí estaba la mirada que perturbaba lo poco de recuerdos que le quedaban en la cabeza… aquella negra mirada, aquella blanca piel, aquel oscuro cabello con destellos azules; aquella sonrisa prepotente, pero melancólica… Desapareció.
x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O x_O
