-¿Mami? – Pregunto el calvo.-

-¡Mierda! – Murmuro Kagura.-

-Oye Kagura, ¿Quién es esta niña? – Pregunto poniendo su dedo índice en la frente de Mitsuba.-

-Oiga déjeme.- Dijo fastidiada.-

-Ven conmigo.- Dijo Kamui saliendo de la tienda, y Umi Bouzu lo siguió.-

-Oye mami ¿Quién es? – Pregunto la pequeña.-

-El… Es tu abuelo.- Dijo sonriendo.-

-¿Eh? ¿Ese calvo? – Pregunto sorprendida.-

Mientras afuera de la tienda.- ¿Qué es lo que sucede aquí? Yo pensaba que esa niña era tuya.-

-No seas idiota.- Dijo seriamente.- Ella es Mitsuba, es la tercer hija de Kagura y el sa- digo Sougo.- Dijo Kamui serio, aún seguía enojado con su padre por lo de la última vez…-

-¡¿Q-Que?! – Exclamo sorprendido.- ¡¿Por qué diablos nadie me lo dijo?! –

-Porque la última vez que viniste juraste matar al idiota si es que volvía a tocar a Kagura.- Dijo cruzándose de brazos.-

-¡P-Pero! ¡Soy su padre, tengo derecho a saberlo! Kamui, deberías habérmelo dicho.- Dijo ofendido.-

-¿Por qué debería? Además es su hija, ella sabe lo que hace. Supongo que no quería que su hija tuviera a un mal abuelo.- Dijo mientras se marchaba.-

-Con que aun sigues enojado ¿eh? – Pregunto, e inmediatamente Kamui se detuvo.-

-Esto es más que un simple enojo.- Comenzó a caminar nuevamente.-

Umi Bouzu entro algo triste a la tienda.- Papi ¿Dónde está Kamui? – Pregunto Kagura.-

-Se fue.- Dijo mirando al suelo.-

-¿Eh? ¿Por qué? – Pregunto extrañada y un tanto molesta.-

Umi Bouzu no contesto y solo siguió mirando al suelo.- Oye, si eres mi abuelo ¿Por qué nunca habías venido a verme? – Pregunto Mitsuba con sus manos en su cintura.-

El calvo volvió en sí y se concentró en la niña.- Lo siento.- Apoyo su mano en su cabeza.- Prometo que vendré más seguido a verte.- Dijo mientras la abrazaba.-

-Papi… - Murmuro Kagura al ver la conmovedora escena.-

En ese momento Umi Bouzu miro a Kagura con cara de desesperación.- ¡Matare a ese estúpido sádico! – Exclamo con solo su mirada, y Kagura entendió el mensaje enseguida.-

Mientras, en la casa de la china y el sádico, Sougo recién llegaba junto a Goku y Kamui. Habían ido a comprar algunas cosas para la boda, en ese momento llego Umi Bouzu corriendo, derribando la puerta.- ¿Pero que-? – Pregunto el pequeño Kamui al ver a un calvo con su madre y su hermana a rastras.-

-¿S-Suegro? – Pregunto Sougo asustado. Si estaba junto a Mitsuba era seguro que ya se había enterado de todo y venia por su cabeza.-

-¡Te advertí mocoso! ¡Que no volvieras a tocar a mi hija! – Tomo a Sougo del cuello.-

-¡Papá!- Exclamo Kamui-chan.-

-¡Sádico! – Exclamo Goku, preocupado por su padre.-

-¡Papi ya detente! – Exclamo Kagura tratando de que su padre soltara a Sougo.-

-¿Papi? – Pregunto Kamui.- ¿Él es mi abuelo? – Pregunto desconcertado.-

-¡Sí!- Exclamo Kagura mientras seguía tratando de separarlos.- El los conoció cuando aún eran muy bebes ¡Por eso no lo recuerdan! –

-Entonces… Si él es el padre de mamá, eso significa que es… ¡Un Yato! – Exclamo alegre.- ¡Abuelo! ¡Oye! – Exclamo tratando de llamar su atención, pero no lo lograba. Su abuelo estaba muy ocupado tratando de asesinar a Sougo.- ¡Dije "oye"! ¡Ya deja a ese ladrón de impuestos y escúchame! – Exclamo irritado.-

-¿A quién llamas ladrón de impuestos mocoso? – Pregunto Sougo con dificultad, ya que estaba siendo ahorcado por su suegro.-

-¿Qué quieres pequeño? – Pregunto el calvo sin soltar a Sougo.-

-¿Qué tan fuerte eres? – Pregunto emocionado.-

-Pues… El antiguo líder de los Yato jamás me pudo vencer.- Alardeo.-

Los ojos de Kamui-chan se llenaron de brillos.- ¡Genial! – Exclamo haciendo ruborizar a su abuelo.- Abuelo ¡Entréname para ser tan fuerte como tú! –

-¿Qué? – Pregunto sorprendido, soltando a Sougo y concentrándose en su nieto.- ¿Por qué quieres ser fuerte? – Pregunto intrigado, ya que antiguamente había tenido la misma conversación con su hijo Kamui.-

-¡Quiero ser el líder de los Yato! – Umi Bouzu se sorprendió.-

-Vaya, es una sorpresa. Pensé que como eras hijo de Kagura y de aquel idiota crecerías siendo un mansito, reprimiendo tus instintos Yato al igual que tu madre.-

-¿A quién le dices mansita estúpido calvo? – Pregunto Kagura molesta.-

-¡Por favor! ¡Quiero ser fuerte! – Exclamo Kamui muy decidido.-

En ese momento Umi Bouzu recordó cuando su hijo aún era un niño…

Flashback

-¡¿Ehh?! ¿Por qué no? – Pregunto el pequeño Kamui.-

-No quiero que vagues por los campos de batalla sin razón alguna.- Dijo Umi Bouzu.-

-Pero si tengo una razón, quiero ser fuerte.- Dijo seriamente.- Quiero ser tan fuerte que nadie jamás pueda vencerme.- Apretó su puño con fuerza.-

-No te entrenare.- Dijo el pelado.-

Kamui le dedico una mirada fría y llena de odio su padre.- Tsk.- Fue lo único que dijo y se dirigió a su cuarto.

Unos cuantos años después, cuando Kamui ya era adolescente quiso pedirle nuevamente a su padre que lo entrenada.- Kamui ¿Cuántas veces vamos a tener la misma conversación? – Pregunto el calvo.-

-Las suficientes hasta que decidas entrenarme.- Contesto serio.-

-No lo hare. No quiero que te conviertas en una bestia como yo.-

En ese momento Kamui se le lanzo encima a su padre, este quiso poner resistencia pero no pudo, ya que su hijo se había vuelto fuerte. La pelea se hizo cada vez más intensa, ya no peleaban solo con sus puños, sino que también con sus paraguas. Comenzaron a dispararse, uno de los disparos le dio en el pecho a Umi Bouzu, Kamui aprovecho esa chance y le voló un brazo. Pero Kamui sabía bien que no debía subestimar a su padre, aun así no pudo contra él. Umi Bouzu termino ganando.

-¡Papi! ¡Mami esta- Kagura dejo de hablar cuando vio a su hermano tirado en el suelo con un gran charco de sangre debajo de él, y a su padre sin un brazo.- ¿Q-Que esta…? – Pregunto la pequeña con un gran shock.-

Esa misma tarde comenzó a llover, Kamui estaba decidido a irse. Tomo su paraguas y salió de la casa, pero su hermana lo siguió.- ¿A dónde iras onii-chan? – Pregunto preocupada.-

-A hacerme fuerte. No quiero seguir perdiendo mi tiempo con débiles como ustedes.- Dijo dándole la espalda.-

-¿Qué dices…? – Pregunto un tanto asustada por el tono de voz de su hermano, fue cuando este giro su cabeza y le dedico una escalofriante sonrisa, para luego marcharse.-

Kamui había llegado a Yoshiwara por equivocación, pero para su suerte ahí conoció al Rey de la Noche Hosen. Kamui le explico lo que había sucedido y Hosen no dudo en darle un hogar al hijo de su enemigo. Él lo entreno, día y noche, no tenía descanso. Pero Kamui se sentía más feliz que nunca. Solo una cosa le inquietaba… Su hermana.

Al cabo de unos años Kamui se había hecho realmente fuerte, se fue de Yoshiwara luego de haberse revelado contra Hosen, intento matarlo, pero no pudo. Se marchó para unirse al Harusame. Fue cuando el Harusame planeo traicionar a Kamui llevándose lo que a él más le importaba: Su hermana. Kamui no era ningún idiota, por lo que se dio cuenta del plan tras escabullirse en una de las reuniones secretas de los viejos del Harusame.

Fueron hasta la ciudad natal de Kamui, con el propósito de llevarse a Kagura, fue entonces cuando Kamui fingió toda esa gran escena en que le decía a Kagura que la odiaba.

Fin del flashback

-… ¿En verdad quieres ser fuerte? – Pregunto el calvo.-

-¡Sí! – Exclamo seguro.-

-Bien, te entrenare.- Kamui se llenó de felicidad.- Vendrás conmigo en un largo viaje luego de la boda.-

-Oiga espere, ¿Qué? – Pregunto Sougo.- Yo soy su padre, no dejare que él sea un psicópata adicto a las luchas.-

-¡Así es! ¡Yo tampoco dejare que te lo lleves! – Exclamo Kagura.-

-¿Ehhh? ¡¿Por qué?! – Pregunto Kamui realmente molesto.-

-No quiero que te hagas daño.- Dijo Kagura agarrando de los hombros a su hijo.- ¿No lo entiendes? Arriesgaras la vida por este sueño estúpido de ser fuerte.-

-Tú nunca lo entenderías; somos Yato. Es nuestro destino ir al campo de batalla.- Dijo Kamui seriamente.-

-Bien, decidido. No te quedaras a dormir nunca más en casa de tu tío.- Dijo Sougo al notar que esas palabras eran propias de su cuñado.-

-Kagura por favor, yo no le hare ningún mal a mi nieto.- Dijo Umi Bouzu.-

-¿Ningún mal como el que le hiciste a Kamui? – Pregunto molesta.-

-¿Qué estás diciendo? – Pregunto realmente molesto.-

-Vete papi, no quiero verte.- Dijo Kagura soltando a Kamui.-

Umi Bouzu no dijo nada y se marchó. Kamui se molestó y fue corriendo a su habitación.

Era un nuevo día (miércoles), Kagura y Sougo debían ir a buscar a sus hijos, Kagura iba a la primaria para buscar a Kamui y a Goku. Mientras que Sougo iba al jardín de niños por Mitsuba.

Sougo bajo de su auto para ir a la puerta del jardín, en la puerta se encontraban varias mujeres que también venían por sus hijos. Las mujeres se babeaban al ver a Sougo, ya todas le conocían, sabían que tenía una hija en ese jardín, por lo que ellas eran siempre las que iban a buscar a sus hijos en vez de sus padres. En ese momento todos los niños salieron.- ¡Papi!- Exclamo Mitsuba corriendo hasta donde estaba su padre, quien la alzo en brazos y la abrazo.-

-¿Cómo te fue en el jardín? ¿Ningún niño te hizo nada? – Pregunto celoso.-

-¡Claro que no! – Exclamo alegre, mientras que todas las mujeres observaban a Sougo con corazones en sus ojos.-

Ambos se dirigieron al auto y se marcharon. Mientras que Kagura estaba fuera de la primaria esperando a que sus dos niños salieran. En ese caso es al revés, todos los padres iban a buscar a sus hijos ya que sabían que Kagura tenía dos hijos asistiendo a la primaria. Los padres se babeaban viendo a la china. En ese momento todos los niños salieron.- ¡Hola niños! – Exclamo alegre Kagura.-

-Mama, ¿Qué haces vestida así? – Pregunto Goku enojado al ver que su madre llevaba una remera que solo le tapaba el pecho, dejando su estómago a la vista de todos, y una especie de pollera oriental que también dejaba ver sus piernas.-

-¿Eh? ¿No te gusta? – Pregunto inocente.-

-¡Claro que no! – Contesto irritado.-

-Mamá es incómodo ver como todos los hombres te miran.- Dijo Kamui mirando a todos los padres que tenían corazones en sus ojos.-

Kagura no les dio importancia y los tres se marcharon, Kamui iba junto a Kagura ya que compartían el pararayos.

Al llegar a casa Sougo y Mitsuba ya se encontraban en casa.- ¡Llegamos! – Exclamo Kagura entrando con los dos niños.-

-Ah, bienveni- Sougo no termino de decir la frase al ver a Kagura.- ¿Fuiste vestida así a buscar a los niños? – Pregunto un tanto molesto.-

-Sí, ¿Por qué? – Pregunto inocente.-

A Sougo se le marco una vena.- ¿Cómo que porque? ¡Te he dicho que esos padres pervertidos siempre van solo para verte! ¡¿Y tú vas vestida así?! – Estaba molesto.- Si que te gusta provocar a los hombres.- Se cruzó de brazos.-

-¿Qué estás diciendo? Vista como me vista los provocaría igual.- Se cruzó de brazos.-

Siguieron discutiendo mientras los niños los miraban con miradas inexpresivas.- ¿Quieren comer? – Pregunto Mitsuba sin quitar su mirada inexpresiva.-

-Si.- Contestaron los dos niños y los tres se marcharon a la cocina dejando que sus padres discutan. Ya estaban acostumbrados a tener que verlos peleando todos los días.-

Llevaban algunos minutos discutiendo.- ¡Las zorras de las madres del jardín siempre están tras de ti y yo no digo estas tonterías! – Exclamo molesta.-

-¡Porque sabes que yo no me fijo en otras mujeres! – Exclamo defendiéndose.-

-¡Ah! ¿Entonces yo si me fijo en los idiotas de los padres? – Se ofendió.-

-No fue lo que quise decir.-

-¡Si claro, estúpido sádico! – Le golpeo en la cara y comenzaron a pelear con golpes y patadas como siempre lo habían hecho.-

En ese momento sonó el timbre, ambos acomodaron rápidamente la casa ya que habían desordenado todo peleando, también se arreglaron las ropas y el cabello, ya que cualquiera que no los conociera pensarían que estuvieron haciendo… Otras cosas aparte de pelear.- ¿Qué quieres ahora calvo? – Pregunto Kagura al abrir la puerta y ver a su padre.-

-Kagura, necesito hablar contigo.-

Luego de unos minutos se encontraban en la sala charlando.- Lamento lo de ayer, no fue mi intención el hacerte enojar. Es solo que… - No sabía cómo terminar la frase.-

-Pensaste que así podías enmendar el error que cometiste con Kamui ¿verdad? – Pregunto seria y su padre guardo silencio, lo que significaba un "si".- Escucha papá, te diré algo que Kamui jamás me dijo, pero que yo me di cuenta desde el principio.- Dijo seriamente y Umi Bouzu escuchaba atento.- El siempre… Estuvo celoso de mí, ya que tu solo me dabas importancia a mí, todos mis caprichos los cumplías, en cambio a el no. El solo quería… Que también le dieras importancia.- Umi Bouzu abrió grande los ojos.- Él nunca te odio, solo estaba ofendido. Nunca te lo quiso decir seguramente porque le daba vergüenza, él ya se había hecho quedar como un rebelde con todo el mundo, incluso contigo. Seguro que pensó que tal vez… Te sentirías decepcionado de él. Por eso quiso convertirse en el monstruo adicto a la sangre, para que veas que él tenía el mismo sueño que tú, convertirse en un Yato digno de dirigir su clan.-

El calvo no sabía que decir, apretó su puño con fuerza.- Ese idiota…- Rápidamente se levantó y corrió hacia el centro del distrito Kabuki en busca de Kamui. Lo encontró hablando con Gintoki; Umi Bouzu no dudo en tirarse encima de Kamui y comenzar a pegarle.- ¿Eh? ¡Oigan! – Exclamo Gintoki sin entender porque el calvo le pegaba a su hijo, mientras que Kamui no se defendía.-

-¡Maldito idiota! – Exclamo Umi Bouzu mientras le pegaba a Kamui, luego de unos cuantos golpes se detuvo.- ¿Por qué jamás me lo dijiste? – Pregunto muy enojado, mientras que Kamui no decía nada, ni tampoco se movió. Solo lo miro con un rostro serio, mientras que Gintoki estaba al lado de ellos sin entender qué carajo estaba pasando.-… Lo siento.- Kamui abrió un poco la boca al escuchar eso, el calvo ahora tenía una mirada triste.- Lamento… Nunca haberte dado la atención que necesitabas… Ni haberte demostrado lo importante que eres para mí… Kamui.- Estaba a punto de llorar.- Fui un mal padre, sé que no puedo enmendar lo que hice… Pero… ¿Podrías perdonarme, y disfrutar del tiempo que nos queda… Como una familia? – Pregunto con una lágrima en su mejilla.-

-Está bien.- Dijo serio.- Te perdonare por esta vez, solo porque no quiero ver a Kagura triste de vernos peleados en su boda.- Dijo mirando hacia otro lado. Umi Bouzu sonrió y se levantó, luego de eso ayudo a Kamui a levantarse.-

-¿Eh? –Pregunto Gintoki quien aun seguía sin entender que carajos estaba pasando.-

Al día siguiente (jueves), Umi Bouzu nuevamente volvió a casa de su hija y de su estúpido nuero, para arreglar sus asuntos con su pequeño nieto Kamui.- ¿Eh? ¿Por qué no me entrenaras? – Pregunto decepcionado y molesto.- ¡Si hasta ayer dijiste que lo ibas a hacer! –

-Lo sé, pero lo pensé bien y no quiero un estorbo en mis peleas contra alienígenas.- Dijo cruzándose de brazos.-

-¡¿Qué dijiste?! – Exclamo irritado.-

-Tranquilo era mentira, no lo hare porque es lo mejor para ti.- Poso su mano en la cabeza de Kamui.- Un niño no debería tener sueños así de arriesgados, deberías soñar con enamorar a una niña de tu curso, cosas así.- Dijo sin importancia, mientras que Kamui estaba cada vez más molesto.-

-¡No me salgas con eso estúpido calvo! – Exclamo muy molesto sacando la mano de su abuelo de su cabeza.- ¡Quiero ser fuerte! ¡Y lo lograre de cualquier forma! – Apretó sus puños con fuerza y le dedico una mirada fría y llena de odio a su abuelo.-

El calvo se sorprendió y luego sonrió.- En verdad te pareces a tu tío, demasiado diría yo. En cierta forma da miedo.- Kamui no le quiso escuchar y comenzó a llorar de enojo.- Oye no te enojes, esto es lo mejor para ti.- Acaricio su cabeza.- Si tuviera que entrenarte tardaríamos años, y tu crecerías con una visión horrible del mundo. Acabarías por ser un demonio, en cambio aquí, tus padres te darán todo para que seas un niño feliz. –Kamui comenzó a secar sus lágrimas.- Hace tiempo yo perdí a mi hijo por no haberle dado el amor que el necesitaba, y termino por convertirse en un monstruo. En cambio, tú tienes a tus dos padres dispuestos a amarte y protegerte. Deberías estar agradecido.- Kamui escuchaba atento.- Ellos te criaran mejor de lo que yo podría hacerlo.-

Kamui miro al suelo y terminó por comprender las palabras de su calvo abuelo.-…Esta bien.- Dijo en un tono un tanto triste.-

-Así me gusta.- Dijo Umi Bouzu.- Ahora discúlpate con tus padres por hacer que se preocupen.-

-Mamá, papá…- Dijo Kamui mientras se acercaba a ellos.- Lamento haberlos preocupado.- Dijo mirando hacia otro lado y con un leve sonrojo.-

-Bien, pero no vuelvas a- Fue interrumpido ya que Kagura abrazo con fuerza a Kamui.-

-¡Te vez tan lindo sonrojado! – Exclamo Kagura mientras abrazaba al pequeño.- ¡No me puedo enojar contigo!-

-¡Oye suéltame! – Dijo tratando de zafar.-

Umi Bouzu sonrió al verlos.- Bien, nos vemos en la boda.- Dijo mientras se marchaba.-

-¡Adiós papi! – Exclamo Kagura, y Kamui se soltó de Kagura y corrió hacia la puerta.-

-¡Nos vemos, abuelo! – Exclamo alegre saludándolo moviendo su mano de derecha a izquierda.-